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CAPÍTULO 3 | Te lo dije...

afv marcas profundas

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1 respuestas en este tema

#1
Aníbal!

Aníbal!
  • Sexo:Hombre
  • Ubicación:Temuco, Region de la Araucania

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1. EXT. PLAZA DE ARMAS – DÍA – 2 HORAS DESPUÉS.

 

Rafael (Pedro Campos) y Sofía (Alejandra Fosalba) caminan lentamente por el centro de la plaza cuando Lorenzo (Pedro Campos) se acerca corriendo lo suficiente hacia donde están.

 

- ¡Rafael! – dice Lorenzo en voz alta.

 

 

 

Sofía y Rafael se voltean a mirar a Lorenzo. Rafael se separa de Sofía y a pesar de los pocos dolores que le quedan, se acerca poco a poco a Lorenzo. Rafael se sorprende al ver a Lorenzo, con quien estaba cara a cara a cara. Lorenzo en tanto comienza a estar contento. Un poco a lo lejos, Sofía divisa esta escena.

 

-¡Rafael! ¡Hermano! ¡Eres tú! – dice Lorenzo, contento y con algunas lágrimas de alegría en su rostro. – Al fin te encontré.

 

Rafael se ve confundido al ver a Lorenzo, quien se encuentra feliz de verlo, incluso derramando lágrimas de felicidad.

 

- ¡Hermano! – dice Lorenzo, llorando de felicidad. – ¡Eres tú! ¡Por fin te encontré!

 

Dicho esto, Lorenzo se acerca rápidamente a su hermano y lo abraza fuertemente, mientras que Rafael, confundido, no corresponde al abrazo. Sólo muestra confusión y duda en su rostro. Gonzalo (Etienne Bobenrieth) y Matilde (Mariana Di Girólamo) se acercan lo suficiente para divisar esta escena.

- ¿Ése es Rafael? – pregunta Matilde. - ¡De verdad se parecen!

Lorenzo deja de abrazar a su hermano y lo mira fijamente a los ojos.

 

- Rafael, hermano – dice Lorenzo, secándose las lágrimas – yo sé que cometí un error, pero estoy dispuesto a corregirlo. Nos daremos todo el tiempo del mundo para reconciliarnos, ¿ya?

 

Rafael sólo mira confundido a Lorenzo, quien sin esperar una respuesta abraza nuevamente a su hermano. Sin embargo, al sentir este último abrazo siente la necesidad de correspondérselo sin siquiera saber por qué, cuando repentinamente se le vienen a la mente las palabras de Sofía.

 

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- “Tu hermano te dijo que te quería, cuando en verdad era parte del plan de tus papás biológicos para robarte a ti y a la mujer que te cuidó”.

 

Rafael sigue confundido al recordar estas palabras y aún más al estar Lorenzo abrazándolo todavía. Se le vienen más palabras de Sofía a la cabeza.

 

- “Quiero que me ayudes a que sufran, sobre todo por hacerte sufrir a ti, mi niñito precioso.”

 

De pronto, Rafael explota en rabia y empuja a Lorenzo para apartarse de él.

 

- ¡Suéltame, imbécil! – grita Rafael con rabia.

- Rafael, ¿qué te pasa? – dice Lorenzo, quien se sorprende ante la extraña actitud de su hermano.

- Tú no tienes perdón de Dios – dice Rafael, con rabia.

 

Lorenzo se queda extrañado ante esta extraña actitud por parte de su hermano.

 

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2. INT. CASA DOMÍNGUEZ – PASILLO SEGUNDO PISO – DÍA.

 

Isabel (Luciana Echeverría) se encuentra en su dormitorio, ordenando alguna ropa para guardarla en su closet. Mientras, en el baño, su novio Emiliano (Hernán Contreras) se encuentra duchándose ya que él pasó la noche en la casa de Sofía. Cuando Isabel termina de ordenar su ropa, sale de su dormitorio y justamente, el agua de la ducha se deja de oír. Isabel ya afuera de su dormitorio, se dispone a bajar la escalera, cuando Emiliano termina de ducharse y sale del baño completamente desnudo y mojado. Sin embargo, Isabel al acercarse lo suficiente a Emiliano, lanza un grito de horror al darse cuenta de la desnudez de su novio y se tapa los ojos.

