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ChicaLiberty

ENTREVISTA | Mario Fernández: "Para recuperar posiciones dentro de la coalición, la DC tiene que tener más votos no más"

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:latercera:

17 de julio del 2016 / 02:05 Hrs

 

 

 

Mario Fernández: "Para recuperar posiciones dentro de la coalición, la DC tiene que tener más votos no más"

 

 

 

Tras un mes como jefe de gabinete, el ministro Mario Fernández habla del rol de la DC en el gobierno y responde a las críticas de sus camaradas a las reformas de la Presidenta Bachelet. "Los partidos no pueden echarle la culpa al empedrado", afirma el titular de Interior.

 

 

Hace apenas una semana, el hoy ministro del Interior, Mario Fernández, logró cerrar definitivamente sus pendientes en Uruguay -donde se desempeñó como embajador- y se instaló en Santiago. Su nombramiento en Interior -en reemplazo de Jorge Burgos- lo sorprendió en la etapa final de su carrera política y desde ya esboza cuál pretende ser su impronta en La Moneda: “Proyectar a la Nueva Mayoría”.

 

¿Cómo calificaría la actual relación entre la Democracia Cristiana y el gobierno?

Es una relación normal en un gobierno de coalición. Un gobierno de coalición significa, siempre, una cierta distancia con cada partido. Habiendo varios partidos, es imposible que haya una armonía o una congruencia permanente en todo, con todos. Pero es una relación normal, una buena relación.

Hace poco trascendió que en la reunión que tuvo con la bancada de diputados DC, ante las quejas de sus camaradas sobre la relación con el gobierno, usted les respondió que la DC no estaba acostumbrada a no ser ya la mayoría del conglomerado, ¿a qué se refiere puntualmente con eso?

Eso, como usted dice, son trascendidos, lo que no quiere decir que no sea cierto, pero el problema de los trascendidos es que no dan cuenta de todo el contexto de la discusión. Esta fue una conversación entre camaradas, franca, abierta. Y, por lo tanto, se utiliza el lenguaje de ese tipo de conversaciones. Pero, desde luego, se toca el punto de la condición de la DC dentro de una coalición. La DC durante dos períodos tuvo el Presidente de la República, los dos primeros después de la recuperación democrática, y después ha sido parte de la coalición sin tener presidente, eso significó un cambio en la correlación de fuerza dentro de la coalición y, por lo tanto, es un dato que hay que tener presente, y eso fue lo que surgió de la conversación. Y para recuperar posiciones dentro de la coalición, hay que tener más votos no más, hay que ganar más la adhesión de la gente en la competencia leal y sana entre los partidos.

Es decir, a usted le parece normal que en este nuevo reacomodo de fuerzas se escuche más lo que pueda plantear el PS o el PPD, por ejemplo.

No se trata de eso. Durante estas cuatro semanas como ministro, he tenido ya la experiencia de escuchar por igual a los partidos. A todos. Incluyendo a los partidos menores digamos. Es igualitario.

En ese sentido, ¿qué le parecen los mensajes que le han enviado por la prensa algunos dirigentes DC para que manifieste al interior del gabinete su sintonía con la Democracia Cristiana?

(Ríe).. Yo encuentro muy curioso ese consejo de actuar como democratacristiano, si soy democratacristiano; en política yo actúo siempre como democratacristiano, yo soy militante antiguo de la DC.

¿Hay un sector de la DC que se siente desplazado de la conducción del gobierno?

No se puede hablar de desplazados. No se trata de tener voz más fuerte, la voz debe ser más clara, más útil, pero hablar de voz más fuerte no tiene mucho sentido, no se trata de competir dentro de la coalición de quién tiene la voz más fuerte o de quién impone sus criterios. Lo más valioso que ha tenido la Nueva Mayoría de hoy y lo que fue la Concertación antes, es dar cuenta de una amplitud de posiciones, obviamente eso impone el desafío de relacionarse bien, y hasta ahora, para lo amplia que es la coalición, eso ha funcionado muy bien.

Comentaba que le ha tocado conversar con todos los partidos en este periodo, ¿no le parece que hay una suerte de desafección con el gobierno mayor en su propio partido, que es la Democracia Cristiana?

