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Jeremy Penn

PARTE IV "JUAN JOSÉ" Episodio 2

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FADE IN

 

INT. LIVING CASA ADELAIDA – NOCHE

 

ADELAIDA ha sido traída a su casa desde la Clínica y se encuentra durmiendo en su dormitorio. JUAN JOSÉ está sentado en uno de los sillones e IGNACIO está al teléfono con PATRICIO el doctor.

 

IGNACIO

Como te dije en la clínica yo no necesito seguir ningún tratamiento.

 

PAULINA entra al living arreglando su uniforme y se sorprende al escuchar a IGNACIO hablando, se queda paralizada por un momento.

 

IGNACIO (CONT)

Escucha, no me importa si fue la María Graciela o Adelaida la que...

Te estoy diciendo...

No mandes a la enfermera mañana.

 

JUAN JOSÉ entonces, para sacar a la joven de tal estado de impresión, le explica que quien llama es el doctor.

 

JUAN JOSÉ

Es el doctor Sotomayor, seguro lo has visto en la casa. Él se estaba encargando de la señora en la clínica, y está llamando para saber cómo llegó Adelaida.

 

PAULINA

Ay que susto cuando llegaron, yo ya me había acosta'o pensando lo peor, hasta me quedé dormí'a rezando el rosario. No ve que la señora salió de la casa despavorí'a.

 

JUAN JOSÉ

¿Y sabes por qué?

 

PAULINA solo se encoge de hombros, mientras IGNACIO continúa al teléfono.


IGNACIO

...yo me encargaré de Adelaida ahora.

Dile a María Graciela que yo soy quién cancela todo.

Adiós.

 

Una vez que el joven cuelga el teléfono, PAULINA les ofrece algo de comer.

 

PAULINA

Si quieren comer, aunque sea re tarde igual les puedo preparales la cena.

 

IGNACIO

Paulina...

 

La joven vuelve a quedar paralizada.

 

IGNACIO (CONT)

Mira, te puedes ir a dormir, nosotros no vamos a comer. Pero, por favor, levántate mañana temprano para atender a Adelaida.

PAULINA

Sí joven, como usté mande.

 

IGNACIO

Gracias Paulina.

 

PAULINA entonces se retira dejando a los dos hombres en el living.

 

JUAN JOSÉ

Hijo, tú eres menor de edad, ¿cómo pretendes cancelar el tratamiento?

 

IGNACIO

Papá, estoy bien. Seguro Patricio ya le está contando todo a Graciela. No creo que ella me vaya a contradecir. Se está ahorrando un doctor y una enfermera.

 

JUAN JOSÉ

No hables así de tu madre. Porque se preocupa por ti es que lo hizo.

 

IGNACIO

Papá, ¿por qué no te quedas esta noche acá?

 

JUAN JOSÉ

Hijo yo pensé que tu te vendrías conmigo hoy, ¿te acuerdas que te lo pregunté?

 

IGNACIO

Déjame pensarlo, pero por esta noche me quedo aquí, y tú también, por favor.

 

JUAN JOSÉ

Como quieras.

 

IGNACIO

Gracias, papá.

 

CORTE A

INT. DORMITORIO VISITAS CASA ADELAIDA – MAÑANA

 

JUAN JOSÉ es despertado por el llanto de quien parece ser una mujer bajando las escaleras. Cuando sale al pasillo, ve a IGNACIO parado en la entrada de su dormitorio mirando hacia abajo. El hombre ve la puerta principal de la casa abierta y a PAULINA acercándose desde la cocina con la misma cara de interrogación que él.

 

IGNACIO

¡Paulina!

 

PAULINA quien no alcanza a cerrar la puerta solo atina a mirar hacia donde está IGNACIO.

 

IGNACIO (CONT)

Esa mujer no entra más a la casa, de lo contrario llama a los Carabineros.

 

JUAN JOSÉ

Ignacio, ¿qué pasó?

 

IGNACIO

Me quizo robar el denario.

 

JUAN JOSÉ nota un denario en la mano de IGNACIO.

 

JUAN JOSÉ

¿Quién te quizo robar el denario?

 

PAULINA que ya ha cerrado la puerta escucha la conversación y sin pensarlo interviene.

 

PAULINA

¡Oh, la Mariela es la ladrona!

 

IGNACIO

¿Qué dices Paulina?