 

- ¡Isabel! – dice Emiliano, cuando se da cuenta de la presencia de su novia y sólo accede a taparse sus zonas íntimas cuando ella grita. – ¿Qué haces acá? Pensé que estabas ordenando ropa.

- Sí, pero ya terminé – dice Isabel, avergonzada, dándola la espalda a su novio para no verlo desnudo. – Y tú, ¿qué estás haciendo en pelota? ¿Acaso acostumbras a andar así por tu departamento?

- Sí, mi hermano y yo lo hacemos. ¿Y tú? ¿Cómo te asustas de ver desnudo a tu pololo?

 

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- Todavía no tenemos esa confianza – dice Isabel, sin mirar a su novio. – Pero, ¿acaso no tienes toalla que te andas paseando así, en pelota? Encima, estás dejando todo mojado.

- Sí, se me olvidó la toalla y yo justamente salí a buscar una – dice Emiliano, aun tapándose sus partes íntimas con su mano. – Pero, Isabel, ya voltéate, si me estoy tapando.

 

Isabel se voltea, pero Emiliano sin mostrar pudor deja de taparse e Isabel se da cuenta y vuelve a lanzar un grito y se vuelve a voltear para no mirarlo.

 

- Ya, ya, mujer, mira ya me tapé de nuevo – dice Emiliano, volviendo a taparse sus partes íntimas. – Tan cartucha que saliste.

 

Emiliano corre rápidamente a un armario de toallas que queda cerca del baño y corre rápidamente de regreso al baño. Sin embargo, Isabel lo mira entrando al baño y muestra una cara de placer luego de lo que sus ojos han visto. Al parecer, no estaba tan avergonzada de ver desnudo a su novio.

 

3. EXT. PLAZA DE ARMAS – DÍA.

 

Lorenzo sigue consternado ante las palabras de Rafael.

 

- ¡Pero, Rafael! – dice Lorenzo, sorprendido y extrañado. – No es tan grave lo que te hice, pero estoy dispuesto a hacer todo lo posible por arreglarlo.

- ¿Que no es tan grave? – dice Rafael, aun enojado. – Encima de todo tienes el cinismo de decirme eso. Eres la peor persona del mundo. Tú y tu familia lo son.

 

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- ¿De qué estai hablando, Rafael? – dice Lorenzo, confundido. – Mi familia también es la tuya y que eres a quien más queremos en todo el mundo. Sobre todo yo.

- ¡Para de mentir!

- ¡Rafael! ¿Qué te pasa? Nunca me habías tratado así – Lorenzo comienza a angustiarse.

 

De pronto, Sofía con una sonrisa malévola se acerca a ambos jóvenes y pone ambas manos sobre los hombros de Rafael.

 

- Tu hermano no se acuerda de nada de lo que le dices – dice Sofía.

- ¿Qué? – grita Lorenzo, extrañado y asombrado.

- Perdió la memoria. Lo único que tiene son malos recuerdos de ti y de tus papás. Todos ustedes le hicieron mucho daño, pero él y yo haremos que ustedes paguen por todo.

 

Lorenzo sigue extrañado ante estas palabras, pero se percata de que hay algo extraño en las palabras de aquella mujer.

 

- ¡Usted! – dice Lorenzo, con rabia. – ¿Qué le hizo a mi hermano? ¿Qué le dijo? ¿Con qué mentiras le salió, a ver?

- ¿Mentiras? – dice Sofía, riéndose con cinismo. – Tu familia y tú nos hicieron mucho daño y Rafael fue capaz de recordarlo, gracias a mí.

- ¡Mentira! – dice Lorenzo, mirando con odio a Sofía. – Usted es la que va a pagar por haberle mentido a mi hermano.

 

Lorenzo aleja a Rafael de Sofía y lo mira atentamente a los ojos con ambas manos sobre los hombros de Rafael.

