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  1. 19 Enero 2018 Brecha de aranceles que no cubren becas y créditos llega hasta $ 4,3 millones El Mineduc publicó hoy los valores de referencia que se utilizan para calcular el financiamiento de las ayudas estudiantiles. Grandes diferencias habrá este año entre los aranceles que cobran las universidades y los valores de referencia que establece el Estado para el financiamiento de carreras mediante becas y créditos. La mayor de estas brechas se registra en el caso del valor anual fijado para Odontología en la U. Andrés Bello, cuyo costo supera en $ 4.366.958 la estimación que hizo para 2018 el Ministerio de Educación. De acuerdo con la información publicada por el Mineduc, en dicho plantel esa carrera tiene un costo mensual de $ 7.952.520 y las becas y créditos que entrega el Estado solo cubren $ 3.585.562. Y al igual que este ejemplo, existen 1.665 carreras donde las universidades establecieron valores que duplican o más lo que debería costar según la cartera de Educación. Y esa diferencia es la que deben cubrir las familias. Por ejemplo, en el caso de Odontología en la U. Andrés Bello si un alumno cuenta con Crédito con Aval del Estado (CAE), este beneficio le financia hasta un máximo anual de $ 3.585.562, apoyo que viene acompañado de una deuda bancaria con los respectivos intereses. Pero, además, ese estudiante debe buscar la manera de costear lo que no cubre el apoyo estatal, que en este caso es de $ 4.366.958. El rector de la U. Andrés Bello, José Rodríguez, planteó que “Odontología es una carrera de alta calidad, con equipamiento de última tecnología y un cuerpo académico de primer nivel, entre otras características a destacar”. Y manifestó al respecto que “no contamos con aportes fiscales directos -como los planteles del Cruch- y nos financiamos casi en totalidad a través del arancel real”. La carrera de Odontología en la U. Mayor es la segunda con mayor brecha y sobre ello el rector del plantel, Rubén Covarrubias, dijo que “el Estado históricamente ha hecho un cálculo a la baja de este tipo de aranceles, y no se dan cuenta del alto costo que tiene poder implementar esta carrera, porque utilizamos campos clínicos del Estado que nos cobran ellos mismos y caros. Nuestro arancel se ajusta a lo que se necesita, con equipamiento superior que el de otras universidades: tenemos un sillón clínico por cada estudiante, en cambio en otros planteles deben compartirlos”. Desde el Mineduc explicaron que el cálculo de los aranceles de referencia se basa en una metodología estandarizada “que considera, para determinar los montos que financiará el Estado por cada carrera, un conjunto de criterios objetivos para evaluar la calidad de los programas, conocidos por las instituciones de educación superior”. Entre los indicadores que se consideran está el número de académicos que tienen las instituciones y su relación con la cantidad de estudiantes, los proyectos de investigación y de publicaciones científicas, además de las tasas de titulación oportuna, de retención estudiantil y los años de acreditación. Para el director ejecutivo de Acción Educar y ex asesor del Mineduc durante la primera administración de Sebastián Piñera, Raúl Figueroa, “en el caso de los jóvenes que estudian con becas o créditos, la brecha la deben cubrir por sus propios medios, lo que evidentemente puede afectar sus posibilidades de acceso. En este último caso, un buen diseño de las ayudas estudiantiles que combine adecuadamente las becas y los créditos puede permitir el financiamiento de la brecha, sin afectar ni al alumno ni a la universidad”. Para Figueroa, el hecho de que las brechas más elevadas correspondan a universidades privadas se debe a que “no reciben aportes basales del Estado y, por ende, dependen en gran medida de los aranceles para financiar tanto la docencia como la investigación, a diferencia de las Ues. estatales y las privadas del Cruch”. El investigador de la U. Diego Portales José Joaquín Brunner indicó que “ciertamente, hay un conjunto relativamente importante de carreras cuyo costo es extraordinariamente alto en comparación con los salarios promedio de las familias chilenas”. Y planteó que “la complejidad de todo este cuadro que emerge, confirma el error que significa estar debatiendo este tipo de materia en un proyecto de ley que se está tratando de aprobar a matacaballo en el parlamento”. Para el académico, la heterogeneidad de las brechas da cuenta de que “el gobierno no tiene un modo suficientemente sofisticado para calcular valores referenciales para una masa tan grande de carreras e instituciones”. En esa misma línea, el economista de la U. Católica, Carlos Williamson apunta “que lo que se requiere -y es lo que se ha tratado de corregir- es pasar de un método artesanal de cálculo de aranceles de referencia a un sistema con un comité de expertos que haga un análisis más fino de los costos de docencia y de investigación que tienen las instituciones”. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/brecha-aranceles-no-cubren-becas-creditos-llega-43-millones/
