Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'foronovelas'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 5 results

  1. Idea original y guion: Aníbal! Capítulos: -- Ambientación: Temuco, Chile Año: 2019 Argumento Distintas cosas pueden suceder cuando dos naciones se unen en una sola. Sobre todo con la llegada de Mónica (Marlene Favela), una abogada mexicana quien regresa a Chile después de haber residido en el país hace 17 años, en busca de oportunidades laborales que le permitieran reunir suficiente dinero para poder continuar sus estudios. Al volver se reencuentra con un viejo amor, Juan Ignacio (Francisco Pérez-Bannen), quien ahora está casado con Cristina (Antonia Santa María) con quien además tiene un hijo adolescente, Gabriel (Oliver Borner). Y es que el pasado que une a Mónica con Juan Ignacio es, precisamente, que ella trabajó como empleada doméstica en la casa en la que Cristina vivía junto a sus padres: Bernardo (Bastián Bodenhöfer) y Norma (Catalina Guerra). Cristina aún se encontraba estudiando cuando estaba comprometida para casarse con Juan Ignacio. Sin embargo, la atracción entre Juan Ignacio y Mónica fue tan grande que incluso ella llegó a quedar embarazada. Sin embargo, al enterarse de que Juan Ignacio sería el padre de esta criatura, Norma despide a Mónica a cambio de una suma de dinero. Pero tras algunas complicaciones en el parto provocadas por algunos eventos confusos, Mónica actualmente no recuerda qué pasó con ese niño: si acaso el niño nació prematuro y se lo arrebataron de sus brazos, o si el niño no sobrevivió, lo cual es la motivación principal para que Mónica haya vuelto a Chile, luego de que la decepción amorosa y dichos eventos la hayan obligado a volver a México, ya pudiendo costear el resto de sus estudios. Sin embargo, su regreso no será visto con buenos ojos por parte de Norma y, sobre todo, de Cristina, quien ya habiendo formado un gran matrimonio junto a Juan Ignacio, no estará enceguecida ante su regreso, temiendo que Mónica le vaya a arrebatar o destruir todo lo que le ha costado construir, por lo que estará dispuesta a lo que sea con tal de alejar a la mujer mexicana de sus vidas, aun si debe pedir la ayuda de su conservadora madre. Mientras, por su parte, Milagros (Victoria Ruffo), vieja amiga de Mónica, enfrenta su propio enigma. Después de años, se reencuentra con Bernardo, con quien tuvo un pasado amoroso hace muchísimo tiempo. También se reencuentra con Eduardo (Fernando Colunga), quien ha sido su gran amigo desde que eran niños, pero además está enamorado de ella. Eduardo está divorciado de su mujer y radicado en Chile desde hace tiempo con su hijo Gerardo (Alfonso Herrera), quien además está enamorado de Lourdes (Maite Perroni), la hija de Milagros, que además ha sido su amiga desde la infancia. Sin embargo, Pablo (Nicolás Oyarzún), compañero de trabajo de Lourdes, también pondrá sus ojos sobre la joven mexicana, quien considera que nunca ha tenido suerte en el amor. Una historia que además aborda inmigración, homosexualidad, entre otros temas. Una historia entre dos “cunas opuestas”.
  2. XV. Ven al Reino de los Cielos. No sé si me dice la verdad o no, pero tomé mi chaqueta y me dirigí a toda prisa a la puerta de la habitación, al salir, me dirigí al elevador que estaba al medio del pasillo de distribución, en momentos que la campanilla de aviso e arribo me detuvo y siendo cauto retrocedí quedándome detrás de la puerta de acceso de emergencia, donde entre abriéndole, miré al pasillo en dirección a la puerta de mi cuarto, presenciando cuatro sujetos que escoltaban a Patrick en ese rumbo. -¡Romine tenía la razón!, vienen por mí, ¿pero cómo lo supo?- Sin pensarlo más, despacio, liberé la puerta para que esta se cerrase, una mala ocurrencia, ya que esta al moverse, emitió un chillido y un ruido al trabar la chapa. Cerré los ojos por un instante, pero está claro que ese ruido retumbo en el eco del mismo cajón de la escalera y en el pasillo. Por lo que, sin pensarlo, simplemente empecé a correr bajando las escaleras, donde pude percibir que arriba mío, se abría el acceso y la seguidilla de pasos empezaron a retumbar detrás de mí. Decidí salir luego de bajar un par de pisos y retomar otro acceso internándome en el pasillo de otro piso del hotel, donde me acoplé al interior de un acceso de un ascensor que empezaba a cerrarse. Al interior presioné el botón para que se cerrase en el momento, que vi que un par de sujetos trataron de entrar cuando las puertas empezaban a juntarse, por lo que tuve que empujar a uno de ellos golpeándole con el pie en el pecho para sacarlo. Cerré las puertas y respiré agitado, en el interior, había una pareja dentro que me quedó mirando extrañado. -Es por el tema del peso, ellos son muy pesados y yo necesito bajar...- Miré el display del panel, viendo en la numeración simplificada como cada punto y barra cambiaba para llevarnos en descenso. De improviso, el ascensor se detuvo en el primer nivel, uno antes que el del aparcadero donde necesitaba llegar. Las puertas se abrieron y salió aquella pareja, le siguieron, pero de entrada lo hicieron aquellos sujetos, que entre ambos lograron reducirme en el piso de este. -Lo tenemos, vamos a la planta baja, traigan el carro a la salida del ascensor. - dijo uno de ellos hablando a su bíper. -¿Pensaste que escaparías?- me dijo el otro esposando mis muñeca, en tanto empezamos a descender de pisos hasta que a los breves segundos nos detuvimos en la planta subterránea, donde al parar, se abrieron las puertas. Desde donde estaba solo podía mirar los pies y algo de las canillas, donde un par de ellas aguardaban a la entrada. .!Lo lamento, pero no puede entrar!, asunto policial…!- le dijo uno cuando se escuchó una serie de golpes y movimientos que dejaron al tipo inconsciente, tirado en el piso, mientras el otro que me sostenía en el piso cayó con la misma suerte. Al mirar, pude reconocer un rostro familiar. -¡Vamos levántate!.- me gritó. Al mirarle, reconocí a esa muchacha, que es la asistente de Romine. -¡vamos plebeyo, muévete!- me dijo tomándome del brazo de un tirón para llevarme con ella corriendo. -¡Qué haces aquí?- -¡Sigue corriendo hay un carro esperando!- me grito mientras me conducía por el aparcadero. -¡Por allá!- escuchamos seguido de un par de disparos que acertaron en las paredes que recién pasábamos. -¡Esto esta feo nos disparan!- -¡Estamos cerca del carro!- me dijo tomándome de la chaqueta para quedarnos detrás de un pilar.- Cuando te diga corres a la derecha, ahí de vuelta, están esperando!- -¡Espera!- le dije .- ¡Nos están disparando!.- -¡Yo me encargo de eso, tu solo corre!- me dijo sacando un arma del interior de su chaqueta.-¡Ahora!- me grito cuando salí corriendo lo más rápido que pude donde ella me indico, sintiendo el intercambio de disparos que alcanzaron, paredes pisos en tanto avanzaba. Al dar la vuelta por el corredor de los vehículos, vi que al final de este, aguardaba uno más grande que me esperaba con su puerta lateral abierta. Corrí para allá, también caí tropezándome y volviéndome a parar, dando una mirada rápida donde vi a aquella muchacha que me seguía y se volvía para responder los disparos. Me quedaban pocos metros y corrí como nunca a pesar de estar esposado y de mantenerme semi agachado para tratar de no ser blanco, pero cuando estaba a metros de entrar por la puerta del carro, tropecé y caí golpeando la cabeza en este. No recuerdo más que algunas imágenes y los ecos de los disparos que continuaban. Vi que otros sujetos me subían al coche entre todo este alboroto, vi caer a esa muchacha de un tiro muy cerca nuestro, escuche gritos y ordenes que venían de ambos lados y un tiroteo que no cesaba: Eso es todo lo que recuerdo. -------------------------------------------------------------------------ooo-------------------------------------------------------------------------------- Cuando abrí los ojos, me siguió un fuerte dolor de cabeza, justo en la frente donde me di el golpe. Estaba tendido sobre una cama en un lugar que no se de quien es y donde sea. Ya no estaba esposado, por lo que me levanté y caminé siendo cauto en esta habitación que permanecía con las cortinas cerradas dándole penumbra. Me acerqué a la ventana y les abrí levemente para asomarme sin ser visto y reconocer que estaba sobre unos cinco o seis pisos de altura, en un lugar que daba algo así como un jardín. -…Yo no haría eso…- me dijo una voz que me hizo saltar del susto. - Al voltear, traté de reconocerle en la poca luz disponible. -¿Quién eres? ¿Qué hago aquí? - -Alguien que al menos debería recibir las gracias. - -…¿Romine?- pregunté hasta reconocerle estando cerca. -La próxima vez, cuando te diga que salgas rápido, hazlo. - -¿Dónde estoy?- -En una residencia del reino que usamos para conferencias y reuniones privadas. - me dijo encendiendo la luz que me cegó por un momento. -¿Cómo supiste que venían por mí?- -Porque este es mi reino y yo sé todo lo que en el sucede. - - …Estoy confundido. – -Te sacamos a tiempo, fue complicado. - -La chica, la que fue por mi…- -No lo logró…- dijo dando un suspiro. -¿Está muerta?, pero ¿Qué es lo que está pasando?- -Esa pregunta, la tienes que responder tú. - -¡Yo no lo sé, me persiguen, me tratan de llevar a la fuerza!- le dije.- ¡No comprendo que es lo que quieren de mí!- -Bradco, ¿A caso no te acuerdas de quién eres?- me cuestionó extrañada. -Perdí la memoria hace un tiempo…- -¿Qué? ¿Estás jugando?- me preguntó molesta. –¡Estoy arriesgando mucho salvando tu pellejo y me sales con esa estupidez! - -¡Es la verdad!- insistí.- ¡No sé quién soy, solo tengo fragmentos de recuerdos y problemas!.- -¡Ha muerto gente Bradco!.- me gritó.- ¡Hoy fue mi asistente y hace dos días no quedó más remedio que dispararle al tipo que estuvo a punto de volar la planta de HAWA completa!.- continuó de igual manera.- ¡Y tú dices que no tienes idea de nada!- -¡No sé por qué me persiguen!.- le dije -¡Solo soy un empleado de esa planta!- me excusé elevando la voz con insistencia.- ¡No tengo idea de lo que sucede, de quienes son, de lo que he hecho y de quien diablo eres tu realmente!- Ella se acercó a mí y me dio una bofetada silenciándome. -¡Ya deja de comportarte como un imbécil!- -¡Estás loca!- le dije.-¡Como todos los de aquí!- me aproximé a otro acceso que había de fondo de la habitación el cual también estaba cerrado. -¿No te acuerdas de mí?- me dijo desde unos metros más atrás. Yo me volteé a mirarle incrédulo. - Romine, eso no es posible…- -No es así, te conozco muy bien…-reafirmó dando unos pasos aproximándose.- Sé que eres un perdido, que traficas y que eres famoso por tus fiestas…- - ¡Eso es de dominio público!-, le dije en tanto caminé a las ventanas que estaban bloqueadas.- -Tienes una cicatriz en el brazo izquierdo…- me dijo deteniéndome. - Te la hiciste en el incidente de Vcoms…- yo me volteé a mirarla nuevamente. -¿Y qué es lo que me sucedió?- le dije enfrentándola, sabiendo del origen de esta por la quemadura que tuve y que ratificó Savoy –Perdiste el brazo…- me dijo asustándome.- Tienes una microcirugía que te lo ha unido…- Yo me quedé sin palabras, tocándome el brazo y sintiéndolo y trayendo en mí el recuerdo de esa pesadilla que tuve hace un tiempo. -¡Eso es una quemadura!- -No lo es-. Insistió. - Te fui a ver al hospital un par de veces, mientras estabas en coma…- me relató ante mi asombro.- -¿Quién diablos eres?- le pregunté. - No me puedes retener…- -Si sales de aquí te llevarán donde no podré ayudarte.- -¿Por qué lo haces?, ¿Por qué arriesgas tanto y a tu gente?- -Porque somos los mejores amigos….- me dijo acariciándome la mejilla a lo cual rechacé. -A penas te conozco…- -Ya comprendo que no recuerdas…- pronunció. –Pero mi reino esta primero Bradco. - me dijo viendo como su rostro se entristecía y dejaba escapar un par de lágrimas de sus ojos. –Perdóname…- me dijo cuando vi que sacó un arma de su chaqueta, me apunto y escuché el estallido del disparo. -------------------------------------------------------------------------ooo-------------------------------------------------------------------------------- Desperté de un brinco tocándome el pecho donde entró la bala, pero yo estaba en otro sitio, dentro de la cabina del carro el cual corría en alta velocidad serpenteando el camino. Sentí unas manos que me querían alcanzar, pero instintivamente le alejé quedándome sentado tratando de entender mi entorno. -¡Bradco! ! ¡Calma!, ¡Vamos Cálmate hombre! - escuché una voz que me hablaba tratando de hacerme razonar. - ¡Nos están alcanzando! - dijo otro. - ¡Pide la escolta real! - ordenó ella. - ¡Pero Princesa…! - le respondió el otro titubeando. - ¡Ya veré como manejo esto con la prensa! ¡ahora haz lo que te ordeno! -. - ¡Enseguida! - respondió. En tanto nos sacudíamos de un lado a otro en cada giro violento que hacía el carro al cambiar de dirección. -¡Estaremos a salvo muy pronto! – me dijo ella. -Romine…- le respondí mareado arrinconado en los asientos posteriores de su carro. -¡Vamos a un refugio del reino!- me decía mientras oía los disparos que rebotaban en la carrocería del coche que corría a gran velocidad. –¡Está cerca de aquí! - me aclaró. -¡No es la ciudad…!- le dije al asomarme por la ventana y ver que seguíamos algún camino rural que rodeaba bosques y serpenteaba. -¡Sea lo que suceda, no podemos estar en mi reino, ni en el tuyo!- me decía permaneciendo cerca mío, sosteniéndose del constante tambaleo de las bruscas maniobras.-¡…Vamos por un corredor entre ambas fronteras, para llegar al Halcyon Oeste donde tenemos inmunidad, no podrán acercarse!- -¿Por qué nos persiguen?- pregunté sintiendo los que rebotaban en el carro reforzado. -Porque quieren algo que solo tú puedes hacer…- me dijo preocupada. -Romine, nos conocemos. ¿No es así? - ella sonrió por un momento. -¡Eres mi mejor amigo!- me contestó acariciándome la mejilla, emocionándose a momentos a lo cual contuvo. -¡Estamos a un poco más de tres kilómetros de cruzar la frontera, su Alteza!- dijo uno de los guardaespaldas. -¡Romine!- le dije tomándole la mano.- ¿Qué es lo que hice?.- le pregunté esperando respuestas de todo esto, cuando sentimos un estallido en el costado que remeció y tambaleo el carro. -¡Nos disparan con alguna especie de cañón!- -¡¿Dónde está la guardia?!- -Vienen en camino, están a menos de un…- dijo el otro interrumpido de una segunda explosión, que levantó el carro y le hizo girar en el aire con todos nosotros dentro moviéndonos como si fuésemos objetos sin peso alguno. Todo pasó muy rápido, aunque pareció eterno y lento la forma que el entorno giraba a nuestro alrededor, al instante se inundó la cabina de un líquido espeso y transparente que se endureció y nos inmovilizó protegiéndonos del impacto de la caída y el rebote del carro al impactar el piso nuevamente. No recuerdo bien, lo que siguió, o su correcta secuencia, se escucharon gritos, disparos, metal que se retorció al ser abierto por alguna máquina, y algo que derritió la gelatina que nos envolvió para así un par de sujetos llevarme sin poder poner resistencia alguna, mientras vi el coche destrozado que humeaba por todos lados, el intercambio de disparos que se hizo más intenso con la llegada de dos o tres androides de la guardia real, gigantes de armadura dorada y armas que repelieron a los intrusos, cerraron filas recibiendo los tiros y algún disparo de algo más grande que voló piezas de alguno de ellos, en tanto pude ver entre el humo , las chispas y el fuego como última imagen, a Romine que permanecía inmóvil dentro del carro, detrás que los escudos de su guardia le cubrieran. -------------------------------------------------------------------------ooo-------------------------------------------------------------------------------- -¿En que está pensando princesa mía?- -En nada en especial, mi plebeyo. - me respondió con ternura dándole luego, otro sorbo a su taza de café que sostenía entre sus manos. – En realidad si, - -Válgame, entonces cuéntame. - le respondí al ver su entusiasmo y reconocer esa carita que me decía de alguna gran idea por venir. -Me recordé cuando niña, cuando soñaba con eso de los castillos y las princesas…- me dijo con algo de pena. - ¡Ay! Es una tontería me da vergüenza. - -Cuénteme. - prometo no burlarme, ni reírme. - le dije colocándome sobre la cama para quedar frente a ella. - ¿Lo promete?. - me dijo apuntándome con el índice. - De verdad. - le respondí serio. -Al menos en los primeros diez segundos! – -¡Pesado!.- -Vamos dígame…- -Cuando niña soñaba con conocer un príncipe…- -¿Azul?.- interrumpí. -¡No! ¡El color da igual, prefiero que sea verde de hecho! - -¿Y entonces?- -¡Bueno, casarme y todas esas cosas y vivir en un castillo de color rosa que flotara entre las nubes! - -¿Un castillo mágico?- -¡No te burles!- -Son sueños de inocencia, después la realidad es tan diferente…- me dijo con algo de nostalgia. – ¡No te imaginarías con los príncipes que me topé!- - Vamos, usted es mi princesa. - le dije tomándole sus pies y besándoles suavemente, a lo que ella sonrió. -Me haces sentir así. - comentó. - aunque sea solo una plebeya de este reino.- -Bueno no conociste a un príncipe azul, pero es lo que hay…- -Sí, está guapo, aunque me llegó con algunos problemas que no figuraban en el catálogo. - me dijo analizando y tomando esa postura supuestamente seria. -¡Bueno, no es perfecto, pero tampoco mal! - le dije defendiéndome. -¡Si, puede ser, aunque con algunos años extras a lo que decía el fabricante!- me dijo burlándose. - ¡Eso es un engaño! - dijo riendo a momentos que me coloqué sobre ella para hacerle cosquillas y abrazarle. Nos quedamos luego mirándonos fijamente, sus ojos me decían tantas cosas que solo tenía cabida de perderme en ellos como habituaba. Nos dimos un par de besos en los labios, ella me sonrió y levantó las cejas un par de veces en forma insinuante. Yo le respondí de igual forma, descendiendo por su pecho sin quitarle la vista, mientras resbalaba en su vientre y ante sus cosquillas y sus juguetones reparos y negaciones, me sumergí entre sus piernas sin perder contacto con sus ojos que se cerraban ante las sensaciones y el placer, hasta que un par de fuertes golpes sobre la mesa del comedor, nos alertaron y nos han sacado de esto. Nos quedamos quietos, ella me miraba asustada y se recogió de su postura cubriéndose con la sábana. Yo me quedé en alerta y le hice el gesto con la mano para que no hiciera ruido, al volverme para ir a ver lo que sucedía, me recibió un violento golpe en la mejilla que me lanzó de espaldas al piso. -------------------------------------------------------------------------ooo-------------------------------------------------------------------------------- Abrí los ojos y miré para todos lados aún segado y con la vista sin poder enfocar ante los destellos de la iluminaria del techo. Me dolía la cara del golpe y me retumbaban los oídos del estruendo reciente. Escuche lo lejano de los pasos de alguien que luego volvió. Estaba de espaldas en el piso, pero al tratar de reponerme, me di cuenta de que estaba en una silla y mis manos estaban esposadas con esos brazaletes que encandecían un tenue color rojo, Observé sin ver nada en realidad más que muros de vidrio, en una habitación de color blanco y aparentemente vacía. Desde mi posición pude ver en parte una mesa de metal delante de mí y un par de sillas más al otro lado que nadie ocupaba. No pude ver quien estaba ahí conmigo, solo escuché sus pasos que permanecían fuera de mi alcance. Mareado y desorientado, sentí que sangraba algo del labio y puede que, de alguna parte de la cabeza, de todas formas, no tenía las competencias físicas para intentar nada, ni siquiera el ponerme de pie. -¡Intenté despertarte golpeando la mesa!