 

- Rafael, hermano – dice Lorenzo. – Escúchame, por favor. Esta mujer te está mintiendo. Yo te quiero mucho, yo nunca te haría daño. Yo a esta mujer no la conozco, pero estoy seguro de que te está mintiendo. Por favor, hermano, acuérdate de mí. Acuérdate que teníamos peleas como todo hermano, pero no eran nada grave. Sé que no te debí dejar solo con los papás en el paseo a la playa, pero eso es historia pasada. Lo único que he querido en estos días es arreglarme contigo.

 

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Rafael sólo responde, con rabia y rechazo, sacando de sus hombros las manos de Lorenzo apretando fuertemente.

 

- Yo nunca me voy a arreglar con alguien como tú – dice Rafael, con rabia. – Mi única familia es Sofía y nadie más. Vas a pagar por haberme hecho daño.

 

Dicho esto, Rafael suelta a Lorenzo y se aleja. Lorenzo sólo mira con angustia a su hermano quien se aleja y Sofía se acerca a Lorenzo lentamente y le agarra la cara con una mano y aprieta levemente.

 

- Más te vale no arruinar nada, pendejo – dice Sofía, amenazante y en voz baja. – Ni tú ni nadie en esta vida me va a arruinar mis planes de vida como lo hicieron tus papás conmigo. ¿Escuchaste?

 

Lorenzo no dice nada y Sofía lo suelta. Empieza a alejarse para acercarse a Rafael, pero nuevamente se acerca a Lorenzo.
 

- ¡Ah! Y dile a la perra de tu mamá que no se olvide de lo que le prometí – dice Sofía, aún amenazante. – Y cuando yo termine con ella, Rafael y yo nos vamos a encargar de ti. ¿Te queda claro?

 

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Sofía se aleja nuevamente de Lorenzo y se va con Rafael, a quien rodea con un brazo y lentamente se alejan de Lorenzo, quien está triste. Matilde y Gonzalo se acercan nuevamente a Lorenzo.

- Lorenzo, ¿qué pasó? – pregunta Matilde. – ¿Por qué tu hermano te gritó así? ¿Qué te dijo esa mujer?

 

Lorenzo no dice nada y sólo rompe a llorar y abraza a Gonzalo, quien lo consuela junto con Matilde.

 

4. INT. DEPTO. DE EMILIANO – LIVING/COMEDOR – DÍA.
 

Emiliano entra lentamente por la puerta de su departamento que se encuentra en el quinto piso y cierra despacio la puerta, pensando en que su hermano todavía está durmiendo. Sin embargo, Sebastián Montero (Ricardo Vergara), 23 años se encuentra en la mesa del comedor tomando una taza de café, sin nada puesto más que unos bóxers.
 

- Pensé que no ibai a llegar– dice Sebastián.

 

Emiliano se sobresalta asustado al oír a su hermano, al no notar su presencia.

 

- Seba – dice Emiliano – me asustaste, weón. ¿Qué hacís levantado a esta hora?

- ¿Qué? ¿Acaso no me puedo levantar a las 11 de la mañana? – dice Sebastián.

- Bueno, sería un milagro porque siempre te levantas a las 12 en verano.

- Bueno – dice Sebastián, luego de sorber un poco de café –, pero hoy no porque mi hermano no durmió en su departamento en el que vive con su hermano menor y ni se tomó la molestia de avisarle.

 

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Sebastián se levanta de la mesa y se cruza de brazos.

 

- ¿Qué te pasa, Seba? – pregunta Emiliano. – ¿Tenís algún problema con eso?

- Sí, tengo un problema con eso porque tú sabes que no me gusta que no me avises cuando vas a pasar la noche con tu pololita – dice Sebastián, aún con los brazos cruzados.

- Bueno, me volé, lo admito, pero también te quería decir cuando vine a buscar mis cosas, pero tú ya no estabas – dice Emiliano.

- Yo no estaba porque fui a trabajar cosa que a ti te hace falta.

- Bueno porque mi contrato ya venció.

- Claro, y el perla lo aprovecha para andar de la mano con tu pololita y no pasar tiempo con su hermano – dice Sebastián.

- Ya, Seba, córtala, déjate de portarte como cabro chico.

