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  1. Jeremy Penn

    PARTE IV "JUAN JOSÉ" Episodio 2

    FADE IN INT. LIVING CASA ADELAIDA – NOCHE ADELAIDA ha sido traída a su casa desde la Clínica y se encuentra durmiendo en su dormitorio. JUAN JOSÉ está sentado en uno de los sillones e IGNACIO está al teléfono con PATRICIO el doctor. IGNACIO Como te dije en la clínica yo no necesito seguir ningún tratamiento. PAULINA entra al living arreglando su uniforme y se sorprende al escuchar a IGNACIO hablando, se queda paralizada por un momento. IGNACIO (CONT) Escucha, no me importa si fue la María Graciela o Adelaida la que... Te estoy diciendo... No mandes a la enfermera mañana. JUAN JOSÉ entonces, para sacar a la joven de tal estado de impresión, le explica que quien llama es el doctor. JUAN JOSÉ Es el doctor Sotomayor, seguro lo has visto en la casa. Él se estaba encargando de la señora en la clínica, y está llamando para saber cómo llegó Adelaida. PAULINA Ay que susto cuando llegaron, yo ya me había acosta'o pensando lo peor, hasta me quedé dormí'a rezando el rosario. No ve que la señora salió de la casa despavorí'a. JUAN JOSÉ ¿Y sabes por qué? PAULINA solo se encoge de hombros, mientras IGNACIO continúa al teléfono. IGNACIO ...yo me encargaré de Adelaida ahora. Dile a María Graciela que yo soy quién cancela todo. Adiós. Una vez que el joven cuelga el teléfono, PAULINA les ofrece algo de comer. PAULINA Si quieren comer, aunque sea re tarde igual les puedo preparales la cena. IGNACIO Paulina... La joven vuelve a quedar paralizada. IGNACIO (CONT) Mira, te puedes ir a dormir, nosotros no vamos a comer. Pero, por favor, levántate mañana temprano para atender a Adelaida. PAULINA Sí joven, como usté mande. IGNACIO Gracias Paulina. PAULINA entonces se retira dejando a los dos hombres en el living. JUAN JOSÉ Hijo, tú eres menor de edad, ¿cómo pretendes cancelar el tratamiento? IGNACIO Papá, estoy bien. Seguro Patricio ya le está contando todo a Graciela. No creo que ella me vaya a contradecir. Se está ahorrando un doctor y una enfermera. JUAN JOSÉ No hables así de tu madre. Porque se preocupa por ti es que lo hizo. IGNACIO Papá, ¿por qué no te quedas esta noche acá? JUAN JOSÉ Hijo yo pensé que tu te vendrías conmigo hoy, ¿te acuerdas que te lo pregunté? IGNACIO Déjame pensarlo, pero por esta noche me quedo aquí, y tú también, por favor. JUAN JOSÉ Como quieras. IGNACIO Gracias, papá. CORTE A INT. DORMITORIO VISITAS CASA ADELAIDA – MAÑANA JUAN JOSÉ es despertado por el llanto de quien parece ser una mujer bajando las escaleras. Cuando sale al pasillo, ve a IGNACIO parado en la entrada de su dormitorio mirando hacia abajo. El hombre ve la puerta principal de la casa abierta y a PAULINA acercándose desde la cocina con la misma cara de interrogación que él. IGNACIO ¡Paulina! PAULINA quien no alcanza a cerrar la puerta solo atina a mirar hacia donde está IGNACIO. IGNACIO (CONT) Esa mujer no entra más a la casa, de lo contrario llama a los Carabineros. JUAN JOSÉ Ignacio, ¿qué pasó? IGNACIO Me quizo robar el denario. JUAN JOSÉ nota un denario en la mano de IGNACIO. JUAN JOSÉ ¿Quién te quizo robar el denario? PAULINA que ya ha cerrado la puerta escucha la conversación y sin pensarlo interviene. PAULINA ¡Oh, la Mariela es la ladrona! IGNACIO ¿Qué dices Paulina? PAULINA Ay es que a la señora se le desapareció una muñequita chiquita azul el otro día, si hasta me echó la culpa a mí y eso que yo se la busqué por to'os la'os pero nunca apareció, y ahora usté dice que esta otra le quizo robar... más claro echarle agua, poh. Los hombres se miran sorprendidos y luego ambos miran a PAULINA quien muy segura, parece esperar que la apoyen en su conclusión. CORTE A EXT. TERRAZA CASA ADELAIDA – MAÑANA JUAN JOSÉ e IGNACIO salen a la extensa terraza para contemplar el mar. Después de caminar por ella de un lado al otro se sientan en un par de sillas junto a una pequeña mesa. IGNACIO Jorge nunca llegó a vivir aquí. JUAN JOSÉ ¿Cómo?, ¿por qué? IGNACIO Adelaida se cambió después que nos escapáramos al sur. Eso le dio un poco de problema, pero ella siguió igual con sus planes. JUAN JOSÉ Esas escapadas de Jorge contigo fueron a terminar muy mal. IGNACIO sin responder, solo contempla el mar. JUAN JOSÉ se percata que su hijo aún tiene el denario. JUAN JOSÉ ¿Estás rezando? IGNACIO No. JUAN JOSÉ ¿Y el denario? IGNACIO Se lo había regalado a Jorge, pero el no lo quiso. Se rió en mi cara y me dijo que no me dejara lavar el cerebro, que todas las religiones sólo quieren controlar a las personas a través del miedo. Dijo que al final no hay ni perdón ni castigo, solo silencio y la nada. JUAN JOSÉ ¿Y tú crees eso? IGNACIO Ya no sé papá. Yo siempre me preocupé que Jorge no fuera Católico. En el colegio decían que era comunista. Y lo peor, algunos decían que como no tenía papá, estaba mucho tiempo solo y se había vuelto loco. A veces pensaba que sí estaba loco, porque Jorge nunca se guardaba nada, si quería reír; reía, si quería correr; corría, o manejar hasta el lago, iba y manejaba. No le importaba la gente ni sus comentarios. Y yo que siempre estaba con él, era el que recibía todas sus expresiones extrovertidas, repentinos abrazos, a veces saltando como lo hacen los futbolistas después de meter un gol arrojándose encima mío. Otras veces me besaba y sonreía como si aún fuera un niño. JUAN JOSÉ Yo creo que el que se conocieran desde tan chicos le daba licencia para hacer lo que quisiera contigo. Y tú claro nunca dijiste nada. IGNACIO Cuando Jorge volvía frustrado porque los compañeros no lo entendían, o lo trataban de rojo, el siempre venía y me contaba sus ideas y opiniones. Yo pienso que a veces él quería más amigos con los que pudiese intercambiar ideas, pero nadie quería o podía seguirle el paso. Yo a veces trataba, al menos. Jorge siempre estaba investigando y leyendo, siempre tenía un tema de conversación y sus opiniones de cada tema muy claras. Era como si supiese que no tendría mucho tiempo en la tierra. Y bueno, siempre volvía a mi porque yo siempre estaba ahí. Eso, algunos no lo entendían, o peor, lo mal entendían. JUAN JOSÉ ¿Crees que a Florencia le pasó eso? IGNACIO No sé. ¿Te comentó algo? JUAN JOSÉ Me dijo que no terminó bien con Jorge después de Sydney y que pensaba que él era abierto solo contigo. Allá pasó algo que ella no me quiso contar. IGNACIO Yo nunca supe que fue a esa fiesta, Jorge nunca me dijo. Luego ella viene y me pregunta qué pasó, qué hicimos, y yo ni siquiera sé de que me estaba hablando. JUAN JOSÉ Quizás Florencia no sabe qué pasó realmente en esa fiesta y por eso vino a preguntarte. Tal vez Jorge dijo o hizo algo que ella no entendió o peor, se molestó tanto que terminó con él. IGNACIO Papá, llama a Florencia, le contaré todo lo que Jorge y yo hicimos en esa fiesta. Si es eso lo que quiere saber, le contaré lo que quiere oír. JUAN JOSÉ Florencia está en Puerto Montt, fue a visitar la tumba de Jorge. IGNACIO Llámala, dile que le escribiré una carta y se la mando por correo expreso. JUAN JOSÉ ¿Una carta?, ¿por qué una carta? IGNACIO Si le escribo una carta sería como tener algo que le recuerde a Jorge. No sé algo que pueda guardar o sentir. JUAN JOSÉ entonces saca su celular y marca el número de FLORENCIA. Después de varios intentos, cuelga. JUAN JOSÉ Me da buzón de voz. La llamaré al fijo de su casa en Puerto Montt, a ver si tenemos mejor suerte... dónde tengo ese número... IGNACIO mira a su padre y luego al mar. Espera, mientras JUAN JOSÉ consigue comunicarse esta vez. CORTE A INT. LIVING CASA ADELAIDA - TARDE JUAN JOSÉ está sentado esperando a IGNACIO para ir la oficina de correos y enviar la carta para FLORENCIA que el joven ha estado escribiendo durante el día. Un poco impaciente por la espera lo llama mientras PAULINA entra al living. JUAN JOSÉ Ignacio, ¿estás listo? Tenemos media hora para llegar al correo, o no podrás mandarla hoy. PAULINA Disculpe Don Juan. JUAN JOSÉ ¿Qué pasa Paulina? PAULINA Es que le quería hacerle una pregunta. JUAN JOSÉ Claro. PAULINA ¿Cómo se llama el joven?, ve que estoy como confundí'a yo porque usted lo llama con un nombre y la señora con otro. JUAN JOSÉ entiende entonces que ADELAIDA ha estado llamando JORGE a IGNACIO y no solo esa tarde en la playa. JUAN JOSÉ El nombre de mi hijo es Ignacio. PAULINA ¡¿Su hijo con la señora?! JUAN JOSÉ No. El hijo de Adelaida, Jorge, murió en un accidente. PAULINA ¡Ave María Purísima!, ¡Mi mamita tenía razón! Ay, si ella decía que su corazón se lo estaba diciendo que el cabro ese había para'o la shala. JUAN JOSÉ ¿Tu mamá? PAULINA Sí, ella trabajó con la señora hasta el accidente, y cuando a la señora le bajó por sacar las fotos y después decir que el hijo no estaba nah muerto, mi mami renunció, pare que le dio miedo trabajar pa' la señora. JUAN JOSÉ Tú mamá es una señora my sabia. PAULINA se sonroja y solo ríe. IGNACIO bajando las escaleras llega hasta el living. JUAN JOSÉ Paulina, este es mi hijo Ignacio. PAULINA Si ya lo conocía yo al joven, es que estaba confundí'a con su nombre no máh. Luego dirigiéndose a IGNACIO. PAULINA (CONT) Oiga joven ¿y por cuánto más la señora va a estar así como alelá? IGNACIO No sabemos Paulina, por lo menos está comiendo... PAULINA Sí poh joven, si como está así con la boca abierta yo le pongo el caldo y se lo traga sin shistar. IGNACIO Pero Paulina no me digas joven, dime Ignacio y trátame de tú, si soy hasta menor que tú. PAULINA Ay no, ¿cómo se le ocurre?. Cómo lo voy a estar llamando como lo llama su ma... perdón, verdá que ella no es... y no lo llamaba nah Ignacio, tampoco. IGNACIO Pero tu sí me llamarás Ignacio. PAULINA No le prometo nah, pero voya 'cer el esfuerzo. JUAN JOSÉ Bueno, hijo vámonos o no llegamos. IGNACIO Paulina prepara la cena de Adelaida, nosotros vamos a comer afuera. PAULINA Sí, jov... Ignacio. La doña ya no me puede criticar la comí'a, y se la va' tener que comer to'a no máh, jiji. Ambos hombres salen del living con destino al correo y PAULINA va a la cocina a preparar la comida de ADELAIDA. FADE OUT
  2. Jeremy Penn

    PARTE IV "JUAN JOSÉ" Episodio 1

