Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'techo'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 6 results

  1. Historia del topic acá http://foros.fotech.cl/topic/318208-campamentos-catastro-de-techo-registra-mas-de-40-mil-familias-viviendo-en-campamentos-en-2017/?hl=%2Bcampamentos 22 Octubre 2017 Campamentos: el 60% de residentes llegó por no poder pagar un arriendo Según estudio de Techo las familias gastaban 46% de sus ingresos mensuales, de $ 336 mil promedio, en este ítem. En los últimos seis años habrían aumentado en 48% las personas viviendo en estos espacios, según la fundación. Según datos de la fundación Un Techo para Chile, actualmente existen 40.541 familias viviendo en 702 campamentos a lo largo del país. Esta cifra representa un aumento del 48% entre 2011 y 2017. ¿Cuáles son las razones del alza? Eso es lo que buscó dilucidar la última encuesta “Antecedentes Previos al Campamento” de Techo, aplicada a 1.785 hogares de siete regiones de la zona norte y ciudades metropolitanas de Chile. De acuerdo con el sondeo, quienes llegan a habitar en un campamento son familias jóvenes, con jefes de hogar de entre 17 y 40 años, muy por debajo del promedio de 53 años que mostró la encuesta Casen de 2015. Un 23,7% de ellos terminó la enseñanza media, mientras que el 2,5% no alcanzó ningún nivel de escolaridad. Además, por el contrario de lo que se podría esperar, el 93% de las familias declaró que no ha vivido toda su vida en un campamento, es decir, que se trata de personas que no están acostumbradas a dicha realidad. ¿Qué los empujó entonces a instalarse en estos espacios? El 60% de los encuestados indicó que la razón principal por la cual llegó al campamento fue el alto costo de los arriendos, seguido por un 30,3% que afirmó que vivía de allegado y tuvo que irse, y un 19,2% que señaló tener pocas oportunidades laborales (ver infografía). El alto porcentaje del presupuesto familiar destinado al ítem arriendo, también queda consignado en el estudio. Según la encuesta, el promedio de sueldo por hogar era de $ 336 mil, de los cuales un 46% iba al pago del arriendo de una vivienda o pieza. La OCDE recomienda que este gasto no supere el 25% de los ingresos. Para estas familias, el 37% restante de sus ingresos estaba destinado a alimentación, y solo un 17% era asignado a gastos básicos como luz, agua y gas. El incremento del costo de las viviendas también repercute, según el informe, en la migración desde lugares con más servicios a zonas apartadas. En la Región Metropolitana, por ejemplo, la mayoría de las familias que llegó a campamentos se trasladó desde comunas céntricas hasta otras ubicadas en la periferia de la ciudad, como Colina, Lampa y San Bernardo. Para Gonzalo Rodríguez, director social de Techo, lo anterior “es el reflejo de un mercado del suelo y de la vivienda que hoy día está desregulado. Hoy lamentablemente estamos excluyendo de la ciudad a los que no pueden pagar por estar en ella”, sostuvo. Respecto del aumento en el precio de los arriendos, Nicolás Izquierdo, subgerente de Portalinmobiliario.com, explicó que “las principales alzas en los precios de arriendo de las viviendas en la Región Metropolitana se produjeron durante los años 2012 y 2013, donde llegaron a tener un peak de crecimiento anual del 17%. Luego de este período, los precios comienzan de a poco a estabilizarse, aunque en niveles claramente superiores a los años previos al 2012”. Justamente, para Rodríguez, lo anterior coincide con un período en el cual la situación de los campamentos se descuidó. “En los últimos seis o siete años los campamentos no han sido prioridad para ninguno de los dos gobiernos, así como la pobreza tampoco lo ha sido”, dijo. Y añadió que “el mejor reflejo de eso es que no se ha querido actualizar el catastro desde 2011. Es inaceptable seguir trabajando con un registro de hace seis años”. Para mejorar esta situación, Techo elaboró un listado de diez acciones de largo y mediano plazo que esperan sean recogidas por los candidatos presidenciales, (ver propuestas). Previo a su ingreso al campamento, las condiciones de vivienda tampoco eran las óptimas. El 69% reconoció hacinamiento medio o crítico. En el campamento, según explicó Rodríguez, la cifra baja a 25%. En promedio, las familias que llegan a vivir a campamentos se mantienen en esa situación por diez u ocho años. “Hay muchas personas -incluso autoridades de gobierno- que creen que las familias se van al campamento para tener una solución más rápida, y eso no es verdad. Ellos se demoran mucho más en tener una solución habitacional definitiva”, sostuvo. Vivir