  2. 04 Diciembre 2016 Adriana Delpiano: “Abrir más becas a las privadas era romper una línea de diferenciación, eso es verdad” Añade que con más y mejores ayudas fiscales que cubran hasta el séptimo decil, el avance de la gratuidad se hace más factible. Secretaria de Estado asume que al ampliar beneficios a universidades privadas se ayuda a equilibrar el sistema. Por uno de los monitores del estudio de LaTerceraTV desfilan varias fotos de la ministra de Educación, Adriana Delpiano. Faltan minutos para iniciar esta entrevista y ella repara en una imagen que la muestra junto al titular de Hacienda, Rodrigo Valdés, sentados en la testera de la sala de la Cámara de Diputados. “Te acuerdas de ese día”, le comenta a su asesora de prensa. “Eran como las dos de la mañana. Mira las caras de agotamiento”. El recuerdo se remonta a casi una semana, cuando discutía el presupuesto de su cartera, en una intensa negociación con la derecha, que evitó que la glosa de gratuidad llegara al Tribunal Constitucional y, con ello, se pusiera en riesgo la extensión de beneficios al sistema técnico. “Era muy importante que pudiéramos abrir este año la posibilidad de que se sumaran más instituciones a la gratuidad con el ingreso de centros de formación técnica e institutos profesionales. Son 14 los que tienen más de cuatro años de acreditación y han firmado un acuerdo con el ministerio para pasar a ser sin fines de lucro, por lo tanto, estamos a la espera de que antes del 15 de diciembre, que es el plazo que tienen para entregar sus estatutos o fórmula de estatutos”, indica. ¿Hay alguna estimación de cuántas instituciones podrían, efectivamente, sumarse a la gratuidad el 2017? La próxima semana tendremos una reunión con las 14 instituciones que firmaron el año pasado una carta de compromiso con el ministerio para ver si eso se mantiene, para hacer bien los cálculos de cuántos alumnos podrían ser y si van a entrar en 2017. Este año ingresaron aproximadamente 150 mil alumnos, ¿cuál es la estimación para el segundo año? Creo que vamos a llegar a 270 mil en total. Calculamos que pueden ser cerca de 100 mil los estudiantes de centros de formación técnica e institutos profesionales que puedan entrar, más los primeros años de todas las instituciones que adhirieron a gratuidad el año anterior. ¿Podría haber más universidades? Creemos que hay algunas universidades que pueden ingresar este año y quiero decirle una cosa, hay muchas instituciones que señalan que al entrar en gratuidad pierden recursos, porque el arancel que pueden cobrar es regulado, es un promedio de acuerdo a la cantidad de años de acreditación que tiene la universidad… Puntualmente, este año hubo 15 universidades de las 30 que participaron en la gratuidad, que terminaron con un déficit. Déficit en algunos casos muy pequeños y en otros que realmente fueron mayores. El año pasado establecimos un fondo para compensar en parte este diferencial. Este año nuevamente estarán esos recursos, pero es muy importante señalar que las familias no sólo están pagando la docencia, sino que están financiando la universidad, y este es un país donde las familias hacen los mayores aportes en el pago a la educación superior. Entonces, tenemos que ir como país diferenciando lo que son fondos de investigación, de extensión, etc. La Presidenta Michelle Bachelet y usted también han dicho que la gratuidad llegó para quedarse, pero ¿está para seguir avanzando? ¿Se mantiene el compromiso de llegar al sexto decil en 2018? Hasta aquí, salvo que suceda algún hecho que no podamos esperar, claramente el compromiso es que termine el gobierno de la Presidenta habiendo avanzando al sexto decil. Eso es muy importante, porque una de las cosas que se dio en esta discusión presupuestaria es que hay dos tipos de becas para las universidades: hay una que es la Juan Gómez Millas, que cubre cerca de $ 1.200.000 y que la puede recibir cualquier estudiante en cualquier universidad, sea pública o privada. Y tenemos, por otro lado, la beca Bicentenario, que es una beca mejor (cubre el arancel de referencia), que se estableció hace años exclusivamente para las universidades del Cruch. Esta beca es