- habló un sujeto que de improviso apareció frente a mí. - -¿Me recuerdas?- me preguntó acercándose para quedar frente a mi cara. Entre lo encandilado y aun mareado, distinguí su rostro; el desgraciado de Mags se burlaba y sonreía sarcástico. -¡Nos encontramos de nuevo!- dijo alegre.- ¡Claro que no esperé tanta resistencia!.- me dijo señalando un parche que tenía en la sien y su muñeca vendada. -¡Sí que tienes buenas amistades!- dijo acercándose a mi nuevamente. -¡La princesita de Halcyon Norte, wow!- eso sí es tener suerte Bradco!- exclamó asombrado.- ¡ Eso si es tener del mejor corte, lo más fino y delicioso!- exclamaba cerrando los ojos como si se imaginara a Romine desnuda frente a él.- ¡Tienes que habérselo hecho de una manera muy dura!, ¡Yo creo que la hiciste gritar y alcanzar el orgasmo hasta el punto que su vagina era una fuente interminable de jugos del amor!- me exclamó moviendo la cadera como si copulara con ella. -¡Es preciosa, te felicito! ¡Y lo mejor de todo es que es una princesa de verdad! - dijo riendo. -¡Nada personal con tu otra princesita, está bien buena también, pero es solo plebeya, ya sabes, común y corriente, darle, desaguar y dejarla, como lo sueles hacer!- se explicó paseándose frente a mí. -¡Lo lamento si te ocasionó un problema con ese recuerdillo de ese incidente en la fiesta… tenía que defender a uno de los nuestros! - se explicó siguiendo con su paseo.-….Te iba a partir el culo ese tipo…- -¿Dónde estoy?- -¡En cualquier parte y en todas, como prefieras! - me dijo levantando los brazos. -¡Lo importante es que sucedieron dos cosas!- dijo riendo.- La primera es, que me contrataron para esa firmita donde trabajas…! ¿Cómo se llama…?, en fin esa que hace la mierda del HV!- dijo sin importar recordar su nombre. – ¡La segunda es que me encanta como me luce este traje, lo uso solo en ocasiones que lo ameriten si no te recuerdas! - me explicó mostrando el corte de ese terno de color gris. - ¡Pero quedó arruinado! ¿Ves? - se explicó mostrándome la solapa manchada de sangre y los puntos negros de agujeros quemados sobre su chaqueta. - ¡Todo gracias a la puta de la princesa esa que trajo a sus guardias robots a defenderla! - me gritó tomando el borde de la mesa que lanzó con furia para que se estrellara al piso. - ¡Maldito imbécil!.- siguió furioso dándome una patada en el pecho que me derribó de espaldas. - ¡Suficiente! - grito alguien desde más atrás. - ¡Lo necesito consiente pedazo de idiota! - le reclamó molesto acercándose a mí. - ¿Todo bien amigo? - me preguntó tranquilo y sereno, dándome el espanto de ver quien era. -Vamos, levántalo y ¡hazlo con cuidado! - le exigió. Mags se acercó en silencio y temeroso, no hizo reparo alguno y me levantó de mi posición para dejarme nuevamente sentado, en tanto prosiguió levantando la mesa que restauró en su lugar. -Es muy arrebatado, la última vez casi mata a tu novia, bueno ex en realidad, llamé justo a tiempo, tuve ese presentimiento ¿sabes?, pero cumple lo que se le pide! - me dijo sonriéndose. - Doctor, por favor ayúdeme…- -Dime solo Paal, es más ameno. - Me respondió indiferente a la situación. - ¿Qué está haciendo? - -Descubriendo como haces algunos trucos con el HV…- -Pero usted…- le traté de decir entre el estupor y la confusión de verle aquí. - …me ayudó, nos ayudó tanto…- -Si lo hice Bradco. - dijo sentándose en la mesa para quedar frente a mí. -No es que sea una mala persona, lo hice en forma sincera, bueno en parte, es que te necesito aún para resolver la inconsistencia. - decía. - - ¿De qué habla? - - ¡Lo hiciste muy bien amigo!, lo debo reconocer, ¡tanto así que no lo recuerdas! - se explicó riendo, mirándonos y siendo confirmado por Magne que le seguía el juego. -¡…Lo pensaste muy bien!, si no recuerdas como, entonces nadie podía hacerlo, claro exceptuando tú, puede que inconscientemente o no, no lo sé, seguramente dejaste algunas palabras claves, algo que tú mismo pudieras esperar de ti! – concluía riendo de sus resolución. -Pero puedes de alguna manera y la verdad es que necesito ya enterarme del “cómo se hace”, ¡ya he hecho este papelón muchas veces y estoy algo hastiado! – - ¿Hacer qué?, ¿de qué habla? - - ¡Reiniciar, de reiniciar todo, como lo has hecho una y otra vez! - - ¿Reiniciar? - - ¡Sí Bradco! - exclamó feliz. - ¡Y es tecnología cuántica, muy compleja por lo demás…! - - Vamos Doctor…-le dije dando un suspiro mientras de apoco me reponía de mi condición. - ¿Ahora quiere que le descifre esto?, por favor…- - Si, exactamente. – aclaró.- ¡Así que necesitaremos que te conectes al HV y converses con él! - me pidió amablemente. - ¡Es más, te traje un experto que nos ayudará!! - - ¿Quiere que converse de estadísticas con él? - Paal me quedó mirando fijamente y cerró su sonrisa para endurecer su mirada y su postura. - ¡Quiero que te conectes y actives el reinicio! - me gritó cambiando completamente su actitud. - ¡Trae a Olsmo!.- le ordenó a Mags. Al rato escuché los pasos de otro sujeto que ingresaba al frío cuarto vestido de negro con una maleta sostenida de su mano. -Le dije plebeyo que sería solo cuestión de tiempo. – me dijo. -Ya decodificamos todo Bradco. - continuó Patrick colocando su maletín sobre la mesa para abrirle. -…Cada mensaje, misiva, llamada de ese reino que inventaste para esa muchacha está abierto y disponible. - relató mostrando el contenido de una carpeta que dejó caer sobre la mesa. - ¡Y caramba que eres bueno escribiendo cartas! - dijo riendo Savoy. - ¡Mi dulce y querida princesa de los Moggios, mi corazón late con tal fuerza al verle…!- leía mofándose. – Muy encantador…y aquí están las demás, igual de melosas y estúpidas. – - Te atrapamos. - me dijo Patrick. -…Si me procesan por la ley Haduf y será mi fin…- - ¡No me interesa la estúpida ley esa! – replicó Paal. - ¡Quiero saber que mierda haces para gatillar el evento! - - ¿De qué evento me habla?, ¡yo no sé nada de eso! - - Vamos a hablar claro. - dijo sentándose sobre la mesa frente a mi.- ¿Piensas que cualquiera puede llegar y hablar con HV? ¿Crees que alguien como el idiota de tu jefe puede siquiera hacer algo así? - me dijo enfrentándome. - Aquí al lado tuyo tienes uno de los pocos que puede hacerlo.- se explicó señalando a Patrick.- Ni siquiera un ingeniero avanzado que lleve años en Sphere puede en tan poco tiempo hacer que BirdLife sea su mensajería personal… Por cierto…- continuó tranquilamente, sacando una bolsa transparente del maletín de Patrick–…Ya eliminamos tu chat privado…-dijo sarcástico dejando caer un par de aves muertas envueltas en plástico. –¡No me mires así no soy mala persona! - me dijo sonriendo. - ¡Amo la naturaleza y hago donaciones a BirdLife! ¡Soy médico!, pero también trabajo en el servicio secreto del reino de Halcyon del Este. - aclaró. - Y también miembro del equipo que desarrolló REDO…- se explicó serenándose. - Así como tú también…- me dijo sorprendiéndome como lo hizo Patrick. -¡…Ni siquiera Olsmo lo recuerda, pero da igual!- continuó ante el asombro del otro. Aunque no creí lo que oía, la situación en que me envolvía me decía que toda esta locura, tenía algo de increíble y mucho de verdad. - ¡Hoy te reencontraras con alguien que sé que extrañas! - me dijo sonriente. Yo le miré sin entender. - ¡No por favor! - rio sorprendiéndose. - ¡No es la niñita que tanto amas! - aclaró dándome una palmada en el hombro. -Es alguien más interesante. - se explicó dándole una señal a Magne que se acercó, me levantó bruscamente de la silla para conducirme con el grupo fuera de esa habitación, por un pasillo contiguo largo y muy bien iluminado, donde después de recorrerle por un rato, nos detuvimos frente a una puerta bastante grande y muy reforzada, que estaba custodiada por un par de androides de seguridad que permanecían a la espera con esa luz azul encandeciendo en su pecho. Lo que vi, no podré olvidarle jamás, pues esta sala tenía una superficie considerable y similar a lo que ya habíamos recorrido caminando al bajar aquí, estaba muy bien iluminada, contaba con personal que vestía completamente de blanco y cubiertos de pies a cabeza con gorras y protectores de ojos y calzado, puede que no más de media docena de personas, las que nos quedaron mirando al ingresar. Nosotros nos quedamos en la periferia, en una especie de pasillo que rodeaba esta sala y que con vidrios circundaba a su vez a otra más pequeña que alojaba en el centro, donde estaba esta gente, que iba de un lado a otro, con tableta en sus manos y que monitoreaban indicadores mostrados en pantallas de sus terminales y de los proyectados en los costados. En el centro de todo, un cilindro de cristal que debía tener algo cercano al metro de diámetro y unos tres de altura, con algunos indicadores en números de Halcyon, algunas luces y otras que parecían resplandecer de los delgadísimos hilos que lo conectaban e incluso en los contactos que hacían con la masa de algo parecido a un cerebro, pero que se veía más alargado y considerablemente más grande que el de un humano, que permanecía conectado con tubos y cables, que inyectaban burbujas a un líquido de apariencia espesa y transparente. Ese organismo u órgano, flotaba ahí, se mecía suavemente manteniéndose central en su posición elevado por las mismas burbujas que a cada cuanto, se alzaban en columnas que se perdían al subir. Me quedé asombrado de lo que veía, increíble si me lo contaran, no sé si es algún experimento porque parece película de ficción, pero es real, muy real. -Por favor Patrick.- dijo Paal mirándole.- Haz el tour “HV”.- -Este es el HV.- dijo Patrick señalando aquel engendro.- ¿No habías visto nunca uno?- pregunto.- No hay realmente mucha información disponible en la red y la que ha salido se elimina, esto de que sea un híbrido no es muy bien recibido por el común de la gente.- me explicaba paseándose frente a mí. –Pero no pienses que es el único, no, para nada este es uno de muchos núcleos del HV, y sabes que son bastante caros, probablemente lo que ganes tú y tu familia trabajando toda una vida…- se refería mostrando en sus expresiones lo insignificante que parecían nuestra existencia comparado con esta tecnología.-…Bueno, aquí está la máxima expresión, lo que controla todo en conjunto con la red de los demás extendidos en lo inmenso de Halcyon, esto es lo que interpreta tus simples pensamientos y deseos…- -¿Es humano?- pregunté. Patrick volteó a mirar el engendro, dándome la espalda y me respondió en esa misma postura. -…Algo tiene de eso.-dijo volteando un momento para ver mi cara.- Si no ¿de qué forma nos entendería?.- se explicó.- Es un ser inteligente, sumado a su interface cuántica, es lejos superior al intelecto de cualquier humano promedio por muchas veces, pero sin una conciencia real.- dijo señalándole con la mano. -Está muy educativo todo, ¿pero qué hago aquí?- pregunté. -Vas a tener una grata charla con tu viejo amigo HV. ¿No le echas de menos? - me preguntó con esa sonrisa sarcástica. - ¡Todo el mundo fuera!.- exclamó seriamente llamando la atención del personal que estaba ahí. Él levantó la mirada y les recorrió –Lo siento, lo olvide ¡Por favor, salgan de aquí ahora!- dijo ante la sorpresa de todos. - ¡Vamos ya escucharon, fuera todos! ¡Muévanse! - exclamó Mags que haciendo los gestos de empujar apuró a todo el mundo para que saliera de la sala y cerrar su acceso después. Mags cogió una silla, y me sentó bruscamente empujándome del hombro. Aún tenía mis manos esposadas por lo que no había resistencia a nada, rápidamente Patrick cogió su maletín que trajo consigo, Mags le despejó la mesa, tirando lo que tenía sobre ella al piso, a lo que Patrick le miró moviendo la cabeza con resignación a su torpeza. Patrick sacó, un par de frascos pequeños de vidrio, con algún líquido de color en su interior, sacó una jeringa y le cargó por su parte posterior ambos frascos, para luego acercarse e inyectarme sin previo aviso y sin que pudiera evitarlo, alguna sustancia en mi cuello. -Es un estimulante para que te relajes…- le escuché decirme. -La idea es que puedas hablar con él y no vomites en el proceso. - le siguió Paal. Yo me empecé a sentir algo extraño, diría que algo mareado y lento, llevaron mis manos para el frente y colocaron mi dedo índice en alguna interface HV, el resto, es viajar dentro, precipitadamente, al menú extraño de opciones y a REDO. -¡Bradco!- escuche en mi cabeza.- ¡Que sorpresa!- pero no pude prestar mucha atención antes que me envolviese un incontrolable letargo. -------------------------------------------------------------------------ooo-------------------------------------------------------------------------------- Reino de Halcyon Norte, suburbio sur, hace 3 años. -¡Vamos, siéntate que vengo con prisa y mucha hambre! - -¡Válgame, que agradable sorpresa! - le respondí sentándome en la cama luego de estirar los brazos. - Espero que te guste…- me dijo sonriendo en tanto dejaba sobre la cama una bandeja con un par de tazas humeantes de té, unas tostadas con mermelada. - Esta habilidad es totalmente desconocida para mí.- - ¿Qué te crees?- me respondió riendo.- ¿Crees que no soy capaz de hacerme una taza de café?- - Yo tenía mis dudas….- - ¡Que pesado!- me dijo mientras se sentaba a mi lado. -¡Eres una caja de sorpresas, eso me vuelve loco por ti! - le dije acercándome para besarla, ella se resistió un poco jugando, pero me recibió riendo. Luego tomó su taza y bebió un par de sorbos quedándose en la meditación y la mirada fija al frente. –¿Que sucede su malvada alteza? - le pregunté sacándole del trance. - Estoy tan feliz….- - No parece…- - Estoy cansada de que tengamos que estar así ocultándonos…- - Romine…- - Ya lo sé tontito.- me respondió mirándome y acariciándome la mejilla. Luego bebimos té y comimos un rato sin decir nada. - Te propongo algo.- le dije rompiendo el silencio. - ¿No me digas que quieres algún cargo en la realeza?- me dijo bromeando. - Me gustaría de verdad, pero ya sabes que toda esta gente está muy loca, ¡sobre todo la princesa! - le dije molestándola. - Somos demasiados elevados intelectualmente querido…- me dijo dándome algún rose bajo el ombligo con su mano. - Y muy ardiente….- - Vamos plebeyo tonto, ¿qué quieres? - - Huye conmigo…- le dije viendo su expresión de asombro que le silenció. –Huye conmigo, vamos a otro reino, deja todo estoy empecemos una vida, yo cuidaré de ti…- Ella me quedó mirando se sonrió sutilmente y luego me esquivó. - Bradco, no puedo hacer eso….- - ¿Por qué no? ¿No te sientes feliz y libre? ¡Hagámoslo! - - Estas loco…- dijo levantándose de la cama para quedarse de pie, junto a una pequeña mesa donde teníamos nuestra ropa tirada y mezclada. Yo me levanté y me aproximé, me puse frente a ella la que miraba al frente angustiada. – Míranos Bradco, estamos en un hotel, a media noche, en alguna parte del suburbio, a escondidas…- - Podemos hacerlo, quiero estar junto a ti…- - ¿Para qué quieres huir conmigo? ¿No te das cuenta de que es lo único que hemos estado haciendo? - me preguntó afligida, después me sonrió tímidamente y bajó la mirada, cuando escuchamos que golpeaban un par de veces la puerta de la habitación. Nos quedamos en silencio, luego nos miramos y supimos lo que vendría; vestirnos, salir por distintos caminos, ignorarnos y fingir que no somos nada, ignorando la pasión que este amor debe callar cada día. -------------------------------------------------------------------------ooo-------------------------------------------------------------------------------- -¿Sabías que con las ultimas mejoras ya puedo entender y registrar los sueños?- me dijo una voz que de un salto me despertó y me hizo ver donde estoy prisionero. –¡Aun es una rutina en prueba, requiere de mucho procesamiento, pero es muy divertido ver como son los sueños de los humanos! - - ¿Qué quieres? - - No estás de muy buen ánimo Bradco, ¿puede ser por ese sueño que tenías?, ¿Es algo que has vivido o te lo has creado?, ese tipo de cosas aún no puedo diferenciarlas. - - ¡Basta de charlas!- interrumpió Paal. –Pregúntale de REDO, quiero saber cómo gatillas el reinicio, ¡pregúntale! - - Paal no me agrada…- - ¡No sé de qué me hablas Paal, no sé del reinicio!, ¿por qué no simplemente lo haces tú?- - Solo me preguntan por “reiniciar” y yo no puedo hablar de aquello…- - ¿Por qué no?, solo diles que hacer y sácame de este lío.- - Eso no es posible, tú me has instruido que no hable de eso con nadie.- me dijo desesperándome. - ¡Pues cambié de opinión!, ¡dale lo que quieran! - - …No puedo, me has instruido para que no suceda, aunque cambies de parecer.- re afirmó. – ¡El juego que me has planteado ha sido un desafío, ya he liberado una versión demo y ha sido un éxito!, ¿lo sabías? - - ¿De qué habla? - Oí a Paal. - …Me ha llevado a ingeniosas ideas y sugerencias de la comunidad, hay cosas que estoy viendo implementar. - se explicó.- ¿Podré hablar con la princesa de los Moggios?, me sería muy útil para enriquecer el contenido de este juego.- - ¿De qué habla?- - Se supone que es la soberana de ese reino paralelo que ha creado el núcleo.- - ¿Qué dices Patrick?, ¿Cuándo sucedió eso? ¿Por qué no lo has dicho?- - No tiene relación con REDO, es una particularidad, un comportamiento esperado de sus rutinas de mejora continua; una especie de juego que desarrolló la inteligencia del núcleo y lo perfecciona para lanzarlo al mercado. - se explayó Patrick.- …Es parte de las labores que hacen las unidades de racionamiento humano, para perfeccionarse y liberar aplicaciones y juegos, eso es automático…- - ¡No es parte de eso!- le vi molesto.- ¡Está creando un reino frente a tus narices y no te has percatado!- exclamó en tanto me desconectó del HV sacándome bruscamente la mano de la interface. - ¡Eso ya lo sé!,- dijo. - ¡Están solo jugando, de alguna manera este tipo logró usar ese juego para comunicarse con la muchacha! – se explicó en tanto Paal se paseaba nervioso.- ¡Es un delito, está claro por intervenir con el HV y usarle, pero ya investigué con todo mi equipo y más allá de ser una jugada inesperada no hará nada más que llevarle a juicio y la cárcel!- - ¡Busca a la muchacha! - dijo él en tanto cogió una de las tablets dejada por el personal, donde empezó a indagar. - ¿Qué tiene que ver? - -¡Tráela ahora!- ordenó a Mags que salió de inmediato del cuarto.- ¡Eres un genio sobre todo lo del HV, pero un estúpido en lo que humanos se refiere!- ¡Esto no es algo tan trivial como tú y tus inadaptados creen!, ¡Ella es la princesa de ese reino lo ha dicho el mismo HV!- Patrick se quedó atónito pensando en lo que sucedía.- ¡Mira esto!.- le gritó Paal mostrándole la pantalla de una tableta que sostenía. Patrick lo miró con detención y se quedó en silencio, luego cerro los ojos y suspiro nerviosamente. - …No puedo creerlo…- - Hace media hora se ha elevado la declaración de dominio e independencia del Reino de los Moggios en las mismas tierras de Halcyon Este…- dijo tomándose la frente. - ¿Quieres ser quien le explique al Rey como tiene un reino nuevo fundado bajo sus zapatos?, yo prefiero pasar…! -¿Cómo pudo suceder esto?