Jump to content
Sign in to follow this  
Sebas

'Fahrenheit 9/11' de Michael Moore: La Pesadilla no termina

Recommended Posts

FAHRENHEIT 9/11 DE MICHAEL MOORE

 

-----

 

Moore quiere dar el último golpe a Bush: Estrenar Farenheit 9/11 un dia antes de la elección presidencial

 

El Mercurio de Valparaíso

 

user posted image

 

Michael Moore renunció a la posibilidad de obtener una nominación al Oscar por su documental "Fahrenheit 9/11", para que la cinta pueda ser exhibida por televisión antes de las elecciones presidenciales del 2 de noviembre.

 

"Si existe una mínima posibilidad de que otros varios millones de estadounidenses vean este filme, entonces eso para mí es más importante que otro Oscar", explicó Moore ayer en su página web.

 

Las reglas de la Academia de Hollywood, que anualmente entrega los premios Oscar, determinan que los documentales no pueden presentarse como candidatos si en un plazo de nueve meses después de su estreno son exhibidos en televisión.

 

"Que gane el Oscar otra persona", dijo a su equipo. "Después de todo, nosotros ya tenemos uno". La idea de movilizar a más estadounidenses para que no voten a Bush le parece más importante. "Si Bush es vencido el 2 de noviembre, eso sería para mí el verdadero Oscar".

 

En broma, Moore comentó que quizá "Fahrenheit 9/11", el documental más exitoso de todos los tiempos, se pueda presentar en la categoría de mejor película. "Entonces podría continuar mi discurso de los Oscar del 2003", dijo. Según las reglas de la Academia, en la categoría de mejor película no rige la cláusula de los nueve meses.

 

El realizador ganó un Oscar en 2003 por su anterior documental, "Bowling for Columbine", sobre la cultura de las armas en Estados Unidos. En su discurso de agradecimiento criticó al gobierno de Bush que en aquel entonces acababa de comenzar la guerra a Irak.

 

Como argumentación de su deseo de exhibir "Fahrenheit 9/11" en televisión, Moore hizo referencia a encuestas de opinión según las cuales los espectadores indecisos se deciden por votar al demócrata John Kerry después de ver la película.

 

Moore admitió que las posibilidades de emitir la cinta en televisión son remotas, dado que una distribuidora de video y DVD tiene los derechos sobre la película y se contraponen a una exhibición en televisión. La cinta sale en DVD el 5 de octubre.

 

Una emisión por televisión ante un público potencial de millones de espectadores reduciría los ingresos por la venta de videos y DVDs, estiman los expertos del sector.

 

Moore dijo que está negociando con la distribuidora y que espera que la película se pueda emitir una única vez la noche anterior a las elecciones.

Share this post


Link to post
Share on other sites

En algunos sitios he leido rumores muy vagos que dicen que Fahrenheit 9/11 se estrenará antes en Chile que en los EE.UU, al menos creo que tiene fecha próxima. Ignoro si Miramax ha resuelto del todo el problema de la distribución en Norteamérica, pues tengo entendido que son los que traerán la cinta a nuestro país, de ser así, entonces tendremos que esperar más. Estamos pendientes a ver que sucede, una persona que se la ha conseguido me invitó a verla. Tal vez la semana que viene. De todas formas el DVD Zona 1 sale al mercado la primera semana de Octubre.