- ¿Ya, sabís que más? Me cansé de esta conversación.

 

Sebastián empieza a dejar el living-comedor.

 

- Seba – dice Emiliano. – ¿A dónde vai?

- A bañarme – dice Sebastián – ¿o qué crees que iba a hacer?

 

Sebastián entra al baño y cierra de golpe la puerta. Emiliano se queda estupefacto ante la actitud infantil de su hermano.

 

5. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 214 – TARDE – 1 HORA Y MEDIA DESPUÉS.

 

Beatriz (Ingrid Cruz) se encuentra sentada en la cama con una bandeja de almuerzo sobre una mesa de hospital. Termina de comer un bocado cuando Lorenzo entra a la puerta y se acerca a saludar a su madre con un beso.

 

- ¿Qué te pasa, mi amor? – pregunta Beatriz dulcemente, al ver a su hijo triste.

- No, nada, mamá – dice Lorenzo, triste.

- Mi amor – dice Beatriz, preocupada – soy tu madre, me puedes que contar lo que sea.

- No, mamá, no vale la pena – dice Lorenzo, quien aún está desanimado, pero cambia rápidamente de tema. – Por lo que veo estás mejor. Hasta te sacaron el cuello ortopédico.

- Sí. El doctor me examinó hoy y me encontró mucho mejor. Tanto así que puede que mañana mismo me dé el alta.

- Al menos hoy recibí una buena noticia – dice Lorenzo, a quien se le asoman algunas lágrimas.

- ¡No, mi amor! – dice Beatriz, con dulzura. – No, no llores. Cuéntame qué te pasó.

- Es que, mamá, ya no aguanto más. Se acabó. Se acabó todo.

 

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- ¿Por qué? No me digas que te rendiste por lo de tu hermano.

- No, no – dice Lorenzo, secándose sus lágrimas. – Quiero decir en un sentido… no sé si bueno o malo.

- ¿Por qué? – pregunta Beatriz, limpiándose un poco la boca con una servilleta y alejando la mesa. – ¿Qué pasó?

 

Lorenzo se sienta en el sofá que está a un rincón de la habitación.

 

- Encontré a Rafael en la plaza – dice Lorenzo, serio.

- ¿En serio? – pregunta Beatriz, a quien se le dibuja una sonrisa. – ¿Estaba bien?

- Ni siquiera me preguntes eso porque él no quiere saber nada de mí.

- ¿Por qué?

- Perdió la memoria por el accidente. Y no sé por qué, pero me empezó a decir cosas malas. Me empujó, me trató mal. Me dijo cosas que no eran ciertas.

- ¿Qué cosas te dijo? ¡Dime!

- Dijo que yo era la peor persona del mundo y tú y el papá también.

- Pero ¿cómo dice esas cosas? Si nosotros nunca le hicimos nada malo – dice Beatriz extrañada.

- Todo fue culpa de la mujer que estaba con él.

 

Beatriz se queda un poco helada con esto último que le dice su hijo.

 

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- ¿Qué mujer? – pregunta Beatriz.

- No sé – dice Lorenzo. – Era una mujer mayor que él, quizás de tu misma edad o incluso un poco mayor que tú. Rafael dijo que se llamaba Sofía.

 

Beatriz no dice nada y se queda un poco impactada al ver que sus hijos ya conocieron a su más grande enemiga.

 

- Mamá – dice Lorenzo, quien se levanta del sofá – estoy seguro de que fue ella quien le metió esas ideas a Rafael en la cabeza porque también habló muy mal de ti. Dijo que nosotros le hicimos mucho daño a ella y a Rafael y que ella te había jurado algo.

 

Beatriz sigue muda e impactada.

 

- Mamá, por favor – dice Lorenzo, acercándose a su madre – dime la verdad. ¿Quién es esa mujer y por qué dice que tú y el papá le hicieron daño?

 

Beatriz sorprendida no sabe qué responderle a su hijo.

 

6. INT. CASA DOMÍNGUEZ – ESTUDIO – TARDE.

 

Sofía se encuentra en su estudio, revisando algunas cosas en su notebook. Cuando de pronto, una noticia sale a la luz sobre el accidente. El titular se lee así:

 

DETERMINAN LA CAUSA DE FATAL ACCIDENTE.