en un campamento Desde 2011, Dominique Gómez (30) forma parte de las 22 familias que viven en el campamento Felipe Camiroaga, ubicado en la comuna de Colina. Un año antes, se había independizado junto a su esposo y sus tres hijos. Arrendaron una casa en su actual comuna. Sin embargo, el sueldo de su esposo como carpintero no alcanzó a cubrir los más de $ 100 mil del arriendo y los gastos que conlleva un hogar: tuvieron que abandonar su sueño. “Nosotros no llegamos acá porque queríamos, sino porque no tuvimos otra opción. Teníamos ganas de poder vivir y pagar por las cosas”, dice acongojada. Actualmente, Dominique espera poder postular a un subsidio del Estado y obtener una mejor vivienda. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/campamentos-60-residentes-llego-no-poder-pagar-arriendo/
  2. 10 Julio 2017 Catastro de Techo registra más de 40 mil familias viviendo en campamentos en 2017 Esto representa un aumento del 41% en una década. En el último año se crearon 50 nuevas tomas. Expertos critican que el Minvu trabaje con padrón de 2011. A 2018 habrá entregado nueve mil soluciones. En el Campamento Nueva Esperanza, de Colina, viven unas 80 familias. “Si nos instalamos acá fue porque no teníamos otra alternativa”, afirma con pesar, pero con cierto orgullo, la dirigenta del Campamento Nueva Esperanza, María Gálvez (23). El asentamiento, emplazado de forma irregular en unos terrenos privados detrás de la Cárcel Colina II, comenzó a levantarse hace seis meses con una veintena de familias provenientes principalmente de otros campamentos del sector. Hoy, ya hay más de 80 casas construidas con materiales livianos, sin alcantarillado, conectados “a la mala” a los postes de luz del lugar y ocupando un canal de regadío como única fuente de agua cercana para bañar a los niños y lavar la loza. “No nos gusta vivir así, pero es la necesidad. Muchos llegaron porque perdieron sus trabajos, aunque la gran mayoría son extranjeros que no tienen la (visa) permanente para que les hagan un contrato”, relata la mujer que vive con dos hijos pequeños en una mediagua. Según el último catastro de campamentos de la ONG Techo-Chile, tanto la cantidad de campamentos como de familias viviendo en ellos no para de crecer. Sólo en 2017 se registraron 87 nuevas tomas, de las cuales 50 fueron creadas en el último año, para sumar un total de 702 asentamientos irregulares repartidos entre las regiones de Arica y Aysén. Pero es el número de familias en estos lugares lo que más preocupa a la organización. De hecho, estas han crecido un 41% en la última década, y alcanzan las 40.541, una cifra récord para este período (ver infografía). “Las familias en campamentos vienen aumentando sistemáticamente, pero lo más preocupante es que a pesar de todos los esfuerzos que ha hecho el Ministerio de Vivienda (Minvu) por erradicarlos, por cada dos familias que logran salir, entran tres más”, afirma el director social de Techo-Chile, Gonzalo Rodríguez. “Ha faltado una solución integral con más viviendas destinadas, sino también el trabajo intersectorial de otros ministerios, como Salud, Educación y Desarrollo Social, para evitar que a las familias no les quede otra opción que irse a los campamentos”, agrega. Si bien el número de familias en las tomas es considerablemente más alto en las regiones de Valparaíso y Biobío, es en el Norte Grande donde el fenómeno ha aumentado de forma exponencial. “Sólo en Antofagasta ellas han aumentado un 400% en los últimos seis años. Pero las entradas de familias son altas también en Iquique, Alto Hospicio y Copiapó, y tiene que ver con el alto valor del precio del suelo, que hace subir el precio de los arriendos”, explica Rodríguez. Soluciones El Programa de Campamentos del Ministerio de Vivienda, cuyo objetivo es entregar soluciones habitacionales a las familias que allí viven, trabaja en base a un catastro creado en el año 2011, cuando en el país se contabilizaban 657 tomas y 31.158 núcleos familiares entre Arica a Magallanes. Según el jefe de la División de Política Habitacional (DPH) de la cartera, José Luis Sepúlveda, “a pesar de este aumento registrado, existe una importante disminución de las familias que estaban catastradas en 2011, y al analizar los casos en detalle, en la gran mayoría de las regiones hay un equilibrio entre las que entran y las que salen de campamentos, excepto en el Norte Grande”. Sepúlveda agrega que “para estas regiones estamos desarrollando, después de varios años, importantes proyectos de vivienda social, en grandes paños de terrenos facilitados por el Ministerio de Bienes