bastante más cercana al arancel, debe ser de $ 2 millones y tanto (en promedio), entonces este año lo que se va a hacer es extender 3.500 becas de éstas, que son mejores, para las instituciones privadas que tengan más de cuatro años de acreditación, que no tengan lucro en los controladores, y que, al menos, el 80% de sus estudiantes tenga un promedio sobre 450 puntos ponderados entre PSU, nota y ranking. En ese sentido, estas becas se van a mantener en 2017 y 2018, pero ese año las instituciones del Cruch ya van a tener gratuidad hasta el sexto decil, es decir, lo único que quedaría pendiente es el séptimo decil, que también lo cubre esta beca mejorada. La gratuidad va creciendo y esperamos que en un futuro próximo el país pueda llegar hasta el séptimo decil, porque los diferenciales de ingreso de las familias que están en el quinto, sexto y séptimo decil no son muy grandes. ¿La extensión de becas a universidades privadas, que fue más bien una exigencia de la oposición, le dio más justicia al sistema? Mire, yo creo que ese es un punto de vista al que nosotros finalmente accedimos, porque tiene esa racionalidad. Nuestra preocupación es que, efectivamente, el país ha tenido históricamente un trato especial con las universidades del Cruch, eso no lo hemos inventado nosotros, viene de atrás, porque fueron instituciones que constituyeron la espina dorsal de este país en materia de educación de calidad, de rol público. El compartir ese tipo de beca, que era exclusivamente para el Cruch, es decir, abrir más becas a las privadas, era romper una línea de diferenciación, eso es verdad. Con todos estos cambios, ¿al próximo gobierno se le hace más fácil la tarea de avanzar en gratuidad? Bueno, exactamente está planteado de esa manera. La Presidenta tenía la idea original, cuando teníamos el precio del cobre en otro nivel y, por lo tanto, la reforma tributaria sumaba, de llegar en este gobierno al séptimo decil. Pero este es un camino sin retorno. ¿La gratuidad convenció a la derecha? Yo siempre medio en broma le digo a la derecha por qué solo el gobierno y la coalición que gobierna se preocupan de la educación pública, de lo estatal, si lo estatal es de todos nosotros, o sea la preocupación de la calidad de la educación pública es un tema que le preocupa a mucha gente, a muchos sectores políticos, no es solo una prerrogativa del gobierno. Se lo pregunto porque existe la posibilidad de que el próximo gobierno no sea de esta coalición, sea de derecha, entonces ¿la gratuidad puede seguir creciendo, independientemente del gobierno de turno? Yo creo que hay una cosa que tiene que ver con la gratuidad y eso va a ser una demanda de los propios estudiantes, de los rectores, etc. A nosotros nos interesa la calidad de la educación de todos los niños, pero creemos que un país que no tiene una educación pública fuerte de calidad pierde un eje central de su proyecto. No hay ni un solo país neoliberal, liberal, con economía de mercado, etc., que no tenga una educación pública fuerte, entonces me pregunto por qué Chile, que fue el experimento más claro del neoliberalismo, fue perdiendo eso, por qué se armó una educación al lado para segregar a los niños más que a mejorar la educación. Creo que esos temas se han ido instalando. Espero que con la reforma, este año, dejemos bien amarrado este tema y que sea una materia de Estado, la educación pública no puede ser tema de un gobierno, tiene que ser de Estado. En cuanto a la reforma a la educación superior, quedaron de presentar indicaciones, se habló de una indicación sustitutiva, ¿en qué va eso? Las indicaciones por nuestro lado están prácticamente listas. Nuestra conversación ahora es cómo le ponemos la urgencia al proyecto, cómo aprovechamos de volver a la calma y conversar con los actores las indicaciones que estamos enviando, porque si no se vota en general el proyecto, no se pueden ingresar las indicaciones… ¿Será finalmente vía indicación sustitutiva? La mejor palabra que inventé es que es una indicación sustantiva, porque no es sustitutiva, no es que yo cambie un proyecto por otro, que en ese caso es sustitutiva, es un proyecto que se le cambia una parte importante, que justamente tiene que ver con todo el tema de las categorías de universidades, cómo entra el Cruch, cómo se relacionan, en fin. Sobre las estatales también hay elementos importantes en términos de fortalecimiento, que ya se aprobó en la ley de presupuesto con apoyo transversal de todo el mundo, que también es reconocer no solo el derecho, sino la obligación del Estado de hacerse cargo de sus universidades. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/adriana-delpiano-abrir-mas-becas-las-privadas-romper-una-linea-diferenciacion-verdad/
