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[Capítulo 01 - Parte 02] Caída del Cielo


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12. Int. Escritorio. Rancho – Día 14:00

Rafael, Elías, Matilde, Alexis, Adela, Ilse.

 

El ambiente era tenso y de preocupación. Elías, pensativo, está apoyando sus codos sobre el escritorio y tiene las manos en el sector de su boca. Matilde, Adela, Alexis e Ilse están expectantes, de pie, repartidos por la habitación. Rafael, apoyado en la puerta, se nota complicado.

 

- ¿Un accidente en auto? –preguntó Elías, serio.- ¿Pero cómo? Si tú manejas muy bien.

- Sí, pero veníamos conversando, dejé de estar pendiente del camino… Y bueno, pasó lo que tenía que pasar no más.

- ¿Y Verónica perdió la memoria con el golpe? –preguntó Alexis, incrédulo.

- Sí, suena hasta ridículo –les dijo Rafael, consternado.- Parece teleserie mexicana o esos sketchs que hacían en el Jappening con Ja, pero la amnesia existe, ¿o no, Adela?

- Por supuesto que existe –le dijo Adela, preocupada.- Y hay de muchos de tipos, así que hay que determinar cuál es la que tiene Verónica para tratarla.

 

Rafael, mostrándose destruido, mira a los ojos de su padre.

 

- Voy a necesitar de usted más que nunca, papá –le dijo Rafael, suplicante, y luego mira al resto de los presentes.- Y de todos ustedes, que son mi familia.

- Cuenta con nosotros, hijo –le dijo Matilde, serena.- Nunca te hemos dejado solo y menos ahora.

- Gracias, tía –le dijo Rafael, defendido.

- Si quieres, yo puedo hablar con Verónica y tratar de ayudarla –dijo Adela, segura.

 

Rafael se complica con el ofrecimiento de Adela.

 

- No te preocupes, Adela –le dijo Rafael, nervioso.- Después del accidente estuvimos en Temuco y allí un doctor la vio y dijo que lo más importante es que la hiciera sentir como si estuviera viviendo algo normal.

- Es lo que se recomienda en estos casos, pero aún así quisiera conversar con ella -insistió su amiga.

- Yo preferiría que la dejáramos tranquila unos días –dijo Rafael, determinado.

- Deberías dejar que Adela hable con tu novia –dijo Elías, firme.- ¡Quién mejor que ella para ayudarla en este momento tan difícil!

 

Rafael, nervioso, acorralado por la situación. Adela se siente halagada por la intervención de Elías, mientras que Matilde se nota incómoda.

 

- No quiero contradecir al otro doctor -dijo Rafael, complicado.

- Tranquilo, Rafael –le dijo Adela, sonriendo.- Confía en mí.

 

Rafael no tiene más remedio que aceptar el ofrecimiento.

 

- ¿Y su familia qué dijo? –preguntó Ilse, curiosa.

 

Rafael se desconcierta ante la pregunta de la empleada de la casa. Tenía que seguir mintiendo hasta el final si quería que su familia le creyera.

 

- ¿Cómo? –se sorprendió Rafael, descolocándose.

- La familia de la señorita Verónica… ¿Qué dijeron cuando supieron? ¿De ellos sí se acuerda o tampoco?

- Verónica está sola en Chile –mintió Rafael nuevamente, convencido.- Sus papás viven en Nueva York hace años... y tiene una hermana en Argentina, pero no se hablan.

- Qué heavy –dijo Alexis, todavía sin poder creerlo.- Te juro que escucho todo esto y es para no creerlo.

- Yo sé –le dijo Rafael, complicado, suplicante.- Por eso volví, porque ustedes son los únicos que me pueden ayudar y ayudarla a ella… Hasta que recuerde todo su pasado…

 

Elías asiente y se pone de pie, acercándose hasta Rafael.

 

- Acá Verónica va a encontrar una familia –le dijo Elías, seguro.- No tienes que preocuparte por eso.

 

Rafael asiente, agradecido. En ese momento, los ojos de Elías comienzan a humedecerse, con mucha emoción, al tener frente a sí a su hijo de regreso.

 

- Lo importante es que estás aquí, hijo –le dijo Elías, sensible.- Y déjame decirte que eso es mi mejor regalo de cumpleaños…

 

Elías se acerca a su hijo y le da un fuerte y fraternal abrazo, lleno de cariño y afecto. Matilde se emociona al verlos juntos, al igual que los demás.

