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  1. Siete consejos para empezar a dibujar, con Catalina Bu Catalinana ilustradora chilena. Trabaja de forma independiente ilustrando libros y artículos de prensa y ha publicado tres libros: dos volúmenes del cómic Diario de un solo, editados por Catalonia en Chile y Tusquets en México, y el libro de actividades Libro Libre (Editorial Hueders). Aquí nos da siete consejos para quienes quieran empezar a dibujar, pero no se animan. Catalina Bu nació en Concepción en 1990 y estudió Ilustración en el Instituto Arcos, donde presentó como tesis el primer borrador de su cómic Diario de un solo, un conjunto de viñetas sobre un jovencito solitario que sufre mucho ante la presión de ser sociable: no quiere celebrar su cumpleaños, no quiere ir a las fiestas de otros, no quiere ni encontrarse con los vecinos en la escalera de su edificio. Probablemente porque se trata de un sentimiento popular, este cómic tuvo mucho éxito y ya va por su cuarta edición. El Solito, como llama a su personaje, es la exacerbación de un aspecto de todos los humanos, y su gracia reside en eso: mientras las personas reales tenemos que saludar a todo el mundo, ir a fiestas y poner buena cara aunque estemos de pésimo humor, El Solito vive en un mundo de fantasía en el que no necesita de otros seres humanos. No le da vergüenza ni le importa arrancar de todo el mundo. Lo hace gustoso. Por supuesto, el paraíso a menudo se le convierte en pesadilla, y su desazón es constante, lo que hace las viñetas mucho más graciosas. Según me dice Catalina Bu, en el dibujo como en muchas otras disciplinas lo importante es empezar. Empezar como sea, con lo que tengas a mano. Dice que ella partió dibujando con un lápiz Bic y papel de impresora, y ese es su primer consejo: Parte con materiales simples y que ya conozcas. Yo suelo comprarme libretas muy sencillas y baratas. Cada vez que compro un bloc carísimo y profesional para acuarelas me estreso tanto que me bloquea: ¿y si me equivoco en todas las hojas y las desperdicio? Al final siempre terminan guardados en mi cajón. Catalina lo remarca: no es necesario comprar acuarelas (que son difíciles de dominar) o papeles delicados (que son muy caros), y esos implementos tampoco te aseguran empezar con más ánimo o mayor disciplina. Es como proponerse salir a correr y comprar todo el equipo: si no eres capaz de salir a correr con tus zapatillas normales, ¿por qué crees que unas zapatillas nuevas y especiales van a traer consigo la disciplina? Su segundo consejo es de una lógica implacable: Dibuja cosas que te gusten. Según Catalina Bu, hay que olvidarse de lo que uno cree que debería ser un dibujo o ilustración: no es obligación hacer paisajes o retratos realistas, porque si esas cosas no te interesan, difícilmente vas a entusiasmarte lo suficiente como para seguir practicando. Dibuja cosas que te gusten. Por ejemplo, comida. ¿A quién no le gustan los completitos? Dibuja uno y hazle una cara. Pienso en las cosas que dibujaría yo: perros, gansos, un pastel. Su tercer consejo es: Suelta la mano, es decir, practicar, y para esto recomienda llevar siempre contigo una libreta y usarla para dibujar cosas que te llamen la atención. Quizás creas que no tienes tiempo para hacerlo, pero puedes dibujar si estás aburrido en la sala de espera del dentista o si tu mejor amiga te dejó esperando. Llena libretas con dibujos de cosas que hay a tu alrededor, sólo para soltar la mano. Por ejemplo: sillas. Son muy divertidas de dibujar y están por todas partes. Para su cuarto consejo, Catalina Bu cita a un famoso: Creo que fue Van Gogh el que lo dijo: las grandes obras son un conjunto de otras más pequeñas. Su consejo es, entonces: Ponte pequeñas metas. En general, los proyectos más grandes no parten con la ambición de ser gigantes, uno va pasito a pasito, y eso ayuda a quitar la ansiedad. Hay que hacer una cosa a la vez: ¿quieres dibujar todos los perros de tu cuadra? Dibuja uno al día. Cuando estaba preparando mi libro, Diario de un solo, me propuse hacer una página a la vez, sin pensar en la totalidad del libro, sino en ir avanzando. De pronto, un día, tenía suficientes viñetas como para publicarlas. Esos son sus consejos en cuanto a práctica y técnica, pero tiene otros, unos que evitarán que, durante el proceso, tengas la moral por los suelos. El primero es: No te compares con otras personas. El mundo está sobrepoblado: querer ser el mejor es una batalla perdida. Siempre va a haber alguien mejor que tú y probablemente sea japonés. Entonces: dibuja para disfrutarlo, porque te gusta. En una isla desierta no tendrías con quién competir y dibujar sería igual de divertido. El siguiente es: Toma talleres con distintos ilustradores. No sólo porque van a enseñarte la técnica, sino porque es un alivio ver que toda la gente, incluso esos dibujantes a los que más admiras, tienen los mismos miedos y frustraciones. Conversamos sobre el trabajo creativo y coincidimos en algo: no es como otros trabajos. No es como hacer la receta de un queque: puedes seguir todos los pasos al pie de la letra y aun así no estar conforme. Por eso dice se necesita de muchos momentos que te inspiren a seguir, e ir a un taller es una buena manera de ver que todos pasan por eso y se sobreponen. Por último, aconseja dedicarse a otras cosas también. Distraéte. A veces paso días frente al computador, esperando a que me lleguen las ideas, y nada. Lo que hago es dejar de esperar a que pase algo y salgo a caminar, me junto con amigos, miro libros de dibujos o leo otros que compré y nunca leí. Olvídate de que estás dibujando por un rato y al volver vas a ver que las ideas aparecen solas.
  2. Adopté a una niña con VIH Karla es sicóloga, tiene 35 años y decidió adoptar a una guagua con VIH, cuando hacía un voluntariado en un hogar de menores que viven con el virus y conoció a la niña. Siento que me eligió, asegura y describe la pelea que tuvo que dar, por ser soltera y la última prioridad, para quedarse con ella. Paula 1248. Sábado 7 de abril de 2018. Si existe amor a primera vista, en esta historia sucede entre una guagua abandonada que es portadora del VIH y una mujer que está en el Hogar Santa Clara, haciendo ahí un voluntariado los fines de semana. Esa mujer es Karla (ha pedido mantener su apellido en reserva), quien es sicóloga de la Universidad de La Serena y antes trabajó en proyectos de sicoeducación y de reparación de maltrato y abuso en hogares ligados al Sename de la Región de Atacama. Y esa niña es Ana (su nombre ha sido cambiado), que entonces tiene 1 mes y medio y que tras el parto fue dejada en un hospital por la madre biológica, que tenía problemas de adicción, fue diagnosticada con sífilis y VIH en el embarazo, estaba en situación de calle y tenía otros dos hijos institucionalizados. Ana llora mucho. Es diciembre de 2012 y viene llegando al Hogar Santa Clara, ubicado al frente de la Vega Central, en la comuna de Recoleta, el que acoge a niños con VIH en situación de abandono o vulnerabilidad. Karla le está dando de comer a un niño y observa. Como nadie logra calmar a la niña, se ofrece a intentarlo. Apenas la toma, Ana deja de llorar. Karla piensa: Estoy frita. La madrina Tres meses después, Karla le pidió a la hermana Nora Valencia, presidenta de Fundación Santa Clara, ser la madrina de Ana, lo que dentro del hogar implica ciertas tareas: acompañar a la niña, cuidarla de forma personal e incluso llevarlo a la casa los fines de semana. Es como sustituir un poco su figura familiar, para que los niños no se sientan tan solos, explica Karla. Para ser madrina de un niño del hogar, hay que pasar por una evaluación sicológica y, en caso de ser aceptada, el hogar informa a los tribunales de familia. Todos los niños están con una medida de protección y tenemos la obligación de informar al tribunal cada tres meses sus avances en términos de salud, familiar, escolar, terapias, etc, explica la hermana Nora Valencia. En 2013 Karla había concluido los estudios de su diplomado y se había quedado en Santiago, para seguir cerca de la niña. Había encontrado un trabajo en un proyecto del Sename