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  1. 27 Junio 2019 Australia negó la libertad provisional a la ex secretaria de Manuel Contreras La Justicia australiana rechazó hoy un recurso de Adriana Rivas, ex agente de Pinochet requerida en Chile por secuestro agravado de siete personas. "Permanecerá en un correccional en Sídney hasta que se vea la solicitud de extradición en su totalidad", determinó la jueza. La Justicia australiana rechazó este jueves una demanda de libertad provisional a Adriana Rivas, la ex agente de Augusto Pinochet requerida en Chile por secuestro agravado de siete personas hace más de cuatro décadas. La jueza Margaret Quinn, del tribunal penal del estado de Nueva Gales del Sur, determinó que "ninguno de los factores presentados por Adriana Rivas a favor de una solicitud de libertad provisional son suficientes ni excepcionales" para que se acceda a su pedido, dijo a Efe la abogada Adriana Navarro. "La señora Rivas permanecerá en un correccional en Sydney hasta que se vea la solicitud de extradición en su totalidad en algún momento posterior a septiembre de este año", precisó Navarro, quien representa a las familias de seis presuntas víctimas de Rivas. Las partes implicadas en el proceso han acordado un calendario para la presentación de alegatos y el 5 de septiembre se sopesará si ya se da paso a las audiencias, que pueden durar varios días y posiblemente se celebren el próximo año. La magistrada tenía previsto anunciar el fallo sobre la libertad condicional el 18 de junio pero lo pospuso a petición del abogado de Rivas, que alegó problemas de salud de su cliente. La ex agente había pedido que se le concediese la libertad provisional poco después de ser detenida en Sydney el pasado febrero a raíz de una demanda de extradición de Chile. La chilena trabajaba en la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y era mano derecha de Manuel Contreras, considerado uno de los máximos criminales de la dictadura de Pinochet, cuando ocurrieron estas violaciones a los derechos humanos que se le atribuyen. Chile pidió la extradición de Rivas en 2014 por su participación en siete secuestros calificados como desapariciones ocurridos entre 1974 y 1977, cuando era agente de la DINA, policía política de la dictadura de Pinochet (1973-1990). La acusada vive desde hace más de tres décadas en Australia, donde ha trabajado cuidando niños y limpiando casas. En 2006 viajó a Chile para visitar a su familia y fue arrestada, aunque logró huir nuevamente al país oceánico cuando se encontraba en libertad provisional. Los testimonios de torturados destacan que Rivas era una persona despiadada en los interrogatorios que se realizaban en el cuartel Simón Bolívar, donde operaba la llamada Brigada Lautaro de la DINA, a la que pertenecía. Según datos oficiales, durante la dictadura de Pinochet, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos, mientras unos 33.000 fueron torturados y encarcelados por causas políticas. Fuente: https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/dd-hh/australia-nego-la-libertad-provisional-a-la-ex-secretaria-de-manuel/2019-06-27/005637.html
  2. 30 Noviembre 2017 Consejo para la Transparencia ordena al Ejército entregar hoja de vida de Manuel Contreras “El derecho de los ciudadanos a conocer el desempeño de los funcionarios públicos, sin importar su rango, jerarquía o desempeño, está garantizado y debe ser respetado por todas las instituciones y organismos del Estado”, señaló el presidente del CPLT, Marcelo Drago en relación a la divulgación de estos datos. Luego de cinco meses de tramitación y análisis, el Consejo para la Transparencia (CPLT) ordenó al Ejército entregar copia de la hoja de vida y calificaciones de Manuel Contreras Sepúlveda, ex director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA). Según explicó el CPLT, el requerimiento de esta información fue realizado por un ciudadano en mayo de este año y exigía datos relativos al periodo comprendido entre los años 1970 y 1978. Un mes después, el mismo solicitante demandó a la Armada antecedentes idénticos, pero entre los años 1973 y 1977 del ex contralmirante Rolando García Le Blanc, quien también se desempeñó en la DINA. Sin embargo, ambas ramas de las Fuerzas Armadas denegaron la entrega de la información, argumentando que la divulgación de estos datos contraviene la vida privada de los ex uniformados. Dicho argumento fue desechado por el CPLT que, en un fallo unánime, determinó que la hoja de vida de un ex funcionario público “constituye un antecedente de naturaleza pública”, ya que este documento “ha sido elaborado con recursos públicos, detalla de modo pormenorizado el desarrollo de la carrera funcionaria del personal de una institución y sirve de base a los respectivos procesos de calificación”, por lo que ordenó su entrega. “El derecho de los ciudadanos a conocer el desempeño de los funcionarios públicos, sin importar su rango, jerarquía o desempeño, está garantizado y debe ser respetado por todas las instituciones y organismos del Estado”, señaló el presidente del CPLT, Marcelo Drago en relación a la divulgación de estos datos. Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2017/11/30/consejo-para-la-transparencia-ordena-al-ejercito-entregar-hoja-de-vida-de-manuel-contreras/
  3. 04 Octubre 2016 Manuel Contreras Valdebenito, hijo del ex jefe de la DINA: “Si hay que decidir por Lagos o Piñera, yo y la familia militar votaremos por Lagos” Contreras hijo –el Mamito- reaparece tras un año de la muerte de su padre, con un panorama presidencial claro. Castigar a Sebastián Piñera, que cerró el penal Cordillera en 2013 y votar por quien creó ese recinto penitenciario en 2004. “Es un hombre mesurado, inteligente”, dice. En entrevista con El Mostrador, el hijo del ex director de la DINA se refiere además a los archivos que desclasificó la CIA sobre el asesinato de Orlando Letelier, al escenario judicial de Juan Emilio Cheyre en Caravana de la Muerte y Lucía Hiriart en CEMA Chile y el cierre de la última cárcel donde estuvo su padre. Ha visto, como todos, a varios precandidatos presidenciales durante las últimas semanas en los diarios y en la televisión. Manuel Contreras Valdebenito, hijo del fallecido ex jefe de la DINA, ya tiene definido su voto para el próximo escenario electoral en 2017. -¿Por quién votará usted y la denominada “familia militar”? -Primero creo que entre las familias de los detenidos en Punta Peuco, hay un ánimo de no votar. Y lo segundo que he recibido es que por ningún motivo van a votar por Piñera. Eso se dijo en un principio tras el cierre de Cordillera pero ahora que asoma nuevamente como candidato, toma mayor fuerza. Ya hay un acuerdo en la familia militar que si tienen que votar por alguien, es por Lagos, porque de la derecha no quieren saber de ninguno, salvo del diputado Urrutia (UDI) pero que no es candidato. -¿Y por qué Lagos? ¿Solo como un rechazo a Piñera? -Por un lado es para rechazar a quien fue desleal con los militares y sus familiares. En mi caso personal, siento que Piñera fue el responsable de la muerte de mi padre con el traslado que hubo del penal Cordillera a Punta Peuco. En el ámbito de la salud eso fue catastrófico para mi padre. Pero Lagos es un hombre correcto en sus decisiones, aunque nunca lo he apoyado. Él piensa en el bien mayor. Es mesurado, inteligente. Piñera solo piensa en él, no en Chile. -¿No hay nadie más que pueda ser del gusto de su sector? -Se está perfilando Kast (José Antonio) pero si se ven las dos alternativas que se podrían dar entre alguien muy de izquierda (Lagos) o Piñera, vamos a votar por Lagos. Esto claro que se potencia porque Piñera les mintió a los militares en retiro y eso no se perdona. CIERRE DE PUNTA PEUCO -El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, confirmó en septiembre que por ahora no cerrarán el Penal Punta Peuco. ¿Qué le parece la respuesta del Gobierno? -Punta Peuco no se puede cerrar, o no lo quieren cerrar. Se podría cerrar pero no quieren hacerlo porque un 80% de los que están ahí detenidos tienen parientes activos en el Ejército. Nietos, primos e hijos y puede producir un mal mayor al Gobierno. Es un penal donde no tienen más privilegios que en otro penal, salvo que no son delincuentes. No ha habido ningún acto de delincuencia adentro. - Se refiere a que no rayen los muros, que no rompan las cosas, que no haya estoques... -Exactamente, hay una cierta disciplina, están hacinados, pero aparte de eso no tienen más privilegios que pueda tenerse en una cárcel común y corriente. Ahora, todos los países tienen una cárcel como esta, cárceles para militares, pero acá no creo que la cierren por el efecto de que si lo cierran puede ser peor para el gobierno en las relaciones que tiene con las Fuerzas Armadas. Porque ahí no solamente hay militares, hay carabineros, hay marinos y hay aviadores. DECLASIFICACIÓN DE ARCHIVOS CIA ​-¿Qué le pareció la desclasificación de archivos de la CIA donde dan por responsable a Augusto Pinochet de ordenar personalmente el asesinato de Orlando Letelier en Washington? -Me alegra lo de la desclasificación de la CIA. Primero porque deja a Pinochet como el verdadero responsable. Segundo porque deja a mi padre como un hombre que guardó silencio hasta la muerte, y tercero porque por fin la CIA confirma que su agente Michael Townley, hijo de un agente de la CIA en Chile de los años 50, era agente de ellos. Letelier muere el 76 y Pinochet asciende a mi padre en 1977 a general. Lo premia no solo por su carrera militar, sino también por su función en la DINA y en eso está el asesinato de Letelier. Pinochet nunca asumió nada y a través de terceros intentó culpar a mi padre de todo. Me causa satisfacción saber que lo que mi padre siempre me dijo era verdad y que no me mintió. Que en cosas tan grandes como lo de Letelier tenía un solo jefe. Es la demostración más concreta de la traición de Pinochet con mi padre. De tratar de culparlo. Mi padre nunca se mandó solo. El cumplía órdenes, las cumplía bien pero no se mandaba solo. Por otro lado me alegra que la CIA esté diciendo que mi padre era agente de la CIA, ya que también estaba involucrada. -Su padre de todas formas fue condenado a más de 400 años de cárcel por varios delitos vinculados a derechos humanos. ¿Queda usted tranquilo que se haya confirmado que fue una orden directa de Pinochet, que él sí estaba al tanto y tenía responsabilidad en estos hechos y no solo su padre, el ex director de la DINA? -Por supuesto. El asesinato de Letelier le liquidó la carrera militar a mi papá, porque el general Pinochet desde ese momento empezó a exculparse del crimen del ex canciller para culpar a mi padre en forma solapada. Y le cuesta la carrera a mi padre pese a que Pinochet le prometió y mandó a la señora Lucía a mi casa a convencer a la familia, porque mi papá no se quería entregar. Ella nos reunió a todos y nos dijo que no había problemas, que Augusto no lo iba a extraditar, que mi padre volvería al Ejército, que sería nuevamente su hombre de confianza. Pinochet no cumplió su promesa, no lo recibió en más de dos años. La maniobra de Pinochet fue cubrirse investigando a mi padre, dándolo de baja del Ejército, mi padre se da cuenta que esa traición de Pinochet hacia él y envía documentos que lo comprometían a Suiza. - ¿Para resguardarse? -Mi padre tenía que mandarle un mensaje a Pinochet. Le dijo usted me toca y usted cae. Y lo hizo porque era el único que podía culpar a Pinochet y decir, usted me dio la orden, tal día y a tal hora, lo tengo grabado que fue usted. No era un juego lo que ocurría en Chile y las órdenes que daba Pinochet tampoco. A mi padre no se le pedía meter presos a gente del MIR, era exterminar al MIR, exterminar al Partido Socialista y sus cabezas. Exterminar el Partido Comunista. En ese sentido Pinochet sabía todo, absolutamente todo y la CIA también. -La CIA de todas formas habla de que su jefe de inteligencia lleva a cabo la operación. No de que su padre no tenga responsabilidad. ¿El general Contreras conocía a Orlando Letelier? -En ese momento Orlando Letelier era un enemigo para el gobierno militar y un enemigo más para Pinochet que para mi papá. Mi papá no lo conocía, Pinochet sí porque cuando Pinochet fue comandante en jefe y jefe de Estado Mayor, Letelier era ministro de Defensa. Respecto a la responsabilidad de mi padre, cuando la CIA habla hoy de que su jefe de inteligencia lleva a cabo dicha operación, es porque como militar debe cumplir una misión, eso no está en discusión. Lo que sí confirma esto es que Pinochet no actuó bien con mi padre. A Pinochet le servía más muerto mi padre que vivo. Por eso siempre lo culpó. Después mi padre nunca recibió apoyo de Pinochet, ni siquiera cuando el ministro Bañados lo sometió a proceso. Pinochet no le pagó ni el abogado o sea, jamás nos ayudó como familia. Cuando murió mi padre hace un año no recibimos ni un llamado de la familia Pinochet, y eso que mi padre fue el que tenía por misión proteger a su familia. Orlando Letelier era un enemigo para el gobierno militar y un enemigo más para Pinochet que para mi papá. Mi papá no lo conocía, Pinochet sí porque cuando Pinochet fue comandante en jefe y jefe de Estado Mayor, Letelier era ministro de Defensa. Respecto a la responsabilidad de mi padre, cuando la CIA habla hoy de que su jefe de inteligencia lleva a cabo dicha operación, es porque como militar debe cumplir una misión, eso no está en discusión. Lo que sí confirma