 

Michael Moore es un tipo bastante crítico, y su estilo de golpear el espectador con información, con hipótesis y conclusiones tiene algo de genialidad. Lo de brillante que tiene está en la claridad con que expone sus teorias conspiracionistas, creíbles incluso pese a lo forzadas que puedens er algunas, sin embargo -y tiene que ver con lo último- a veces condiciona tanto los datos que presenta para hacerlos calzar con sus argumentos que eso le resta mérito; aún así, es bueno que exista por último para nivelar un poco las cosas. Hay un solo pequeño-gran defecto que escapa de los documentales de Moore y lo he constatado después de que se ha difundido Bowling for Columbine: que es terriblemente fácil apropiarse de su discurso para respaldar causas con una simplicidad pueril. El otro día hablaba con un amigo sobre el notorio recrudecimiento de la violencia delictiva en Chile, si bien es cierto que estos temas salen al tapete en época de elecciones, también es de una ingenuidad irritante creer que el problema es exclusivamente invento de los medios informativos, porque las víctimas de asaltos, violaciones y pedradas de pasarelas son algo muy real y concreto. Otra joyita de respuesta que me han dado es que cuando el sistema es injusto y hay desigualdad y abuso, viene a ser casi natural que el marginal quiera "sacar su tajada", lo cual me pareció ya desmedido: las investigaciones pueden denunciar el estado de las cosas, pero de ahí a justificar la delincuencia porque viene a ser la única forma de supervivencia del oprimido el sistema es un pensamiento torpe, descriteriado y de una irresponsabilidad cómplice.

 

Bueno, es parte de la esencia misma de los documentales de denuncia tan comprometidos, lo mismo pasa con el cine político. No desmerece la obra, pero sí al que trata de sacarle partido.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Lee el muy buen artículo de Místico sobre esta polémica película dirigida por Michael Moore, en esta dirección:

 

(Enlace editado. Ahora el artículo aparece posteado directamente a continuación.)

--Logan

 

-----

 

FAHRENHEIT 9/11

LA PESADILLA NO TERMINA

 

Por Místico

 

Michael Moore podrá parecernos un bufón proselitista o un gran cineasta comprometido con la verdad, lo que en gran medida dependerá de la opinión que tengamos sobre el gigantesco país norteamericano que ahora es la única potencia del orbe. A estas alturas pocos alaban o critican al Gobierno de los Estados Unidos, sino a ese país en general. Pero hay algo que nadie podrá desconocer tras ver el documental Fahrenheit 9/11 de este corpulento director, y es que resulta imposible no sustraerse al estupor tras las dos horas en que la pantalla nos bombardea constantemente con un listado de información desclasificada, así como increíble. Personalmente me costó reponerme de la impresión, algo que no me sucedía hacía mucho tiempo, por lo que pienso que bien vale la pena detenernos en analizar este trabajo cinematográfico con formato de documental, lamentablemente aún sin fecha de estreno en nuestro país.

 

user posted image

 

El director da en el clavo al comenzar este trabajo audiovisual ironizando sobre los sueños o pesadillas que muchos estadounidenses tuvieron en noviembre del año 2000, cuando vergonzosamente vieron perder al candidato presidencial ganador, el demócrata Al Gore, a manos del enclenque George W. Bush, candidato republicano e hijo el ex mandatario y director de la CIA, George H. Bush. La ironía comienza al mismo tiempo que el documental, cuando el director ve celebrar a Gore, su candidato, mientras es vitoreado por miles de sus partidarios, justo en los momentos en que la cadena televisiva Fox desmiente su triunfo y da por ganador en el decisivo Estado de Florida, de manera bastante sospechosa, al candidato opositor, es decir a Bush. Sin duda que John Helis, primo de este candidato mediocre, y hasta ese minuto perdedor, durante esa noche fue el mejor director que alguna vez haya tenido dicha estación televisiva, porque cumplió a cabalidad con "su trabajo". De ahí en adelante, e interpretando la lógica audiovisual que Moore quiso darle a su documental, la ironía y el sarcasmo no dejarán de estar presente hasta el final de esta cinta, entremezclados cada cierto tiempo con la crudeza y la tristeza de la realidad. Me atrevo a presagiar que Michael Moore desde ahora inspirará a muchos noveles directores, quienes luego de ver su polémico trabajo comenzarán a unir sarcasmo con terapia de shock como ejes centrales en sus realizaciones. Quizás este humor negro fue lo único que empujó a Moore a concretar este extraordinario trabajo, porque claramente quiso dejarnos en claro a todos que tras abrir los ojos, y restregárselos una y otra vez, terminó por darse cuenta que el sueño de ver a Al Gore proclamado como vencedor fue nada más que eso, un sueño. Por su parte, la realidad desde aquel momento se transformaría en una grotesca pesadilla para el resto del planeta, puesto que como nunca antes el mundo estaría inmerso dentro de una política internacional que a ratos más parece un film de terror o un thriller sicológico.

