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ChicaLiberty

REFORMA EDUCACION SUPERIOR | Adriana Delpiano: “La Presidenta es partidaria de que la reforma a la educación superior sea un solo proyecto”

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http://foros.fotech.cl/topic/306264-reforma-educacion-superior-ennio-vivaldi-nunca-habia-ocurrido-este-nivel-de-ataque-en-la-historia-de-las-universidades-chilenas/

 

 

 

:latercera:

13 Febrero 2017

 

 

¿Por qué ha sido tan difícil instaurar la educación universitaria gratuita en Chile?

 

 

El modelo de hoy, heredado del gobierno de facto de Augusto Pinochet, es bastante sui generis: si bien existen universidades denominadas "públicas", estas tienen que autofinanciarse. Parte importante de sus fondos vienen, entonces, de las matrículas.

 

 

 

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Universidad gratis y para todos. Ese era el compromiso.

Tras las masivas protestas de los estudiantes en Chile, quienes salieron a las calles a demandar la gratuidad de la educación, una de las principales promesas de campaña de la actual presidenta de Chile, Michelle Bachelet, fue volverla realidad: acceso gratuito a las universidades públicas, y privadas que cumplieran con los requisitos.
“La idea es que cambie el paradigma de lo que entendemos de educación, hoy es entendida como un bien de consumo, la idea es pasar a un derecho social, donde no sea la capacidad de pago la que determine las decisiones”, afirmaba la entonces candidata, quien se comprometió
Esta se implementaría gradualmente hasta 2020, con el 70% de los alumnos más vulnerables estudiando gratis hacia el fin de su gobierno en 2018.

 