    PARTE IV “JUAN JOSÉ” FADE IN EXT. ENTRADA PRINCIPAL CASA ADELAIDA – TARDE JUAN JOSÉ aún dudando que sea una buena idea, llega para ver a su hijo. Toca el timbre y lo recibe PAULINA. PAULINA Sí, dígame. JUAN JOSÉ Buenas Tardes, vine a ver a Ignacio, yo soy su… PAULINA ¡Otro máh con lo de...! JUAN JOSÉ ¿Otro más? PAULINA Ay disculpe, es que ayer vino…, sabe que, no me haga juicio mejor, amanecí como estresá hoy día. JUAN JOSÉ He estado llamando a Adelaida, pero no me contesta. PAULINA La señora salió a medio día, hoy se supone que es su día libre de la clínica y debería estar cuidando al Jo… ven, pero no sé para dónde saldría. Ay pero pase, pase. CORTE A INT. SALA RECEPCIÓN CASA ADELAIDA – TARDE PAULINA Y ¿Se quiere servirse algo? JUAN JOSÉ No gracias, quisiera ver a Ignacio, por favor. PAULINA Ay sí sí. Mire, arriba la primera puerta a la derecha, esa es su pieza. Entre sin golpear, él nunca responde, no ve que no habla. JUAN JOSÉ Gracias. CORTE A INT. DORMITORIO IGNACIO – TARDE El joven, como de costumbre se encuentra en la oscuridad, inmóvil y cabizbajo sentado sobre la cama con un denario en su mano derecha. JUAN JOSÉ entra y se detiene con sorpresa al ver a su hijo y darse cuenta que su estado no es diferente al cual se encontraba cuando fue transferido desde el hospital a la clínica de Puerto Montt. Lo llama con una voz dulce y cálida, pero el joven no responde. JUAN JOSÉ Ignacio. EL hombre entonces se dirige hacia la ventana y abre las cortinas y las ventanas sin temer por la fotofobia que el joven parecía haber desarrollado. La luz y el aire fresco del mar entran en la habitación. El padre se sienta sobre la cama junto a su hijo. JUAN JOSÉ Ignacio. Hijo. Me imagino que te parece extraño estar aquí y más extraño aún que yo haya venido. Mira, cuando..., quiero decir tu ma... Ignacio, tengo cáncer. Un cáncer terminal. Luego de un silencio el joven comienza a balbucear mientras se vuelve hacía el hombre. IGNACIO Pa… papá. IGNACIO entonces abraza a su padre quien comienza a sollozar mientras le corresponde el abrazo. El denario que el joven sostenía cae al piso. Padre e hijo permanecen abrazados y llorando por un momento. Luego, aún abrazados, JUAN JOSÉ besa a IGNACIO en la frente. JUAN JOSÉ Hijo, perdóname, perdónanos, no hemos sido los mejores padres del mundo y ni siquiera cuando estuvimos a punto de perderte eso nos hizo reaccionar. IGNACIO Papá. JUAN JOSÉ quisiera que este momento durara para siempre, y siente mucho dolor por no poder ser parte de la vida de su hijo en el futuro debido a su enfermedad. JUAN JOSÉ Ven hijo vamos a la playa, necesitas sol, estás muy pálido. Vamos a caminar y hablamos si quieres. JUAN JOSÉ se pone de pie seguido de IGNACIO, quien vuelve a abrazar a su padre. Por un momento permanecen de pie, abrazados. JUAN JOSÉ mira por la ventana, tiene lágrimas en sus ojos, pero está feliz de tener al hijo que conoce de vuelta. CORTE A EXT. PLAYA REÑACA – TARDE JUAN JOSÉ e IGNACIO caminando por la playa, se detienen en algunos tramos para mirar hacia el horizonte mientras permanecen en silencio, y otras veces JUAN JOSÉ contempla a su hijo que aún no ha dicho otra palabra desde que salieran de su dormitorio. JUAN JOSÉ Ya sabes que tu mamá y yo fuimos socios e iniciamos la firma antes de casarnos. A veces creo que ella solo aceptó la unión para beneficiar a su familia. Y más claro aún me quedó cuando me contó de su embarazo solo porque ya era casi evidente que su vientre estaba creciendo. Me imaginé todo tipo de razones por la que hizo eso, pero al preguntarle solo dijo que era porque estaba muy ocupada. El convertirse en mamá no la cambió en nada, al día siguiente de tu nacimiento estaba de vuelta en la oficina. Solo por presión familiar, te amamantó hasta que fue posible. Yo, por mi parte, no fui mejor que ella tampoco. Mientras, te dejamos en manos de familiares hasta por semanas, vimos crecer nuestra firma legal a costa de no verte crecer a ti. El internado fue el paso natural a seguir, claro. Aún así cada vez que pude me quedaba contigo, un poco para compensar que María Graciela ya no quisiera estar conmigo. Si hasta te cociné un par de veces. Yo creo que ella daba gracias a Dios que creciste tan reservado y paciente, como esperando que nos acordábamos que teníamos un hijo. Cuando fuiste de intercambio a Sydney, ella jamás te llamó. Su vida seguía igual que siempre incluso cuando pasó el accidente, incluso mientras decidíamos la separación. ¿Por qué no vienes a vivir conmigo en mi nuevo departamento?, te va a gustar la vista desde allá. Antes de que IGNACIO pueda siquiera pensar en dar una respuesta, ADELAIDA viene corriendo acercándose a los dos hombres gritando. CORTE A INT. SALA DE ESPERA CLINICA REÑACA – NOCHE JUAN JOSÉ e IGNACIO esperan alguna noticia del estado de ADELAIDA a quien tuvieron que traer de emergencia a la clínica. JUAN JOSÉ Hijo, ¿por qué le dijiste a Adelaida que tu mataste a Jorge? Lo que pasó fue un accidente. IGNACIO Es mi culpa. JUAN JOSÉ Jorge iba manejando a exceso de velocidad. Pero si me quieres contar, por favor no dudes en hacerlo, no es bueno guardarse las cosas. IGNACIO Papá... En ese momento aparece PATRICIO SOTOMAYOR, el doctor que está a cargo del tratamiento de IGNACIO. JUAN JOSÉ ¿Patricio? PATRICIO ¡Juan José!, ¿qué haces acá, le pasó algo a...? El doctor se sorprende al ver al joven de pie en la sala de espera de la clínica. PATRICIO (CONT) ¿Ignacio? JUAN JOSÉ Mi hijo salió del estado en el que estaba, pero la Adelaida... PATRICIO ¿Qué le pasó? JUAN JOSÉ Sufrió una crisis de nervios en la playa. ¿Sabes que Adelaida llamó Jorge a mi hijo?, estaba como en un trance. PATRICIO ¿Pero, qué lo provocó?, ¿perdió el conocimiento? JUAN JOSÉ No inmediatamente, primero le dio como una ataque de llanto, y luego se puso furiosa que casi no la pudimos controlar, hasta que quedó inmóvil y se desmayó. PATRICIO Esto parece grave. Qué bueno que vine. Hoy no tengo turno, pero... Ignacio ¿y tú, cómo estás? IGNACIO Bien... gracias. PATRICIO Mira Ignacio, ahora voy a ver a Adelaida, pero tendremos que hablar nosotros dos, de tu tratamiento, no lo debes dejar. Y todavía no me dicen que causó esta reacción en Adelaida. JUAN JOSÉ No sabemos. Cuando la vimos venir ya estaba alterada. No sabemos de dónde venía tampoco. PATRICIO Ok, bueno, ustedes si quieren pueden irse, yo me encargo de Adelaida. JUAN JOSÉ No, mira, nosotros te esperamos. PATRICIO Está bien. Quizás se la puedan llevar a la casa esta noche, entonces. PATRICIO ingresa por el pasillo hacia la sala de observaciones. JUAN JOSÉ Ignacio, ¿quieres tomar o comer algo?, yo me tomaré un café. Ambos hombres se dirigen entonces a la cafetería de la clínica. CORTE A INT. CAFETERÍA CLINICA REÑACA - NOCHE JUAN JOSÉ e IGNACIO toman café en vasos de papel en una de las mesas de la cafetería. JUAN JOSÉ Hijo, perdona que te cortara cuando apareció Patricio. Supongo que no tengo costumbre de comportarme como un padre. IGNACIO Está bien. JUAN JOSÉ Mira, nosotros cuando estuvimos en Puerto Montt supimos por algunos de los testigos que Jorge iba a exceso de velocidad, y que perdió el control del auto, pasando al otro lado de la pista donde chocaron con el camión que venía en sentido contrario. IGNACIO Sí, íbamos super rápido, pero Jorge no se distrajo. JUAN JOSÉ ¿Qué estaban haciendo los dos, yendo a esa velocidad? IGNACIO Todo empezó como un juego tonto en la mañana ese día. Nos empujándonos cada vez que veíamos al otro distraído, y... JUAN JOSÉ ve que aparecen lágrimas en los ojos de IGNACIO y que le cuesta seguir hablando. JUAN JOSÉ No te esfuerces. Ya tendremos tiempo. IGNACIO Papá, necesito decirlo. JUAN JOSÉ Bueno pero vamos a la capilla mejor, si no hay nadie allá podremos conversar. CORTE A INT. CAPILLA CLÍNICA REÑACA – NOCHE JUAN JOSÉ e IGNACIO sentados en una de las bancas de la capilla esperan que deje la capilla la única otra persona que se encuentra ahí. Una vez que ésta sale re-inician la conversación de la cafetería. JUAN JOSÉ Nosotros hablamos con uno de los jóvenes que iba en el fiat. IGNACIO Jorge y yo seguíamos con el juego cuando él decidió manejar hasta el lago Llanquihue. Era un día caluroso. Ibamos tonteando y cantando y nos empujabamos de vez en cuando. Cuando vimos al fiat, notamos que hacía mucho ruido pero iba muy lento, y eso nos hizo mucha gracia. Jorge entonces decidió acelerar y los pasamos a gran velocidad mientas nos reíamos de ellos. JUAN JOSÉ Eran tres en ese auto tan chico. Uno de ellos nos dijo que el pasajero los iba filmando con un celular. IGNACIO Jorge quería grabar como los adelantábamos. Y luego me pasé al asiento trasero para tener un video del fiat desapareciendo en la distancia. JUAN JOSÉ Por eso te encontraron entre lo asientos del frente y no sentado adelante. IGNACIO Jorge me empujo cuando me iba pasando al asiento trasero, y yo... En ese momento IGNACIO se emociona y no puede hablar. JUAN JOSÉ temiendo que su hijo vuelva a su estado anterior se pone nervioso. JUAN JOSÉ Ignacio, no sigas si no quieres. Ya tendremos tiempo. IGNACIO Estoy bien papá... yo... mientras me pasaba al asiento trasero, empujé a Jorge con mi pierna y mi rodilla le dio de lleno en la cabeza y ahí perdió el control del auto. JUAN JOSÉ abraza a su hijo y ambos permanecen en silencio. Esta confesión de IGNACIO es difícil de aceptar para JUAN JOSÉ por la responsabilidad de su hijo en el accidente y la muerte de JORGE. FADE OUT
  3. Jeremy Penn

    PARTE III "FLORENCIA" Episodio 3