esto es que Pinochet no actuó bien con mi padre. CHEYRE, LUCÍA HIRIAT Y LA JUSTICIA ¿Qué le parece la defensa que ha realizado por los medios el ex comandante en Jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, respecto a su procesamiento como cómplice de homicidio de 15 personas en el caso Caravana de la Muerte episodio La Serena? -Mi apreciación es que todo el Ejército tenía que involucrarse, porque hubo muchos comandantes que no se involucraron tan fuertemente como sí lo hizo mi padre en Tejas Verdes. Se formó esta caravana de oficiales que fueron sacando a estos detenidos que ya estaban condenados, eso quizás fue un grave error pero los sacaron e hicieron que los oficiales y suboficiales de cada regimiento fusilaran, para que se comprometieran con la causa. Un oficial que estuvo en la Caravana me contó que en la oficina del general Lapostol estaba el general Arellano, el que era el tercero y que entró Cheyre cuando ocurrió el fusilamiento. Me dijo que “Cheyre entró pálido y que se sintieron descargas de fusilería. Ahí Lapostol se para sin saber nada, se para desesperado. Y Cheyre no mueve un músculo de la cara. Arellano miró la hora y dijo “nos vamos” Es decir, cumplimos. O sea, Cheyre estuvo en el momento de los disparos, puede haber tomado los detenidos como se dice en el proceso, no lo sé. -A su juicio, ¿el entonces teniente Cheyre tenía conocimiento de lo que sucedía en ese minuto en el regimiento Arica? -Tenía absoluto conocimiento de todo lo que pasó porque estuvo en la oficina en el momento en que se fusiló. Eso me lo dijo un oficial que estuvo ahí. No estuvo presente en el momento en que estaban fusilando, pero estaba en la oficina, y escucharon los disparos. No puede decir que se enteró después. -Cheyre dice que esas acusaciones son de sectores extremistas y también ligados a la DINA asegurando que vienen de la gente de Manuel Contreras. -Me llamó la atención cuando culpó a mi padre. Me llamó la atención porque mi padre jamás declaró en contra de él. Porque mi padre no tuvo nada que ver con la "Caravana del buen humor" como le decían. Así se conoció dentro del Ejército. Cuando culpa a mi padre lo considero que es un cobarde, porque culpar a una persona muerta que no se puede defender es una cobardía. Él dice que gente ligada al general Contreras, ni siquiera puede decir Mi General Contreras. Ahora, ataca a mi padre, que responda mejor cómo supo desde el primer momento de los fusilamientos. Si yo tengo que declarar ante el ministro Carroza lo voy a hacer en defensa de la memoria de mi padre y si Cheyre vuelve a tocar a mi padre en el proceso me meto yo. - ¿Qué opinión le parece la vinculación entre la familia Pinochet y Cema Chile? ¿Cómo ve el escenario judicial de Lucía Hiriart? -Hay un desorden ahí, que hubo un aprovechamiento económico, no me cabe la menor duda. No me consta la cantidad de dinero, salvo lo que se ha investigado por los ministros, pero una vez conversé con mi padre y mi padre sabía que había dineros que él nunca movió, nunca tocó, incluso devolvió. La señora Lucía tenía un poder enorme. Se decía que había tres ejércitos. Uno era el Ejército regular, el de terreno, otro era el Ejército de inteligencia, que era la CNI. Y el tercer ejército era el cerco privado de Pinochet, y ese cerco privado de Pinochet lo manejaba la señora Lucía. -¿En qué se nota eso? -Una vez hubo una discusión entre el general Pinochet y la señora Lucía y la señora Lucía le dijo al general Pinochet: “El ejército lo mando yo, el país lo mandas tú”. El general Pinochet realmente estaba preocupado de la parte internacional, que teníamos peligro con Argentina, con Perú, con Bolivia, tres frentes más el económico, más el interno, o sea el viejo estaba atareado hasta decir basta. Pero por el otro lado la familia lo disfrutaba, lo pasaba muy bien, como también lo pasan bien los hijos de los políticos hoy día. -Pero ustedes son familia de militar también…. -Mi familia, y yo estamos en una situación económica precaria y la familia Pinochet jamás tuvo una condición precaria, teniendo las mismas condiciones que tenemos nosotros hasta el día de hoy. Como hijo de generales, como familia militar, jamás la tuvimos. Ellos sí lo tuvieron, la justicia ha seguido el camino de CEMA Chile, pero Cema Chile no era el Ejército, era algo que ahora me doy cuenta, era más privado. Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2016/10/04/si-hay-que-decidir-por-lagos-o-pinera-yo-y-la-familia-militar-votaremos-por-lagos/
  4. 16 Mayo 2016 La herencia maldita de Manuel Contreras Pistolas, cuchillos, uniformes militares y decenas de regalos de distintas policías secretas del mundo, son los objetos que Manuel Contreras atesoró durante toda su carrera militar, y que forman parte de un inventario que el exjefe de la DINA elaboró mientras estaba recluido en el Penal Cordillera. Un legado material que hoy enfrenta a Nélida Gutiérrez, su secretaria con la que se casó en prisión, y a su exmujer y sus hijos. The Clinic tuvo acceso al documento que permite reconstruir las obsesiones del segundo hombre más temido de la dictadura, un patrimonio plagado de artículos que reproducen la historia de violencia que le dejó a su familia. “Él sabía que su herencia no era buena”, resume Manuel Contreras Valdebenito, su hijo. Manuel Contreras Valdebenito, 53 años, el Mamito, hijo del fallecido jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia del mismo nombre, sostiene unas hojas escritas a mano. -Es la letra de mi padre –dice mientras repasa las líneas con detención. Lo que tiene frente a él, es un inédito inventario que Manuel Contreras Sepúlveda redactó varios años antes de morir, una especie de testamento que escribió cuando supo que jamás saldría de la cárcel. En tres páginas, el segundo hombre más temido de la dictadura elaboró un listado con todos los objetos que había acumulado en su vida. Desde los más absurdos, como dos frazadas, una manta tejida a mano, cuatro casettes con grabaciones del golpe, un globo terráqueo que se transforma en un bar, y una cama de una plaza y media, hasta los más importantes. Aquellos que perfilan su historia militar y las atrocidades de la dictadura. Tesoros que hoy bien podrían formar parte de un museo del horror: pistolas, corvos, cuchillos, sables, tenidas de combate, condecoraciones castrenses, loza con la insignia de la DINA, y decenas de regalos que las más sanguinarias policías secretas del mundo, le hicieron llegar mientras estuvo a cargo de la inteligencia chilena. -Este inventario lo debe haber escrito en el 2005, cuando entró al Penal Cordillera. La mayoría de estas cosas estaban en la casa que compartía con Nélida – precisa. La casa que menciona es la que su padre habitaba en Peñalolén cuando fue detenido el 28 de enero de 2005, por el secuestro calificado del mirista Miguel Ángel Sandoval. El último lugar donde estuvo en libertad. Allí vivió durante tres años con Nélida Gutiérrez Rivera, su exsecretaria en la DINA que luego fue su amante, pareja, esposa, y viuda. En el texto, titulado “Listado de elementos en poder de la señora Nélida Gutiérrez”, el Mamo recorre los dormitorios, el living, y el escritorio, su lugar favorito, un templo al que sólo se podía acceder si él invitaba a pasar. El inventario sería una anécdota en la historia, sino fuera porque se ha convertido en una prueba fundamental para sus tres hijas, que hace dos meses llegaron a tribunales intentando recuperar estos bienes. Es una de las tantas disputas que la familia Contreras Valdebenito mantiene con Nélida, a quien no sólo acusan de haberse casado con su padre para quedarse con su pensión militar, sino que también con todos los recuerdos que él atesoraba, objetos que a la larga se han convertido en su única herencia. -Estas cosas resumen la vida de mi padre – afirma Mamito, quien dice conocer cada detalle de lo que allí está escrito. Los diplomas del General Manuel Contreras Sepúlveda, hijo del coronel de Ejército Manuel Contreras Morales, tenía siete años cuando vio su primer muerto. Fue en 1935, cuando su madre Aida Sepúlveda repentinamente falleció frente a él. El deceso ocurrió en su propia casa, por negligencia médica, luego que un enfermero le inyectara un medicamento que contenía unas pequeñas gotas de aire, que le provocaron un paro cardiaco. Al poco tiempo, su padre se casó con su cuñada. El hecho desmoronó a la familia. -Si mi padre era frío y escondía sus emociones, fue en gran medida por culpa de mi abuelo. Él tenía una falta de afecto en su corazón porque la hermana de mi abuela, cuando se fueron a Osorno, comenzó a tratarlo muy mal, hacía diferencias con sus otros hermanos, y lo dejaba en ridículo –recuerda Mamito. La muerte de su madre forjó el temperamento colérico que años más tarde, cuando estuvo al mando de la DINA, le sería de utilidad. Por esa época, cuando aún era un niño, Manuel ya despertaba interés por lo militar. Tampoco es que tuviera muchas opciones para elegir. De alguna manera, su futuro se había trazado el mismo día en que lo habían inscrito en el registro civil. En la familia Contreras, todos los “Manueles” habían sido soldados: su bisabuelo, su abuelo y su padre. Para nadie fue una sorpresa, entonces, que siendo un joven de apenas 14 años, el Mamo decidiera enrolarse en la Escuela Militar y mudarse a Santiago. Fue el momento en que se independizó. Aquellos años en que también descubrió su amor por las armas y la inteligencia militar, vocación que le trajo muy buenos réditos académicos, logros a los que se sumaron ascensos y otras condecoraciones. Cuando en 1953 se casó con María Teresa Valdebenito Stevenson, a quien había conocido en la plaza de Quillota, Manuel Contreras tenía apenas 24 años y ya era teniente. Contreras sabía lo importante que era perfeccionarse. Durante toda su carrera militar, acumuló centenares de certificados, condecoraciones y diplomas, nacionales y extranjeros, celosamente acumulados en un libro grande que había dispuesto para no arrugarlos. Un mamotreto que con los años adquirió dimensiones de ladrillo, y que contenía todos los papeles que acreditaban su sabiduría marcial. Aquel objeto, ocupa un lugar importante del inventario, el primero de la lista cuando Manuel describe lo que guardaba en su escritorio. Allí estaban los diplomas de primera preparatoria, los de la Escuela Militar, los de la Academia de Guerra, donde conoció a Augusto Pinochet, el que le dieron en Fort Benning, en Estados Unidos, y el último que le entregaron en el 2004, cuando se tituló de “Master en ciencias estratégicas y de inteligencia militar”, materia a la que el Mamo había dedicado prácticamente su vida entera. Durante 25 años, desde que en 1944 entró a la Escuela Militar hasta que en 1969 egresó de Fort Benning, Manuel Contreras se especializó en armas, guerrillas, técnicas de inteligencia, y combate antisubversivo. Aquella época, la del origen del terror que viviría Chile un par de años más tarde cuando Pinochet le ordenara crear la DINA, fueron los años más felices de los Contreras Valdebenito. Para cuando el Mamo se fue a Estados Unidos para recibir instrucción sobre la guerra irregular, en 1967, el matrimonio ya tenía cuatro hijos: María Teresa, Mariela, Alejandra, y Manuel, el menor, que llegó a Norteamérica a matricularse en kínder. En ese viaje, Manuel Contreras alternó sus clases militares para doblegar marxistas, con viajes familiares a Charleston, Nueva York y Washington. -A esa edad me sabía todas las canciones militares y las canté todo el viaje. Ese fue el período más bonito de mi familia. Luego nos vinimos a Santiago, después al regimiento de Osorno, y a fines de 1972 Pinochet lo mandó a Tejas Verdes. De ahí en adelante quedó la cagada – recuerda Mamito. En las fotos que hay de aquella época, hasta antes de septiembre de 1973, se puede ver al Mamo abrazado con su esposa María Teresa y sus hijos en Virginia, en un departamento sencillo que el Ejército estadounidense le había facilitado para su estadía. Allá se tomaron esos prósperos retratos familiares. Los últimos donde todos eran felices y que posteriormente terminaron en la casa de Nélida Gutiérrez, la secretaria a quien Manuel conocería en 1974, y que luego se transformaría en su amante. La dirección de inteligencia, en todo sentido, se convertiría en la ruina de la familia. El reloj de oro de Pinochet Puede sonar superficial, pero el primer problema que Manuel Contreras tuvo luego de crear la DINA, fue la ropa. Su nuevo cargo de jefe de inteligencia le exigía usar ternos y corbatas, pero el Mamo no se sabía vestir como un civil. -Mi papá nunca tuvo gusto. Podía colocarse una corbata amarilla con un terno blanco -recuerda su hijo. Cada noche, aquella rutina, la de escoger con qué ropa saldría al día siguiente a perseguir marxistas, era un drama. Problemas que desaparecían cuando se trataba de lucir tenidas militares. El Mamo apreciaba la belleza de sus uniformes, como solo un futbolista puede hacerlo con sus camisetas. Elegancia que tuvo su máximo esplendor cuando se mandó a confeccionar colleras y prendedores de oro con el logo de la DINA, que usaba en fiestas y ceremonias importantes. Cuando no estaba en la oficina, ni en celebraciones, Contreras vestía uniforme de combate. Fueron pocas las veces que se le vio así. Su liderazgo era más cerebral, pensaba operaciones y técnicas de tortura. Conocimientos que lo habían convertido en el hombre más preparado para liderar un departamento que no solo sería los oídos de la