relacionado con reparación de maltrato grave en niños. Todos los días después de su jornada laboral, partía al hogar y le daba de comer a Ana, la mudaba y la hacía dormir; era una manera de tener una rutina juntas. Aprendí a ser mamá cuidándola a ella, relata. En los primeros dos tests para medir el virus, Ana dio negativo. Eso preocupó a Karla porque significaba que la podían derivar a un hogar del Sename con 20 guaguas más y otros niños. Ahí empecé a pensar en la posibilidad de quedarme con ella. Cuando la niña cumplió 6 meses, un tercer y cuarto test confirmaron el diagnóstico; sí tenía VIH. La niña comenzó la triterapia, el tratamiento para controlar el virus. Karla ayudaba a las tías del hogar a darle los 3 cc del jarabe en que se presenta el medicamento para niños. Así aprendió un truco para dárselos, porque no le gustaba: con el chupete, por un costado de la boca. También aprendió a conocerla. Se daba cuenta de que, pese a ser tan chiquitita, se notaba que era una niña dañada. Dormía mucho y, cuando se cerraba una puerta, se asustaba. Al principio tuvo muchos dramas, no solo conmigo; eran miedos anteriores al contacto con las personas. Ahora es súper regalona, recuerda Karla. No sabe precisar en qué momento tomó la decisión definitiva de intentar adoptarla. Me encariñé con ella. En un momento tuve la certeza de que quería que fuera mi hija. En 2013, el Hogar Santa Clara la contactó con la Fundación Chilena de la Adopción, Fadop. Luego de pasar por evaluaciones sociales y sicológicas, la fundación le extendió un certificado que decía que era idónea para adoptar. Sin embargo, en su círculo hubo cuestionamientos. Un amigo me dijo que era una responsabilidad muy grande. Que, además de la mochila de ser mamá, era como ponerme una soga en el cuello, cuenta. A su familia le preocupaba cómo iba a llevar adelante el proceso de adopción, porque es soltera y se les da prioridad a las parejas. Un día que estaba con muchas dudas, Ana le apretó la mano fuerte al quedarse dormida. Ella leyó ese gesto como que debía seguir adelante. El virus como aliado Karla fue voluntaria casi dos años en el Hogar Santa Clara, pero a fines de octubre de 2013 recibió una buena oferta laboral de un Cesfam en su ciudad de origen, en la Región de Atacama, ciudad que pide mantener en reserva para resguardar la identidad de Ana. A través del hogar, solicitó la figura de cuidado personal de Ana y tenía todo listo para partir con la niña a su ciudad de manera definitiva el 22 de diciembre de 2013. Pero el día 6 de ese mes, la niña presentó una resistencia como se dice cuando el virus aumenta su presencia en la sangre-, y debió quedarse en Santiago. Justo entonces, apareció la madre biológica, reclamando ante un tribunal, con abogado y todo. Fue solo eso, porque después no insistió en recuperarla, recuerda Karla. Y agrega: Yo conocía el funcionamiento de Sename y también al sistema judicial, sabía que algo podía pasar durante el proceso, como que apareciera la mujer que la tuvo. Pero sabía también que la iba a pelear hasta el último momento. Partió al norte con Ana, pasaron la Navidad juntas y debió traerla de regreso a Santiago. La aparición de la progenitora de la niña puso pausa a la tramitación del cuidado personal que llevaba adelante Karla. Eso fue lo más complicado que tuvimos que vivir: me fui con ella el 22 de diciembre y hasta el 10 de enero, que la llevé de vuelta, tuvo su familia: porque estaban mi papá, mi mamá, mi hermana, mi tía. Ana tenía 1 año y un mes, y no entendió que después de eso tuviera que irme sola al norte, alejarme de ella. ¿Cómo le explicas algo así a una niña tan pequeña? Me llamaban del hogar y me decían: Ven, por favor, que está llorando. Durante 2014, Karla viajaba fin de semana por medio a Santiago para verla y estar con ella. Entre junio y octubre, la niña estuvo en la lista que administra el Sename porque era susceptible de adopción. Al Sename no le importó nuestro vínculo. La hermana Nora defendió la posibilidad de que se quedara conmigo ante el Sename, que sabía que yo existía como su madrina y persona significativa; eso aparecía en todos los informes. Pero la respuesta fue que querían una familia de tipo tradicional para Ana. La institución mandó a la niña a la lista nacional de adopción, donde hay prioridades y buscan hacer un enlace entre los niños y los matrimonios que quieren adoptar. Y la lista corre. La prioridad era matrimonio nacional, luego matrimonio internacional, al final están las solteras y las viudas. Hubo muchos fines de semana en que no sabía si la iba a volver a ver. Fue complicado. La hermana Nora recuerda ese momento: Yo defendí que ella se quedara con la niña ante Sename. Para mí, independiente de que Karla fuese soltera, era la familia de la niña. En cinco meses que estuvo en la lista, añade Karla, nadie solicitó el proceso de adopción de Ana. Creo que me la terminaron entregando porque no hubo nadie más interesado. Estaba en una edad adoptable pero nadie la quiso por el VIH. El virus fue un aliado. El 4 de noviembre de 2014 el Tercer Juzgado de Familia de Santiago le otorgó el cuidado personal de Ana. Partió con ella al norte, donde armaron un hogar juntas. Ahí Ana tiene su pieza con la cuna de madera que le regalaron en el hogar, sus peluches y los carteles que le hicieron sus compañeros del hogar con saludos y sus pequeñas manos estampadas. El 4 de mayo de 2015 se realizó la audiencia de adopción en un tribunal de la III Región, con lo que pudo inscribirla con nuevos apellidos. Los papeles de su pasado e historia quedaron archivados en el Registro Civil de Santiago y ella los puede pedir a los 18 años, relata Karla. Mi BB En su computador personal, Karla tiene una carpeta llamada Mi BB. En esa carpeta está la historia en fotos y videos de Ana: ahí se ve a Karla, en el hogar bañando a la niña, de pocos meses, que chapotea sonriente. También está la celebración del primer año de vida junto a otros niños y tías del hogar, mientras Karla la sostiene en brazos. Y el cumpleaños número 2, cuando ya estaban en el norte, con la familia y amigos de Karla. Ana deja de jugar a la pesca milagrosa y mira el computador. ¿Ahí estoy yo, mamá?, pregunta. Ya tiene 5 años. Le gusta bañarse en el mar y comer chocolates. La última Navidad pidió de regalo un perro chico y un auto de Carabineros. Aunque le encanta su pieza, aún duerme con Karla, su mamá. Desde que tiene 1 año, el virus se ha presentado a un nivel indetectable y no hay riesgo de contagio. Puede compartir una cuchara o chupete con sus compañeros del jardín, e incluso si se corta y otra persona toca la sangre, no hay riesgo, porque el virus muere con el oxígeno. Con una baja carga viral, o nula, se reduce el riesgo de contagio a una pareja durante una relación sexual. A su edad, Ana aún no sabe la enfermedad que tiene. Me preguntó por qué tenía que tomar remedios. Le expliqué que tiene un bichito en la guata y debe tomarlos para que el bichito no la haga enfermarse. Pero ella no se cuestiona, incluso cuando hay invitados en la casa les muestra los medicamentos y les pide que se lo den, relata su madre. A la hora de once, Karla le da con una jeringa los 13 cc de Nevirapina, uno de los tres medicamentos que toma y que es parte de su triterapia. Como si se tratara de un juego, Ana cierra los ojos y traga rápidamente antes de volver a jugar. El suyo es uno de los aproximadamente 300 casos de niños con VIH que existen en Chile, considerando solo los del sistema público, según datos de la Fundación Santa Clara. A excepción de su familia y un par de amigos, en su entorno no saben de la enfermedad de la niña. Es por el temor a que sea discriminada. En el colegio donde va tampoco saben ni en mi trabajo. No es necesario porque no hay riesgo de contagio. Karla quiere contar su historia para mostrar lo que le cuesta a una soltera adoptar, por estas burocracias del sistema. También, para dar a conocer lo bueno y malo que significa el VIH en estas circunstancias. Que ella tuviera una enfermedad de base a mí me ayudó. Porque si Ana no la hubiera tenido, estoy segura que jamás me la habrían dado en adopción a mí.