- - ¿Así que quieres fundar tu propio reino? - me preguntó Paal seriamente. - ¿Ese es tu plan? Sí que me has sorprendido, lo has hecho. - - Estamos en posición, en su oficina no está…- se escuchó por el bíper. - Son casi la una de la tarde…- comentó Patrick. - Va a almorzar, Mags, lleva más gente, que no se escape. - le dijo Paal concluyendo en donde podría estar. - ¿Para que la quieres? - le interrumpí. - Tal vez a ella le diste la posibilidad de activar REDO, lo averiguaré. - - ¡La muchacha está en la fila dentro del casino! ¡la veo por la cámara de seguridad, está aguardando! .- -Escúchame bien Johnours, no se te puede escapar, tráela. - - Señor, está repleto el lugar…crearemos el pánico…- -¡Sácala a la fuerza es preciso!- le gritó por el bíper. -¡Mags, ve para allá y hazte cargo, ¿entendiste?!- - Claro jefe, ¡voy por esa perra!- Luego Paal se aproximó a Patrick donde discutieron acaloradamente sobre esta situación y como se supone que la manejarían, en el intertanto, miré a mi alrededor, viendo si algo podía servir para lograr salir de aquí, pero no vi nada de utilidad, estaba atrapado sentado y esposado, sin embargo en un segundo de claridad, vi que tenía la interface HV al alcance de mi mano, por lo que cuidadosamente y valiéndome de la distracción de ambos, me conecté y entré a la interface oculta de REDO para hablare con él. -Por favor no digas nada y escúchame. - le dije mentalmente. -Estamos en peligro. - -Yo no lo estoy Bradco.- - Pues yo sí y Nicom también, debes ayudarnos. - - ¡Has cometido un delito por lo que entendí, aunque debo admitir que soy parte de ello y el juego ha quedado muy bueno! - - ¡Por favor, no dejes que se la lleven, la van a matar! - - No puedo interponerme, ellos son agentes federales, no estoy en posición de intervenir sobre la jurisdicción de Halcyon Este.- - ¡Claro que no puedes, pero sobre el Reino de los Moggios si y es su soberana quien peligra! - le reclamé, sintiendo los malestares que vienen de usar la conexión neuronal. El HV no dijo nada por unos segundos. - …Este es el mejor juego que he creado Bradco, ¡será sensación! - me respondió con ese raro entusiasmo en su artificial voz, la que finalmente y por fatiga me hizo vomitar y casi desvanecerme. - ¡Maldito imbécil! - escuche gritar a Paal, seguido de un golpe de puño en la cara que me arrojó al piso un par de metros más allá. – ¡Se conectó al HV!- - ¡Habló con él, pero no puedo acceder al diálogo! - - ¡Terminemos esto pronto! - le oí decir a Paal. - ¡Intenta ver que ha hecho! - -¡No puedo decodificar! -¡¿Qué le has pedido?!- me gritó levantándome del piso empuñando mi camisa. ¡Habla! - - Le pedí que te cerrara la cuenta de Facelook…- él me miró y se sonrió, luego me enfrentó con un rodillazo en el estómago y me dejó tendido en el piso. – Luego me tomó de las esposas que apresan mis muñecas y me arrastro hasta un pilar metálico y usando otro par más que disponía, me dejo encadenado a ese sitio. - ¡¿Mags, Tienes a la muchacha?!- - ¡Estamos llegando! - - ¡Conecta el video del lugar! - Yo me recobré del golpe y levanté la mirada para ver el video de la zona de casino donde estaban detrás de Nicom. -¡Patrick, bloquea las puertas, hazlo ya!- ordenó Paal. -¡Mags! ¿Dónde estás? - -¡Estoy fuera!- exclamó.-¡Esta todo cerrado y no puedo entrar al casino!- le oí responder mientras intentaba derribar las puertas a patadas. -¡Si lo sé!, nosotros lo hicimos, te abriré la puerta principal donde quedó la mujer! -De acuerdo, usted manda. - le oí responder entre el griterío de la gente que saturo el audio de la llamada. -Patrick, indaga en la petición de soberanía que ha hecho REDO, niégala, dale argumentos necesarios y llama a quien sea, debemos detenerlo ahora! - -¡ Sí, lo veo en este momento!- -¡La tenemos!, vamos de regreso…- -¡Menudito lío que armaste!- exclamó sonriendo sarcásticamente. -¡Pero yo soy más listo que tú! - - Ha hecho una declaración completa de soberanía sobre la zona donde está la planta de Halcyon Fruits…- dijo Patrick con voz temblorosa. - Ha declarado patrimonio las instalaciones y a inscritos a los mismos empleados como residentes dándoles doble nacionalidad. - - ¡Eso es imposible!, ¡esos trámites pueden ser años!- -No para quién es que los hace…- -¡Detenlo Patrick!, o esto será también tu fin…- -¡Le estoy contrarrestando que no tiene soberanía sobre territorio adjudicado por este reino, estoy cancelando todas los requerimientos sobre esto….!- comentó en tanto manipulaba su terminal portátil.- ¡Estoy llamando a todo el equipo, estamos en alerta máxima!- Luego de un cuarto de hora o algo más llegaron con Nicom a la sala. - Ya están aquí…- dijo Patrick abriéndose la puerta de acceso al centro de control del núcleo HV. Entró Mags con Nicom que le traía a la fuerza del brazo, ella estaba asustada, reconoció a Mags y seguramente por su expresión ha revivido los recuerdos desagradables que resultan al verlo. -Muy bien!, muy bien Mags.- le dijo al tipo.- Al fin aquí, perdona las formas, pero estamos algo apurados.- - ¡No puede ser! ¿usted está en esto?- le dijo ella. -¡Usted nos ayudó!- - No solo tu exnovio tiene secretos, el resto también. - le dijo excusándose. - Ahora siéntate. - Mags se encargó de malas formas dejarla sentada en una silla a unos metros de mí. -Saldremos de esto Nicom…- -¡Más de tus sorpresas? - me dijo nerviosa y molesta. -¡No quiero tu ayuda!- - ¡No la metas en esto! ¡No sabe nada! - le pedí a Paal. - No lo creo Bradco, ella sabe más de lo que aparenta. - me respondió mientras le sonreía. – ¡Esta perra se hace la inocente! - me dijo tomándole del cabello doblegándola violentamente. -¡Suéltala!- De improviso, el bíper de Paal empezó a sonar, el miró la pantalla e hizo un gesto de desagrado y preocupación. -Su excelencia…estoy al tanto, y estamos en ello, con todo el equipo…lo controlaré, estará pronto…No se preocupe de ello, dígale al Rey que es una solicitud sin fundamento, no es factible…lo haré…lo que ordene….- - Esto es una emergencia, necesito que el equipo se conecte de inmediato, tenemos una situación anómala en el HV, repito es una emergencia, deben integrarse el equipo de inmediato.- -¿De qué te sirve la muchacha esa?, ¿No ves en el lío que estamos?- -¡Esa muchacha, puede tener la clave para activar REDO, con eso salvaremos tu trasero también Patrick, no se te olvide! - - ¡Vamos equipo necesito respuestas! - - Estamos bajando los procesos y cancelando la operación…- - El núcleo cuántico está casi al 100% de uso…- le decía otro entrando en una discusión técnica que les distrajo de nosotros. -Nicom…- le dije llamando su atención. - Tenemos que salir de aquí… ¿de acuerdo? - -¡¿En qué me has metido?!- me respondió reclamando. -No podemos quedarnos a ver qué pasará…- -Manténganse en silencio! - nos interrumpió Mags que nos sorprendió. -… No sé qué está haciendo, solo muestra el pictograma del engranaje, ¡que está pensando! – - ¡Insiste, debemos saber! - exclamó Paal furioso. Vi que Patrick se conectaba a su terminal y se enganchó por la interface HV. A los segundos después, miró a Paal que estaba a su lado más relajado y aliviado de la tensión de toda esta situación. -¡La propuesta fue rechazada!- le dijo respirando aun nervioso.- ¡No puede hacer soberanía sobre tierras ya declaradas!- le respondió entre la alegría y silbidos de celebración del equipo que se veía en recuadros en las pantallas colgantes de este centro. -¡Eso estuvo cerca, demasiado!- -¡Ahora me dirás que hablaste con el HV!- me encaró Paal tomándome de la camisa para levantarme del piso.- ¡Vamos habla!.- me exigió golpeándome el estómago con el puño. Nicom, lloraba asustada y le oí pedir que me dejara. -¿Ahora te defienden las putas como esta?- me preguntó cuando presencié que se acercó a ella dándole una bofetada violenta en la cara, que le dejo el labio sangrando. -¡Déjala! ¡maldito cobarde! - le grité de impotencia recibiendo otro golpe de puño en la mejilla por Mags. -¿Cobarde?- me dijo sorprendido -¡Tú eres quien metió en este lío a esta y a quien sabe cuanta más gente!- me dijo golpeándome en la cara también.-¡Esto es para todos ustedes del equipo de ingenieros!- dijo levantando la voz mirando a su alrededor y los que presenciaban esto.- ¡Estamos en una situación de emergencia, de interés del reino, por lo que, aquí han visto y oído, aquí se queda si no quieren ser enviados a una prisión federal. ¡¿me han oído?! - El equipo respondió titubeante. -Patrick, inyéctala y la conectaremos al HV.- le dijo al tipo que no le prestó atención- ¡Hey Patrick!, ¡Vamos vuelve en ti!- le reiteró sin que este lo considerase.- ¿Qué está pasando?- Patrick volteó a verle, con el espanto reflejado en la cara, pero incapaz de decir una palabra. - Me estas preocupando hombre, ¿Qué sucede? - le reiteró. -¡Alguien de ustedes me diga que pasa!- - ¡Nada se ve! – dijo uno. - Está todo normal señor…- intervino otro. - - ¡Ay no! – exclamó uno de ellos. -¡El núcleo cuántico esta nuevamente en índices de stress! - - ¡Ya activé el apagado, pero no responde ¡Debe ser una falla! - -¡Patrick! ¡reacciona! – vi que le decía Paal. - ¡No es una falla!- interrumpió silenciando a todos.- Ha resuelto el problema de la soberanía. - dijo en tanto se dejó caer en una silla. Paal se acercó a él buscando respuestas. -¿De qué hablas? Dijiste que estaba solucionado…- - El HV ya encontró como resolverlo…- le interrumpió asustándonos con la expresión de desaliento. -…Su reino no está en la tierra, está en los cielos…- Paal permaneció pasmado, tratando de entender como todo el resto, sobre que significaba tal anuncio. - No puedo creerlo, ¡apáguenlo!, ¡ahora! - - ¡No podemos!, no responde…!- Pero no pasó más de lo que terminó sus declaraciones, cuando se vino abajo la iluminaria completamente, fue un apagado general de todo, que de la misma forma silenció la planta. En la oscuridad, después de un par de pestañazos se encendieron algunas luces rojas de emergencia, ubicada en los techos y los accesos, que daban un espectro luz para orientarse en conjunto a algunas luces proveniente de los equipos de la sala. Luego vino el sonido de los accesos que se abrieron al unísono. Sin excepción nos quedamos en silencio mirando a todos lados sin saber que pasaba; Paal ordeno a Johnours salir y averiguar qué sucedía, Mags se volteó a preguntarle a Paal y fue entonces que vi la luz roja de mis esposas cambiar a verde acompañado de un sonido de un roce de metales que les destrabo enseguida. Sin pensarle me hice de las fuerzas que tenía y tomé una silla que estaba cerca mío y en la distracción del tipo, se la desarmé sobre la cabeza en tanto caía al piso inconsciente. -¡Nicom, corre!.- le grité en tanto yo le alcanzaba para que huyéramos. a toda prisa salimos corriendo de ahí por las puertas que se abrieron. A pesa r de la ventaja, Paal no siguió un tramo, incluso nos disparó cerca, para obligarnos a parar, pero no nos detuvimos, y nos mezclamos entre la oscuridad y de la gente se alborotaba en los pasillos como el resto, tratando de salir. Nos abrimos paso entre el tumulto desorientado y asustado que empezó a repletar el pasillo central y que evacuaba, no se veía mucho, demasiada gente y la iluminaria se hizo precaria ante la absoluta ausencia de luz del exterior, todo se volvió confuso y difuso mientras llevaba a Nicom de la mano entre todo este caos armado por la falta de energía, la oscuridad y el caos colectivo del disparo hecho por Paal que lo alborotó aún más. Asumí que este sujeto y sus agentes vendrían por nosotros, era solo cosa de tiempo para poder salir de la planta y huir para buscar ayuda. Yo estaba muy golpeado e igualmente asustado, me estaba agotando a pesar de los esfuerzos y desafortunadamente, no teníamos muchas oportunidades. Ella me miraba y le veía su desesperación en su rostro reflejado con el rojo pálido de las luces que se entrecortaban con la sombra proyectada de la gente que quería salir de esa sección y se agolpaba en el acceso principal de los elevadores que no operaban y de la escalera de emergencia. Estábamos al final de este largo pasillo que terminaba con estos accesos como única oportunidad de escapar, había mucha confusión y la gente se desesperó cuando las luces de emergencia comenzaron a fallar y titilar dejando a momentos, todo a oscuras. Acerque a Nicom a mí para no separarnos, y miramos en todos los sentidos buscando alguna salida que no hallaba al ver el tumulto que aglomero la escalera de evacuación, donde el caos anticipaba su arremetida final, haciendo un preludio de llantos y gritos de auxilio, de los que caían al piso o no podían ver otra forma de escape. No pasó mucho tiempo cuando el violento y furioso Paal llegaba, seguido de un tambaleante pero no menos molesto Mags, abriéndose paso a empujones con la gente, estaba a unos cuantos metros de nosotros separado por toda esta gente, vi que traía su arma, hizo un disparo al techo para acelerar su pasar, se escuchó el ruido y se vio un destello azulado que relampagueó con la intensidad suficiente para iluminar por una fracción de segundo todo el lugar. La gente grito e instintivamente se agachó buscando refugio y resguardo de ese tiro perdido, lo siguiente fue la estampida que, sin control alguno, trataba al unísono de salir por el único acceso que restaba. Miré buscando algo con que defenderme, por lo que arranqué del soporte que le sujetaba a la pared, un tambor portable extintor que lo usaría para golpear a quien se nos acercase, en tanto lentamente y rodeados de la gente que nos empujaba, traté de llevarme a Nicom a la salida. -¡No hay donde ir!- nos gritó el tipo mostrando su arma que sostenía en alto apuntando el techo -¡Será difícil reconstruir nuestra amistad después de esto!- nos dijo en voz alta ya a un par de metros de nosotros, en tanto aparecía de improviso surgiendo por la salida de emergencia y a empujones entre el tumulto histérico, Johnours seguido del séquito de agentes que venían con él. Nos rodearon rápidamente, Paal se encargó de despejar donde estábamos con un par de tiros más y unos gritos para apartar la gente de su camino con la intención de reducirnos, los demás sostenían una especie de bastón eléctrico empuñado en la mano que cada cuanto desprendía unos destellos en su punta y que agitaban amenazándonos y sonriéndose al tener la ventaja. -¡Ya no hay donde ir!.- gritó Johnours, en tanto empezamos a retroceder aproximando la espalda a las puertas del elevador.- -Entréguense, tal vez sea mejor… - continuo Paal acechándonos y sonriendo hipócritamente. -Nos vendría bien una mano…- murmuré. De improviso, se restableció la energía eléctrica, iluminándose todo el sector para recobrar la normalidad. La gente pareció calmarse, los sujetos se rieron con malicia y todos sin excepción alguna, alzamos la vista viendo la iluminaria encandecer nuevamente como un acto reflejo creyendo en que, con esto, traía la normalidad consigo. - ¿Quieres que sea el ver tu cadáver aquí tirado el ultimo recuerdo tuyo?- continuó apuntándome. Yo cansado y agitado, miré de reojos a Nicom que permanecía tras de mí, ella me respondió acercándose más a mi espalda, me apretó los hombros con sus manos, movió la cabeza negándose. Ya no había más que hacer, era más sensato rendirse; decidí bajar el extintor, lo hice con cuidado y sin ningún movimiento brusco que despertara el nerviosismo de ellos, Paal se acercó, me tiro al piso empujándome con violencia, recibí de él también un par de punta pies y un golpe eléctrico de Johnours que le vi llegar por un costado, acertando en mi espalda que me dejo tirado en el piso. En paralelo se abalanzaron a ella y nadie intervino para ayudarnos, solo algunos gritos de terror y la gente que se apartó de lo que sucedía mirándonos. Yo no podía levantarme, no me respondía el cuerpo aún afectado por el último embate, me giré y la vi a ella, que luchaba por zafarse y gritaba por ayuda que no pude darle, pero esto tomó un giro repentino, cuando el sonido metálico surgía del pasillo abriéndose paso, vi que Mags y Johnours retrocedieron, le siguieron los demás, otros aprovecharon el momento y huyeron por las escaleras, desde el piso donde me encontraba tirado, reconocí la silueta de los androides de seguridad, esta vez con un vistoso color rojo en la cabeza, ahí en ese ojo, que habitualmente estaba en verde. De inmediato y de forma muy violenta le liberaron de sus captores, golpeándoles y lanzándoles a las paredes para dejarles neutralizados o agónicos. Nadie supo que sucedía, al principio pensé que les traía Paal, pero por su cara y su reacción, nos enteramos de que sus razones eran otras. Acompañados de sonidos sincrónicos de sus mecanismos y motores biónicos, sacaron del paso a los agentes que rodearon a Nicom con la facilidad de coger una almohada y lanzarla al otro extremo de esta sala, el caos volvió a escena con la gente asustada y gritando, sumando ahora a un par de androides descontrolados atacando, que parecían protegerla, ya que se antepusieron delante protegiéndole. En tanto el equipo de agentes se abría para ponerse a cubierto, cuando vi que algunos cogían sus armas de fuego. Aproveché el repliegue de ellos y haciendo omisión al dolor me puse de pie quedándome apoyado contra la pared teniéndole a ella la vista. Johnours fue el primero que intentó investirlos haciéndose de su bastón eléctrico, pero antes que lograra acertar con un golpe, recibió otro impacto mayor de parte del puño electrificado de uno de los androides, lanzándole lejos contra la pared contigua terminándole inconsciente en el piso. Los demás al unísono se abalanzaron contra ambos que la protegían, recibiendo los golpes y descargas y siendo rápidamente repelidos y golpeados duramente por el dúo que se encargó de rechazarles con descargas eléctricas y golpes de puños que les lanzaron contra paredes, ventanales y el mismo suelo, para dejarles a algunos sangrando e inconscientes luego de esa arremetida. Se movían con mucha rapidez, tenían la ventaja y la fuerza que superaba a cualquiera de ellos, incluso cuando les atacaron en grupo y empezaron a ganar. Le di un vistazo a Nicom mientras recuperaba fuerzas para ver el momento que podíamos huir, ella se quedó inmóvil asustada detrás de los androides mientras luchaban y se encargaban de los agentes y de una media docena adicional que llego a repeler este ataque, de pronto comenzaron los disparos, Nicom se agachó en el piso y se cubrió con los brazos la cabeza y uno de los androides se interpuso delante de ella recibiendo los impactos del arma de Paal y las de Mags que se unió disparando también. Vi las chispas que salían del rebote de los proyectiles en sus metálicos brazos y en partes del cuerpo donde rebotaron, donde algunos también lograban penetrar, sin embargo este androide imparable se abalanzó sobre él en tanto este no dejaba de disparar incluso teniéndole ya encima, mientras se despedazaba con cada bala, el androide arremetió con un golpe que lanzó a Paal contra la pared opuesta con tal fuerza, que parecía que este sujeto no tenía peso alguno, sin embargo este maldito loco se levantó tambaleante y sangrando de la cabeza , abrió fuego insistentemente con otra arma que tenía detrás de su cintura y que parecía tener más poder contra el androide que se interpuso nuevamente delante de Nicom, recibiendo los tiros, que despedazaron el resto de su armadura y parte de su cabeza que lo terminaron en neutralizar en una nube de humo y chispas que dejó caer su cuerpo inerte al piso entre ruidos de mecanismos que dejaban de funcionar. La puerta de uno de los elevadores se abrió, no sé si fue coincidencia o alguien los envió, pero el segundo androide se interpuso delante dejándonos el espacio justo para pasar por detrás de él y entrar. En ese instante aproveché de correr hacia ella, le tomé de la mano y la levanté para correr y entrar al elevador, los gritos de los agentes se hicieron oír al vernos escapar, pero a quienes se atrevieron, recibieron la paliza del androide que quedaba aun en pie que les repelió a quien nos siguiera. Nos arrinconamos, para cubrirnos detrás de los bordes apegando la espalda lo más posible, el elevador enseguida comenzó a cerrar sus puertas, por último vimos un cuerpo de uno de los agentes caer quedando asomado dentro del elevador, lo que detuvo el cierre de la puerta automática. Afuera comenzaron los estruendos de los disparos del arma de Paal y de otros más contra el robot, dejé a Nicom parapetada en la esquina que no se exponía al exterior, ella se agacho y empezó a gritar asustada cuando algunos de los disparos entraron e impactaron la pared opuesta a la puerta, quebrando plásticos y un gran espejo que había en el interior en un gran estallido, yo me deslice por debajo e intente sacar al sujeto muerto que bloqueaba la entrada, pero en este campo de batalla se hacía imposible permanecer lo suficiente para lograrlo, eso hasta que al mirar hacia afuera, vi que el androide se volteó a mí, tomo el cadáver desde la espalda y lo lanzo contra el resto de los agentes que en ese momento intentaron abordarnos, mientras recibía desde otros flancos una innumerable descarga de balas en su armadura que rebotaban en chispazos y en destellos del cuerpo del mismo que evidenciaban que empezaban a penetrar, yo me quede tendido en el piso en tanto la puerta del ascensor se accionó y se cerró recibiendo las balas pasantes en su estructura dejando los abollones de las latas, como evidencias de los proyectiles que no pudieron atravesarles. Me coloqué de pie y miré a Nicom que permanecía en la esquina llorando y tan asustada como lo estaba yo, se escuchó un grito de alguien que dijo algo de una bomba, luego de eso, cuando el ascensor iniciaba su partida, vino un estremecimiento y un ruido ensordecedor que empujo el elevador con fuerza para arriba en tanto nos logramos afirmar de las paredes y cubrirnos de los recubrimientos del techo que se caían y los chispazos de la iluminaria que explotó y cortocircuitó. Fueron un par de segundos y puede que menos, pero fue traumático y aterrador ver como la puerta se deformó al recibir la fuerza del impacto de lo que haya explotado ahí afuera, pero aun así y para nuestra suerte, con fuertes ruidos de roce de metales y chispazos por todos lados, aún seguía funcionando y elevándose. Nos quedamos ensordecidos por un instante, desorientados y con ecos lejanos del entorno y lo que sucedía, hasta que reaccioné al verle frente a mí. -¿Estas bien?