 

13. Ext. Rancho – Día 14:10

Iván, Verónica, Rafael, Adela.

 

Desde el camino soplaba el son del viento entre las hojas de los álamos. Verónica camina desconcertada, sin rumbo alguno en el rancho de los Prado. Todo era nuevo para ella. Llega al sector de las caballerizas y mira a los equinos, intentando recordar su gusto por los animales.

 

- No nos han presentado –le dijo Iván, sonriendo, apareciendo desde un rincón.- Soy Iván, primo de Rafael. Y parece que pronto voy a ser primo tuyo.

- Yo soy Verónica –le dijo ella, tímida.

- ¿Y qué andas haciendo por acá? Teniendo tanto por recorrer en el rancho, te vienes justo a la peor parte.

- Se supone que me gustan los animales –le dijo Verónica, confundida.

- ¿Cómo?

- Eso. Rafael me dijo que me gustaba todo lo que tuviera que ver con el campo, con la tierra, y que los animales eran mi debilidad.

 

Iván se queda callado un instante. Las palabras de Verónica inevitablemente calaron hondo en él. Eran las mismas palabras que Julia, su amada Julia, hubiera dicho.

 

- ¿Te pasa algo? –le preguntó Verónica, confundida.

- Lo que dijiste… Me acordé de Julia… Ella pasaba mucho tiempo en este lugar, sobre todo cuando estaba enojada y no quería hablar con nadie.

- ¿Quién es Julia? -preguntó Verónica con gran interés, mirando fijamente los profundos ojos marrones del joven.

 

Iván, complicado, la mira a los ojos, como si tuviera a Julia frente a él.

 

- Esa pregunta tienes que hacérsela a Rafael –respondió Iván, esquivo.- Igual me parece raro que no te haya hablado de ella.

- ¿Y tendría que haberlo hecho?

- ¡Verónica!

 

El grito de Rafael interrumpió el misterioso diálogo de Verónica e Iván. Rafael y Adela llegan hasta ellos, raudos.

 

- Te estaba buscando –le dijo Rafael, tomándole la mano.

- Estaba con tu primo –le dijo Verónica, sonriéndole.

- Le estaba mostrando las caballerizas –dijo Iván, insidioso.- Como se supone que le gustan los animales a tu prometida.

 

Rafael e Iván se miraron fulminantemente, enfrentados. Claramente había roce entre ellos y situaciones no resueltas. Verónica se da cuenta y decide romper el tenso momento.

 

- Tú debes ser Adela –dijo Verónica, mirando a la mejor amiga de Rafael.

- Muy bien –dijo Adela, sonriendo.- Quizás qué te habrá dicho este bruto de mí.

- Puras cosas buenas –le dijo Rafael, sin dejar de mirar a Iván.- Verónica, Adela quiere hablar contigo. Estoy seguro que van a hacer grandes amigas.

 

Verónica y Adela se sonríen, con agrado. Iván pendiente de todo, desconfiado. Rafael guarda su rabia para otro momento, no quiere quedar mal frente a Verónica.

 

14. Ext. Rancho – Día 14:20

Matilde, Elías, Alexis, Gonzalo.

 

Elías, visiblemente feliz, disfruta de una cerveza mirando su rancho, en un día perfectamente soleado. A su lado está Matilde, observándolo. En ese momento llega Alexis, quien se sienta al lado de su padre, también con una cerveza en la mano.

 

- Me gusta mucho verte así, papá -le dijo Alexis, sincero.- Hace tiempo que no te veía tan contento.

- ¡Estoy realmente feliz! -exclamó Elías, con una sonrisa.- Tú no sabes lo importante que es para mí que Rafael esté conmigo en mi cumpleaños.

- Vas a tener que irte tú de la casa un rato para que empiece a echarte de menos –le dijo Matilde a su sobrino, con sutil ironía.

- No seas mal hablada, Matilde –le dijo Elías, negando.

- No le haga caso, papá –le dijo Alexis, divertido.- Si yo entiendo que no es lo mismo un hijo al que ve todos los días a uno que le rompieron el corazón, se mandó a cambiar y que no había dado señales de vida. Es el cuento del hijo pródigo, ¿o no?

- Exactamente –dijo Elías, haciéndole cariños a Alexis en su pelo.- Lo importante es que ahora estamos todos juntos y que por lo visto, Julia ya pasó a la historia.

- ¡Por favor! -exclamó Matilde, malhumorándose.- No la vuelvas a nombrar. Si uno las llama con el pensamiento, regresan.