    FADE IN INT. LIVING DEPARTAMENTO CATALINA – DÍA CATALINA quien hasta entonces escuchaba en silencio el relato de FLORENCIA, no puede contenerse. CATALINA ¡No te puedo creer... te juro que nunca pensé...! Y ¡ni una palabra el maricón! CATALINA abraza a su amiga. FLORENCIA siente todo el dolor de esa noche otra vez, y no tiene fuerzas para reprender a CATALINA, porque a pesar de todo lo que vio, aún cree en JORGE. FLORENCIA Por eso es que vine, por eso fui a ver a Ignacio, necesitaba saber que pasó esa noche. CATALINA ¡Mínimo una explicación! FLORENCIA Tampoco sé si Jorge le contó o si él me vio que estaba allá. Luego de un momento de deliberación la joven reflexiona y se pone a llorar. FLORENCIA (CONT) Pero, ¡Ignacio no habla, y Jorge está muerto! CATALINA Ay Flore, ya, ya tranquila amiga. No te debí haber preguntado nada de ese viaje. Perdóname. CATALINA consuela a su amiga quien pronto comienza a calmarse. FLORENCIA Nada que perdonarte amiga, si para eso vine, a enfrentar lo que pasó, para terminar con todo esto de una buena vez, por muy doloroso que sea. Y aunque me lo habían dicho, no contaba con encontrarme a Ignacio en el estado en que está. CATALINA Bueno, con lo que me contaste, no es pa' menos. FLORENCIA le da una mirada reprochadora. CATALINA (CONT) Oye si no lo dije en mala, además yo estaría igual si me pasara algo así. FLORENCIA ¿Y yo, cómo estoy yo? Me paso la vida haciéndome la dura y todos creen que yo no siento nada, que no me importó lo que le pasó a Jorge. CATALINA ¡Mujer!, nadie ha dicho eso. FLORENCIA La Adelaida. CATALINA Ahora tú sacaste el temita. Olvídate de esa vieja. FLORENCIA Ya, ok, lo admito. Aunque venir recién ahora después de meses, me deja en la peor opinión de esa familia. CATALINA Puede ser Flore, pero ahora piensa en el futuro. Luego de una pausa. CATALINA(CONT) ¿Lo vai a ir a ver a Puerto Montt? FLORENCIA Sí, pero primero tengo algo más que hacer. Por eso llamé a Juan José. CATALINA ¿Y tú qué onda con ese viejo? FLORENCIA ¿Qué onda qué? CATALINA Primero con un pendejo y ahora con un viejo, galla ¿quién te entiende? FLORENCIA ¡Ay, pero nada que ver, Cata! Al Juan José lo conocí en la casa, fue compañero de la mamá en la U. Y conversando con él caché que era el papá de Ignacio. Es un amigo nada más. CATALINA Bueno, y ¿para qué lo llamaste? FLORENCIA Necesito que Juan José visite a Ignacio. Que lo haga reaccionar, no sé, algo para que lo saque de ese estado. CATALINA Pero, Ignacio ha estado así por meses. ¿Y sabes tú si ya lo han visitado? FLORENCIA Por lo que mis papás me contaron: no. CATALINA ¡Los papás del siglo sacó ese niño! FLORENCIA Pero Juan José es distinto. CATALINA mira a su amiga con un guiño de malicia. CATALINA Distinto, ah. FLORENCIA Por eso tengo la esperanza de que al ver a Juan José, Ignacio reaccione. CATALINA Así como están las cosas, capaz que se ponga peor. FLORENCIA !Querís tonta, Cata! CATALINA Digo, de la impresión de verlos después de meses, ¿no?. FLORENCIA No, si a Ignacio le falta puro amor de los papás. Estoy segura que la visita de Juan José va a ayudar. CATALINA Y ¿cuándo lo vas a ver, a Juan José? FLORENCIA Mañana. Me quedó de mandar un texto con la hora. Después de un silencio FLORENCIA decide que es tiempo de volver a su casa. FLORENCIA (CONT) Ya Cata, te dejo. Gracias por todo, amiga. CATALINA Harta fuerza y suerte mañana. FLORENCIA Estoy pensando volar a Puerto Montt mañana también. Depende de la hora en que me vea con Juan José. CATALINA Si quieres te puedo acompañar. FLORENCIA Gracias pero el papá se ofreció, y quizás pasemos unos días allá dependiendo del tiempo. CATALINA ¡Ah, qué rico! FLORENCIA abrazando a su amiga se despide. CORTE A EXT. FRENTE A LA PLAYA, MESAS Y SILLAS AFUERA DEL CAFÉ GENOVESE – MAÑANA A la mañana siguiente, FLORENCIA y JUAN JOSÉ reciben los cafés que pidieron. La joven denota algo de nerviosismo, aún así habla calmadamente y con la misma familiaridad que el hombre. JUAN JOSÉ ¿Cuándo volviste? FLORENCIA Ayer. JUAN JOSÉ Supongo entonces que no haz tenido tiempo de ir al cementerio. FLORENCIA Todavía no. Pensaba ir hoy. JUAN JOSÉ ¿Sabes que está en Puerto Montt? FLORENCIA Sí. JUAN JOSÉ Me imagino por lo que debes haber pasado estando tan lejos. FLORENCIA Jorge y yo no terminamos muy bien que digamos. Siempre fue esquivo, ajeno, con una parte de él que nunca mostraba a nadie, excepto a… Yo creo que sólo tu hijo lo conocía de verdad. JUAN JOSÉ Ignacio y Jorge eran amigos desde kindergarten. Con los papás de Jorge nos vinimos a conocer cuando coincidentalmente los matriculamos en el mismo colegio. FLORENCIA ¿Y cuándo le vas a contar al Ignacio que estás enfermo? JUAN JOSÉ ¿Así como está? FLORENCIA Quizás así reaccione. No tiene ningún sentido su estado, si salió ileso del choque. JUAN JOSÉ Es el impacto emocional, lo tiene aturdido aún. Por eso no le quiero contar. FLORENCIA Pero lo vas a tener que hacer no más. O yo misma soy capaz de ir y decírselo, y de paso pelearme otra vez con la Adelaida, que ya está visto que me odia. Todavía no me dices ¿por qué Ignacio está con ella? JUAN JOSÉ La María Graciela y yo nos vamos a divorciar. Iniciamos el proceso de formalizar todo cuando pasó el accidente. Además, yo ya me había ido de la casa. FLORENCIA No tenia idea, lo siento harto por ti, Juan José. JUAN JOSÉ Luego del accidente y con lo mal que se puso la Adelaida, María Graciela, tus papás y yo, le prometimos encargarnos de todo lo relativo al funeral, pero nunca pensamos que se desaparecería. FLORENCIA Y pidió que sepultaran al Jorge en Puerto Montt con tu familia, ¿cómo aceptaron? JUAN JOSÉ Nos imaginamos que después recapacitaría, nunca pensamos que se volvería a Santiago antes y nunca más tocaría el tema. FLORENCIA Atroz. JUAN JOSÉ Un día después del funeral, llamó para decirnos que en retribución por todo lo que habíamos hecho por ella, se iba a encargar de cuidar a Ignacio una vez que lo dieran de alta de la clínica en Puerto Montt donde estaba en observación. FLORENCIA Y ustedes en su situación, en medio de la separación, no encontraron nada mejor que dejar al Ignacio botado en Puerto Montt y luego en Reñaca con ella. La Adelaida está mal, su casa no es lugar pa' Ignacio. JUAN JOSÉ Tú sabes que a María Graciela nunca le ha importado nuestro hijo. Yo, por mi parte, pensé que después de un tiempo… pero ahora con esta enfermedad de mierda, me siento culpable, de todo, de abandonar a mi hijo, por años. FLORENCIA Por eso mismo es que le debes contar. JUAN JOSÉ Tú lo viste, ¿cómo está? FLORENCIA Mal. No habla. Así que no te voy a perdonar si no vas hoy mismo y le cuentas que... JUAN JOSÉ Que me voy a morir. FLORENCIA no sabe que decir, y se muestra algo perturbada, luego de un silencio pregunta. FLORENCIA ¿Y no te preocupa saber si come, o duerme, o que le están dando? JUAN JOSÉ Claro que me preocupa, pero la Graciela tiene a Patricio Sotomayor asistiendo y los dos confiamos... FLORENCIA ¿Te estai escuchando? Estamos hablando de tu hijo. Ponte los pantalones de una vez y comportarte como el padre que erí, como el padre que'l Ignacio necesita hoy más que nunca. Piensa, ¿cómo debe estar después de perder a su mejor amigo? , no tiene a nadie más, solo a ti. JUAN JOSÉ Por eso mismo, ¿qué bien le va a hacer saber ahora que su papá se va a morir también? FLORENCIA Aunque te parezca cruel, con el tiempo que te queda los dos van a estar juntos, eso no le puede hacer peor, al contrario. Ambos toman de sus cafés y contemplan el mar. Cuando FLORENCIA pensaba que debía argumentar aún más, el hombre reacciona. JUAN JOSÉ Ok, esta misma tarde lo voy a visitar. El semblante de FLORENCIA cambia y no puede contener su alegría. Estando aún sentada se acerca a JUAN JOSÉ y lo abraza. FLORENCIA Me sacai un gran peso de encima. JUAN JOSÉ Si el Ignacio se recupera, tiene que saber la clase de amiga que tiene en ti. FLORENCIA No lo hago solo por él, lo hago por ti... y por mi también. Bueno, bueno, debo ir a preparar todo para mi viaje a Puerto Montt entonces. JUAN JOSÉ Y después ¿te vuelves a Europa? FLORENCIA No creo. Con el frío que hace allá ahora. Me imagino que hasta la Isadora se vendrá de vuelta pronto, a recargar energías con el sol viñamarino. FLORENCIA y JUAN JOSÉ se despiden muy afectuosamente y cada cual toma su rumbo. CORTE A INT. DORMITORIO FLORENCIA EN CASA PUERTO MONTT – DÍA FLORENCIA, quien llegara a Puerto Montt con su padre el día anterior, recostada en su cama, aún se cuestiona su última noche en Sydney. Está nerviosa y tiene dudas de ir a ver la tumba de JORGE. Es sacada de sus pensamientos por una voz. HOMBRE (V/O) Flore, tienes una llamada. FLORENCIA Ya papá, acá la contesto. ¿Aló? ¡Juan José! Pero, ¿por qué me llamai al fijo? JUAN JOSÉ (V/O) Te estaba llamando al celular, pero me deja buzón de voz y esto quería decírtelo directamente. FLORENCIA Pero, ¿que pasó? JUAN JOSÉ (V/O) Ignacio... tenías razón... mi hijo volvió, ¡habla!. FLORENCIA ¡No sabes lo feliz que me pones, Juan José! JUAN JOSÉ (V/O) Me dijo que quiere verte, para hablar, y cuando le conté que estás en Puerto Montt por unos días, dijo que te mandará un correo expreso, así que tiene que darme la dirección. Quiere escribirte una carta, ¿lo dejamos?. FLORENCIA Pero claro que sí. Ahora que está de vuelta que haga lo que quiera, ya tendremos más tiempo después. JUAN JOSÉ (V/O) Otra cosa. La Adelaida. FLORENCIA ¿Qué?, ¿le pasó algo? JUAN JOSÉ (V/O) Tuvo una crisis nerviosa. Paradójicamente, ahora ella está como estaba Ignacio. Pero ya te contaré más cuando estés de vuelta en Viña. No quiero que te preocupes. FLORENCIA ¡Qué lata! Bueno pero, me alegro demasiado con tu noticia. La joven entonces le da la dirección de su casa en Puerto Montt antes de colgar. FLORENCIA (CONT) Cuídate tú y cuida a Ignacio también. Chao. CORTE A EXT. CEMENTERIO PUERTO MONTT - DÍA FLORENCIA llega hasta el cementerio donde está el mausoleo de la familia de JUAN JOSÉ. El hombre había instruido a administración de la visita de la joven para la entrega de las llaves. Mientras FLORENCIA camina hasta donde está sepultado el joven, piensa que todo es tan antiguo, que lo mejor para JORGE sería un cementerio parque, pero la familia de JUAN JOSÉ es una familia antigua. Una vez frente al mausoleo, la joven abre la reja con las llaves y entrando busca entre las tumbas el nombre de su pololo. CORTE A INT. MAUSOLEO FAMILIA EYZAGUIRRE CORREA – CEMENTERIO PUERTO MONTT – DÍA FLORENCIA encuentra la tumba de JORGE y se sorprende de que solo esté su nombre en la lápida. En voz alta piensa. FLORENCIA Sin fechas ni epitafios, solo el nombre, como Jorge quizás lo hubiese querido, esperando para ser llevado a otro lugar, esperando para ser trasplantado. CORTE A INT. ENTRADA CASA FLORENCIA PUERTO MONTT – TARDE FLORENCIA llegando es recibida por la empleada quien le entrega un sobre. EMPLEADA Esto llegó recién para Usted, señorita. FLORENCIA recibe el sobre y lee el remitente. Se apresura a su dormitorio mientras le dice a la mujer que no tiene hambre. FLORENCIA Gracias Rosita. Ah, y no te preocupes que ya comí. CORTE A INT. DORMITORIO FLORENCIA EN CASA PUERTO MONTT – TARDE FLORENCIA rápidamente entra en su habitación cerrando la puerta tras de si. Una vez sobre la cama, vuelve a leer el remitente. IGNACIO le ha enviado la carta que prometió. FLORENCIA abre el sobre y saca dos hojas del interior escritas por ambos lados. Las lee ávidamente y ya antes de terminar, lágrimas salen de sus ojos, una sonrisa se dibuja en su boca y pronto ríe y llora de felicidad. FADE OUT FIN PARTE III
  4. Jeremy Penn