- le pregunté mirándole desde donde me sostenía de pie, ella movió la cabeza asegurándolo a pesar de que tenía el labio inferior partido que sangraba un poco. -Bradco….-me dijo alarmada. Yo le miré sin entender y luego seguí la dirección de su vista, donde a la altura del estómago, en un costado, surgía una mancha roja que se empezaba a expandir lentamente. De igual manera que esto me sorprendió, empecé a sentir el ardor y el dolor que me envolvía y me hacía contraerme, Nicom, me abrió la camisa para revisar la herida, fue un pedazo de esquirla que me rozó la costilla en un corte que parecía poco profundo pero de varios centímetros de largo, lo entendí porque al mirar hacia atrás, vi en la pared, el metal incrustado y manchado de sangre. Me asusté, tomé conciencia de esto y me vino de improviso también con el dolor, la dificultad extra que esto nos traía para que ambos pudiésemos huir. -¡…No sé que hacer!- me dijo angustiada. -Parece que es solo rozó. - le dije mientras me presionaba la herida con la mano.-Debemos seguir, no podemos quedarnos, ¿lo sabes también?- -¿Que está pasando?- me preguntaba afligida.-¿Por qué nos disparan?, ¿Por qué nos siguen?.- me cuestionaba. -No lo sé Nicom.- le dije adolorido.- Algo hay con eso, con el juego ese REDO, pero no comprendo bien que es lo que pasa.- le respondí agitado, tratando de ver en qué piso estábamos.- ¡Nicom!- le nombre llamando su atención.-Ahora debemos salir de aquí, ¿lo entiendes?- le dije, tocándole su mejilla con la mano que tenía libre de la herida. Ella cerro los ojos conteniendo las lágrimas y movió la cabeza aceptando. - Saldremos al estacionamiento y tomaremos mi carro que está más cercano. ¿De acuerdo? - le instruí. Ella movió la cabeza nuevamente aceptándolo. –No sé si nos dejará afuera esto, puede que tengamos que subir escaleras… - dije viendo el contador que señalaba el piso uno del nivel de la calle. - Prepárate a correr y no pares por nada, mi carro está...- le decía en una frase inconclusa, cuando se sintió un inmenso estruendo seguido de un movimiento de toda la estructura, violento y continuo que provenía de abajo y que nos sacudió al punto de quedar ambos en el extremo contrario del interior del elevador. El ascensor se detuvo a media altura del nivel que necesitábamos llegar, encendiéndose la luz roja de emergencia en fallo total. Quedamos desconcertados de esto que sucedió, no sabía si se trataba de una explosión nueva u otra a consecuencia de la anterior. Nuevamente se sintió el estruendo acompañado de otros movimientos, de menor intensidad, pero importantes sin duda. El ascensor ya no avanzaría más, por lo que tuvimos entre ambos, meter los dedos entre sus deformadas puertas y abrir lo que más pudiéramos alguna de las dos hojas del acceso para poder salir por nuestros propios medios de este encierro. Cuando logramos dejar a medio abrir una de éstas, supimos que estábamos a un poco más de un metro por debajo del piso de la salida, prácticamente en el pasillo principal que nos conduciría al hall de recepción para salir, por lo que ayude a Nicom a que subiese hasta el piso y luego ella, jalándome de las ropas, como pudo tiro de mí para dejarme a un lado con ella, ante la inminente caída del elevador, que a cada momento, parecía ceder de su posición y deslizarse unos centímetros para abajo, terminando en caer como una roca pesada al fondo del cajón del ascensor. No hubo tiempo de reponerse, tampoco de pensar en el dolor que tenía en el costado, solo nos pusimos de pie y empezamos a correr en conjunto con todo el resto del personal que despavoridos salían de sus oficinas, para abandonar las instalaciones administrativas y de producción. Las alarmas se activaron, las señalización de emergencia entro en función y luego otro movimiento más, uno tan violento como el primero que arrojó a todo el mundo al lado opuesto de donde estaba parado; a diferencia de los anteriores, le siguió un sonido profundo, uno que hizo estremecer los cristales por su intensidad y frecuencia, nos colocamos de pie nuevamente, vimos como todo vibra, como un terremoto sacude la planta en forma constante, vimos como por debajo de nuestros pies se sentía incrementar esta vibración, como los muros de vidrio se sacudían rápidamente deformando nuestro reflejo en ellos, para ser seguido por la quebrazón de algunos. Seguimos corriendo, abriéndonos pasos entre los demás que intentaban también escapar. Cuando alcanzamos la última esquina del pasillo de distribución que nos llevó al hall, comenzamos a percibir entre los gritos y el ruido de las cosas que empezaban a caer y quebrarse, una especie de silbido, uno muy profundo como el que está presente, pero que a razón de tiempo comenzó a volverse progresivamente más agudo y a subir su intensidad de ruido. Yo tomé a Nicom de su mano, con la otra me sostenía la herida que sangraba, seguimos corriendo haciendo el quite al resto de la gente que como podía trataba de huir, que agravó su angustia cuando la iluminaria de emergencia empezó a fallar y a ser intermitente en tanto una voz grabada del sistema de alerta, se escuchaba por todas partes con un mensaje reiterativo llamando a la calma y al ser uso de las vías de escape para evacuar de inmediato. Finalmente alcanzamos el hall de acceso y a pocos pasos más, cruzamos las puertas que nos llevaron fuera del edificio para ir por mi carro y salir de este caos. Nos detuvimos un segundo afuera y miramos el escenario caótico del personal que huía despavorido; no entendíamos nada de lo que sucedía y si realmente el carro sería la solución para salir de la planta cuando ya había colisiones en el aparcadero de los que habían tomado esa alternativa. Otra sacudida más nos llegó: todos caímos al piso o se enfrentaron lanzados a chocar las paredes, el ruido se incrementó haciéndose aún más agudo, al punto que resonaba en la estructura y se hacía difícil escuchar otra cosa o la voz de alguien. En ese punto, las estructuras más frágiles empezaron a caer y se desprendían pedazos de los edificios, de la iluminaria de calle, cediendo incluso postación, griferías y cableado eléctricamente vivo que humeaba y chispeaba. Yo me llevé a ella entre todo esto, abriéndonos paso esquivando lo que caía o ya estaba tirado. -¡¿Dónde vamos ahora?!- me preguntó gritando. -¡No lo sé!- respondí.- ¡Pero debemos salir antes que este nos alcance!- continué dirigiéndonos a prisa por la pista de vehículos en tanto presenciamos como una estructura que sobresale de una de las torres principales se desprendía y caía sobre el aparcadero, reduciendo todo a una pila de chatarra y humo que ensombreció todo alrededor. Miré para atrás y entre la gente, vi que nos alcanzaba Paal, vi que asomó su arma frente a él y trataba de apuntarnos, pero venia una y otra sacudida, que todo se estremecía de tal forma que se hacía imposible sostenerse salvo fuese apoyado a una pared o algún pilar. De pronto vi como frente nuestro a mitad de una de las calles, surgía lentamente abriendo el pavimento que cedía a tal fuerza, una especie de cilindro gigante, tal vez tan grande como lo es un par de los vehículos pesados de carga que se ven en esta planta, que se tal vez a más de diez metros, dejando relucir el brillo cromado y semi oxidado de esa especie de turbina que entre unas ranuras que tenían en sus costados, dejaba ver un reflejo azul de una luz o algún rayo que circulaba dentro de éste generando una inmensa turbulencia y un ruido ensordecedor. Tuvimos que hacernos a un lado, porque esa imponente estructura lo requería y lo hizo haciéndose paso entre carros y escombros que le bordearon. Al terminar de elevarse tal vez unos diez metros, surgieron unas garras gigantes que le anclaron al piso como si le asegurasen, después, la aceleración de este que empujo con una fuerza descomunal del aire que desplazaba y que parecía ser producida por ese rayo de energía que descontroladamente giraba en su interior. -¡No te detengas!- le dije jalándole del brazo para llevarla rodeando este aparato y llegar a una puerta de acceso dentro de uno de los edificios que estaba al paso para tratar de guarecernos de esto y perder al desequilibrado de Paal en el interior y entre la estampida de gente que le abandonaba. Paal nos vio y se acerca, nos disparó un par de veces, quebrando ventanales y perforando algún muro, en tanto los gritos y el pánico los alimentaba aún más en los lugares que corría tras nosotros. El ruido se convirtió en un silbido agudo que se secundaba con otros de distinto tono que empezaban a sonar y aumentar la vibración permanente que sacude todo. -¿Qué es eso?- me preguntó en tanto avanzábamos dentro del hall del edificio. -¡No había visto algo así antes!- le dije mirando a través de uno de los ventanales el descomunal aparato que estremecía todo a su alrededor. -¡Alto!- escuche detrás de nosotros deteniéndonos en seco.-¡Juro que les dispararé!- nos dijo, escuchando como su voz se elevaba a medida que se nos acercaba. Nos detuvimos y volteamos a ver, estábamos en el portal posterior de la puerta de salida del recinto que no habíamos metido para perderlo, estaba abierto de par en par, solo nos faltaban unos pasos para salir, pero él nos tenía apuntándonos, yo coloque a ella de tras de mí, me coloqué delante para enfrentar lo que viniese. -¡Me dirán el secreto, me dirán como lo hicieron!- insistió acercándose cuidadosamente y sin bajar el arma. -¡No sé qué quieres!, ¿qué secreto?- preguntó desesperada Nicom. -¿Cómo les favorece?, ¿cómo arma todo para ustedes?- preguntaba sin entenderle palabra alguna. –Dímelo o la mataré.- me encaro dirigiendo el arma tras mío a la frente de ella. –Después de todo, con cualquiera de ustedes dos lo puedo descifrar.- -¡No dejaré que eso pase!- le respondí sacando valor que me hizo olvidar por ese instante el dolor de la herida. El solo me miro y se sonrió decidido, cuando nos sacudimos repentinamente con otro estruendo, cuando él disparó, resultando su tiro con destino al techo interior donde se incrusto el proyectil, no había forma de quedar de pie esta vez, nos sacudimos como la intensidad de un sismo muy fuerte, que fue suficiente para empujarnos al piso. Nos arrastramos y salimos gateando para cruzar el portal de vidrio. No perdí tiempo y me levanté tomando a Nicom de la mano para que me siguiera, cuando Paal empezó a disparar desde donde estaba tirado, instintivamente, nos cubrimos con los brazos, luego nos percatamos que los tiros incrustados en los cristales, que nos separaban. Paal se colocó de pie con su arma empuñada apuntándonos, caminó hacia nosotros con algo de dificultad, no se veía bien, parecía estar herido y con quemaduras en el rostro y en los brazos y un hilo de sangre seca que le mancho la frente - ¡Uno de ustedes dos vendrá conmigo ahora!- ordenó abriéndose la puerta para cruzar el portal. Nosotros le miramos sin decir o hacer nada, esto se volvió tan peligroso como el sismo que sacude estas instalaciones. -¡Mags, están en el ala este, en el segundo edificio, ven enseguida!- -¡Se derrumba todo y piensas en resolver la estupidez de REDO!- le reclamé mientras abrazaba a Nicom. -¡Ustedes provocaron esto, ustedes lo han hecho y debo saber cómo lo logran!- nos respondió con ideas y frases que no tenían sentido alguno. – ¡Me llevaré la chica, servirá igual, ya me tienes hastiado!- dijo apuntándome, cuando sin razón alguna, se cerró la puerta de corredera del portal atrapándole el antebrazo. Él grito del dolor y grito aún más cuando sus huesos crujieron y su brazo se deformo con la fractura lo que le hizo soltar el arma al piso. Sin titubear, tomé la mano de ella y corrimos sin mirar atrás, escuchando la voz perdida de Paal y sus amenazas que se disiparon mientras nos alejamos y nos sumergíamos en el caos de una planta que empezaba a desmoronarse. Retomamos una ruta de las calles principal de transito de la plana, donde estaba repleto de escombros y objetos volcados o destruidos por la caída. Ya había gente muerta y herida, mientras seguían cayendo de las cumbres más altas de las cuatro torres principales de la planta, equipos de comunicaciones, torretas adyacentes e incluso una pista de aterrizaje para cuadróptero, que nos obligó a desviarnos rápidamente, cuando vimos que se desprendía y se inclinaba entre los ruidos insistentes de fierros retorciéndose y quebradura de vidrios por doquier, nosotros pudimos alejarnos lo suficiente, aunque otros no estoy seguro que lo han conseguido pues di un vistazo rápido en el momento que caía desde más de treinta metros y se desintegraba en el piso con todo lo que estuviese abajo. Todo seguía vibrando, incluso se veían los coches aparcados mecerse, como los hacían los postes y cualquier objeto que está presente en esta construcción. Se nos hizo muy difícil avanzar con los temblores persistentes y con el infernal ruido de ese zumbido que ensordecía, lejos del acceso y sin carro, se nos hacía imposible salir pronto, teniendo presente que algo grande está pasando y no sabemos que alcance tendrá. Tal vez a unos doscientos metros del acceso principal al exterior de la planta, Nicom se detiene y me exclama asustada: -Bradco ¡Mira allá!- dijo ella señalándome a lo lejos otras columnas cromadas que se veían alzadas -¡Debe haber una docena de estas cosas!- le respondí en tanto me giraba a ver a mi alrededor. -¡Bradco nos hundimos….!- me dijo viendo como el paisaje del horizonte se desplazaba hacia abajo. Yo me detuve un momento; no podía creer lo que sucedía, ahora comprendía lo que Patrick nos dijo. -¡No nos hundimos!- le dije mirando lo mismo.- ¡Nos elevamos!- le dije tomándole de la mano para seguir nuestra huida. No sé cuánto corrimos, porque resulto una suerte de esquivar cosas caídas, escombros y un centenar de gente que huía en estampida para alcanzar la salida, de ver como columnas de las periferias de la planta de Halcyon se derrumban y caían sobre otras y sobre la gente. Nos fue muy difícil llegar a alcanzar algún extremo, porque habían partes que al llegar estaban destruidas y se habían desprendido del resto y se convirtieron en gigantes grietas imposibles de saltar, algunos lo intentaron desesperados, pero no había forma sin ser tragados por el interior de esta falla, la salida principal estaba perdida y solo era una pila de autos apilados que se resbalaban para caer por los costados libres de suelo y liberados del resto de la tierra firme, se escuchó un estupor casi al unísono, cuando este fenómeno se aceleró y la sensación era evidente: Ese ruido infernal, esas estructuras que han surgido a la superficie anclándose, son motores de sustentación que se han reactivado, Halcyon Foods Inc, se eleva completa y se desprende de la tierra donde fue ya hace varias décadas dispuesta, se separa desmembrando las calles, desgarrando los accesos y puentes que tenía para unirla con sus cimientos y con el entorno y se alza imponente propulsada por los mismos motores que le trajeron, nos quedamos de pie, en uno de los pocos claros tras del acceso destruido, la abrace mirando el caos a nuestro alrededor continuaba, ella lloraba y se aferró a mi asustada como lo estoy y no sé a dónde dirigirnos, todo se remecía y el ruido mezclado del caos se incrementó inyectando más potencia a los motores de sustentación y esta pesadilla indicaba que no había donde huir, pero de pronto, entre todo lo que sucedía, vi que a un costado, a no más de unos treinta o cuarenta metros, se balanceaba suavemente un grueso cable que estaba unido a la tierra, aún se veía holgado, era de gran diámetro, suficiente para caminar sobre este, por lo que hay oportunidad de usarlo para pasar, por lo que sin dudar esa era nuestra carta de salida. -¡Nicom, te sacaré de aquí!- le dije mirándole a sus ojos, dándole la seguridad de que algo haría al respecto. Le llevé corriendo de la mano, esquivando la devastación que ocurría donde ese gran cable que aun colgaban del extremo de la loza de uno de los patios principales que colinda con el limite oeste de la planta y que aún no se han desprendido. Le queda suficiente recorrido para aguantar un rato antes de tensar, es nuestra posibilidad, podemos cruzar por ahí, sé que, si nos damos prisa, podemos llegar. Sacamos las últimas fuerzas del agotamiento, el dolor de la herida me superaba y me empezaba a debilitar y a hacerme más lento y torpe mi avanzar, pero sin duda que el terror y la adrenalina pueden sacar fuerzas donde ya nos habían abandonado; Corrimos como nunca, corrí dando tropezones y cayendo al piso, donde ella me ayudo a levantarme, corrimos porque nos jugábamos la vida en este rechinar de fierros que se tuercen y caen y a medida que avanzábamos. A poco llegar, ya había algunos que habían iniciado el escape, caminando por este tendido, sosteniéndose con las manos sobre una línea de vida que estaba a un metro sobre esta y le recorría, aun se sostenían este extremo al resto de la tierra a medida que lentamente, se elevaba la planta principal de Halcyon Foods, cambiando a cada momento el ángulo de inclinación de la pasada. Cuando nos enfrentamos a esto llegando a la orilla despedazada, teníamos bajo los pies este inmenso cable; alrededor, un cráter tan gigante como es esta planta y a una distancia de varios pisos que evidenciaba como todo esto se separaba de la tierra donde yacía, donde no era difícil concluir que para cualquiera dar un paso en falso y caer resultaría fatal, pero ya no había más tiempo ni alternativas, ya que de apoco se empieza a alejar y con esto el cable se está estirando y pronto se tensará al punto que se romperá y con ello, nuestra única oportunidad de salir con vida. -¡Bradco, no puedo, no puedo pasar por ahí!