  3. 21 Octubre 2016 Decanos de Medicina de Ues. privadas denuncian exclusión de comisión asesora del Minsal Además, reclaman falta de información de los criterios para la nueva adjudicación de campos clínicos. Los decanos de las facultades de Medicina de universidades privadas del país denuncian haber sido excluidos y discriminados de la Comisión Nacional Docente Asistencial (Condas). Se trata de una instancia asesora del Ministerio de Salud (Minsal) en temas de formación profesional médica, y que luego de tres años sin reuniones retomó sus funciones en junio. El reclamo se basa en que la comisión, que lleva dos sesiones, está discutiendo los nuevos criterios de adjudicación de campos clínicos, es decir, entrega de hospitales y consultorios a universidades para que formen médicos y especialistas. Las privadas, pese a estar representadas por el presidente de Asofamech, Antonio Orellana, decano de la U. de Valparaíso, reclaman una figuración directa y ser parte del proceso. “Es una decisión arbitraria y absolutamente discriminatoria. Las universidades privadas contribuyen con el 50% de los médicos que se forman en el país”, dijo el decano de Medicina de la U. San Sebastián, Luis Castillo. Alberto Dougnac, decano de Medicina de la U. Finis Terrae, agregó que “hemos sido excluidos, estamos fuera de la posibilidad de aportar nuestros puntos de vista y hacer ver nuestras necesidades”. Desde el Minsal indicaron que Condas “tiene entre sus facultades invitar, cuando sea necesario, y las temáticas lo justifiquen, a representantes de otras instituciones”. En ese sentido, agregaron que “uno de los acuerdos de la sesión de septiembre fue evaluar su composición, con miras a incluir a delegados de otras carreras de la salud”. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/decanos-medicina-ues-privadas-denuncian-exclusion-comision-asesora-del-minsal/
  4. 24 de julio del 2016 / 00:48 Hrs Harald Beyer, director del CEP: "El proyecto está diseñado para que no muchas instituciones privadas entren a la gratuidad" Advierte que mantener becas y créditos incentiva a los planteles a no ingresar al nuevo sistema de financiamiento. Además, considera que la propuesta es conservadora. Critica el centralismo que plantea la iniciativa y asegura que se le entregan demasiadas atribuciones a la futura subsecretaría. El ex ministro de Educación y actual director del Centro de Estudios Públicos (CEP), Harald Beyer, analiza la reforma de educación superior que ingresó este mes al Congreso. Critica, entre otros elementos, que le falta visión de largo plazo y señala que los incentivos no están puestos para que ingresen planteles privados a la gratuidad. ¿Que evaluación tiene del proyecto? Primero, hay un reconocimiento de que con la carga tributaria no es razonable asegurar gratuidad universal y eso es sensato. Segundo, no tiene una visión del sistema de educación superior y sus desafíos. Es un proyecto con parches para resolver los problemas que han estado en el debate, pero no sé si esos son los más urgentes o si se debiesen haber resuelto como lo propone. Y eso lo hace ser un proyecto tremendamente pro status quo. Si se aprueba como está, el sistema va a seguir siendo básicamente igual en cinco o diez años más. En ese sentido es un proyecto muy conservador, no mueve el sistema a ningún lugar interesante. Cuarto, convierte a la nueva Subsecretaría de Educación Superior en un conductor del sistema y es difícil que pueda hacerlo. ¿Se le están delegando demasiadas atribuciones a la subsecretaría? Por una parte se le encarga el sistema de admisión e incluso fijar las ponderaciones mínimas para los instrumentos de selección, que no se sabe muy bien cuáles van a ser, lo que no parece razonable. Después, define los estándares finales de acreditación, a recomendación del consejo, pero el consejo es un servicio público. En la práctica hay una definición política de los estándares que es altamente inconveniente. La subsecretaría también coordina a las universidades estatales. Así, se convierte en un modelo planificado centralmente, pero que no tiene instrumentos ni capacidades ni le corresponde llevar esto adelante. Es un poquito voluntarista. Hay acuerdo de que el sistema carece de un marco regulatorio razonable, pero esto es pasarse al otro lado. Corre el riesgo de ahogar al sistema. ¿En qué sentido? El sistema tiene que tener reglas estrictas, pero generales, imparciales, que no dependan de sistemas políticos ni dejen a las instituciones solamente a la decisión de quienes las eligen. Y