dictadura, sino que también un sangriento órgano represor: según la Comisión de Verdad y Reconciliación, la DINA carga con la mayoría de los tres mil muertos y de los 40 mil torturados que dejó la dictadura en Chile. Víctimas que a Contreras, al momento de su muerte, le habían significado 529 años de condena. Durante ese tiempo, el Mamo tuvo dos prioridades: acabar con la resistencia interna y perseguir a los que se habían escapado del país. Se transformó en un hombre informado, poderoso, y con enormes redes internacionales, que le sirvieron para poner en práctica el Plan Cóndor: la coordinación de los servicios secretos de las dictaduras latinoamericanas para matar enemigos comunes. La expansión hizo que requiriera millonarios fondos, situación que lo llevó a iniciar un periplo por varios países intercambiando información e intentando conseguir recursos. De todos esos viajes, se trajo algún obsequio que los más temidos jefes de la inteligencia internacional le dieron como souvenir. En abril de 1976, por ejemplo, viajó a Irán invitado por el Shá Reza Pahlevi -un megalómano rey acostumbrado a los grandes lujos-, convencido de que recibiría una gran cantidad de dinero si asesinaba a “Carlos, El Chacal”, un famoso terrorista internacional venezolano que se había convertido en un peligroso enemigo del gobierno iraní. Según cuenta la periodista Mónica González, en una nota que habla del encuentro, publicada en Ciper, el Mamo estaba acompañado de otro personaje siniestro que había conocido en España, durante el funeral de Franco: Gerhard Mertins, un exoficial nazi reconvertido en traficante de armas y aliado de Paul Schäfer. De ese viaje, Contreras se trajo armas y una copa de plata que el Shá le obsequió, y que años después incluyó en su inventario. -Era preciosa, de unos 20 centímetros, que tenía escrito en iraní y español: ‘A Manuel Contreras’ -recuerda Mamito. Esa copa, que años después formaría parte de la decoración de la casa que compartió con Nélida, en Peñalolén, se sumó a otra regalada por Vernon Walters, segundo jefe de la CÍA; a una invitación para el segundo cambio de mando de Ronald Reagan, que le trajo un miembro del servicio secreto, cuya chapa era “Ray Velásquez”; y a la corona de oro y jade que le obsequió el reino de Corea del Sur, y que lucía en una cajita transparente arriba de un bufet. Fue precisamente gracias a ese viaje a Asia, que Mamito conoció a Nélida. Tenía 12 años y, para entonces, en el comienzo de todo, ella era sólo la secretaria de su padre. -La conocí cuando mi papá trajo a dos instructores de Corea del Sur para que entrenaran a los agentes de la DINA en taekwondo. Iba tres veces por semana a entrenar con ellos, en el cuartel central de Belgrado. Nélida era la que estaba sentada en un escritorio, delante de otras secretarias muy buenasmozas y de piernas largas. No está claro cómo es que la relación entre Nélida y el Mamo comenzó, pero Mamito cree que la exsecretaria se aprovechó de las peleas de sus padres para entrometerse en la relación. -Peleaban porque mi papá llegaba en la noche y no había comida. Mi mamá estaba acostada y no se levantaba a servirle. Él se fue aburriendo. Y al tener una mujer buenamoza todos los días en su trabajo, dijo: “acá está la papa” -agrega. Pero el Mamo tenía múltiples vidas: la Dina, su esposa, la amante, la amante de la amante, y así sucesivamente. La mayoría de ellas pertenecían al escuadrón femenino de la dirección de inteligencia, a quienes abordaba en las fiestas que organizaban para celebrar las operaciones exitosas. Tenía una extraña forma de seducir. Luz Arce -exmilitante del Partido Socialista, torturada en Villa Grimaldi y que luego cooperó en la DINA- cuenta en su libro “El Infierno”, que el Mamo la cortejó en medio de un festejo, en el otoño de 1976: “Eres la más hermosa de las detenidas que pasó por la DINA, y también muy inteligente. Y de verdad eres, no sé si bella, pero sí muy atractiva, y puedes tener todo cuanto quieras. Sólo pídelo”, le habría dicho Contreras. Décadas más tarde, Arce entregaría información crucial contra su exjefe, detalles que ayudarían a resolver algunos casos de violaciones a los derechos humanos donde estaba involucrado. Por esos años, la vida de Manuel Contreras podía tener sangre, festejos, amor, y odio, todo en el mismo día. Como cuando murió el secretario general del MIR, Miguel Enríquez, el 5 de octubre de 1974, el mismo día en que se casó su hija María Teresa. Esa noche, aunque logró cumplir con retraso en los dos frentes, Contreras estaba más preocupado del operativo que de la celebración, detalles que hablaban del derrumbe que vivía su familia. Situación que hizo crisis con la muerte de Orlando Letelier en Estados Unidos, cuando el 21 de septiembre de 1976, el Mamo ordenó detonar una bomba en el auto que el excanciller manejaba en Washington. Para los estadounidenses, eso había ido demasiado lejos. Dos años más tarde solicitaron su extradición. Aquella sería una dura etapa para el Mamo. Más que nunca, tuvo que preocuparse de la traición. Fiel a su estilo, elaboró un plan de escape, que incluyó el envío a Suiza de documentos que vinculaban a Pinochet con la muerte de Letelier. La señal fue clara: si caía en desgracia, la dictadura caería con él. Su estrategia funcionó, pero luego lo llamaron a retiro y con eso acabó también el reinado de la DINA. Antes, fue nombrado general. Mamito recuerda que ese día, Pinochet le regaló a su padre un reloj de oro, un Seiko 5, el mismo que usaba él. La fotografía que quedó de aquella ceremonia, donde el dictador saluda a un sonriente Contreras, es una de las dos imágenes de la dictadura en que su hijo lo recuerda feliz. La otra fue tomada en el funeral de Franco, cuando aparecía él, Pinochet y Lucía, todos contentos. Ya en el retiro, Contreras comenzó a prepararse para lo que vendría. La etapa de la venganza, como le llamaría tiempo después a la búsqueda de justicia. En aquel período, cuando no le quedó otra que jubilarse, el Mamo decidió también dar un paso más en su relación amorosa con Nélida, y la ayudó a poner una tienda de ropa que ella bautizó como Mane, sigla que juntaba las primeras sílabas de los nombres de ambos. Por entonces, hacía rato que lo que pasaba entre ellos había dejado de ser un secreto, tanto fuera como dentro de la casa que la familia compartía en Príncipe de Gales, donde él y María Teresa Valdebenito dormían en camas separadas. El deterioro de su primera relación fue fundamental para que en 1984 se decidiera a vender la casa, y con esa plata comprara dos propiedades: un departamento para la madre de sus hijos en Avenida Kennedy y decenas de hectáreas de campo para él, cerca de Fresia, un pueblo de la décima región. Viejo Roble, el fundo que luego transformaría en una empresa de palet, aspiraba a convertirse en su nuevo nido de amor. Antes de partir juntó a sus cuatro hijos y les hizo una promesa. -Jamás me volveré a casar, no cometeré ese error por segunda vez -les dijo. Las cosas no salieron como pensaba. Foto: Manuel Contreras Valdebenito, Mamito, hijo del ex jefe de la DINA. Pistolas y corvos A Nélida Gutiérrez el sur le cargó. Odiaba el barro, el abandono del lugar, el frío, la lejanía, y la casa chica. Pero fue la angustia que le provocaba no tener dónde guardar sus vestidos, la que finalmente la llevó a tomar la decisión de mudarse. Vendió la tienda que aún mantenía en Santiago y se compró una casa en Puerto Varas, la ciudad más cercana a Manuel Contreras. Nélida no apreciaba lo que el Mamo amaba de ese territorio salvaje: el aire limpio, la soledad, los hermosos atardeceres, el bosque nativo, los volcanes, y –lo más importante- su difícil acceso. Se compró el terreno con las colinas más altas, para dominar todo el valle del Lago Llanquihue. Desde allí, podía ver con mucha anticipación si alguien iba hasta allá para cobrar venganza. Vivía preparado para que algo así ocurriera, más aún con la dictadura a punto de caer. Aún jubilado, Contreras seguía pensando como un militar. El único que llegó a buscarlo, sin embargo, fue su hijo. Manuel Contreras Valdebenito arribó al Viejo Roble a comienzos de 1989, derrotado. Pocos meses antes, en noviembre del año anterior, había cometido un crimen. Estaba en una fiesta, cuando se armó una discusión por celos que se resolvió a balazos. Allí mató al capitán Joaquín Molina, el papá de una de las dos pololas que ha tenido en su vida. -Lo maté porque Molina estaba loco. Salió a dispararme y le mandé dos ráfagas. La primera descarga fue abajo, pero el gallo no cayó nunca. Recién ahí le mandé una segunda. Doce disparos que lo dejaron en el suelo, con el brazo roto, y agónico buscando el arma para dispararme. Su sangre tenía un color horrible y un olor insoportable –recuerda. La pistola que Mamito ocupó era una que un par de años antes le había regalado “Ray Velásquez”, el mismo que le entregó a su padre una invitación al cambio de mando de Reagan. Según le había contado en aquella oportunidad, el arma había sido ocupada por el servicio secreto durante la primera administración del Presidente de Estados Unidos. En el proceso, el juez militar que vio la causa lo dejó en libertad argumentando que los balazos habían sido en defensa propia. El asesinato de Molina, no sólo truncó sus aspiraciones militares -en ese entonces era cadete- sino que acabó con una tradición familiar de más de un siglo. Un daño colateral menor, en un caso que bien pudo haber terminado con él en la cárcel. Mamito cuenta que nunca más supo del arma, pero que poco tiempo después, estando en el fundo Viejo Roble, lo primero que hizo fue agarrar una escopeta que el líder de Colonia Dignidad Paul Schäfer le había regalado a su padre, y salió a cazar. Aquella tarde, y aunque tuvo en la mira a un ciervo que pastaba despreocupadamente junto a un arroyo, no fue capaz de apretar el gatillo hacia el animal. Tenía tan vivo el recuerdo de la muerte del capitán, que no se atrevió a sumar otro cadáver a su lista. En los recuerdos que tiene después de 1973, aún siendo un niño, la muerte y su padre siempre aparecen juntos. Enumera: a los 11 años vio por primera vez un muerto en Tejas Verdes, años después escuchó a su progenitor gritar por teléfono “mátenlos”, y en una reunión social en su casa notó que Pinochet le preguntó a Contreras si había notado que la guía de teléfonos estaba más chica. Un chiste negro que nadie se atrevió a cuestionar. La muerte ha sido el tema de su vida. La muerte y las armas. Mamito sabe de pistolas, como un mecánico de autos. Su gusto por ellas es algo que también compartía con su padre, quien -según dice- llegó a tener más de 15 modelos distintos en el fundo. Además del AK-47 que lo acompañaba a todas partes, recuerda haber visto una subametralladora alemana HM, que venía en un maletín de doble fondo, una Colt 38 que le obsequió el dictador boliviano Hugo Banzer, una que le regaló el jefe de inteligencia de Brasil, un fusil M-16, y la que el secretario general del MIR, Miguel Enríquez, cargaba el día en que lo mataron de diez balazos y que supuestamente un agente de la DINA recuperó para él. No fueron las únicas armas que atesoró. En el escritorio que tenía en el fundo guardaba también una colección de 26 cuchillos, entre los que habían corvos, navajas extranjeras, sables japoneses y una réplica de la espada de Bernardo O’Higgins. Objetos bélicos que el Mamo incluyó dentro del inventario. Mamito recuerda la tranquilidad que proyectaba su padre en aquella época: “un hombre solitario y austero”, como diría él mismo, en un blog donde durante los últimos 11 años ha contado distintos episodios de su vida. Allí relató, también, la rutina diaria del fundo: “cada mañana me iba a trotar por los caminos interiores junto a los perros, luego iba a ver cómo estaba el trabajo en la planta maderera, después almorzábamos y por las tardes recorríamos el fundo a caballo”. La vuelta a la democracia fue recibida en el Viejo Roble como una clara derrota del poder militar. Contreras sabía que la justicia iría por él. En aquella etapa, su hijo recuerda que Nélida y su padre comenzaron a tener enormes desencuentros. Cada vez que peleaban, cuenta Mamito, ella le restregaba en la cara los secretos que sabía de la DINA. -Ella sabe todo lo que pasó en la Dina. Cuando se enojaba, le gritaba ‘tropa de asesinos’. Una vez me quedé solo en el campo y encontré unos álbumes que mi papá tenía escondidos. Eran fotos de las operaciones que hacían en el extranjero, y en una de ella aparece con la Nélida, en una playa en Irán. La historia del fundo acabó de la peor manera. También la de Manuel Contreras. El 20 de mayo de 1995, la Corte Suprema ratificó la condena de siete años de cárcel por el caso Letelier. La misma causa que había acabado con su vida militar, amenazaba ahora también su libertad. Entonces, nuevamente echó a andar un plan de escape. Se paseó por el Regimiento Sangra y por el hospital Naval de Talcahuano, donde estuvo casi dos meses, pero el 20 de octubre de ese año entró por fin a Punta Peuco, convirtiéndose en el primer general de la dictadura en ingresar a la cárcel. En el helicóptero que lo trajo de regreso, Manuel Contreras estaba acompañado de Nélida, quien durante toda esa condena le llevó diariamente la comida especial que, un enfermo al colon como él, requería. Las cartas de amor Punta Peuco fue una de las etapas más abnegadas de Nélida Gutiérrez. No sólo lo visitaba periódicamente y le cocinaba cosas ricas y sanas para su estado, sino