    PARTE III "FLORENCIA" Episodio 2

    FADE IN CONTINUACIÓN FLASHBACK INT. HABITACIÓN PARK HYATT, SYDNEY – DÍA En el balcón, FLORENCIA algo ofuscada, camina de un lado a otro con el teléfono del hotel y el auricular en el oído. Mientras en el mini bar, ISADORA prepara tragos sin alcohol para ambas. Luego de que la primera cuelga su llamada, la segunda le ofrece la bebida. ISADORA ¿Con quién estabai hablando tan enojada? FLORENCIA ¿Con quién más?, obvio que con Jorge. ISADORA ¿Y qué cuenta el pendejo ese? FLORENCIA Me vai a creer que se está quedando en la casa de un amigo de su papá. ISADORA ¿Y qué? FLORENCIA Que está solo ahí... bueno con el Ignacio... ISADORA ¡Otro pendejo más! Florencia ¿cómo aguantai? FLORENCIA Jorge les dijo en el colegio de Sydney que se estaría quedando con un pariente, y el viejo ese hasta le firmó unos papeles y llamó al colegio para decirles que los dos estarían con él y su familia, pero ni él ni su familia están acá. Él anda en una competencia de veleros en Queensland. ISADORA ¡Eso deberíamos salir a hacer hoy!, un viaje en velero o yate por la bahía, llenarnos de sol y energías positivas. FLORENCIA ignorando la recomendación de su amiga, continúa. FLORENCIA Y solo porque fue super amigo de su papá que lo hizo. ISADORA ¿Y? FLORENCIA Que es en contra de las reglas del colegio y del intercambio eso de ir a vivir solo. Deberían estar en los dormitorios como todos los otros alumnos. Son menores de edad. ISADORA No, si eso lo tengo super claro. Se explica solo todo el enredo. FLORENCIA Si los pillan los mandan de vuelta a Chile. Capaz que lo expulsen del colegio por algo así. Y para hacer las cosas lo más piola posible, Jorge dijo que ¡tendrá una fiesta mañana en la noche! ISADORA Ya cálmate mujer, si no eríh su mamá. Déjalo que la cague a ver si aprende algo. Aunque no creo. Tampoco creo que lo expulsen. FLORENCIA ¿Por qué lo decí? ISADORA ¿No se ha escapado del internado varias veces ya? Nunca le pasa nada. Obvio que su familia pesa más que un par de reglas del colegio. FLORENCIA Pero esto es más grave. Involucra al colegio de Sydney también. No creo que las cosas sean tan simples ahora. ISADORA Oye ¿y se van a ver hoy? FLORENCIA No, dice que tiene clase todo el día. ISADORA Ja, ¡cimarrero asistiendo a clases! No sé por qué no le creo. FLORENCIA ¿Qué estai diciendo? Si el vino a estudiar acá. ISADORA Sí ah, y armando una fiestesita estudia. Una fiesta en casa prestá, seguro llena de alcohol y todos menores de edad... la tormenta perfecta. FLORENCIA Te gusta llamar al desastre a tí, ah. ISADORA Yo no tengo nada que ver. Son las energías que él mismo está mandando al universo. Karma se llama eso. FLORENCIA Tú y tu esoterismo de revista suplemento de fin de semana. ISADORA No. Por algo viajé a la India el año pasado. FLORENCIA ¿A ver a ese gurú chanta? Mejor te quedabas leyendo la revista del Domingo en ese caso. ISADORA ignora el comentario de FLORENCIA. ISADORA Y entonces, ¿cuándo se van a ver ustedes? FLORENCIA Mañana. Nos invitó a la fiesta. Dijo que llevemos a los que queramos. ISADORA ¡Ay, qué romántico re-encuentro!, en una fiesta llena de quien sabe quién. Tu pololo se las sabe por libro, me tinca que van a terminar. Mejor te hubiese mandado un Whatsapp terminando la relación, estaríamos en Europa ahora. FLORENCIA ¿De dónde sacas tanta tontera, ah? ISADORA Pero si fuiste tú misma la que me dijo que este viaje de intercambio de Jorge era para darle un tiempo a su relación, ¿o no? FLORENCIA Sí, pero... ISADORA Y en vez de correr a verte, después de meses separados, te invita a su fiesta mañana en la noche. ¡Qué bonito! Amiga de verdad te desconozco. FLORENCIA A ver ¿y qué me sugieres que haga? ISADORA Anda a su fiesta con el roto de la bandera, a ver cómo reacciona. FLORENCIA ¡Sacarle celos!, el truco más viejo del mundo. Seguro meditaste todo el día para darme esa sugerencia. ISADORA solo sonríe y bebe de su trago. FLORENCIA (CONT) Además No tengo cómo ubicarlo. ISADORA Inventa una mejor excusa, yo misma lo oí cuando te decía el nombre de la hostal en la que se estaría quedando. Así que llámalo allá, ahora. FLORENCIA pensativa no responde. ISADORA (CONT) Flore, teníh que tener un plan B o algo, Jorge es como un mono salvaje de esos en la India: impredecible. Y no quiero que estíh sola en esa fiesta sin un apoyo al menos. FLORENCIA ¿Y tú? ISADORA Yo no estoy pa' fiesta de pendejos, linda. Además tú sabíh que no soporto a tu pololito y sus opiniones güeonas. FLORENCIA ¿Lo decíh porque destruyó tu argumento cuando erai vegana? ISADORA Que él haya podido argumentar mejor no le da la razón. FLORENCIA Por eso justamente es que estoy con él, porque tiene opiniones, no como el resto. Si hasta los de nuestra edá son sólo video juegos, mensajes de texto y emojís, no saben ni hablar algunos. ISADORA pondera lo que que su amiga le dice. ISADORA Claro, ¡por él te saliste de la dieta! En todo caso, somos tan gansah las mujeres, todo lo hacemos por los hombres, nada por nuestra propia cuenta. Y todas esas dietas güeonas son ideas de hombres, también. FLORENCIA Tu gurú Indio es hombre. ISADORA Es su cultura. FLORENCIA No sigai una cultura así entonces. ISADORA Mejor haz lo que te digo, me lo vai a agradecer después. Mira, en serio, no quiero que nadie te lastime, y menos un pendejo como ese. Tú ahora no lo podíh ver, pero esto es como la crónica de una muerte anunciada. Te juro que me gustaría que las cosas fueran distintas, pero ya está toda esa energía rondando. Además, lo que empieza mal, termina mal. FLORENCIA A ver, ¿Y por qué lo decíh? ISADORA ¡Galla, de nuevo! Tú me contaste que se conocieron en la fiesta de la Pili Garcia-Huidobro, y él estaba muerto 'e cura'o. FLORENCIA ¿Y eso qué tiene que ver? Todos hemos hecho eso ¿o no? ISADORA ¿Y se te olvidó a quién más conociste en esa fiesta? FLORENCIA ¿A quién? ISADORA ¡Ay cuánta negación! Al otro pendejo, el inseparable de tu pololo. FLORENCIA ¿Ignacio? ISADORA De ahí todo mal. Por donde se lo mire. FLORENCIA No te entiendo, a... ISADORA !Incienso!¡Necesito quemar incienso! Te juro que nada me tranquiliza escuchándote. Porfa Flore, en serio, anda con tu Rodrigo. FLORENCIA aún no convencida piensa en lo que ISADORA le propone. CORTE A INT. METRO ESTACIÓN TOWN HALL, SYDNEY – NOCHE A la noche del día siguiente FLORENCIA espera en el andén a que llegue el siguiente tren. Finalmente el tren se aproxima y cuando se detiene la joven comienza a buscar entre los pasajeros que descienden. Finalmente cuando avista al joven que espera, le hace señas con su brazo extendido. FLORENCIA Hola, gracias por venir. RODRIGO Hola, no gracias a ti por invitarme. Ya caché que King Cross es medio peligroso. Claro, to'o pasando... to'o, to'o. Ja. ¿Y dónde es la fiesta? FLORENCIA En Kirribilli. Al otro lado del puente. Vamos a otro andén a tomar el tren hasta Milsons Point y de ahí caminamos hasta la casa de mi pololo. RODRIGO ¿Y no te pone drama por invitarme? FLORENCIA No. Además como Isadora no pudo venir, él va a estar contento de verme con alguien más. RODRIGO Ah ya poh, vamos entonceh. CORTE A EXT. ENTRADA CASA ESTADÍA JORGE, KIRRIBILLI, SYDNEY - NOCHE Ambos jóvenes llegan hasta la puerta principal de la casa en la que se está quedando JORGE. RODRIGO observa el lugar impresionado. RODRIGO La media casita de tu pololo. FLORENCIA toca el timbre, pero nadie atiende. Ambos escuchan la música que viene desde el interior. RODRIGO (CONT) No creo que alguien vaya a escuchar el timbre. FLORENCIA Sí, teníh razón. Sería mejor llegar y entrar, ¿no? RODRIGO Yo cacho. FLORENCIA entonces abre la puerta y ambos jóvenes ingresan a la casa. CORTE A INT. CASA ESTADÍA JORGE, KIRRIBILLI, SYDNEY - NOCHE Entre las varias personas que encuentran, FLORENCIA no ve a su pololo ni reconoce alguna cara familiar. Entonces comienza a preguntar por JORGE. FLORENCIA Hi, Have you seen Jorge? I am looking for Jorge. Jorge? Uno de los invitados le señala a un joven que baila solo y con un trago en su mano derecha. El corazón de FLORENCIA comienza a latir más rápido al ver a su pololo. JORGE, quien es alertado de las visitas, se aproxima a los recién llegados. FLORENCIA Hola. JORGE no responde, solo la mira y baila al ritmo de la música. FLORENCIA para evitarse un mal rato, rápidamente introduce a su acompañante. FLORENCIA (CONT) Jorge, él es Rodrigo. JORGE entonces se detiene y mira a RODRIGO de pies a cabeza. JORGE Hi. Inmediatamente y sin esperar respuesta, JORGE se aleja bailando. FLORENCIA no sabe cómo reaccionar, pero se mantiene impávida. RODRIGO ¿No me dijiste que era Chileno? FLORENCIA Sí... sí es. No sé por qué te saludo así. Debe estar arriba 'e la pelota como dicen. FLORENCIA trata de mantener la calma, mira a RODRIGO y le sonríe. RODRIGO mira a su alrededor y le señala el bar a su acompañante. Ambos caminan a través del living hasta el bar y se preparan unos tragos. CORTE A EXT. PATIO CASA ESTADÍA JORGE, KIRRIBILLI, SYDNEY – NOCHE Con sus bebidas, ambos jóvenes han salido hasta el patio donde contemplan la vista nocturna. RODRIGO ¡Guau, la media vista!, ¡ahí 'sta la Opera... y el puente!, ¡qué bacán! FLORENCIA Y eso allá es el Park Hyatt. RODRIGO Ah ya, por eso deciai... Los jóvenes son distraídos por una conmoción al interior de la casa. Se acercan para mirar que pasa. CORTE A INT. CASA ESTADÍA JORGE, KIRRIBILLI, SYDNEY – NOCHE Alguien que está borracho se ha caído rompiendo algo a su paso. Luego de un momento todos comienzan a calmarse. FLORENCIA Fiesta de colegio. RODRIGO Sí, ja. FLORENCIA recorre con su vista la habitación buscando a JORGE, se siente como en un deja vú, ya que al llegar a la fiesta, momentos antes, lo buscaba también. De pronto escucha a su acompañante. RODRIGO ¡Uy la güea maricona! FLORENCIA se vuelve hacia RODRIGO quien observa algo o alguien en uno de los extremos de la habitación. Entonces mira y ve a JORGE con su brazo extendido y tomando de la mano a IGNACIO. JORGE lo lleva hasta otra habitación en el que ambos entran cerrando la puerta tras de ellos. FLORENCIA, sin poder contenerse, sale llorando de la casa y corre a la calle en busca de un taxi. TÉRMINO FLASHBACK FADE OUT
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    PARTE III "FLORENCIA" Episodio 1