eso es de lo que carecía el sistema de acreditación que era voluntario, pero que además no era suficientemente exigente. Tampoco había capacidad del ministerio de fiscalizar el buen uso de los recursos y la fe pública, y eso justificaba alguna instancia como la superintendencia, que es el aspecto mejor logrado del proyecto. Creo que es sensato lo que se propone. Hay algunas reglas que podrían ser demasiado intrusivas, pero que podrán revisarse. Las limitaciones que buscan evitar el lucro pecan de abundancia y pueden traer algunas complicaciones a algunas instituciones que hoy están operando, por la forma en que están presentadas. ¿Por qué? Es demasiado restrictivo y con regulaciones que impiden el desarrollo normal de una universidad moderna, que se tiene que acercar a la empresa, tener flexibilidad para organizarse de forma diversa y que son una fuente importante de financiamiento para las universidades. Pensando en todos los planteles que existen, también los estatales. Lo importante es que los flujos de todas estas actividades terminen potenciando la universidad, que se reinviertan en el plantel. Con reglas generales y prohibiciones generales de evitar transacciones con partes relacionadas se puede lograr. Además, la superintendencia va a tener suficientes instrumentos para pesquisar. Pero el proyecto privilegia ponerse el parche antes de la herida. ¿Y cómo ve el financiamiento que plantea el proyecto? El proyecto tiene una tensión en esa materia. No hay un esquema de financiamiento general en Chile, entonces hay ciertas instituciones que tienen derecho a gratuidad, otras a mayor beca y a un crédito distinto. Esto genera una ensalada bien complicada en términos del financiamiento estudiantil. El proyecto no resuelve eso, lo deja coexistir y eso puede producir distorsión en las decisiones de las universidades y de los estudiantes. Siempre he defendido que primero, independientemente de la gratuidad, tiene que haber un mecanismo de financiamiento general para todos los estudiantes, independientemente de la institución a la que van. Personalmente, creo en un sistema de retribución contingente al ingreso, donde el estudiante mientras estudia no tiene que hacer un desembolso y después se le va exigiendo una retribución que depende de sus ingresos. Mi aproximación es un modelo en el que hasta los $ 400.000 nadie paga, después paga poquito hasta llegar a un máximo de 10% de su sueldo. Es un sistema sólido, atractivo, no involucra tantos recursos y permite destinar fondos a otros niveles educacionales y también a investigación, que es el mayor déficit del sistema chileno. Los sistemas de educación superior son caros, pero importantes de financiar y los países se han movido a hacerlo en una combinación privada pública. Nosotros estamos demasiado pasados a la privatización del financiamiento, teníamos que equilibrar, pero nos estamos pasando a la otra punta, entonces es muy raro. ¿Tiene sentido plantear una fórmula donde la gratuidad universal puede llegar en 70 años? A mí lo que me da pena es que para el nivel de carga tributaria, para las prioridades que tiene Chile, nunca debió haberse planteado la gratuidad. Una vez planteada ha condicionado un debate de fondo respecto de lo que queremos hacer, a este nivel de desarrollo, con nuestro sistema de educación superior. Se reconoce que no se puede brindar gratuidad universal en el corto plazo, pero no se hace el ejercicio de pensar qué nos conviene hacer con nuestro sistema de desarrollo de educación superior. ¿La regulación de matrícula y aranceles es estrictamente necesaria? Es que como hay gratuidad, todo está amarrado a ella, entonces el Estado necesita tener una idea de los costos y para eso necesita fijar los aranceles y las vacantes. Pero eso puede ser tremendamente dañino para las instituciones. De hecho, uno podría decir que este proyecto está diseñado para que no muchas instituciones privadas entren a la gratuidad, porque si te quedas fuera sigues recibiendo CAE y becas, hasta el momento en que se cumpla la promesa de gratuidad universal. Al año siguiente se acaban, pero como está indefinido como institución digo ‘me van a regular los aranceles, me van a fijar las vacantes, si me quedo fuera sigo recibiendo CAE y becas, por lo tanto, me quedo fuera’. ¿Cuál es el incentivo para ingresar a gratuidad? El único incentivo es este fondo para investigación, pero no crece nada. Entonces, ¿cuál es el incentivo real para ingresar? ¿La presión de los estudiantes? Los alumnos no son personas que no tengan reflexión y se van dar cuenta de los problemas que tiene el proyecto y el arancel regulado. ¿Responde