que también tuvo que convivir con el desprecio que las hijas de su pareja sentían hacia ella. Nélida se empeñaba por sacarse de encima ese estigma clasista de ser ‘la secretaria de’, que también era compartido por una gran parte del entorno social del Mamo. Ser la mujer del soldado, aquello que el agente de la CNI Álvaro Corbalán describía en su libro ‘Anécdotas de mi general’, como la “perfecta anfitriona con tan solo una hora de aviso”, no era tarea sencilla. -Nélida trató siempre de nivelar su situación anterior de secretaria a ‘dama de militar’. Se perfeccionó en algunos temas, como en hacer comidas o pintar, porque la vida social del militar es muy protocolar –recuerda Juan Carlos Manns, exabogado del Mamo. Manns cuenta que conoció a Nélida justo durante una once donde ella era la anfitriona. Fue días después de que en enero de 2001, Contreras quedara con arresto domiciliario por haber cumplido gran parte de la condena por el caso Letelier. En aquella reunión, que también fue una especie de celebración, la exsecretaria de la DINA se lució. -Recuerdo que estaba todo muy exquisito, los pastelillos, muy bien servidos y ella muy bien arreglada. He ido a otras comidas militares y ésta estaba dentro del parangón de solemnidades que tienen este tipo de cosas. Lo mismo pasaba con los adornos, muy cuidados, la loza, las estatuillas. Se veía que ella mantenía el mismo estatus que cualquier señora de oficial. La casa que compartía Nélida con Contreras en Peñalolén la habían comprado con el dinero obtenido de la venta del fundo y de la propiedad que ella tenía en Puerto Varas. Era la primera vez que ambos vivían juntos y repartieron los espacios por niveles. Arriba, Nélida tenía su taller de pintura, y abajo, Contreras armó su escritorio, que decoró con todos los objetos que se trajo de la casa del campo. La misma pieza que el 28 de enero de 2005, a cuatro años de haber salido en libertad, sería el centro de una escena digna de película de acción, cuando la policía llegó a buscarlo luego que fuese condenado a 12 años por el secuestro calificado del mirista Miguel Ángel Sandoval. En aquella detención, grabada íntegramente por TVN, el rostro de Nélida aparecería por primera vez ante las cámaras. Durante algunos segundos, se la ve en el living, fuera de sí, mientras sacan a Contreras de la casa. “Ay, nooo, no se lo lleven”, es lo único que se le escucha gritar. Ese mismo día, Manuel Contreras fue trasladado al Penal Cordillera. No salió más en libertad. Fue la última vez que vio la casa, su escritorio, y los objetos que allí guardaba. A la cabaña en la que cumpliría condena, sólo se llevó una colección de libros históricos y militares, y tres fotos de los últimos Papas. Meses más tarde, Nélida abandonó la casa y se fue a vivir a un departamento en Providencia. La relación sentimental entre ambos no se vio afectada tras las rejas. No estaban casados, pero ella se seguía comportando como una abnegada esposa. Eso, indignó a la familia del general. -Ella se adueñaba de Cordillera. Llegaba con amigas y nunca nos dejaba estar solos con mi papá. Nos hizo una guerra sicológica -afirma Mamito. Pese a eso, la relación se consolidó, y en el 2008 Manuel Contreras inició los trámites para divorciarse de María Teresa Valdebenito. Dos años después, y luego de comprometerse de por vida a entregarle la mitad de su pensión a su exesposa, la situación se resolvió a su favor. El 25 de agosto de 2010, con 81 años, contrajo matrimonio con Nélida, el mismo día que su hijo cumplía 48 años. Un duro golpe para el menor de los Contreras. No están claros todos los motivos, pero un par de meses después de la boda, Nélida comenzó a faltar a las visitas. A veces no iba porque se enfermaba, y otras porque viajaba a Bahía Loreto, lugar donde construía dos cabañas que luego pretendía arrendar. El proyecto también era un sueño de Manuel Contreras. Cada vez que ella se ausentaba, le escribía cartas de amor que luego le hacía llegar a través de un amigo en común. Una desconocida faceta de aquel otrora hombre poderoso. -Mi pequeña princesita adorada, te deseo pronto cerca de mí, porque te confieso sinceramente que te echo mucho de menos, especialmente los pocos días que tengo para visitas, en los cuales a veces mi cabaña desierta me parece triste y se asemeja realmente a una verdadera celda –le escribió Contreras el 12 de julio de 2013. En total, entre el 2011 y el 2013, llegó a escribirle más de 150 cartas en las que le demostraba su amor y le pedía que regresara a verlo. -Volverás linda mi princesita, como una rosa de primavera que muestra sus colores hermosos para la admiración de un mundo entero. Sí mi amor, volverás linda, graciosa y cariñosa, adorable como siempre lo has sido y llena de felicidad, porque va marchando la venta de tus casitas en Loreto, y me invitarás a compartir tu alegría, y de ella viviremos ese día los dos –agregó en la misma carta. Manuel Contreras Valdebenito no cree que su padre haya sentido lo que escribió allí. Cuenta que estaba embobado, pero que el amor se le fue pasando a medida que comenzó a sufrir el abandono. -Mi papá era muy poeta, pero esto es lo más ridículo que he visto en mi vida. “¡Mi princesita!” Esto fue para llenarla a ella, porque lo chantajeaba, le decía que le escribiera, y que si no lo hacía no lo vendría a ver. Mi papá se ponía como hueón con la Nélida –afirma Mamito entre risas, mientras sostiene parte del epistolario. Una de las 150 cartas que Manuel Contreras le escribió a su esposa Nélida Gutiérrez. La siguiente vez que ambos se vieron, ocurrió en marzo del año siguiente. Entre medio, Nélida se quebró un pie y vio por televisión el traslado de los presos al Penal Punta Peuco, luego que una serie de entrevistas que dio Manuel Contreras precipitaran el cierre de Cordillera. Esa noche, mientras la televisión se detenía en el Mamo y la pequeña bolsa con objetos que cargaba, Nélida lloraba en su departamento. Al día siguiente nadie fue a ver al ex general. Como estaba acostumbrado a que le sirvieran, esa tarde un familiar de otro preso le preparó la comida. El hecho molestó a María Teresa, hija de Contreras, que apenas la vio entrar en la cabaña entró en cólera. -Le empezó a dar instrucciones como si ella fuera la nana: ‘a mí papá hay que darle este tipo de comida, así y asá’. Manuel se quedó callado y no defendió a su mujer, y ella obviamente le respondió a la hija: ‘¡hasta cuándo me vas a tratar así!’ –recuerda un testigo. La pelea terminó con una denuncia en la Fiscalía de Colina y con Nélida lanzándole la argolla de matrimonio al suelo. Esa sería la última vez que ambos se verían. Al poco tiempo, el Mamo le exigió el divorcio. Ella se opuso. Quería cumplir un extraño anhelo: morir siendo la esposa del exjefe de la DINA. Esa fue la primera vez que el Mamo hizo público aquel inventario. A través de un abogado, le mandó a decir que le devolviera los objetos de la lista o seguiría adelante con la demanda. Nélida optó por dar la pelea y ganó. Para entonces, Manuel Contreras agonizaba en el Hospital Militar. Al exhombre fuerte de la dictadura lo aquejaban 32 enfermedades distintas, patologías que el siete de agosto de ese año le costaron la vida. El fin de semana anterior a su fallecimiento, Nélida hizo un último esfuerzo por visitar al que seguía siendo su marido. Llegó al recinto médico con su abogado y su nieto, pero las hijas del Mamo le cerraron el paso. En el pasillo se armó una discusión que terminó con la exsecretaria fuera del edificio y con una demanda por amenazas, que nunca prosperó. Nélida no pudo verlo morir, ni tampoco asistir a su funeral. Las cenizas Aquel mediodía de diciembre, corría un fuerte viento y aparecían unos tibios rayos de sol. Los cuatro hermanos del clan Contreras Valdebenito, junto a dos oficiales leales a su padre, iban a bordo de una avioneta. En vida, el Mamo siempre había pedido que lo cremaran y que luego esparcieran sus cenizas en el fundo Viejo Roble. Había sido su último deseo: descansar en el único lugar donde había sido feliz. Lo que se suponía que sería una ceremonia extensa, que incluía cantar la canción “Libre”, de Nino Bravo, mientras iban cayendo los restos de su padre, terminó siendo un trámite de un par de segundos. El llanto los bloqueó a todos. Nadie quiso cantar, ni tampoco lanzar las cenizas, que finalmente fueron arrojadas por la borda por un operario del avión. Nélida no fue invitada a ese ritual. Tampoco recibió los 800 mil pesos que los oficiales retirados le dan a las señoras de los miembros del Ejército que fallecen, ayuda que sí le llegó a María Teresa Valdebenito, en un gesto que fue interpretado por los hijos del Mamo como un justo reconocimiento del mundo militar. Las únicas noticias que ha tenido de la familia de su difunto esposo fue una querella que en marzo pasado interpusieron contra su nieto, por presuntas amenazas. Ocurrió luego que se enteraran de la causa civil que se abrió para que Nélida devolviera los objetos que aparecían en el inventario, y él llamara a Alejandra para reclamarle. Una lista que, según cercanos a la viuda, contendría cosas que ya no existen, y otras sobre las cuales ella reclama posesión. Tal como la pensión militar, que luego de la muerte de Contreras comenzó a llegarle íntegramente a ella. Fue eso lo que complicó aún más las cosas con los hijos del Mamo. Sobre todo, luego que se enteraran que lo único que el exjefe de la DINA le había dejado a su madre era una mísera sepultura. Pero los hijos del Mamo no sólo están peleados con Nélida, sino que también entre ellos. En enero pasado, las tres mujeres decidieron poner a la venta el departamento de Avenida Kennedy, donde vivía su madre y su hermano, en 280 millones de pesos. Con esa plata, pensaban, su madre no necesitaría más dinero para mantenerse. Mamito se negó y el 29 de marzo pasado lo desalojaron con carabineros, previa denuncia al tribunal de familia por violencia sicológica. Entre otras cosas, lo acusaron de que por su culpa, su madre casi fallece de un ataque al corazón. No era la primera vez que llegaba a la justicia por un hecho similar. En marzo de 2012, ella misma lo había denunciado luego de que comenzara a insultarla y a amenazarla en estado de ebriedad. Mamito se defiende. -No soy ningún santo, pero borracho jamás he llegado a mi casa. Además, cuando estoy con trago estoy más alegre. En todo caso, con mi mamá nunca me he llevado bien. No es una persona bondadosa, ni verdadera. Me ha hecho cagada tras cagada. Manuel Contreras Valdebenito ha sido el más perjudicado en esta disputa familiar. No tiene pareja, ni lugar propio para estar. Actualmente vive en Santiago Centro, en el departamento que un amigo le prestó para que soportara el vendaval. Llamarse igual que su padre, y ser el más conocido de la familia, ha sido un duro karma que le ha cerrado puertas. Un patrimonio intangible que hoy lo tiene a brazos cruzados. -No me gusta la venganza, pero lo van a pagar, porque ellas faltaron al juramento que le hicieron a mi padre, de no dejarme nunca solo. Mi papá tenía muy claro que nadie nunca me iba a apoyar. Él sabía que su herencia no era buena. Inventario Contreras Fuente: http://www.theclinic.cl/2016/05/15/la-herencia-maldita-de-manuel-contreras/
  5. 27 Marzo 2016 Carta abierta de hermana de Jaime Guzmán: ¿En qué estaban, cuando te mataron, el dictador y su compadre de la Dina? A pocos días de cumplirse 25 años del asesinato del ex senador de la UDI, Jaime Guzmán, su hermana, la periodista Rosario Guzmán (70), decidió escribirle una carta abierta al fundador del gremialismo. En ella, desliza la idea de que su hermano fue asesinado por la propia dictadura, puesto que tras conocerse el informe Rettig, el ex académico de la PUC se había convertido en un peligro para Pinochet. Según Rosario, el mismo Jaime Guzmán habría declarado en contra de Manuel Contreras y el propio Augusto Pinochet por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen, si hubiese sido requerido por los tribunales. A pocos días de cumplirse 25 años del asesinato del ex senador de la UDI, Jaime Guzmán, su hermana, la periodista Rosario Guzmán (70) decidió escribirle una carta abierta al fundador del gremialismo. En la misiva que publica La Tercera, Guzmán le escribe a su hermano pidiéndole perdón por haber optado por el “silencio en el ánimo por colaborar con la reconciliación” del país, a pesar de su profesión. “Después de 25 años, pareciera que los astros se han confabulado para impedir el esclarecimiento del crimen. Todo el proceso ha sido turbio y enrarecido. Yo te pido perdón, porque siendo periodista y habiendo entrevistado -a través de mis perfiles humanos y como ya lo he dicho- a presidentes de la República, altos mandos militares (incluidos Pinochet y Contreras), del Poder Judicial y de las policías, parlamentarios de todos los partidos, informantes -con el consiguiente acopio de información-, opté por el silencio en el ánimo de colaborar con la reconciliación de mi país, donde nos ha costado tanto tender puentes y no construir muros entre nosotros”, escribió. La periodista además desliza la idea de que su hermano fue asesinado por la propia dictadura, puesto que tras conocerse el informe Rettig, el ex académico de la PUC se había convertido en un peligro para Pinochet. Según Rosario, el mismo Jaime Guzmán habría declarado en contra de Manuel Contreras y el propio Augusto Pinochet por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen, si hubiese sido requerido por los tribunales. “En relación al caso Guzmán, que han llevado los abogados designados por tu partido (con dos de los cuales me crucé un par de veces, quedando más que desconcertada, y al último no lo conozco), quiero comentarte respecto de una arista que a ti te preocupaba muchísimo, sobre todo durante los últimos meses antes de morir y que nunca he visto sobre la mesa: ¿En qué estaban, cuando te mataron, el dictador, su mujer y su compadre de la Dina, con quienes estabas severamente enemistado, a pesar de continuar en el gobierno? (como esos matrimonios que no se toleran, pero siguen juntos). Te cuento algunos datos para que tú los proceses como quieras: Pinochet le dijo a nuestra madre que él sabía que te matarían ese 1 de abril y que mandó a sus hombres para protegerte, pero que lamentablemente no te encontraron… Cuando yo le había preguntado años atrás a Contreras por qué sentenció en una reunión: “Hay que matar a Guzmán”, él me respondió impertérrito: “Dígale a su hermano que yo no amenazo…”, sostuvo. En esa línea, agregó: “Alguien me contó en esos días que los agentes de Pinochet estaban infiltrando el Frente Patriótico… Cuando te balearon te condujeron al Hospital Militar y muchos se preguntaron ¿por qué no al hospital de la PUC, que era tu segunda casa?