 

Con testimonios audiovisuales auténticos, incluidos los desatinados dichos de "Mr. Bush", y sobre todo, con documentos fidedignos, Moore devela una oscura faceta que muchos ignorábamos del que actualmente es el hombre más poderoso del planeta. Con una rapidez impresionante, que dicho sea de paso puede resultar un arma de doble filo para capturar la atención (si pestañeas parece que te perdieras de mucho), la cinta nos va presentando como todo huele a podrido en la política estadounidense desde que Bush, sin obtener la mayoría de los votos válidamente emitidos, se ungió como presidente gracias al burdo sistema electoral que rige a los yankis y a las maniobras de sus "hombres" en Florida, donde para nadie era un secreto que su hermano, Jeb Bush, era el gobernador, y por ende, otro de sus "aliados". Nuevamente volvemos a ver a la desagradable republicana Catherine Harris, secretaria de estado en Florida, quien obcecadamente se negó a revisar el conteo de votos en Palm Beach, pese al reclamo de varios votantes cuyos sufragios fueron desechados. Pero lo que no recordaba, y en honor a la verdad nunca imaginé con tanto descaro, fue ver a esos afroamericanos que buscaban apoyo en el Senado para presentar una moción al respecto, y detener así la proclamación de George W. Bush. Todos recibiendo un trato indignante de parte de los senadores ahí presentes (tanto republicanos como demócratas), quienes no apoyaron a ninguno de ellos en sus reclamos contra las "movidas" de Bush en la Corte Suprema. Este verdadero atropello a los derechos civiles sería solo el preámbulo de todo lo que vendría después. Pues bien, vayamos por parte.

 

Un George W. Bush pasando meses de vacaciones mientras los sondeos de opinión echaban por tierra su popularidad parecía ser el peor escenario para quienes inescrupulosamente lo llevaron al poder. ¿Había que hacer algo? Moore no es tan osado para declararse abiertamente proclive a la teoría del autoatentado, pero sus datos y las imágenes que presenta son elocuentes, y por lo tanto, altamente reflexivas. A menos que hayan visto Fahrenheit 9/11 con anterioridad, ¿Alguno de ustedes sospechaba que los vínculos que tenían (y aún tienen) los Bush con la familia Bin Laden, y varios otros sauditas, se remontan a la década de los sesenta? Y peor aún, ¿Sabían que esos estrechos lazos no existen solo por negocios derivados del petróleo, sino que también por negocios armamentistas, a través de una empresa llamada Carlyle Group?, ¿Creerían ustedes que en los mismos instantes que dos aviones secuestrados por 19 terroristas (15 de ellos saudíes) se estrellaban contra las Torres Gemelas, Bush padre sostenía una reunión clave con los parientes de Osama por el dinero de Carlyle?... Sí, lo mismo que ustedes están pensando en estos momentos lo he pensado yo, luego de ver este documental. Billones, y quizás hasta trillones de dólares en los bancos estadounidenses han puesto los sauditas, y Moore personalmente comprobó "el inmenso cariño" que el gobierno de Bush tiene por el embajador saudí y por el edificio que lo acoge. Bien poco importó el dolor de aquellos que perdieron a sus seres queridos ese fatídico 9/11, los amigos del petróleo estaban primero, al punto de facilitarle aviones a los Bin Laden para que salieran del país a pocas horas de perpetrados los ataques en Nueva York y Washington. Así de increíble, así de fuerte es lo que va dejando Fahrenheit minuto a minuto.