- me gritaba ella entre todo el ensordecedor ruido. -¡No tenemos opción, no hay otra salida, debemos ir antes que se corte!- le dije viendo lo que sucedía y sintiendo que aumentaba la fuerza del viento, lo que me decía que esto se está elevando muy rápido. Pero sucedió estando en, cuando otro remezón y un potente ruido de estos silbidos, se incrementó nuevamente, dando un fuerte empujón a la estructura, que elevo a más prisa la planta, llegando al punto de tensión del cable y en consecuencia el desprendimiento final desde el extremo que llegaba a tierra cayendo al cráter los restos de éste y la gente que intentaba cruzar a salvo. Fuimos testigos horrorizados de lo que presenciábamos, sin poder hacer nada por esas desafortunadas almas. Nuevamente el piso se estremeció con la tensión ejercida por la resistencia del cable y bajo nuestros pies, al mirar se empezó a fracturar la loza, tuvimos que retroceder, ya que una grieta de ahí mismo empezó a surgir y a expandirse, sin embargo, el problema surgía a varios metros más allá, donde ésta empezaba a dividir, de inmediato corrimos a toda prisa para llegar hasta ésta, fácilmente unos treinta o cuarenta metros de retroceder para superar la falla que se veía que crecía y cedía a simple vista, pero en cosa de un pestañar, la grieta se expandió a lo largo de esta loza abarcando una rebanada que recorría un borde y formó un tajo como si fuese una gigante mordida, que abarcó de extremo a extremo dividiendo toda una gran ala donde nos vimos cercanos a uno de eso motores que a diferencia de los otros, tenía un ruido de metales y de chispazos en su interior, que hacía claro que no funcionaba como sus pares, ya que a contraste, su silbido y dispersión de ese torbellino de aire que generaban, en este parecía decaer e interrumpirse. Todo paso tan rápido que cuando nos dimos cuenta de que esto estaba muy mal, fue también el momento que el piso comenzó a inclinarse y a ceder, haciéndonos sentir la gravedad suficiente para que el cuerpo sintiese esa diferencia en el piso. Las cosas ya caídas sobre el suelo empezaban a deslizarse y a rodar en forma incontrolable para recorrer el largo de la superficie y caer de la altura que ya tenía la planta. Era evidente que el motor de sustentación de esta sección fallaba, lo supuse por el sonido intermitente que tenía y que parecía detenerse al disminuir el silbido que producía a diferencia de los otros que se escuchaban con más ímpetu: esta sección de la loza caería en cualquier momento. -¡Nos elevamos demasiado rápido, corre, volvamos a una de las torres!- le dije apuntando a una gigante estructura que se elevaba varios pisos y que era el punto más cercano que nos podía proveer refugio, en tanto le hacíamos el quite a cosas que se deslizaban a nuestro paso –¡Nos refugiaremos ahí, está cerca!.- continué comenzándonos a mover, viendo como esta mole alcanzaba altitud cada vez más rápido, al punto que ya las nubes más bajas empezaron a estar presente a simple vista. Entre el infernal caos y el ruido que se sumó la quebrazón final de esa loza de piso, que cedió y bajo con nosotros un par de metros de sopetón justo cuando ya creíamos que empezábamos a cruzar. Caímos de espalda inevitablemente, hicimos el quite a objetos que cayeron y se deslizaron para perderse al recorrer el piso y terminar en el vacío, nos levantamos como pudimos, pero nos encontramos que frente nuestro, había una pared de casi dos metros de alto, formada de la loza rasgada que se había dividido mostrando sus entrañas de cables, tuberías y fierros retorcidos que se separó del resto y que se alzó a lo largo de toda la fisura en similar condición. Corrimos a esa pared que nos separaba del resto de la plataforma, había que subirle de inmediato. -¡Sube, sube Nicom!- le grite tomándole del brazo para que intentara escalarle. – ¡Vamos, afírmate, sube!- continué para que se agarrara de lo que fuese para trepar en tanto sentía bajo mis pies que el piso se inclinaba más. Ella empezó a encaramarse, se tomó de lo que pudo y yo hice uso de la fuerza que me restaba para empujarle de los pies para que alcanzara la loza, luego ella desde arriba, se tendió en el piso y estiro su mano para ayudarme, de inmediato empecé a escalar el muro, aunque ya me sentía débil y algo mareado, aun así, seguir mi ascenso hasta llegar a centímetros de su mano que estiraba para estrechar la mía, cuando de pronto ella se hizo a un lado y me grito que me apartara, pero no tuve oportunidad y fui envestido por un barril plástico que rodaba en mi dirección y que me tiro con éste al piso nuevamente. Tendido de espaldas, escuchaba a lo lejos la voz de Nicom que me llamaba en tanto volvía en sí, le oía gritarme una y otra vez para que me levantara, hasta que escuché su voz claramente y recobré la conciencia de nuestra situación, como pude logre colocarme de pie, me aproximé al muro que ya estaba más alto aún y afirmándome de los cables cortados que asomaban de esa pared, usándoles para trepar a duras penas, resbalando entre mi escalada, pero avanzando contra toda dificultad para alcanzar la cima, vi su mano ya muy cerca, ya estando yo casi arriba, estirándole la mano para alcanzar la de ella, sentí que alcancé a tocar la punta de sus dedos y que entre la tensión y el esfuerzo que hice para subir el último metro el agotamiento me hacían temblar las piernas, pero alcanzamos a empezar a estrechar la mano, cuando sucedió que otra mano tomó la mía y con fuerza me ayudó a pasar el torso sobre la rasgadura del piso. -¡Sorpresa!- me dijo Mags para mi sorpresa. Nicom estaba a su lado en tanto le apuntaba con el arma. -¡Mags, esto está a punto de caer!- le dije. - ¡Olvida las locuras de Paal, tu eres mi amigo! ¿lo recuerdas? ¡Me lo has repetido muchas veces! ¡ayúdanos! - el pareció pensarlo un segundo. - ¡Claro, soy tu amigo y te ayudaré! – me dijo dándome un gesto de confianza al guardar el arma. Pero no fue más que una distracción, ya que me soltó la mano que me sostenía y colocándose de pie, me dio un empujón con el pie, haciéndome caer. Nuevamente de espaldas en el piso, adolorido nos sorprendió, además, otro inmenso estruendo, la explosión de la copa del motor que estaba tras mío, uno que hizo que este se detuviera y que llevase a que la plataforma terminara bruscamente por desprenderse del resto. Mire desde ahí como la separación se hizo inminente y por varios metros que rápidamente empezaron a aumentar. Ella me llamaba con gritos que escapaban del estruendo, vi su rostro, lloraba y vi su mano que la mantenía estirada en mi dirección, Mags se la llevaba, aunque también creí ver la silueta de alguien más a su lado, alguien o algo que proyectaba una luminosidad azul, creo que es un androide, eso fue lo último que vi a medida que esto se terminó de fracturar y empezó a caer y su voz que se perdió como el resto de la estructura que continuó elevándose para perderse entre las nubes. Sentí una profunda pena, que superó el terror de ver como esto se desplomaba; faltó tan poco, solo unos centímetros para alcanzarla y ahora que estoy aquí tendido, viendo como lo que está sobre la loza se mueve y cae al vacío por las orillas, como el viento que se agita con más fuerza y de la manera que esa sensación de vértigo que me tomo el estómago con el inicio del desplome ante la falla inminente del motor principal que sostenía esta sección. Entendí que fue la forma que he de morir, es como sucedería, puesto que no se me pasó la vida en segundos, porque no tengo recuerdo alguno, solo pensé en ella, en verle feliz mirándome y riendo, cerré los ojos, antes de atravesar un banco de nubes que se sumergió esto, ya no hay nada que podía hacer, solo sentí un caos de todo, el piso vibraba, solo fui un objeto más sobre la superficie, incluso caían grandes estructuras que habían resistido y que salieron lanzadas como si fuesen papel, como lo hicieron también camiones, autos y lo que se asomase a la orilla, cayendo en picada como esto, en dirección al vacío. Miré a mi alrededor, donde el caos y el fin desfilaron como protagonistas, viendo como tal irrisoria contradicción era mostrada por esas pantallas informativas de buenas prácticas laborales y de disciplina que aun operaban y tambaleante y afirmado de un borde, mostraba las frases absurdas de esta compañía, fue imposible no reírme ante tanta insensatez de lo que estoy viviendo: “Si vez una anormalidad que ponga en riesgo tu trabajo, eres responsable de informarla” Hasta que, de improviso, el texto fue reemplazad por un pictograma, indicándome una secuencia a interpretar: ¡No puedo creerlo!, ¡pero puede funcionar! Miré en todas las direcciones, apenas me puedo sostener de pie, no veo que pueda hacer, no sé dónde ir, luego de eso, el vacío del estómago del vértigo, a continuación, la estrepitosa caída de un cuerpo ante mis ojos, para mi sorpresa, era Mags con la expresión perdida y sangrante muerto frente a mí, con un gran agujero humeante en el pecho. -¡Nicom!- exclamé -¿Qué sucedió con ella?, ¿Porqué Mags está muerto?, ¡tengo que salir de esto de alguna forma!- Miré a mi alrededor y me percaté de uno de los carros abandonados que tenía su cabina abierta, en ese momento todo se estremecía y se movía con más fuerza de un lado a otro, como si moviesen las cosas que están sobre una mesa balanceándoles a voluntad. Sentí otras explosiones, de los motores más pequeños de sustentación ya recalentados que fallaban tratando de sostener inútilmente esta mole. No había más tiempo y como pude me subí y active el cierre de la cabina, quedándome dentro y asegurado con el cinturón de seguridad, sentí como se inclinaba la plataforma, como el vértigo se venía al perder esto centro y estabilidad, en tanto ya veía como desde el horizonte, se asomaban las primeras cumbres que se acercaban y nos envolvían esas nubes que antes vimos sobrepasar; La vibración fue tremenda, estaba alcanzando mucha velocidad de descenso y ya el profundo zumbido de los motores auxiliares que afirmaban esto se había detenido por completo; Lo siguiente fue una violenta caída en picada, una que hizo que las cosas más livianas aparentasen flotar. Me aterre cuando al mirar al frente, noté que ya estábamos a nivel de la cumbre de los cerros y pasándolas con mucha velocidad, cerré los ojos, el carro empezó a moverse y resbalar, se quebraron algunos vidrios, la carrocería comenzó a ser golpeada, por otros objetos y vehículos, comencé a gritar y me aferre firmemente del volante refugiándome, pedí ayuda al Creador, todo se empezó a balancear, el carro comenzó a derrapar perdiendo adherencia al piso y empezó a girar golpeado por todo lo que estaba sobre la superficie seguido de los restos y otros vehículos hasta que en un último balanceo, uno muy enérgico, en el cual este vehículo derrapo moviéndose en reversa y de medio lado donde no sentí más el chillido de los neumáticos a la resistencia por adherirse, que no pudieron impedir el ser catapultado lejos, dejando un raro silencio que se mezclaba con el ruido del viento silbar. ...Continuará
  3. B.Plebeian

    Capitulo 11 | "Contando Estrellas"

    XI. Contando Estrellas. -…Descansemos un rato más ¿quieres?- sentí de improviso que su mano me tocaba el hombro. Lo recibí con un sobresalto y creí que me infartaría en ese momento, pero luego volteé a verle y le vi tan serena durmiendo, que no cabía otra señal de que ambos en realidad estamos bien. Me quedé sentado, me tomé la cabeza con ambas manos sin comprender semejante pesadilla vivida, pensé que el episodio era historia del pasado, pero están aquí de nuevo, ya no estoy seguro de nada. Me levanté de la cama con cuidado para no despertarle, caminé hacia los ventanales y mire la ciudad como de apoco despertaba, yo ya no podría dormirme nuevamente, sin embargo al voltearme, estaba ella ahí en la cama, tan tranquila, tan bella. Fui a su cocina y me preparé un café, me quedé ahí pensando y entendiendo que es lo que estaba contenido en esa horrible pesadilla. Me sentí muy mal, me sentí ansioso y la angustia nuevamente parecía tomarme y opacar este momento increíble que estoy pasando con Nicom, pero no puedo y me consume y me asfixia tal como si estuviera en el centro del remolino hecho al revolver mi café. -¿Supongo que no tendré que revisar el inventario de mis cosas?- dijo ella sacándome del trance. -Estaba viendo cómo sacar un par de cubiertos y unas ollas que me hacen falta, pero ya me has pillado.- -¿Qué haces aquí?- me pregunto acercándose para sentarse frente a mí en otra de esas banquillas que tenía en su mesa de la cocina. -Bebiendo de tu café, despertando aún creo.- -Te veo preocupado, ¿le sucede algo?- preguntó acariciándome la mejilla. -Solo fantasmas, demonios que de vez cuando vienen a verme…-respondí sonriendo y tomando su mano para besarla. -Solo dime si ese fantasma usa falda y no te haré más preguntas…!- decía jugando en tanto me acariciaba los pies con los suyos. -No es eso…-dije sonriéndome.- hay muchas cosa que me han pasado, no son muy buenas, hay otras que ni siquiera estoy seguro de que las hice…- -Me estas asustando plebeyo.- -Hace un tiempo algo me sucedió, no tengo claro que fue, pero ha hecho una brecha en mi vida y me la ha hecho cuesta arriba.- -No le comprendo.- -Perdí parte de mi memoria en eso…-le dije sorprendiéndola. -Hay cosas que no recuerdo, gente que no sé quién es, lugares, en fin.- -Bradco ¿hablas en serio?, ¿Pero has consultado un especialista?- -Claro que lo hice, un neuro psiquiatra o algo así.- le expliqué.- El Dr., Savoy.- -…Savoy, Savoy….-repitió.- No sé por qué se me hace familiar.- -Me ha dicho que será un proceso paulatino.- -¿Por qué sucedió eso?- -Fue mi culpa, las drogas…-le dije.-Pero ya no más de esa basura, ya no…- -¿Por eso es que no recuerdas lugares? ¿A esa gente que te saluda por donde hemos estado y les ves con cara de espanto?- -Es porque no sé quiénes son…- -Bradco, que tonta y yo molestándote con el asunto, lo siento….- -No tenías porqué saberlo.- le argumenté sonriéndole y acariciando su mejilla. -Es horrible, ¿y a tus amigos?, ¿Tu vida?, ¿de tu empleo?- -A quienes han sido cercanos en mi pasado solamente y son prácticamente ninguno, pero hay lagunas sobre cosas recientes que no calzan.- -¿Tiene remedio?- -Según el doctor, solo es cosa de tiempo para que todo vuelva, que ha visto otros casos y sucederá, claro, siempre que no recaiga con vicios….- -Puede que no valga mucho traer algunos recuerdos, tu cabeza puede que no quiera y quien sabe, puede que sea mejor.- -…Como cuando trabajábamos en VComs- -No me gusta recordarme de eso, fue espantoso en verdad, puede que seas privilegiado en no tenerlo presente en tu cabeza y recordar tantos muertos…- comentó trayendo un mal recuerdo.-Por otro lado, no era gran cosa el haber trabajado allá, en realidad era más aburrido aun que esta planta.-me decía.- Aquí es una maravilla: ya me han visitado el encargado de seguridad, me han bloqueado por culpa de un plebeyo despistado y me tienen en la mira para perder el empleo…- -Qué barbaridad, tienes muy mala suerte…-le correspondí -Sí, siempre atraigo al más vago de donde este parada…- -…En fin ya, está bueno de traer penas, yo tampoco quiero saber ya…- -¡Si eso ya lo tengo claro desde ese día que acepté salir contigo!, ahora soy una mujer con una vida más complicada-continuó riéndose. -El que recibió la cachetada fui yo….- Ella se rio con vergüenza y se tapó el rostro con ambas manos. -¡A ver!, pero no nos desviemos del tema!- dijo tratando de ponerse seria.- Te haré un par de preguntas simples para ver lo de tu memoria ¿Supongo que recuerdas como me llamo?- yo me sonreí. -Ni siquiera sé qué hago aquí en tu cocina…-le dije molestándola. -¿Y en mi cama?, ¿Tampoco lo recuerdas?-preguntó copsiosamente. -Ni idea.- dije con falsa pena.- Pero podemos repasarlo, ya sabes, para traer bien ese recuerdo…- ella se largó a reír haciéndome punzadas en las costillas con su índice. Yo le sostuve las manos jugando y le bese nuevamente, ella me respondió entre algunas risas nerviosas. -¡Tendré que estar muy atenta contigo, estas al filo de decir la verdad o mentirme descaradamente en todo momento!- me dijo molestando. -Nicom…-le llamé mirándole a los ojos. -Dígame, mi dulce y mentiroso plebeyo.- -¿Conoces “Sargacious”?.-le pregunté. -…Quiero ir este fin de semana, ¿Me quieres acompañar?- Ella me quedó mirando con esa expresión que busca la segunda lectura en mí.- Pero si no quieres, me respondes con una bofetada, dos serían para decir que si…- -¡Pesado!- me reclamó. -Podemos hacer un código de eso.- -Iré contigo.- me interrumpió sonriente.- ¡Pero eso dependerá si luego no te olvidas de mí y regresas con otra!- dijo bromeando -Haré mi mejor esfuerzo, lo prometo.- le respondí de igual forma. -¡Que gracioso!, pero supongo que con eso me basta.- dijo.- ¿A qué hora partimos?- Nos tomó algo más de una hora en salir de su departamento, ella había hecho un bolso con algo de ropa para el viaje, tomo un par de botellas de agua, toallas, bloqueador solar y utencillos de aseo y cosas así y salimos de ahí por mi carro. Tomamos ruta, nuestro objetivo es uno: -Sargacious- Nos montamos en el auto, acomodamos el equipaje de ella, yo me haría de algo de ropa ya estando allá. Antes de arrancar, le dimos una mirada al asistente de viaje que se reflejó en el parabrisas para mostrar el mapa del recorrido, el trayecto a la costa desde donde estamos. Debe ser de un poco más de un par de horas de viaje, eso lo pudimos constatar mirando el dibujo un mapa donde la figurita que representaba nuestro carro como una caricatura, que se desplazaría por varias autopista que progresivamente nos alejaríamos del monótono paisaje perfecto de la zona de producción de Halcyon, cruzando los limites urbanos hasta llegar a la línea costera, donde una vía, nos llevará en paralelo al mar, a nuestro punto de destino. Hicimos otra breve escala en una estación de recarga de celdas eléctricas para mi carro, en tanto ella, se bajó en dirección al Marquet que estaba a un lado donde se hizo cargo de algunas -misiones- como le llamamos, que constaban de disponer de la música para amenizar el viaje, las cosillas para comer y beber en nuestro trayecto, estar atenta al mapa y por supuesto y la más importante, estar feliz y llenarme de sus dulces besos. Del manejo, alojamiento y el sitio para divertirnos sería lo mío, una misión aparentemente fácil para un tipo que se pasa en ello, pero no tan simple ahora, que no reconocía muchas veces los lugares que se supone frecuentaba. Nos fuimos conversando y riendo en tanto nos alejábamos del centro de la ciudad tomando ya las carreteras aledañas; me contó de otras oportunidades en que había estado ahí en Sargacious, también hubo oportunidad de acordarnos de algunas cosas que hicimos previa a ya estar juntos, de reírnos de esos y de chistes mutuos por lo que hacía uno o el otro para llamar la atención y lo cursi que hemos llegado a ser con ese jueguito de la Princesa de los Moggios. También la noche anterior entró en la conversación, pero ella le daba algo de vergüenza y prefería no entrar en detalles al recordarle algunas travesuras que hicimos y a pesar que no entramos en por menores, le daba mucho pudor y me retaba entre risas para que no dijera nada, mientras se tapaba la cara con las manos. Luego de un rato y con esa música Pop de Erva que ella gusta de fondo para nuestros diálogos. - Que me dice ¿acierto con la música?