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[Capítulo 04 - Parte 02] Vamos A Estar Juntos...


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12. Ext. Bosque – Día 16:50

Verónica, Iván.

 

Verónica, esperanzada, camina de un lugar a otro con su celular en la mano, buscando señal para poder comunicarse.

 

- ¿Y? –le preguntó Iván, expectante.- ¿Tuviste suerte?

- No hay caso, no encuentro nada –le dijo Verónica, derrotada.- De repente me aparece una barrita, pero llamo y se corta. Así que no, parece que no es mi día de suerte.

- Yo creo que encontrarte conmigo es la prueba de lo contrario.

- Bueno, sí, tienes razón –dijo Verónica, sonriéndole, agradecida.- Si tú no hubieras llegado, hubiese tenido que dormir acá… O no sé, yo creo que ni siquiera hubiera pegado un ojo esperando que Rafael viniera a buscarme.

- Rafael, el príncipe encantado, al rescate –dijo Iván, en tono irónico.- ¿Ya no desconfías de él?

 

Verónica niega, convencida. Iván, claramente decepcionado.

 

- Fueron puras tonteras mías –le dijo Verónica, segura.- Ah, y por favor, te voy a pedir que no me digas nada que me haga volver atrás.

- Yo lo único que quiero es que tú seas feliz –le dijo Iván, acercándose, enamorado.

 

Verónica se pone nerviosa, retrocede un paso, sin darse cuenta que había un socavón en el suelo. Ella cae al piso, desarmada.

 

- ¿Estás bien? –le preguntó Iván, agachándose, preocupado.

- Mi pie –le dijo Verónica, adolorida.- Me duele…

- ¿Ahí? –preguntó Iván, sobándole.

- ¡Cuidado!

- Perdón…

- ¡Me dolió!

- ¡Perdón!

 

Iván se aparta de Verónica, quien está quejumbrosa. Él se acerca nuevamente y le toma el pie, para volver a sobárselo.

 

- ¿Ahora? -le preguntó Iván, cuidadoso.

- Ahí está mejor –dijo Verónica, complicada, incorporándose.- Esto es para no creerlo. No me pasó nada cayéndome del caballo y me caigo sola.

 

Verónica se ríe de su mala suerte, pero vuelve a gimotear de dolor. Iván le sigue sobando el pie, sonriéndole.

 

 

CaidaRafael.jpg

 

 

13. Int. Consulta Adela. Pucón – Día 17:00

Adela, Rafael, Elías.

 

Rafael estaba sorprendido con la presencia de su padre en la consulta de su mejor amiga. Elías y Adela se miraban cómplices. Ella estaba notoriamente más complicada.

 

- ¿Qué tiene de raro que yo esté acá? –preguntó Elías, con tranquilidad.

- No sé, no tienes el perfil de los pacientes de Adela –dijo Rafael, astuto.

- ¿Y quién te dijo que soy su paciente? Yo no necesito ningún loquero. Si vine a su consulta es porque es una amiga de la familia y necesitaba hablar de… de--

- Del pololeo de tu hermano –dijo Adela, interrumpiéndolo, mirando a Rafael.- Lo que pasa es que don Elías está un poco extrañado con eso y me quería hacer unas preguntas.

- Ya, papá, ¿qué tiene de raro que Alexis haya encontrado una minita?

- Eso mismo le digo yo –dijo Adela, sonriendo.- Siempre hay una primera vez para todo.

- Sí, parece que me equivoqué en mis sospechas –dijo Elías, fingiendo resignación.

 

Elías mira a Adela, compinche, y le guiña un ojo.

 

- Bueno, creo que mejor me voy –dijo Elías, con seguridad.- Ya hablé lo que tenía que hablar con la Adelita, así que te hago un relevo.

- Cualquier duda que tenga, don Elías, me llama –le dijo Adela, fingiendo cordialidad.

- Gracias por su tiempo, mijita –le dijo Elías, afable, acercándose a la entrada.- A ti te veo más tarde, hijo. No te demores.