No, no es así. El ministro del Interior es democratacristiano. Eso ya da cuenta de que la desafección no es real y que el Partido Demócrata Cristiano tiene una posición preponderante en el gabinete. Y en segundo lugar, las dos bancadas, senadores y diputados, han sido impecablemente leales con el gobierno en todas las votaciones de proyectos de ley, especialmente en las más importantes y en las más polémicas. Entonces, no se puede hablar de desafección, porque ahí están los datos concretos. Ahora, es cierto que hay mucho debate siempre. En la Democracia Cristiana hay una antigua costumbre de debatir mucho internamente, cuando se habla de debates internos en la Democracia Cristiana de que hay opiniones, hay grupos o fracciones, eso es normal en la vida partidaria desde su nacimiento. Estamos acostumbrado a vivir con eso, es parte de nuestro modo de ser.

¿Cómo explica entonces que haya tanta crítica pública de personeros DC a la marcha del gobierno?

Bueno, pero eso se ve en todos los partidos. No es particular de la DC. De acuerdo con el tema surgen muchas veces cuestionamientos, digamos, bien firmes. Pero de nuevo, es parte de la amplitud y heterogeneidad de la coalición gobernante y eso es también parte de su vitalidad. De su fuerza. Si una coalición representa más puntos de vista, es más poderosa. Es más complicada, pero es más poderosa.

¿Usted le pediría a los partidos y en especial a la DC contener esas críticas?

No, mi tarea no es partidaria. Eso hay que tenerlo bien claro. Y debe existir un respeto de quienes tenemos cargos de gobierno con la lógica y la forma de operar de los partidos. Nuestra preocupación es que los partidos colaboren con la función del gobierno, especialmente en materia legislativa. Ahora, cómo se resuelven los debates internos de los partidos es problema de los partidos, no del gobierno. Es impropio mezclarse en eso. Además, no me preocupa mucho eso, para nada.

En el último consejo nacional de la DC circuló un documento que afirmaba que la DC era el partido más perjudicado en términos electorales por el desempeño del gobierno, que es el votante de centro, el que se siente más alejado por la gestión de gobierno. ¿Usted comparte ese análisis?

Eso forma parte de los análisis propios de toda colectividad. Y por lo tanto, no es más que eso: un análisis. Entiendo que se basa en encuestas, pero para que sea realidad debe confrontarse a la hora de contar los votos. Ahí hay que ver si un partido aumenta o disminuye su poder y eso no está a la vista hasta octubre. En octubre vamos a ver cómo le va a cada partido. Estamos cerquita, a quince semanas más o menos.

Por ende, si a la DC le va mal en esa elección, ¿eso quiere decir que sí está siendo más afectada por la gestión de gobierno?

Yo tiendo a pensar que nos va a ir bien, en primer lugar. No me pongo en esa situación. La noche esa, o el día siguiente, será el momento de hacer los análisis. La elección que mide el poder de los partidos es la de concejales, porque cada partido va con sus candidatos en todo el país. Todos los partidos tienen candidatos en todo Chile, entonces es una buena muestra para saber efectivamente cuánto tiene cada partido. Por eso es que yo le doy tanta importancia a esta elección municipal, especialmente ahora. Esta es una elección distinta a las otras, además, porque tendrá un efecto sobre la próxima elección parlamentaria, la que además, por primera vez, tendrá más candidatos y distritos diferentes.

¿Usted tiene la convicción de que este gobierno toma en cuenta la opinión de la Democracia Cristiana?

Sí. Claro.

¿Y a qué atribuye las quejas de sus dirigentes entonces?