  3. Las perspectivas de Dominique Dominique Damjanic perdió la visión para siempre cuando tenía 9 años. Hoy, es la primera alumna no vidente en la historia de la Universidad Católica que estudia Diseño, carrera que muchos le aseguraron sería incompatible con su condición. La sala de Taller de Diseño de la Universidad Católica está empapelada de lado a lado con secuencias de croquis. Los alumnos están atentos, algunos parados sobre las sillas, otros sentados. Todos los ojos de la sala están puestos en los dos profesores y sus instrucciones para el siguiente encargo. Dominique Damjanic escucha atenta. Ella requiere un doble esfuerzo, no maneja la misma información que el resto porque no puede ver. Está sentada frente a uno de los cinco mesones largos que hay en la sala para que los alumnos dibujen, escriban o dejen sus cosas. Entre mochilas, estuches y unos croquis, Dominique se ve concentrada, con la cabeza un poco gacha y apoyada sobre los puños de sus manos. Solo escucha mientras los demás pueden ver las explicaciones de los profesores frente a la pizarra y siguen, con sus dibujos a plumón casi perfectos, las distintas perspectivas de visualizar y dibujar un taladro. En todo momento parece que ella pudiese ver, porque sus ojos celestes cambian a ratos de dirección entre el dibujo y el infinito que hay más allá del muro. Dominique juega con su pelo corto estilo que adaptó para esta nueva etapa de independencia y enrosca su dedo en un collar largo con una punta de flecha que le regaló su hermano Sacha, uno de los 20 mejores bodyboarder del mundo. Luego de 15 minutos de instrucciones, el encargo se ha vuelto un poco monótono. Algunos alumnos bostezan y Dominique ha cambiado varias veces de posición en su silla. De pronto sonríe y busca hacer contacto con sus compañeras. Un profesor acaba de hacer un chiste que no todos captaron, Dominique y sus amigas sí y lo celebran. Ella siempre estuvo ahí, atenta a las instrucciones y a las voces. Terminada la clase, conversa con sus compañeras mientras tantea y guarda sus cosas. Una de sus amigas la espera muy cerca, le ofrece sutilmente su brazo y salen juntas. Dominique no suele usar el bastón. Le carga. Dice que se le olvida traerlo pero es su manera de decir que no le gusta, solo en caso de que sea muy necesario, como cuando vuelve en micro sola hacia su casa después de clases, lo usa. La mas terca Cuando en 2016 Dominique le contó a su familia que quería estudiar Diseño, sus padres y algunos cercanos trataron de persuadirla para que estudiara otra cosa, algo que se le diera más fácil, algo más teórico y que pudiera aprender a través del sistema Braille o del computador que le habla. No una carrera tan visual como Diseño. ¿Cómo lo iba a hacer la Domi?, se preguntaron sus cercanos, si no puede dibujar porque pierde el punto de referencia. Pero quienes la conocen saben cómo es. Ella se encoge de hombros un poco avergonzada y dice: No sé, soy demasiado terca, me lo critican, pero en cierta forma si no fuera así, no estaría estudiando Diseño, no haría gimnasia artística, que me encanta. Siempre insistí mucho y terminé haciéndolo, se ríe a carcajadas. Y añade: En cierta forma me gusta ser la más terca del mundo. En 2016 Dominique ya lo había decidido, estudiaría Diseño en la Católica, una escuela con mucha demanda, donde solo hay cinco cupos para que alumnos ingresen a través de Admisión Especial, vía por la que postulan aquellos que van por una segunda profesión, los que se quieren cambiar de carrera, los que buscan una paralela y quienes se encuentran en desigualdad de condiciones para rendir la PSU, como era el caso de Dominique. Postuló junto a otros 20 jóvenes, pero no quedó seleccionada. La prueba consistía en dos etapas, la primera, escrita. Ella realizó ejercicios de capacidades conceptuales, como por ejemplo Invente un nuevo isotipo. En este caso un signo de zona de portonazos. Dominique los hizo a través de plasticina, explica José Manuel Allard, diseñador y director de la Escuela de Diseño de la UC. La segunda etapa fue una entrevista personal. La prueba es difícil, añade Allard, porque, a diferencia de la PSU, aborda temáticas bien específicas de diseño. Había estudiantes de la carrera de otras universidades que se querían cambiar, eran de tercer año, entonces obviamente a una persona que no ha estado en el sistema universitario, se le hacía más difícil. A Dominique no le fue mal, tratamos de evaluarla con los mismos criterios, salió ranqueada número ocho, pero no quedó. Ella nos llamó la atención por su disposición y por tener claro lo que quería. A Dominique el no ser aceptada por Admisión Especial no la amilanó y dio la PSU en noviembre de 2016. Con los 687 puntos que ponderó, le alcanzó para entrar a la Escuela de Diseño por la puerta ancha. Su primer obstáculo ya estaba superado, pero ¿qué pasaría una vez que Dominique estuviera dentro? ¿Cómo la evaluarían? El accidente Era un lindo día de verano, perfecto para ir a dar un paseo. Ya casi llegando a la casa, la velocidad aumentó más de lo que debía, hubo un instante de furiosa adrenalina y después todo se volvió borroso. Casi alcancé el cielo, pero todavía no era el momento. Las probabilidades indicaban que era el principio del fin, aunque en realidad no era más que el fin y el principio en un solo impacto catastrófico. Luego de eso hasta la más mínima cosa en mi vida dio una vuelta de 180 grados. Así describe ella en una publicación de Facebook el momento en que perdió la visión para siempre en el verano de 2008 en Toulouse, Francia. Dominique tenía 9 años y sus padres la enviaron a vivir durante seis meses con sus tíos maternos para aprender francés. Llevaba solo dos semanas allá cuando salió a andar en bicicleta con su prima. Iba sentada en la rejilla de atrás, los frenos fallaron y chocaron a toda velocidad. Su prima se enterró el manubrio en el estómago y Dominique salió catapultada. Su rostro se azotó contra el muro. Desde aquel instante, perdió la visión completa de su ojo izquierdo y solo distingue sombras con el derecho. Daño neurológico traumático en la corteza visual es el diagnóstico. Lo de Dominique no tiene solución. Tengo mis nervios ópticos prácticamente muertos, imagínate que tapas un globo con un papel lleno de hoyos y luego a esos hoyos les pones una tela encima, dice. Sombras, pequeñas luces, es todo lo que logra distinguir con su ojo derecho. Desde aquel día comenzó el peregrinaje de sus padres Pedro Damjanic y Leonor Silva junto a Dominique, la cuarta de sus cinco hijos, por distintas clínicas de Chile, Francia y ahora Estados Unidos. Pero ni las más de 10 intervenciones a las que se ha sometido han logrado que recupere la visión. Estuve un mes en coma inducido después del accidente. La única secuela es que no veo. Algunos creen que quedé traumada, pero para nada, ni me lo cuestioné. Cuando entré en conciencia pensé: Tengo que volver a Chile, tengo que volver a Antofagasta al colegio, dice hoy. Sus padres han recurrido a todo, no solo a la medicina tradicional y a la ciencia, sino que a lo alternativo también, como los Monjes de Brasil, curanderas en Chile y un médico que vive en el extranjero y que han traído en un par de oportunidades para ayudar a Dominique a ver. Ella también ha viajado a verlo, y se trata con él hace ocho años. Solo cuenta que es un médico árabe que quedó inconsciente y que fue recogido por unos monjes tibetanos y que, al volver en sí, tuvo el don de curar. Leonor, su madre, se ha aferrado durante todos estos años a esa pequeña luz. Según Dominique, es mejor haber visto que haber nacido ciega. Una vez alguien me dijo que era mejor lo contrario porque era como perder algo que nunca has tenido. No para mí. Es más fácil haber visto antes porque uno tiene mucho más claro cómo es el mundo. Sobre todo ahora que estudio Diseño. Sé lo que los profesores me están hablando, a veces ni siquiera es necesario que me pasen un objeto para tocarlo. Recuerdo perfecto los colores. Como mi mamá es pintora, desde chica para mí el azul no fue simplemente azul sino azul rey, azul marino. Incluso si hay un color más específico y alguien me da las proporciones de una mezcla, soy capaz de imaginarlo, dice. Carrera con obstáculos Para nosotros, ella no es un experimento. Queremos que sea una alumna más, señala José Manuel Allard, director de la carrera. Estaba el desafío de si íbamos a poder entregarle los mismos estándares de calidad que se les entregan a sus compañeros, señala José Manuel Allard, quien además es profesor de Dominique en el ramo Introducción al Diseño. Una vez que se supo que Dominique Damjanic era parte de los nuevos alumnos de pregrado, la Escuela de Diseño trabajó en conjunto con Piane, Programa para Inclusión de Alumnos con Necesidades Especiales, formado hace 10 años en la universidad y que cuenta hoy con más de 80 alumnos con capacidades diferentes que están en distintas carreras. Pero el caso de Dominique era distinto: era la primera alumna no vidente que ingresaba a Diseño. Desde Piane se mandó una carta física y por email a todos los profesores que trabajarían con la alumna entregando recomendaciones de adecuación curricular para el trabajo durante las clases y las evaluaciones, y para ello tenían que ser más descriptivos durante las instrucciones señala Daniela Reyes, educadora diferencial de Piane y quien ha acompañado a Dominique en el proceso. Lo que más nos preocupaba era cómo lo haría Dominique con la representación de las cosas, explica. Idearon entonces, junto a alumnos de Ingeniería de la Universidad de Chile y de Psicología de la Católica, una pizarra portátil con superficie de velcro para que ella, a través de un lápiz que dibuja con lana, pudiera realizar sus representaciones en vez de los croquis. Al poco tiempo de uso se dieron cuenta que la pizarra no funcionaba, Dominique no se adaptó a su uso. Ahora realiza sus trabajos a través de figuras de alambre. Se le da mejor por su maleabilidad. Todo