 

En eso, aparece Gonzalo, solícito.

 

- Está listo el computador, don Elías -informó Gonzalo, orgulloso.

- ¿Y qué tenía esa tontera? -preguntó Elías, extrañado.

- Un virus –dijo Gonzalo, bajando la voz.- Parece que alguien se metió a esos chats de gays y el computador se llenó de basura. En la carpeta de archivos temporales habían puras fotos de hombres en pelotas.

 

Alexis mira hacia el suelo, tratando de ocultar su incomodidad.

 

- De seguro fueron esos maricones que se están quedando en la cabaña siete -dijo Elías, muy molesto.

- Elías, te pueden escuchar –dijo Matilde, mirando a su alrededor, preocupada.

- Creerán que me voy a tragar la historia de que son primos. Si se les nota a leguas que son maricones.

- Bueno, de todas formas el computador quedó perfecto y aproveché de instalarle un mejor antivirus.

- Gracias, Gonzalo… Y que no se hable más de ese tema, no quiero que una tontera como ésta ensucie el gran día que he tenido.

 

Elías toma un sorbo de cerveza y vuelve a sonreír. Alexis lo mira, complicado.

 

 

CaidaIvan.jpg

 

 

15. Int. Pieza Verónica. Rancho – Día 15:00

Verónica, Adela, Ilse.

 

Mientras Ilse está afanada ordenando la habitación, Adela y Verónica están sentadas sobre la cama, conversando.

 

- ¿Tú crees que voy a poder acordarme de quién era? –le preguntó Verónica, ansiosa.

- De quien eres, no hables en pasado, primera regla –le dijo Adela, sonriendo.- No hay dos Verónicas, es la misma que no recuerda las cosas que vivió, pero sigues siendo tú.

- Como si fuera tan fácil…

- Y yo sé, nada de esto es fácil, pero lo vamos a intentar. Hay técnicas que te pueden ayudar a ir recolectando pieza por pieza hasta tener el rompecabezas completo y armado.

- Yo vi una teleserie mexicana donde la protagonista perdía la memoria –dijo Ilse, dejando de limpiar un momento.- Y todo era por culpa de un accidente que había tenido, como que el impacto le borró toda la información que tenía en la cabeza.

- Y seguramente recordó cuando vivió otro evento traumático –dijo Adela, sonriendo.

- Sí, en otro accidente igualito al primero –dijo Ilse, recordando.

- ¿O sea que necesito otro golpe? –preguntó Verónica, asustada.

- No, no, no, tranquila. Vas a tener algunas sesiones conmigo y con algunos análisis voy a ir juntando la información que necesito.

- Gracias, Adela –le dijo Verónica, esperanzada y con ilusión.- De verdad, te agradezco lo que estás haciendo por mí.

 

Adela le sonríe. Ilse termina de limpiar la habitación y se retira. Adela, disimuladamente mira la puerta que se cierra y cuando están solas, decide volver a hablar.

 

- Ya, yo también me voy –dijo Adela, tomando su bolso.- Pero antes de irme, quiero que me digas algo.

- Claro, lo que tú quieras.

- Quiero que me cuentes qué sientes por Rafael.

- ¿Cómo que qué siento? –le preguntó Verónica, descolocada.

- Una cosa es que tu mente no se acuerde de él, pero otra diferente es que el corazón no lo haga. ¿Qué sentiste cuando lo viste después del accidente? ¿Algo dentro de ti te dijo que ya lo conocías?

 

Verónica, suspira, pensativa.

 

- Te va a parecer extraño esto –le dijo Verónica, confundida.- Pero mi corazón dice que debo confiar en él. No tengo ninguna duda de mi amor.

 

Adela asiente, dubitativa. Verónica, segura de lo que acaba de decir.

 

16. Int. Pub. Pucón – Día 16:57

Rafael, Iván.

 

El sonido era ensordecedor en ese pub. Era el más concurrido en Pucón durante la temporada de verano y también en el invierno. El sonido que producían las voces de quienes ahí estaban era incluso más fuerte que el que salía por los parlantes del televisor. Eran las 16:57 horas y ya el lugar estaba repleto. Rafael estaba sentado en una mesa, tomándose un ron, mientras no apartaba su mirada de un televisor que transmitía programación local. Necesitaba relajarse, necesitaba poner en orden su cabeza.

 

- ¿Me puedo sentar? –le preguntó Iván, trayendo en su mano una lata de cerveza.

