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OFICIAL | Antonia Zegers: Es Magdalena en "Secretos en el Jardín". Tuvo una participación en "El Hombre de tu Vida"


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185 respuestas a este tema

#1
Osval

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Antonia Zegers Oportot nació en Santiago de Chile de 29 de junio de 1972. Hija del conocido ginecólogo Fernando Zegers y de la aventurera fotógrafa budista Mónica Oportot. Sus padres se separaron cuando ella era muy pequeña. "En esa época recién se empezó a hablar de las familias desarticuladas, y los hijos de padres separados nos sentíamos observados", recuerda.

Actualmente, la relación de Antonia con sus padres es tan tranquila como unida. Dice que tiene "eso que llaman familias extendidas". Un numeroso grupo familiar del que se siente muy orgullosa, y donde la libertad y el cariño siguen siendo la constante. Por el lado de su madre tiene su hermano, mientras que por el lado de su padre tiene otros cinco. "Somos siete y tenemos un verdadero abanico de diferencia de edades. Yo soy la mayor, pero también hay más chicos y hasta guaguas, que ganan la atención por lejos.

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Estudió en el colegio Saint's George. "En el colegio sobrevivía, era un poco floja. Nivelaba en castellano, nivelaba en historia, pero en matemáticas era un desastre, en química era un desastre. Cada clase de química era un infierno, cada vez que entraba sentía que todas las fórmulas se incendiaban en mi cabeza", dice riendo. Y se pone más seria cuando cuenta que el colegio dejó de gustarle en tercero medio: "Pensaba que no tenía ningún sentido que siguiera yendo a ese infierno porque ya sabía sumar, restar, multiplicar y dividir y creía que con eso era más que suficiente. Tenía ganas de estudiar lo que quería y dejar de perder mi tiempo. Era una adolescente bastante soberbia y muy rebelde. También era más peleadora y más dura... quizá más enojada con la vida. Pero me he ido suavizando con el tiempo. Hoy soy bastante menos pesada de lo que pude haber sido en esa época".

Siempre ha sido amiga de las preguntas complicadas, de las respuestas pensadas y de la búsqueda de una identidad propia. Interés que partió durante su adolescencia cuando con sus amigas empezó a aficionarse a la música triste, a películas como The Wall y a los libros de Rimbaud o Baudelaire. "Fue una época en la que lo pasé bien y mal al mismo tiempo. Por un lado veíamos todo terrible y nos engrupiamos con una especie de temporada en el infierno, inventada a la medida de unas niñitas adolescentes de Santiago, pero por otro también fue todo un despertar al arte, a conocer ideas nuevas y fantasear con desarrollar cosas tan potentes como las que leía".

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Estudió teatro en la Escuela de teatro de Gustavo Meza, actual Teatro Imagen, sin cuestionamientos por parte de su familia. Luego vivió y se enamoró en Isla de Pascua durante un año, donde se ganó la vida enseñando teatro a los niños isleños por 100 mil pesos mensuales.

Lo que no muestra, por nada del mundo, es su vida sentimental. Fue pareja del también actor Ricardo Fernández, pololeo que termino luego de tres años y medio de relación. Actualmente esta casada con el director de cine Pablo Larraín, con el cual espera su primer hijo.




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En el año 2004 fui invitada a ser parte de Genera, organización que busca promover la participación y el debate ciudadano desde una perspectiva de derechos, en particular los derechos económicos, sociales y culturales. Incorporar esta inquietud desde la ciudadanía, convocando a personas de los ámbitos más diversos, ha sido una forma innovadora de aportar a la construcción de una democracia más justa y participativa.

Me siento sumamente privilegiada de ser parte de este grupo de personas de distintas generaciones e intereses, que nos unimos en torno a un denominador común: el profundo anhelo de hacer algo por participar en el desarrollo humano y democrático de nuestro país.

El ejercicio de juntarse con personas tan distintas, y romper la inercia de quejarse en casa, es el punto de partida para lograr lo que Genera busca promover. Cada día es más importante tener conciencia de qué significa ser ciudadano/a, los derechos por los que es necesario dar la pelea y las responsabilidades que cada uno tiene.

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Creo que no basta haber logrado la posibilidad de votar y elegir a los gobernantes cada cierto tiempo, sino que también hay otros derechos y responsabilidades que tienen que ver con la calidad democrática y la convivencia en el espacio común. Derechos como la participación ciudadana, que nos permiten ser parte de un proyecto país, y no estar de espectadores de nuestra propia historia, mirando como otros construyen una sociedad que no siempre se ajusta a nuestros sueños. Nuestra democracia es a mi juicio inmadura en ese sentido, los ciudadanos/as ejercemos poco nuestros derechos de incidir en los temas gravitantes del país.

En el caso de las mujeres, creo que a pesar de que todavía ocurren cosas bochornosas, como estudios que comprueban que los sueldo masculinos son mas altos que los femeninos, estamos presenciando un momento histórico, que es a la vez el resultado de un proceso muuuuy largo de empoderamiento de las mujeres en la sociedad. Se ha avanzado mucho, esta transformación social no ha ocurrido sola, ha sido fruto del trabajo miles de mujeres que se han sacado la cresta desde tiempos inmemoriales; consiguiendo el voto femenino en 1949 hasta hoy, que no sólo representamos una fuerza laboral y de desarrollo en todos lo ámbitos de nuestro país, sino que tenemos una Presidenta de la República elegida por todos los chilenos y chilenas! .

Con todo, más allá de las instancias formales – sean éstas económicas o políticas – lo cierto es que las mujeres hemos sido parte fundamental en la lucha por alcanzar una sociedad más justa y democrática. Hemos tenido la capacidad de cambiar la historia, de provocar un cambio tan potente, que el mundo es distinto gracias a todas las mujeres que lucharon por la igualdad en lo que a ciudadanía y trabajo se refiere.

Creo que los cambios sociales y de conducta en la historia se miden en el tiempo, son procesos lentos y circulares, muchas veces hay que volver a replantear temas éticos que en otros tiempos parecían zanjados...Pero vale la pena, creo que vale la pena pasar por esta tierra soñando y trabajando en conjunto por tener una sociedad a la altura de nuestros sueños. Son semillas que quizás germinarán en el futuro, pero insisto en que vale la pena echarlas a la tierra.

“Si uno tiene voz, también puede tener fuerza”...

"Para mí es muy importante hacerme parte de un grupo que se responsabiliza de su calidad de ciudadanos. Importa lo que hagamos: si uno tiene voz, también puede llegar a tener fuerza.