    PARTE III “FLORENCIA” FADE IN EXT. CALLE CERCANA CASA ADELAIDA – DÍA FLORENCIA llorando al interior de su automóvil intenta tranquilizarse. Es evidente que lo ha estado tratando de hacer por un rato sin conseguirlo. Su rostro está rojo y sus ojos algo hinchados. Ya más calmada, respira hondo y saca su teléfono celular marcando un número. Mientras su llamada se realiza vuelve a respirar profundamente. Le contestan. Una voz de un hombre adulto se escucha. HOMBRE (V/O) Aló. ¿Quién llama? FLORENCIA Aló, ¿Juan José?. Es la Florencia. Volví. JUAN JOSÉ (V/O) Florencia, mira no puedo hablar ahora estoy en la clínica. FLORENCIA ¿Te pasó algo? Vengo de la casa de Adelaida, estuve con el Ignacio… ¿por qué está con ella? no entiendo… JUAN JOSÉ (V/O) Florencia... tengo cáncer. FLORENCIA Ay no, por Dios, esto ya es demasiado. JUAN JOSÉ (V/O) Juntémonos mañana en el Genovese y nos tomamos un café. Te mando un texto con la hora. Tengo que irme ahora. Chao. FLORENCIA sin ser capaz de despedirse, cuelga y comienza a llorar. CORTE A INT. LIVING DEPARTAMENTO CATALINA – DÍA FLORENCIA aún no totalmente repuesta de la discusión con ADELAIDA y de la noticia de la salud de JUAN JOSÉ, decide visitar a su amiga y confidente CATALINA. Las dos jóvenes sentadas en el mismo sillón conversan. CATALINA Es que erí tan güeona Florencia. FLORENCIA ¡Cata! CATALINA ¿Cuántas veces te dijimos que no te metierai con ese pendejo, on no? y quizás qué te hizo... ¡Ay, no me digai que te pegó! FLORENCIA Mejor cállate y no hables de lo que no sabes. CATALINA Cuéntame entonces. FLORENCIA Pero ¿qué querí que te cuente? CATALINA ¡Ay Florencia! Todo. Obvio. FLORENCIA Pero si tú sabes todo de mi relación con Jorge. CATALINA Pero no me has contado nada de tu viaje a Sydney. ¿No fue allá que terminaste con él? Además la Isadora todavía anda viajando y yo con ella hace rato que no estoy en contacto. Así que nadie me ha puesto al día en tus... FLORENCIA Con la Isadora salimos de Sydney a Europa el día después de que... Y cuando supe lo del choque, la Isa no me dejó tranquila hasta que me convenció de que era mejor volver a Chile a disipar todas las energías y todo lo relacionado con Jorge. CATALINA Y lo primero que haces al bajarte del avión es pelear con su mamá. FLORENCIA Te conté eso para ponerle punto final, no para que me lo recuerdes cada cinco minutos. CATALINA Pero, ¿para que fuiste? Tú sabíh que la Adelaida no te traga y te apareces por allá sin aviso. FLORENCIA Quería ver al Ignacio. Pero está como atonta'o. CATALINA Quizás la Adelaida lo tiene así. FLORENCIA No, nah que ver, si parece que está así desde el choque. CATALINA ¿Y cuándo supiste lo del accidente? FLORENCIA Unas horas después que pasó. El papá me llamó con la noticia a penas se enteró. La María Graciela llamó a mis papás. CATALINA Oye, ¿y es cierto que al Jorge lo sepultaron con la tía de Juan José? FLORENCIA Así parece. CATALINA ¡Qué loca la Adelaida! FLORENCIA Se le soltó el último tornillo que tenía aún bien puesto. CATALINA Si es que alguna vez tuvo alguno bien puesto. Por algunos momentos, cada joven es absorbida en sus propios pensamientos, pero luego de un silencio CATALINA vuelve a tocar el tema del fin de la relación de FLORENCIA y JORGE. CATALINA (CONT) Bueno, cuéntame lo de tu viaje a Sydney, y ¿qué pasó allá para que salieras arrancando a Europa? FLORENCIA ¡Ay ya! CATALINA ¡Y con lujo de detalles! CATALINA muy contenta abraza y besa a FLORENCIA. CATALINA (CONT) ¡Ay amiga, te quiero mucho! INICIO FLASHBACK INT. SALA ESPERA AEROPUERTO INTERNACIONAL SANTIAGO – NOCHE En una sala llena, FLORENCIA e ISADORA esperan por su vuelo a Sydney. Cada una absorta en su propio teléfono, no es mucho lo que interactúan. De pronto un joven aparece. JOVEN Disculpa, ¿está ocupa'o este asiento? Ninguna de las jóvenes se da por aludida, pero FLORENCIA levanta su mirada para ver al joven quien le sonríe. FLORENCIA Ah... no, no. JOVEN Ah ¡bacán!. Soy Rodrigo. FLORENCIA ¿Rodrigo cuánto? RODRIGO Rodrigo Andrés Lagos Carvajal. ISADORA mira a su amiga y sonríe, pero no dice nada. RODRIGO Oye, ¿me cuidai la mochila?, voy a ver si hay algo pa' comer por aquí. ISADORA vuelve a mirar a FLORENCIA sonriendo, pero sin decir nada. FLORENCIA Sí, claro. RODRIGO Ya, graciah. Vuelvo altiro. RODRIGO se aleja y cuando está fuera de la vista de las jóvenes, ISADORA comienza a reír al ver que entre las pertenencias del joven está una bandera Chilena. ISADORA !Y este gallo viaja con bandera! FLORENCIA ¿Será alpinista? ISADORA No creo, mira su mochila, nada del otro mundo. FLORENCIA Sí ah. ISADORA A mi lo último que se me ocurriría es viajar con una bandera. FLORENCIA no entiende por qué el joven viaja con la bandera Chilena. Luego de un momento su amiga agrega. ISADORA (CONT) Nade feo el roto. FLORENCIA ¡Ay Isa, que estai clasista! ISADORA No me digai Isa, me carga. La gente cree que es por Isabel. Atroz. Y no soy, ni estoy clasista, pero a ese mino ni los ojos verdes le borran lo cuma. FLORENCIA Yo creo que te gustó, por eso lo del comentario. ISADORA Ridícula. Jamás, menos con un roto abandera'o. Además, ¿no es el Jorge el que dice eso de: “tu mamá es mi nana”? FLORENCIA Sí, pero él no lo dice como una forma de separación de clases, por el contrario, viste que es rojo, lo dice porque, según él, todos seríamos criados por la misma clase. Además, me acuerdo muy bien que cuando erai chica, tu nana te daba pan con mortadella y a ti te encantaba. ISADORA Mejor ofrécele pan con mortadella a tu conquista, mira que aquí viene de vuelta. FLORENCIA Leenda, amorosa, muac. ISADORA hace un movimiento con ambas manos dando a entender a su amiga que tiene una bandera en cada mano. RODRIGO vuelve con un paquete de papas fritas, que le ofrece a FLORENCIA. FLORENCIA No, gracias. RODRIGO ¿Y tú? FLORENCIA ¿Yo qué? RODRIGO ¿A qué vai a Australia? FLORENCIA Con la Isa... ISADORA mira irritada a su amiga. FLORENCIA (CONT) ...vamos a Sydney y después a Hamilton Island a pasar unas semanas. Luego seguimos viajando por Europa donde vamos a estar por el resto del año. RODRIGO ¡Shuaa! ¡Qué bacán! FLORENCIA ¿Y tú? RODRIGO Ah, no es que yo voy a Australia porque me gané la visa work and holiday, así que pienso viajar por to'o ese país, pero quiero ver que tal Sydney primero, y quizás Melbourne después. FLORENCIA ¿Y vai a trabajar en las granjas? RODRIGO Naa, ni loco. Solo pa' renovar por otro año si salta la liebre. FLORENCIA no entiende la respuesta de RODRIGO, pero decide no preguntar qué quizo decir. Además, está algo tensa y no quiere parecer muy interesada en el joven delante de su amiga ISADORA. RODRIGO (CONT) ¿Y ya tienen dónde quedarse en Sydney?. FLORENCIA Sí, debajo del puente. RODRIGO ¿Qué onda?, ¿En serio o en volá? FLORENCIA En el Park Hyatt. RODRIGO No cacho. FLORENCIA Ay, no importa. ¿Y tú? RODRIGO Las primeras dos noche las paso en una hostal en King Cross y después veo. FLORENCIA ¿Y tú cachai Kings Cross? RODRIGO Naa, si nunca esta'o en Sydney, pero un compañero de la U que fue con esta misma visa me dijo que en King Cross está to'o pasando. Esta vez es FLORENCIA quien mira a su amiga y sonríe. RODRIGO (CONT) ¿Osea que tu hai esta'o antes en Sydney? FLORENCIA Varias veces, los papás nos llevaban al Toronga Zoo. RODRIGO ¿Los papás de quién? FLORENCIA Mis papás. RODRIGO (Señalando a ISADORA) y de tu hermana ISADORA no aguanta y rie a carcajadas. FLORENCIA No, la Isadora es una amiga. Yo tengo un hermano mayor. Joaquín. RODRIGO Ah ya, ¿y tení conoci'os en Sydney? FLORENCIA Sí, voy a ver a mi pololo. RODRIGO Ah, ¿y él eh Australiano? FLORENCIA No, Chileno. RODRIGO ¿Y también se ganó la visa? FLORENCIA No, él está de intercambio, por estudios. RODRIGO Bien mateo el compadre entonces. FLORENCIA Sí, u poco supongo. El colegio tiene un programa de intercambio en casi todo el mundo. RODRIGO ¿Colegio? ¿Y qué edá tiene tu pololo? FLORENCIA Va a cumplir Diecisiete. RODRIGO Pendejito todavía... pero tú te veí como más madura... ISADORA nuevamente da una carcajada y cuando se dispone a hablar reciben el llamado para abordar. Los tres jóvenes comienzan a tomar sus pertenencias para subir al avión. FLORENCIA vuelve a su teléfono celular. FADE OUT
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    PARTE II "ADELAIDA" Episodio 3

    FADE IN INT. OFICINA CASA ADELAIDA – MAÑANA ADELAIDA con cara de no haber dormido se pasea por su oficina muy nerviosa. Habla en voz alta. ADELAIDA ¿Por qué vino?, ¿qué quiere?, ¿qué pretende? Se tiene que ir, tiene que desaparecer. Desaparecer. En un instante sale de su oficina y casi corriendo sube escaleras arriba hasta llegar al dormitorio del joven. CORTE A INT. CORREDOR CASA ADELAIDA – MAÑANA ADELAIDA golpea la puerta pero no recibe respuesta. Golpea nuevamente y lentamente abre la puerta, entra y la cierra tras de si. CORTE A INT. DORMITORIO JORGE – MAÑANA ADELAIDA se acerca al joven que parece dormir sobre el cubrecama con su ropa puesta. Se sienta junto a él y le habla con afecto. ADELAIDA ¿Para qué vino esa ayer, dime? El muchacho no responde. ADELAIDA ¿Qué te dijo?, ¿Te preguntó algo? La mujer comienza a llorar. El joven sigue en la misma posición y no la mira ni le contesta. ADELAIDA Yo no..., hay algo que tienes que saber. Hubiera deseado que ella nunca volviese, que desapareciera para siempre. No sé para qué vino. Discúlpame, yo no quiero que te sientas mal por culpa de visitas que no son bienvenidas, no quiero que te pongas mal por estar aquí. Yo te necesito. Te necesito así, tal cual estás. Tal cual estábamos hasta ayer. Te prometo que no tendrás más malos ratos, no dejaré que nadie te vea. Te protegeré. Te protegeré como no pude antes. Será una nueva oportunidad para arreglas las cosas, para poner todo bien como siempre ha sido. La mujer comienza a acariciar la cabeza del adolescente. Se repone de su llanto inicial, y toma más fuerza mientras se tranquiliza. ADELAIDA (CONT) Todo va a estar bien. Desde hoy mismo veré que todo cambie para mejor. Me voy a encargar de eso. Pero debo salir pronto... es un trabajo que estoy haciendo para pagarle a la virgen que estés aquí. Hoy es Miércoles, ¿te acuerdas?. Claro que te acuerdas. Estaré fuera solamente un par de horas. Hoy no viene la otra cocinera. Pero no tendrás que sufrir la comida de Paulina, yo vendré pronto a cocinarte algo rico, lo que a ti te gusta, lo que quieras, mi amor. ADELAIDA besando al joven en la frente se levanta y camina hacia la puerta. Antes de salir, se detiene para contemplar al muchacho. El rostro de la mujer está tranquilo