Nacionales, para sectores vul- nerables y medios (…). Con esto esperamos que en los próximos años las personas prefieran postular a los subsidios de la política habitacional regular antes que irse a vivir a campamentos”. Asimismo, añadió que para 2018 pretenden “superar la meta de más de nueve mil viviendas entregadas o en construcción destinadas a familias del catastro”. No obstante, esta metodología es criticada. “Se está dejando fuera una parte importante de personas que llegaron a vivir a esta realidad después de 2011”, afirma el director de Techo-Chile. Para la investigadora del Instituto Libertad y Desarrollo y coordinadora programática del ámbito Ciudad del comando del ex Presidente Sebastián Piñera, Paulina Henoch, “es necesario rehacer el catastro y priorizar nuevos recursos. Si hoy vemos que el indicador empeoró, quiere decir que algo se ha hecho mal y que se debe cambiar la metodología”. Henoch agrega que “se debe poner el foco en las causas que hacen que las personas lleguen a campamentos y en esto la desaceleración económica, el desempleo y también la migración tienen mucho que ver”. Al respecto, el presidente del Consejo de Desarrollo Urbano, Luis Eduardo Bresciani, señala que “la alternativa del campamento y también del allegamiento responde a la demanda de vivir en sectores mejor localizados al interior de la ciudad. En ese sentido, creo que hay dos iniciativas exitosas que se están implementando: la radicación de las tomas en los mismos terrenos donde están emplazados, en los lugares que es posible, y los proyectos de integración social que incluyen viviendas para sectores medios y vulnerables, en las que entran familias de campamentos”. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/catastro-techo-registra-mas-40-mil-familias-viviendo-campamentos-2017/
  3. Campamento Felipe Camiroaga de Viña del Mar no está en las prioridades del Serviu para su erradicación En el Ministerio de Vivienda se trabaja en dar solución definitiva a aquellos 43 asentamientos irregulares formados antes del 2011. Desde Techo afirman que en total son 74 los instalados en la ciudad jardín. SANTIAGO.- El campamento Felipe Camiroaga se fundó en 2011 en la parte alta del sector de Forestal haciéndose conocido en ese momento por ocupar un terreno privado -y las disputas que eso generó-y porque sus casas se levantaron justo al ingreso de Viña del Mar, a un costado de la variante Agua Santa. En los últimos días ha vuelto a estar en la palestra, debido a que sus pobladores lograron paralizar el piscinazo de la reina del Festival, Kika Silva, al protestar en las fueras del Hotel O'Higgins exigiendo una reunión con la alcaldesa Virginia Reginato, en búsqueda de mejoras en los servicios básicos. Desde el municipio establecieron que el próximo 7 de marzo será el día para reunirse con sus representantes, pero en el campamento exigen adelantar la fecha alegando "problemas urgentes", según indicaron a El Mercurio de Valparaíso. La comuna con más campamentos En contraste con el glamour que se vivió la semana pasada gracias a los artistas y fanáticos que coparon la ciudad jardín, en la parte alta de la comuna la postal muestra miles de viviendas de material ligero, sin luz ni alcantarillado y mucho menos servicios de transporte y salud. Según informaron a Emol desde el Serviu Regional, su último catastro hecho en 2011 establece que son 43 los campamentos instalados en Viña del Mar, cifra que contrasta con lo 64 que consideran en la municipalidad o los 74 que contó la fundación Techo en un estudio realizado el año pasado. Más allá de las diferencias, los tres coinciden en que es la comuna con más asentamientos irregulares del país, de hecho según la ONG equivalen al 11,2% del total nacional, siendo el llamado Manuel Bustos el que se ubica hace casi una década como el más grande de Chile con casi mil familias. No es prioridad Las tres entidades han desarrollado diversas estrategias para disminuir los campamentos, sin embargo, por ahora el Felipe Camiroaga, no forma parte de las prioridades gubernamentales. El secretario comunal de Planificación del municipio viñamarino, Tomás Ochoa, detalló que 21 asentamientos trabajan para su regularización, es decir, se busca que las familias obtengan el título de dominio del lugar que hoy ocupan. Otros 22 deberán ser relocalizados porque están instalados en zonas de riesgo (como quebradas) y áreas verdes. "Además, hay 21 campamentos que no tienen asignados recursos del Gobierno para poder trabajar con ellos, entre los que se encuentra el campamento Felipe Camiroaga, porque no está incorporado en el