Como ciudadana tengo el malestar de la soledad. La vida se centra ahora en resolver las existencias individuales y no hay conciencia colectiva. Hay una caída de las ideas que agrupan a las personas y eso nos ha dejado muy solos y aislados. El ejercicio de agruparse me soluciona esa sensación de soledad, de que uno no tiene nada que hacer más allá de quejarse y maldecir. Parte de cualquier intento en la vida es saber que uno puede morir en el intento, pero eso no le quita el valor y lo que estamos haciendo tiene que ver con una motivación muy profunda y fuerte. Ojalá esto se refuerce. No hay que ser inmediatista, porque genera ansiedad y frustración: es importante volver a mirar a largo plazo, hacerse cargo de las necesidades que tenemos como sociedad y trabajar por ellas con paciencia".




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En tu casa a las 8 ... Antonieta (1995)
María Luisa en la Niebla ... (1999)
Equipado con Caja Automática ... Romina (1999)
Smog ... (2000)
Ciudad de Maravillas ... Antonia (2002)
Sábado ... Antonia (2003)
Pecados ... Soberbia (2007)




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Provincia Kapital
Pecados
Numancia
Madre - 2006
Fin del Eclipse - 2007




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La Vida Es Una Lotería; Capítulo - Fabián, Un Hombre de Familia ... Paulina (TVN - 2003)
Tiempo Final; Capítulo - La Despedida ... Mariana (TVN - 2004)




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Eclipse De Luna ... Verónica Aliaga (1997 - Canal 13)
Iorana ... Margaret Olivares Tuki (1998 - TVN)
La Fiera ... Claudia Ruiz (1999 - TVN)

Romané ... María Jacobé (2000 - TVN)
Pampa Ilusión ... Carmen Montes (2001 - TVN)
El Circo De Las Montini ... Sirena Montoya (2002 - TVN)
Puertas Adentro ... Joseline Cárdenas (2003 - TVN)
Los Pincheira ... Asunción del Solar (2004 - TVN)
Los Capo ... Silvana Capo Ragianni (2005 - TVN)
Entre Medias ... Fernanda Montes (2006 - TVN)
Alguien Te Mira ... Daniela Franco (2007 - TVN)
Amor por Accidente ... Estela Del Bosque (2007 - TVN)




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Cumbres del Mundo ... La Cultura Entretenida (2007 - TVN)

 

Editado por lavso, 28 abril 2013 - 19:23 hrs..




#2
Osval

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  • Sexo:Hombre








REVISTA YA


Antonia Zegers "Soy una sobreviviente"

Pocas actrices irradian la luz y delicadeza de Antonia Zegers, al mismo tiempo que una enorme fuerza de carácter. Muchas veces durante la entrevista, usa la palabra sobrevivir. Sobre todo cuando se refiere a su trabajo o rememora sus últimos años en el colegio, época en que "estaba enojada con la vida". Quizá por la separación de sus padres, quizá por los continuos viajes de su madre, desde que ella era sólo una niña. Aun así, Antonia cree que todo eso afirmó su personalidad. "La herencia de libertad y respeto que he recibido de mi familia es el prisma con que yo vivo la vida también, y lo agradezco", dice la actriz, que será Silvana Capo, en la próxima teleserie de Canal 7.


En vez de caminar, Antonia Zegers, se desliza. Como si fuera una bailarina de ballet. También su cuerpo parece moldeado por la danza; tiene los brazos muy delgados, pero al mismo tiempo fibrosos; el estómago plano, una postura erguida, y una suavidad tal en sus movimientos, que casi parecen programados. Pero Antonia Zegers nunca bailó cuando chica. Recién cuando comenzó a estudiar teatro en la escuela de Gustavo Meza hizo lo suyo también con la danza moderna.

Cuando habla también es suave, y pronuncia perfecto cada una de las palabras que salen de su boca, como si estuviera arriba de un escenario, aunque sólo esté en el living de su pequeño y bonito departamento en Providencia o en un estudio sacándose las fotos que ilustran esta entrevista. Lo que sí, esos enormes ojos celeste que tiene pueden pasar rápidamente de la dulzura a la dureza, y esa sonrisa amplia de dientes perfectos puede transformarse también en un rictus serio, quizá triste, quizá aburrido, de un instante a otro, cuando una pregunta no le gusta o la complica o le da lata.

Pero Antonia es cálida. Cuando abre la puerta de su departamento, en el tercer piso de un antiguo edificio de ladrillos rojos, dan ganas de entrar y no de irse. Está relajada, con una polera blanca y blujeans - su prenda fetiche- y ofrece un café con vainilla imposible de resistir, hecho en el minuto en cafetera y convertido en capuccino con espuma gracias a una maquinita milagrosa que compró en un Todo a Mil. Las tazas son especiales, de vidrio transparente y con mango y encima de la espuma añadió unas delicadas notas de canela.

Sentada en el futón blanco que domina el living, y con su infaltable cigarrillo en la mano, Antonia se explaya entusiasmada sobre su personaje en la próxima teleserie de TVN. Ella es Silvana, la menor de los tres hijos del Nono, interpretado por Luis Alarcón. "No tenemos madre y a mí me tocó quedarme solterona para cuidar a mi padre; me encargo de que la casa funcione. No es un rol retribuido con mucho cariño, pero ella lo acepta hasta que empiezan a llegar los colonos y su padre encarga una novia joven de Italia. Ahí a la Silvana le queda la escoba porque pierde el sentido de su vida y ella decide que también se tiene que casar".

En la guerra de las teleseries cree que les va a ir bien "porque está quedando muy bonita, hay mucho trabajo invertido". Y está contenta con su nuevo papel en un elenco al que se siente muy ligada afectivamente. Por eso, cuando tiene que ponerse en la situación ficticia de quedarse sin su lugar en el equipo de Vicente Sabatini, dice que sería muy difícil para ella. Pero, por otro lado, piensa que "los actores por naturaleza tenemos que ser sobrevivientes y camaleónicos, y ser capaces de moldearnos a distintos personajes y a distintos trabajos, a distintas maneras de vivir y a distintos estándares de vida, y eso es una carta con la que uno cuenta siempre. De repente uno se duerme, se acostumbra y cree que su vida será para siempre así, que su marido va a ser para siempre, que su trabajo va a ser para siempre, que su salud será para siempre. Y nada de eso es así. He vivido de mi trabajo mucho tiempo y he podido sobrevivir maravillosamente. Por eso creo que soy una sobreviviente".

Hoy tiene 32 y es independiente desde los 23, cuando estuvo un año viviendo en Isla de Pascua, recién egresada de la escuela de teatro. Recuerda ese paso con cariño, porque ahí también aprendió a sobrevivir: "Me fui de vacaciones con mi familia y me empecé a quedar y a quedar y no podía volver. Me dio mucha angustia porque estaba conociendo un aspecto de la vida en que me sentía completamente ignorante y tenía muchas ganas de aprender. Un aspecto de la vida que tiene que ver con la naturaleza, con aprender a sobrevivir. Estaba alucinada aprendiendo a pescar, a plantar. Me decía: qué increíble que uno sepa tanta cosa abstracta, pero no sepa hacer fuego. Fue súper bonito también porque ahora sé que puedo fascinarme con más cosas, que puedo hacer más cosas".