Pero a casi un año de terminar su mandato, la gratuidad universitaria todavía no llega. ¿Por qué ha sido tan difícil de instaurar?
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Actualmente en Chile sólo un 30% de los estudiantes van a instituciones universitarias estatales. Estas no son gratuitas y deben autofinanciarse.
El diagnóstico
Mientras la tendencia mundial en la educación superior iba de sistemas públicos a sistemas mixtos o privados, Chile, con Bachelet elegida presidenta por segunda vez en 2013, decidió ir a contracorriente y cumplir su promesa.
Para lograrlo, creó comités de expertos y anunció una reforma tributaria sin precedentes con la que financiaría la reforma a todo el sistema educacional chileno.
El modelo de hoy, heredado del gobierno de facto de Augusto Pinochet, es bastante sui generis: si bien existen universidades denominadas “públicas”, estas tienen que autofinanciarse. Parte importante de sus fondos vienen, entonces, de las matrículas.
“El Estado da fondos muy específicos, para mejorar infraestructura, pero no desarrollo”, explica Cristóbal Villalobos Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE )de la Universidad Católica de Chile, la mejor evaluada según los rankings internacionales.
Además, cerca del 70% de los universitarios estudian en instituciones privadas, cuenta el experto, uno de los porcentajes más altos de la región, a pesar de ser el cuarto país con los aranceles más caros del mundo, según datos publicados por la consultora británica Expert Market.
Volver a la gratuidad parece entonces, una tarea casi titánica.
“Es una transición compleja y complicada (…) de una lógica exclusivamente privada a una predominantemente pública”, le explica a BBC Mundo el antropólogo Alejandro Grimson, profesor de la Universidad Nacional de San Martín de Argentina e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
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Bachelet impulsó una reforma tributaria para financiar su gran proyecto educativo. Dentro de él estaba la gratuidad universitaria.
Y dentro de una serie de reformas impulsadas por Bachelet, la tributaria fue prioridad como bisagra para la educación gratuita.
Sin embargo, una falla de cálculo que terminó, entre otras cosas, por costarle el puesto al entonces ministro de Hacienda, Alberto Arenas, sumada a trabas políticas aterrizaron la idea original en un proyecto de ley donde tendrá acceso gratis sólo los estudiantes cuyos hogares no reciban más de $250.663 mensuales (unos US$380) por persona con una implementación gradual de dos años.
Para llegar a la gratuidad universal se requiere superar un 29,5% del PIB tendencial, es decir, el equivalente a dos nuevas reformas tributarias como la instaurada, según los análisis de los medios chilenos.
“El problema principal de la gratuidad no absoluta es que uno nunca sabe dónde termina la relativización, dónde se corta y dónde se produce un proceso de exclusión”, advierte Grimson.
Pero este proyecto de ley, que fue ingresado recién en julio de 2016 tras 10 postergaciones, tampoco logró quorum y hoy, a menos de un año de la próxima elección presidencial, está en punto muerto.
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Los estudiantes recuerdan la promesa de campaña y buscan en las calles que sea cumplida.
“La propuesta original, más corta y abstracta, fue conciliándose con otros grupos de interés: políticos, privados, los mismos estudiantes, y al final lo que uno ve es que cedieron en lógicas que no conversan“, explica Villalobos.
Con la gratuidad en la UTI legislativa, el gobierno de Bachelet decidió comenzar a aplicarla a través de la ley de presupuesto anual. Pero mientras no haya ley específica, la gratuidad queda a merced de la buena voluntad del gobierno de turno.
Dificultades estructurales
Más allá de fallas de cálculo y forcejeos políticos, hay obstáculos más de fondo que le impiden avanzar.
Un primer problema radica en la estructura misma del sistema, con un alto porcentaje de privatización y, a la vez, financiamiento privado.
Según Villalobos, “un sistema tan orientado al mercado hace que sea difícil de cambiar”.
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La alta participación del mercado en la educación y sus principios neoliberales en términos económicos desataron una serie de protestas.
Otra dificultad tiene que ver con el foco que se le da al resultado de la educación.
“En Chile hay una lógica de la meritocracia”, explica Villalobos, pero el resultado se concibe para un beneficio personal -mi carrera, mi futuro, mis ingresos- y no como un aporte al bien social, asegura.
La pregunta clave entonces es “si la universidad es de interés de toda la sociedad”, asegura Grimson, quien estuvo hace poco en Chile y pudo apreciar la intensidad del debate sobre el tema.
“Si formar médicos es de interés de una persona o un beneficio colectivo. Si formar a un periodista le hace mejor a la democracia o sólo a los privados. Si decidimos que la formación profesional es de interés común, entonces la sociedad tiene que invertir“, continúa el antropólogo.
Pero este cambio de mentalidad no es fácil ni será rápido ya que la lógica del mercado, basada en el individualismo característico de un sistema neoliberal, está instaurada no sólo culturalmente, sino también en el mercado del trabajo, coinciden ambos analistas.
“Chile es el país latinoamericano donde el neoliberalismo se ancló más en las políticas socioculturales”, comenta Grimson.
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“Bajo en calidad”, “alto en segregación” y “alto en neoliberalismo” son las pancartas para describir al sistema universitario con las que los estudiantes volvieron a marchar durante 2016 para protestar por la lentitud de la reforma.
Un tercer problema que dificulta el paso a la educación universitaria gratis es que es un sistema muy heterogéneo y a la vez, desregulado.
Existen más de 3.000 carreras, unas 700 instituciones y alrededor de 18.000 ofertas de programas, según explica Villalobos. Y como se guían por la lógica de mercado, actualmente no existe una institucionalidad que unifique criterios y las regule.
Otro aspecto que busca cambiar la ley, a través de la implementación de organismos fiscalizadores y estándares mínimos, al que se oponen tenazmente algunos privados.
¿Qué hacer?
¿Está todo perdido, entonces? ¿Logrará Chile el objetivo final de la gratuidad o se quedará sólo en buenas intenciones atascadas en el Congreso?
“La única forma eficiente sería hacer un doble tránsito a la vez. Una reconfiguración del sistema que incorpore la gratuidad, pero también asegure acceso y participación. Uno donde no sean los dueños quienes decidan qué se hace en una universidad, sino toda la comunidad”, sentencia Villalobos.
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¿Logrará Chile moverse a un sistema universitario gratuito?
Grimson, que conoce de cerca el sistema argentino de educación universal gratuita, asegura que esta es la única manera de lograrla eficientemente, a través de “un sistema impositivo justo, donde no se cobra a sus alumnos, sino a los más pudientes a través de la recaudación fiscal. Ese es el modelo de todo país con gratuidad absoluta”.
Antigratuidad
No todos, eso sí, están de acuerdo con el modelo de gratuidad absoluta.
Para algunos esta hace que “los pobres (que son los que proporcionalmente pagan más impuestos) financien los estudios de los hijos de los ricos“, como explica Pablo Da Silveira, profesor y Director del Programa de Gobierno de la Educación de la Universidad Católica del Uruguay.
El modelo uruguayo, con una universidad estatal “gratuita”, fue estudiado y descartado por Chile. Primero por la dificultad de elegir una sola universidad para aplicar la gratuidad entre las 18 consideradas como “estatales” y, segundo, porque la forma de retribución no se ajustaba al modelo chileno.
En Uruguay, los egresados de la Universidad de la República que ingresan al mercado laboral deben retribuirle monetariamente a la institución.
“Se parece más a un fondo solidario (crédito sin interés) que a gratuidad”, comenta Villalobos.
Da Silveira asegura que ni el modelo uruguayo ni la gratuidad universal son los ideales.
“El mejor esquema es el que te conduce al impuesto negativo: que hayan quienes pagan por estudiar y haya a quienes les pagas por estudiar”, sentencia el académico.