y calmado. CORTE A INT. OFICINA CASA ADELAIDA – DÍA ADELAIDA prepara sus cosas para salir cuando llega PAULINA con la correspondencia. PAULINA Pasó el cartero, le trajo hartas cartas hoy día. ADELAIDA Déjalas sobre la mesita. Paulina, ¿encontraste la miniatura azul? PAULINA ¿La muñequita? No Señora. Es tan raro que se haya perdí'o. ADELAIDA ¿No la habrás tomado tú por casualidad? PAULINA ¿Qué le pasa, Señora? Nah que ver, poh. No se ponga así, usteh sabe mejor que nadie que yo no soy ninguna ladrona. Mi mamita... ADELAIDA No he dicho eso. Y no te estoy acusando de nada, pero cuando limpias es obvio que tomas todas las cosas. PAULINA Ay sí poh, pa' limpiar por debajo no máh. Y ¿cómo cuándo que la vino a echar en falta? ADELAIDA No sé, desapareció de un día para otro. PAULINA De un tiempo a esta parte harta gente a entra'o a esta casa, usted sabe. ADELAIDA Sí, tienes razón. Con las entrevistas... PAULINA Ahí tiene ve. Pare que alguna de esas no era de los trigos muy limpios. ADELAIDA Bueno, tengo que salir, pero vuelvo a cocinarle a Jorge. Paulina... PAULINA Diga Señora. ADELAIDA Si alguien viene a ver a Jorge, me llamas de inmediato. Él no está para visitas como la de ayer. PAULINA Sí Señora, si hasta mi me dio cosa ayer. Ademáh esa señorita preguntando por un tal Igna... ADELAIDA Ya pues, entonces en eso quedamos. Nada de visitas ni malos ratos. ADELAIDA y PAULINA salen de su oficina. La mujer sin darse cuenta deja su teléfono sobre el escritorio entre unos papeles. CORTE A INT. CASA PARROQUIAL - IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – DÍA ADELAIDA traduce una de las cartas para el confesor y párroco de la iglesia. Éste, se encuentra leyendo artículos científicos relacionados con milagros. ADELAIDA encuentra una palabra que no puede traducir. La mujer no recuerda el nombre de pila del párroco. ADELAIDA Padre... CONFESOR Dígame, Adelaida. ADELAIDA Estoy traduciendo esta carta, entiendo el contexto, dice que hubo una persona enferma pero hay una palabra que no me es familiar, debe ser un nombre propio. El CONFESOR se acerca y lee la carta desde donde ADELAIDA le señala. CONFESOR Oh, Ésto. Yo siempre creí que era una especie de mito que corría en la parroquia. Pero, la carta del antiguo párroco lo estaría confirmando. ADELAIDA Entonces, ¿este es el nombre de algo? CONFESOR Así es. Una planta. Lo que me habían contado es que es muy similar a otra, ambas existen en Irlanda, y en ese entonces fue enviada a la parroquia para infusiones. Pero resultó ser la equivocada, y esa variedad es tóxica. Al parecer, la única diferencia estaría en el tamaño de sus hojas porque de sabor son muy parecidas. ADELAIDA ¿Qué sabor? CONFESOR Té. De hecho ahora que recuerdo la lata con las hierbas debería estar aquí. ADELAIDA En la carta dice que una persona estaba muy grave por tomar las infusiones. CONFESOR Y extrañamente estaba siendo tratada con esa hierba, pero se suponía que era la buena. El CONFESOR sale de la pequeña sala y muy pronto vuelve con una lata de té que abre delante de ADELAIDA. CONFESOR Y han estado todo este tiempo aquí. Es un milagro, y no lo digo a la ligera, que nadie se haya hecho un té con éllas. ADELAIDA ¿Y en una dosis muy alta podría ser letal? CONFESOR ¿Piensa invitar a alguien a tomar el té? Luego de un momento de silencio, mientras ADELAIDA pondera la pregunta entre broma de mal gusto u ofensa, finalmente reacciona. ADELAIDA ¡Oh, no!, jaja. Lo pregunto como doctora. Nunca se sabe que puede pasar en emergencia. CONFESOR No se preocupe, esta hierba solo existe en Irlanda, y la que tenemos aquí jamás pasaría la aduana hoy en día. ADELAIDA Obvio. Supongo que si alguien fuera a emergencia con síntomas de intoxicación por estas hojas, a parte del protocolo, nadie sabría como tratar al paciente específicamente. CONFESOR Sí es que se pudiera identificar una intoxicación. Lo que dicen es que los malestares que produce son muy generales. Y dependiendo de la dosis, como usted señaló antes, hasta podría ser fatal. Suena el teléfono en el pasillo afuera de la sala. El PÁRROCO sale a responder la llamada. ADELAIDA entonces toma rápidamente varias de las hierbas de la caja de té y las guarda en su cartera. Luego poniendo la tapa sobre la caja metálica la sostiene entre sus manos, y cuando el CONFESOR vuelve, se aproxima a él. ADELAIDA Quizás deba deshacerse de estas hierbas, no vaya a ser que alguien se confunda otra vez. CONFESOR Tiene toda la razón. Ya ve que positivo ha resultado la traducción de estas cartas. ADELAIDA Muy positivo de verdad. Pero ahora debo volver a mi casa. Como le dije, los Miércoles son una excepción. CONFESOR Sí, por supuesto, y ya será la hora del té. ADELAIDA Así es. Estaba por llamar a la polola de mi hijo para invitarla, pero no encuentro mi teléfono. Seguro lo dejé en el auto. CONFESOR Bueno, que tenga una buena tarde entonces en compañía de su hijo y su futura hija. ADELAIDA Muchas gracias. Nos vemos mañana entonces. Adiós. CONFESOR Hasta mañana. Adelaida. CORTE A EXT. PATIO EXTERIOR - IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – TARDE ADELAIDA, ya fuera de la casa parroquial, busca afanosamente su teléfono celular. Como no lo encuentra, corre hasta su auto y lo registra sin éxito. Luego de unos minutos se aleja manejando con rumbo a su residencia. CORTE A INT. RECEPCIÓN CASA ADELAIDA – TARDE ADELAIDA entrando a su casa nota que la puerta del dormitorio del joven está inusualmente abierta. Alterada, se apresura escaleras arriba y al entrar a la habitación no encuentra rastros del joven. La mujer entonces baja y dirigiéndose a la cocina grita llamando a PAULINA. ADELAIDA Paulina, ¿Dónde está Jorge? ¡Paulina! PAULINA sale al encuentro de la mujer. ADELAIDA (CONT) ¡Jorge no está! PAULINA Señora cálmese, si vino un ca'allero y lo sacó a dar un paseo pa' la playa… Yo creo que harto bien que le va a hacer el sol y el aire marino a su hijo. ADELAIDA Pero ¿qué hombre? ¿por qué no me llamaste? PAULINA Un rucio bien encacha'o pa’ la edad que tiene… Juan creo dijo que se llamaba, y dijo que la estuvo llamando a ustéh todo el día… Yo la llamé también, pero no me contestó nah poh. ADELAIDA ¡Juan José… no! ¿Y dónde están, dónde fueron? PAULINA Si ya le dije que pa' la playa, poh. ADELAIDA sin esperar más sale de la casa en dirección a la playa, mientras PAULINA busca en su bolsillo y saca su teléfono celular. CORTE A EXT. - PLAYA REÑACA – TARDE ADELAIDA desesperada corre por la playa a pies descalzos, sus zapatos en ambas manos. La playa le parece inmensa y se siente agobiada por el sol y la brisa de la tarde. Luego de varios minutos buscando, divisa a JUAN JOSÉ y al joven caminando juntos lentamente cerca del agua, y se desespera más aún. Corre hacia ellos gritando. ADELAIDA !Jorge, Jorge! JUAN JOSÉ se sorprende al ver el estado de ansiedad de la mujer, mientras el adolescente se acerca más aún a él. ADELAIDA (CONT) !Jorge, vuelve a la casa! JUAN JOSÉ Adelaida, es el Ignacio. ADELAIDA ¡Jorge, hijo vuelve a la casa! El joven mira a la mujer por algunos segundos y finalmente rompe su silencio hablando de manera calmada pero firme. IGNACIO Adelaida, el Jorge está muerto. ADELAIDA lo mira no creyendo lo que escucha. IGNACIO (CONT) Jorge está muerto… ADELAIDA cae de rodillas y se apoya con ambas manos sobre la arena mojada, cabizbaja comienza a sollozar. El joven inmediatamente agrega casi en un susurro, como pensando en voz alta. IGNACIO (CONT) Yo lo maté. FADE OUT FIN PARTE II
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    PARTE II "ADELAIDA" Episodio 2

    FADE IN CONTINUACIÓN FLASHBACK INT. HABITACIÓN HOSPITAL DE PUERTO MONTT – MEDIA NOCHE ADELAIDA vuelve en sí en una cama del hospital y se encuentra con MARÍA GRACIELA y JUAN JOSÉ quienes esperaban que despertara. JUAN JOSÉ Adelaida, estás muy débil deberías quedarte aquí por lo menos esta noche. ADELAIDA ¿En un hospital? No seas ridículo Juan José, tengo reservaciones en el Hyatt. De hecho, me voy ahora mismo para allá. ADELAIDA trata de levantarse pero sus piernas la traicionan. Después de un rato consigue ponerse de pie. ADELAIDA ¿Dónde se estaban quedando? JUAN JOSÉ Estamos en... ADELAIDA No, lo niños, ¿dónde se estaban quedando? MARÍA GRACIELA En el departamento de la Tita. Luego de un silencio. ADELAIDA Quiero las cosas de mi hijo. JUAN JOSÉ Las que estaban en el auto las tiene Carabineros. En la mañana te llevamos al hotel las cosas que están en el departamento, ahora desca... ADELAIDA No, las quiero ahora, todas sus cosas. JUAN JOSÉ Pero ya es muy tarde, mujer. MARÍA GRACIELA ¡JuanJo! JUAN JOSÉ Ok. Esta es la copia de la llave del departamento. Toma, cuando salgas déjalas en recepción. Nosotros iremos mañana probablemente. Ignacio tiene para rato aquí, claro que lo vamos a llevar a una clínica. MARÍA GRACIELA Adelaida, mira, los papás de la Florencia llegan mañana, si quieres nosotros nos podemos encargar de todo, tú no te preocupes, te mantendremos informada. Ahora anda al departamento, y luego ve al hotel y descansa. JUAN JOSÉ Dinos ¿qué quiere que hagamos cuando entreguen su cuerpo? ADELAIDA Déjenlo aquí. JUAN JOSÉ ¿En Puerto Montt? ADELAIDA Con la Tita. JUAN JOSÉ ¿Con la Tita? MARÍA GRACIELA toma a su esposo del brazo y le da a entender que es mejor no pedirle más explicaciones a ADELAIDA dado el estado en que se encuentra. MARÍA GRACIELA Bueno, con la Tita entonces. CORTE A INT. DORMITORIO EN EL DEPARTAMENTO DE TITA - MADRUGADA ADELAIDA sentada en la cama del dormitorio que los jóvenes compartían en el departamento de la tía de JUAN JOSÉ, mira el aparente desorden de la habitación a su alrededor. De entre las pertenencias de los adolescentes, identifica una mochila y un bolso de JORGE. En un repentino arrebato, comienza a buscar dentro de ellos, hasta que encuentra el computador personal de su hijo. Lo abre y revisa las páginas que aún están abiertas en el computador. Mientras mira las fotos de instagram y luego de Facebook, se da cuenta que ya algunos amigos han escrito a cerca del accidente, por lo que decide terminar con las cuentas de todos los sitios sociales que cree JORGE tiene. Como no debe usar clave para entrar, ya que la mayoría de los sitios están abiertos y JORGE mantiene la clave en la función de auto completar, muy pronto logra su objetivo. Luego de algunos minutos busca entre las cosas del otro joven y se dispone a hacer lo mismo. Esta