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ChicaLiberty

CHILE TRANSPARENTE | CORRUPCION | Demoledor informe de corrupción para Chile: 22% de los encuestados aseguraron haber pagado sobornos a funcionarios públicos

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:latercera:

09 Octubre 2017

 

 

 

El 58% de las personas dice que los chilenos no son buenos ciudadanos

 

 

Estudio sobre integridad pública y privada dice que la mayoría tiene buena opinión de sí mismos, pero una mala del resto de la gente. Sondeo dice además que integridad para sectores altos se vincula a honestidad y transparencia, y para los más bajos con respeto y preocupación por los demás.

 

 

 

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¿Son buenos ciudadanos los chilenos? Si la pregunta es a cada uno sobre su comportamiento individual, la respuesta es un categórico “sí”. En cambio, la visión es muy diferente cuando se consulta por el comportamiento del resto: ahí el 58% de las personas indica que los chilenos no son buenos ciudadanos.
Frente a los últimos hechos de corrupción que se han conocido en el país, surge la pregunta de qué tan honestos y buenos ciudadanos son los chilenos, que es lo que buscó responder un estudio sobre integridad pública y privada realizado por la Facultad de Comunicaciones de la U. del Desarrollo (UDD) junto a KPMG y Chile Transparente.
La investigación, que encuestó a 1.019 personas, da cuenta de un gran contraste entre la visión que la gente tiene respecto de sí misma versus la que tiene del resto de los ciudadanos.
“Existe una muy buena percepción de nuestras conductas, pero se castigan fuertemente las conductas de terceros”, explica Alberto Precht, director ejecutivo de Chile Transparente.
Aquella brecha se aprecia en conductas cotidianas, desde el “pelambre” en la oficina hasta botar basura en la calle, agrega. “Lo que nos habla de lo que nos ha ido pasando en materia de corrupción, en general, en que se tiende a culpar a terceros de algo que también tiene aspectos individuales. Los políticos son corruptos, pero se olvida que son personas que cometen actos de corrupción”.
Cuando los actos de corrupción se cristalizan, generan culturas de corrupción “en que da lo mismo si boto o no basura en la calle o si pago el Transantiago”, aclara Precht. Pero si se condena esa conducta socialmente y la institucionalidad también lo hace, ese acto no se comete.
Un ejemplo, dice, es lo que ocurre con el Transantiago. “Si el transporte público fuera de calidad, con tiempos de viaje acotados, si las sanciones fueran efectivas para quien no paga, o si alguien no paga los demás rechazaran esa conducta, porque socialmente no es aceptada, sería de poca ocurrencia. Pero tenemos un sistema público de mala calidad, con un chofer que no le interesa el cobro y una institución que no fiscaliza, y socialmente es aceptado”.
Y esa falta de integridad que va emparejada de una menor confianza en el actuar del otro, no ayuda a una convivencia democrática, indica Carolina Mardones, decana de la Facultad de Comunicaciones de la UDD. “Eso contribuye a que exista menos confianza y hace más difícil que se establezcan relaciones de respeto. Hace más difícil que los países tengan más oportunidades de desarrollo”.
Buen ciudadano
Al consultar sobre qué es lo que distingue a un buen ciudadano, el estudio resalta la importancia que se le da al cuidado del medioambiente (86%), por sobre otros aspectos como ayudar a personas que estén en peores condiciones (78%) o votar siempre en las elecciones (61%).
El por qué se cree que es relevante el cuidado del medioambiente dentro de los aspectos que conforman un buen ciudadano, se debe, indica Cristián Bastián, socio principal de KPMG en Chile, a que la conciencia ambiental es hoy una tendencia global. “La sostenibilidad hoy es un tema de alto impacto, considerado un eje para el desarrollo del país, la sociedad y el mundo, que requiere una mirada integral y de largo plazo”, dice.
Entre las razones que explican el comportamiento que no se adecúa al de un buen ciudadano, el estudio resalta al individualismo y materialismo (28%), la falta de educación cívica (24%), la falta de confianza entre las personas (15%) y la baja fiscalización de malos actos (14%), entre otros.
Integridad versus probidad
El trabajo indagó además en los valores asociados a la integridad. Un concepto que no todos comprenden de igual manera, indica Mardones: “No todos entendemos lo mismo por integridad. Para los grupos socioeconómicos más altos es más importante la transparencia y la honestidad, mientras en grupos más bajos adquiere más importancia la preocupación por los demás”.
Que entiendan cosas distintas, dice Mardones, es porque tienen diferentes experiencias de vida: “En personas que no se han sentido ayudadas y respetadas, la solidaridad es más relevante”.
Bastián señala que si bien el estudio no constituye un análisis sociocultural, sí proporciona información relevante acerca de las distintas visiones en materia de integridad y ética.
“Esto constituye un tremendo desafío para nuestro país, las instituciones públicas, las empresas y nuestra sociedad, que nos permita seguir avanzando y reforzando una visión común de la integridad y su importancia”, dice.
Sobre la posibilidad de fomentar y aumentar la conciencia que existe de la relevancia del concepto de integridad, Bastián aclara que se trata de un desafío país de largo plazo, que exige un gran compromiso. Por una parte, señala, se requiere de una transformación profunda de nuestro sistema educacional, desde el inicio hasta la educación universitaria, “donde la integridad y la ética sean abordadas de manera sistémica. Además, es necesario el reforzamiento de las instituciones públicas y privadas, para que sean capaces de incorporar en sus culturas la integridad y la ética”, explica.
Es importante seguir trabajando en transparencia y honestidad en las instituciones, como en el respeto por los trabajadores, el entorno y el medioambiente. “Se debe hacer el trabajo para ir fortaleciendo la confianza e integridad, que es mucho más amplio que respetar las normas y entregar información. Hay que respetar al entorno, a los consumidores, no solo hay que quedarse con el cumplimiento de normas, también hay que mejorar la educación cívica de toda la sociedad, que es más complejo y sofisticado de lo que se tiende a ver”, resalta Mardones.
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:latercera:

09 Octubre 2017

 

 

 

Casi la mitad vincula corrupción con política

 

 

 

La investigación dice que es la primera mención de la gente cuando se le pregunta por este concepto.

 

 

 

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¿Cuál es la primera palabra que se le viene a la cabeza al hablar de corrupción? “Políticos, política y gobierno”, es la respuesta para el 42% de los chilenos, según establece el estudio sobre integridad pública y privada realizado por la Facultad de Comunicaciones de la U. del Desarrollo (UDD) junto a KPMG y Chile Transparente.
El sondeo indica que en segundo lugar se nombraron las palabras “robo y ladrones” (13%) y en tercer lugar a “gobierno y Michelle Bachelet” (11%), superando a otros términos tales como “sinvergüenza, engaño y estafa” (9%).
A la hora de evaluar a las entidades públicas, solo el 36% de los encuestados considera que acatan reglas, mientras un 33% opina que están orientadas para beneficiar a los demás. En tanto, el 27% asegura que son responsables y un 15% las considera como honestas.
Carolina Mardones, decana de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad del Desarrollo, indica que esos resultados dejan en claro que el desprestigio de la política es generalizado. “Hay una consistencia en los estudios de integridad y confianza en que hay una mala evaluación del sector político en ese ámbito. En los últimos años, si se miran otros indicadores, se ve que eso ha ido empeorando, lo que puede estar explicado por distintos casos que se han dado a conocer en los medios de comunicación”, indica.
Esa visión del mundo político y los políticos afecta la confianza. Es un sector del que se tiene una baja opinión de integridad, dice Mardones. “Lo que no necesariamente se relaciona con la baja participación en elecciones”, aclara.
“El sector político tiene que hacer un trabajo para mejorar su percepción de integridad. En ese sentido, el estudio aporta para ver cuáles son los aspectos relevantes de la percepción de integridad y la confianza, que no basta solo con respetar las leyes, hay que ser respetuosos de las personas y del medioambiente, por ejemplo”, indica Mardones.
El estudio también destaca que la institución de Carabineros sigue teniendo una buena percepción de integridad (tercer lugar después de la PDI y las ONG) a pesar del escándalo de fraude dentro de la institución.
En tanto, los medios de comunicación se ubican en el tercio de los mejor evaluados y los peores son los partidos políticos, el Congreso, Tribunales de Justicia y gobierno.