 

Otro aspecto destacable de este documental, es que tocará la fibra de un amplio grupo de público, comenzando por aquellos calcetineros que, seguramente ruborizados, verán pasar por la pantalla a una bobalicona Britney Spears declarando su total confianza en Bush. Tampoco quedarán defraudados los emblemáticos amantes de la paz mundial, quienes no se contendrán las ganas de maldecir a los gringos por bombardear a los iraquíes, y por el solo hecho de querer vincular a Saddam Hussein con Al Qaeda, acusándolo de ocultar armas químicas y nucleares. Por su parte los morbosos, y los no tanto, podrán apreciar por algunos segundos cuerpos mutilados y niños gravemente heridos por los ataques norteamericanos, pero no esperen ver el degollamiento del estadounidense Nicolas Berg a manos de iraquíes encapuchados, imagen que horrorizó a todo el planeta hace un par de meses. Donald Rumsfeld, qué ganas de no volver a verte nunca más en suelo chileno. Por otro lado, los admiradores de Mata Hari y sus proezas de espía no dejarán de restregarse las manos cuando Moore les revele todos los nexos que los Bush han tenido con los saudíes (familia Bin Laden incluida), y que los ha llevado a hacer de todo para ocultar la verdad. Me imagino las conclusiones que diría en voz alta un experimentado Raúl Sohr cuando Michael Moore desenmascara al aparentemente simpático Hamid Karsai, actual presidente de Afganistán, cuando no es más que un títere de EE.UU. para llevar a cabo la construcción de un gasoducto desde el Mar Caspio hasta el Océano Índico. Ahora bien, quienes quieran reírse unos minutos también podrán hacerlo mientras observan a los que intentan hacer milagros maquillando a "Mr. Bush" y su séquito de asesores, como el marcial Collin Powell, los desagradables Dick Cheney y Condolezza Rice, o el mejor de todos, Paul Wolfowitz, dándose salivazos para peinar su engominado pelo. Y por su puesto, no faltarán las damas que soltarán lágrimas cuando el director deje constancia de la manera más brutal cómo es el joven norteamericano de clase media, ese que difícilmente encontrará un futuro mejor lejos del Ejército, el que siempre termina siendo la "carne de cañón" para que sujetos como Bush y su elite sigan disfrutando de la tremenda “grandeza” de su nación. De hecho, es este el mensaje con el que Moore despide su trabajo, dejando a más de alguien en completo silencio, en especial tras ver el dolor de una madre norteamericana que pierde a un hijo en Irak, mientras que solo 1 de los 500 miembros del congreso norteamericano tiene al suyo combatiendo en ese conflicto abominable que fabricó su presidente.

 

En definitiva, un trabajo de corte cinematográfico proselitista y con una clara parcialidad, tal como reconozco ha sido la visión que le he dado a mi propio artículo, porque sinceramente creo que ya es hora de dejar de solo observar y mantenerse neutrales. Ya basta de tanta diplomacia y camaradería con quienes no corresponde. Personalmente, aún no olvido el estrechón de manos que Ricardo Lagos le dio a este personaje tan particular del "señor Bush", quien lo felicitó por detener en seco al presidente de Bolivia por sus reclamos marítimos. Espero que lo belicoso y espurio no sea contagioso. Estamos claros que lo cortés no quita lo valiente, pero también que cada cierto tiempo aparece un Michael Moore, al menos en el cine, para ponernos un cable a tierra y abrirnos los ojos frente a hombres tan repugnantes como al que le dedicó este documental.