Sobrevivir a la familia

Encima de una mesita al lado del futón, justo debajo de la ventana por donde entra el sol y el calor, hay un marco antiguo y grande con una foto en blanco y negro de una niña desnuda - de unos siete u ocho años- que mira de frente a la cámara. "Me la sacó mi mamá", dice con orgullo Antonia, hija del conocido ginecólogo Fernando Zegers y de la fotógrafa budista Mónica Oportot. Dice que ya a esa edad tenía decidido que quería ser actriz, cuando hizo de flor en una representación en sexto básico, en el colegio Saint's George.

"En el colegio sobrevivía, era un poco floja. Nivelaba en castellano, nivelaba en historia, pero en matemáticas era un desastre, en química era un desastre. Cada clase de química era un infierno, cada vez que entraba sentía que todas las fórmulas se incendiaban en mi cabeza", dice riendo. Y se pone más seria cuando cuenta que el colegio dejó de gustarle en tercero medio: "Pensaba que no tenía ningún sentido que siguiera yendo a ese infierno porque ya sabía sumar, restar, multiplicar y dividir y creía que con eso era más que suficiente. Tenía ganas de estudiar lo que quería y dejar de perder mi tiempo. Era una adolescente bastante soberbia y muy rebelde. También era más peleadora y más dura... quizá más enojada con la vida. Pero me he ido suavizando con el tiempo. Hoy soy bastante menos pesada de lo que pude haber sido en esa época", dice cuando se le comenta que puede parecer una mujer dura, imagen que quizá quedó reforzada en la retina del público por su papel de la amarga Asunción del Solar en la teleserie "Los Pincheira" (Ella lo confirma: "Esa señorita sacó lo más amargo que puedo tener adentro").

- ¿En la época del colegio estabas enojada con la vida por la separación de tus papás?
- No sé, por ahí pasan los caracteres que viven las historias de distintas maneras. Pero tuve una adolescencia bastante jodida, rebelde, inconforme.

- ¿Echabas de menos a tu mamá cuando se iba a viajar por el mundo?
- Sí.

Antonia Zegers tenía 13 años, su hermano Fernando algunos menos, y su madre comenzó a participar en extensas peregrinaciones mundiales en favor de la paz mundial - que podían durar meses- , por lo que los hermanos vivían intermitentemente con su padre y su madre.

Cuando se le comenta que son muy pocas las mujeres que teniendo niños chicos se van a viajar por el mundo, Antonia casi susurra y confirma: "Muy pocas. Pero en un comienzo ella iba y venía. Después se quedó más largo (afuera). Aunque sigue teniendo alma gitana hoy está más sedentaria y vive en el Cajón del Maipo". Y añade, poniendo mucho énfasis en sus palabras: "Mi mamá ha sido una lección de libertad y de convicción muy profunda y fuerte. Mi mamá cree mucho en todo lo que ha hecho y de ahí me llega mucha sabiduría. O sea, yo prefiero esa mamá, sin duda, a una mamá frustrada. Aunque reconozco que eso lo veo ahora que estoy más grande. Por supuesto que en un minuto fue jodido, porque yo era chica en un sistema en que las mamás eran de una manera y los papás eran de una manera. Y resulta que ni mi mamá ni mi papá eran de la manera que debían ser. Pero eso afirmó mi personalidad, hoy me paro en un lugar de autenticidad profunda y acepto a mi entorno, que es mi familia, y, a partir de ella, también me acepto a mí, quizá en lo distinta que pueda ser de otras chicas de mi edad. La herencia de libertad y respeto que he recibido de mi familia es el prisma con que yo vivo la vida también, y lo agradezco".

- ¿Nunca echaste de menos más reglas, más seguridad?
- No, porque así necesariamente tuve que acercarme a lo fundamental y no a lo formal. Y las reglas quizá me las puse yo, pero desde lo que yo realmente creía. Además, siempre me sentí muy valorada como individuo por mi padre y por mi madre. Desde muy chica sentí que mi juicio era importante, que lo que yo decía tenía un espacio y un valor. Si bien siempre mi mamá va a ser mi mamá y mi papá siempre será mi papá y mis hermanos mis hermanos, yo escojo el fondo de esos seres humanos como mi familia. Y ha sido muy bonito admirarlos profundamente, desde lo que son y desde donde están.

Hoy Antonia Zegers tiene una familia extendida que no sigue ningún rito o tradición, como ocurre en la gran mayoría de las familias chilenas: "En total somos siete, tengo hermanos para todos los gustos, de todas las edades, es un abanico de relaciones múltiples. Estoy muy agradecida de la familia que me tocó. No somos de tradiciones, de ningún rito rígido, porque es una familia que se sostiene en la libertad y el amor, más allá de las formas. En el deseo de quererse, de aprender, de estar juntos".


Sobrevivir a la exposición

A propósito del monólogo de la soberbia que está ensayando para la película "Los siete pecados capitales", que filmará por estos días, dice que ése es un tema que la toca y que ha ido trabajando con el tiempo. "La soberbia es un espacio que no me enorgullece en absoluto, que trato de combatir. No sé si me siento mejor que otra gente, sino que de pronto hay una cierta vehemencia en mis juicios que creo que se acerca a la soberbia, pero básicamente porque me apasiono hablando. Creo que la soberbia es la armadura de la fragilidad, y he trabajado mucho en la vida para poder mostrar mi fragilidad".

Lo que no muestra, por nada del mundo, es su vida sentimental. Después de que hace un par de meses se supo que había terminado su pololeo de tres años y medio con el también actor Ricardo Fernández ("Los Pincheira", "Puertas Adentro"), hoy sólo reconoce que no está soltera, pero no dice si volvió con Fernández o si tiene una nueva pareja. Y aunque quizá el día de mañana "cuente hasta el color de mis calzones", dice que hoy no lo va a hacer. Y tampoco sus amigos confiesan una palabra, cerrando filas en torno a ella. Para Antonia, que quieran indagar en su vida íntima es una de las cosas que más le cuestan de su vida como actriz. "Ha habido un cambio en el rol público del actor, y a mí me cuesta mucho moverme en la farándula. Parece que soy una señorita muy seria, porque es mi trabajo y lo respeto y lo quiero mucho. Siento ahí una especie de amenaza, ¿me entiendes?. Conocida por mi trabajo, yo encantada, porque uno actúa para que la gente lo vea. Y desconocer el fenómeno público de la profesión que uno escogió es absurdo". Y señala, medio aliviada, que cada vez le cuesta menos defenderse, "quizá porque me he hecho la fama de que hay ciertos límites que no voy a transar".