… Al salir Pinochet del quirófano donde te ingresaron se dirigió hacia mí (ya que nuestra madre no estaba en Chile) para decirme que los médicos no habían podido salvarte la vida, mientras su expresión de alivio hacía imposible ocultar su contento… Cuando quien fuera vocero del gobierno militar leyó el parte médico que señalaba: “Fallecido a causa de un atentado terrorista”, le sugirió al doctor que borrara la palabra “terrorista”, lo que el facultativo no hizo… Poco tiempo después, en un lejano rincón del sur, un joven moreno y robusto se me acercó con cara de sentido pésame, comentándome: “Es que su hermano se había convertido en un peligro para mi tío… Hacía rato que le estaba dando demasiados dolores de cabeza”: ¿Y quién es tu tío?, le pregunté. “Augusto Pinochet”, me respondió”. “El peligro consistía en que habiéndose conocido el Informe Rettig, vendrían los juicios a los responsables de las brutales violaciones a los derechos humanos perpetrados por la dictadura. Y llamado a declarar como testigo, tú no sólo habrías denunciado a Contreras (como ya lo habías hecho para conseguir la disolución de la Dina), sino también a Pinochet, de quien a esas alturas tenías la convicción de que era el máximo responsable”, escribió. Guzmán también se refirió a la película dirigida por su hijo menor, Mateo Iribarren, que retrató al exsenador en su lado más humano y abordó el tema de su homosexualidad. “Así fue que tu sobrino se quedó solo, enfrentado a su obsesión de llevarte al cine y pese a que le imploramos que no lo hiciera, en un “rapto de locura” se embarcó en El Tío (con el mismo guionista y director, por cierto). Ahí, además de exponer sus propias vidas con extrema crudeza, honestidad y valentía, abordaron el tema de tu identidad sexual, tu participación en la dictadura, cuestionando tu Constitución y tu afán de convertir a Chile en una gran Iglesia, en fin, temas que habíamos conversado una y mil veces y que no te habrían escandalizado en absoluto, pero que sí escandalizaron a muchos”, redactó Rosario Guzmán. La periodista también apuntó a la crisis que hoy vive el partido fundado por su hermano: “¿Te acuerdas cuando consciente de que se estaba planeando tu asesinato te preguntabas inquieto qué pasaría con tu partido el día en que te llegara la hora? Prefiero que eso se lo preguntes a tus correligionarios. Lo único que te puedo adelantar es que la UDI fue perdiendo dramáticamente su identidad y hoy está en la UTI, intentando ser reanimada por una generación joven e idealista, encabezada por un tocayo tuyo con pasta de líder, mientras todavía es conducida por ese gran amigo tuyo (que entró a militar después de que te mataron), notable por su generosidad y equilibrio”. Lee la carta completa pinchando aquí. Fuente: http://www.theclinic.cl/2016/03/27/carta-abierta-de-hermana-de-jaime-guzman-en-que-estaban-cuando-te-mataron-el-dictador-su-mujer-y-su-compadre-de-la-dina/
  6. Estos son los 20 diputados que rechazaron sacar la imagen de Manuel Contreras de la Academia de Guerra El proyecto de acuerdo fue aprobado la semana pasada por 65 votos a favor y 20 en contra, y se enmarca en una serie de medidas a favor de las víctimas de derechos humanos. Nacional21 de diciembre, 2015 Autor: El Dínamo /EFE Por más que Chile Vamos intenta renovar su imagen, el tema de la violación de los derechos humanos en Chile es aún una piedra en el zapato del sector. Si bien RN sacó la alusión al golpe de Estado de sus principios de partido, en la UDI aún hay quienes se oponen a esto, e incluso algunos de sus diputados han salido en defensa de Pinochet. En esta oportunidad, parlamentarios del partido se opusieron a un proyecto de acuerdo que buscaba sacar la imagen de Manuel Contreras de la Academia de Guerra, como parte de una batería de medidas a favor de las víctimas de derechos humanos. Humberto Oviedo, comandante en jefe del Ejército, había dicho que era facultad de su institución decir si ese cuadro debía permanecer o no en el lugar y que “las figuras que han estado ahí uno las tiene que reconocer y darles el justo valor de lo que hicieron o no. Las fotos no son honores”. Sin embargo, en el Congreso determinaron que esto no era así, que como representantes de la sociedad podían solicitar que esta imagen sea sacada y reemplazada por una que simbolice unidad. Sesenta y cinco diputados, de RN y la Nueva Mayoría, apoyaron la semana pasada un proyecto de acuerdo para que esta imagen se retire. Mientras que estos son los únicos diputados que estuvieron en contra de retirar la imagen. Todos de la UDI, excepto Diego Paulsen. -Pedro Pablo Álvarez-Salamanca (UDI) -Ramón Barros (UDI) -Sergio Gahona (UDI) -Gustavo Hasbún (UDI) -Javier Hernández (UDI) -María José Hoffmann (UDI) -José Antonio Kast (UDI) -Joaquín Lavín León (UDI) -Andrea Molina (UDI) -Diego Paulsen (RN) -David Sandoval (UDI) -Ernesto Silva (UDI) -Arturo Squella (UDI) -Renzo Trisotti (UDI) -Marisol Turres (UDI) -Jorge Ulloa (UDI) -Osvaldo Urrutia (UDI) -Enrique Van Rysselberghe (UDI) -Germán Vedrugo (UDI) -Felipe Ward (UDI) Fuente: http://www.eldinamo.cl/nacional/2015/12/21/estos-son-los-20-diputados-que-rechazaron-sacar-la-imagen-de-manuel-contreras-de-la-academia-de-guerra/
  7. En nuevos documentos desclasificados en EE.UU. Relacionan al ex alcalde de Providencia en encubrimiento del crimen de Orlando Letelier El senador Juan Pablo Letelier recibió un pendrive con nuevos documentos desclasificados por organismos estadounidenses sobre el asesinato de su padre, el canciller de Salvador Allende Orlando Letelier, en Washington, en 1976. El senador dijo que los archivos confirman la participación de Pinochet pero también abren otras líneas de investigación. El Ciudadano Hoy 11:10 El senador Juan Pablo Letelier dijo hoy que los documentos desclasificados por el gobierno estadounidense “confirman la responsabilidad” de Augusto Pinochet en la muerte de su padre, el canciller de Salvador Allende Orlando Letelier. Estos documentos fueron entregados en un pendrive al senador PS por el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz. Letelier señaló que probablemente surjan nombres de otras personas que participaron en el encubrimiento del crimen, como el ex edil de Providencia, Cristián Labbé. Esta información, que consta de mil documentos, la entregó ayer el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, a Michelle Bachelet durante su breve visita a Chile. En tanto, el embajador de Chile en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, dijo a Radio ADN que “son 250 documentos que habían sido reservados para una posibilidad de juicio contra Augusto Pinochet en la justicia norteamericana y que por lo tanto no habían sido desclasificados hace unos años, solicité entonces la autorización del gobierno de Chile para pedir oficialmente la desclasificación de estos 250 documentos que aparentemente no han sido estudiados aún, y que podrían relacionar directamente al más alto nivel del gobierno de Chile, entonces de la dictadura militar, con el asesinato de Orlando Letelier, esto tiene mucha importancia histórica”. Orlando Letelier fue asesinado por Michael Townley en Washington en 1976. Una maniobra digitada por la DINA, dirigida por Manuel Contreras, a instancia de Augusto Pinochet. Letelier hizo estas declaraciones esta mañana a una emisora nacional. Agregó que “solo he visto uno de los documentos de valor… Uno donde el secretario de Estado norteamericano informa que hay un documento concluyente de la CIA sobre la responsabilidad de Pinochet, sobre que él ordenó el asesinato de mi padre, primera vez que hay documentos que evidencien eso”. El senador explicó que los archivos además esbozan una arista nueva, sobre las maniobras que habría realizado Pinochet para encubrir su responsabilidad, incluso planteando la posibilidad de “eliminar” al ex director de la DINA, Manuel Contreras. “Surge un tercer elemento en la predisposición de Pinochet de defender su responsabilidad. Se plantea algo que es una arista nueva, su predisposición incluso de eliminar a Manuel Contreras para evitar que Contreras hablara (…) eliminar en sentido físico”, relató . Otro involucrados “Se va a confirmar y probablemente va a surgir la evidencia de la responsabilidad de Pinochet y también de gente que no está, que está muerta (…) Es probable que Armando Fernández Larios reaparezca en estos documentos (…) y posiblemente surjan antecedentes de personas que están vivas y que tuvieron participación no en la orden y la ejecución del crimen, sino en el encubrimiento. Muchos sospechan que aparecerá el nombre de Cristián Labbé de nuevo”, expresó. El Ciudadano Tele13 http://www.t13.cl/radio Fuente: http://www.elciudadano.cl/2015/10/08/219929/relacionan-al-ex-alcalde-de-providencia-en-encubrimiento-del-crimen-de-orlando-letelier/
  8. Revelación del caso Letelier Al estilo de El Padrino: Pinochet pensó en eliminar al Mamo Contreras para evitar que hablara The Clinic Online 08 Octubre, 2015 El senador socialista Juan Pablo Letelier, hijo del ex canciller asesinado en Washington en 1976 producto de una bomba activada por control remoto y que fue colocada debajo del automóvil que usaba, indicó que tras revisar el pendrive con los documentos que Estados Unidos le envió a Chile por este caso “surge un tercer elemento en la predisposición de Pinochet de defender su responsabilidad. Se plantea algo que es una arista nueva, su predisposición incluso de eliminar a Manuel Contreras para evitar que Contreras hablara (…) eliminar en sentido físico”. El senador Juan Pablo Letelier aseguró que “se confirma la responsabilidad” del dictador Augusto Pinochet en la muerte de su padre y ex canciller, Orlando Letelier, asesinado en Washington el 21 de septiembre 1976 junto a su secretaria Ronni Moffitt, producto de una bomba activada por control remoto y que fue colocada debajo del automóvil que utilizaban. En conversación con T13, Letelier sostuvo que revisó algunos de los 250 documentos de importancia que el gobierno de Estados Unidos le entregó a Chile sobre este tema y que el propio canciller Heraldo Muñoz se los hizo llegar por medio de un pendrive. En ese sentido el parlamentario socialista aclaró que “yo solo he visto uno de los documentos de valor… Uno donde el secretario de Estado norteamericano informa que hay un documento concluyente de la CIA sobre la responsabilidad de Pinochet, donde él ordenó el asesinato de mi padre, primera vez que hay documentos que evidencien eso”. Por otra parte Letelier reveló un dato sabroso respecto a la trágica muerte de su padre y que dice relación con las maniobras que realizó Pinochet para tapar su responsabilidad en el caso, incluso tomando en consideración la idea de exterminar al ex director de la DINA, Manuel “Mamo” Contreras. “Surge un tercer elemento en la predisposición de Pinochet de defender su responsabilidad. Se plantea algo que es una arista nueva, su predisposición incluso de eliminar a Manuel Contreras para evitar que Contreras hablara (…) eliminar en sentido físico”, sostuvo el economista. Por su parte el ex diputado avisó que es posible que surjan nuevos nombres con respecto a sujetos que trabajaron en tapar el asesinato, como por ejemplo el ex alcalde de Providencia, Cristián Labbé. “Se va a confirmar y probablemente va a surgir la evidencia de la responsabilidad de Pinochet y también de gente que no está, que está muerta (…) Es probable que Armando Fernández Larios reaparezca en estos documentos (…) y posiblemente surjan antecedentes de personas que están vivas y que tuvieron participación no en la orden y la ejecución del crimen, sino en el encubrimiento. Muchos sospechan que aparecerá el nombre de Cristián Labbé de nuevo”, precisó. El hecho trajo a colación las prácticas habituales que sucedían a cada instante en la famosa trilogía de El Padrino, donde todo valía con tal de imponerse en una ambiente lleno de mafia, trucherías, drogas y negocios. Fuente: http://www.theclinic.cl/2015/10/08/al-estilo-de-el-padrino-revelacion-en-caso-letelier-dice-que-pinochet-penso-en-eliminar-a-manuel-contreras-para-evitar-que-hablara/