catastro", sostuvo la autoridad comunal. Desde el Serviu confirmaron esta situación y explicaron que se debe a que se han priorizado aquellos asentamientos que tienen como mínimo diez años y que fueron catastrados el año 2011, siendo su solución catalogada como "urgente". "Se trabaja en coordinación con los respectivos municipios, además del trabajo liderado desde el gobierno regional donde participan los servicios públicos en una mesa multisectorial , lo que ha permitido abordar la problemática desde un ámbito integral, reconociendo en ello que la condición de vulnerabilidad de las familias de campamentos es multicausal lo que requiere de un esfuerzo conjunto para su atención, más allá del ámbito habitacional", subrayó el director del Serviu de Valparaíso, Carlos Contador. Desde Techo aseguraron que como fundación si tienen considerado al Felipe Camiroaga y resaltaron que en los últimos cuatro años las familias en campamento en la Región de Valparaíso han aumentado de 7.351 a 10.037, en donde este asentamiento integrado por 900 familias está incluido. "Nosotros seguiremos trabajando como lo hemos hecho durante estos 20 años, para que las miles de familias que viven en campamentos puedan acceder a una vivienda definitiva y salir de su situación de pobreza. Para eso consideramos fundamental articular un trabajo con el Gobierno y municipalidades, en propuestas concretas para terminar con los campamentos", comentó Juan Cristóbal Beytía, Capellán de Techo-Chile www.emol.com
  4. 10 Agosto 2016 La batalla vecinal de Maipú Discriminación y arribismo. Esos son los términos que se repiten frente al rechazo de Flor del Valle, el proyecto habitacional de tres campamentos organizados de Maipú y Cerrillos con el apoyo de la fundación Techo, que quedó en ascuas después del rechazo del concejo municipal maipucino. Tras esa decisión está la campaña de seis villas que se manifestaron y presionaron a concejales para evitar el arribo de esos nuevos vecinos. Ahora el conflicto está a punto de llegar a tribunales bajo la Ley Zamudio, mientras los recursos para la compra del terreno en disputa ya pidieron ser restituidos a arcas fiscales. Pamela Ocares hace una pausa en su trabajo haciendo aseo en algunos condominios de Maipú para conversar sobre la frustración que vivió ella y otras 115 familias el viernes 29 de julio en el concejo municipal de esa comuna. La dirigenta vecinal estaba ahí cuando en una reñida votación los concejales y el alcalde Cristián Vittori rechazaron la compra de un terreno para comenzar a construir su proyecto habitacional. “Los primeros días fueron llorar, llorar, llorar. Si hasta se reían de nosotros después de la votación. Después yo dije ‘no, basta de llorar porque los llantos no me van a hacer conseguir nada. Hay que seguir luchando, con ganas de seguir trabajando por este proyecto’ y ahora estoy dándome fuerza para seguir luchando por lo que queremos. Con ánimo por lo menos”, dice sobre la noticia que, literalmente, derrumbó el proyecto de hace 12 años por la casa propia. Nunca imaginó que la presión de los vecinos aledaños iba a influir tanto en la votación municipal y finalmente frenar el visto bueno de uno de los pasos más importante del proyecto Flor del Valle. La movilización organizada de al menos seis villas cercanas incluyó recolección de firmas, marchas, campaña en redes sociales y hasta la petición de antecedentes laborales y académicos de los posibles futuros vecinos para visar su llegada al barrio. El rechazo Casi en la esquina de las calles Francisco Flores del Campo con Cuatro Poniente, sobre una reja de madera azul que cubre sólo la mitad de un peladero, reza un grafiti con pintura blanca: “Cuánto va a ganar alcalde por cagarnos la tranquilidad”. Ese es uno de los rayados que borden el sitio eriazo donde estaba presupuestado el proyecto de viviendas de Flor del Valle. Se trata de un terreno por el que en 2013, después de cinco años de búsqueda en conjunto con los profesionales de la Fundación Techo, el Comité de Allegados La Isla -con la asesoría de Techo- firmó una promesa de compraventa. Allí emplazarían un condominio con 116 viviendas en dúplex, un área verde privada de 1.200 metros cuadrados y un área verde pública de 1.300 metros cuadrados, más una sede social con baño y cocina. Serían las viviendas definitivas de los pobladores de los campamentos La Isla y La Farfana de Maipú, y Parcela 52, de Cerrillos. Y a pesar de que todas las familias ya contaban con los subsidios asignados para esas viviendas, tuvieron que postular al Programa de Mejoramiento de Barrios de la Subdere (Subsecretaría