- ¿Qué piensas de los actores que sí hablan de su vida privada?
- Estoy hablando por mí, de cómo yo defiendo mi intimidad, de cómo me gusta cuidar aspectos de mi vida que son frágiles y vulnerables, y que me da miedo exponer a la violencia de la farándula. Me da pudor y miedo, esa es la verdad. Pero no tengo ninguna bandera de lucha al respecto. Y no es porque mi vida sea algo extraño o sobrenatural, sino que todo lo contrario; es una vida sentimental bastante normal.

- Y ¿cómo eres con los hombres? ¿Seduces o te dejas seducir?
- No soy muy guerrera - dice riendo. "No me acerco y veo como se va.... Soy más bien pasiva en los primeros momentos, aunque uno nunca es sólo de una manera. Si uno empieza a definirse de una forma, después se acuerda de un ejemplo contrario y dice ohh! Pero bueno, en fin, normalmente soy así, aunque no he dejado de sorprenderme a mí misma en ciertas ocasiones. Además, cambio cuando estoy enamorada, por supuesto, es un estado distinto. Me han gustado hombres muy diferentes y he tenido varias historias marcadoras.

Repasa su derecho a guardarse para sí lo que ocurre en las cuatro paredes de su departamento. "Los espacios de pareja son complicados para todo el mundo, porque además uno es un sinfín de contradicciones. Todo lo valiente que soy también lo tengo de miedosa, ¿me entiendes?".





#3
Osval

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EL MERCURIO


Antonia Zegers "Aprendí a ser fuerte"

Es una de las actrices más emblemáticas de las teleseries y, a la vez, una de las figuras de la TV más cautelosas con su intimidad. Tan bonita como delicada, Antonia Zegers es una poderosa combinación de actitud, fuerza de carácter y respeto por la libertad. Una personalidad que ella viene armando desde una adolescencia marcada por la separación de sus padres y las largas travesías que su aventurera madre emprendía por el mundo. Hoy, a los 33 años, mira su historia con inteligencia, madurez y hasta agradece todos sus cuestionamientos familiares y emocionales. "Más que obligarme a ser feliz, yo he aprendido a aceptar mi historia y mis circunstancias. Yo decidí aceptar la realidad que me tocó, entenderla y aprovecharla. Hoy me gusta enfrentar las cosas tal como son".


Críptica y cautelosa. Esas dos palabras son las que mejor definen la actitud con que Antonia Zegers enfrenta las entrevistas. Lejos de intimidar, esa postura - que tiene el mérito de parecer arisca sin perder la amabilidad- la hace aún más interesante. Incluso supera otros de sus atractivos, como la comentada profundidad de sus ojos verde azulados o la suavidad con que camina por el departamento en Providencia, donde vive desde hace un año. Ahí, en el tercer piso de un antiguo edificio pintado de blanco, la actriz creó un espacio que no sólo agrada por la calidez que mantiene, aunque afuera la temperatura es baja y la tarde anuncia lluvia. También sorprende por el perfecto orden y la elegante sencillez con que lo ha decorado. "Me molesta en el alma vivir en un espacio desordenado", comenta mientras se dirige a la cocina para preparar un té que trae en unas tazas transparentes en las que se traslucen unas rodajas de limón perfectamente cortadas.

- ¿Siempre eres tan preocupada de los detalles?
- Más que una manía o una rigidez mental, me gusta armar calma en mi entorno para estar yo también en calma. Trato de que todos los espacios que me rodean se parezcan mucho a como me gusta estar internamente. Encontrarme ante una cama desecha es algo que me puede causar muchísima pena; llegar por la tarde y encontrar todo revuelto no es algo que hace bien.

- ¿Eso siempre ha sido así?
- Para nada. Mi opción por el orden empezó en el momento en que decidí la vida que quería tener. En mi adolescencia todo era completamente distinto: rumas de ropa en mi pieza, cinco amigas alojando conmigo, todo un desastre.

La Antonia Zegers de la época de colegiala en el Saint George es totalmente opuesta a la que hoy confiesa a sus 33 años. A la actriz que además de ser una de las figuras más reconocidas del área dramática de Televisión Nacional, desde hace un mes integra el elenco de la obra "Madre" que dirige Rodrigo Pérez en la sala de la Universidad Mayor. Un comentado montaje basado en la obra de Bertolt Brecht que incluye citas a personajes femeninos tan fuertes como Sola Sierra y la activista política alemana Rosa Luxemburgo. Antonia está absolutamente comprometida con la obra, donde comparte escenario con actrices como María Izquierdo, Luz Jiménez y Ximena Rivas. Incluso no duda en catalogarlo como uno de los trabajos más importantes y bonitos que le ha tocado realizar. "Es una obra que plantea preguntas sobre nuestra identidad ideológica, de cómo hemos llegado a ser lo que somos", asegura sin esconder su orgullo.

Ese tipo de cuestionamientos no es extraño para esta actriz que nunca ha negado su compromiso social. Ella fue uno de los actores que rechazaron públicamente la visita de George Bush, asistió al foro social que se desarrolló en paralelo con el Apec, y desde el año pasado forma parte de Genera, una ONG que se dedica a hacer campañas de estudios de opinión pública con el objetivo de fortalecer a la ciudadanía, y en la que también participan personajes como Claudio Di Girolamo y muchos profesionales que trabajan en el tema de la educación.

Hija del reconocido ginecólogo Fernando Zegers y la fotógrafa Mónica Oportot, siempre ha sido amiga de las preguntas complicadas, de las respuestas pensadas y de la búsqueda de una identidad propia. Interés que partió durante su adolescencia cuando con sus amigas empezó a aficionarse a la música triste, a películas como The Wall y a los libros de Rimbaud o Baudelaire. "Fue una época en la que lo pasé bien y mal al mismo tiempo. Por un lado veíamos todo terrible y nos engrupiamos con una especie de temporada en el infierno, inventada a la medida de unas niñitas adolescentes de Santiago, pero por otro también fue todo un despertar al arte, a conocer ideas nuevas y fantasear con desarrollar cosas tan potentes como las que leía".

"Puros mitos", dice sobre las historias que se comentan de su época de colegiala. Con honestidad y harto pudor, prefiere bajar el perfil a los cuentos que hablan de ella como una de las niñas más lindas del colegio o a quienes la recuerdan como todo un ejemplo de independencia. Lo que no niega es que durante su adolescencia muchas veces se sintió muy diferente al resto de sus compañeras. Primero porque sus padres se separaron cuando ella todavía era muy pequeña. "En esa época recién se empezó a hablar de las familias desarticuladas, y los hijos de padres separados nos sentíamos observados", recuerda. Luego, cuando tenía 13 años y su hermano Fernando algunos menos, su madre decidió iniciar largos viajes por todo el mundo que podían extenderse por meses. Mientras esta mujer recorría desde el Aconcagua o iniciaba peregrinaciones desde Europa a Oriente con un grupo de monjes budistas, con su hermano pasaban intermitentes períodos con su padre o se quedaban en casa al cuidado de su abuela. "Nunca solos y con toda la casa para nosotros, como mitifican algunos", recalca con un tono serio que deriva en carcajada.