 

Elías sale de la consulta y cierra la puerta. Rafael sigue con la desconfianza. Adela, complicada, se sienta en su sillón.

 

- Tu papá está convencido que Alexis es gay –dijo Adela, sonriendo, nerviosa.

- Eso lo tengo claro, lo que no me cuadra es que haya venido a hablarlo contigo.

- Yo he estado muy cerca de él en este tiempo... Cambiaron muchas cosas en tu ausencia, parece.

- Sí, puede ser –dijo Rafael, pensativo.- En fin, yo venía a hablar contigo de mi matrimonio.

- ¿Lo trajiste?

- Sí…

 

Rafael saca de su bolsillo el carnet de identidad de Verónica y lo deja sobre la mesa. Adela lo toma y comienza a revisarlo, con preocupación.

 

- Tú sabes que esto es peligroso –le dijo Adela, complicada.- Rafael, si lo rastrean, van a dar con ella y te van a descubrir.

- Es un riesgo que tengo que correr –dijo Rafael, determinado.

- ¿Entonces por qué te vas a casar? ¡No lo hagas! ¡Vive tu vida con ella, pero sin exponerte!

- Es que hay algo que no te he dicho –le dijo Rafael, misterioso.- Fui a hablar con un juez y él se va a encargar de todo. Me voy a casar con Verónica, pero nadie se va a enterar.

 

Rafael, decidido, sonríe triunfador. Adela lo mira, preocupada.

 

 

14. Int. Cabaña Daniela. Rancho – Día 17:30

Alexis, Daniela, Diego.

 

Alexis y Daniela, implicados, están sentados en un sillón. Él, nervioso, tiene un notebook sobre sus piernas y le muestra a Daniela la pantalla.

 

- Mira, él es Javier –le dice Alexis, convencido.- ¿Cómo lo encuentras?

- Mmm. Lo que tiene de guapo lo tiene de mentiroso –dijo Daniela, segura.- No le costaba nada darte su número para que le conocieras la voz.

- ¿Y si es gangoso y por eso tiene miedo?

- Ay, Alexis, ¿tú eres tonto o aspiras a serlo? Porque te juro que vas por un buen camino. ¡Es obvio que ese tipo te está engañando!

- Si así fuera, no me hubiera mandado su facebook.

- Sí, media gracia, te da el facebook, pero no te deja agregarlo como amigo. Ahora tenemos que conformarnos con ver su foto de perfil y sería. Y puta que es chica.

- Igual se ve algo.

- Sí… A ver, déjame cachar bien donde está…

 

Daniela, sagaz, cambia la resolución de la pantalla para ver la fotografía más en detalle.

 

- Ése es el patio de los sapos de la Usach –dijo Daniela, con certeza.- Sí, mira, ahí está el Aula Magna. O sea, lo más probable, es que estudie ingeniería en algo.

- ¿Y cómo sabes?

- Porque tuve un amigo con ventaja de allá, pero él estaba en la FAE. Nos quedábamos toda la tarde atinando en los pastos de Ciencias. ¡Era tan mino!

 

Daniela, entretenida, recordando su pasado. En ese momento se abre la puerta y entra Diego (Emilio Edwards), el hermano de Daniela, divertido, mojado, trayendo su ropa en la mano y vistiendo únicamente con un traje de baño y unas chalas.

 

- Oye, Dani, el agua del río está la raja –dijo Diego, entrando.- Podrías ir con tu amigo… ¿Me traes una toalla?

 

Alexis, sorprendido, no puede evitar mirar a Diego. Daniela se da cuenta.

 

- ¡Ya pues, Dani! ¡Una toalla, para no mojar el piso! –le pidió Diego, sonriendo.

 

Daniela, celosa, al notar la reacción de Alexis.

 

 

CaidaVeronica.jpg

 

 

15. Ext. Bosque – Día 17:35

Verónica, Iván.

 

Iván y Verónica avanzan lentamente por entre los árboles del lugar. El paisaje es hermoso. Ella cojea, complicada, pero siente el apoyo de Iván en todo momento.

 

- ¿Quieres descansar? –preguntó Iván, preocupado.