Frenos de auto habrían sido cortados.

 

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De pronto, Sofía se ve algo nerviosa y un recuerdo invade su mente.

 

FLASHBACK – 1 SEMANA ATRÁS.

PUCÓN – EXT. RECINTO CABAÑAS – TARDE
 

Sofía se encuentra en su auto con Antonia (Luz Valdivieso). Se ve que ambas están divisando a ese grupo de cabañas de un recinto privado.

 

- ¿Estás segura de que ese auto de ahí es de ellos? – pregunta Antonia.

- Sí, ese es – dice Sofía. – Ya, Antonia, haz lo que yo te dije.

- Es que no sé – dice Antonia, nerviosa. – No estoy segura de esto.

- No empieces con las dudas, por favor.

- Pero, ¿y si alguien nos ve? – pregunta Antonia, aún nerviosa.

- No nos va a ver nadie. Este auto y el de allá son los únicos que hay en este momento, aparte no ha salido nadie de alguna de esas cabañas.

 

De pronto, ven a José Antonio (Álvaro Morales) con algunas maletas y bolsos, abre el maletero y mete algunas cosas adentro de él. Luego José Antonio se va para buscar más cosas y deja el maletero abierto. Cuando se aleja lo suficiente, Sofía le insiste a Antonia a que haga su labor, aprovechando que el portón está abierto.

 

- ¡Rápido! – dice Sofía. – ¡Apúrate, antes de que vuelva!

Pero, Sofía… – dice Antonia, aún con miedo y dudas.

- ¡Anda a hacer lo que te dije! – interrumpe Sofía, autoritaria.

 

Antonia, obedeciendo, se dirige al auto de José Antonio y se agacha un poco para no ser vista y empieza a manipular algo por debajo de una de las ruedas del auto, mientras Sofía en su auto a lo lejos divisa a Antonia quien cumple su labor. Luego, cuando Antonia logra terminar su labor, se apresura en correr lo más rápido posible hacia el auto de Sofía.

 

- Ya, ¿lo hiciste? – dice Sofía.

- Sí – dice Antonia, algo exhausta y sentándose. – Le corté los frenos.

- Perfecto, justo lo que queríamos – dice Sofía.

 

De pronto, ven a José Antonio acercarse de nuevo y Sofía arranca el auto para irse rápidamente.

FIN DEL FLASHBACK

Sofía se queda pensativa por ese recuerdo del día en que ella y Antonia le cortaron los frenos al auto de la familia Garrido.

7. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 214 – TARDE.

Lorenzo sigue esperando una respuesta por parte de su madre.

 

- ¡Ya po', mamá! – dice Lorenzo. – Por favor, dime algo. ¿Quién es esa mujer?

- Mi amor – dice Beatriz – no es el momento.

- Pero, mamá, yo necesito saber. Esa mujer te quiere hacer algo malo y yo quiero saber por qué.

- Principito, ahora no quiero hablar de eso. Quizás cuando vuelva a la casa te cuento, ahora no.

- Mamá, yo no me voy a quedar tranquilo hasta que me lo cuentes todo. Necesito entender por qué Rafael dijo eso y por qué esa mujer dijo que tú y el papá arruinaron sus planes de vida.

- Mi amor, de verdad no te pongas latero – dice Beatriz, hastiada por la insistencia de su hijo. – Lo único que te puedo decir es que sí conozco a esa mujer y tú papá y yo cometimos un error que casi me costó la vida.

- ¿La vida? O sea, ¿me estás diciendo que esa mujer te trató de matar?

- Lorenzo – dice Beatriz con un tono un tanto autoritario – ya para de hacerme preguntas. Lo importante ahora es que encontraste a Rafael, pero con tanta pregunta ya me quitaste el apetito. De verdad no quiero hablar de eso. Me hace mal.

- Bueno, está bien, mamá – dice Lorenzo, ya resignado.

 

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De repente, hay un silencio en toda la habitación. De pronto, Beatriz rompe el silencio y con ambas manos, le toma una mano a su hijo.