- ¿Te afectó la ausencia materna? ¿Te resultaba difícil entender su opción por los viajes?
- No voy negar que resultó difícil y la extrañaba mucho, pero entiendo su búsqueda de libertad, sus convicciones y hoy la admiro mucho. Pero en un minuto me complicó harto, aunque esas son las cosas que uno tiene que aprender a resolver con inteligencia y tranquilidad. Son momentos que, vistos desde ahora, te enseñan a elegir si uno asume la falta o sigue adelante entendiendo que tienes una vida distinta, aprendiendo a quererla y valorarla tal como es.

- ¿No te sentías abandonada?
- Es que nunca estuve totalmente sola, pero reconozco que mi vida no se parecía a la del resto de mis compañeras que llegaban a su casa y todo era perfecto. Sabía que vivía una situación distinta, pero tampoco era algo que me angustiara. Como te digo, esas cosas son las que te empiezan a afirmar, te obligan a pararte de otra forma, asumir responsabilidades y atreverte a tomar ciertas decisiones. De hecho, yo no tengo drama al mirar para atrás. No me gusta enfrentar mi vida desde las fallas.

- ¿Cómo recuerdas ese tiempo?
- Como una etapa muy especial. Efectivamente mi casa era como la guarida de todos mis amigos, pero no llegaban porque yo estuviera sola, sino porque en mi casa la autoridad era menos exigente. Aunque yo era bien organizada, porque cuando mis amigas se iban a alojar, les decía: tú trae esto, tú preocúpate de esto otro, para que no faltara nada y mantener todo aterrizado y dentro de cierta lógica.

- Eras la madura del grupo.
- No lo veo en esos términos, porque siempre fui una chica que tenía 14 años pero que sabía arreglármelas. Yo creo que esa cosa de madurar temprano es bien subjetiva. Uno puede aprender a resolver ciertas cosas antes que el resto, pero sigue teniendo la misma edad y las mismas limitaciones o inseguridades que tienen tus compañeros. En mi caso, eso del adolescente que madura temprano es otro mito, porque simplemente fui una niña que aprendió a resolver cosas que la mayoría aprende después.

- ¿Cómo se hace eso?
- Es complicado de explicar. Mi abuela materna usa una frase que puede ser muy aclaratoria para esto. Ella dice que "lo menos que uno puede hacer en esta vida es ser feliz". Personalmente su determinación me parece muy fuerte, porque no es tan fácil imponerse una meta de ese tipo. Entiendo que uno pueda decidir ciertas cosas, pero obligarse a la felicidad es algo complejo. Aunque yo la veo y me parece una mujer feliz, bueno porfiadamente feliz (risas). Y en mi caso, más que obligarme a ser feliz, yo he aprendido a aceptar mi historia y mis circunstancias. Yo decidí aceptar la realidad que me tocó, entenderla y aprovecharla. Hoy me gusta enfrentar las cosas tal como son.

Actualmente, la relación de Antonia con sus padres es tan tranquila como unida. Dice que tiene "eso que llaman familias extendidas". Un numeroso grupo familiar del que se siente muy orgullosa, y donde la libertad y el cariño siguen siendo la constante. Por el lado de su madre tiene su hermano, mientras que por el lado de su padre tiene otros cinco. "Somos siete y tenemos un verdadero abanico de diferencia de edades. Yo soy la mayor, pero también hay más chicos y hasta guaguas, que ganan la atención por lejos. Lo mejor es que nosotros tenemos lazos de amor tan potentes que no necesito cuestionarlos. Simplemente somos así, muy unidos. Es algo que no pasa por un rito de obligatoriedad, ni por buenas costumbres, sólo nos gusta estar juntos. Admiro mucho a mi hermano Fernando. Con mi mamá, que vive en el Cajón del Maipo, cada vez que viene a Santiago nos tomamos harto tiempo para estar juntas. Con mi papá pasa lo mismo, porque tenemos una necesidad mutua de vernos tanto como podamos. No me complico en reconocer que soy de las que buscan a su padre o a su madre cuando necesito que me acojan, me escuchen y me abracen en ciertos momentos".


Nada sentimental

Hablar de su intimidad no es el fuerte de la actriz. Si ya es rigurosa al poner límites al tratar su historia familiar, ese cuidado se hace más fuerte cuando las entrevistas tocan el tema de su vida sentimental. De hecho, comenta que ya no tiene el registro de las innumerables veces que lleva dicendo: no te voy contestar esa pregunta, de manera casi talibana. "Al igual que el éxito, el respeto hacia la vida personal también es algo que se puede manejar, y se arma en la medida de lo que se quiere dar. He aprendido a hacerlo y a mantener los límites sin ser maleducada". Actualmente, después de un pololeo de tres años con el actor Ricardo Fernández, Antonia está iniciando una nueva relación con Pablo Larraín, el director de la película Fuga. Pero eso es algo de lo que no habla. Sólo comenta que está feliz, mientras su sonrisa se congela en un imperturbable silencio.

- ¿Por qué esa opción?
- Tengo una respuesta que encontré leyendo a Bertolt Brecht. Fue una frase que encontré en uno de sus textos que dice: "Para que el teatro siga siendo algo especial para el actor, en el ámbito personal deberá prescindir de todo lo teatral". Aunque no quiero hacer consigna de esto, le encuentro toda la razón del mundo. Por eso en mi ámbito personal me alejo de lo teatral y evito mostrar mi intimidad. Hay una tendencia a buscar una teleserie paralela del actor en su vida personal, que yo desecho porque me da pudor. Soy muy cautelosa con mi fragilidad. Ese espacio lo dejo dentro de lo que la palabra intimidad significa.

- Tus períodos difíciles, ¿los asumes en forma tan pragmática?
- Todos nos hemos sentido como un bolero de Chavela Vargas muchas veces. Quién puede decir que no ha tenido momentos de infelicidad, pero eso no tiene nada del otro mundo. Sería tonto contabilizar cuántas veces me he sentido así, ni menos hacer un ranking de cuáles fueron los momentos más difíciles. Lo que sí puedo reconocer es que cuando me ha tocado sobrellevarlos, he demostrado harta voluntad. Tengo fuerte instinto de sobrevivencia. No soy de las que se quedan en la cama, al contrario siempre me levanto. Aprendí a ser fuerte.