- De querer, quiero, pero prefiero seguir caminando –dijo Verónica, segura.- No me gustaría tener que pasar la noche acá.

- ¿Por qué no? ¿Me tienes miedo? –le preguntó Iván, bromeando.

- Ay, tonto, no… ¡Que eres tonto!...

 

Verónica sonríe, divertida. En eso, ella toma su celular, lo revisa y se sorprende.

 

- ¡Hay señal! –exclamó Verónica, entusiasta.

- A ver, déjame ver –dijo Iván, tomando su celular.- Sí, acá hay. Llamo al tiro.

- Yo también estoy llamando –dijo Verónica, marcando.

- ¿Aló? –dijo Iván, contestando.- Mamá, estoy con Verónica, ya la encontré… Sí, está bien, se torció el pie, así que nos vamos a demorar un poco.

- ¿Aló? –dijo Verónica, sonriendo.- ¡Rafael!... ¿Aló? ¿Aló?

- Yo te llamo cualquier cosa –dijo Iván, hablándole al teléfono y cortando.- Mi mamá te manda ánimo.

- No pude hablar con Rafael –dijo Verónica, decepcionada.- Parece que contestó, pero no escuchaba nada. ¡Qué raro! Si tengo señal.

- Usa el mío. Toma.

 

Iván le entrega su celular a Verónica, quien lo recibe en sus manos, agradecida.

 

- ¿Por qué eres así conmigo? –le preguntó Verónica, tímida.

- ¿Así cómo?

- Tan atento… Iván, desde que me conociste, desde el primer día en que nos vimos, tú has sido muy cariñoso conmigo. Eres un gran amigo para mí.

- Verónica…

- ¿Eres así con todo el mundo?

 

Iván niega, complicado, dándole la espalda. Verónica, interesada. Iván se voltea y le habla, con sinceridad, mirándola a los ojos.

 

- Lo que pasa es que tú me recuerdas a alguien –le dijo Iván, nervioso.- A una mujer que fue muy importante para mí.

- ¿A Julia? –le preguntó Verónica, expectante.

 

Iván asiente, complicado. Verónica, serena. En el fondo, suponía una respuesta así.

 

 

16. Int. Recepción. Rancho – Día 17:45

Ilse, Rafael, Gonzalo.

 

Ilse, nerviosa, entra a la recepción, seguida por un inquisitivo Gonzalo.

 

- ¿En qué estabas pensando, Ilse, por Dios? –le preguntó Gonzalo, serio.- A Verónica le pudo haber pasado algo grave.

- ¡Pero no le pasó! –dijo Ilse, complicada.- Ya escuchaste a la señora Matilde, está coja, pero bien. Está sanita.

- ¿Y tú crees que con eso el tema se va a olvidar?

- Gonzalo, por favor, tú no le puedes decir a nadie lo que sabes. Me podrían echar.

- ¡Y bien merecido te lo tendrías!

- ¡Pucha, perdóname! ¡No pensé en lo que estaba haciendo! –le dijo Ilse, angustiada.- Lo único que tenía en la cabeza era a Iván, zamarreándome, echándome fuera de su pieza, y todo por culpa de esa aparecida.

- ¡Ilse, reacciona! –le dijo Gonzalo, firme, convencido.- La culpable no es Verónica, eres tú… Tú que le aguantas todo a Iván… ¿Cómo te quieres tan poco? No entiendo, si eres una mujer maravillosa.

 

Ilse, temblando, arrepentida, comienza a llorar, en forma desconsolada. Gonzalo se quiebra, enternecido por la fragilidad de la joven. Ilse solloza, con gran dolor.

 

- No le digas a nadie, Gonzalo –le dijo Ilse, abrazándolo.- No me acuses con los patrones, no me quiero ir de acá. Por favor.

 

Gonzalo, entre la espada y la pared. Ilse, sin consuelo, lo oprime cada vez más.

 

- ¿Qué está pasando acá? –preguntó Rafael, suspicaz, entrando.

- Nada –dijo Ilse, separándose de Gonzalo, complicada.