lo demás lo realiza igual que sus compañeros. Para nosotros, ella no es un experimento. Queremos que sea una alumna más, señala José Manuel Allard. A pesar de la carta que envió el Piane y una reunión de profesores en enero, cuando se enteraron que ingresaría una alumna con discapacidad visual, muchos docentes no se dieron cuenta en las primeras clases que Dominique era la alumna que esperaban. A algunos compañeros les pasó lo mismo. Uno de ellos comenta: La encuentro muy admirable, su actitud hace que no te fijes que ella es no vidente. De hecho algunos nos dimos cuenta como tres semanas después de entrar a clases. Hemos hecho trabajos en grupo y tiene mucha disposición para aprender, quiere estar en todas y hacerlo todo sola. La independencia A los 9 años, producto de un accidente, Dominique perdió la visión. La voz de Dominique es tan suave que a veces cuesta escucharla en la cafetería. No es por timidez, es solo que hablo bajo, asegura entre risas. Luego se pone seria y dice no sentir rabia por el accidente ni por su condición. He conocido cosas que de otra forma no hubiera conocido. De repente hablo con personas comunes y corrientes, o sea que ven por decirlo así, y me cuentan sus problemas. Y a veces son cosas tan pequeñas y se complican tanto. Yo con esto he aprendido a valorar y a jerarquizar los problemas. La única dificultad es la independencia. Tuve que aprender a andar en micro, además, no hay casi nada adaptado para mi caso. En cuanto a las amistades uno siempre encuentra amigos que no se hacen ningún drama con que no vea. Obvio que siempre hay gente que se complica o se incomoda, pero al final esa gente no va a estar con uno. Si se siente incómodo no voy a andar perdiendo el tiempo con alguien que no vale la pena, quizás. Dominique cuenta que casi no llora. La última vez fue hace dos semanas, pero no quiero hablar de eso aquí, responde cortante mientras se lleva una pequeña cuchara con café a su boca. Comprueba que la temperatura está bien, lleva la taza a sus labios y, sin embargo, igual se quema. Cae un poco de café en la mesa, busca rápidamente servilletas pero no encuentra, se pone muy incómoda, ¿Hay servilletas?, pregunta su voz suave. Desde marzo se va a la universidad con una compañera que vive cerca y que la pasa a buscar. Otras veces la lleva su mamá y también se vuelve sola a su casa después de clases, para lo que debe tomar dos micros. Llega hasta el paradero ayudada por su bastón, una vez ahí le pide a alguien que le avise cuando pase la 409 y luego dice al chofer de la micro que le indique cuándo tiene que bajarse. En el siguiente paradero repite lo mismo y toma la C08, que la deja cerca de su casa. Otro gesto de independencia es quedarse sola en su casa en Santiago, como un fin de semana largo de abril en que toda su familia viajó a Antofagasta, menos ella porque tenía trabajos para la universidad. Aunque los espacios son grandes, ella conoce cada rincón. Se sabe de memoria los peldaños de la escalera y la sube corriendo, también dónde están sus cosas. Por eso cada vez que alguien deja algo fuera de lugar en la cocina se pone mal genio. Una vez no desayuné porque no encontré el té, cuenta. Cuando está sola se calienta la comida que le dejan en el microondas porque no le permiten usar el horno, todo lo demás se le hace fácil. Fin del semestre El primer semestre de su año ha finalizado y Dominique hace un balance de cuáles fueron sus verdaderos obstáculos, como el Taller 2D. Es una introducción al diseño y es muy visual, hay que hacer las cosas exactas. Me costó mucho porque los programas de computación no son compatibles con los equipos que hablan. Tuve que imprimir unas letras, luego ir girándolas y pegarlas siguiendo un patrón. Me evaluaron el oficio, es decir las terminaciones, y no tenía la más mínima posibilidad que me quedara igual porque no lo puedo hacer tan perfecto, lo mismo con las tipografías. Eso me complicó, explica. Pero Dominique está agradecida de la Escuela. Solo un profesor se ha visto complicado conmigo, no sabe cómo enfrentarme ni cómo enseñarme. Ella lo notó porque él le postergó sus evaluaciones mientras todos su compañeros rendían las pruebas, aunque, dice, estaba preparada. Pero también hay ramos donde siente que va por buen camino, como Modelo y Prototipo, donde Dominique ejecuta modelando con plasticina sus representaciones, mientras el resto de los alumnos trabaja con maquetas y distintos materiales. Ella encuentra que es la asignatura donde más aprende porque le explican cómo hacer las cosas, lo paso muy bien en clases y el profe es muy tela, dice. No solo Dominique se vio enfrentada a ciertas dificultades durante el semestre. Para la mayoría de sus profesores también resultó un desafío enseñarle. Para mí, la principal dificultad fue en las clases electivas porque siempre están apoyadas con Power Point, lo que implicaba poner mayor atención en explicar, ser más detallistas y entregarle a ella la mayor información posible de las imágenes que no puede ver, explica Allard. En el caso de los cursos de proyectos, es decir en taller, la dificultad al enseñarle era poder comunicar y explicarle desde códigos gráficos (dibujos) hasta cromáticos (gama de colores) en el plano, conceptos que son todos del campo visual. Lo más importante para los diseñadores es poder contrastar sus trabajos con los de sus pares. Eso es algo que me preocupa porque no sé si Dominique está captando del todo. Honestamente no sé cuánta información en verdad recibe. Luego de no ser aceptada por Admisión Especial, Dominique rindió la PSU y fue admitida en la carrera de Diseño. Han pasado más de cinco meses desde que Dominique entró a la universidad, y reflexiona sobre las personas que, al igual que ella, están con alguna discapacidad: Pienso que no deben ser ellos mismos los que se tiren para abajo, las personas critican la discriminación, pero eso se da porque son ellos mismos los que se victimizan, no hay que sentirse pobrecito. En esta nueva etapa, está contenta, sigue practicando acrobacias en tela, de vez en cuando hace trekking, tiene buenos amigos y hace lo que quiere. Solo se pone nostálgica cuando recuerda la playa de Hornitos, donde se mete al mar y se siente segura. Santiago es distinto, el tráfico, las calles, acá hay miles de obstáculos que tendrá que seguir sorteando, como su carrera. No voy a dejar de estudiar porque digan que no seré capaz porque esto es visual. Siempre tiene que haber un primero que abra las puertas y demuestre que se puede.
  4. No tomo anticonceptivos Columna de Catalina Infante Beovic. Editora, escritora y una de las dueñas de Librería Catalonia. Paula.cl Dejé de tomar anticonceptivos hace tres años. No porque quiera ser mamá, mi reflexión fue otra: tomo pastillas hace quince años y eso no puede estar bien. Cuando le expliqué esto al ginecólogo me trató de ignorante. Pero, aunque no tenga conocimientos médicos, soy mujer, así que insistí: no puede estar bien tomar hormonas por casi quince años de tu vida. No por nada hay una serie de estudios que asocian la ingesta de la píldora con casos de cáncer, trombosis y depresión. Pero más allá de si el daño que producen es o no comprobable, las dejé también por otra razón: quería conocer la forma en que funciona realmente mi cuerpo. Comencé a tomar pastillas en la adolescencia, como muchas, para prevenir el embarazo. Desde entonces las tomé sagradamente durante quince años sin cuestionar. Solo dos veces en mi vida intenté dejarlas, pero los efectos secundarios en un cuerpo acostumbrado a las pastillas (reglas irregulares, acné, la terrible posibilidad de quedar embarazada) siempre terminaban volviéndome loca y me hacían regresar corriendo a la comodidad de la píldora. Para mi suerte además las pastillas hacían de mi regla algo fácil, sin dramas, dolores ni atrasos. De alguna manera esa situación práctica me acomodaba porque en general la sociedad, los ginecólogos y la publicidad, te hacen pensar que todo lo asociado al ciclo menstrual es algo terrible y negativo, (por algo le dicen estar enferma). Pero de pronto la idea de no saber cómo funcionaba mi cuerpo (si era capaz o no de ovular, cómo eran mis ciclos o si tenía síndrome premenstrual) me hizo sentir ajena a mí misma. Hace años que vivo un proceso de auto conocimiento, de intentar entender lo que significa realmente ser mujer en todas sus complejidades, siempre desde la propia experiencia y no desde lo que nos dicta el mundo. Por lo mismo, el hecho de tomar hormonas para controlar mis ciclos dejó de hacerme sentido, así que las dejé. Es contradictorio, porque desde su invención los anticonceptivos llegan a la vida de la mujer como una promesa de libertad o de salud. A muchas les alivia enfermedades o una relación tortuosa con su periodo (en muchos casos todo lo contrario) y para la mayoría es un método de prevención de embarazo que en un país sin aborto legal además resulta fundamental. Yo en lo personal comencé a ver las pastillas como algo invasivo, una forma de control del cuerpo femenino en que las mujeres asumen toda la responsabilidad de la prevención del embarazo a costa no solo de nuestra salud, sino de desconectarnos de nuestro propio cuerpo, acostumbrándonos a una relación con nuestro ciclo ajena a la realidad. Debo confesar de todas formas que tomar la decisión de dejar las pastillas no es nada fácil. Desintoxicar y volver a equilibrar mi cuerpo me costó más de dos años. En muchos sentidos es tentador y mucho más fácil tomar pastillas, pero para mí fue más importante aprender a entender mi cuerpo tal cual es, dejar de ver al ciclo menstrual como una enfermedad terrible con síntomas que hay que palear, vivirlo como algo inherente a la mujer y entender que esos cambios físicos y emocionales dentro del mes tienen una razón y un sentido. Pero sobre todo, liberarme de la idea de que estoy obligada a asumir tomar toda la responsabilidad frente a la prevención del embarazo a costa de mi propia salud.