- ¿Con esa fuerza has enfrentado tus quiebres de pareja?
- Aunque creo que eso pertenece a la intimidad que me gusta proteger, voy contestar algo muy simple. Uno siempre se las arregla para seguir adelante. Cuando hay momentos de dolor no queda otra opción que tratar de comprender para que todo pase pronto y seguir viviendo. Algunas veces ese proceso puede requerir un tiempo largo, pero en general depende de las situaciones en que sucedieron las cosas. No existe una manera de vivir un quiebre, depende mucho de la edad que tienes, de la historia que tuviste, de cómo quedaste parado emocionalmente y de cuánto comprendes. Tener respuestas absolutas a eso sería mentir.

- ¿Cómo has enfrentado tus momentos de soledad?
- Sola (risas). La verdad es que la soledad no es algo que me complique demasiado. A mí me gusta estar sola. De hecho a veces me gusta buscar espacios donde sólo puedo estar con mi mundo interior, y en silencio. Esos momentos son súper importantes para entender lo que te pasa, liberarte de todo y seguir adelante.

- Al igual que tu madre, ¿te gusta viajar sola?
- He viajado harto sola, pero también me gusta viajar acompañada. Aunque reconozco que cuando salgo sin compañía he tenido muy buenas experiencias a nivel personal e interno. Esas ocasiones se convierten en viajes en el más amplio sentido de la palabra, porque se conjuga el estar con tu interior, con todas las nuevas experiencias que estás conociendo afuera. Es interesante lo que pasa, ver cómo empiezas a lidiar contigo en entornos que no te son familiares. Es algo que siempre te enriquece.

- ¿Te proyectas como madre?
- Obvio que sí, pero no tiene que ocurrir sólo porque yo quiera serlo. Para mí la idea de ser madre es un proyecto de a dos, una sincronía que se arma para que venga un tercero. Y en ese sentido no es algo que yo quiera planear en solitario.

- ¿Pero no te sientes presionada?
- No, para nada. Y en eso agradezco no tener la presión familiar para hacerlo. Realmente obligación por tener un hijo no tengo, y tampoco quiero inventármela por mi cuenta. Estoy abierta a que ocurra y me gustaría mucho, pero de una manera orgánica, libre y en el momento justo. Además, no tengo que escuchar eso de cuándo vas tener un nietecito... Lo que pasa es que me tocó gente muy especial por familia. Todos siempre me han incitado a actuar desde la libertad y honestidad, y no desde las obligaciones.






#4
Osval

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LA NACIÓN


Antonia Zegers se toma la cultura y se casa con director de “Fuga”

Mientras algunas figuras televisivas se desviven por exhibir los preparativos de su matrimonio, Antonia Zegers (34) se niega tajantemente a dar luces del suyo con el cineasta Pablo Larraín (“Fuga”), cinco años menor que ella y con quien mantiene una relación desde enero. “No me interesa hablar nada sobre mi vida privada”, dice de entrada la actriz.


Esa ha sido la máxima inquebrantable que la ha caracterizado desde sus inicios televisivos, a mediados de los noventa. No lo hizo durante su relación de tres años con el actor Ricardo Fernández y ahora tampoco con el hijo del senador UDI Hernán Larraín, con quien contraerá el vínculo mañana, en una ceremonia privada fuera de Santiago y con quien además trabajará en la película “Tony Manero”. “Me parece burdo y vergonzoso ventilar la intimidad. Es un tesoro que cuido mucho. Soy bien talibana en eso. Es un negocio del que vive mucha gente, pero es su vida”.


Arriba en la cordillera

Pero todo cambia cuando habla sobre la nueva temporada de “Cumbres del mundo” del programa “La cultura entretenida” de TVN, que la tuvo viajando y alcanzando cimas por Medio Oriente durante dos meses. Mauricio Purto la invitó a participar en el proyecto, según ella, por “intuición” de que lo haría bien, ya que ni siquiera se conocían.

Y aunque sólo tuvo un mes para prepararse y su entrenamiento fue una ascensión al cerro Manquehue (nunca había subido uno), empieza a resumir el recorrido, que partió a mediados de agosto hasta octubre. Comenzaron en Egipto, pasando por el Nilo y el Mar Rojo, para subir el monte Sinaí. Luego en la frontera con Irak subió el Nebo. En Turquía el Ararat y en Israel ascendió por los montes de Jesús (de la Tentación, de las Beatitudes, entre otros). Cuenta que el más difícil fue el Ararat, de 5.165 metros, con tormentas de nieve. “Me arrepentí de estar ahí”, dice entre risas.

Pero el mayor susto lo pasó en Israel, en un control militar de una zona bélica. “En vez de pedirnos los pasaportes nos preguntaron cuál era nuestra religión con una metralleta en la mano. Yo sólo atiné a decir nací cristiana’”. Y es que la actriz se declarara independiente en política y en religión.

El resto, sólo anécdotas. Como la cantidad de veces que trataron de cambiarla por camellos, o que en Egipto la “toqueteaban” por ser occidental y tuvo que empezar a taparse. Luego de la aventura, la actriz está en un período espera, tanto de resolver su futuro en TVN, donde aún tiene contrato, como del estreno de la película “Pecados”, donde interpreta a la soberbia. Y en enero se reestrena la obra “Madre” de Rodrigo Pérez.





#5
Osval

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REVISTAS COSAS


Antonia Zegers: Más elegante que nunca



Aunque a diario su look es sencillo y relajado, esta actriz posó fascinada con modelos de la colección primavera verano de Carolina Herrera. Además, nos confidenció algunos de sus tips de belleza y buenos datos para encontrar ropa entretenida.


De rasgos exóticos y mirada transparente, pero no por ello menos intensa, Antonia Zegers fue elegida por Carolina Herrera para mostrar una selección de diseños exclusivos en revista “Cosas”. Algo inédito, ya que nunca antes la prestigiada casa de alta costura había prestado una colección a una actriz chilena.

Envuelta en la elegancia y sofisticación que caracterizan las creaciones de la diseñadora venezolana, Antonia se trasladó hasta el Club Hípico para transformarse en modelo y posar para nuestra cámara. El resultado fue una sensacional sesión en la que mostró toda su distinción. “Los vestidos son increíbles, muy bonitos. Las fotos fueron como un sueño, como remontarse al pasado. Me sentí como la Dama de las Camelias”, comenta Antonia de entrada.

Sin embargo, durante esta entrevista la vemos con un atuendo mucho más casual, relajado y sin una gota de maquillaje. Es que Antonia no es de esas mujeres “producidas” ni tampoco de las que anda todo el día preocupada del último tratamiento para ponerse a punto para el verano. Aun así, conversamos con ella sobre moda y belleza, y después de todo, nos entregó varios datos.