- La Ilse anda media tristona… por penas de amor… -le dijo Gonzalo, mintiéndole.

- Pero se me va a pasar, no se preocupe –dijo Ilse, limpiándose las lágrimas y mirando a Gonzalo, con agradecimiento.

- Oigan, ¿ustedes saben de Verónica? –les preguntó Rafael, cambiando de tema.- Me llamó, pero no me pude comunicar.

- ¿No sabes nada? –le preguntó Gonzalo, sorprendido.

- ¿De qué? –preguntó Rafael, extrañado.

 

Rafael esperando una explicación.

 

 

CaidaMatilde.jpg

 

 

17. Int. Escritorio. Rancho – Día 17:50

Matilde, Elías.

 

Elías, concentrado, está revisando unos papeles. Frente a él, está Matilde, severa, firme.

 

- No va a ser la primera ni la última vez que se escape un tiro –dijo Elías, bajándole el perfil a la situación.

- ¿O sea que no vas a hacer nada? –preguntó Matilde, sorprendida.

- ¿Y qué quieres? ¿Que vaya donde Gonzalo y le diga que escriba cien veces que va a tener más cuidado con las escopetas?... Matilde, estas cosas pasan. Hay que darle gracias a Dios que Verónica está bien y con eso es suficiente.

- Rafael se va a enojar cuando lo sepa.

- A Rafael no le va a importar. Te lo digo yo –dijo Elías, poniéndose de pie y caminando hacia la puerta.- Tan complicada que te pones de repente, haciendo problemas por nada. Mujer tenías que ser.

- ¡Elías!

- Ya, después hablamos –dijo Elías, saliendo.

 

La puerta se cierra. Matilde, molesta con la situación. En ese momento, suena el teléfono. Ella contesta, de mala manera.

 

- ¿Aló? –preguntó Matilde, enfadada.

 

En ese momento, su rostro cambia completamente. Se asusta, por lo que saca fuerzas internas para hablar sin que su voz tiemble.

 

- ¿Por qué estás llamando a esta casa? –le preguntó Matilde, severa.- Sabes muy bien que a nadie le importas acá. ¡No vuelvas a llamar!

 

Matilde cuelga el teléfono, sintiéndose angustiada.

 

 

18. Int. Cabaña Daniela. Rancho – Día 17:55

Alexis, Diego, Daniela.

 

Alexis se ve nervioso y expectante. De vez en cuando, mira sutilmente hacia el pasillo que da a los dormitorios. Daniela se da cuenta, pero prefiere omitir, y sigue pendiente del notebook.

 

- Tu mino es de la Usach, eso está claro –le dice Daniela, segura, apuntando la fotografía.- Lo que yo haría es tomar un bus, o un avión si puedes, y darle una sorpresa. Que tenga que dar la cara y no pueda escaparse.

- ¿Estás loca? No puedo hacer eso.

- ¿Por qué no? ¿Quieres salir de dudas?

- ¡Pero no así!

- ¡Ay, Alexis, me carga que seas tan cobarde para todo! ¡No quieres decirle nada a tu papá, no quieres enfrentarte a Javier, prefieres ser como las tortugas, que les hacen algo y se esconden en su concha, para que nadie les diga nada!…

- ¡Yo no soy así!

- ¿Ah no?... ¿Qué onda? ¿Qué estás mirando?

 

Alexis se queda callado. En eso, aparece Diego, recién duchado, vestido únicamente con una toalla. Alexis, nervioso. Daniela, suspicaz.

 

- Dani, ¿compraron pan? –le preguntó Diego, apareciendo de repente, secándose el pelo con otra toalla.

- No que yo sepa –le dijo Daniela, complicada, pendiente de la reacción de Alexis.

- ¿Puedes llamar a mi mamá y decirle que traiga?

- ¿Y tú puedes ir a vestirte, que tienes todo baboso al Alexis?

 

Gran impacto en Alexis, que no se esperaba ese comentario.

 

- ¡Daniela! –exclamó Alexis, desconcertado.