  9. Exclusivo: Mozo del "Mamo" Contreras rompe el silencio: Ex senador UDI Sergio Fernández colaboró con la DINA Por Mario López M. Jorgelino Vergara es “El Mocito”. El muchacho que realizaba tareas menores encargadas por Manuel Contreras. Fue testigo de numerosos hechos criminales. Sus testimonios permitieron capturar decenas de agentes. Cambio21 logró que venciera sus temores para que entregara la versión de los hechos que presenció. Entrevistar a Jorgelino Vergara, "El Mocito" de Manuel Contreras, tuvo trama de novela policial. Llamadas telefónicas, chequeos y re chequeos, lugar de encuentro genérico (una plaza en una ciudad), un par de vueltas por calles antes de llegar al sitio del encuentro. Carabineros en el sector y de pronto, delante de una patrulla, aparece El Mocito. Luego de estacionarnos nos encamina a un sitio público en que los guardias, previamente concertados con él, piden que nos identifiquemos. Fuimos los únicos porque decenas de personas transitaban por allí y a nadie se le pidió la cédula. Luego a un cuarto pequeño donde Cambio21 efectuó la entrevista, bajo la vigilancia de otro guardia apostado afuera, todo bajo sospechas, al menos al principio. Es entendible tanto resguardo, por su testimonio decenas de agentes de la DINA y CNI cayeron presos, muchos de esos nombres no eran conocidos hasta sus declaraciones, es más, permitió descubrir el único centro de exterminio secreto de la dictadura, el cuartel de Simón Bolívar 8800 donde operaban la Brigada Lautaro y Los Delfines, la más letales del régimen. Estas son las revelaciones de El Mocito, héroe para algunos, criminal para otros, juzgue usted. - Murió Manuel Contreras, su mentor, ¿qué sintió usted? Sentimientos encontrados, por un lado pena y por otro lado una satisfacción de que se haya acabado la vida de una persona que ha sido la parte más oscura de la historia del periodo de la dictadura. La verdad es que no hubo ningún sentimiento de pena porque siempre he estado pensando en lo que ocurrió y creo que hay mucha gente que tal vez no hubiese deseado que muriera, sino que siguiera pagando y quizás en otras condiciones la pena porque pasa de que estaba con muchas regalías (en la cárcel) y entonces emocionalmente no me conmovió tanto. (Se queda reflexionando y agrega): Yo vivía en la casa misma, por lo que en cierta forma me consideraban como parte de la familia, pero con él nunca hubo un contacto humano como de cariño o afecto, no, absolutamente nada. Yo siempre cumplía mis funciones y nada más y él siempre con voz de mando, muy terco. - ¿Hubo durante ese periodo alguna situación conflictiva en que le tocara participar? Hubo una en que atacaron la casa, supuestamente el MIR, dispararon unas ráfagas. Contreras y su familia tenían los dormitorios en el 2° piso, los ventanales eran de un metro cincuenta, pero estaban protegidos por unas planchas de acero, no visibles. Eso ayudó a que no hubiera heridos. Subí corriendo, yo estaba abajo. Primero estaba el dormitorio del matrimonio, después el de "Manolito"... el mamo chico y enseguida el de las niñas, Mariela y Alejandra. Eran camarotes, Alejandra dormía arriba. Solo atiné a tomarla y tirarla al suelo y la cubrí. Mariela estaba protegida por las planchas de acero. Nadie repelió el ataque. Fue muy rápido. Contreras revisó los dormitorios, las niñas lloraban de miedo. Se percató que estaba protegiéndolas, me miró y seco dijo "bien", nada más, aunque con el tiempo me di cuenta que me había ganado un "porotito" en mi desempeño, reflexiona. - Esa fue la primera etapa, pero después de introducirlo como agente en la brigada Lautaro, Contreras lo negó... Así no más fue, incluso cuando fui careado con él que en paz descanse (agrega), negó todo. Pero se pisó la huasca solo porque por ejemplo hubo muchos, como el coronel Morales (quien estaba a cargo del cuartel de exterminio Simón Bolívar) que me reconocieron y avalaron lo que yo había dicho, confirmando que yo había trabajado en la casa de Contreras. Morales reconoció que por orden de Contreras me contrataron como empleado civil, de asistente de mozo en el cuartel Simón Bolívar 8800. Mis dichos han sido comprobados hasta por la Corte Suprema, no tengo por qué mentir, siento un alivio enorme por haber podido colaborar, decir la verdad y aparte de eso, lo más importante es que yo lo hice con la voluntad de que los familiares de los detenidos desaparecidos tengan a lo menos la conformidad de saber, qué pasó con su gente. - ¿Recuerda en especial a algún detenido? Víctor Díaz López, de manera especial. Siempre lo he dicho y lo voy a seguir diciendo, yo le tuve cariño a ese detenido, me recordaba a mi padre. Él me veía pasar y me golpeaba la ventanilla, yo sabía que quería agua y le convidaba. Solía agradecerlo rozando mi mano cuando le ingresaba por la rendija en la parte baja de la puerta sus alimentos. No hablábamos nada. (Se emociona al recordar la última Navidad, la del año 76, poco antes que asesinaran a Víctor Díaz). En esa oportunidad cometí un error grande. Los guardias de seguridad habían salido todos, ya habían ido a dejar la cena, que normalmente llevaban para esa fecha para las guardias, pavo asado y ensaladas. Se me ocurrió sacar a Víctor Díaz del calabozo, lo invité a cenar conmigo. Lo llevé y lo senté frente a mí, le serví de comer. Yo aún cargaba el fusil Aka47 en el hombro, se sonrió y me dijo: "qué hace un joven como usted en un lugar como este", solo atiné a decir... bueno, el destino, la vida, nada más. Luego me dijo, "mire, yo soy viejo, estoy cojo, no puedo arrancar, no soy peligro para usted, deje esa cosa colgada ahí mejor (el fusil), para que coma tranquilo". Eso hice y lo apoyé en una salamandra que había en el lugar. Cenamos, hasta que sentí ruido de un vehículo, lo llevé de vuelta al calabozo y lavé rápido los platos. Al rato debí abrir la puerta, venían llegando el suboficial de guardia Jorge Sara Olger y Emilio Troncoso Vivallos. No se dieron cuenta. A ese extremo llegué a tenerle un afecto a Díaz, por eso me dolió ver que lo asesinaran y de la manera cruel que lo hicieron. Más me impactó tener que transportarlo sobre mis hombros, aún sentía el calor de su cuerpo. (Víctor Díaz López fue subsecretario del Partido Comunista en clandestinidad, detenido desaparecido. Gracias a las declaraciones de "El Mocito" se pudo establecer que estuvo cerca de siete meses prisionero y que fue eliminado mediante el sistema del "submarino seco", que consistía en ahogar al prisionero colocando una bolsa plástica sobre su cabeza y apretarla en el cuello para que no pudiera respirar). Díaz, fue envuelto en un par de sacos paperos y amarrado a un trozo de riel, para que no flotara, un helicóptero trasladó su cadáver siendo lanzado al mar. En el cuartel de calle Simón Bolívar 8800, los infantes de Marina adscritos a la DINA, suboficiales Bernardo Daza Navarro y Sergio Escalona Acuña, fueron quienes sacaron al dirigente del calabozo, le pusieron una bolsa plástica en la cabeza, le amarran una soga al cuello y lo asfixiaron. También participó Juvenal Piña, el "elefante". - ¿Tenía usted claro lo que estaba pasando en ese momento en el país? Porque no puede haber resultado natural ver crímenes tan crueles y no pensar nada... No, no tenía claro qué pasaba, tampoco preguntaba porque de seguro no me responderían o contestarían solo evasivas. Además estaba cumpliendo el "contrato" que debí firmar al ingresar a la DINA, que era tenía un anexo que me ordenaba guardar silencio sobre todo lo que yo viera que sucedía. Todos debíamos firmarlo, era una especie de juramento a la Bandera. - Hábleme de ese pacto del silencio que más parece pacto de encubrimiento. Yo me sentí comprometido cuando firmé el "pacto de silencio", después me di cuenta que se refería a quedarse callado por las muertes y las demás cosas. Le voy a poner un ejemplo, el caso del cabo Manuel Leyton que fue detenido por carabineros por el robo de un vehículo que se usaba en la DINA para operaciones y les dijo que era de este organismo secreto, que había sido ordenado el robo por sus superiores y habló demás. Cuando Contreras se enteró, mandó tres buses repletos de funcionarios de seguridad y logró que le entregaran a Leyton. Contreras ordenó asesinarlo. Antes lo llevaron en muy malas condiciones al cuartel Simón Bolívar, lo arrastraban dos agentes. A Mario Segundo (la chapa de Leyton) lo tendieron en la que había sido mi cama de soltero, se veía mal, al parecer lo habían baleado, después no lo vi más, lo sacaron y se lo llevaron (tres días después fue declarado muerto en la clínica London de la DINA, ahogado en sus propios vómitos, señalaba el certificado médico, en realidad fue asesinado y aparecieron involucrados los médicos Pedro Valdivia Soto y Osvaldo Leyton Bahamondes. Valdivia Soto fue uno de los que está procesado por el crimen del Presidente Frei Montalva en enero de 1982). - ¿Qué pasó luego de saberse aquello entre los demás agentes? Nadie dijo nada, solo nos mirábamos y pensábamos, este se debe haber mandado un condoro, este "piloto" metió solo la cabeza al wáter y va a tener que asumir las consecuencias. Todos se miraban y se encogían de hombros, nada más. Eso pasó justamente por romper el "pacto de silencio", por comentar o divulgar cosas que sucedían dentro del cuartel. - ¿Alguien se cuestionaba lo que pasaba o gozaban con lo que hacían? Nadie se cuestionaba el tema, era tomado como un trabajo más en "horarios de oficina" y después todo volvía a la normalidad. No había lugar a cuestionarse. Yo menos, fíjese, no tenía dónde irme, cómo buscar trabajo, estaba solo e incluso si me iba de seguro me eliminarían, porque era peligroso. Algunos gozaban lo que hacían. Recuerdo la ferocidad de Armando Fernández Larios que siempre andaba jalando (droga) y el entonces teniente Juan Chiminelli Fullerton que llegaba en las mismas condiciones. Ellos llegaban de noche y por las suyas elegían detenidos y los pasaban a corvo, se ensañaban. Yo después debía limpiar lo que dejaban. A veces los gritos eran desgarradores, pero volvían y hacían lo mismo. - ¿Recuerda a alguien más que haya pasado por ese cuartel y que le haya impactado? Reinalda Pereira, que estaba embarazada, eso lo sabían los agentes y quienes la torturaron, tenía unos tres meses de embarazo esa pobre mujer, la mataron a golpes, esos fueron Lawrence y Barriga. (Reinalda Pereira tenía 29 años al momento de su detención y estaba embarazada de 5 meses. Militante comunista, tecnóloga médico, fue detenida el 15 de diciembre de 1976. Los criminales a que se refiere Jorgelino Vergara, son el entonces capitán de Ejército Jorge Barriga (suicidado) y el teniente de Carabineros ® Ricardo Lawrence -actualmente fugado de la justicia-. La molieron a golpes, murió mucha gente, por ejemplo Fernando Ortíz, Daniel Palma, al menos de ellos supe los nombres, pero fueron muchos... muchos, murmura El Mocito. Recuerde usted que a ese cuartel llegaban los detenidos que iban al último estruje y después chao -mientras hace un ademán con su mano pasándola sobre su cuello-, también llegaban "paquetes", que eran detenidos que ya venían muertos y "empaquetados" desde otros centros, supongo que desde Villa Grimaldi, porque era la más cercana a nosotros. Impactaba ver como dejaban los cuerpos destrozados en el suelo, desnudos, a veces todavía moribundos. - Aparte de arrojar los cuerpos al mar, ¿cómo y dónde se deshacían de los cadáveres? En la Cuesta Barriga, los acantilados del Cajón del Maipo, las quebradas y minas de Lonquén, claro que antes les quemaban las huellas dactilares, cicatrices y hasta el rostro para que no fueran reconocidos, les extirpaban lunares y cualquier huella que pudiera identificarlos, lo hacían con navajas y sopletes. También les arrancaban los dientes, con cortaplumas, para sacarles las tapaduras de oro, eso lo hacían el cabo Leyton, el "viejo" (Héctor) Valdebenito, Mario primero (era su chapa) Reyes creo que se llamaba, a ellos yo los vi. - ¿Por qué, después de haber llegado a ser un hombre de "confianza" entre los agentes, usted fue rechazado hasta el punto de darlo de baja el año 85? En esa época me ordenaron infiltrarme en peñas folklóricas y compañías de teatro, como las de Nano Parra, el Ictus, la peña Doña Javiera, el café del Cerro y otras. Debía escuchar lo que pasaba allí e informar. Me dejé crecer el pelo y me puse ropa hippie, incluso andaba con un morral con una flauta y una zampolla... y con una grabadora también. Lo que grababa se lo pasaba a las secretarias. Debía informar qué grupos participaban, qué gritaban en contra del gobierno y ojalá quienes eran. El problema es que empezó a gustarme la música. Si hasta compraba casetes de Illapu y otros, incluso empecé a asistir por las mías a las peñas, a tomarme un vinito navegado, a comerme una buena empaná y eso no les gustó y empezaron a aislarme. Pasaron cosas anecdóticas. Un día me arrinconaron unos tres barbones, esos que parecen comunistas en un baño en la peña del Nano Acevedo y me preguntaron qué hacía allí. Les dije que me gustaba la música, cuando revisaron la mochila me preguntaron por la grabadora. Me gusta grabar la música que cantan, les dije. Salvé, pasé piola, los "pilotos" se lo creyeron. - ¿No le parece poco creíble que esa haya sido la única razón que lo llevara a perder la confianza de los demás agentes? Bueno, también influyó el que yo aparecía como el favorito de "mi general" Contreras... (Calla un segundo y suelta la risa) perdóneme la salida, pero ya Contreras a esa altura no tenía el peso de antes y de seguro eso me afectó también a mí. - ¿Usted, Jorgelino, ha