“Busquilla” a la hora de comprar, cuenta que le encantan las tiendas “Hall Central” y particularmente Franca BH y “Las tres Marías” que está en Alonso de Córdoba. “Ahí hay ropa de telas muy bonitas y nobles”, explica. “No me compro cosas muy caras, soy bastante sencilla. Lo que sí, tengo como una adicción fetiche a los blue jeans”, confiesa. Como la actriz que es, sabe jugar, y ya sea con los espectaculares vestidos de esta producción o con un traje de época, ella se imbuye del papel que sugieren, porque cuenta que el vestuario es clave en la construcción de los personajes. “A veces ayuda mucho, porque al ponerte el vestuario de una obra, o una teleserie, te cambia la quinética del cuerpo. Con los vestidos de Carolina Herrera también, porque es imposible sentarse con la espalda chueca o con la piernas abiertas. Uno se los pone y toma otra actitud. La ropa define mucho la postura y los movimientos. Es bonito lo que pasa en ese sentido”, comenta al tiempo que recuerda con cariño a “Los Pincheira”, porque fue una teleserie en la que más gozó con el vestuario. “Pablo Núñez hizo un trabajo increíble. Era un sueño ponerse esos trajes. Los vestidos hacían parte del trabajo”, comenta.

¿Te gusta comprar cuando viajas?
Sí, eso es súper entretenido. En los viajes suele suceder que uno se inventa un personaje de uno mismo que a veces se distancia de la realidad. Cuando, el año pasado, andaba viajando por Medio Oriente, compré cosas que en ese momento me parecieron muy bonitas, pero que no he usado mucho y que están en el cajón de las reliquias.

¿Qué fue lo más ridículo que usaste en la adolescencia?
¡Puf! Me acuerdo que le doblaba la basta a los pantalones con una técnica bien especial. En todo caso, lo más divertido es que con una amiga nos cosíamos los pantalones de colegio a revés y después con mucho cuidado los dábamos vuelta. La idea era que quedaran muy apretados. También tuve botas blancas y zapatos “Pluma”, creo, eso sí, que me tocaron los de imitación. También me puse esas fajas elásticas que ahora se usan nuevamente.

¿Has heredado algo de tu mamá?
Una chaqueta rusa que es lo más moderno que tengo. Mi mamá la había heredado también; así es que tiene tres generaciones.

¿Qué te parece el estilo de las chilenas?
Basta con ver las tiendas. Aparece una moda y todas andan iguales. Siento que el estilo de las chilenas es muy uniformado.

¿Es verdad que vendías ropa cuando estabas en la escuela de teatro?
Comparaba telas Patronato y hacía pantalones. Como estudiaba a tres cuadras de ese barrio, la fuente era muy oculta, porque si alguien me seguía, el negocio se me iba a las pailas. Para la época fue un buen negocio.


Belleza antigua



“Tengo una cara como antigua. De hecho, cuando me ha tocado interpretar papeles de otra época siento que encajo súper bien”, opina Antonia sobre su cara. El tema no le acomoda mucho y más bien le da pudor. Es que esta actriz no anda por la vida preocupada de si es bonita o no; de hecho, ni la peluquería ni el gimnasio son espacios donde se sienta cómoda.

¿Tienes alguna rutina de belleza?
En general no voy a lugares específicos para hacerme cosas relacionadas con la belleza. Me limpio la cara en la noche y cada cierto tiempo voy al sauna y ahí aprovecho de ponerme alguna crema en el pelo.

¿Usas alguna crema en especial?
Me dieron el dato de unas cremas súper buenas que son alemanas. La marca es Logona y las venden en el Lo Castillo. Lo que me gusta es que son naturales. Para el cuerpo uso crema humectante con olor a vainilla.

¿Te maquillas?
A veces uso rimmel.

¿Algún vicio?
Fumo, pero lo estoy dejando.

¿Qué haces para mantenerte en forma?
Ando en bicicleta, nado y también de repente hago Pilates. Además, soy vegetariana y eso mide las combinaciones que hago. No tengo pesa, pero cuando un pantalón está un poco más apretado, me cuido un poco más. Mi mamá es vegetariana y por eso yo me críe sin comer mucha carne.

¿Qué opinas de la cirugía estética? ¿Te someterías a alguna operación para corregir alguna zona de tu cuerpo?
Creo que uno de los ingredientes más importantes de la belleza es la diversidad. La belleza está en que existan mujeres narigonas, otras con labios grandes y con labios delgados. La cirugía atenta contra eso y crea moldes. Las caras operadas van quedando todas iguales, lo que es bien perverso. Es como de ciencia ficción: todas las bocas, narices y caras terminan iguales. Además, una actriz se tiene que preocupar de actuar bien, porque por linda que sea, si no logra eso, es muy corto el tiempo que trabajará. Hay niñas que entran a la televisión porque son preciosas, pero el tiempo en que se sostienen es demasiado corto.


Tipologías adultas



Cine, teatro y televisión. Antonia Zegers estará en estos tres frentes en la segunda mitad de 2007, porque además de su papel en “Amor por Accidente”, la teleserie del segundo semestre de TVN, se la podrá ver en la película “Pecados” y en la obra de Ramón Griffero “El fin del Eclipse”. Este último es el proyecto que la tiene más entusiasmada y ensayando full time para estrenar el 26 de septiembre en el teatro de la Universidad Católica.

“La obra habla de cómo el ser humano se inventa ficciones y sentidos para poder vivir. Abarca situaciones desde 1880 hasta los marines gringos atacando Irak”, cuenta Antonia.
Sobre su papel en “Amor por Accidente”, adelanta: “Interpreto a Estela del Río, una niña de una familia muy rica de Casablanca que se enamora de un desratizador (Claudio Arredondo). Luego, la familia cae en desgracia y su hermana que es muy pituca queda en la calle y se va a vivir con ellos. Esta historia, que parte muy graciosa, luego se empieza a poner más densa”. De lo que no está segura es si podrá o no actuar en la película “Tony Manero”, proyecto que dirige su marido, Pablo Larraín.

¿Qué personajes te han sorprendido este año?
No soy muy “televita”, pero creo que “Alguien te Mira” tuvo muy buenos resultados. Ahí uno ve cómo los factores se suman, porque es muy difícil tener buenas actuaciones si no hay buenos guiones. Todo va sumando.

¿Qué te parecieron las críticas a la serie, teniendo en cuenta que incluso el ministro José Antonio Viera-Gallo se pronunció?
Me parece que las críticas subestiman a la gente de manera brutal. Un sicótico se puede enrabiar porque no le paró una micro y después matar a alguien, pero no por eso uno le va a echar la culpa al chofer. Los sicóticos suelen encontrar fuera las responsabilidades de todo lo que hacen, porque no se pueden cargar a sí mismos.