bien el proyecto a una mejor acreditación? No existe en ninguna parte una acreditación institucional que al mismo tiempo certifique tantas carreras. Esto le pone una tensión burocrática tremenda a la universidad. Después está la idea de que la acreditación es integral. En estricto rigor si una carrera falla no debiera acreditarse la institución, pero el proyecto en esta materia dice que se suspende. Además, el gobierno se obligó a casarse con esta idea de que una universidad debe tener investigación, pero creo que reconoce que no es razonable e inventa estas categorías de acreditación que dependen de los niveles de certificación. Me parece que las categorizaciones son un poco arbitrarias y no tienen mucho sentido. Existen porque tienen que cumplir con investigación, pero en un sistema masivo esto no tiene mucho sentido. Entonces uno podría haber pensado en un sistema donde la certificación es exigente, pero en función de las misiones que las universidades han definido para sí mismas, eso ayudaría a la distribución de recursos porque uno puede decir que vamos a tener categorías de universidades. ¿Cree que cierren universidades por estas nuevas exigencias? Podrían cerrar y no me parece mal. El sistema tiene que poner exigencias y aquellas que no las cumplen tendrán que dejar de ofrecer títulos reconocidos por el Estado. Es probable que algunas universidades, por su tamaño o volumen, no tengan las capacidades de satisfacer esas exigencias y está bien que cierren. Si queremos desarrollar un buen sistema de educación superior necesitamos exigencias. ¿Se cumple con la promesa de darle a las universidades estatales un trato preferente? La paradoja es que las universidades estatales ya reciben un tratamiento diferente. Según el informe de la Contraloría, la U. de Chile recibe de aportes fiscales $ 3,9 millones por estudiante; la UC, $ 3,1; la U. de La Frontera, $ 3,8 millones; y la UCV 2,9 millones. Y las universidades fuera del Cruch reciben mucho menos. Entonces ya hay un trato preferente, aunque siempre se puede discutir la magnitud del trato. Lo que me preocupa es que en el proyecto no hay una definición clara de para qué es este trato preferente. U. del Mar: “Pequé de ingenuo” Usted firmó el decreto de cierre de la U. del Mar. ¿Cómo ve ahora el proceso de cierre y la situación de sus alumnos? Yo siempre pensé que era lo que había que hacer. Había que cumplir la ley y la institución no la estaba cumpliendo. Siempre tuve la convicción de que el problema se podría haber resuelto más fácilmente y ahí creo que pequé de ingenuidad, pensé que el sistema iba a ser capaz de absorber a estos estudiantes a través de distintas vías, que iba a haber más solidaridad. Eso no ocurrió, pero tampoco pude después desarrollar una estrategia dado que fui destituido. No he seguido con la cercanía necesaria la discusión para saber si se podría haber resuelto de mejor manera de lo que se hizo. ¿Volvería al servicio público? No descarto nada en mi vida. Ni siquiera sé lo que voy a hacer el día de mañana. Pero estoy muy contento en el CEP. ¿Cómo ha visto internamente a la Nueva Mayoría? Lo que ha pasado es que con la popularidad tan baja del gobierno, el Ejecutivo perdió fuerza en al discusión y la empieza a tomar el Parlamento. Los presidencialismos tienen dos fuente de legitimidad: los presidentes son elegidos, pero el Congreso también. Los equilibrios son buenos cuando el Presidente mantiene niveles relativamente altos de popularidad, pero cuando no, el Congreso se independiza totalmente del Ejecutivo y eso es lo que ha pasado. Eso ha desordenado la discusión y creo que el gobierno no tiene ninguna capacidad de ordenarla a menos que repuntara la popularidad de la Presidenta. Ya se vienen las elecciones y por tanto los partidos y parlamentarios empiezan a independizarse. No hay ninguna amenaza desde el gobierno, porque un gobierno impopular no tiene capacidad de disciplinar, entonces cada uno ‘corre por su santo’ como se dice, y es lo que estamos viendo. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2016/07/680-690049-9-harald-beyer-director-del-cep-el-proyecto-esta-disenado-para-que-no-muchas.shtml