de Desarrollo Regional) para conseguir los cerca de $500 millones que necesitaban para hacerse del terreno. Y lo lograron. Consiguieron $493 millones en diciembre de 2015 y esperaron ocho meses para que el Municipio de Maipú diera el visto bueno a la compra de ese paño. Hasta que a los vecinos de la villa Los Bosquinos, Los Héroes y Portal del Valle se enteraron del proyecto y no les hizo gracia. En Los Bosquinos, una villa de clase media “emergente” con casas de uno y dos pisos, alarmas comunitarias y entre uno y dos almacenes por pasaje, no cayó bien el posible arribo de nuevos vecinos provenientes de campamentos. Y tal como lo hacían los pobladores para conseguir la casa propia, los vecinos ya instalados en esos barrios maipucinos se organizaron e iniciaron una ofensiva para que no se aprobara el proyecto. “Nosotros nos enteramos hace no más de tres meses y desde que nos enteramos la gente comenzó a moverse. Obviamente, porque la gente tiene derecho a vivir segura y eso no es ser discriminador”, dice Margarita Vidal, presidenta de la junta de vecinos de la villa Los Bosquinos número 6 y una de las principales opositoras al proyecto habitacional. Vidal dice que se enteraron un viernes en la tarde por una llamada de un abogado de Techo para convocarlos a un a reunión en una sala de la capilla Nuestra Señora de Lourdes. Ahí recibieron a los profesionales del Techo, quienes explicaron el proyecto en detalle. Los vecinos hicieron preguntas. Entre ellas, destacó la de una pareja que venía del mismo campamento que la dirigente de pobladores, quienes preguntaron si habían filtros de las familias beneficiadas con las viviendas sociales porque en ese lugar había mucha delincuencia y drogadicción. “Y la señora no respondió nada, no dijo nada”, dice Vidal, agregando que ahí descubrieron que el proyecto estaba bastante avanzado. A los días comenzaron a marchar en los alrededores e invitaron a los vecinos de otras villas cercanas a sumarse a la oposición y otras personas que compraron casas de los condominios nuevos de la zona, donde se construyeron casas de hasta 110 millones de pesos. Después de eso vino otra reunión entre los pobladores, los profesionales de Techo y la comunidad. Desde la fundación señalan que usualmente esto se lleva a cabo cuando el terreno ya está comprado y el proyecto andando, pero acá se insistió desde el municipio en que se llevara a cabo antes. Y ahí se desató el conflicto. A pesar de contar incluso con la presencia del mismo capellán del Techo, el sacerdote jesuita Juan Cristóbal Beytía, la asamblea no alcanzó siquiera a realizarse. Ocares dice que los trataron de “traficantes”, “delincuentes” y “prostitutas” y que incluso al Beytía le dijeron “pedófilo”. Ni siquiera comenzaron la reunión y se retiraron antes de que “pasara a mayores”. Y aunque hubo quienes se acercaron a ofrecer disculpas y decir que no estaban de acuerdo con el rechazo, la mayoría se oponía a la llega de los pobladores. Después de eso, las juntas de vecinos comenzaron a juntar firmas para rechazar el plan habitacional, rayaron murallas con mensajes al alcalde Vittori, le exigieron a concejales que fueran a la zona a tomar en cuenta la versión de ellos y subieron videos a youtube registrando las manifestaciones y sus alegatos en el concejo municipal. Antecedentes Para los pobladores y los profesionales de Techo que participaron en el proyecto Flor del Valle, la votación de la mañana del viernes 29 de julio fue una mezcla de discriminación y arribismo. El resultado final fue de 4 concejales en contra, 4 a favor y una abstención, pero el voto dirimente del alcalde Vittori inclinó la balanza, quien dijo que estaba obligado por ley a patrocinar el proyecto cuando este fue presentado a la Subdere para conseguir los recursos del terreno. El argumento principal de Vittori fue que el proyecto carece de soluciones tanto a la nueva comunidad como a las existentes. “Como ya ha ocurrido en oportunidades anteriores, el Serviu sólo ha pensado en la construcción de una vivienda, sin considerar la vida de barrio que este municipio por décadas se ha dedicado a formar en los distintos sectores de la comuna con jardines infantiles, colegios, centros de salud, locomoción, conectividad, etcétera”, dice el municipio. Pero además, la municipalidad señala que el proyecto es restrictivo porque tiene acceso y salida por un solo lugar, dificultando el desplazamiento “fluido e integrador” y que además contempla construir con un muro divisorio de dos metros de alto vecino a un conjunto habitacional privado. “Un tren de casas que actúan como muro separador de