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Ha costado tanto por los tropiezos que ha puesto la derecha en donde no estarán nunca conformes con la eliminación del lucro y que ante cualquier avance, acuden a su Cámara exclusiva = Tribunal Constitucional para revertir o anular los artículos principales de las reforma.

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Ha sido difícil, porque a muchos (algunos políticos, políticos caza recompensas de empresarios y políticos-operadores empresariales), no les interesa y/o conviene que todos se eduquen...fueron las palabras de Mario Waissbluth en Tolerancia 0, con las cuales concuerdo total y absolutamente...

 

Un wn más educado con acceso a medios, un Pérez Yoma o un Hasbún no le puede meter el dedo en la boca, ni el pico en el ojo...

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Es bien simple el por qué. No se entiende que el estado tiene un rol central en establecer un sistema gratuito para todos y todas, por ende las platas gratuitas debiesen llegar a las Ues estatales, como es en el resto del mundo.

 

Acá no, los privados, en su avaricia incontrable y desmedida, quieren que el estado sea quien les pase el dinero a sus arcas. Lo intentan solucionar con el fin al lucro, lo cual me parece bien pero que no instala el tema de la educación estatal como centro, pero aún así esas ratas ávaras se oponen. Contra eso, con un tribunal constitucional tan ligado al empresariado, con una derecha que impugnará todo avance, es difícil lograr un sistema realmente estatal y gratuito

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:cambio21:

24 Febrero 2017

 

 

Mineduc busca "achicar" proyecto de educación superior para lograr aprobación en el Congreso

 

 

Cabe recordar que el proyecto ya cumple 10 meses estancado en el Congreso Nacional, sin siquiera haber sorteado su primera fase legislativa, en la Comisión de Educación.

 

La ministra Adriana Delpiano manifestó, además, que están buscando una nueva presentación del proyecto de ley, buscando así una mayor "viabilidad" legislativa.

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La ministra de Educación, Adriana Delpiano, confirmó que el Gobierno pretende "achicar" el proyecto de Educación Superior para darle viabilidad en el Congreso. Además, reiteró que se está trabajando en el plan de fortalecimiento para las universidades estatales.
Durante un encuentro con estudiantes beneficiaros de la gratuidad en Concepción, la ministra también dijo que el proyecto "era muy reglamentario y nos iba a tomar mucho tiempo su debate", publicó radio Bío Bío.
Cabe recordar que el proyecto ya cumple 10 meses estancado en el Congreso Nacional, sin siquiera haber sorteado su primera fase legislativa, en la Comisión de Educación.
Delpiano manifestó, además, que están buscando una nueva presentación del proyecto de ley, buscando así una mayor "viabilidad" legislativa.

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Lo que pasa es que todo prueba que jamas se quiso realizar esto y solo fue una cortina de humo para hacer las reformas.

 

Cortina de humo fue hablar sobre homosexuales, crear el proyecto y dejarlo durmiendo en el congreso por 5 años como lo hizo Piñera, sin intencion de legislar al respecto :next:

 

la ley zamudio la sacaron a regañadientes luego de la brutal tortura y asesinato de Zamudio y la cobertura q esto tuvo :next:

 

 

Las reformas se han visto entorpecidas por los mismos de siempre, los q crean y aprueban leyes dependiendo de quienes los financian :ji:

 

algo q a los de tu sector parece no molestarles :ji:

 

La gratuidad llego para quedarse y el q quiera quitarla, se enfrentara a millones movilizándose en las calles tal como paso en el 2011 :cafe:

Edited by HarveY

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:latercera:

26 Febrero 2017

 

 

Adriana Delpiano: “La Presidenta es partidaria de que la reforma a la educación superior sea un solo proyecto”

 

 

 

El Mineduc trabaja en una “poda” para acotar la iniciativa y evitar que sea dividida, como lo han planteado varios parlamentarios. Se baraja la idea de sacar los niveles de acreditación, para que sea la agencia la que los dictamine.

 

 

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La próxima semana, el Congreso retomará su trabajo y, con ello, la discusión de dos proyectos esenciales para el gobierno: la desmunicipalización y reforma a la educación superior. El escenario es complejo, ya que al interior de la Nueva Mayoría hay distintas opiniones sobre cómo se deben abordar ambos textos. Con todo, la ministra de Educación, Adriana Delpiano, confía en que ambas reformas saldrán antes de que termine el gobierno. En entrevista con La Tercera, explica cómo enfrentarán el año y cuál será la ruta que seguirá el Ejecutivo.