- ¿Y desde cuándo me preguntas lo que puedes hacer? –le respondió Rafael, serio.

 

Iván, sonriendo triunfal, se sentó frente a Rafael. Lo miró directamente a los ojos.

 

- Quería hacer un brindis contigo –le dijo Iván, serio.- Por tu regreso.

 

La lata de Iván se junta con el vaso que Rafael tenía en su mano. Los primos se miran, intensos y siempre desafiantes.

 

- Salud por eso entonces –le dijo Rafael, desconfiado.

- Y también uno por Verónica –le dijo Iván, con sarcasmo.- Debo reconocer, primo, que a pesar del tiempo, sigues teniendo buen gusto por las mujeres. Es guapa.

- Sí. Y se va a casar conmigo, para que lo tengas presente.

 

Eran las 17:00 hrs. y el canal que estaba puesto en la televisión del pub comienza a transmitir un resumen con las noticias más importantes del día.

 

- Eso sonó como una amenaza –le dijo Iván, provocador.

- Tómalo como quieras –le dijo Rafael, tomando un sorbo de su vaso.

- Así lo estoy tomando, como una amenaza…

 

En ese momento, el corazón de Rafael comenzó a latir más rápidamente. En la televisión se emitía la noticia de la desaparición de Verónica Rivas, con un video que mostraba una avioneta y la zona por la que viajaba. Rafael, complicado, mira el televisor y luego a Iván, que lo mira.

 

- ¿Qué pasa? –le preguntó Iván, defendido.- ¿Me quieres hacer otra advertencia?

- No me huevees, Iván –le dijo Rafael, nervioso, mirando alternadamente la televisión y a su altivo primo.- No quiero tener problemas contigo.

- En todo caso, yo lo único que quería era felicitarte por Verónica. Es un paso adelante para ti, ¿o no? Aunque se parezcan en algunas cosas, es una señal de que olvidaste a Julia.

- ¿Ah?

- ¿Qué miras tanto?

 

Iván se voltea hacia la televisión, pero en la pantalla había imágenes de un partido de fútbol. Ya no se hablaba de la desaparición de Verónica. Rafael suspira con tranquilidad. Iván vuelve a mirar a su primo, sin entender lo que estaba pasando.

 

 

CaidaRafael.jpg

 

 

17. Int. Recepción. Rancho – Día 17:15

Alexis, Gonzalo, Elías.

 

Gonzalo está revisando el computador de la recepción. Alexis llega al lugar y se encuentra con él. Gonzalo se da cuenta.

 

- ¿Qué onda? –le preguntó Gonzalo, divertido.- ¿Quieres mandarle el correo a tu minita?

- ¿Puedo? –preguntó Alexis, nervioso.

- Dale. Pero ojo, tú te quedas contestándole el teléfono a la gente, mira que no quiero que tu papá me rete después.

- No te preocupes, yo me encargo… Y gracias…

 

Gonzalo sale de la habitación, haciendo sonidos, animado, tratando de molestar a Alexis. Él se sienta rápidamente frente al computador y abre el chat de MSN. Con mucho nerviosismo, escribe su correo electrónico. Luego, mira hacia todos lados, cerciorándose de que nadie esté cerca, y escribe su contraseña.

 

- Perdóname, no me pude conectar ayer –escribió Alexis, con ansiedad, en una de las ventanas.- Al PC le entró un virus.

 

Alexis envía el texto. Le responde un “Javier”.

 

- No te preocupes, mi amor. Podemos hablar ahora.

 

Alexis sonríe, ilusionado. Sin embargo, una voz masculina, conocida, rompe el momento.

 

- Salieron los resultados del partido –dijo Elías, acercándose a Alexis y quitándole el mouse sin aviso.

- Papá, lo estoy ocupando –le dijo Alexis, nervioso.- ¿Puedes esperar un rato?

- Ah, son menos de cinco minutos. ¿Cuál es la página?

- ¡Papá!

- ¿Qué te pasa, Alexis? ¿Por qué te pones así?

 

Alexis, complicadísimo, mientras la ventana del chat parpadeaba insistentemente en señal que “Javier” le había vuelto a responder.

 

18. Int. Escritorio. Rancho – Día 17:30

Matilde, Verónica.

 

Matilde está arreglando el escritorio de Elías. En eso, toma un retrato donde aparecen Rafael e Iván, abrazados, como dos hermanos. Matilde no puede evitar sentirse incómoda al ver esa imagen y suspira, con resignación.