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:latercera:

09 Octubre 2017

 

 

Alberto Precht, director Ejecutivo de Chile Transparente: “La corrupción no es algo nuevo en el país, siempre ha existido”

 

 

 

 

Para Alberto Precht, no es un fenómeno nuevo en el país. Siempre ha existido en distintos ámbitos. “Se ve desde el acto más mínimo al más grande”, aclara. Además, a mayor bienestar económico los fenómenos de corrupción se hacen más tangibles. Hoy existe mayor acceso a la información y preocupación por el tema.

 

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Para el director ejecutivo de Chile Transparente, Alberto Precht, la corrupción no es algo nuevo en el país. “Siempre ha existido y en distintos ámbitos”, indica. Desde el financiamiento ilegal de la política -porque no había un buen sistema de financiamiento- o el fraude de Carabineros, que se dio por falta de control, ha sido una conducta presente en toda la sociedad. “Se ve desde el acto más mínimo al más grande”, aclara.

¿Por qué cree que hoy se hace más visible el tema de la corrupción?

Hoy existen distintos factores que hacen que estos fenómenos sean más visibles. No sabemos si están más presentes o no, pero cuando hay mayor bienestar económico los fenómenos de corrupción se hacen más tangibles. Tenemos mayor acceso a la información y preocupación por el tema, porque hemos desarrollado otros temas que hace que estos se vuelvan importantes. En un momento de desarrollo mayor no solo está la importancia por las necesidades básicas, también importa la eficiencia en el Estado.

¿Por qué hoy la política es el área que tiene peor reputación a la hora de hablar de corrupción?

La mala fama de la política se da porque existe una extrapolación de la mala conducta en terceros. Pero se olvida que son personas humanas que cometen delitos y que también están en dilemas éticos. Pero, por otro lado, los políticos también han caído en conductas repudiadas por la sociedad. Cuando se ve, por ejemplo, un caso como el de San Ramón, con narcotráfico dentro de una municipalidad, para un ciudadano honesto esto implica perder la fe y la confianza en la institución.

Y en el caso de la política, ¿se puede recuperar esa confianza perdida?

Es complejo recuperar la confianza, pero sí se puede. Primero con un autoanálisis personal importante de por qué nuestras conductas personales son amparadas y las del resto no. Pero por otro lado, se debe dar señales claras de que no se acepta la impunidad, que a las personas honestas se les favorece. Hay avances importantes no solo en Chile sino también en la región, como la encarcelación de ex presidentes que han cometido corrupción. Con el tabaquismo, por ejemplo, empieza a haber un repudio importante, varias conductas que antes no eran repudiadas hoy sí lo son, como ocurre con pedir boletas falsas.

¿Qué pasó en Chile que en poco tiempo la corrupción comenzó a ser un tema recurrente?

Vivíamos y seguimos viviendo como si los fenómenos de corrupción y falta ética fueran ajenos, pero no son ajenos sino que invisibles. Lo otro es que tendemos a amparar prácticas como el bullying y la copia, las que a su vez también van generando conductas que hacen que el día de mañana los ciudadanos no hagan denuncias porque piensan que se van a meter en un problema.

¿Esto ha afectado la imagen internacional de Chile?

Chile ha caído en el índice de percepción de corrupción, pero seguimos estando sobre los demás países de la región. A uno le gustaría que el país no estuviera en el lugar 24 del ranking de Transparencia Internacional, sino que estuviera entre los 10 primeros. No estamos viviendo una crisis de corrupción sistémica, pero no está blindada al fenómeno de la corrupción y hay poca conciencia del fenómeno. Chile, en muchos índices internacionales, sigue castigado por la piratería, porque no hay conciencia de que sea una falta y es una práctica muy extendida, y son esas pequeñas cosas las que forman conducta.

¿Se debe formar en integridad desde los colegios?