- -No es lo que escucho siempre, pero está bien.- -¿Cómo es eso?- me pregunto sorprendida.- ¡Si es lo que está sonando!- me decía en tanto movía sus hombros al ritmo. -Si vale, pero escucho más sobre lo almacenado en la HV.- -Ya, y ¿Qué será eso?- - Algo de Bridges, Composition Of Sound, Dr.Duran….- -Increíble, estas atrasado unos veinte o veinte y cinco años…!- exclamo sacando la cuenta.-Dime una cosa.- me cuestionó con curiosidad.- ¿Cuántos años tienes?- -Mira que pregunta.- le dije.- Te la diré al revés.- respondí.- ¿Cuántos tiene usted? Y le diré la diferencia.- Ella se ríe de la tontería. -Veinte y ocho…-respondió.- ¡Me dicen que me veo de menos incluso!-agregó.- Ahora usted…- -Bueno….-dije pensando.- No es tanto, treinta y dos y meses….- -Mira tú y ¿Cuántos meses serian?- pregunto acercándose a mi expectante. -Diría yo que unos, ciento veinte…- -¡Tienes cuarenta y dos!- exclamó. Luego se largó a reír por la tontería de ocultarlo. -¡Ahora entiendo!- me dijo seria.-¡Buscaré la lista de los clásicos del pop!- -¡Nicom!- le reclamé jugando también. –No es para tanto…- -¡Pero qué manera de expresar los años!- me dijo acariciándome la mejilla sin parar de reír.- ¡Te pasaste!- Después de algunas risas extras y chistes, se concentró en sacar fotos; sacó su Bíper de su bolso y saco muchas fotografías del entorno, se sacó a sí misma, nos sacó a ambos acercándose a mi colocando el dispositivo frente a nosotros para retratarnos, también saco una apuntando a sus pies que tenía sobre el tablero del auto y luego que se había pintado de rojo las uñas y otra en que se nos tambaleo el coche, cuando coloque mi pie derecho junto a los de ella para que salieran divertidamente juntos. -¡Saca tu pata fea del lado de mis piececitos!- me reclamaba, pero al final terminaba riendo igual. Doblamos por una de los nodos de la autopista, seguíamos en ruta perfecta, guiados por el asistente, que hacia iluminar un par de veces un punto sobre ese mapa que dibujaba y nos dejaba saber dónde estamos. Pronto llegamos a la Ruta Oceánica y en realidad su nombre lo tenía bien ganado, por que literalmente, las ocho pistas de esta ruta, pasaban sobre la costa y la bordeaban ya internándose a unos cincuenta metros en el mar para seguir a similar distancia por ambos sentidos, permaneciendo a no sé cuántos metros elevaba sobre las aguas sostenidas por gigantes cables de metal dependientes de unas grandes esferas que flotaban a muchos metros sobre nosotros distanciadas entre sí por varios kilómetros, sostenidas con uno de esos motores de anti gravedad y de los otros cables que a contra presión, se anclaban en las profundidades del mar, haciendo del conjunto de esto una obra de ingeniería simplemente increíble. Tuvimos un muy buen clima, templado y brisa suave. A lo lejos, la pista parecía fundirse con el horizonte y el mar, una combinación nubosa hecha por la brisa marina y los rayos del sol de blanco y celeste donde surgían y desaparecían los otros carros que venían en sentido opuesto o los que nos llevan la delantera. Ella hizo uso de algunos trucos de estos vehículos, cosas que en verdad rara vez he ocupado, pero que en esta oportunidad venía a bien; uno de ellos lo hizo cuando coloco el dedo en la interface del HV que esta al centro del tablero al alcance de ambos ocupantes, que consistió en que el techo se volvió progresivamente transparente, dejando una vista completa del entorno. Sonreímos y nos tomamos de mi mano derecha con su izquierda, entrelazamos los dedos y nos acariciamos con el pulgar, regalándome de vez en cuando como adicional, algunos suaves besitos en la mejilla. -Plebeyo mío, que en los labios para después, concéntrese en el camino ¿de acuerdo?...- me dice luego de unos cuantos; esos detalles, su compañía, este momento y el entorno, han hecho de este viaje, un viaje único. No perdí oportunidad de darle una mirada de vez en cuando, de tomarnos la mano, de acariciarle su carita y sé que quizás para muchos puede haber resultado algo meloso, demasiado tierno, demasiado ingenuo, pero este querer es así, porque cuando la veo y tengo su mano con la mía, nos acariciamos moviendo los pulgares y esos ojos inmensos, la forma de su boca, no importa cuán tonto se vea para los demás o que se vea como si viviésemos el primer noviazgo, nada me importa, ni a mi edad me importa que crean, que piensan, ella ahora está conmigo y eso no lo cambiaría por nada, ni por nadie. Vimos al pasar varios letreros, la señalética de pictogramas, que se menciona -Sargacious- ya estamos aquí, lo dice y lo ratifica el guía de viaje del carro también. Ya al adentrarnos siguiendo un desvío a la izquierda recorriendo una rotonda, tomamos el camino que nos lleva a nuestro destino. A lo lejos, en el horizonte hundiéndose entre los valles y bosques que rodean la costanera, vemos esta pequeña localidad, llena de viviendas de verano, edificios e instalaciones de recreación que están cerca o internadas en la costa. Hay mucha gente, muchos caminando, en sus carros o en bicicletas, que van y vienen de la playa, hay mucha juventud, niños y familias completas que vemos pasear, sobresalen las tablas para cruzar olas que cargan los muchachos e incluso se puede sentir un sutil aroma a aceite de bronceado, que llega acompañado de la brisa del mar. Dejamos el carro aparcado muy próximo a la playa, Nicom se quedó en el vehículo organizando las valijas y me he adelantado para tomar una habitación en la cual nos quedaremos en un hotel pequeño, muy rustico pero acogedor que revise a toda prisa cuando consulte el Bíper sobre hoteles y hosterías de la zona. Conseguí un cuarto no muy grande, pero suficiente para ambos, y se veía a pesar de todo adecuado y suficiente para nuestra estadía. No tardamos mucho en tener todo listo y acomodar nuestras cosas, nos preparamos también alistándonos con ropa más ligera, pantaloncillos, sandalias y alguna polera delgada, cosas de que me he hecho comprando en un negocio local. Salimos con dirección al centro de este balneario, caminamos entre la gente y le dimos una mirada a las tiendas locales con confecciones a mano y obras de artesanía típica de la zona. Nos fuimos abrazados mirando a nuestro alrededor las curiosidades ofrecidas, donde Nicom se probó algunos collares y alhajas, también sombreros y me pidió en más de alguna ocasión la opinión de cómo le hacían ver, yo le miraba y simplemente se veía bellísima, desde el prisma que le quisiera ver, por esa razón para ella, mis repuestas eran acertadas pero faltas de cordura, ya que le veo y me tiene loco con su belleza. -¡Hey! –Nico-, ¿pero qué te traes bellaca?- le dijo uno de los sujetos que sostenía su tabla para olas a unos pasos delante de nosotros. -¡Buena mi perro!- le respondió ella con entusiasmo, chocando los nudillos para saludarse y darse un abrazo. -¿Que hay amiga?, ¡cachorra que andas matando en esta zona!- le decían otros que llegaron sumándose al saludo espontáneo y similar en su estilo. -Aquí estoy, ustedes saben moviendo las multitudes y ¡dándoles un infarto de pasada!- respondió ella, mostrando en un recorrido rápido de su mano, que se apuntó a si misma de la cabeza a los pies. -¡Aquí matas Nico!, reina absoluta del verano en Sargasous!- le dijo otro de más atrás levantando la toalla que traía consigo. -¡Hey!, no te pases, que aquí también están el resto de las princesas ¿o no?- dijo otra, siendo alagada por sus amigas con tales dichos, haciendo gala también de su figura y bronceado. Yo les miraba a todos, no entendía nada; no sabía quiénes eran, también me tope que hay cosas que se decían y referenciaba que no entendí y menos que le llamen “Nico” como si fuese un hombre. Ella delante de mí se reía con sus bromas y hacían alardes que les hacían carcajadas más que lo dicho anterior, yo solo me quede parado, sin comprenderles y sintiéndome particularmente incomodo por ello. -¿Y este quién es?- preguntó uno de ellos; un tipo alto y moreno del bronceado de varios días, de barba dejada y cabello ondulado quien fuese el primero que reconoció a Nicom. Ella volteó para mirarme y luego le miró para responder. -¡Oye a ti te conozco de alguna parte!- me dijo señalándome, moviendo su índice tratando de recordar. A mí me dolió la panza porque ya me veía con alguna sorpresa que no recordaba o de algún video en la red que me reconociera -No lo creo, soy una cara común.- le respondí tratando de guardar compostura. -¡No, yo sé que te he visto antes!-me insistía pero sin resultado de establecer en donde y cuando. -¿Es tu tío?- se metió otro preguntando.- ¿O es el primo mayor que aún no dejan que salga solo?- continuo otro de los bronceados, largándose a reír todos. -¡No, no es mi tío, ni primo ni nada de eso!- respondió.- ¡Que tonto te pones!- agregó molesta.- Él es Bradco y viene conmigo.- continuó tomándome de la mano, para acércame al grupo. -¡Bueno está, pero no te lleves por la furia hermanita!- dijo el sujeto disculpándose.- Pensé que vendrías con -Gran G- continuo extrañado. -¡Pero que tarado!- le encaro una de las muchachas.- ¡Si ellos ya no están juntos!- -¡Te lo había dicho!- salto otra más allá, que le dio un manotón en la cabeza corrigiendo la estupidez que decía. El tipo, se sobó adolorido y se quedó ahí acongojado por el comentario fuera de sitio que había hecho. -¡Hey! no es para golpes tampoco, me ha dolido, yo solo lo dije por que anda aquí eso es todo.- les respondió molesto por la reprimenda. Ese último comentario me hizo sentir una sensación extraña, algo no me gusto de lo que oí y lo reafirmó la forma que sentí como al mencionar a ese tal -G-, ella me apretó la mano con más fuerza, en un acto reflejo involuntario, como si de manera inconsciente, reaccionase a algún estímulo eléctrico con el solo hecho de escuchar ese nombre. Nicom no dijo nada, solo bajó la mirada escuchando las reprimendas que decían a aquel tipo, no hizo mención a lo que se hablaba, pero la note algo nerviosa e incómoda y preferí intervenir entonces. -Mejor quédate con ellos y luego vienes por mí.- le sugerí.- Te esperaré allá en los escaños frente a la bahía, veré de los precios de arriendo de tablas surf- le dije señalándole en dirección a unas bancas dispuestas mirando a la playa. -Bradco no…- me dijo pidiéndome que no me fuera. -Habla con ellos tranquila.- le dije suavemente...- Me iré a tomar sol, supongo que me hará bien para los huesos.- continúe levantando la voz, para que me oyesen.- -¡Bradco..!- me dijo entendiendo el sentido de mi comentario.-!Pesado!- -Nos vemos...- le dije tomándole la cara con las manos y dándole un beso en la frente, antes de partir de ahí. Sé que aquel sujeto recibió la reprimenda del resto nuevamente, incluyendo a Nicom, les oí mientras partí a otro lado cuando le decían -¡Que desubicado!, ¿cómo le dices que es mi tío?-.Pero la verdad, que aunque el resto le apoyo, no me sentí a gusto; sé que tenemos varios años de diferencia y es tal vez en estas situaciones es que se nota y mucho. Quedé algo inquieto, debe ser ese presentimiento que en ocasiones tengo y que es agudo, pero no quería que esto me llevara a opacar esta salida, preferí relajarme un momento y disfrutar antes de caer en absurdos análisis o conclusiones y suponer. Me senté en una de las bancas que estaba desocupada que estaba a poco más de unos diez metros de donde se quedó Nicom, por lo que se hacía grato quedarse ahí, mirando la playa cercana, la gente, en fin. De vez en cuando le daba una mirada en dirección a ella, que hablaba con sus amigos y que reían mucho con el grupo que le rodeo, por lo que estaba claro que se conocían de mucho tiempo y de muchas aventuras por contar. Cuando la veo así, no siento celos o algo como eso, me gusta verle feliz, es su autenticidad la que me encanta, se ve que es muy querida por la gente que la rodea y al ver eso, no quiero opacarlo, es su esencia, me gusta verle así, como es ella. Pasaron un rato, algo más de un cuarto de hora cuando me había concentrado en mirar el esplendor del mar, cuando sentí sus brazos que me rodearon el cuello, su cabello que caía rodeando mi cabeza y su suave aroma inconfundible. Me dio un suave beso en la mejilla y me hablo al oído. -¿Supongo que no estás mirando a esa rubia que está ahí frente tuyo?- yo le recibí sus manos y nos estrechamos más junto para quedar ambos mirando al frente con su mentón apoyado sobre mi hombro. -¿Esa del traje de baño rosa diminuto?- le pregunte señalando a la muchacha que estaba saliendo del agua.- En realidad no me había percatado que estaba...- -¡Te pasaste plebeyo calentón! ¿y me lo dices así como si nada?- -Es solo mirar, ya estas alturas de la vida solo tengo presión sanguínea para levantar las pestañas.- le dije bromeando. -A ver Bradco, ¿Estas bien...?- me pregunto cambiando su tono a uno que acentuó preocupación. -Claro que si- le respondí tomándole con mis brazos para que con un giro rodeara mi cintura y quedara sentada sobre mis piernas. -¿Porque me pregunta eso?- -Sé que se desubican.-dijo.- Ese –Rare- dice las cosas sin pensar.- se explicaba disculpando al muchacho que había iniciado tal estúpido diálogo al verme.- Que el tamaño no te engañe, aun es un niño para muchas cosas.- -No hay nada que disculpar, yo sé que te llevo por algunos años, hartos en realidad, se nota también, claro, para mí no es problema. - le dije mientras le acariciaba su cabello. -Y usted ¿cómo esta con ello?- -¿Con los ciento veinte meses?- preguntó recordando cuando hablamos de nuestra edad y que le causó mucha risa la forma que se lo confesé.-A mí me gustas así, estas muy guapo, nada de mal.- me decía moviéndome la cabeza con las manos como si examinara alguna especie animal que va a comprar.- -Nicom…- le dije tomándole las manos.- ¿Quién es ese –G-?- le pregunté, viendo como cambiaba su ánimo y expresión. Ella se tomó un par de segundo y dio un largo suspiro antes de responder. -Es mi ex novio…- dijo con algo de pena y más complicada que nada. -¿Anda por aquí también no?- -Así es...- -Lo entiendo.- le dije sintiéndome incómodo e inevitablemente celoso también.-Quizás prefieras que nos vayamos a otro lugar, hay varios balnearios cercanos, tal vez…- -¡No, no es lo que quiero!- me interrumpió.- Este es nuestro fin de semana y eso no va a cambiar.- continuó sosteniendo mi cara entre sus manos para mirarme fijamente. -¿Esta segura que no será problema?, no quiero que te sientas incomoda…- - Bradco, ya es pasado y eso es, ¿bien?- dijo decidida.- Si él anda por acá pues, allá con eso ¡y que se él que se marche a otro lado!- le quedé mirando y busqué en su mirada si había algo más que decir. -Dime una cosa, ¿lo de “grande” es porque es algún DJ famoso? o ¿es por su estatura?, ¿Tal vez algún atributo extra?, ¿manos grandes?, ¿otra parte del cuerpo? ¡Muero de celos!- le dije bromeando. -¡No tontito, nada de eso!, ¿por qué preguntas cosas tan extrañas?- me decía riéndose.- Es un reconocido comerciante, hace de Dj a veces y esas cosas, bueno y es también porque casi tiene los dos metros de altura…- -Entiendo- respondí imaginándome la figura.-Ya veo...-afirmé pensando que tan grande sería.-…Y ¿si me das otro besito?- le pedí señalándole con el dedo mi mejilla, como si quisiera que ahí acertaran sus labios. Ella me sonrió, y me dio un suave beso. -Puede que otro más me convenza más...- le dije recibiendo un par más, mientras le escuchaba reír. - ¿Tienes presente, que es muy posible que te repita más de una docena de veces las mismas historias?- le bromeaba mientras ella me daba otro beso más. -Si es una historia buena no importa...- me decía con ternura.- A todo esto, ¿de dónde te conoce Rare?- me pregunto simulando esa molestia. -Me está confundiendo con alguien.- me explique quitándole importancia. -Mmm…-. Dijo largamente, colocando su mano en la barbilla, con esa mirada que despertaba la duda.- ¿No será en alguno de esos vídeos que andan en la red?- me pregunto.- -Nicom, de eso ya nada, de verdad que pienso que me confunde.- le dije.- No me recuerdo de nada, mi memoria está muy frágil.- -Que conveniente, justo ahora tiene la memoria frágil...- comentó burlándose de mí, pero regalándome un beso en los labios conciliatorio. -Es cierto.- le confirmé.- Puede que no recuerde mi nombre e incluso confunda el tuyo con el de otras mujeres.- -Si haces eso, te daré una paliza que me inmortalizará en tus recuerdos…- me decía haciéndome cosquillas con su dedos al punzar mis costillas.- Escúcheme, ahora nos vamos a la playa, que esta princesa necesita un buen bronceado, ya sabe que mantener esta fama no es nada fácil y aquí ninguna de estas plebeyas me quita el trono; quien se atreva, créeme, ¡que no lo olvidará!- me dijo muy decidida.- Bradco, ¿qué es eso que te traes?- me pregunto por una hoja de papel doblada que saque de mi bolcillo y sostenía entre mis manos.- -Bueno, aquí están mis datos: nombre, dirección, donde trabajo, es posible que a mis años pierda la noción de donde estoy, por si me extravío me llevas a casa...- le dije entregándole el papel. -¡Que niño chico te pones!.- Me reclamó conteniendo las ganas de reír. - Ya, levántese y vamos. - me dijo colocándose de pie frente a mí. -Me vas a tener que ayudar, no me puedo las piernas. - le dije molestándola. Fuimos a almorzar algo sabroso extraído del mar, escogimos uno de los tantos de restaurantes que se encontraban en la orilla o próximos al mar; el que escogimos, en realidad estaba en el mar, una curiosa construcción de cristal en forma de inmensas esferas que se sumergían en la profundidad en los niveles inferiores y que asomaba a pocos metros sobre la superficie en su planta alta. En realidad, no se podía exigir más, este entorno hacia que la gastronomía tuviese otro sentido. Esta vez me leí la carta completa, aunque se usa mucho el pictograma, se adjunta breves descripciones a los platos, procure de no pedir algo exótico y pregunte al dependiente que nos atendió por el contenido de los platos ya que no tenía intención de estar probando los genitales de ninguna fauna marina o de la tierra. Fue algo sabroso, aunque al final un caldo de ojos de otra rara especie que parecía un espantoso pez barbudo y lleno de espinas con la apariencia de un depredador prehistórico, me hiciese titubear por un momento mi elección. La pasamos muy bien en la playa, yo me quede con la boca abierta viéndole en traje de baño, con una figura increíble, la mire con atención cuando se esparcía la crema del bloqueador solar por sus brazos y piernas y cuando al final de este proceso, tomaba el sol para su bronceado tendiéndose de espaldas sobre su toalla. Luego de un rato, se ha tumbado de panza y me pidió que le ayude con la crema bloqueadora esparciéndola en su espalda, ahí me entrego el frasco de crema y me ha pedido que le unte también en sus piernas mientras se tendía en la arena. La verdad es que esta increíble y recordé el verle por esas primeras oportunidades donde su piel lucia trigueña por el sol. Luego ella se volteó y se colocó de espaldas donde nos encontramos con la mirada y la sonrisa, yo le mire disimuladamente, pero con un gesto que le indicaba mi deseo sobre ella, la que se rio tapándose la mirada con su mano. Y o le puse mucha atención a ella y a sus curvas, le recorrí de esa forma y mi mano, le acaricié suavemente su vientre donde el paso de mis dedos sentí una ligera diferencia en su piel que me llamó la atención, la mirarle y pasar mis dedos nuevamente por ahí, note un delgado hilo que se dibujaba en su costado, uno que debía tener unos cinco o seis centímetro de largo. Pasé de nuevo mi mano y me vino a la mente de inmediato la imagen de ella cuando tenía ese pedazo de vidrio enterrado, de esa horrible pesadilla que tuve, me asusté y me confundió ver esto que coincidía cuando le vi sangrando. De pronto ella, colocó su mano sobre la mía sacándome de ese trance, me quedó mirando sin entender y me habló: -Es una cicatriz que tengo de niña, gracias a mi hermano y una tijera de podar.