los loteos aledaños, que no integra ni se vincula a la trama urbana”, dicen, agregando que el proyecto está muy lejano al centro del área urbana como colegios, transporte público, parques urbanos y centros comerciales, “lo que sin duda transformará este proyecto en un gueto”. En esa misma línea, los concejales que rechazaron la construcción insistieron en que se necesitaba una consulta ciudadana con los habitantes de las villas cercanas y plantearon sospechas al bajo precio del terreno a adquirir. Un edil, el DC Abraham Donoso, fue más lejos y pidió “mostrar indicadores de empleabilidad, para entregar confianza a la gente de Los Bosquinos”. Margarita, la dirigenta de esa villa, lo confirma y dice que ellos también pidieron acceder a los “filtros” que supuestamente se habían aplicado a las familias que habitarían el proyecto habitacional. “Teníamos derecho nosotros y no nos quisieron pasar ninguno (…) Tiene que haber un filtro y tiene que ser conocido por todos. Saber qué familias vienen, saber qué filtro se hizo es lo mínimo para que la gente viva tranquila. Y ellos no fueron capaz (sic) de venir con el filtro que habían hecho”, dice Vidal. –¿Y esos mismos filtros se los han pedido a las personas que han comprado en los condominios cercanos que se están construyendo en la zona? –Mira, esos filtros los hacen las mismas constructoras, porque le piden a la gente sus antecedentes de trabajo y le piden todo eso. Si no, no tienen casa (…) La gente que trabaja es uno de los mejores antecedentes. La gente que se levanta temprano, que hace ocho horas de trabajo como el normal de los cristianos y que todo lo que tiene en su casa lo tiene por esfuerzo, sacrificio y trabajo. Por su parte, Ocares dice que las familias que ya viven en esa zona vienen de historias parecidas a las de ellos y “no son ná tan pirulos”. “No son de alta alcurnia, son gente como uno. Vienen de distintas partes. ¿O sea, de qué estamos hablando? O sea, yo creo que si voy a Las Condes va a ser diferente, pero estamos todos iguales aquí dentro de la comuna de Maipú. Lo único es que ellos tuvieron la oportunidad de luchar por una vivienda, de encalillarse por una vivienda, pero de que vengan de la alcurnia, no. Son familias como uno”, señala. En la zona, a diez días de ganar en la votación, la mayoría de los vecinos justifican su postura, insisten en que no es discriminación y argumentan que ya han existido malas experiencias en villas colindantes, donde antes llegaron otras personas de zonas vulnerables y que terminaron por “echar a perder” los barrios. Dicen que incluso hace cuatro años tuvieron una ola de robos que los obligó a organizarse. “Que se haya cancelado el proyecto, es bueno para los vecinos. Pero no es que uno esté discriminando. O sea, obviamente todos tienen derecho a vivir mejor, en mejores condiciones. Pero lamentablemente esto no se hace en lugares como Las Condes o Chicureo y se tira a lugares donde la gente tiene menos derecho al pataleo. Afortundamente, como ahora viene el periodo de elecciones, a lo mejor el alcalde sacó cuentas de que era conveniente para él ponerse al lado de los propietarios de este sector”, dice Julio Andrade, quien tiene a sus padres viviendo en esa villa. Sin embargo, los pobladores insisten es que esto fue discriminación y arribismo. “No sé qué se imaginan por tener una vivienda o porque ellos tuvieron la oportunidad de ir a un banco y pedir un crédito para poder tener una vivienda. Yo no puedo hacer eso, no voy a ir a un banco a pedir plata y decirles que necesito para comprarme una casa. ¿Con qué facha? Me van a decir que si yo vengo de un campamento, no tengo plata. Ellos si tuvieron la oportunidad. Lo que yo no entiendo de por qué forma las familias de Los Bosquinos piensan así. ¿Cómo se puede discriminar tanto a las familias, si somos iguales?”, relata Ocares. ¿Qué pasará con Flor del Valle? Con el rechazo del concejo municipal, la situación de las 116 familias quedó en ascuas. El director metropolitano del Serviu, Luis Alberto Pizarro, dijo que intentarán hacer una gestión con la Subdere para que los recursos sean enviados al Ministerio de Vivienda y hacer la compra directa del terreno desde allá. Consultada por este medio, desde la Subdere confirmaron que los recursos deberán ser restituidos a arcas fiscales. De hecho, el 3 de agosto pasado ya enviaron el oficio hacia el municipio solicitando el reintegro de la totalidad de los recursos transferidos: $492.959.236. Además, explicaron que desde la Subdere sólo se pueden transferir recursos a la municipalidad y que los recursos asignados son destinados a