 

- Cambiemos el tema. ¿Qué ha pasado de bueno? – pregunta Beatriz.

- Ayer llamó la tía Raquel para saber cómo estaba todo – dice Lorenzo.

- Qué linda es mi hermana – dice Beatriz, sonriéndose. – ¿Y qué más?

- Nada más – dice Lorenzo. – Bueno... hice nuevos amigos

- ¿En serio, mi amor? ¿Quiénes son?

- Son una pareja que estaba celebrando 2 años de pololeo. Ellos me vieron triste en la plaza y me ofrecieron su ayuda para encontrar a Rafael.

- ¡Qué tiernos son! – dice Beatriz, con dulzura. – Aprovéchalos, Lorenzo, porque amigos así jamás vas a encontrar en la vida.

- Sí, mamá – dice Lorenzo, quien se queda callado unos segundos luego de esto último. Luego rompe el silencio – Mamá, ¿te he dicho alguna vez que te admiro mucho?

- No, ¿por qué?

- Porque eres una mujer fuerte. Porque a pesar de que el papá haya muerto y que todos ustedes hayan sufrido un accidente, se nota que quieres seguir adelante. Sigues con tu actitud tan positiva y con toda tu dulzura. Por eso te admiro y quiero mucho, mamá.

- Mi amor, yo también te quiero mucho – dice Beatriz que lleva a Lorenzo hacia ella para abrazarlo y darle múltiples besos en la mejilla. – Tú también eres fuerte, principito, a pesar de todo.

 

Lorenzo sólo responde con una sonrisa a su mamá, quien también hace lo mismo.

 

8. INT. CLÍNICA – PASILLO – TARDE.

 

Gonzalo y Matilde están esperando a que Lorenzo salga de la habitación de su madre. Gonzalo parece esperar tranquilo, pero Matilde parece ansiosa o nerviosa.

 

- ¡Ay, mi amor! ¡Vámonos! – dice Matilde algo agitada y nerviosa. – Me cargan los hospitales y las clínicas, me ponen nerviosa porque hay tanta gente enferma o a punto de morir. Incluso me dan ganas de vomitar – a Matilde se le asoman unas náuseas. – No soporto más. Vámonos.

- No, Matilde. Ya cálmate – dice Gonzalo, calmándola. – Le prometimos a Lorenzo que lo íbamos a esperar, así que eso estamos haciendo. Lo estamos esperando.

- Sí, pero es que se está demorando caleta – dice Matilde, aún nerviosa. – ¿Sabes qué? Prefiero ir a esperarlo afuera.

- ¡No, Matilde! – dice Gonzalo, quien detiene a su novia que estaba a punto de dirigirse a la escalera. – Escucha, no entiendo por qué estás tan nerviosa. Si no te va a pasar nada porque yo estoy aquí contigo y no te va a pasar nada malo.

 

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- Ay, mi amor, tú siempre tan tierno – dice Matilde, quien ya está menos nerviosa y abraza a su novio.

 

Lorenzo sale de la habitación y Gonzalo y Matilde se separan.

 

- ¿Cómo está tu mamá? – pregunta Gonzalo.

- Está bien – dice Lorenzo. – Ojalá la conozcan un día. Es una mujer súper fuerte. Siempre ve con optimismo la vida, a pesar de todo.

- Qué lindo que hables así de tu mamá – dice Matilde – porque… bueno, mi mamá y yo jamás nos llevamos muy bien.

- ¿Por qué? – pregunta Lorenzo, algo preocupado.

- No, no es nada – dice Matilde. – Tú sabes, típicas peleas de madre e hija.

 

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- Ya, mejor nos vamos – dice Gonzalo – porque la Matilde estuvo a punto de vomitar aquí mismo.

- ¿Qué, te pasa algo? – dice Lorenzo, preocupado.

- No, nada, nada – dice Matilde. – Gonzalo siempre exagera.

 

Gonzalo se acerca a Lorenzo para hablarle al oído.

 

- Se pone nerviosa en los hospitales y clínicas – dice Gonzalo en voz baja.