 

PAULINA

Ay es que a la señora se le desapareció una muñequita chiquita azul el otro día, si hasta me echó la culpa a mí y eso que yo se la busqué por to'os la'os pero nunca apareció, y ahora usté dice que esta otra le quizo robar... más claro echarle agua, poh.

 

Los hombres se miran sorprendidos y luego ambos miran a PAULINA quien muy segura, parece esperar que la apoyen en su conclusión.

 

CORTE A

EXT. TERRAZA CASA ADELAIDA – MAÑANA

 

JUAN JOSÉ e IGNACIO salen a la extensa terraza para contemplar el mar. Después de caminar por ella de un lado al otro se sientan en un par de sillas junto a una pequeña mesa.

 

IGNACIO

Jorge nunca llegó a vivir aquí.

 

JUAN JOSÉ

¿Cómo?, ¿por qué?

 

IGNACIO

Adelaida se cambió después que nos escapáramos al sur. Eso le dio un poco de problema, pero ella siguió igual con sus planes.

 

JUAN JOSÉ

Esas escapadas de Jorge contigo fueron a terminar muy mal.

 

IGNACIO sin responder, solo contempla el mar. JUAN JOSÉ se percata que su hijo aún tiene el denario.

 

JUAN JOSÉ

¿Estás rezando?

 

IGNACIO

No.

 

JUAN JOSÉ

¿Y el denario?

 

IGNACIO

Se lo había regalado a Jorge, pero el no lo quiso.

Se rió en mi cara y me dijo que no me dejara lavar el cerebro, que todas las religiones sólo quieren controlar a las personas a través del miedo.

Dijo que al final no hay ni perdón ni castigo, solo silencio y la nada.

 

JUAN JOSÉ

¿Y tú crees eso?

 

IGNACIO

Ya no sé papá.

Yo siempre me preocupé que Jorge no fuera Católico.

En el colegio decían que era comunista. Y lo peor, algunos decían que como no tenía papá, estaba mucho tiempo solo y se había vuelto loco.

A veces pensaba que sí estaba loco, porque Jorge nunca se guardaba nada, si quería reír; reía, si quería correr; corría, o manejar hasta el lago, iba y manejaba.

No le importaba la gente ni sus comentarios. Y yo que siempre estaba con él, era el que recibía todas sus expresiones extrovertidas, repentinos abrazos, a veces saltando como lo hacen los futbolistas después de meter un gol arrojándose encima mío. Otras veces me besaba y sonreía como si aún fuera un niño.

 

JUAN JOSÉ

Yo creo que el que se conocieran desde tan chicos le daba licencia para hacer lo que quisiera contigo. Y tú claro nunca dijiste nada.

 

IGNACIO

Cuando Jorge volvía frustrado porque los compañeros no lo entendían, o lo trataban de rojo, el siempre venía y me contaba sus ideas y opiniones. Yo pienso que a veces él quería más amigos con los que pudiese intercambiar ideas, pero nadie quería o podía seguirle el paso. Yo a veces trataba, al menos. Jorge siempre estaba investigando y leyendo, siempre tenía un tema de conversación y sus opiniones de cada tema muy claras. Era como si supiese que no tendría mucho tiempo en la tierra.

Y bueno, siempre volvía a mi porque yo siempre estaba ahí.

Eso, algunos no lo entendían, o peor, lo mal entendían.

 

JUAN JOSÉ

¿Crees que a Florencia le pasó eso?

 

IGNACIO

No sé. ¿Te comentó algo?

 

JUAN JOSÉ

Me dijo que no terminó bien con Jorge después de Sydney y que pensaba que él era abierto solo contigo. Allá pasó algo que ella no me quiso contar.

 

IGNACIO

Yo nunca supe que fue a esa fiesta, Jorge nunca me dijo. Luego ella viene y me pregunta qué pasó, qué hicimos, y yo ni siquiera sé de que me estaba hablando.

 

JUAN JOSÉ

Quizás Florencia no sabe qué pasó realmente en esa fiesta y por eso vino a preguntarte. Tal vez Jorge dijo o hizo algo que ella no entendió o peor, se molestó tanto que terminó con él.

 

IGNACIO

Papá, llama a Florencia, le contaré todo lo que Jorge y yo hicimos en esa fiesta. Si es eso lo que quiere saber, le contaré lo que quiere oír.