proyectos en específico, por lo que si existe otro terreno en el que puedan construir las viviendas, deberá ser postulado nuevamente por la municipalidad y evaluado técnicamente, legalmente y financieramente, además de contar con la validación por parte del Minvu. Sin embargo, desde la Fundación Techo explicaron a este medio que agotarán las instancias para que se compre el mismo terreno y se lleve adelante el proyecto, que ya tenía las aprobaciones de Serviu. “Por eso creemos que esto fue un acto de discriminación, pero lo más crítico que encontramos es que hayan políticos -en este caso, un alcalde y concejales- que no sólo escucha y atiende esos argumentos, sino que además los avala. O sea, toma una decisión en base a ellos y se hace parte de esta discriminación”, explica César Barrientos, director del área de vivienda de Techo. Barrientos además señala que instaron al concejo a reconsiderar la decisión que tomaron, pero además no han descartado iniciar acciones legales para dejar precedentes. “Nosotros además queremos que lo que pasó en Maipú no pase en ningún otro municipio de Chile. Esperamos que esta señal la hayan escuchado los más de 300 municipios que hay a lo largo del país y no se vuelva a repetir”, afirma. Para ello, las medidas que evalúan es presentar un recurso de no discriminación arbitraria, apelando a la ley 20.609 (Ley Zamudio) por la privación de un derecho que estaría fundada específicamente en una discriminación socioeconómica. Fuente: http://www.theclinic.cl/2016/08/10/la-batalla-vecinal-de-maipu/
  5. Una realidad que aún resuena: 36 mil familias siguen viviendo en campamentos Las regiones de Valparaíso, Biobío y Metropolitana son las que concentran el mayor número de asentamientos ilegales, agrupando el 65% del total de familias. SANTIAGO.- La desaceleración minera ha reflotado una realidad que aún resuena: los campamentos. De la mano de la inmigración, el aumento del costo de las viviendas y los arriendos, los asentamientos informales han ido incrementándose en las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, que suman un déficit habitacional cercano a las 48 mil viviendas. El último catastro realizado por Techo (sin fines de lucro) el año pasado da cuenta que actualmente 36.023 familias que viven en condiciones de precariedad, sin acceso a alguno de los servicios básicos de luz, agua potable o alcantarillado, en viviendas tipo mediaguas emplazadas en 693 campamentos contabilizados a la fecha. Éstos se distribuyen en Arica y Parinacota (8), Tarapacá (15), Antofagasta (55), Atacama (40), Coquimbo (23), Valparaíso (177) Metropolitana (82), O'Higgins (48), El Maule (10), Biobío (157), La Araucanía (15), Los Ríos (14), Los Lagos (41) y Aysén (8). Es en la Quinta Región donde el número de familias que viven en estas condiciones de pobreza resulta alarmante: 10.714. Esto se agudiza -aún más- si se considera que de ese número, casi el 20% se encuentra en tres de las tomas más emblemáticas del país: Manuel Bustos (924 grupos), Reñaca Alto (551) y Parcela 11 (465). ¿Dónde están las principales grietas? En 2011, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) implementó el denominado Mapa Social de Campamentos -en conjunto con la Universidad Alberto Hurtado-, cuyos resultados arrojaron que en Chile son 25.171 familias (83.863 personas) viven en condiciones precarias en 657 asentamientos ilegales. Las "grietas", según el catastro, están en las regiones de Arica y Parinacota (6), Tarapacá (6), Antofagasta (28), Atacama (27), Coquimbo (35), Valparaíso (146), Metropolitana (117), O'Higgins (47), Maule (14), Biobío (145), La Araucanía (23), Los Ríos (21), Los Lagos (32), Aysén (9) y Magallanes (1). De éstos, 9.311 familias viven en 209 campamentos (34% del total) que se encuentran en áreas de riesgo ambiental por concentración de basura. Mientras que el 40% (259) está fuera de áreas de concesión sanitaria, lo que equivale a 10.000 núcleos sin posibilidad de acceder a este servicio. Con todo, son las regiones de Valparaíso, Biobío y Metropolitana las que concentran el mayor número de asentamientos, agrupando el 65% del total de familias. Plan del Minvu Ante esta realidad, el plan de trabajo del Minvu contempló el cierre de 60 campamentos para 2015, cifra que se elevaría a 80 durante este año y a un centenar en 2017. Para ello, estas zonas están siendo abordadas con las siguientes estrategias de intervención: a) Radicación a partir de una nueva solución habitacional: las familias obtienen un subsidio habitacional que les permite la construcción de una nueva vivienda y entorno en el mismo lugar donde se emplaza el campamento. b) Radicación a partir de un proyecto de urbanización y consolidación barrial: las familias acceden a servicios básicos, obtienen su título de dominio y consolidan su entorno con opción de mejorar su vivienda en función del grado de consolidación que esta tenga. c) Relocalización: las familias obtienen un subsidio habitacional que les permite acceder a una vivienda en un lugar distinto al del campamento. En función del tamaño del campamento, nivel de organización y expectativas de las familias, esta estrategia puede significar un traslado conjunto de la comunidad o individual. www.emol.com