sido amenazado? Me han hecho llegar amenazas escritas a lugares que ni se imagina, hasta donde la señora que me lava la ropa, cuando hablé con el juez (Víctor Montiglio) y quedé detenido, mi casa fue reventada, se llevaron todo, incluso un vehículo que era mi fuente de trabajo. ¡Cállate perro tal por cual, o te vamos a hacer polvo, te vamos a acribillar, te conviene no hablar nada más! Esa fue la más suave, claro que llena de garabatos. Mi familia se alejó de mí, tienen miedo que por mi culpa les pase algo y los entiendo. Nunca, desde chico, he sentido miedo, pero sí me preocupan las amenazas, que han sido muchas. Eso me pasó por contar toda la verdad. Cuando me detuvieron, creían que yo era el "piloto" que había matado a Díaz López, les demostré que no había matado a nadie, les dije, lo que yo puedo contar es lo que yo sé, dónde los tuvieron, quiénes los mataron y cuál fue el destino final de los detenidos. Por lo que yo he declarado se han hecho muchas gestiones que han permitido encontrar parte de la verdad y sancionar a los culpables. No le voy a decir que me alegra, pero sí me satisface. - ¿Alguna vez le ha nacido acercarse a los familiares de las víctimas, relatarles lo que sabe de ellos, al menos darles alguna noticia de sus últimos momentos? Cuando se filmó la película "El Mocito", les hice saber a la familia de Díaz López a través de Marcela Said, la directora, que tenía la intención de conversar con ellos. Pero me respondió que las familias no habían querido. Eso pasó antes del Libro "El despertar de los cuervos" (del periodista Javier Rebolledo). Yo creo que hoy la señora Viviana Díaz, su hija, luego de ver el esfuerzo que he hecho, no se negaría a que le tendiera la mano y la abrazara y le relatara los últimos momentos de su padre. Pero si ella no quiere, voy a respetar su decisión. - ¿Les pediría perdón a las familias de las víctimas? No, yo ¿Por qué? Al contrario, no les pediría perdón, les diría es lo que hay, lo que yo puedo hacer por ellos, informar a los tribunales lo que yo sabía, lo que vi, lo que escuché, pero no podría pedirles perdón, perdón ¿de qué? No maté ni torturé. - ¿Duerme tranquilo? Ahora sí, mejor, pero en ese tiempo, cuando dormía en los camarotes en el "primer piso", despertaba y pegaba unos saltos que me hacían chocar con la parte de arriba. Era un cabro de 16 años, fue duro, incluso después que me echaron, igual me costó varios años empezar a vivir un poquito relajado, me costó mucho. En realidad Jorgelino, El Mocito, no está relajado aunque en la conversación se haya "soltado". Camina con la mirada atenta hacia todos lados, está inseguro, conoce a los criminales con que convivió y sabe de lo que son capaces. Solo una cosa lo tranquiliza, ya habló. Los decretos exentos de Fernández - Usted señala que con cada detenido se debían llenar muchos "papeles" y registros, entre ellos ¿había alguno que ordenara previamente la detención de la persona que llegaba a ese cuartel? Noo (ríe), llegaban al cuartel "tomados" desde la calle no más, los apresaban y después se llenaban los papeles. Esos estaban en blanco y solamente con la firma y timbre (del Ministerio del Interior), se usaban después de haberse detenido a las personas. - Entre el 8 de marzo de 1976 y el 1 de enero de 1978, era ministro del Interior Sergio Fernández Fernández. ¿La firma era de ese ministro? Era obvio. (Guarda silencio), pero en ese momento yo no tenía idea de quien era la firma porque no conocía a ese ministro. Llegaban en blanco, sin el nombre del detenido, solo con la firma y timbre -reitera-. La denuncia de Jorgelino Vergara es coincidente con otros testimonios y sentencias. El ministro del Interior con su sola firma y bajo la fórmula de actuar "por orden del Presidente de la República", emitía un Decreto Supremo exento de toma de razón que podía ordenar la detención de personas. Los parlamentarios Carlos Montes (PS) y Sergio Aguiló (IC), fueron detenidos bajo esa fórmula por orden de Fernández y llevados al cuartel Borgoño de la CNI. En ese lugar -señalaron- fueron desnudados y chequeados por médicos que los declararon aptos para resistir flagelaciones. Los firmaba en blanco El mismo diputado Aguiló se querelló en contra del exministro de Pinochet. Según Aguiló, "lo que hacía Fernández era ser parte de un engranaje con la CNI en el que el juego era entregar en blanco y con fecha incierta un decreto exento a la CNI, la que detenía a los opositores al régimen, los torturaba sistemáticamente, los hacía desaparecer (...) y firmaba con posterioridad la legalización cuando decidía hacerlos aparecer frente a la justicia". No fueron los únicos. El senador Ignacio Walker (DC) también declaró en la querella de Aguiló. Durante el período en que Fernández fue ministro del Interior, Walker estaba en la Vicaría de la Solidaridad y pudo constatar cómo la CNI detenía en forma ilegal y luego tales ilícitos eran "cubiertos" por el Ministerio del Interior a través de los decretos exentos que firmaba Fernández. Para Walker, estas acciones "obedecían a una estructura jerárquica de Estado, dirigida por el entonces general Augusto Pinochet Ugarte en su calidad primero de jefe de la Junta Militar y después de Presidente de la República, y siendo en esos años ministro del Interior Sergio Fernández". El también ex agente de la CNI, Aladino Pereira Olivera, quien trabajó para la CNI desde 1980 en el cuartel Borgoño, confesó al juez Solís que "en cada uno de los vehículos en que se hacían los operativos había órdenes en blanco de detención que estaban firmadas por el Ministro del Interior Sergio Fernández, recuerdo que decían ‘Decreto Exento' y que eran utilizadas por los agentes y se las enumeraba y llenaba cuando se detenía una persona, cuando iban a ser pasadas a tribunales". El magistrado Solís, resolvió que "En cuanto a los métodos de represión la CNI (...) en muchos casos se empleaban órdenes de detención fundadas en Decretos exentos firmados en blanco y se ponía a los presuntos implicados a disposición de Fiscalías Militares". El Cara'e Jote En una nota publicada en el desaparecido semanario "La Nación Domingo", las periodistas Ana Verónica Peña y Carla Alonso dan la versión de que a Sergio Fernández, cuando era ministro del Interior, "le gustaba pasearse por los centros de tortura". Las periodistas trataron de confirmar el dato entre algunos ex funcionarios de la dictadura y la única que les dio señas de aquello fue la ex ministra de Justicia, Mónica Madariaga: "Lo he oído mencionar, dicen que los agentes le decían el Cara'e Jote. Pero a mí no me consta", les dijo. La ex secretaria de Estado (fallecida en octubre de 2009) agregó que, hasta donde ella sabía, ese dato fue publicado en el libro "La Historia Oculta del Régimen Militar", de los periodistas Ascanio Cavallo, Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda. En efecto, la historia aparece en el capítulo 33 del libro, pero el ministro en cuestión está identificado sólo como "un alto funcionario". Consultado al respecto, Manuel Salazar dijo a LND que "es cierto, Sergio Fernández era el ministro que se paseaba por los centros de tortura. Así me lo contó a mí y a Ascanio, otro ex ministro de Pinochet". www.cambio21.cl
  10. FOTO | En la mente de Pancho Moller, Chile está de luto por la muerte de Manuel Contreras El ex "Protagonistas de la Fama" quiso homenajear a su fallecido abuelo, además de recalcar que está con Dios "y en paz". CULTPOP 10 de agosto, 2015 Autor: El Dínamo Seguramente recordarás el primer reality show que realizó Canal 13, se trataba de “Protagonistas de la Fama”, el cual contaba con queribles personajes como Catalina Bono, Alvaro Ballero, Janis Pope y Carlalí, entre otros. Y también recordarás que la pareja de Bono en el programa y hasta ahora es Francisco Moller, nieto del mayor violador de Derechos Humanos de nuestro país, Manuel Contreras. Pues bien, Moller quiso homenajear a su conocido abuelo publicando en su Facebook una imagen con la bandera chilena y un lazo negro sobre ella a modo de luto, como si el país entero sintiera su partida. Tras la publicación, recibió una serie de saludos, los cuales fueron respondidos por el nieto del Mamo Contreras con el siguiente mensaje:“Muchas gracias por su apoyo, nuestros corazones están tranquilos, Dios lo a acogido (sic) y el está en paz”. Fuente: http://www.eldinamo.cl/cultpop/2015/08/10/foto-en-la-mente-de-pancho-moller-chile-esta-de-luto-por-la-muerte-de-manuel-contreras/
  11. A pesar de que indicó a Evelyn Matthei como su favorita Manuel Contreras hijo aseguró que no tiene candidato presidencial, pero que "Lagos podría ser" por El Mostrador 14 agosto 2015 A una semana de la muerte del Mamo Contreras su hijo aseguró que él, junto a su familia sienten "una tranquilidad y mucha paz porque mi padre esta descansando y esta libre". Además indicó que todo el Ejército hará una campaña en contra del ex presidente Sebastián Piñera, si este decide ser candidato a la presidencia, debido al cierre del penal Cordillera. A una semana de la muerte de su padre, el "Mamo Contreras", Manuel Contreras hijo aseguró que él, junto a su familia, sienten "una tranquilidad y mucha paz porque mi padre está descansando y está libre". Además agregó que "por otra parte se fue en forma digna en el hospital militar, protegido por el Ejercito". Tras la muerte de uno de los más salvajes represores de la dictadura del general Pinochet, que acumuló más de 500 años de condena por violación a los DD.HH., diversos políticos mostraron su distancia con el ex militar, entre ellos el presidente de la UDI, Hernán Larraín, ante lo cual Contreras hijo aseguró que "no sé lo que dijo, no me importa, ya repito para mí terminó la guerra, Larraín fue un cobarde y así se mantiene porque incluso el diputado Urrutia de la UDI dijo que no hablaba a nombre de la UDI". En entrevista con CNN explicó que en el funeral del Mamo "no hubo honores, no fue necesario. No fue necesario ni rendición de cuenta, ni salvas, como familia lo enterramos con su uniforme de general de gala y así lo enterramos, lo cremamos". Además indicó que cientos de oficiales en retiro y activos estuvieron apoyándolo, junto a su familia, "a una semana de la muerte de mi padre sigo contestando correos", al tiempo que explicó que ni políticos, ni la familia de Pinochet los llamaron para darles su apoyo o el pésame. Contreras hijo aseguró que "le pregunté lo que se hacía en la DINA, le pregunté varias cosas y nunca me respondió, en el fondo tratando de decir: 'Fue mi trabajo', exitoso, ganó la guerra". Además añadió que las condenas a su padre eran una injusticia, "nadie puede estar condenado a más de 40 años en Chile, qué justicia si los jueces son unos corruptos, los jueces fueron unos delincuentes con mi padre". Finalmente, el hijo del Mamo Contreras también se refirió a la política, aseguró que no ha escuchado a la Presidenta decir que se va a cerra Punta Peuco y que "no es que se cierre, sino que no cabe más". Respecto a las próximas presidenciales aseguró que no tiene candidato, pero que Piñera "por ningún motivo, vamos hacerle una campaña para que no salga Presidente", mientras que respecto a Lagos dijo que "podría ser, pero prefiero que sea Evelyn Matthei. Que a Piñera no se le olvide que se suicidó un general por el cierre que hizo". "Todo el Ejército en retiro vamos hacer una campaña en contra de él [Piñera], para que no salga Presidente", finalizó. Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2015/08/14/manuel-contreras-hijo-aseguro-que-no-tiene-candidato-presidencial-pero-que-lagos-podria-ser/