  5. Un año sabático en familia Loreto Novoa y Michel Tiara tomaron una decisión: renunciar a sus trabajos, sacar a los niños del colegio y vender la casa para viajar en familia por Europa y Estados Unidos durante un año. Como los ricos y famosos, pero en nuestro caso, que somos profesionales, fue puro atrevimiento, dice Loreto. Aquí, ella comparte lo vivido y recorrido. Texto y fotos: Loreto Novoa Esta historia parte así: un día dejamos nuestra vida tal y como la conocíamos y, al otro, partimos a recorrer el mundo. Nos lanzamos como lo hacen esas parejas que salen saltando al vacío en las típicas fotos de redes sociales. Pero, en vez de ser dos, fuimos cuatro: una familia completa partiendo a la aventura. La idea surgió de algo muy trivial. Leí una entrevista al periodista Matías del Río donde contaba del año sabático que pasó en Estados Unidos con toda su familia. Algo me resonó y ese día le estuve dando vueltas: me resultaba tan inspirador y motivante imaginarnos en algo así. Con Michel, mi marido, siempre fuimos buenos para viajar. Cuando no teníamos hijos, éramos capaces de no comprarnos ni calcetines durante un año con tal de ir a Madrid. O a veces coincidíamos con mi mamá otra gran compañera de viajes y nos largábamos más lejos, a El Cairo o a Estambul. Pero eran viajes acotados a las tres semanas legales de vacaciones que tiene todo el mundo. Cuando Michel llegó del trabajo le hablé de esa entrevista y le dije: podríamos hacer lo mismo. Michel tenía entonces 44 y trabajaba como subgerente de una entidad financiera; yo, 45 y era periodista freelance. Nuestra vida estaba centrada en el trabajo, los amigos, la familia y nuestros dos hijos, Federico y Sofía, de 10 y 6 años. Ellos, por su lado, también tenían sus propias fotos sonriendo en playas con palmeras, paisajes boscosos o alguna costanera del litoral central, pero no más. Llegar con ellos hasta la Torre Eiffel era algo que soñábamos hacer alguna vez, pero en un futuro lejano. ¿Y si lo hiciéramos ahora?, le dije a Michel. Ahora parecía el momento correcto: los niños aún eran chicos y nosotros todavía estábamos en una edad donde las maletas se llenan con ropa y no con remedios. Pero Michel le puso realismo al asunto: Un año sabático es caro. Y Matías del Río debe ganar varios millones más que tú, que eres periodista freelance, me dijo. Tenía razón. Así es que me callé y archivé la idea. Pero, para mi sorpresa, Michel no lo olvidó. Tres días después me dijo: Ya sé cómo podríamos hacerlo: vendamos la casa. Sonreímos, nos abrazamos y nos aplicamos para entrar rápido en modo avión. Tres requisitos Antes de lanzarnos a vivir este sueño, nos impusimos cumplir tres tareas. Uno, guardamos parte del dinero de la venta de la casa como reserva para nuestro regreso. Dos, renunciamos a todo trabajos y colegio, con excepción de la isapre que continuamos pagando, además del seguro de salud familiar con cobertura en el extranjero. Tres, pedimos al colegio de nuestros hijos que guardara sus matrículas porque en Chile no es cosa de inscribir a los niños estando en otro país, salvo si eres diplomático o quizás famoso. Y nosotros estamos lejos de calificar en esos ámbitos. De paso, obtuvimos cartas del director, escritas en inglés, explicando que Fede y Sofi eran alumnos regulares, en caso de que alguna policía internacional quisiera velar por el derecho a educación de este par de niños. Partimos estos trámites en julio de 2014 y en octubre de ese año pusimos en venta la casa. Tardamos tres meses en cumplir con esto, por lo que dejamos enero y febrero para guardar nuestros muebles y prepararnos para el viaje. Todo bien, salvo por un detalle: nuestros hijos no querían viajar. Menos, pensar que tendrían que volver un año después a un curso más abajo. Y qué decir de perder sus amigos y su casa. Es que vivíamos en un bello condominio sobrepoblado de niños de su edad, cerca de su colegio, del Metro (yo no manejo) y del lugar de trabajo de Michel. Además, en nuestro jardín crecía un magnolio de flores rosadas que habría querido guardar también en la bodega que arrendamos. En resumen: teníamos una vida plácida que decidimos cambiar por mirar el mundo. Madrid, París, Nueva York Nuestros hijos no querían viajar. Menos pensar que tendrían que volver un año después a un curso más abajo. Perder los amigos, su casa. Es que vivíamos en un bello condominio sobrepoblado de niños de su edad que, además, estaba cerca de su colegio. Partimos el 8 de abril de 2015. Nos quedamos tres días en Buenos Aires y luego seguimos a Madrid, donde permanecimos un mes y medio. Arrendamos un departamento grande, decorado con adornos blancos y dorados, ubicado a dos cuadras de la Gran Vía. Fue el momento de acomodarnos a no tener rutinas, a pasear por la ciudad, a darnos tiempo para ir al supermercado y a cocinar en casa. Yo, que no distinguía el cilantro del perejil, tuve que aprender a desenvolverme en la cocina, partiendo por lo elemental: hacer arroz y cocer papas. Desde Madrid, visitamos, por el día, Toledo, Segovia, Salamanca, Guadalajara y El Escorial. Luego nos quedamos en Barcelona, en un departamento pequeño pero ubicado en un barrio lleno de cafeterías, verdulerías y esa gran basílica que todavía se construye. Era primavera, época rica para caminar. A los dos meses de iniciado el viaje, nos trasladamos a Francia. No sé cómo describir la placidez de despertar, salir del departamento, caminar una cuadra y encontrarse como si nada con el río Sena, con los techos grises de los edificios. Increíble. También visitamos Carcassonne, Arles y Saint Rémy. Nos quedamos una semana en la ciudad amurallada de Avignon. Y seguimos con Versalles, Disneyland Paris, Ámsterdam y Praga. A los tres meses, cuando se cumplía el plazo de la visa de turista, viajamos a Estados Unidos, donde vivimos un mes y medio en Harlem, Nueva York. Los arriendos son más caros que en París, pero conseguimos por internet un lugar a seis cuadras del Central Park: un departamento pequeño, con poca ventilación, que en todo caso no fue tema para los niños, que estaban felices porque ahí había Netflix. En Harlem había latinos que se levantan a las seis de la mañana para sacar adelante sus lavanderías o sus carros de comida. Allí conocimos a Dereck; siempre estaba sentado en su silla de ruedas en la vereda, a la salida del departamento. No entendía qué estábamos haciendo ahí. Con Michel cuando salía a fumar hablaban de las estrellas y de que en Harlem no se ve ni se oye nada. Un día dejamos de verlo. A Michel le dijeron que estaba enfermo y que había muerto. Nunca lo pudimos comprobar, pero hasta el último día salíamos del departamento mirando para todos lados, a ver si aparecía. Permanecimos 90 días entre Nueva York, Filadelfia, Boston, Salem, Washington, Orlando, Miami y Fort Lauderdale. El día que expiraba la autorización de Visa Waiver, tomamos un avión y nos fuimos por tres meses a vivir a una casa que arrendamos en Londres, entre el otoño y la Navidad. Hacía frío y oscurecía a las cuatro de la tarde, pero me atrevo a decir que de este lugar son los recuerdos más impactantes. Quizás por la belleza de todos sus rincones (allá, hasta las bolsas de los supermercados son hermosas) o quizás también porque fue el lugar donde permanecimos viviendo por más tiempo. ¡Qué placer caminar por esa ciudad limpia y con sistema de transporte expedito y puntual! Además, con muchos sitios para visitar en