  6. 14:37 hrs. Martes 15, Marzo 2016 La polémica campaña que enfrenta a TECHO con las reformas del Gobierno Desde la fundación indicaron que el país necesita cambios, pero las familias más vulnerables han sido marginadas de la discusión de proyectos emblemáticos. Por T13 Facebook 14:37 hrs. Martes 15, Marzo 2016 En un año marcado por la implementación de las reformas emblemáticas del Gobierno en materia de Educación y el comienzo de la discusión por el proceso Constituyente, una polémica enfrenta a la fundación TECHO con las propuestas del Ejecutivo. Esto porque el día 10 de marzo comenzaron a circular en redes sociales un conjunto de piezas visuales para captar nuevos voluntarios. En ellas se contrastaba ciertas inciativas con su impacto en los campamentos del país. Así, se hacía alusión a la reforma tributaria, la gratuidad y la nueva constitución. El #emprendimiento es parte d nuestro modelo d intervención #Súmate #Voluntario #Lasreformasnolleganaloscampamentos pic.twitter.com/QVo2BijVQC — TECHOChile (@TECHOChile) 11 de marzo de 2016 Incluso, el diputado de Evópoli Felipe Kast, comentó que le parecía una "muy buena campaña". Muy buena campaña de @UnTecho pidiendo que la pobreza y los campamentos también sean prioridad nacional pic.twitter.com/rdPwjyCZzb — felipekast (@felipekast) 15 de marzo de 2016 ¿Contra las reformas? Desde su aparición, la campaña ha generado críticas por parte de de la redes sociales, donde algunos usuarios se preguntaron si TECHO estaba en contra de las reformas. Gracias a @TECHOChile hoy me enteré que la reforma tributaria o la educacional no tienen nada que ver con la superación de la pobreza — Simón Ramírez (@Simon_Ramirez) 15 de marzo de 2016 En una columna publicada por El Dínamo, la directora social de TECHO, Valentina Latorre, que además es hija de la ministra del Trabajo Ximena Rincón, explicó que como fundación "creemos firmemente que nuestro país necesita cambios". Pero que, "lamentablemente las familias que han sido vulneradas en sus derechos no son parte de esa discusión". Así, Latorre concluyó diciendo que esperan que las reformas "logren llegar a las familias más vulneradas y no dejemos nuevamente en el papel este sueño compartido, haciendo reformas que no dan el ancho y que no vinculan en la discusión a los principales afectados". Director Publicidad UDP: "Es una mala propuesta comunicacional" Cristián Leporati, director de la Escuela de Publicidad de la UDP, comenta que "es una mala propuesta comunicacional básicamente por dos razones. Por una razón ética y una razón técnica". "Una campaña se tiene que explicar por sí sola. Esto demuestra que no es una buena propuesta" Cristián Leporati, director Escuela de publicidad UDP "La razón ética va porque esta es una campaña que golpea esencialmente al gobierno y lo golpea en un momento que el gobierno no está bien y no creo que una institución como TECHO se proveche de una situación como una oportunidad comunicacional para golpear al gobierno de Chile", sostuvo. Por otro lado, dijo, "en lo técnico tampoco es una buena campaña porque normalmente porque las buenas propuestas comunicaciones tienen un llamado a la acción y este llamado a la acción no existe. Te dice que las reformas no llegan a los campamentos, pero cuál es la salida, cuál es el próximo paso". "Le están dando un golpe al gobierno, pero tampoco proponen nada. Es una campaña que no propone", explicó. En este sentido, señala que el hecho que la directora del organismo haya tenido que salir a explicar el sentido de la campaña da cuenta de que no logró cumplir su objetivo. "Una campaña se tiene que explicar por sí sola. Esto demuestra que no es una buena propuesta", señaló. Por otro lado, comentó que "esta propuesta rompe la línea histórica de un TECHO para chile, donde sus campañas siempre han sido positivas. Ellos rompieron con un activo que tenían". Fuente: http://www.t13.cl/noticia/politica/la-polemica-campana-enfrenta-techo-reformas-del-gobierno
×