  5. 13 de julio del 2016 / 13:17 Hrs Presidenta Bachelet destaca alianzas público-privadas en proyectos habitacionales Esta mañana la Mandataria realizó una visita inspectiva al proyecto Condominio "La Estrella", en donde destacó los resultados del Programa Habitacional Extraordinario y los beneficios que otorgará a las familias. La Presidenta Michelle Bachelet realizó hoy durante la mañana una visita inspectiva del proyecto habitacional Condominio “La Estrella”, en el marco del programa habitacional extraordinario de reactivación económica e integración social. Tras revisar el progreso de la construcción, la Mandataria destacó la calidad de las nuevas viviendas y la inversión que se realizó para llevarlas a cabo, además de las nuevas oportunidades que otorgará a las familias que vivirán allí. "Este es un programa que tiene un doble propósito: uno muy importante, que esreducir el déficit de viviendas en nuestro país, entregando, tal como lo decía el alcalde Carrasco, una vivienda a miles de familias, pero también reactivando nuestra economía, generando una cantidad importante de empleos”, aseguró la Mandataria. (...) Estamos construyendo ciudades mas integradas, menos segregadas y más dignas", señaló. Con respecto a las inversiones realizadas, indicó que habían destinado 800 millones de dólares en subsidios, con una inversión con recursos públicos y privados de 2 mil 200 millones de dólares. Según explicó, el plan ha “permitido generar 112 mil empleos, que a su vez nos ha ayudado a la construcción -están en construcción- de más de 44 mil viviendas. Y son viviendas de alta calidad, como lo hemos podido comprobar, destinadas tanto a familias de sectores medios, como a familias de menores ingresos en nuestro país”. En su intervención, la Presidenta explicó que el Gobierno está llevando adelante losprogramas de Reactivación de Empleos y de Reconstrucción, los cuales, junto al de Reactivación Económica e Integración Social, suman más de 220 mil empleos. "Con esta iniciativa comprobamos lo efectivo que es pensar políticas públicas con la mente puesta en nuestros objetivos sociales y de impulso económico al mismo tiempo", concluyó. "No es contradictorio, se puede pensar en impulsar la economia, pero tambien valorar el rol social que esto tipo de proyectos puede tener". Fuente: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2016/07/680-688657-9-presidenta-bachelet-destaca-alianzas-publicoprivadas-en-proyectos-habitacionales.shtml
  6. 01 de julio del 2016 / 23:38 Hrs Las urgencias que se transforman en esperas Demoras de más de siete horas. Padres agotados, algunos hastiados y muchos niños enfermos. Ese fue el panorama que La Tercera encontró tras realizar un recorrido por diversas clínicas de Santiago y regiones, con el fin de constatar la realidad de las unidades pediátricas de urgencia del sector privado. Son las 23.00 del jueves 30 de junio. En la sala de espera de urgencias pediátricas de Clínica Dávila, en la comuna de Recoleta, Rut Beltrán aguarda junto a su hija y su nieta. Dice que ha estado allí desde las 15.00. “Llevamos más de siete horas esperando. Mi nieta tiene dos meses y está con mucha tos, ahora se le estaban hundiendo las costillas. Nos dijeron que teníamos que esperar 18 horas y eso es mucho, porque los niños se agravan. Pero hay que esperar, no queda otra”, dice resignada. La misma noche, a las 21.00, la sala de espera del Hospital Clínico de Niños de Viña del Mar está repleta. Claudia Jeria no puede disimular su cansancio y molestia, luego de aguardar casi cuatro horas por la atención de su hija de nueve años, quien padece una rinofaringitis. “Una hora tuve que esperar sólo para registrarla”, reclama. Al interior, el panorama es complejo: padres buscando otra urgencia y reclamando en el mesón, mientras otros, simplemente, se han quedado dormidos. A la misma hora, en el servicio de urgencias de la Clínica Biobío de Talcahuano, informan a los pacientes desde el mesón que la espera será de dos horas. “Lo traje a la clínica porque pensé que iba a ser más expedita la atención, pero no fue así”, dice Pamela Araya, quien espera junto a su hijo de siete años, quien tiene dificultad para respirar. En la Indisa, en Providencia, a las 11.00 del jueves, a María José le informaron que el tiempo de espera para su hijo de ocho meses era de tres horas. “Despertó con vómito y fiebre y me da miedo que se deshidrate. Me dieron de referencia al paciente anterior, que esperó tres horas y que tenía que hacerme el ánimo. Ya llevo una hora y media aquí”, contó. Son los efectos de la mayor circulación de virus a lo largo del país y el alza en los contagios, principalmente, de los niños menores de cuatro años, cuya demanda asistencial lleva a duplicar y triplicar las esperas en el sector privado. Así lo constató La Tercera, tras realizar un recorrido por las clínicas Las Condes, Alemana, Indisa, Dávila, Santa María y Red UC Christus en Santiago, además de del centro Biobío en Talcahuano, y Reñaca y Hospital de Niños, en Viña del Mar. En todos los mesones de recepción de las urgencias se entregaron los mismos