¿Crees que el horario de “Alguien te Mira” era el adecuado?
Las 10 de la noche me parece un horario de adultos. Los niños ven televisión hasta que los padres los dejan. Creo que hoy día es bastante ingenuo pensar que un programa de televisión es el único medio que tienen los niños de ver cosas tremendas. El amplio acceso a estímulos crea la necesidad de replantearse la manera en que hoy se cría a los niños. También de cómo uno los prepara para ver cosas que antes no se nos cruzaban ni en pintura. Yo, por ejemplo, me recuerdo de la época de “Heidi”; era muy posible restringir los que los niños veían. Ahora, en cambio, hay cable y está Internet.

La ministra del Sernam dijo estar sorprendida de que “la televisión y los noticiarios traten el tema del maltrato a las mujeres y acto seguido, a las 10 de la noche, dan un programa que se basa en el asesinato en serie de mujeres”.
Uno no sabe por qué ahora se comenzó a hablar del tema del femicidio. No recuerdo que el año pasado, en esta época, se haya estado hablando fuertemente de este tema...

En la serie se muestran varios prototipos de mujeres, ¿crees que hoy se representa mejor a las mujeres en la televisión?
Las teleseries nocturnas, en general, abordan tipologías humanas más cercanas y más adultas. Es un formato distinto. Las teleseries que se emiten a las ocho de la tarde son más para niños. Ahora que están los dos formatos es más claro hacer diferencias. Es bueno que haya aparecido otro segmento de teleserie, porque está más claro cuál es la labor de cada una.

¿Fue muy difícil la escena donde el psicópata te asesina?
Es fuerte, porque está hecho con mucha violencia. Nunca antes había hecho una escena así. Una vez en un telefilme me tuve que meter en un ataúd, pero nunca antes me habían “matado”.

¿Cómo te concentras en una escena así?
Hay que ponerse en el presente. No tengo que acordarme de nada. Hay que vivir lo que está pasando ahí en ese momento.

¿Cómo repercutió el accidente de Sigrid Alegría en el elenco?
A eso no me voy a referir. Lo más tremendo que tienen esas historias es la relación con la prensa.






#6
Osval

Osval
  • Sexo:Hombre



Debut en Teleseries




Eclipse de Luna - Canal 13





#7
Zamasnother

Zamasnother
  • Sexo:Hombre
  • Ubicación:En el futuro destruyendo todo.
  • Intereses:Guerra
    Muerte
    Pestilencia
    y Enfermedad
esta mujer es tan hermosa tie.gif
y tan buena actriz tie2.gif
la amo wub.gif


#8
Alve

Alve
  • Ubicación:Lo Rural a lo Urbano...
Qué divertida se ve en la ultima foto.
No sabía que era presidenta de esa institución.
Mucha suerte en su embarazo.

Para mi su mejor papel ha sido Asunción del Solar... La amé tie2.gif


#9
Osval

Osval
  • Sexo:Hombre


Se ve hermosa en la foto de Eclipse de Luna tie2.gif




#10
Zamasnother

Zamasnother
  • Sexo:Hombre
  • Ubicación:En el futuro destruyendo todo.
  • Intereses:Guerra
    Muerte
    Pestilencia
    y Enfermedad
Linda!!!!! smile.gif
que era chiquita en esa escena buen topic happy.gif


#11
Osval

Osval
  • Sexo:Hombre


Esa teleserie es 10 años atras, asi que debe haber tenido unos 25 yo creo



#12
D-ment3 [email protected]

D-ment3 [email protected]
  • Sexo:Hombre
wuaaa q buena VINCENT
mori con la foto en donde sale
con la Fran Garcia Huidobro tie2.gif


#13
Janny

Janny
  • Sexo:Mujer
  • Ubicación:Rancagua hasta Antofagasta .
Es una actriz que ha ido de menos a más...
Como Estela en AXA lo hizo super bien...


#14
Zamasnother

Zamasnother
  • Sexo:Hombre
  • Ubicación:En el futuro destruyendo todo.
  • Intereses:Guerra
    Muerte
    Pestilencia
    y Enfermedad
Que Bella es esta mujer Buen Trabajo wena.gif


#15
Alve

Alve
  • Ubicación:Lo Rural a lo Urbano...


Recuerdo esta escena y me da pena 407.gif


#16
Osval

Osval
  • Sexo:Hombre
(Ainker @ Jan 6 2008, 07:52 PM) Ver Post



Recuerdo esta escena y me da pena 407.gif


sad.gif
Ahi hay declaraciones de la Toñita por esa escena tie.gif

¿Fue muy difícil la escena donde el psicópata te asesina?
Es fuerte, porque está hecho con mucha violencia. Nunca antes había hecho una escena así. Una vez en un telefilme me tuve que meter en un ataúd, pero nunca antes me habían “matado”.

¿Cómo te concentras en una escena así?
Hay que ponerse en el presente. No tengo que acordarme de nada. Hay que vivir lo que está pasando ahí en ese momento.




#17
Shania4ever

Shania4ever
  • Ubicación:Desde Antofagasta para Fotech
Wow , te quedo genial ame todo esos arreglos ...

La Anto me cae demasiado bien , tiene una sonrisa super particular
ademas de lo buenisima actriz q es happy.gif


#18
Osval

Osval
  • Sexo:Hombre



Seeeh la Toñita es una gran actriz, y obviamente muy bella happy.gif
En muchas de sus entrevistas le dicen eso acerca de su rostro antiguo tie.gif



#19
Alve

Alve
  • Ubicación:Lo Rural a lo Urbano...
(Vincentt @ Jan 6 2008, 07:57 PM) Ver Post

sad.gif
Ahi hay declaraciones de la Toñita por esa escena tie.gif

¿Fue muy difícil la escena donde el psicópata te asesina?
Es fuerte, porque está hecho con mucha violencia. Nunca antes había hecho una escena así. Una vez en un telefilme me tuve que meter en un ataúd, pero nunca antes me habían “matado”.

¿Cómo te concentras en una escena así?
Hay que ponerse en el presente. No tengo que acordarme de nada. Hay que vivir lo que está pasando ahí en ese momento.

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Pobre Toñita, sufrí caleta con su muerte.
Aunque más que su muerte, fue la persecusión que tuvo en su departamente, y la fuerte pelea que tuvo con Julián... tie.gif

Ha demostrado que es una actriz muy versátil, capaz que trasmitir penas y risas en cada uno de sus personajes.

Como dirían algunos por ahi, ella es seca caro.gif


#20
.Dark_Shadows!.

.Dark_Shadows!.
  • Ubicación:ikike chile
Te pasaste Vincentt, te kedo genial este topic
wooooo, muchas felicidades, y obvio para mi
lejos tambien fue la Asunción. la odiaba, bueno
eso.





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