tren. Gracias a que tuvimos visitas ilustres como mi hermana, mi suegra, mi cuñado y mi mamá recorrimos lugares como Oxford, York, Windsor, Cambridge, Canterbury, Edimburgo y Dublín. Aprovechándonos que el Reino Unido no es parte del espacio Schengen (acuerdo suscrito por algunos países de la Unión Europea que permite el libre tránsito por 90 días) pudimos continuar viviendo los últimos dos meses en Europa, esta vez arrendando en Italia (que sí es Schengen), justo al lado del Vaticano. Desde Roma visitamos Ostia, Florencia, Siena, Pisa, Nápoles, Pompeya y Venecia, además de regresar a Ámsterdam y París. ¡Tanta belleza en nuestros ojos! Tanto ocio bien vivido. Más Simpsons que Flanders Debo confesar que si hay algo que ayuda bastante a viajar por un año es tener personalidades relajadas y poco estructuradas. Con Michel somos más Simpsons que Flanders aunque, claro, sin tanta desidia. No nos importó ir con maletas livianas (tres jeans, dos faldas, dos suéteres, cinco poleras, tres camisetas, una parca, dos pares de zapatillas, sandalias y ropa interior), ni usar ropa arrugada ni dejar de comer sagradamente las cuatro comidas del día. Para nuestros hijos, eso sí, nunca faltó la dosis de zanahorias ni kiwis. Pero no dejábamos al azar la programación viajera. Aquí éramos disciplinados. Gracias a internet, compramos pasajes y arrendamos casas y departamentos con bastante antelación. No solo pudimos ahorrar dinero, sino que también nos ayudó para hacer cada travesía de manera casi relajada. Nunca levantándonos apurados. Nunca tuve que gritar ¡Kevin!, como la madre de Mi Pobre Angelito que arriba del avión se da cuenta de que olvidó a un hijo en casa. Ni Fede ni Sofi vivieron el estrés del viaje. Solo la obligación de levantarse temprano, de vez en cuando, para cargar sus mochilas o maletas con ruedas, tomar el metro y llegar a la estación de trenes. Estando en Europa, me di cuenta de que en Chile subestimamos mucho a los niños. Está el mito o miedo que se aburran en los viajes, pero eso puede revertirse. Lo usual era que camináramos un promedio de 10 kilómetros diarios y casi no era tema para ellos. Tampoco las largas distancias. El secreto: conciliar gustos y respetar ritmos. Si un día viajábamos muchas horas, al siguiente dormíamos hasta el mediodía. Si una mañana la dedicábamos a ver cuadros, a la tarde nos tocaba navegar en alguna laguna de un gran parque. Si comenzaban a aburrirse arriba del tren, inventábamos cuentos o jugábamos a las mentes pensales, un juego, bautizado así por Sofi, que consistía en adivinar qué estaba pensando el otro. Por cierto, nada de esto fue automático. Pasaron meses desde el no querer viajar hasta el llegar a caminar por horas sin reclamar. Un proceso paulatino donde ayudó bastante el hecho de que Fede y Sofi se involucraran más con el viaje, escogiendo destinos y departamentos que arrendar. Fue también en esos primeros meses cuando leí blogs de familias viajeras donde explicaban sus fórmulas para ocuparse del aprendizaje de los hijos. Unos, optan por someterlos a exámenes libres (una vez que llegan a su país) y otros, por la educación en movimiento, es decir, sacar a los niños de colegio (como nosotros) y aprovechar los distintos escenarios visitados para enseñar in situ historia, arte o geografía. Si en algún minuto pensamos con Michel en la idea de que dieran exámenes libres, el impulso duró poco porque no podíamos cargar peso con textos escolares y porque la perfección de un año salvájico como bautizamos a nuestro viaje no es compatible con estar estudiando diariamente. De manera que viajamos con el Silabario para Sofi, unas fotocopias de comprensión lectora (cuyas hojas íbamos arrancando a medida que Fede leía) y su libro de matemáticas. ¡Pero si estoy en vacaciones y no tengo que estudiar!, protestaba enérgicamente mi hijo al comienzo del viaje. De a poco, los niños se fueron adaptando. Repasaban materias cuando permanecíamos varias semanas en un mismo lugar, además de estar todo el tiempo sometidos a esta educación en movimiento, bastante más dinámica y entretenida. ¿Y por qué acá oscurece a las cuatro de la tarde? ¿Cómo se llama ese esqueleto de animal prehistórico que fue sacado de Chile para instalarlo en este museo?. Y así, todos los días. Por nuestra parte, nosotros los padres, aprovechamos de mejorar nuestro inglés de manera on line. Menos aprensivos Ahora que pienso sobre el viaje, reconozco cosas que aprendimos y recuerdo algunos episodios. Estando en España, al inicio del viaje, más de una vez nos topamos con papás que llevaban a sus niños en la parte trasera de sus motos. La primera vez que lo vi, juzgué la maniobra como imprudente, algo que también causó la impresión de mis hijos. Pero, con el paso de los días, nos dimos cuenta de que eran muchas las familias que hacían esto y no vimos a ningún niño soltándose o haciendo equilibrio. ¡Sabían comportarse! Escenas que presenciamos mientras enseñábamos a nuestros hijos a no subirse a las esculturas de las calles, a no hablar fuerte dentro de los museos ni a gritar en los departamentos después de las 10 de la noche. Estando en París, también recordé lo que una vez me había dicho una francesa y es que allá los niños desde pequeños comen caviar y foie gras. No existe la papa frita y el nugget en los menús infantiles de los restoranes, sino la misma comida de adultos, pero en porciones pequeñas. En Londres, por su parte, los niños desde chicos se van solos a comprar, al colegio y ¿qué sucede? Los autos se detienen y los vendedores de las tiendas los escuchan y les entregan el vuelto correcto. Nunca vimos mallas protectoras de ventanas. O sea, mamá acá los adultos confían en los niños, me dijo mi hija Sofía. Y tenía razón. Sin duda, este viaje nos enseñó a ser algo menos aprensivos. Nosotros, en nuestra casa en Santiago, teníamos mallas protectoras para las ventanas del segundo piso. Ahora lo digo y me río, pero antes no concebía la vida de otra manera. Es decir, nunca se nos ocurrió que podíamos enseñarles a los niños a no tirarse por la ventana, en vez de enrejar todo. Volver Al llegar a Chile, el 1 de marzo de 2016, los niños volvieron a su colegio de inmediato: a lo bruto. No hubo tiempo para adaptarse. Nos instalamos el primer mes en el departamento de mis papás mientras buscábamos algo que arrendar. Nosotros, por otro lado, sabíamos que teníamos que reinventarnos. En este país, los viajes se aplauden socialmente, pero no a nivel laboral. Michel abrió un negocio de minimarket y, además, recientemente entró a trabajar en un banco, en tanto yo volví a colaborar con algunos medios escritos. No fue fácil. Se han escrito libros sobre lo difícil que es regresar después de un largo viaje. Más si fue ocio puro como lo fue nuestra experiencia. Lo cierto es que fuimos acomodándonos y supimos rescatar los grandes momentos. Me gustó aprender con Michel formas de reciclar la basura y de educar a los niños de manera más libre. Me gustó también lo que la experiencia dejó en los niños que ahora se cuestionan todo, se volvieron buenos para caminar y más dispuestos a disfrutar la ciudad. En el viaje aprendieron a mirar. Fede, por ejemplo, le tomó el gusto a sacar fotos de paisajes y detalles. Y Sofi de pronto empezó a dibujar y cada vez que entrábamos a alguna iglesia gótica y algo le llamaba la atención, sacaba su libretita y su lápiz; conservo cada uno de esos dibujos como piezas únicas.