vez no puede terminar con la cuenta de Instagram, pero las otras, lo mismo que su hijo, le resultan fácil de terminar. Una vez que recolecta todas las pertenencias de su JORGE, deja el departamento. CORTE A EXT. LOZA DEL AEROPUERTO DE PUERTO MONTT – MAÑANA ADELAIDA se sube a un avión con vuelo en dirección a Santiago. CORTE A INT. LIVING CASA ADELAIDA – DÍA WANDA la asesora de la casa, está llorando y contemplando las fotografías de la familia que están en las paredes y sobre la mesas a ambos costado de los sillones. La mujer habla para sí en voz alta. WANDA Ay, Diosito Santo, el niño está muerto, igualito que su padre, pobre señora Adelaida. ADELAIDA quien llega desde Puerto Montt escucha a WANDA y se altera más aún. Sin saludarla camina impaciente entrando al living. ADELAIDA Wanda, lleva la maleta a mi dormitorio y luego hazme un trago, el más fuerte. WANDA Pero Señora si usted no aguanta... ADELAIDA Haz lo que te digo, nana. WANDA Sí Señora. CORTE A INT. GUARDAROPA DORMITORIO ADELAIDA - DÍA Mientras WANDA pone las maletas en el suelo, escucha gritos y vidrios que se rompen. La asesora sale y corre escalera abajo hasta el living para ver que sucede. Entonces ve a ADELAIDA sacando las fotos de las paredes y empujando los retratos sobre las mesas que caen al suelo rompiéndose. INT. LIVING CASA ADELAIDA – DÍA WANDA ¡Señora, ¿Qué hace? ADELAIDA muy perturbada, no la escucha y luego de juntar todas las fotografías camina frente a WANDA con un extraño paso. WANDA (CONT) Ay, Virgen Santísima, ampara a esta familia y a la señora. Tanto sufrimiento. Yo no puedo con esto. ADELAIDA ignorándola, sube las escaleras hasta su dormitorio y cierra la puerta tras de si. FADE OUT FADE IN INT. COCINA CASA ADELAIDA – MAÑANA ADELAIDA entra en la cocina como cada día. Su semblante calmo y algo severo, pero sin muestras de haber llorado. ADELAIDA Wanda, no te preocupes por mi desayuno, voy de salida. WANDA ¿De salida? ¿Señora... ? ADELAIDA Sí, Wanda. WANDA Perdone que me meta Señora, pero ¿cuándo entierran al niño? ADELAIDA ¿Qué niño? WANDA Al Jorgito, poh. ADELAIDA ¡Jorge no está muerto!, ¿de dónde sacaste eso mujer? Tienes que preparar su dormitorio para cuando salga de la clínica, que debe ser muy pronto. ADELAIDA deja a WANDA en la cocina y sale por la puerta de servicio. FADE OUT FADE IN CORTE A INT. DORMITORIO JORGE – MAÑANA Varios meses después, ADELAIDA nerviosa ordena y organiza los últimos detalles en el dormitorio de su hijo. La pieza se ilumina solo por el reflejo del sol sobre el mar. Esta sería la primera vez que el joven entraría en su nuevo dormitorio. ADELAIDA ¡Paulina! PAULINA (V/O) ¡Señora, mande! ADELAIDA No me grites niñita y sube. La joven sube y entra al dormitorio. PAULINA Perdone Señora. Dígame que se le frun... ofrece. ADELAIDA ¿Qué? (sin esperar respuesta). Paulina, ¿donde está el cojín de ese sillón? PAULINA ¿Ese grande blanco con azul? Está abajo en el piso del living. ADELAIDA No no, tráelo ahora, ese es el cojín favorito de Jorge. PAULINA Ya Señora. Mientras la joven sale de la habitación ADELAIDA contempla los arreglos que ha hecho y se siente satisfecha. CORTE A INT. HALL CASA ADELAIDA – DÍA Suena el timbre de la puerta principal y cuando PAULINA se dispone a abrir la puerta, ADELAIDA le ordena detenerse. ADELAIDA Yo abriré, Paulina, tú no te preocupes, vuelve a la cocina y comienza a preparar el almuerzo con la receta que te dejé. PAULINA Sí Señora, si ya empecé ya. PAULINA se retira y ADELAIDA abre la puerta muy compuesta pero muy pronto se decepciona cuando ve a MARíA GRACIELA sola. ADELAIDA ¿Y el niño? MARÍA GRACIELA Está en el auto. Me adelanté porque en la clínica nos dijeron que Ignacio no soporta el sol. Quiero decir que desarrollo una especie de fotofobia desde el accidente y necesita estar en un lugar más bien oscuro. Aunque no le pasa todo el tiempo, pero por cualquier cosa podría tener una recaída. ADELAIDA ¡Paulina! PAULINA (V/O) Ya voy Señora. ADELAIDA algo molesta espera que la joven aparezca y al instante le ordena subir al dormitorio de JORGE. ADELAIDA ...y cierra inmediatamente todas las ventanas y las cortinas. CORTE A INT. LIVING CASA ADELAIDA – DÍA Después de que el joven ha sido llevado al dormitorio, las dos mujeres conversan sentadas mientras toman té. MARÍA GRACIELA No sabes cuanto te agradezco este inmenso favor que me... que nos haces, Adelaida. Como sabes, Juan José y yo nos estamos separando. Y con mi trabajo y el cambio de casa no tengo un lugar para recibir a mi hijo. ADELAIDA Está será su casa ahora, María Graciela. MARÍA GRACIELA Juan José ha estado con malestares de un tiempo a esta parte, por eso no pudo venir. Le he pedido hasta el cansancio que se haga un chequeo médico. Pero mejor así, tampoco vendrá a ver a su hijo, supongo. ADELAIDA Pues aunque parezca contraproducente, es mejor que el niño no tenga visitas, la verdad. MARÍA GRACIELA Patricio Sotomayor es un excelente médico y psiquiatra. Nuestras familias se han conocido desde siempre. ADELAIDA Ya tuve la oportunidad de conocerlo, tiene pacientes en la clínica de Reñaca. MARÍA GRACIELA Estupendo, pues. Luego de una pausa. MARÍA GRACIELA Adelaida, yo sé que el tema te indispone, pero... ADELAIDA ¿Qué tema, Graciela? MARÍA GRACIELA Nosotros te entendemos perfectamente, Adelaida. Quiero que sepas que nadie critica tu ausencia en el funeral y que cuando quieras los restos de Jo... ADELAIDA Sí, sí, claro, entiendo. Por supuesto. MARÍA GRACIELA Fue muy considerado de parte de los papás de Florencia el haber asistido con los arreglos. ADELAIDA No me nombres a esa niñita. Luego de un incómodo silencio. MARÍA GRACIELA Bueno, me tengo que ir. Gracias por el té, y de nuevo, muchas gracias por dejar que mi hijo se quede en tu casa. Estamos seguros que eso lo ayudará a recuperarse. No tenemos dudas. ADELAIDA Así es. Será todo para mejor. TERMINO FLASHBACK INT. CASA PARROQUIAL - IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – DÍA ADELAIDA frente a su computador transcribe parte de las traducciones que ha realizado para el sacerdote de la parroquia. De pronto su teléfono celular comienza a vibrar. Toma su teléfono que está sobre el escritorio y se molesta al no reconocer el número de quien la está llamando. ADELAIDA ¿Aló? FLORENCIA (V/O) Adelaida, es la Florencia. Vine a ver al Ignacio, te paso con la enfermera. ADELAIDA (Con la cara contraída y la voz apagada) ¿Mariela? Deja que lo vea. Toma el resto del día, te lo pagaré. Y por favor, hoy más que nunca no hagas preguntas. ADELAIDA cuelga y toma todas sus cosas de la mesa y sale de la casa parroquial. CORTE A INT. DORMITORIO ADELAIDA – NOCHE ADELAIDA, con los ojos hinchados y su mirada fija en la pared, comienza a recordar su encuentro con FLORENCIA horas antes. DISUELVE A INICIO FLASHBACK INT. OFICINA CASA ADELAIDA – DÍA Ambas mujeres conversan de pie a un lado del escritorio. Lo hacen primero en voz baja, pero pronto se transforma en discusión y gritos. ADELAIDA Te demoraste en venir, ah. Como puedes ver todo está bien. FLORENCIA ¿Todo bien? Entiendo que estíh mal, pero ¿dejar todo botado? Mis papás y los de Ignacio se encargaron del funeral, y tú, ¡ni siquiera fuiste! ADELAIDA No tienes derecho a preguntar nada… no te importó dejar a mi hijo para irte a Europa. ¡Por Dios, sí vienes llegando! ¿Por qué no te quedaste allá?, aquí nadie te necesita. FLORENCIA Eso no lo voy a discutir contigo. ADELAIDA Ubícate… FLORENCIA No entiendo por qué el Ignacio está aquí. ADELAIDA Ese no es asunto tuyo y mejor te vas. FLORENCIA Adelaida, tú estás mal, ¿qué pretendes trayendo a…? ADELAIDA ¡Ándate! Sal de mi casa, ahora ¡puta ‘e mierda! FLORENCIA se ruboriza al escuchar estas palabras. FLORENCIA Siempre hai estado loca, vieja ridícula. ADELAIDA ¡Ándate, ándate, ándate! Desaparece de mi vista, de mi vida y déjanos en paz. FLORENCIA Voy a averiguar que está pasando aquí. ADELAIDA !Ándate puta! FLORENCIA sale de la oficina dando un portazo. ADELAIDA abre la puerta nuevamente, mientras la joven alcanza la salida y deja la casa dando otro portazo. ADELAIDA ¡Putaaaaa! La mujer entonces corre escaleras arriba y se encierra en su dormitorio mientras llora y grita descontrolada. ADELAIDA ¡Jorge, Jorge, ay…! TERMINO FLASHBACK FADE OUT
  8. Jeremy Penn

    PARTE II "ADELAIDA" Episodio 1

    PARTE II “ADELAIDA” FADE IN INT. LIVING CASA ADELAIDA – NOCHE ADELAIDA disfruta de un vaso de vino mientras escucha música sacra sentada en un gran sofá, su mirada perdida en alguna parte. CORTE A INT. DORMITORIO JORGE – NOCHE Antes de ir a su dormitorio, ADELAIDA entra en la habitación de JORGE. El dormitorio está iluminado solo por una lámpara de pie en un rincón. Antes de apagar la luz, la mujer contempla al joven que duerme sobre la cama con su ropa de día, mientras sostiene en sus manos su teléfono celular. ADELAIDA toma el teléfono para ponerlo sobre el velador y éste se ilumina para revelar la fotografía de fondo del teléfono en la que se puede ver a dos jóvenes abrazados hombro con hombro y mirando a la cámara, uno de ellos es JORGE. ADELAIDA se convulsiona al ver la foto y se lleva el teléfono a su dormitorio. CORTE A INT. OFICINA CASA ADELAIDA – MAÑANA ADELAIDA está al teléfono cuando PAULINA golpea y entra con una bandeja. PAULINA Ya, aquí le traje su desayuno, señora. ADELAIDA Gracias Paulina, déjalo sobre la mesita. Ah, más tarde viene una joven a prepararle el almuerzo a Jorge. Desde hoy ella se encargará de cocinarle. Así que tú no te preocupes. PAULINA Sí señora. ADELAIDA ¿Y la enfermera ya vino? PAULINA Vino y se fue, ya bañó al joven y ahí lo dejó en su pieza. Cuando le subí el desayuno, ni juicio le hizo. ADELAIDA (Vagamente) Ah. La joven se retira dejando a ADELAIDA seguir su conversación telefónica. ADELAIDA (Al teléfono con el doctor) ¿Entonces Patricio, quiero saber qué es exactamente lo que la enfermera le está dando al niño... porque como sabrás esa no es mi especialidad... Y ¿se lo darás por cuánto tiempo?... Bien, entiendo. Mira, no me ha ido bien con las niñitas que lo han atendido desde que salió de la clínica, pero ayer contraté una estudiante de enfermería para que le haga las comidas y seguirá las recetas que tu nutricionista me recomendó. Si hace lo que le pido ¿quizás podríamos dejarla a cargo de los medicamentos que se administran con alimentos? Solo espero que salga pronto de su estado con los nutrientes