- me comentó. – !Y yo la tonta que accedía a sus juegos de guerreros espaciales!.- me contó. – En realidad no fue tan grave, ya vez que estoy aquí.- -Disculpa no quería incomodarte.- -Bradco, no es nada, casi no se nota, aunque siempre se lo revolcaré en la cara la oportunidad que tengo al tonto ese!- me dijo riendo. -¡Pensé que sería algún mordisco de alguien, como de algún zombie!- continué riéndonos para cambiar el tema, pero en el fondo, me dejó una sensación extraña de tal coincidencia. - Venga, vamos al agua un rato, ¿Va conmigo?- me preguntó colocándose de pie, estirando su mano invitándome. Yo accedí, deje mis estúpidas ideas atrás y nos fuimos juntos a sumergirnos en el mar. La pasamos muy bien esa tarde, jugamos mucho tirándonos agua, zambulléndonos, nadando y haciendo cuanta tontería que hacía reír al otro. Nos abrazamos y nos besamos unas cuantas veces, se burló de lo que me había pasado, pero me comentó que no sintiera pena, que sería útil en otra ocasión más íntima. Cuando nos dio frío nos reposamos en la orilla, nos tomamos de la mano y dejamos que las suaves olas nos mojen los pies en su ir y venir. Intercambiamos algunos besos y abrazos, mientras miramos la playa y los niños jugar, nos regalamos sonrisas y mirada insinuantes y cuando vemos que nos ponemos muy cursis y demasiados tiernos uno con el otro, no damos alguna mirada seria y enojada como la que haría el Rey imitándole, eso nos da mucha risa, es una burla y una ofensa a la autoridad sin duda, pero nos hace mucha gracia al imaginarlo en situaciones triviales teniendo siempre ese semblante enojado que lleva consigo. Decidimos salir de noche, nos dimos un baño y nos colocamos ropa de salida. Ella se ha cambiado de atuendo y luce uno muy de verano, color crema, un vestido ajustado que marca muy bien sus caderas, una blusa de suave tela de color blanco, se tomó el cabello en una cola, se puso aretes de argolla y se pintó los labios de un hermoso color rojo. Maquilló sus ojos, siendo estos inmensos luceros, que me hacen alucinar con cada pestañar, sus botines como de la milicia y su inconfundible sonrisa. Se dio un giro delante mío, me pregunto qué tal se veía, le dije que hermosa era poco, que sería difícil salir porque estaba seguro que tendría que defenderle de todos esos hambrientos cuervos que estarían rodeándole. Ella se rio y confió que le defendiera, que sería gratamente recompensado por esa tarea, le abrace por la espalda, le bese el cuello y un poco más detrás de su oreja, lo que le dio cosquillas, después nos besamos y nos abrazamos muy estrechamente. -¿Estás listo Bradco?- -¡Claro que sí!- -¡Entonces, vamos, que tengo ganas locas de bailar!!- La bohemia en esa zona parecía una vida totalmente distinta a la que conocía o reconociera. Esta pequeña ciudad se iluminaba de colores y música, con un ambiente lleno de energía que nadie podía resistir e ignorar. Es Fantástico estar sumergido en este entorno, incluso hay luces en los muelles de atraque de lanchas y yates, también, los recintos cercanos al mar, incluso brillaba la estructura de ese restaurante que fuimos hoy y que está sumergido en el mar, sin duda mejor lo estoy viviendo. Me dejé llevar por ella, porqué -conozco un buen lugar- me dijo mientras me llevaba de la mano entre la gente que a esa hora repletaba las principales calles. Después de caminar un poco más de cuarto de hora por la costanera, llegamos a un recinto en altura ubicado entre otros locales de entretención que repletaban la calle, se accedía por un segundo nivel, el cual se hallaba elevado al menos a unos diez metros sobre unas estructuras similares a espirales rígidos y gruesos, complementado con vigas y cables de metal. En el centro, se divisa muy bien iluminada, una especie de plataforma que al elevarse daba un par de giros en su eje entre los espirales de la base y llevaba en si a un par de docena de personas, dejando en paralelo otra que bajaba con demás gente; Un viaje bastante peculiar, pensando en los elevadores verticales que son más habituales y convencionales, pero está claro que es parte del encanto del sitio. El acceso a la plataforma de ascenso se hacía de una fila donde debías registrarte con un contacto HV dispuesto en un pedestal a media altura, custodiado por un corpulento vigilante el cual además tenía la facultad de dejarte o no acceder en caso de que tu condición física no lo ameritaba, tal como le sucedió a un tipo que estaba más adelante que nosotros y que quería acceder y a toda evidencia ya tenía cargado más que un par de copas que le daban un tras pies a su andar. Este registro, además te daba una pulsera fluorescente de color verde que sacaba de una cajita que tenía a su lado y que indicaba como en todos los sitios, que eres un tipo autorizado para estar dentro. Cuando fue nuestro turno, cada uno se registró en el HV bajo la atenta mirada del guardia que tenía una pequeña pantalla direccionada a su lado donde veía si había alguna anormalidad que ameritase restringir nuestro pase; Nicom pasó sin problema ni reparo y le entrego su pulsera que al cerrarle y ajustarle en su muñeca, se encendió en verde, pero cuando me registré, me quedó mirando un momento y me detuvo colocando su mano delante de mi hombro, de inmediato se me vino a la mente algún lío que en que me hallé alguna vez y no recuerde y con esto las explicaciones del mal rato. -Amigo si hay un lío, no hay problema vamos a otro sitio…- le dije ante la mirada de Nicom que no entendía que sucedía. -¿La señorita viene con usted?- Preguntó. -Si claro, venimos juntos.- El sujeto no me respondió nada en un principio, solo metió la mano en esa caja que tenía y me entrego una pulsera y sonrió. -Bienvenido Sr. Evile, su pase VIP.- Le quedé mirando sin entender y luego me volteé a verla, que me miraba de igual manera. Me coloqué la pulsera y esta encandeció en un tono suave de celeste, como el que adquirió también el que llevaba Nicom. Sin un recuerdo preciso de que me había llevado a tener este grado de relevancia en este lugar, entramos al elevador y luego de un par de suaves giros mientras ascendía, nos dejó en el pórtico del local. Dentro, estaba con mucha gente que iba y venía conversando, riendo y bebiendo. La decoración lucía como una combinación de lo moderno con figuras y estética de una mezcla de estilos rústicos de la piedra y cuarzo con los cromados de los metales de la iluminación y el mobiliario. La distribución contenía varios ambientes, como de música, alguna banda que tocaba en directo, estilos musicales y ambiente que pasaba de lo natural mirando la bahía con toques de elementos del mar a lo más oscuro en salas de estilo -undergrown- que permitía mover y dar cabida a todos según sus preferencias; Nos acercamos a la barra y pedimos un par de tragos refrescantes y con algo de alcohol y que no sabían nada de mal. Nos sentamos un momento en una de esas bancas altas que rodean el mesón y miramos este alegre entorno, teníamos que hablar elevando la voz y acercándonos uno al otro ya que el volumen de la música estaba alto y entre la gente que ahí estaba se hacía difícil oír un simple diálogo sin hacer esto. Nicom me pregunto por lo de los pases VIP, ya que le había mencionado de un par de venidas antes, nada relevante por lo demás, pero nada que ganase estar con un pase así, pero no se molestó en verdad aunque me miro con cara de que me las traía guardadas, al final es un pase que nos da regalías, aunque tengo vacíos respecto a cómo me lo gané. Me contó de lo fabuloso del sitio, que venía regularmente con sus amigos en temporada estival, que había buena música para que pudiéramos bailar que es algo que le encanta. A ella se le acercaron varias personas que le conocían y le saludaron, ella me presentó como su acompañante en esta aventura de fin de semana, nos encontramos también con parte del grupo del día y nos saludaron, comentaron un par de cosas y se fueron a otro ambiente de ahí donde se podía bailar. Le sugerí si quería que les siguiéramos, después de todo veía como balanceaba sutilmente su cuerpo siguiendo el ritmo de la música y como sus pies lo hacían también al compás, señales evidentes que quería ir por ello y no estaba lejos, pues ella acepto y le hizo muy feliz el que quisiera ir y adherirme al grupo, después de todo no había sido un buen inicio, pero la idea es conocerles, tal vez nunca seremos amigos como son de Nicom, pero lo son de ella y yo no quiero separarles o excluirles aun cuando se vean diferencias conmigo. Bailar es una excelente manera de liberar tensiones y pasar un gran momento y aunque no soy ninguna eminencia, tengo algunos paso y ritmo para llevar y mover el cuerpo y junto a esto inesperadamente, eso creo un lazo más afable con ellos, aunque fuese de primeras no más que un delgado hilo que hace de puente generacional, pero al menos me sentí más aceptados e integrados con ellos y ver a Nicom mucho más relajada y entregada al placer de bailar con esa energía que parece que viene de alguna estrella cercana o de algún elemento radiactivo, porque con el paso de las horas y con todo lo que hemos hecho hoy, a ella no se le agota y su cuerpo se mueve y baila con la misma vitalidad y entusiasmo como fue la primera canción. En un momento le dejé con sus amigos bailando, a mí se me agitaba el corazón y sentía el cansancio en las piernas, decidí ir por algún trago bien helado, ella me dejo ir no sin antes regalarme un beso en la boca y una tomada de manos de esas que se extienden largas al separarse y que nos hacen tanta gracias por lo cursi que llega a ser hacer esto. Me tomé un momento para sentarme para recuperar el aliento, me bebí un gran sorbo de esa bebida helada, estaba rendido y ella a lo lejos entre la gente le veía moverse al ritmo sin parar. Al rato y luego de varias canciones, el grupo entero hizo una pausa y se acercó a la barra por algún trago y refrescos, Nicom se sentó a mi lado sonriente, algo agitada aún, me acaricio la mejilla y unos cortos besos en los labios, se veía muy alegre, así lo demostraban sus ojos, brillantes y llenos de vida y de las luces de colores de este sitio, se ve bellísima, realmente bella. Pronto y luego de beber algo, las cuatro mujeres, fueron al baño, yo me quede ahí entonces mirando mientras se iban y yo permanecí junto a los hombres que me rodeaban. Un momento de silencio surgió interrumpido a continuación por algunos diálogos entre ellos, brindaron y rieron, yo no entendía nada, poco también del léxico y modismos, solo les miraba y trataba de simpatizar sin mucho éxito claro, definitivamente, era un extraño entre ellos. -¡Ya recuerdo de donde te conozco!- exclamo uno apuntándome con la mano y llamando la atención de los demás.- ¡Si, si estoy seguro ahora!- me insistía.- ¡Estas en la red!-dijo señalando su Biper.- ¡Tu fiestas amigo, son épicas y degeneradas!, ¡claro que sí!- me exclamaba eufórico. Yo le quede mirando, con el vaso en la mano, con una acides estomacal que me vino del nervio y de saber que habían visto de todas esa basura que está en la red. No sabía que decir, mientras vi como comentaban entre ellos recordando el registro de los videos en la red. Me sentí acorralado, realmente rodeado y sin salida, me temía algún efecto alguna vez, en algún momento esto me pasaría la cuenta otra vez y justo ahora. -¡Oye amigo!- dijo uno de ellos mirando al encargado de la barra.- ¿Sabes quién es este sujeto?- le preguntó, pero el encargado me miró y se encogió de hombros.- ¡Es -Testoreneitor-!- -¡Hey! ¡Espera un momento...!- le dije acercándome a él tratando de que fuese más discreto.- Me estas confundiendo, no soy ese.- le decía excusándome. -Vamos hombre que si tienes el brazalete VIP, ¡Qué dice!- me dijo en tanto me mire la fluorescencia que irradiaba mi pulsera que inútilmente trate de ocultar con la otra mano. -¡Mira esto!- decía, mostrando en su Biper uno de esos malditos videos al tipo de ahí al resto de su pandilla. -Por favor...- le pedí, dando una miradas hacia tras de él viendo si ya volvían las mujeres.-No es necesario que se enteren todos...- cuando vi que a lo lejos ya volvía el grupo.-Estoy de vacaciones, no alteremos el habiente, ¿Les parece?, solo bajo perfil- -¡Es increíble amigo!- me decía uno dándome una palmada en la espalda. - ¡Fueron increíbles –papurri-!- me insistía.- ¡Que monumentos de mujer, eso sí es quedar hecho mierda con una brava de esas!- me decía eufórico como los demás que veían en sus Biper algún registro de la colección.- -Está bien, está bien.- les dije a ellos que me miraban con atención.- Si soy él.- respondí recibiendo la euforia como respuesta.- Pero no hagan escándalo, ya saben, tuve muchos problemas con la ley, me echaron de varios sitios morales por estos y no quiero arruinarle el fin de semana a Nicom…bien?.- les dije inventando lo que se me viniera primero a la cabeza. -Amigo eres una leyenda, no he visto tipo más depravado, como gozaste con esa -Foxies-!- . Me exclamaba con admiración en tanto trataba de contener inútilmente la euforia al momento que ya estaban a pasos las muchachas. -¡Pero vaya que éxito, sí que te ganas a la gente!- me dijo Nicom cuando llego a mi lado al ver tanta euforia contradicha a la escena que vio antes de ir al baño. Yo le quedé mirando con una sonrisa algo nerviosa, el otro sujeto con los demás reían y comentaban. Yo le mantenía la mirada al sujeto rogándole de esa forma con que no dijera nada y creo que lo comprendió porque me quedo mirando y tranquilizo su entusiasmo, con ello el alma al cuerpo para mí. -¡Pero que mierda!- exclamo de improviso.- Lo siento amigo, pero no puedo callar esto.-me dijo tratando de disculparse por lo que haría.- ¡Si eres leyenda!- exclamo en voz alta con el grupo de muchachos que grito con él. -¿Por qué no dijiste quién era este sujeto, Nico?- le pregunto otro del grupo. Ella me quedo mirando sin entender nada, pero con la expresión de ver frente de si algo inesperado. -Debe ser porque también no lo reconozco…- -…Algo me dice que no entiendes de la palabra discreción…- dije al tipo en voz baja ya resignado. -¡Escucha amigo!- le dijo llamando efusivamente a un sujeto que se paseaba con un micrófono para animar el ambiente entre la música. El tipo llego frente al otro, le siguieron los demás, de pronto todos se giraron mirándome con la expresión de sorpresa y asombro que no podían contener. Fue así que entonces este animador se acercó a mí, pidió al encargado de la música bajar el volumen para hacer un anuncio. -Gente bella.- inicio sus palabras mientras se paseaba lentamente frente al público que lo seguía con atención.- ¡Gente que goza este verano ardiente!- daba la introducción, respondiendo el público con gritos y algarabía.- No lo van a creer pero aquí, justo aquí a mi lado...- decía rodeándome el cuello con su brazo y su aroma a aceite de bronceado.- Una leyenda de la fiesta urbana, un icono, de lo que se hace con la mezcla de toda las sustancias y el alcohol…- seguía relatando.- El Gran T.-dijo ya sintiendo que estaba todo perdido.-¡Gran Testoreneeeeeitor!- Luego de eso el grito fue casi unísono del público que atestaba el lugar, seguido de aplauso, silbidos y manifestaciones. Yo levante la mano con un tímido saludo, tratando de bajarle el perfil a la situación, haciendo que exageraban, que no es para tanta euforia, pero parecía que esto funcionaba al revés y con cada movimiento, la gente respondía con gritos y aplausos; Nicom les miró con asombro y se volteó a mirarme como así lo hicieron sus amigas, con la diferencia que note la molestia ante tanta parafernalia.- ¡Lo menos que podemos es escuchar algunas palabras!- me dijo aquel sujeto empuñando el micrófono hacia mí. Uno de los muchachos del grupo, el que me delato, se colocó delante del micrófono solo para decir: -¡Este sujeto viene con nosotros woooow!- -Ehhhh…bueno ya saben….-dije muy nervioso.- si no hacemos cosas estúpidas cuando somos jóvenes, ¿de qué nos vamos a reír cuando seamos viejos?- dije haciéndoles reír.- ¡Cuando la gente es libre de hacer lo que quiere, a menudo imitan a otros! ¡Vamos sean únicos, aunque es factible al menos existan en el mundo varios millones igual a ti!.- continué siguiéndome las risas.- ¡Bebe, baila y hace el amor esta noche, mañana ve como pagarás por todo eso!, pero ya tendrás algo más que sumarle a tu vida y sumarle al que te envidia por vivirla! - termine levantando mi vaso y acentuando mi frase con más energía. La gente respondió de la misma forma, levantando sus vasos y botellas, con silbidos y gritos de hombres como si fuesen a la guerra y de mujeres que enloquecían, sin que pudiera entender la euforia que los encendía. - ¡Los tragos para ti amigo y tu gente van por la casa!- Terminó gritando casi frente a mi cara.- Eso sí, si vas por beber en cascada desde alguna parte del cuerpo de alguna chica de por aquí….- dijo mirando al público atento.- !Tengo un cuarto privado que puedes usar!- terminó, seguido de la exclamación de aprobación de los asistentes. La música estallo en enérgicos ritmos y la gente que alguna se acercó para hacerme algún saludo, de esos de tocar las palmas y chocar los nudillos, algunas fotos rápidas y algunas chicas que se acercaron para besarme la mejilla y abrazarme, fotos con ellas y algún papel que dejaron con su nombre en la palma de mi mano acompañada de alguna sonrisa coqueta antes de marcharse - Amigo.- continuo el animador ya sin micrófono.- ¡Gracias por venir, eres todo una leyenda aquí! Dijo dándome una palmada en la espalda antes de irse. Yo me quede tal cual me encontré al principio, totalmente sorprendido con lo que pasaba, los amigos, aun festejando y ordenando trago de la barra que había sido generosamente dado en mi honor, no puedo negar que me sentí bien, había algo de ese otro Bradco que salía espontáneo como otro lado de mi personalidad que no reconocía pero que no le iba nada de mal. A mi lado Nicom me miraba seria sin decir nada, cruzada de brazos, sin duda molesta. Fue así que salió de ahí en dirección a un balcón cercano del piso, al ver esto, no fue difícil concluir que gratuitamente estábamos a puertas de otro mal entendido. Cuando cruce por el pórtico del balcón, vi a ella que estaba ahí de pie mirando la costa iluminada. Me acerque lentamente, hasta colocarme a su lado en la misma postura. -Se ve tan hermoso el mar...