Eso no es privativo de la Democracia Cristiana, es de todos los partidos. Este gobierno ha sido, tomando en cuenta el volumen y la importancia de sus desafíos, un bueno gobierno. ¿Por qué? Porque asumió esos grandes desafíos en su cabalidad. No todos los gobiernos hacen eso. En Chile había que reformar profundamente la educación, nadie dudaba de eso y todos los análisis comparativos a nivel internacional indicaban eso. Para competir hoy día en el mundo en el que estamos y al nivel que se encuentra Chile, como parte de la OCDE, no podíamos seguir con el mismo sistema educacional, teníamos que cambiarlo. Algunos hablan de que este es un tema ideológico, ese es un error, la reforma a la educación era un imperativo del desarrollo actual. Y es una empresa colosal. Sin duda alguna, era obvio que la reforma en su globalidad iba a impactar de una manera muy compleja a toda la sociedad. Entonces, era obvio que iban a surgir tantas opiniones, como habitantes hay en Chile, respecto de qué es lo que está bien, de cómo había que organizar la educación, cuál era el financiamiento para este tipo de educación y este tipo de establecimiento. Entonces, con esto estoy diciendo lo siguiente: si era tan multifácetica la reforma, tan compleja y tan amplia, era inevitable recibir todo tipo de opiniones y de críticas, y desde luego los partidos, que se supone van absorbiendo, canalizando ese tipo de opiniones, no iban a coincidir. O no coinciden hoy día en todo. Si usted ve los rectores, por ejemplo, son un crisol de opiniones también, no hay una sola opinión de todos los rectores, salvo que la reforma no los deja contentos.

¿Usted cree que la DC todavía no se acostumbra a que ya no es mayoría en la coalición?

No sé si es acostumbrarse o no. Pero los partidos no pueden echarle la culpa al empedrado por la posición que tienen dentro de una coalición. Los partidos son más importantes cuando tienen más votos, cuando tienen más acogida en el pueblo. Esa es una regla fundamental de la democracia. Independiente de las expresiones que me atribuyen, lo que dije fue como una apelación a que estamos frente a una elección y la Democracia Cristiana debe emplearse a fondo para obtener la mayor cantidad de votación posible. Porque eso, además, contribuye a que la Nueva Mayoría tenga más votos. La Nueva Mayoría es un acopio de votos que le van sumando todas sus fuerzas.

Y esa mayor votación, a su juicio, se obtiene sumándose de manera más fehaciente al programa de gobierno o tomando una actitud crítica, sobre todo ahora que las encuestas reflejan una alta desaprobación al gobierno...

La Democracia Cristiana forma parte de una coalición de gobierno y, por lo tanto, su primer mensaje es ser muy decidido adherente de lo que el gobierno hace, en primer lugar. Ahora, después de eso viene el componente que la DC le agrega a la coalición, cada partido le agrega un componente a la coalición.

¿Y cuál usted cree que es el aporte más importante que le agrega la DC al gobierno?

Bueno, su inspiración cristiana. Somos un partido de inspiración cristiana, no somos un partido clericalista. Eso desde luego le ofrece una impronta a la coalición. Y en segundo lugar, yo diría nuestra trayectoria. De cambios dentro de la democracia. No hubo nada más elocuente de esto que el reciente funeral del presidente Aylwin. Yo creo que más allá del honor que se le rindió al presidente, muy merecido, este suceso mostró a la DC en su trayectoria, y eso vale también en momentos de enfrentar al pueblo para pedir los votos, es decir, mire, vengo a pedirle que usted me apoye, que apoye a nuestros candidatos por lo que hemos sido.

¿No le preocupa que en su partido haya una sensación de que son maltratados por el gobierno y sus socios de coalición?

No, a mí no me preocupa. No tengo ninguna inquietud por eso. Yo tengo en mi ADN una cultura de comportamiento democrático. Yo valoro el disenso, la política se hace discutiendo, disintiendo. Y resolviendo la diversidad de opiniones. Esa es la democracia y esa es la política democrática. Por lo tanto, la capacidad política se mide en la capacidad para entender las distintas posiciones e irlas adaptando al curso que está teniendo un gobierno. En torno a una reforma, a una iniciativa o a una postura frente a los problemas. Se trata de aunar, de escuchar, ver en qué coinciden las posiciones y en las divergencias ver cómo se van resolviendo. A mí no me asusta para nada, ni me preocupa tampoco; mientras más diversidad de opiniones hay en un conglomerado, mayor es la cantidad de gente que se gana para ese conglomerado.

Cuando llegó el ministro Burgos a esta cartera lo hizo con la impronta del realismo sin renuncia, en el entendido de que había que poner cierta lentitud a la ejecución del programa de gobierno dado el escenario que se abría. ¿Cuál va a ser su impronta, ministro?