apropiados, y claro los remedios que le estás dando... Sí, sí, así lo haré. Gracias Patricio. ¿Qué? Ah no, eso lo hablas con María Graciela. Sí. Adiós. CORTE A INT. HALL CASA ADELAIDA – MAÑANA ADELAIDA preparada para salir, cierra la puerta de su oficina y se dirige a la cocina. Al acercarse puede escuchar a PAULINA conversando con la joven contratada para atender a JORGE. PAULINA (V/0) ...no puede hacer nada, son instruccioneh del doctor. MARIELA Oye, ¿y de qué está enfer… ADELAIDA (Entrando a la cocina) A-a! Parece que tendré que despedirte antes de que empieces. No me hagas dar pie atrás en mi decisión de contratarte. MARIELA Discúlpeme… Señora. CORTE A EXT. IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN - DÍA ADELAIDA quien ya ha dado instrucciones a la nueva cocinera, se ve ahora entrando muy solemnemente a la iglesia. INICIO FLASHBACK INT. IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – DÍA ADELAIDA Algunos meses antes, espera su turno para la confesión. Del confesionario sale una señora mayor de edad que tiene algo de dificultad para movilizarse. ADELAIDA sin esperar más ingresa al confesionario haciendo perder el equilibrio a la señora que sale, quien sin caer solo da un quejido. CORTE A INT. CONFESIONARIO IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – DÍA ADELAIDA sentada en el confesionario espera que la ventana del CONFESOR se abra. Luego de un momento se escucha la voz del párroco detrás de la ventana cubierta por la red que impide ver hacia el otro lado. CONFESOR Ave María Purísima. ADELAIDA Sin pecado concebida. CONFESOR ¿Cuándo fue la última vez que se confesó? ADELAIDA Padre, no vine a confesarme. CONFESOR ¿Y entonces, hija? ADELAIDA Vine a reportar un milagro. CONFESOR ¿Qué tipo de milagro? ADELAIDA Una resurrección, Padre. Luego de un largo silencio. CONFESOR ¿Y a quién le atribuye este milagro? ADELAIDA A Nuestra Señora del Sagrado Corazón, obviamente. Mire Padre, yo no soy feligresa de esta parroquia, pero me encomendé a Nuestra Señora. CONFESOR ¿Quién es esta persona que ha resucitado? ADELAIDA Mi hijo, Padre. Mi hijo estaba muerto, y ahora está vivo. Luego de otro largo silencio. CONFESOR ¿Y qué desea que nuestra parroquia o yo hagamos por usted? ADELAIDA Quiero pagar por este milagro, todo el dinero que sea necesario. CONFESOR ¿No quisiera entregar más datos de este milagro para lograr la aprobación del Vaticano? ADELAIDA No Padre, por ningún motivo. Esto no debe salir de aquí. Será mejor que lo dejemos como secreto de confesión, entonces. Yo no estoy dispuesta a ventilar las intimidades de mi familia. Absolutamente nadie ajeno a nuestro círculo debe enterarse. Solo quiero pagar por este milagro. Por favor acéptelo. CONFESOR Puedo preguntar ¿quién es tu confesor habitual? ADELAIDA Juan Sebastián Rivas CORTE A EXT – PATIO INTERIOR IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – DÍA ADELAIDA camina junto al CONFESOR por el patio interior. Ambos conversan muy seriamente. CONFESOR No voy a negar que la cantidad que ha ofrecido es bastante tentadora, pero el hecho de que este “milagro” no pueda ser reconocido me impide aceptar dicha donación. Yo hubiese querido un reconocimiento público a Nuestra Señora. ADELAIDA Pero Padre, ¿cómo me puede negar el derecho de ayudar a su parroquia? CONFESOR Estoy seguro que Rivas aceptaría sin pestañear, pero dadas las circunstancias, su secreto y mi voto de pobreza, yo creo que hay solo una manera en la que usted nos puede ayudar. ADELAIDA Dígame Padre, haré lo que sea. CONFESOR Entiendo que su padre es Inglés, ¿estoy bien informado? ADELAIDA Así es, y mi familia está relacionada con inmigrantes ingleses llegados a Chile durante el siglo diecinueve. Aunque algunos dicen que son Irlandeses, pero están equivocados. Papa (pronunciado en inglés) siempre quiso seguir los pasos de sus antepasados. CONFESOR Mire Adelaida, el patrimonio de esta iglesia está en una extensa colección de cartas que fueron enviadas a esta parroquia desde Irlanda. Al parecer relatan detalladamente las vivencias de, aquel entonces párroco, a su sucesor durante el siglo pasado y me gustaría desvelar el contenido de éstas. Yo he tratado usando un diccionario, pero me ha tomado el tiempo que no tengo. ADELAIDA ¿Y usted quiere que yo le traduzca esas cartas? CONFESOR Precisamente. ADELAIDA ¡Maravilloso! CONFESOR No es urgente... ADELAIDA Padre, vendré aquí a traducir todos los días, excepto el Miércoles... mi hijo siempre me dedica los Miércoles para regalonearme cuando no estaba en el internado. Quizás pueda venir medio día, pero déjeme hacerlo para pagar este milagro de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. CONFESOR Pero hija, ¿no debería estar cuidando de su hijo en vez de dedicarle su tiempo a mis cartas? ADELAIDA Mi hijo ha estado en observación desde el día del accidente, no hay mejoría. En algunos meses lo traeré a la casa, por ahora nuestro doctor lo tiene en un tratamiento que espero lo ayude. La verdad es que no puedo verlo así, no puedo trabajar, ni concentrarme en nada que no sea él. Pero Padre, estoy segura que pagándole a la Santísima Virgen ayudará a mi hijo a recuperarse. CONFESOR Espero que no se arrepienta, son muchas cartas con muchas páginas y una escritura bastante difícil de descifrar... Vamos, le mostraré este tesoro epistolar. El CONFESOR satisfecho sonríe a la mujer y juntos siguen su camino por el patio interior hasta llegar a un costado donde se ubica la casa parroquial y entrado a ella cierran la puerta tras de si. TÉRMINO FLASHBACK CORTE A EXT. – PATIO INTERIOR IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – TARDE ADELAIDA saliendo de la casa parroquial saca su teléfono de su cartera y se dispone a hacer una llamada. Cuando le responden, ADELAIDA apresuradamente instruye a su empleada. ADELAIDA Paulina soy yo Adelaida. ¿Está esta niñita preparando la cena a Jorge? Escucha atentamente. ¿Tienes a mano tu Rosario?. Necesito que vengas a la iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Sí esa misma. Ven ahora. Adiós. CORTE A EXT. – FRENTE IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – TARDE ADELAIDA ve llegar a PAULINA y las dos ingresan al interior de la iglesia. CORTE A INT. – ENTRE LAS BANCAS DE IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN – TARDE ADELAIDA y PAULINA arrodilladas una junto a la otra se preparar para rezar. ADELAIDA Vamos a hacer esto juntas, Paulina. Yo comienzo y tu respondes y así sucesivamente, ¿bien? PAULINA Sí señora, si yo rezo el rosario siempre con mi mami. ADELAIDA Y cuando terminemos te vas directo a la casa, no quiero dejar a Jorge tanto rato solo con la estudiante esa. PAULINA ¿Y usteh? ADELAIDA Yo me voy a quedar otro rato más rezando por las almas del purgatorio y por el milagro de mi hijo. No te preocupes por mi cena, comeré lo que haya si me atraso. En el nombre del Padre, del Hijo, Y del Espíritu Santo... PAULINA Amén. Ambas mujeres comienzan el rezo del Rosario. CORTE A INT. DORMITORIO ADELAIDA – NOCHE ADELAIDA disfruta de su vaso de vino rutinario escuchando música sacra en su gran sofá, su mirada fija en algún punto sobre una de las paredes blancas de su habitación. De pronto recuerda el celular de su hijo y lo saca de un cajón en una de las mesas a un costado del sofá. Enciende el teléfono y la foto de los jóvenes sonriendo a la cámara se ilumina. Entonces su mente comienza a vagar, y muy pronto se encuentra recordando el pasado. DISUELVE A INICIO FLASHBACK INT. RECEPCIÓN CLÍNICA REÑACA – TARDE En el mesón de recepción un teléfono suena. Pronto una de las recepcionistas, que sale desde una sala contigua, se apresura a contestar la llamada. RECEPCIONISTA Buenas tardes, Clínica Reñaca, habla Celina, ¿en que lo puedo ayudar? ¿La doctora Rees? Déjeme averiguar. Sí, ella está hoy. ¿Urgente dice? Un momento por favor. En ese preciso momento ADELAIDA camina hacia la recepción con un paciente, cuando CELINA la avista, le informa con señas que tiene una llamada urgente. ADELAIDA se despide de su paciente y camina hasta el mesón de recepción donde CELINA le entrega el auricular. ADELAIDA Aló, soy la Doctora Rees ¿quién habla? Luego de unos segundos el semblante impaciente de ADELAIDA se descompone, y dando un grito casi ahogado suelta el teléfono, que CELINA no alcanza a agarrar, mientras da algunos pasos. ADELAIDA casi a punto de caer busca apoyo en una de las sillas en la sala de la recepción. Luego de que logra sentarse, cabizbaja comienza a llorar desconsoladamente. CELINA luego de colgar el teléfono camina hasta donde la doctora se encuentra y trata de consolarla. CORTE A INT. AEROPUERTO ARTURO MERINO BENITEZ – SALA VUELOS NACIONALES – NOCHE ADELAIDA espera nerviosa la llamada de su vuelo a Puerto Montt. En un momento saca su teléfono celular y comienza a marcar un número. Espera y espera respuesta hasta que suena el buzón de voz. Entonces cuelga y vuelve a marcar el mismo número, se puede ver en la pantalla del teléfono el nombre de JORGE. En este momento se acerca a ella una pareja de aproximadamente su misma edad. ADELAIDA casi sorprendida de verlos trata de aparentar fortaleza. ADELAIDA María Graciela, Juan José. ¡Qué horrible todo! MARÍA GRACIELA Adelaida, querida, mis más... MARÍA GRACIELA camina hacia la otra mujer para abrazarla, pero ADELAIDA la rechaza sutilmente. En este momento reciben el llamado para abordar su vuelo. CORTE A INT. SALA DE ESPERA HOSPITAL DE PUERTO MONTT – NOCHE Los tres adultos esperan por algún empleado del hospital que venga con noticas de sus hijos. MARÍA GRACIELA y JUAN JOSÉ son llamados por una enfermera quien les indica una habitación a la derecha. La pareja se vuelve hacia ADELAIDA y luego siguen a la enfermera hasta que la puerta se cierra detrás de ellos. ADELAIDA espera aún algún tiempo antes de que un enfermero la llame para ir a la morgue del hospital. ADELAIDA casi a punto de un desmayo, se apoya en la pared antes de entrar en la habitación donde un par de funcionarios del hospital la esperan junto a un cuerpo cubierto por una sábana. Sin que se intercambie una sola palabra, la sábana es retirada del cuerpo y éste es expuesto a ADELAIDA, quien si hasta entonces tenía alguna esperanza de que todo fuese un mal entendido, finalmente es golpeada por la realidad perdiendo el conocimiento. FADE OUT
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