  6. 03 Marzo 2017 Las mejores portadas de la Revista Time en sus 94 años de historia El 3 de marzo de 1923 el semanario lanzó su primera publicación que llevó en la portada al republicano Joseph Gurnet Cannon, quien se encontraba terminando un largo periodo como político. Un 3 de marzo de 1923 la revista Time lanzó su primera edición, convitiéndose de esta manera en el primer semanario en circulación en Estados Unidos y que sirvió de influencia para la posterior aparición de otras publicaciones. La primera portada tuvo como protagonista a Joseph Gurney Cannon, quien fuera un político republicano estadounidense y presidente de la Cámara de Representantes. El artículo en su nombre fue debido al último día que cumplió en el cargo de Presidente de la Cámara de Representantes. En ese momento era la persona que más había permanecido en esa posición. De acuerdo a la revista, Gurney Cannon era un “gran anciano del Congreso” que se retiraba de la vida pública a los 86 años de edad, tras haber servido 23 años en el cargo. “El tío Joe es algo más que un político cumpliendo un récord de edad, es la encarnación de una tradición, de una teoría política”. A lo largo de sus años, el semanario se ha posicionado como uno de los medios más influyentes del periodismo internacional, llegando incluso a publicar anualmente al “personaje del año”, que no necesariamente es una persona. En 1982 la portada se la llevó el computador personal bajo el título “la máquina del año”. Lee también: Las 10 portadas más pólemicas de la revista TimeEn sus últimas versiones, Time ha dedicado también sus portadas al “caos” en la Casa Blanca de Donald Trump, a Snapchat, Adele, Vladimir Putin, Barack Obama, entre otros. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/las-mejores-portadas-la-revista-time-94-anos-historia/
  7. 04 de octubre del 2016 / 13:01 Hrs Revista Qué Pasa pide revisar resolución en su contra por nota que provocó querella de Bachelet El semanario manifestó en su texto de reconsideración que "sin ánimo de atribuir al Consejo sesgo alguno, aparentemente sostiene que la Presidenta tiene mayor protección en su honor que el resto de las personas". Luego de que el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación determinara sancionar a Revista Qué Pasa por la nota periodística sobre la Presidenta Michelle Bachelet y su vinculación con el caso Caval, el semanario dio a conocer el texto de reconsideración para que se revise la resolución contra el medio. Según aseguró la revista, el fallo del Consejo es "injusto", por lo cual presentaron antecedentes adicionales que no pudieron mostrar en su oportunidad, por estar pendiente en aquel entonces el juicio criminal que presentó Bachelet -que ya fue retirado- en contra de los periodistas involucrados. Dentro del texto se menciona que el "interés público de la noticia justificaba la publicación de las declaraciones contenidas en las grabaciones acompañadas en el expediente". Por otra parte, como parte de la resolución del Consejo se indica que se llegó a la"convicción" de que "el trabajo periodístico adolece de los mismos problemas éticos de las ediciones online anteriormente analizadas, en vista de que es deber del medio de comunicación evaluar las declaraciones que obtenga de su trabajo periodístico tanto de la perspectiva de la credibilidad de las fuentes así como del necesario contraste de los juicios y valoraciones efectuados con terceras personas". Ante esto Qué Pasa precisó que el organismo regulador "pretende imponer" a la revista "un estándar que jamás se ha exigido en ninguna resolución anterior. Esto es que se verifique la veracidad de las piezas de un expediente judicial". Además, agregan que esa exigencia es "desproporcionada" y "carente de realismo". "De qué manera revista Qué Pasa pudo haber faltado a la ética periodística por no verificar los dichos contenidos en una interceptación telefónica autorizada por la justicia", agregan. En el texto de reconsideración, el semanario añade que "sin ánimo de atribuir al Consejo sesgo alguno, aparentemente sostiene que la Presidenta tiene mayor protección en su honor que el resto de las personas. Lo dice al señalar: 'Lo anterior, en función de las implicancias que tendría la presunción de inocencia de las personas aludidas'". LEE EL TEXTO COMPLETO EN EL SIGUIENTE LINK. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/politica/2016/10/674-699296-9-revista-que-pasa-pide-revisar-resolucion-en-su-contra-por-nota-que-provoco.shtml
  8. 16 Septiembre 2016 Sancionan a Qué Pasa por publicar escuchas telefónicas que aluden a Bachelet El Consejo de los Medios de Ética denunció a la revista por haber publicado en su página web y en su edición impresa transcripciones de conversaciones telefónicas de uno de los imputados en el “caso Caval”. En una resolución, aceptada de manera unánime, el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación Social decidió sancionar a la revista Qué Pasa tras la publicación de conversaciones telefónicas del caso Caval donde se aludía a la Presidenta Michelle Bachelet. Luego que el Consejo recibiera dos “denuncias de particulares contra el semanario Qué Pasa, con motivo de las publicaciones efectuadas por este medio de comunicación tanto en su sitio digital como en su edición impresa los días 26 y 27 de mayo de 2016, respectivamente, las que contenían transcripciones de conversaciones telefónicas sostenidas por uno de los imputados en el “caso Caval” -obtenidas por Carabineros mediante interceptaciones a su teléfono celular- en las cuales se atribuían beneficios económicos derivados de dicho caso a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, además de relacionar a terceras personas con hechos que revisten responsabilidad criminal”, según consigna The Clinic. La resolución fue aceptada por los consejeros Abraham Santibáñez (presidente), Francisca Alessandri, Jaime Bellolio Rodríguez, Bernardo Donoso, Mercedes Ducci, María Elena Gronemeyer, María José Lecaros y Patricia Politzer. Según el medio, el fallo señala que “acoger la denuncia presentada contra la revista Qué Pasa por falta a la ética periodística respecto de las publicaciones antes referidas”. El Consejo decidió “sancionar al medio de prensa referido por la falta a la ética cometida, exigiendo la publicación de un extracto de esta resolución". Además agrega que “la publicación, que no podrá incorporar comentarios adicionales, deberá realizarse en un plazo no superior a diez días hábiles contados desde que quede firme la presente resolución”. Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2016/09/16/sancionan-a-que-pasa-por-publicar-escuchas-telefonicas-que-aluden-a-bachelet/
  9. 09 de septiembre del 2016 / 13:42 Hrs El polémico mensaje racista que apareció en revista de una aerolínea china En la publicación llaman a los turistas que visitan Londres a que tengan precaución en barrios donde viven indios, paquistaníes y negros. Gran molestia generó en Reino Unido una publicación contenida en la revista "Wings of China" que es repartida en algunos vuelos de la aerolínea Air China. Y es que se llamó a los turistas a tener precaución con algunos barrios londinenses donde residen con mayor proporción negros, indios y paquistaníes. El hecho fue dado a conocer por la periodista Haze Fan de la cadena CNBC, quien compartió una fotografía con el mensaje a través de su cuenta en Twitter. "Londres es generalmente un lugar seguro para viajar, sin embargo las precauciones son necesarias cuando entren en áreas pobladas principalmente por indios, paquistaníes y negros", indica el artículo. Además, agregan que "aconsejamos a los turistas no salir solos de noche y que las muejres siempre estén acompañadas con otras personas cuando viajen". Tras las reacciones en redes sociales y la manifestación de molestia de algunos políticos británicos, la aerolínea respondió asegurando que lo publicado no representa la opinión de Air China. Así, explicaron que Wings of China es sólo una de más de cien revistas que son distribuídas en sus aviones en varios idiomas. Seguir Haze Fan‏@journohaze My story on my own experience reading Air China tips on safety in #London @MayorofLondon @markboleat Fuente: http://www.latercera.com/noticia/mundo/2016/09/678-696020-9-el-polemico-mensaje-racista-que-aparecio-en-revista-de-una-aerolinea-china.shtml