casos: un menor de dos años con fiebre y vómitos, y un menor de la misma edad con un golpe en la cabeza, para recibir información respecto al tiempo de espera. Se realizaron tres visitas a los recintos: la noche del miércoles y del jueves, además de la mañana de ese mismo día, cerca de las 10.00. En la clínica Alemana durante la mañana no había demora, y el peak llegó a dos horas, la noche del miércoles. La misma espera tenía Las Condes en la misma jornada, descendiendo a 45 minutos la mañana siguiente. En el centro Marcoleta de la Red UC, la noche del miércoles se informó dos horas de espera en la urgencia, plazo que bajó en 30 minutos la siguiente jornada, a las 21.00. En la urgencia de Indisa se indicó demoras de seis horas en la mañana del jueves y de tres a cuatro horas a contar de las 20.00. La clínica Santa María marcó un peak de cuatro horas de espera el miércoles. El caso más crítico se registró en la Clínica Dávila, donde se indicó un tiempo estimado de diez a 18 horas de espera para ser atendidos por un médico. Cabe señalar que la información de las esperas fue recopilada en el mesón de recepción de cada servicio de emergencia, por lo que el plazo real para cada persona puede variar, dependiendo de la primera evaluación -o Triage- que realiza una enfermera para determinar si se trata de una urgencia real o de cuadros menos severos, que tendrán que aguardar más tiempo. Ana María Albornoz, gerente general de Clínicas de Chile, dijo que “en los servicios de urgencia los tiempos de espera dependen de la gravedad de cada paciente, lo que se mide bajo el sistema Triage. Así, las personas con patologías más complejas son atendidas con rapidez. Puede haber situaciones particulares, pero de ninguna manera es lo normal”. Añadió, además, que “en esta época del año es usual que haya un aumento de la cantidad de pacientes en las urgencias producto de enfermedades respiratorias, pero las clínicas tienen la capacidad de reconvertir recursos y destinar el personal necesario para atender la mayor demanda”. Viviana Sotomayor, epidemióloga de la Subsecretaría de Salud Pública, señaló que “estamos con un alza importante en la cantidad de pacientes atendidos tanto en el sistema público como en el privado, por un aumento en los virus respiratorios, especialmente del sincicial, que afecta en su mayoría a niños pequeños, menores de cinco años”. Sobre los tiempos de espera, Clínica Dávila señaló que “estamos monitoreando minuto a minuto la cantidad de pacientes que requieren atención en nuestro servicio de urgencia, implementando las medidas que estén en nuestras manos para dar respuesta a esta gran cantidad de pacientes. Como ejemplo, hemos habilitado horas pediátricas extra en nuestro centro médico”. Clínica Indisa, por su parte, dijo que se optó por “reconvertir camas de adultos para la atención infantil y ampliar la capacidad de camas críticas infantiles”. También explicaron que, debido a que la clínica acepta a niños graves traslados desde otros centros, los cupos se agotan rápidamente. “Para enfrentar esta situación, se sumaron ocho boxes de urgencia y se reforzó con pediatras las horas de más demanda”. Clínica Santa María aclaró que el tiempo de espera “varía según el día y hora de consulta, pero que en promedio alcanza dos horas, plazos que pueden aumentar en invierno, debido a la mayor demanda de atención por el peak de enfermedades respiratorias”. Se añadió que “no obstante, una enfermera especializada en Triage, antes de 30 minutos, categoriza el estado de cada paciente para definir la prioridad”. Ricardo Rabagliati, director del Hospital Clínico de la Red de Salud UC, explicó las medidas que han tomado para enfrentar la mayor demanda pediátrica. “Hemos organizado los procesos de atención dentro de urgencias, basado en la flexibilidad de los boxes y asegurando el buen funcionamientos del sistema Triage (...) Por otra parte, optimizamos las comunicaciones entre el Servicio de Urgencia y los de hospitalización pediátrica, habilitando áreas según demanda y garantizando la calidad de atención y cuidado de los niños enfermos.” En la Clínica Alemana afirman que sus intervalos de atención de urgencia no superan las dos horas. “Esto se debe a una plan de trabajo abordado por el equipo a cargo de la urgencia, que ha adoptado distintas formas de gestión para reducir los tiempos de atención, ya sea con mayor número de médicos para consultas o aumentando los box, entre otras medidas”. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2016/07/680-687229-9-las-urgencias-que-se-transforman-en-esperas.shtml
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