 

- ¿Matilde? –le preguntó Verónica, tímida, asomada desde la puerta.

 

Matilde raudamente deja el retrato sobre la mesa y se voltea hacia la recién llegada.

 

- Veo que estás conociendo la casa –le dijo Matilde, cálida.- Éste es el escritorio de Elías y no le gusta que nadie entre cuando él no está.

- Perdón, yo no quería—

- No, no, perdóname tú, no era mi intención hacerte sentir mal… Supongo que es lógico que tengas curiosidad por conocer donde vivía Rafael.

- Sí, es que ha sido muy difícil para mí entender todo lo que me está pasando. Te juro que es como nacer de nuevo, como estar viviendo una vida que no es la mía.

 

Matilde se acerca a Verónica y le toma la mano, cariñosa.

 

- Para saber cómo te sientes habría que estar en tus zapatos –le dijo Matilde, amorosa.- Y por lo mismo, quiero que sepas que en mí puedes encontrar una amiga. Yo te voy a ayudar en lo que necesites. Si quieres saber algo, si tienes alguna duda sobre la vida de Rafael, me la puedes preguntar a mí.

- La verdad es que sí, tengo una pregunta –le dijo Verónica, nerviosa.- Pero no sé si hacerla…

- Dime no más, con confianza… ¿Qué quieres saber?

 

Verónica camina unos pasos, nerviosa, pero se decide y le habla a Matilde mirándola a los ojos.

 

- ¿Quién es Julia? –le preguntó Verónica, determinada.

 

Matilde, complicada. Verónica, curiosa, la mira esperando una respuesta.

 

19. Int. Consulta Adela. Pucón – Día 17:35

Adela, Rafael.

 

Adela, tensa, preocupada, está sentada en su escritorio, mirando su notebook. Se sienten golpes en la puerta, que se abre y entra Rafael, sonriendo.

 

- ¿Estás ocupada? –le preguntó Rafael, sereno.- Si quieres, puedo volver más tarde…

- No, pasa. Necesitaba hablar contigo de Verónica.

- ¿Pudiste conversar con ella?

- Sí, estuvimos hablando –le dijo Adela, poniéndose de pie y caminando hacia él.- Y lo único que te puedo decir por ahora es que ella es una mujer especial… Estoy convencida que va a recordar todo su pasado antes de lo que piensas…

 

Rafael se pone nervioso y evita la mirada querellante de Adela, quien se acerca sigilosamente a su escritorio.

 

- ¿Por qué te pones así? –le preguntó Adela, suspicaz.- ¿Tienes miedo a que eso pase?

- No, no, al contrario –dijo Rafael, complicado.- ¿Por qué me preguntas eso?

- ¡Por esto!

 

Adela, determinada, voltea su notebook y le muestra la pantalla, donde aparece publicada la noticia sobre la desaparición de Verónica.

 

- ¿Me puedes explicar qué mierda estás haciendo, Rafael? –le preguntó Adela, firme.

 

Rafael, entre la espada y la pared. Gran tensión final.

 

 

FIN CAPÍTULO 01

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Wowww! que fuerte!!! Ilse es mi favorita, me encantó ella! Pero me tinca que va a sufrir mucho!!! :ira: y en manos de ........... Iván!!!!!! I think so!

Rafael súper malo! en verdad es fuerte lo que está haciendo, está entero de loco! pero Iván tpco me gusta para Verónica!! No sé! hay que ver como se desarrollan las cosas!

 

Matilde es como perversa pero super silenciosa! me da miedo! Puede ser un nido de pandora!

Y Alexis es obvio que es gay!!

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Rafael le contó a la familia lo de Verónica y se me aclararon las dudas que tenía :diva:

Me carga Iván :ira:

Elías tan homfóbico :eliza: pobre Alexis :oprah:

Ilse vió una teleserie mexicana :memeo:

Me cae bien Gonzalo :tie: es tan light

:ira:!!!! Elías va abrir la ventana de "Javier"

Adela lo encontró :ira: Que cresta va a hacer Rafael ahora :omg:

Gran, gran capítulo, Me encantó :willy:

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  • 3 months later...

Ya leí el capitulo y me estoy enganchando a la novela... Esta interesante todo ese conflicto entre Rafael y Verónica... Y también, Iván recordando a Julia y comparandola cuando ve a Verónica...

 

A mi también me llamo la atención la escena que Ilse dice que vio una telenovela mexicana.

 

Saludos,

 

Renzo

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  • 2 months later...

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