 

Lorenzo ríe tontamente.

 

- ¡Ya! ¡Qué pesados! – dice Matilde, enojada. – No le contís esas cosas que me da vergüenza.

 

Matilde golpea tres veces a Gonzalo, mientras se disponen a bajar por las escaleras.

9. INT. CASA DOMÍNGUEZ – HABITACIÓN DE HUÉSPEDES – TARDE – 2 HORAS DESPUÉS.

Rafael se encuentra acostado en su cama, según las recomendaciones del médico. Tiene apoyada su cabeza sobre la almohada, pero rápidamente se acomoda para sentarse. Ve la foto encima del velador en que aparece él abrazado a su hermano Lorenzo.

De pronto, se pone a pensar en lo que pasó durante el día. Recuerda algunas palabras que Lorenzo le dijo. Alguien llama a la puerta que está algo abierta. Se trata de Emiliano.

 

- ¿Se puede? – pregunta Emiliano, asomándose.

- Sí, claro, pasa – dice Rafael.

- Te quería dar las gracias por dejarme pasar la noche aquí en la cama de al lado contigo – dice Emiliano, sentándose a un lado de la cama de Rafael.

- De nada – dice Rafael. – Y tú, ¿dónde vives?

- Vivo solo en un departamento con mi hermano – responde Emiliano.

 

Rafael se queda pensativo un momento con estas palabras.

 

- ¿Tienes hermanos? – pregunta Rafael.

- Uno solo – responde Emiliano.

- Ah – responde Rafael, antes de un silencio incómodo, luego del cual rompe el silencio. – Es que… ¿Cómo es eso de tener un hermano?

- Bueno, cuentas con él todo el rato – responde Emiliano. – Mira, mis papás murieron en un accidente de avión, así que el Seba y yo contamos el uno con el otro.

 

Rafael sólo responde con un “Ah”, provocando un breve silencio.

 

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- Bueno, de repente peleamos porque se pone muy cabro chico, pero como todo hermano. Y a pesar de todo, lo quiero mucho. – continúa Emiliano. – ¿Por qué tanta pregunta?

 

Emiliano se fija en que Rafael está mirando una fotografía.

 

- ¿Puedo ver esa foto? – dice Emiliano, a lo que Rafael rápidamente acepta y le pasa la foto.

 

Emiliano se sorprende al ver que Rafael está acompañado de alguien exactamente igual a él, salvo por algunas diferencias.

 

- ¿Tenís un gemelo? – pregunta Emiliano.

- Sí, eso parece – responde Rafael. – Pero no me acuerdo de él y no sé si haya tenido buenos momentos con él.

- Y yo creo que sí – responde Emiliano – ¿Te doy un consejo? Trata de acordarte de buenos momentos con él. Cuando te recuperes bien, sal a lugares con Sofía para que te trates de acordar, ¿te parece?

 

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Rafael sólo asiente y Emiliano se levanta para irse, dejando solo y pensativo a Rafael.
 

10. EXT. CENTRO DE LA CIUDAD – TARDE.

Sofía se encuentra en el centro de la ciudad cuando ve en el lado de un edificio a Antonia, hablando por celular a escondidas. Sofía se esconde para no ser vista y tratar de escuchar de qué habla Antonia.

 

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- No, no puedo – dice Antonia en voz algo baja, pero que alcanza a oírse desde la distancia a la que está Sofía. – De verdad no puedo. No puedo decir nada.

 

Sofía comienza a sentir rabia, ya que sospecha de lo que está hablando Antonia.

 

- No puedo delatar a Sofía – continúa Antonia. –Pero de verdad siento mucha culpa por ese accidente. Yo fui la que lo causó.

 

Sofía se queda impactada con lo que Antonia acaba de decir. Ya había una tercera persona que sabía lo del accidente. Sofía observa enojada a Antonia, pero sólo accede a alejarse del lugar. Antonia oye aquellos pasos que se alejan y se asusta.

 

11. EXT. CENTRO DE LA CIUDAD – TARDE.

 

Isabel está en el centro y se encuentra con Sebastián, quien al parecer se encuentra esperando a Emiliano, al igual que Isabel.