¿Cómo evalúa los cambios que se han hecho en educación?

Este año ya ha tenido una cierta cosecha de lo sembrado anteriormente en la reforma. La gratuidad es, sin lugar a dudas, importante, pero también lo es la ley que permitió transformar a los IP y CFT en instituciones sin fines de lucro, para que así entraran al beneficio. Por otro lado, quedamos satisfechos con el resultado del nuevo proceso de admisión escolar en Magallanes (la implementación de un sistema de postulación que termina con la selección de alumnos gracias a un software que asigna los colegios de forma aleatoria). Es un hecho nuevo, donde más del 60% de las familias quedaron en su primera o segunda opción.

La próxima semana se retoma el trabajo legislativo. Hay dos proyectos importantes, uno de los cuales es la desmunicipalización, que ha tenido una discusión compleja…

Ese es uno de los proyectos más esenciales de la reforma. Todos lo son, pero este es un tema que el país ha intentado abordar en tres oportunidades, por lo tanto, es importante sacarlo. Cada día se nos confirma que el municipio tiene muchas tareas que abordar, y la educación no ha sido una prioridad central de la administración municipal, porque esta tiene otras tareas que realizar. En ese sentido, este proyecto tiene una prioridad importante. Por otro lado, vamos a incorporar un proyecto de ley pequeño, pero necesario, por la ley de Subvención Escolar Preferencial (SEP). Hubo un 10% de colegios que no rindieron o rindieron parcialmente la subvención y, de acuerdo a la ley actual, si tú rindes menos del 70%, no se puede firmar de nuevo el convenio. Es un tema prioritario que tiene relación con la calidad de la educación.

¿Qué se busca con esta ley?

Es para que los municipios tengan más plazo para rendir los gastos y poder entregarles recursos por el monto de lo que realmente ejecutaron, porque hay municipalidades que no tienen la capacidad de gastar los fondos SEP. Creemos que esto resolverá el problema que se ha generado en muchos sostenedores.
La reforma a la educación superior está estancada. ¿Esperaba que estuviera tanto tiempo detenida?
Son reformas estructurales que no son fáciles. No es un cambio parcial, es la creación de instituciones, de estructuras, de financiamiento, y el mundo de la educación superior es muy heterogéneo. Tenemos que separar lo técnico con lo universitario, pero la ley tiene que tocar ambos aspectos. Ya tenemos una cierta propuesta que le haremos a la Presidenta. Cada día que pasa queda menos tiempo para el final del gobierno. Nos interesa sacar un proyecto que sea factible y tenemos uno que es muy grande, muy reglamentado.

¿Se va a dividir el proyecto?

Más que dividir, se está disminuyendo. Si se divide o no, es una decisión que tomará la Presidenta Michelle Bachelet, pero en principio se está circunscribiendo a núcleos fundamentales, que tienen que quedar listos en este gobierno.

¿Qué es lo que se va a acotar?

Teníamos un proyecto muy detallado en términos de funciones, tareas y creo que vamos a hacer una poda de muchos aspectos que son muy reglamentarios. Por ejemplo, todo lo que es la acreditación, lo que corresponde a la categoría A, B o C que teníamos en el proyecto de ley, eso puede sean los propios integrantes del Consejo para la Calidad (que reemplazaría a la Comisión Nacional de Acreditación) los que hagan un planteamiento de ese tema.

¿Los niveles de acreditación no van a quedar estipulados entonces?

Que todas las instituciones tienen que estar acreditadas, eso sí va a quedar en la ley, pero los niveles es uno de los puntos que estamos barajando, porque creemos que no es sustancial tenerlo en la ley, pues es perfeccionable posteriormente.

¿Cuándo se va a tomar la decisión de si se divide o se acota?

La Presidenta ha sido partidaria de que la reforma a la educación superior sea un solo proyecto y hay que volver a discutir si eso es mejor o peor.

¿Hay apoyo de los parlamentarios de la NM para que no se divida?

Hay de todo, pero para nosotros aquí hay un mandato y hemos recogido las opiniones. Será la Presidenta la que defina.

¿Cuáles son los puntos más importantes del proyecto?

El proyecto tiene una parte de institucionalidad, que se refiere a qué instituciones se generan para el trabajo entre el Ministerio de Educación y el mundo de la educación terciaria. Ahí hay un tema central, que son los entes, ya sea una división de educación superior, una subsecretaría, o una agencia de calidad, que tienen que tener mejoras en su composición. También está la Superintendencia de Educación, que para nosotros es clave, ya que ahora el Mineduc, si bien tiene atribuciones, no tiene instrumentos reales ni recursos humanos para poder hacerse cargo de del sistema terciario. La superintendencia es un elemento clave que tendría que quedar afirmado, a nuestro juicio, sí o sí

¿Qué otro aspecto es primordial?