La formación de integridad es fundamental en el mundo escolar, pero también lo es a nivel familiar. Por ejemplo, si un padre fuma y bota la colilla en la calle, la posibilidad de que sus hijos repitan esa conducta es mayor. Pero tampoco se trata de hipermoralismo que es peligroso, porque hace parecer como si estas conductas no son posibles dentro de la conducta humana, lo que hace que se llegue a tal punto que la condena sea tan fuerte y cínica que se termine provocando un daño mayor. Se debe aceptar que la conducta existe y acogerla con más empatía, pero hay poca empatía. Esa falta de empatía es bastante histórica en nuestra naturaleza. Se ve en esa pillería del chileno, como lo que pasó en el partido de la Selección en el Maracaná, o cuando nos saltamos todas las colas para ver el partido, son cosas nuestras el premiar al pillo.

¿Por qué es necesario hablar de integridad?

Nosotros queremos empezar a hablar del aspecto integridad, que es lo que se opone a la corrupción. La integridad habla de consecuencia y lo corrupto de lo que está roto. Lo íntegro es lo que está unido. Eso nos podría ayudar a acrecentar la confianza. Pero la gente no tiene claro el concepto porque es ajeno, incluso nuestro derecho habla de la probidad y no de la integridad.

 

 

 

Fuente: http://www.latercera.com/noticia/alberto-precht-director-ejecutivo-chile-transparente-la-corrupcion-no-algo-nuevo-pais-siempre-ha-existido/

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:elmostrador:

09 Octubre 2017

 

 

Aumentaron variables de percepción en comparación con otros países de la región

 

 

 

Demoledor informe de corrupción para Chile: 22% de los encuestados aseguraron haber pagado sobornos a funcionarios públicos

 

 

 

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Según una encuesta de la ONG Transparencia Internacional, aunque la gran mayoría de los encuestados perciben que la corrupción está en aumento, dicha percepción es aún más crítica en Venezuela, Chile, Brasil y Perú: entre un 78% y un 87% de los entrevistados cree que está creciendo.

 

 

 

De acuerdo a una encuesta de la ONG Transparencia Internacional, que se publicó hoy, casi un tercio de los latinoamericanos pagaron sobornos en el último año para acceder a servicios públicos como salud o justicia, en una práctica que no diferencia género ni clase social.

 

El sondeo, efectuado a domicilio a más de 22.000 personas de 20 países de América Latina y el Caribe, revela que existe un alto nivel corrupción en la región, con especial recelo de los ciudadanos hacia su policía y los políticos, y ante el cual la respuesta gubernamental es considerada insuficiente.

Considere el siguiente dato: un 29% de los ciudadanos que usaron 6 servicios públicos (educación, atención médica, adquisición de documentos de identidad, policía, servicios básicos y tribunales) pagaron algún soborno en los 12 meses anteriores, según TI.

Entrando a Chile, quienes aseguraron haber pagado un soborno o hecho un regalo a un funcionario público para obtener un documento o servicio asciende a 22%, cifra mayor que países como Argentina (16%) o Brasil (11%).

Cabe destacar que la mayor incidencia es en la atención médica, con un quinto de los encuestados afirmando que pagaron sobornos para obtener el tratamiento adecuado, seguido de la educación y,finalmente, los trámites en tribunales.

Asimismo, aunque la gran mayoría percibe que la corrupción está en aumento, esta percepción es aún más crítica en Venezuela, Chile, Brasil y Perú: entre un 78% y un 87% de los entrevistados cree que está creciendo.

En Argentina y Guatemala, por el contrario, dos de cada cinco ciudadanos estima que el nivel de corrupción no aumentó -41% y 42%, respectivamente-.

Los resultados del sondeo tiene un margen de error de +/- 3,1 puntos porcentuales y un nivel de confiabilidad de 95%.

Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2017/10/09/demoledor-informe-de-corrupcion-para-chile-22-de-los-encuestados-aseguraron-haber-pagado-un-soborno-a-un-funcionario-publico/

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Yo sabía que con la Michelle estos índices aumentarían

 

La corrupcion viene en aumento mas o menos desde el 2006, recuerdo que yo llegue a Chile y lo desconci, dsps de haber vivido fuera desde el 2000

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