 

Escribo este artículo una noche antes de un nuevo 11 de septiembre, fecha sumamente simbólica tanto para chilenos como para estadounidenses, pero con la alegría de saber que los norteamericanos podrán apreciar este trabajo a nivel masivo, justo antes de sus elecciones, a través de la televisión. De concretarse este hecho veremos si el electorado de Estados Unidos, una vez emitido su voto, le hace honor a hombres como Benjamín Franklin o Martín Luther King, o por el contrario, demuestra porqué Jerry Lewis fue tan exitoso explotando la imbecilidad norteamericana. Moore renuncia al Oscar, pero no a su deseo de acabar con la pesadilla que amenaza con prolongarse por cuatro años más.

 

FICHA TÉCNICA

Nombre: Fahrenheit 9/11.

Director: Michael Moore.

Guión: Michael Moore.

Producción: Michael Moore, Kathleen Glynn, Jim Czarnecki

Música: Jeff Gibbs.

Fotografía: Mike Desjarlais

Duración: 123 minutos.

País: Estados Unidos.

Año: 2004.

 

-----

 

Y comenta el artículo aquí!.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Encontré muy buena esta película... me gustó mucho y cada vez me convenzo más que Bush debe odiar demasiado a el director. Por otro lado la quiere promocionar para el oscar como mejor pelicula y no como documental... mmmm se ve dificil la cosa.

 

Saludos, Dani

Share this post


Link to post
Share on other sites

Ayer leí el artículo de Mistico, de gran nivel, como era de esperarse.

 

Ahora, sobre la película, no he tenido ocasión de verla pese a que la invitación me la han hecho. Las únicas referencia que tengo de Moore es Bowling For Columbine, El libro Estupidos Hombres Blancos y uno que otro pasaje de TV Nation. Su mérito es la capacidad de comprometer a los espectadores con sus documentales dinámicos, absorbentes y por completo unilaterales (de vez en cuando dan ganas de mandar tanta objetividad al diablo); y eso lo pone algo por encima de sus valores cinematográficos en sí.

 

Ahora supe que Moore recibirá la réplica de un grupo de cineastas conservadores que están desarrollando Michael hates America y Michael & Me, que pretenden contrarrestar su ofensiva mostrando la faceta más oscura del documentalista a quien califican un "enemigo de los altos valores que inspiran la nación". ¡Esto es guerra!

Share this post


Link to post
Share on other sites

Excelente!!!!!!!

Qué buen comentario de Místico...y qué buen documental de Moore!!!!!!!

Michael Moore se las mandó, realmente, entrega una infinidad de datos e información que deja a Bush como lo que es no más :? ..Absolutamente recomendable..tanto así que en el Hoyts La Reina la aplaudieron bastante..(eso es raro)..

Share this post


Link to post
Share on other sites

Muy buen artículo Místico!.

 

A mi me encantó el documental, creo que es una pieza mucho más madura que Bowling for Columbine.

 

Para los que leyeron Estúpidos Hombres Blancos en el fondo es la misma teoría del libro con imágenes.

 

Me encantó la reflexión final. Es un documental que no deja a nadie indiferente y que te deja cuestionándote cosas al salir de la sala o reafirmándote otras.

Share this post


Link to post
Share on other sites

LOS ANGELES (Reuters) - El director Michael Moore planea una secuela de "Fahrenheit 9/11," su polémico filme contra el gobierno del presidente estadounidense George W. Bush, que se podrá ver para la época de la próxima campaña electoral, dijo el jueves una portavoz de su distribuidora.

 

La segunda parte, llamada "Fahrenheit 9/11 and 1/2" ("Fahrenheit 9/11 y medio"), abordará los mismos temas del documental anterior, que según dijo Moore varias veces apuntaba a torcer el resultado de las elecciones para que perdiera Bush.

 

"Queremos encender las cámaras ahora y tenerlo listo en dos (o) tres años," dijo Moore a Army Archerd, columnista de Daily Variety.

 

En esta elección "al 51 por ciento del pueblo estadounidense le faltaba información, y queremos eduacarlos e ilustrarlos. No les dijeron la verdad," sostuvo.