  10. 08.04.2016 Comentarios clasistas en redes sociales tras portada de Revista Paula con nueva imagen de Luli La entrevista publicada hoy, está acompañada por una serie de fotografías que dieron pie a ataques contra la modelo Por [email protected] Revista Paula Diversas reacciones causó la última edición de revista Paula por llevar a Nicole Moreno, alias Luli, en portada. La empresaria y modelo televisiva concedió una entrevista al periodista Oscar Contardo, pero no fue el grueso de la conversación sostenida lo que (más) llamó la atención de los usuarios de redes sociales, sino la sesión de fotos contenida tanto dentro como fuera de las páginas del medio. A parte de, precisamente, ser rostro de Paula, una revista “papel couché” conocida por ofrecer contenidos para públicos de clase alta. En las imágenes, en blanco y negro, Nicole Moreno luce una figura esbelta y de rostro delgado, con ropa vaporosa y cabello liso y airoso, que le dan un look de mucho garbo y gracia. Esto, despertó varias alabanzas físicas, algunos reproches políticos acusándola de haber perdido los arraigos de sus orígenes populares, y críticas contra la revista por titular la entrevista como “Una criatura llamada Luli”. Pero lo más alarmante fueron los ataques clasistas recibidos por la joven de 29 años, por parte de algunos usuarios de Twitter que con absurda propiedad dieron cuenta de lo que todavía falta mucho por avanzar en temas de discriminación y machismo en nuestro país. Luli es un jurel tipo salmón en revista Paula — Alfonso (@CepedaMiran) 8 de abril de 2016 Para mí Luli es y será siempre una ORDINARIA *sopla las migas que bota el pan con lisa sobre el teclado* — leso (@rorroAsdf) 8 de abril de 2016 La Luli se ve estupenda en la portada de la Paula. Pero su ADN sigue siendo la misma chana de siempre pero bien emperifollá. — Maca Ilabaca Burrows (@macailabaca) 8 de abril de 2016 Ahora quiere ser la refinada y abc1 jajaja pero nadie te compra esa wea Luli @luisthno2016 — Eduardo (@edovald2016) 8 de abril de 2016 La luli aunque se vista de seda mona (chana) queda — Pachi S. (@PazSotoP) 8 de abril de 2016 Fuente: http://www.eldesconcierto.cl/pais-desconcertado/2016/04/08/comentarios-clasistas-en-redes-sociales-tras-portada-de-revista-paula-con-nueva-imagen-de-luli/
  11. Revista Time trata de "matón" a Donald Trump En su última portada, la publicación estadounidense también lo llama "demagogo". El precandidato presidencial Donald Trump ha sido el centro de polémicas desde que inscribió su candidatura. Representante del Partido Republicano y claro favorito luego de las votaciones del "Súper Martes", el empresario no deja de causar polémicas por sus declaraciones que demuestran un abierto rechazo por varios grupos minoritarios. A la fecha, Trump acumula ofensas y críticas al papa Francisco, reporteros, residentes de Iowa, afroamericanos, musulmanes, mexicanos y a los defensores de los inmigrantes, a los que describió como "violadores" por cruzar la frontera al sur de Estados Unidos. En medio de la expectativa de cómo seguirá su carrera presidencial, la revista Time dedicó su última portada al multimillonario promotor inmobiliario, que también es autor de superventas y una figura en la televisión. Aquí la publicación destaca parte de las que considera que son sus cualidades:"matón", "hombre de espectáculos (showman)", "paracaidista", "demagogo" y deja en espera la casilla dedicada a "el 45° presidente de los Estados Unidos". www.latercera.com
  12. Valparaíso elegida como una de las 50 ciudades más bellas del mundo Según la versión digital de la revista "Condé Nas Traveler", que tiene por temática principal el turismo, la ciudad porteña figura como una de las más hermosas. Valparaíso, nuevamente, ha sido destacado como destino turístico dadas sus características inconfundibles que, unidas, generan un localidad inconfundiblemente bella y atractiva. La capital de la Quinta Región, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco, deslumbra con su irregular arquitectura, sus coloridas viviendas que inundan la totalidad de los 22 cerros que la componen, los cuales no están exentos de la vida bohemia idiosincrásica que se vive en sus calles aledañas al Océano Pacífico. La metrópoli cultural sobresale, además, por sus propuestas culinarias, el arte de los grafitis que plagan los cerros, sus diversificadas apuestas turísticas, en sumatoria al valor agregado que tiene aquella mezcla del siglo XIX con la actualidad, logrando ser una experiencia para ciudadanos chilenos como extranjeros que la visitan. En el listado realizado por la versión digital revista, la Ciudad Puerto catalogada como "la más pintoresca del país" es acompañada por otras cuatro ciudades en el continente- Buenos Aires, Quito, Cartagena de Indias y Río de Janeiro- mientras es comparada a nivel global con ciudades como París, Nueva York, Londres, Ciudad del Cabo, entre otras 45 restantes. www.latercera.com
  13. Charlie Hebdo desafía con su nueva portada tras los atentados en París La publicación francesa, que fue víctima de un atentado en enero de 2015, hizo referencia a los ataques perpetrados por el Estado Islámico este viernes en París con una polémica portada. "Ellos tienen armas. Que se jodan. ¡Nosotros tenemos champagne!", consigna la irónica publicación. Foto: AFP SANTIAGO.- Un hombre con cuerpo acribillado bailando y tomando champaña. Ésta es la imagen que presenta la nueva versión de la revista francesa Charlie Hebdo, para hacer referencia a los atentados ocurridos en París. "Ellos tienen armas. Que se jodan. ¡Nosotros tenemos champagne!", consigna la irónica publicación, cuyo mensaje está dirigido en tono de burla al grupo yihadista Estado Islámico, que se atribuyó el ataque donde murieron al menos 129 personas. Pero no fue el único. Otro texto de la revista expresa: "los franceses vuelven a la vida normal", el que se muestra acompañado por una caricatura de fantasmas con boinas y baguette, también haciendo referencia a los ataques en Francia. Así, la revista, fiel a su estilo irónico aseguró en su editorial que "se sospechaba que a los atentados de enero les seguirían otros ataques. Esperábamos, resignados, que cayera sobre nuestras cabezas, como una espada de Damocles". "Je suis Charlie" No es primera vez que Cherlie Hebdo se enfrenta al Estado Islámico. El fanatismo religioso es una de sus temáticas favoritas y la revista se hizo mundialmente conocida a raíz de varias caricaturas de Mahoma publicadas en su portada en 2012, lo que irritó a los sectores fundamentalistas islámicos. Por ello, el grupo radical Estado Islámico ya los tenía entre sus objetivos. La revista fue amenazada con ser víctima de atentados por las burlas en contra del profeta. El 7 de enero de este año, las advertencias de los yihadistas se concretaron. Un escuadrón del grupo islamista irrumpió en una reunión editorial de la publicación. Decenas de disparos infringidos por los radicales, terminaron con la vida de once personas, entre ellos trabajadores y agentes de policía que concurrieron al lugar ante el siniestro y que cayeron a las afueras del edificio de la revista. El atentado provocó muestras de apoyo en todo el mundo, lo que hizo masiva la frase "Je suis Charlie" o "Todos somos Charlie". Tras los ataques, las publicaciones en respuesta a los extremistas estuvieron lejos de terminar, lo que se repite hoy ante los atentados en París. Fuente: http://www.emol.com/noticias/Internacional/2015/11/17/759569/Charlie-Hebdo-lanza-su-nueva-portada-tras-los-atentados-en-Paris.html
  14. Ministro del Tribunal Constitucional colaboró con revista Neonazi chilena El hermano de José Ignacio Vásquez, era el subdirector de la revista 'Ciudad de los Césares' y ex dirigente de Patria y Libertad. ADNradio.cl | Octubre 8 de 2015 El nuevo ministro del Tribunal Constitucional, José Ignacio Vásquez Márquez, colaboró constantemente con la revista calificada dentro de los grupos de producción política y cultural neonazi chilena, Ciudad de los Césares. Según publica The Clinic On Line la revista era sub dirigida por el hermano del ministro quien era dirigente de Patria y Libertad José Agustín Vásquez. En tanto como director figura Erwin Robertson, admirador del escritor Miguel Serrano y ex miembro de “Ofensiva Nacionalista de Liberación”, un grupo de ultra derecha anterior a Patria y Libertad donde compartía con el fallecido ex colaborador de la DINA Enrique Arancibia Clavel, condenado por el crimen del general Carlos Prats y su esposa. El flamante nuevo integrante del TC fue parte del Consejo de Redacción de la revista desde 1989 hasta al menos 1996, aunque siguió participando como autor de algunos artículos y expuso en los Encuentros de la América Románica de Política y Cultura Alternativa organizados por la misma revista. Un artículo suyo del año 1998 se refiere a la detención de Augusto Pinochet en Londres, a propósito de la competencia de tribunales internacionales y la “inmunidad de soberanía”. En ella el abogado habla sobre la posibilidad de un Estado de Derecho Internacional, donde el proceso podría terminar siendo “una auténtica tiranía universal y el surgimiento de un nuevo y más efectivo Leviathán”. Uno de sus textos más conocidos es el titulado “La izquierda mira a Carl Schmitt”, de marzo de 2004, donde repasa la influencia del filósofo jurídico alemán que militó en el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, homenajeado por el franquismo, y que fue considerado algo así como el Fiscal General del Tercer Reich. Fuente: http://www.adnradio.cl/noticias/nacional/ministro-del-tribunal-constitucional-colaboro-con-revista-neonazi-chilena/20151008/nota/2962363.aspx
  15. Madonna por fin se refiere a lo que piensa de Born this way... "La única vez que critiqué a Gaga fue cuando sentí que ella copió descaradamente una de mis canciones. No tiene nada que ver con que ella esté 'tomando mi corona'. Sí pienso que es una muy talentosa cantante y compositora. Solamente se trató de un problema. Y todos obviamente lo convirtieron en una enorme disputa, lo cual pienso que es muy aburrido. ¿Y sabes qué? Ya no me importa. Aquí está el asunto: algún día todos van a callarse y no opinarán más sobre esto. ¡Ya verás! Tengo un plan." -- Madonna para Rolling Stone. http://www.digitalspy.co.uk/music/news/a631439/madonna-denies-lady-gaga-feud-rumours-she-doesnt-want-my-crown.html
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