¿Usted me está pidiendo un eslogan? (Ríe)... Parece que siempre hay que tener una definición. La mía es: cumplir y ganar

¿Cumplir el programa y ganar la próxima elección?

Proyectarse.

Cuando usted habla de que este es un buen gobierno, ¿cómo conjuga esa convicción con el hecho de las malas encuestas, la baja adhesión que tiene este gobierno, que tiene rankings históricos de mala evaluación?

La acción del gobierno ha sido una buena acción. Este ha sido un buen gobierno. Segundo, en las preferencias, porque no es rechazo, sino más bien es desacuerdo.

Es desaprobación, ministro.

Bueno, es lo mismo. Desaprobación. Esa desaprobación que se dice que hay a través de las encuestas proviene justamente de lo que yo he señalado recién, de la diversidad de opiniones que hay frente a lo complejo de las reformas propuestas, y era inevitable eso. Ahora, si usted pregunta si era necesaria una reforma a la educación, la enorme mayoría de los chilenos sigue pensando que sí; entonces, es muy importante hacer esa distinción. Cuando este gobierno termine su tarea y se juzgue si cambió la educación en Chile, la respuesta va a ser sí, la cambió. Y como la cambió y la mayoría de los chilenos quieren una reforma a la educación, van a coincidir las dos variables.

Sí, pero ahí la variable es si la cambió para mejor o para peor...

El gobierno va a triunfar, el gobierno de la Presidenta Bachelet va a ser un gobierno exitoso, porque al finalizar su período, Chile va a ser menos desigual. Por eso se le eligió. Todas la reformas son instrumentos para esa meta; a la Presidenta Bachelet se le eligió para que Chile resolviera el problema de su desigualdad, que era patente, que era estructural.

Pero esos compromisos en cierta medida no han terminado ejecutándose de la forma en que habían prometido...

Bueno, pero vamos en la mitad del gobierno, poquito más de la mitad. En términos futbolísticos, estamos empezando el segundo tiempo recién. Lo que pasa es que ha sido tan intenso el primero que da la idea de que ya se ha completado gran parte, pero no, vamos a tiempo. O sea, las reformas estructurales están casi todas planteadas ya, en desarrollo y algunas ya terminadas.

La Presidenta señaló que la obra gruesa ya estaba terminada, pero al parecer, por la alta cifra de desaprobación, da la sensación de que la gente no siente que las reformas cumplieron el objetivo de lograr una mayor igualdad...

Es que estamos en las terminaciones. Si usted ve una obra gruesa en cualquier lado, una casa en obra gruesa, lo que ve no le dice mucho, salvo que efectivamente están los cimientos, están las paredes, el armado, eso está, pero usted no puede tener una valoración de eso hasta verla completa.

¿Eso quiere decir, ministro, que no le importa mucho el tema de las encuestas en este minuto, porque cree que al final eso se va a revertir?

No, no he dicho eso. Yo estoy dando una explicación de las encuestas existentes, nada más. Y estoy señalando que es una situación transitoria y explicable. Pero eso no es resignarme, ni mucho menos que me de lo mismo, se toman en cuenta, obviamente.

¿Y cómo se toman en cuenta si no es un dato para cambiar el rumbo?

Es que cuál es el rumbo que hay que cambiar. Si las encuestas sólo dan cuenta de una determinada valoracion de algo que no está terminado; bueno, entonces el rumbo es terminar las cosas. Por eso que es tan importante, desde mi punto de vista, entender que las encuestas reflejan un momento, que es transitorio en una secuencia, es una parte del camino la que se está valorando y no dan cuenta de todo el camino.

Y cuándo debiera empezar a modificarse esa tendencia, porque al gobierno le queda un año y medio....

Una primera modificación clara va a ser el día del recuento de la elección municipal. Ahí va a ver una valoración concreta, cuando se diga estos son los votos de la Nueva Mayoría, de la coalición de gobierno.

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Fuente: http://www.latercera.com/noticia/politica/2016/07/674-689163-9-mario-fernandez-para-recuperar-posiciones-dentro-de-la-coalicion-la-dc-tiene-que.shtml

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