 

Bush fue reelecto la semana pasada con el 51 por ciento de los votos, derrotando al senador demócrata John Kerry, quien obtuvo el 48 por ciento de los sufragios.

 

Moore agregó que "el período oficial de luto terminó hoy y el sol comienza a asomar, la ley le prohibe a George W. Bush competir de nuevo."

 

Una portavoz de Lions Gate Entertainment confirmó el plan de Moore para la secuela.

 

El filme de Moore, que ganó el primer premio del festival de Cannes, ha recaudado casi 120 millones de dólares en la taquilla estadounidense desde que se estrenó en junio, un récord para un documental político.

 

Se prevé que la película, que fue respaldada por Miramax y distribuida por una asociación que incluye a Lions Gate Entertainment Corp., será considerada para una nominación como mejor filme en la próxima entrega de los Oscar.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Además de esta nueva empresa -que creo ya no tiene mucho sentido a estas alturas- de realizar Farhrenheit 9/11 and 1/2, el iconoclasta realizador planea lanzar sus flechas envenenadas contra el sistema de salud de los EE.UU. (si es la mitad de como es el chileno, entonces tendrá material de sobra) y llevaría por título Sicko.

Aún es un proyecto y no hay mayores antecedentes sobre su preparación.

 

No sé si habría surtido efecto emitir el documental por TV... más que nada porque, si bien la campaña fue encarnizada (Kerry y Bush se desprestigiaban mutuamente con indirectas en reveladoras tandas) no creo que las cadenas hubieran adherido tan limpiamente a socavar la autoridad del presidente en ejercicio, mucho menos en período de Guerra que es, a mi parecer, la principal razón por la cual se ha entronizado en el cargo. Por otra parte, a Moore le han salido réplicas al camino que ya hemos comentado en otros topics, donde agrupaciones de cineastas conservadores han reunido material suficiente para devolverle un espolonazo a Moore, por ejemplo, con evidencias de que es autoritario y explotador de sus empleados y colaboradores, que tergiversa la evidencia para adecuarla a su discurso y etc. El estilo de Moore es atrayente, pero también ha despertado resquemores en muchos otros sectores, no sólo en los bigot y rednecks norteamericano promedio W.A.S.P. que votan republicano, sino también en grupos progresistas.

Share this post


Link to post
Share on other sites

De acuerdo Logan, yo tampoco soy un fan de Moore, pese a que Fahreneheit me dejo boquiabierto en más de una ocasión al momento de verlo, sin embargo, creo que una gran masa de estadounidenses no hubiera quedado indiferente después de ver su propuesta, que proselitista o no, se basaba en hechos concretos, y sobre todo, con documentación fidedigna. Y ojo, que hablo de votantes indecisos. Una cosa es que Kerry le tirara mierda verbalmente en los debates, y otras es con "pruebas" más contundentes. En política el refrán "la lengua no tiene huesos" es casi un dogma.

 

Por otra parte, si nos ponemos a pensar en la cantidad de "ídolos" de la música, el cine y la televisión que han sido unos verdaderos patanes en su vida pública y privada, el que Moore sea un déspota con su gente a mí en lo personal no me extraña, ya que solo un tipo con personalidad podría embarcarse en aventuras de denuncias como las que ha hecho. En fin, no lo alabo ni tampoco lo critico, pero aún tengo mis dudas si el resultado hubiera sido el mismo si alguna cadena de televisión (contraria a Fox por supuesto) se la hubiera jugado icon_rolleyes.gif

Share this post


Link to post
Share on other sites

Create an account or sign in to comment

You need to be a member in order to leave a comment

Create an account

Sign up for a new account in our community. It's easy!

Register a new account

Sign in

Already have an account? Sign in here.

Sign In Now
Sign in to follow this  

  • Recently Browsing   0 members

    No registered users viewing this page.

×