 

JUAN JOSÉ

Florencia está en Puerto Montt, fue a visitar la tumba de Jorge.

 

IGNACIO

Llámala, dile que le escribiré una carta y se la mando por correo expreso.

 

JUAN JOSÉ

¿Una carta?, ¿por qué una carta?

 

IGNACIO

Si le escribo una carta sería como tener algo que le recuerde a Jorge. No sé algo que pueda guardar o sentir.

 

JUAN JOSÉ entonces saca su celular y marca el número de FLORENCIA. Después de varios intentos, cuelga.

 

JUAN JOSÉ

Me da buzón de voz. La llamaré al fijo de su casa en Puerto Montt, a ver si tenemos mejor suerte... dónde tengo ese número...

 

IGNACIO mira a su padre y luego al mar. Espera, mientras JUAN JOSÉ consigue comunicarse esta vez.

 

CORTE A

INT. LIVING CASA ADELAIDA - TARDE

 

JUAN JOSÉ está sentado esperando a IGNACIO para ir la oficina de correos y enviar la carta para FLORENCIA que el joven ha estado escribiendo durante el día. Un poco impaciente por la espera lo llama mientras PAULINA entra al living.

 

JUAN JOSÉ

Ignacio, ¿estás listo? Tenemos media hora para llegar al correo, o no podrás mandarla hoy.

 

PAULINA

Disculpe Don Juan.

 

JUAN JOSÉ

¿Qué pasa Paulina?

 

PAULINA

Es que le quería hacerle una pregunta.

 

JUAN JOSÉ

Claro.

 

PAULINA

¿Cómo se llama el joven?, ve que estoy como confundí'a yo porque usted lo llama con un nombre y la señora con otro.

 

JUAN JOSÉ entiende entonces que ADELAIDA ha estado llamando JORGE a IGNACIO y no solo esa tarde en la playa.

 

JUAN JOSÉ

El nombre de mi hijo es Ignacio.

 

PAULINA

¡¿Su hijo con la señora?!

 

JUAN JOSÉ

No. El hijo de Adelaida, Jorge, murió en un accidente.

 

PAULINA

¡Ave María Purísima!, ¡Mi mamita tenía razón! Ay, si ella decía que su corazón se lo estaba diciendo que el cabro ese había para'o la shala.

 

JUAN JOSÉ

¿Tu mamá?

 

PAULINA

Sí, ella trabajó con la señora hasta el accidente, y cuando a la señora le bajó por sacar las fotos y después decir que el hijo no estaba nah muerto, mi mami renunció, pare que le dio miedo trabajar pa' la señora.

 

JUAN JOSÉ

Tú mamá es una señora my sabia.

 

PAULINA se sonroja y solo ríe. IGNACIO bajando las escaleras llega hasta el living.

 

JUAN JOSÉ

Paulina, este es mi hijo Ignacio.

 

PAULINA

Si ya lo conocía yo al joven, es que estaba confundí'a con su nombre no máh.

 

Luego dirigiéndose a IGNACIO.

 

PAULINA (CONT)

Oiga joven ¿y por cuánto más la señora va a estar así como alelá?

 

IGNACIO

No sabemos Paulina, por lo menos está comiendo...

 

PAULINA

poh joven, si como está así con la boca abierta yo le pongo el caldo y se lo traga sin shistar.

 

IGNACIO

Pero Paulina no me digas joven, dime Ignacio y trátame de tú, si soy hasta menor que tú.

 

PAULINA

Ay no, ¿cómo se le ocurre?. Cómo lo voy a estar llamando como lo llama su ma... perdón, verdá que ella no es... y no lo llamaba nah Ignacio, tampoco.

 

IGNACIO

Pero tu sí me llamarás Ignacio.

 

PAULINA

No le prometo nah, pero voya 'cer el esfuerzo.

 

JUAN JOSÉ

Bueno, hijo vámonos o no llegamos.

 

IGNACIO

Paulina prepara la cena de Adelaida, nosotros vamos a comer afuera.

 

PAULINA

Sí, jov... Ignacio. La doña ya no me puede criticar la comí'a, y se la va' tener que comer to'a no máh, jiji.

 

 

Ambos hombres salen del living con destino al correo y PAULINA va a la cocina a preparar la comida de ADELAIDA.

 

FADE OUT

 

 

 

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