Hay un compromiso del Estado de tratar a sus universidades con apoyo y exigencia. De hecho, a fines del año pasado, en la ley de presupuesto apareció el tema del fortalecimiento de los planteles estatales como una necesidad y por eso se le escribió al Banco Mundial para contar con un crédito externo que asegure la continuidad de esa tarea. El fortalecimiento de la educación estatal es un compromiso y lo vamos a incorporar, puede que haya un capítulo sobre eso. Lo otro determinante es que no puede existir en el país ninguna institución que no esté acreditada. Tenemos CFT, IP y universidades que no tienen acreditación y eso tiene que terminar.

¿Qué cree que está entrampando la discusión?

El crecimiento de la gratuidad. El tema del financiamiento es importante. El éxito de la gratuidad hasta el quinto decil y que ahora llegue a CFT e IP, ha hecho que mucha gente que estaba en contra de esta política la mire con mayor simpatía. Pero dicen que está bien solo hasta cierto nivel. Bueno, la idea es dejar en la ley establecido cuáles son los criterios con los que el país irá avanzando en materia de gratuidad.

¿La gratuidad seguirá por glosa?

El monto que se entrega es por glosa, pero la fórmula cómo se va subiendo en los deciles, eso estará en la ley. Ahí se dirá cuáles son los gatillos para que se aumente de un decil a otro. La Presidenta tomó un compromiso en materia de gratuidad y el objetivo es cumplirlo.

¿No cree que un capítulo especial para los planteles estatales causará conflicto con parlamentarios y al interior del Consejo de Rectores (Cruch)?

Hay acuerdo en torno a que tenemos que hacer un tratamiento específico para los planteles estatales, eso lo dice todo el mundo, hasta la derecha, que el Estado está obligado a fortalecer sus instituciones. En el caso del Cruch, claramente queremos reconocer lo que han hecho para el país, y los aportes hacia ellos, al igual que hasta ahora, serán en la ley de presupuesto. Los planteles privados del Cruch, estoy convencida, tienen una historia en el país, en sus regiones, pero no son estatales, están constituidos como entes privados, son corporaciones. Ahí tenemos un problema serio y habrá que conversarlo con la derecha, porque cada vez que se toca este tema amenazan con el TC.

¿Cuando se presentaría este capítulo especial?

A finales de marzo estaremos en condiciones de presentar las indicaciones. Es posible que el 28 de marzo tengamos una reunión con el Consorcio de Universidades Estatales en la que afinemos los detalles.

Hay una crítica por la falta de recursos para alcanzar la gratuidad universal ahora, muchos mencionan la Reforma Tributaria…

Que se gastó entera. Puedo dar mil explicaciones en qué se usó la plata. Primero, en la construcción de salas cuna; la Carrera Docente, que en pleno régimen son $ 2.700 millones y toda la reforma tributaria fue del orden de los $ 5 mil millones. La reforma educacional no es solo la gratuidad, hay que pensar que con eso se está cubriendo el fin del copago en los colegios particulares subvencionados. Si vas sumando cada uno de estos aspectos, tienes no solo la reforma tributaria completa, es eso y mucha más plata que ha debido poner el Estado para sacar adelante la reforma. No se puede mirar solo el sector universitario para ver qué pasa ahí y por qué es poco. Llegar al quinto decil es una cantidad de recursos enorme. Vamos a tener este año del orden de 220 mil 230 mil estudiantes absolutamente gratuitos. Súmale las becas Milenium 2 y Milenium 3, que son muy altas.

¿No alcanzó la reforma tributaria para financiar toda la reforma educacional?

Definitivamente no. Se gastó todo y la proyección en el tiempo es mayor. Cuando se hicieron los cálculos de la reforma, estábamos con un cobre de más de 3,40 dólares la libra, después bajó a 2, ahora estamos viéndolo un poco mejor y más cercano al 3. Eso es una diferencia de recursos enorme para el Estado. Es 1,5 más veces de recursos que te entran por el lado del cobre. Yo les diría a los estudiantes que miren la reforma en su conjunto con todas las aristas que esto implica, porque la reforma a la educación está siendo financiada.

Fuente: http://www.latercera.com/noticia/adriana-delpiano-la-presidenta-partidaria-la-reforma-la-educacion-superior-sea-solo-proyecto/

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