- ¿Qué tiene? –preguntó Daniela, fingiendo inocencia.- Da lo mismo que el Diego sepa que eres colita, ¿o no?

 

Alexis completamente incómodo con la situación, mira a Diego, sin saber qué decirle, toma sus cosas y se va rápido, avergonzado. Daniela se acerca a la puerta y la cierra, determinada, triunfal. Diego, sin entender lo que ha pasado, mira a su hermana buscando una explicación.

 

- ¿Qué me miras? –preguntó Daniela, fingiendo inocencia.

 

Diego niega, sobrepasado. Daniela, inocente.

 

 

CaidaIvan.jpg

 

 

19. Ext. Bosque – Día 18:00

Verónica, Iván, Rafael.

 

Iván y Verónica van caminando juntos, en silencio. Verónica inquieta por la prudencia de Iván.

 

- Okey, si no quieres hablar de Julia, no tienes por qué hacerlo, nadie te va a obligar –le dijo Verónica, sonriente.- Pero hay muchos otros temas, ¿no crees?

- No, no tengo ganas –dijo Iván, serio.- Preocupémonos de caminar, mejor, ¿no estabas tan apurada en llegar a la casa?

- Pero Iván…

- ¿Qué?

 

Verónica, divertida, le sonríe con ternura. Iván descolocado.

 

- Eres un niño –le dijo Verónica, encantadora.- Un niño de ésos que se amurran y se taíman si no les dan lo que quiere. ¡Mira! Si hasta pones la boca así, estirando la trompa.

- ¡Yo no pongo la boca de ninguna forma!

- Sí… Igual que un pato… ¡Enojón! ¡Cabro chico enojón!

- No soy enojón…

- ¡Sí!

- ¿Caminamos?

- ¡Enojón! –le dijo Verónica, tocándole parte de su estómago.

- ¡Córtala! –se descolocó Iván, con cosquillas.

- ¡Enojón! ¡Enojón!

 

Verónica, juguetona, le hace cosquillas a Iván, quien trata de zafar. En eso, Verónica pierde el equilibrio, empujando a Iván, y cayendo uno sobre el otro en el pasto.

 

- ¡Pero Verónica! –exclamó Iván, serio.

- ¿Viste que te enojaste? –le dijo Verónica, en voz baja.

 

Iván, descolocado con el comentario de Verónica, no puede evitar reírse. Verónica también se ríe, divertida con la situación. Ambos se están riendo con ganas. Se produce un momento de magia entre ellos. Iván la mira a los ojos, enamorado, obnubilado con el encanto de esa mujer que tanto le recordaba al amor de su vida. Sin poder evitarlo, Iván se acerca a Verónica y la sorprende con un beso en los labios. En ese momento, alguien toma a Iván y los separa, con fuerza. Es Rafael, que llega en el preciso momento. Ellos quedan frente a frente.

 

- ¿Qué te dije, huevón? –le dijo Rafael, enfurecido, dándole un fuerte golpe.

 

Iván cae al piso, con la boca sangrando. Rafael, furioso, encolerizado. Verónica, impresionada con el enfrentamiento de los primos.

 

 

FIN CAPÍTULO 04

 

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Iván en el bosque :next:

Rafael se casará con Verónica a escondidas :o

Me encanta la liviandad de Daniela :pordios:

:ira: Alexis mirando a Diego. Es tan caliente :memeo: E Inocente :ena: confiando en Javier un 100% Me tinca que es fake y sorpresita que se encontrará despues :ena:

Me está dando rabia Ilse, tan tontona por enamorada, pero conozco miles de casos así... Así que por un lado la entiendo.

¿Quien llamó a Matilde? :ira: :ira: Habrá sido Julia :ira:

Daniela: "Y tú pueds vestirte que tienes todo baboso a Alexis" :eliza: Pobre Alexis, debe aber estado "trágame tierra" :ajuajua:

:ira: :ira: :ira: Rafael golpeó a Iván :ira::soyturey: Me gustó :janny: Aunque parece que a la Verónica le comenzó a gustar Ivan :mm:

Muy buen capítulo, me entretuve mucho :another: Saludos!

 

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