 

- ¿Y tú, qué hacís acá? – pregunta Isabel.

- Emiliano quedó de venirme a buscar – dice Sebastián, un poco desganado al ver a Isabel.

- Emiliano también me dijo que me venía a buscar, pero no me dijo que iba a estar con su hermanito el flojo rematado.

 

Sebastián se ofende con la palabra “flojo”.

 

- A ver, para tu información, yo trabajo por las noches en verano para poder pagar mis estudios y no darle toda la carga a Emiliano – dice Sebastián. – No como otra niñita mantenida que no quiero decir su nombre, pero que la voy a mirar.

- ¡Qué pendejo más desagradable! – dice Isabel.

- Pendejo nada. ¿O se te olvida que tenemos la misma edad? – responde Sebastián, molesto. – ¿Qué onda, Isabelita? ¿Andai con la regla?

- Pa’ variar los hombres asumiendo que una mujer cuando se enoja es porque anda con la regla.

- Es la única explicación lógica que se me ocurre – dice Sebastián, burlesco. – O seguramente andai con las mañas porque no te esperabas verle el pirulín a mi hermano.

 

Isabel se enoja ante esto.

 

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- ¿Qué te tenís que andar metiendo? – dice Isabel ,enojada. – ¿Y Emiliano qué tiene que andarte contando esas cosas?

- Bueno, no me irás a decir que igual te gustó verle sus cosas al Emiliano, si erís más golosa.

 

Isabel le da una cachetada a Sebastián, ante este comentario.

 

- ¿Qué onda? Definitivamente andai con las mañas – dice Sebastián, riéndose y a la vez sobándose la mejilla después de la cachetada.

- ¡Ándate a la mierda! – dice Isabel. – No me pienso ir contigo en el auto.

 

Isabel se aleja, mientras que Sebastián se ríe ante la actitud de Isabel.

 

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12. EXT. AVENIDA PEDRO DE VALDIVIA – TARDE – DOS HORAS DESPUÉS.

Antonia cruza la calle para llegar a su auto. La calle está solitaria. Mientras se dirige a su auto, habla por su celular. Luego de colgar, trata de guardarlo en su cartera, pero se le cae. Se inclina para recogerlo cuando un auto pasa por la calle y se dirige rápidamente hacia Antonia, quien se levanta rápidamente al darse cuenta del auto. Paralizada por el miedo, no puede esquivar el auto y es atropellada. Cae rápidamente al suelo y queda totalmente inconsciente.
 

Del auto detenido sale la persona que lo conducía quien resulta ser Sofía. Analiza a la inconsciente Antonia, toca con sus dedos el cuello de Antonia para comprobar su pulso y rápidamente se sube al auto y se da a la fuga.

 

- Púdrete, Antonia Villaverde – dice Sofía, mientras conduce su auto. – Te dije lo que te pasaría si llegabas a hablar.
 

Sofía con mucha satisfacción, sigue conduciendo su auto.

 

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CONTINUARÁ...

 





#2
Chrisfe

Chrisfe

    Vida? Me suena esa palabra...

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Qué intenso Rafael: “Tú no tienes perdón de Dios” :P

 

Isabel tan conchijunta de ver a Emiliano en pelota :maldita: Igual se hizo rexupete con lo que vio.

 

Extraña la actitud de los hermanos Montero entre sí :mm: Da para pensar. Más cuando Seba dice: “Mi contrato ya venció” :cahuin:

 

Me agradan los flashbacks. Siempre es bueno la utilización de este tipo de recursos. :soto:

 

Dentro de todo, Lorenzo muestra bastante entereza para enfrentar a su madre y preguntarle por Sofía, pese a la negativa de ésta a hablar del tema.

 

Sofía pillando a Antonia hablando del accidente, Me tinca que esta última :qepd:

.

– O seguramente andai con las mañas porque no te esperabas verle el pirulín a mi hermano.

 

:memeo:

 

Y la mató: :omg: :chok: Luz Valdivieso ya se está haciendo habitual que muera (El Camionero) Y ahora acá. No somos nada :pordios: :xD:







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