  12. Topic Oficial Manuel Contreras Actualización: Murió Manuel “Mamo” Contreras: El sanguinario jefe de la represión y brazo derecho de Pinochet The Clinic Online | 07 Agosto, 2015 El “Mamo”, el general del Ejército que creó la DINA y que estuvo al mando hasta 1977 del organismo represor que asesinó y torturó a miles de chilenos, falleció hoy con 86 años y un prontuario terrorífico. Sus condenas por violaciones a los derechos humanos suman más de 500 años. Nunca pidió perdón ni admitió remordimiento alguno. “El respeto por la vida humana se ve truncado en tiempos de guerra, donde el hombre pasa a tomar el poder de Dios y en muchas oportunidades, ante la disyuntiva de matar o morir, opta por lo que más le conviene y simplemente mata”, dijo en 1979 a la Revista Ercilla. Su madre, que murió cuando él tenía seis años, fue quien le puso el apodo con el que pasó a la historia como uno de los más infames y sangrientos personajes de la dictadura chilena: El “Mamo”, el general del Ejército que creó la Dirección Nacional de Inteligencia, que estuvo al mando del organismo represor que asesinó y torturó a miles de chilenos, que hasta el final mantuvo la mentira de que en el país no hubo ni violaciones a los derechos humanos ni detenidos desaparecidos y que hoy falleció, con 86 años, y un prontuario terrorífico de decenas de sentencias por más de 500 años. En su historial figuran la Operación Cóndor y Colombo, el asesinato del canciller Orlando Letelier y del ex general Carlos Prats; la muerte y desaparición del sacerdote español Antonio Llidó Mengual, del líder socialista Víctor Olea Alegría y del mirista Miguel Ángel Sandoval, entre otras causas en que su nombre fue una condena fatal. De la época en que era un niño, de los años en que en sus manos aún no había sangre, por allá por los ’30, poco se sabe. Se conoce que Juan Manuel Guillermo Contreras Sepulveda era el mayor de tres hermanos, que su padre era oficial de Ejército, que lo criaron sus tías y abuelas, que a los 14 ya estaba en la institución uniformada y a los 24 el joven huérfano ya estaba casado. No hay antecedentes que den cuenta de si Contreras tuvo desde siempre una tendencia al sadismo o si fue el poder el que alimentó en él ese derrotero. Sí se sabe que el informe sicológico presentencial que le hizo Gendarmería en 1995, en el marco de la investigación por homicidio y uso de pasaporte falsificado en el crimen de Orlando Letelier (perpetrado en Washington, en septiembre de 1976), da cuenta -según la investigación de Francisco Martorell sobre la operación Condor- que se trataba de alguien con tendencia a la “frialdad afectiva”. “La afectividad impresiona coartada por un sobrecontrol racional de los impulsos, emociones y sentimientos, apareciendo una capacidad empática disminuida y una tendencia al egocentrismo; de esta forma, pone sus propios intereses por sobre los de los demás. Concordante con el sobrecontrol de las emociones, se percibe represión de ansiedad y sentimiento de culpa, los que no son asumidos conscientemente traspasando la responsabilidad a otros (…) No se aprecia conciencia del delito”, dice el documento. “EL HOMBRE PASA A TOMAR EL PODER DE DIOS” Hubo un tiempo en que el hombre disociado, el que era incapaz de ponerse en el lugar del prójimo, se creía Dios. En Tejas Verdes, la cuna de la Dina, fue eso: un todopoderoso perverso que enseñó a sus pares a torturar. Él mismo se había especializado en esta área. En 1967 participó de un curso de Posgrado de Oficial de Estado Mayor en la Escuela de las Américas, Fort Benning, Estados Unidos. Su especialidad en represión la enseñó desde 1969, como Mayor, en clases de Inteligencia en la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes. Desde aquel tiempo ya vislumbraba un posible triunfo de Salvador Allende y trabajaba clandestinamente en derrocarlo: tenía contactos con Patria y Libertad y la CIA, y exportaba manuales represivos desde Irán y Brasil. Su obsesión era el MIR. Según establece el Informe de Verdad y Reconciliación, al mando de la DINA, creada por decreto ley Nº 521 de la Junta Militar de Chile, de fecha 14 de junio de 1974, Contreras llegó oficialmente con el rango de coronel el 6 de agosto de ese mismo año con el cargo de Director Ejecutivo Nacional. No obstante, la misma publicación destaca que el organismo estaba operativo ya en noviembre de 1973 o incluso antes y que desde entonces, hasta su disolución en 1977, tras el cerco por el crimen de Letelier, la entidad fue responsable de al menos 1500 muertes y miles de torturas. Por estos crímenes Contreras nunca pidió perdón. Es más, en su imaginario, no existieron. O sí, pero en una supuesta guerra. Así lo explicó en una entrevista en 1979 a la revista Ercilla. “El respeto por la vida humana se ve truncado en tiempos de guerra, donde el hombre pasa a tomar el poder de Dios y en muchas oportunidades, ante la disyuntiva de matar o morir, opta por lo que más le conviene y simplemente mata por la necesidad de sobrevivir (…) Hasta dónde llega el cumplimiento del deber es impuesto por los vencedores y ¡ay de los vencidos!”, afirmó. La vejez, los achaques, el escarnio y la pérdida del poder, no lo hizo cambiar esta visión. Veintiseis años después de la declaración en Ercilla dio una entrevista a The Clinic donde aseveró que “el informe Rettig fue una sola falsedad. Ahí simplemente el que quiso fue y dijo yo tengo un desaparecido y listo. Y lo pusieron. Y el informe Valech más falsedad todavía, porque necesitan dinero”. El mismo discurso lo mantuvo en 2013, cuando, en el marco de la conmemoración de los 40 años del Golpe de Estado comentó que “estaba prohibido hacer todo tipo de torturas” e insistió en que no existen los detenidos desaparecidos. La justicia dijo otra cosa: Contreras fue condenado por el atentado contra Letelier y el general Carlos Prats, la operación Cóndor, la operación Colombo y la desaparición de militantes de izquierda. Su soberbia le significó además otra sentencia: su conversación con CNN eN 2013 sobre sus privilegios en el Penal Cordillera implicaron el cierre de este recinto y su traslado a Punta Peuco, reducto del que siempre renegó. En 2005, antes de recibir una nueva condena y volver a estar preso, dijo “yo no estuve en la cárcel. Estuve en un recinto militar donde no vi nunca un gendarme. Nunca. No como los oficiales y suboficiales que están en Punta Peuco ahora: en forma humillante”. AMOR Y ODIO CON PINOCHET En el libro “Doña Lucía”, la periodista Alejandra Matus relata la devoción que la esposa de Pinochet, Lucía Hiriart, sentía por Manuel Contreras. Según la investigación, Lucía lo consideraba una “amigo eficaz a la hora de cuidar, poner en regla o incluso sacar de Chile a sus hijos cuando se involucraban en problemas que podrían dañar el prestigio de la familia (…) Lo único que no hacía Contreras por ella era delatar las infidelidades de Pinochet. Esa era el arma que el hábil militar usaba para mantener al general de su lado. Ella no aceptó la decisión de su marido de destituir a Contreras del mando de la DINA. El mismo día que se anunciaba públicamente la medida, la cónyuge del gobernante se presentaba en la casa del oficial acompañada por su hija mayor, para expresarle su solidaridad. La ausencia de Lucía en Presidente Errázuriz duró ‘un par de semanas’ comentan ex funcionarios de gobierno”. En ese entonces, Lucía dijo “le soy absolutamente leal al general Contreras”. A diferencia de la devoción mutua con Lucía, con Pinochet la relación siempre fue más compleja. Se conocieron en 1960 cuando, con él, con grado de Teniente, entró a la Academia de Guerra para realizar el curso de Oficial del Estado Mayor y lo recibe, como profesor, el entonces Capitán Augusto Pinochet, Sub-director de la Academia y profesor de clases de Estrategia, donde el futuro dictador se obsesionó con el triunfo de la Revolución cubana en 1959. Contreras fue alumno destacado, el primero de su promoción y se tituló de profesor de academia en las asignaturas de Inteligencia y Logística. Su vínculo con Pinochet continuó en aquellos años y se intensificó durante la dictadura. En la entrevista con The Clinic lo relata así: ¿Usted le informaba de todo lo que hacía? -Si. Yo lo iba a buscar todos los días a las 7 de la mañana y le daba cuenta de lo que era de interés desde el punto de vista de inteligencia. Después él me daba instrucciones sobre lo que había que hacer. De ahí me volvía a mi cuartel y cuando él tenía alguna duda nos comunicábamos por teléfono o por televisión. La relación comenzó a resquebrajarse cuando Pinochet, ante la evidente vinculación de Contreras en el crimen de Letelier, lo sacó del círculo de poder y terminó de quebrarse ya en democracia, cuando Contreras enfrentó una y otra vez la justicia, altivo e indolente, por crímenes de lesa humanidad, y Pinochet se escudó en el supuesto desconocimiento. “Hace mucho tiempo que el general Pinochet debió haber dicho ‘yo asumo la responsabilidad de todo lo ocurrido en mi gobierno’. Lo bueno y lo malo, porque él era el hombre a cargo de todo”, declaró Contreras. Desde las múltiples entrevistas de 2013, el Mamo no había aparecido en público. El 26 de agosto quedó internado en el Hospital Militar, donde asistía semanalmente a realizarse la correspondiente diálisis a causa de su diabetes. Se dijo que sufrió una descompensación general, riesgosa ya que aparte de sus problemas renales, estaba con una infección en el sistema que utiliza desde que le extirparon el colon, producto de un cáncer, para permitir la evacuación de sus residuos. Así estuvo estos últimos meses el hombre que una vez tomó el poder de Dios, el más odiado y temido, el peor de todos. Fuente: http://www.theclinic.cl/2015/08/07/murio-manuel-mamo-contreras-el-sanguinario-jefe-de-la-represion-y-brazo-derecho-de-pinochet/ Información previa:
  13. Furiosa entrevista del abogado que justifica "la mano dura": Hermógenes Pérez de Arce, último defensor de Pinochet, barre con la derecha y acusa a Piñera de querer bloquearlo The Clinic Online | 08 Agosto, 2015 “No es que me haya erigido el defensor del régimen militar; yo soy doctorado en verdad histórica”, sostiene el abogado, quien asegura que no existen los pactos de silencio y que le teme a lo que pueda hacer Carmen Gloria Quintana. “Nadie se acuerda de que ella llevaba los líquidos inflamables”. Aún queda un 20% de chilenos que se identifica con la Dictadura o que defiende lo obrado por Augusto Pinochet, según Mori-Cerc, y muy posiblemente Hermógenez Pérez de Arce, abogado, columnista y ex director de La Segunda, sea el más fiel representante de ese grupo. En entrevista con el diario que alguna vez dirigió, hecha antes de que muriera el “Mamo” Contreras, Pérez de Arce aborda en profundidad el periodo 1973-1989, que según él fue la consecuencia de una sociedad que “tenía que defenderse de un sistema que pretendía terminar con todas las libertades por la fuerza”. Tal como lo ha dicho en otras oportunidades, plantea respecto de la violación a los derechos humanos que “hubo muchos abusadores, obvio, si estamos entre chilenos, que siempre estamos atropellando los derechos de alguien. Por eso es un país difícil y tiene que haber mano dura; si no, se desbandan”. A su juicio, “no hubo una política de atropello a los DD.HH.; sí hay un pacto de silencio para ocultar la responsabilidad de la izquierda”. Respecto de los pactos de los militares, sostiene que no existen, y que “en el caso Rojas de Negri y Quintana los militares declararon ante el juez Alberto Chavarría inmediatamente. Ahí hubo una mujer que atentó contra los derechos humanos, que llevaba unas cosas combustibles para tirárselas a los vehículos de locomoción para quemar gente y los agentes del Estado la reprimieron. Y accidentalmente se quemó”. Sobre la sobreviviente del caso Quemados, quien ya declaró ante el juez Mario Carroza, manifestó que “está pidiendo la renuncia del comandante en jefe del Ejército y es recibida por el presidente del Senado que le rinde homenajes, y ahora vi que también Hernán Larraín participaba en otro. Entonces, tiene un poder político especial porque ella pone en jaque a las autoridades chilenas con las solicitudes que hace (…) tengo miedo de lo que Carmen Gloria Quintana pueda lograr, porque consigue todo y nadie se acuerda de que ella llevaba los líquidos inflamables”. Las críticas a la derecha y a Piñera Pérez de Arce es consultado por las diferencias públicas con el presidente de la UDI, Hernán Larraín, sobre todo después de que este último manifestara que el principal matiz entre ambos es la condena irrestricta a la violaciones a los Derechos Humanos. “No considero que sea defensa de los derechos humanos la apología de una persona cuya figuración se debe a haber sido sorprendida portando elementos inflamables para quemar a civiles. Nunca he pretendido silenciar a Hernán, pues lo que le pido es que él mismo se silencie, en lugar de repetir consignas comunistas. Creo que Jaime Guzmán estaría muy en desacuerdo con degradar a oficiales que combatieron el terrorismo marxista. También tuve diferencias con el general Contreras y él una vez se querelló en mi contra, pero no por eso me voy a convertir en portavoz de las consignas de la extrema izquierda (…) Los uniformados nos protegieron de una violación masiva y sólo los malagradecidos pueden considerarlos a ellos como violadores”, subraya el abogado, quien admite sentirse solo en su lucha, y además acusa que “hay personas poderosas que tratan de que yo no aparezca, me tienen muy bloqueado”. ¿Quiénes? se le pregunta, “un hombre de la prensa. Y al más poderoso de la derecha, Sebastián Piñera. Soy su adversario, opositor a todo lo que él piensa y hace, y se preocupa de que yo no tenga posibilidad de tener más tribuna”, responde. Fuente: http://www.theclinic.cl/2015/08/08/hermogenes-perez-de-arce-ultimo-defensor-de-pinochet-barre-con-la-derecha-y-acusa-a-pinera-de-querer-bloquearlo/
  14. El aplaudido comentario de Mauricio Hofmann sobre la conciencia de Manuel Contreras En su cuenta de Twitter, el periodista y conductor del programa ADN Hoy tuvo palabras para el agónico ex militar.  Tech6 de agosto, 2015 Autor: El Dínamo El retirado general del Ejército y otrora director de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Manuel Contreras, sufrió el empeoramiento en su ya grave condición de salud y se especula con un desenlace fatal para el ex uniformado que permanece en el Hospital Militar. El pasado 28 de julio Contreras, de 86 años de edad, se vio afectado de una serie de complicaciones y quedó internado en el recinto hospitalario ubicado en la comuna de La Reina, en la zona oriente de la Región Metropolitana. En este contexto, el conductor del programa ADN Hoy, Mauricio Hofmann, escribió un tuit mientras comentaba la noticia: “Manuel Contreras casi sin momentos de conciencia. Se interrumpen diálisis. Sólo se le administra morfina“, publicó. Ante los comentarios, el periodista hizo una aclaración que sacó varios aplausos: Mauricio Hofmann @mauriciohofmann A todos los que han ironizado con lo de la conciencia de Manuel Contreras: discrepo; siempre tuvo conciencia. Hasta ahora nunca le remordió 07:48 - 6 ago 2015 Fuente: http://www.eldinamo.cl/tech/2015/08/06/el-aplaudido-comentario-de-mauricio-hoffman-sobre-la-conciencia-de-manuel-contreras/
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