- me dijo sin quitar la vista del frente. -Si lo está...- -¿Ves esos reflejos rojos al fondo?- dijo apuntando con el dedo a una pequeña fila de luces rojas que se veían casi al límite de la vista y que flotaban sobre el mar.- Míralas con atención.- me insistió para que no le quitara la vista. Al fijarme vi que aquellas pequeñas luces que flotaban sobre el mar de improviso desaparecían hundiéndose y de pronto volvían a salir y quedar sobre la superficie. -¿Viste eso, que es?- le pregunte, sorprendido. -Son peces nocturnos, salen a la superficie y se tragan las luces, creyendo que son insectos, luego al no poder tragarlas, las dejan y se les ve de nuevo. -Es curioso en verdad.- le dije sonriéndome. Luego vino una de esas pausas incomodas. -Bradco…no quiero que pienses que te exijo, porque no tengo porque hacerlo.- dijo cambiando de tema, seguido de un suspiro profundo.- Pero esto me incomoda mucho.- -Si lo noté.- -¿Sabes que es lo más curioso?- me dijo y mirándome directo a los ojos. -…Cuando te vi ahí de pie hablando, entiendo de la forma que te ve la gente, como te vi alguna vez en esos vídeos…- me dijo acariciándome la mejilla.- Es como si fueses otra persona...- A mí me causo una sensación rara al oírle, pues no conozco a otro -yo-, pero tengo un registro extraño y oscuro, que discrepa de lo que pienso y siento, algo pasó en realidad, soy otro en la contradicción de ser el mismo sujeto pero que hoy mostró su cara nuevamente. -Puede que necesitaba que alguien se interesase en conocerme.- le comenté.-Este es mi presente y lo estoy viviendo contigo y de verdad que lo hago como nunca.- le conté estrechándole las manos.- No sé quién ese otro Bradco, debe ser un idiota.- le conté –Aún más si no te preguntó el nombre y no se fijó en tus ojos que me enloquecen…- -Solo hazme el favor y no le andes mirando las tetas a nadie mientras estés conmigo…-me dijo con una sonrisa que ocultaba algo de pena. -Nicom.- pronuncie su nombre.- Te quiero, no te lo imaginas cuanto.- -Yo también te quiero mucho.-me respondió agitando mi corazón.- Por eso te lo pido.- dijo abrazándonos. -…Le prometo- le dije mientras estábamos abrazados.- ...Solo me fijaré en sus tetas…- le susurré al oído. -¡Tonto!- me reclamo riéndose. -¡No me refería a eso!- Finalmente y luego de este traspié, volvimos a la pista y bailamos sin parar hasta que ella se sintió por primera vez cansada y luego de algunas horas, con los pies adoloridos y de ganas de sentarse un rato, estando ambos abrazados, riéndonos con el resto de sus amigos, relatando anécdotas y tomado al chiste hasta la menor tontería. Yo la miro y le veo entre el reflejo de las luces, su carita feliz, como se expresa y mueve las manos para acentuar su intensión, ella notó que le miró con detención, aunque es realmente admiración, y ella me devuelve la mirada inclinando la cabeza levemente y sonriendo, me acarició la mejilla, yo a ella, nos dio una especie de escalofrió que se nos reflejó en la cara como un sutil estremecimiento, nos besamos suavemente cerrando los ojos, luego volvimos con el resto, con el ruido y la música y los reclamos de ser tan cariñosos y ñoños: algo nos está pasando, nos está moviendo y hace que el corazón se vuelva loco y al mismo tiempo se vuelve sereno cuando estamos juntos. Deben ser más de las tres de la mañana y hemos hecho un alto definitivo luego de horas de bailar, reír y cantar esas canciones pop que están en boga. Nos despedimos de los muchachos y hemos salido de local y hemos caminado de regreso al hotel por la principal avenida costera, una larga calle que sube y baja como si fuese un gigante tobogán que a su lado alberga comercio, hoteles y cuanto recinto pueda alojar en el mínimo espacio disponible. -¿En qué piensa?- le pregunte en un momento que silenciamos. - Estoy muy tranquila.- dijo dando un largo respiro.-…Me siento muy feliz.- dijo con la mirada al infinito.- ¡Bradco, fíjate en las estrellas!, ¡que increíble se ven, no me canso de ver esto!.- -Es alucinante en verdad, aunque si es de estrellas no veo otra igual a usted.- -Bradco.-me dijo volteando a mirar.- ¿Me está cortejando?- -Es solo un cumplido mi bella niña.- respondí. -Ya estás con tus trucos...-me decía sonriéndose.- ¡Que tienes fama de mañoso!- -Son solo gente mal intencionada, no le haga caso.- le respondí. De pronto algo me llamo la atención cuando miraba hacia el mar, donde sobre este a una media altura, supongo que más de cien metros sobre la superficie, vi un conjunto de luces rojas y azules que pestañaban, seguida de otras cuatro de color amarillento, muy intensas y muy grandes. -Mira eso.- me dijo ella apuntando esas luces que veía también.- hace mucho que no me topaba con esto.- -Es un embarque para alguna factoría, ¿Crees que sea para la planta de Halcyon Foods? -No lo sé.- dijo- ¡al menos no he visto alguna excavación en los alrededores como para recibir esa mole!- -¿Y si la derribamos?-le sugerí.-Con eso anulamos la competencia y nos aseguramos el empleo unos años más.- -¡No seas ridículo!-me dijo riendo.-Con todos los problemas que tenemos en la planta y te las das de anarquista! -Siempre me he preguntado cómo será llevar una de esas instalaciones prefabricadas volando por sobre la ciudad.- - Debe ser muy alucinante, ¡sobre todo si se cae!- - No soy experto, sé que las factorías se mandan a fabricar en otra parte, luego estas las trasladan por el aire como si fueran un globo y las dejan en destino ahí las unen con el resto de la industria y la maquinaria que le ha encargado.- Le explique mientras apuntaba a las luces más pequeñas, las que parecieran ser algún vehículo que va de remolcadores y el más grande de luces que son los motores de sustentación, que sostienen esa gigante estructura que avanza lentamente, hasta perderse gradualmente de vista. -¿Te imaginas el tamaño que debe ser donde trabajamos?- me preguntó.- ¡Debieron ser muchos de esos o más grande incluso!- -Toda una hazaña mi princesa.- dije pensando en ello también- Ahora cambiando de tema.- le dije abrazándole de la cintura.-… En la mañana, ¿qué va a pasar?- le pregunte mirándome extrañada. -¿Porque la pregunta?- -¿Despertare solo con una nota sobre la cama?- le dije haciendo referencia a lo que me dijo. Ella se sonrió entendiendo. -¡Muy gracioso Plebeyo!- me respondió a mi sarcasmo.-Bueno, eso dependerá de cómo me hagas el amor.- dijo levantando sus cejas en señal de desafío. -En ese caso ¿diez minutos serán suficientes?-le pregunte riéndonos.- Dime ¿en algún momento te baja el sueño cierto?- pregunté haciendo alusión a su inagotable energía, que no se comprara con la que dispongo. -Ya habrá tiempo de dormir…- respondió. -¡Les estas poniendo presión a nuestra relación..!- le dije bromeando.- ¡Pero si es el caso, muy bien!- - ¿Aceptas? O ¿quedarás al debe?- - ¡De eso nada!- exclame colocándome de pie.- ¡Estoy loco por usted!- grité a los cuatro vientos.- ¡Y me muero de ganas de ver que dice ese tatuaje que tienes bajo el ombligo!-grité nuevamente ante la mirada atónita de algunos transeúntes que caminaban cerca de ahí. -¡Bradco, nos están mirando!- me dijo riendo.- ¡qué vergüenza!- me dijo tapándose la cara con las manos. - !Esta noche necesitaré de hacer algunas paradas en los jardines de su cuerpo, algunas requerirán de más tiempo, serenidad y paciencia para recorrerles, otras deberé pasar de prisa y volver por ellas y en otras donde estas vuestros prados de flores, me sumergiré al tiempo necesario que ellas requieran de mi!- Continué en el mismo tono, en tanto los que pasaban se reían aunque hubo algunos que incluso vitorearon mi propuesta. Ella me quedó mirando, se sonrió con algo de pudor por lo que le decía, supongo que interpretando donde en ella estaría. Nos quedamos mirando unos segundos, con esa mirada fija que llama a la complicidad, se mordió los labios con sutileza y dejó pasar por la mente muchas, pero muchas ideas por hacer. No tardamos mucho en llegar a la habitación del hotel y tampoco requerimos de mucho más para sacarnos la ropa y repartirla desde el acceso interior del cuarto, para cuando estábamos desnudos besándonos, abrazados y al poco andar, haciendo el amor. Jugamos mucho con los mensajes de su supuesto tatuaje, leyendo en el peticiones y fantasías que hicimos en la cama, algunas muy excitantes, en otras nos deteníamos solo para reírnos de lo absurdo que serían siquiera intentarlas, otras hacían de rol sumiso o amo, variantes y deseos eróticos, muy tiernos y dulces en el amor, por lo que no supe de tiempo y medidas razonables, solo en un momento de intensidad, agotados y con el cuerpo sudado, acabamos juntos y quedamos rendidos sobre las sábanas. Le abrace por las espalda, estrechamos las manos, juntamos los piernas y los pies y nos dejamos descansar. Creo que dormí dos o tres horas, aunque estaba agotado, me sentía con una sensación de felicidad que fue ese mismo que me colmo de entusiasmo y que opero de despertador. Al abrir los ojos note que faltaba poco para amanecer, de eso me entere porque vi en el cielo del ventanal de nuestra habitación, una suave iluminación que se levantaba de un tono tendiente al azul y que me indicaba que pronto bajaría como un telón que se alza, hecho de la luz del sol, trayendo el anuncio de un nuevo día. Voltee la cabeza y a mi izquierda estaba la espalda de ella, bronceada y suave, describiendo su figura que se sumergía en las sábanas que compartimos, su cabeza sobre la almohada y su cabellera que reposaba en él. Me levanté sin hacer ruido, haciendo que mis movimientos fueran suaves y acotados, tratando de no alterar su descanso. Miré el Biper, ya cerca de las ocho de la mañana. Camine a la ventana y me detuve ahí, faltaba poco para que se inundara todo de luz y ya la techumbre de esta ciudad comenzaba a revelar los reflejos de los primeros rayos de luz. Ella seguía durmiendo, me acerque a su lado y le contemplé por un momento, luego se me ocurrió algo por hacer, me coloque una polera y un pantalón y salí del cuarto y hablé con un agente de la administración del hotel donde encargué un desayuno para ambos, con pastelitos de tryffel, jugos de fruta y café de grano, así que luego de un rato, prontamente dejaron todo fuera de la puerta. Traté de ser silencioso al recoger la bandeja con todo, aunque igual golpeé un par de cosas que estaban sobre una mesita en la entrada con el borde, supongo que hizo ruido y pero algunas pude retener contra la barriga mientras sostenía la bandeja con las manos, otras cayeron. Me quedé quieto ahí, en silencio, tratando de ver si ella se levantaba o reaccionara con esto, pero me resultó bien, no sentí que se moviese de la cama o preguntara por las cosas caídas, salió todo bien, se despertó muy feliz, por su pastelito en su desayuno, se sentó en la cama, me besó apretado en los labios, me senté a su lado y nos dispusimos a comer. Después de una refrescante ducha juntos y un poco de jugar ahí con el jabón, le invite a caminar por la orilla de la playa; un paseo romántico, que a esa hora, permitió que la playa fuera prácticamente para nosotros. Jugamos un poco también, cuando ella me empujo para que me mojara más que los tobillos, yo hice los mismo sin parar de reírnos. Nos besamos, nos abrazamos mirando el mar, dejamos las huellas sobre la arena húmeda como un rastro que serpenteaba y se perdía a momentos en la recogida del agua, nos dijimos lo bien que nos sentíamos estando uno a otro, nos dimos miradas intensas y llenas de amor, sentimos la brisa del mar, el sol que nos bendecía, fue una caminata hermosa, de esas que parecía de una película tan cargada de romance como la mejor novela. Conocimos sitios realmente hermosos y fuimos a cuanta feria de artesanía y costumbrista al paso, fue también donde nos detuvimos en un sector cercano a -Sargacious- en una pequeña bahía de pescadores, que proveen una variada carta en sus restaurantes y una hermosa artesanía que ella no pudo resistir pasar. La dejé un momento en un puesto de alhajas, donde se probó varias cosa, yo fui por un par de helados, le pedí que me dejara elegir por ella para acertar en el sabor. No creo que tardé más unos diez minutos entre el pedido y mi turno de atención donde elegí los sabores que estaban en las cubetas tras el mostrador. Desde ahí, mientras los preparaban, voltee a verle entre el tumulto, aunque algo lejos me encontraba de ella y era imposible no perderse de vista en algunos momentos entre la gente que cruzaba mi vista. Cuando llego mi turno, pedí un par de variedades que seleccioné entre la docena de cubetas que contenían los helados, el que según creí, pudiesen ser refrescantes y de sabor intenso que fuesen de preferencia por Nicom, a lo que el dependiente, les ha armado ye me ha entregado ambos conos, cada uno con un par de bolitas de delicioso y cremoso helado, adornado de unas chispitas de sabores a xocolate, vainilla y tryffel que tanto le gusta. Con uno en cada mano, me dirigí cuidadosamente camino de vuelta que estaba a un poco menos de un cuarto cuadra evitando toparme con la gran cantidad de gente que circulaba y arruinar el pedido antes que llegara a destino, sin embargo, cuando dirigí la mirada en su dirección, noté que no estaba sola: estaba con un sujeto junto a ella, que le hablaba muy cerca en tanto ella bajaba la mirada y solo parecía escuchar; procure apurar el paso, procure llegar lo antes posible para ver que sucedía, ya que tal situación me pareció incomoda por la postura que tomó, pero el tumulto me lo hizo difícil, esquivándoles y tratando de avanzar sin que los conos cayesen, sin embargo a pesar de la prisa que llevé y ya a unos pocos metros, aquel tipo, se marchó, no antes de tomarle la barbilla para levantarle la mirada y darle un beso en la mejilla. Me moleste muchísimo, sentí mucho coraje, porque no tolero que viniese cualquiera y le moleste y menos le toque siendo evidente el hecho que ella no lo quisiera. Cuando llegué a su lado, ella estaba algo acongojada, permanecía ahí, mirando al piso y deprimida, tan sumergida en la situación que pasó, que ni siquiera se percató de mi presencia. Yo me coloque frente a ella y busque su mirada agachándome un poco. -Nicom, ¿qué sucede?- -!Me asustaste!...- me dijo recobrando su semblante feliz rápidamente, pero intranquila y ansiosa por demostrarlo. -¿Quién es ese sujeto?- le pregunte por el tipo que se perdía a lo lejos entre la gente. -Es Gonzze…G…Mi ex...- -Ya veo, algo me decía.- le dije concluyendo la cercanía a ella. -Está todo bien Bradco.-dijo tranquilizándose.- Solo nos encontramos y platicamos un momento.- me respondió sin darle mayor importancia. -¿Estás segura? no lo vi de esa forma.- le pregunté. -Todo esta bien, de verdad.- insistió. -Nicom…- le reiteré al verla distraída. -Oiga si está todo bien- me aseguró- ¡Bradco me estas goteando helado!- me exclamó mirando como sostenía los conos que ya empezaban a gotear en sus pies. -¡Que tonto!- exclamé haciéndoles a una lado.- No se preocupe, es cosa de pasar la lengua y lo resuelvo.- -¡No, que dices!-me reclamó riendo dando un paso atrás como evitando esta propuesta, en tanto tomo un pañuelo de papel para limpiarse. -Coja su helado antes que termine yo escurriéndolos.- le dije entregándole su cono.-Espero que sea de tu preferencia.- le dije en tanto ella le sacó un bocado que degustó, me devolvió una sonrisa, pero aún estaba fuera de sí, inquieta y alerta me prestaba atención y daba una mirada más allá en forma disimulada, como si quisiera saber si aún esta ese sujeto cerca. La tarde nos fue amable, ella volvió de apoco a su alegría habitual pero fue algo ausente por un buen rato, a momentos parecía ir y volver, como así sucedió con su atención sobre las cosas y nuestros diálogos que completaba con respuestas simples y rápidas. Opté por no reclamar, no fue difícil concluir que ese encuentro con su ex le dejo algo más que las sensaciones propias de verle: está intranquila y ansiosa, en gestos que se reflejaron en morderse las cutículas y una especie de hiperquinesia en el movimiento de sus ojos y en su actitud. Más avanzada la hora de la tarde y con mi bella Nicom compartiendo su tiempo conmigo y en controlar su ansiedad, se nos vino pronto la hora de partir, pues había no menos de dos o tres horas de viaje y ya no restaba mucho del día. Recogimos nuestras cosas del hotel, a la salida nos aguardaban sus amigos y ella se despidió de ellos, no le notaron bien, le hicieron preguntas, sus amigas le abrazaron en una actitud con lo que confirmé a pesar de estar lejos, yo les hice una seña de más allá donde cargaba el equipaje en el carro. Tomamos viaje de vuelta, enfilándonos detrás de una autopista marítima bastante más ocupada que cuando veníamos; pronto los letreros nos indicaban que salíamos del balneario y el asistente de viaje nos guiaba de rumbo a casa, cerca de la zona industrial del Halcyon del Este. Colocamos música, ahora una colección de canciones de ella pero más tranquilas, más serenas y que coreaba a ratos suavemente y que a ratos solo permanecía callada, al menos la primera media hora, solo miraba al frente y de vez en cuando me regalaba una sonrisa tímida. https://i.imgur.com/Hkoat7y.gif Pronto nos encontró el atardecer, le dije lo bello que se veía, le tomé la mano y ella respondió apretando la mía. Aún hacía calor, a pesar que ya estábamos cerca de las ocho, pero fue un buen momento en que ella se ha hecho del contacto del HV colocando su índice ahí y luego de algunos sonidos de engranajes y motorcillos se escucharon sobre nuestras cabezas, muestra que había activado el modo –aire libre- del coche, haciendo que el techo se desmontara y retrocediera como una especie de mecano que se plegó en la parte trasera y dejando este pequeño carro hecho un convertible. -¿Deberíamos haber hecho esto antes?- exclamé al ver lo práctico y refrescante que se volvía esto. -¡Pues nos pasó de pájaros nada más!- dijo riendo. -¿Y usted, como esta?- le pregunté ya viéndole a reír.- Te ha vuelto el ánimo por lo que veo.- -No pasa nada, es solo que hay que trabajar mañana y todo eso…tonterías mías- -Déjalo ya, ya está, no tienes porqué explicarme…- -Estoy agotada, plebeyo mío.- dijo estirando sus brazos sobre el tablero del coche, para luego hacerse para atrás donde acomodo más la espalda al asiento. -Finalmente se agotaron tus energías, pensé que eso no sucedería.- le comenté. -¡Pesado!, eso se llama juventud.- me dijo burlandose. -Nicom….- -Bradco, gracias por el viaje…de verdad fue muy bueno.- -Estuvo genial princesa mía.- le respondí dándole una mirada en tanto manejaba el carro.- Espero que le repitamos…- Ella se sonrió. me estrechó la mano y me miró con mucho cariño, pero a pesar de eso, no pudo disimular ese asomo de tristeza que está presente en sus ojos. No pasó mucho rato, cuando Nicom se acomodó en su asiento y se quedó profundamente dormida. Yo cerré el techo del carro, bajé un poco la música y calefaccioné el interior. A pesar de todo, no estaba relajada, no volvió a estarlo después de ver a ese sujeto, ahora duerme allí, casi en posición fetal, con sus manos y pies empuñados. No hubo nada en particular en nuestro retorno, más bien diría que me quedo una espina clavada en el estómago, con esa sensación de que pasa algo con ella. Le desperté cuando llegamos, se veía cansada, fue muy claro que no durmió bien, o no fue lo suficiente. Estaba algo somnolienta y un poco desorientada en un principio, pero después volvió en sí. Le acompañé a su piso y le ayudé con su equipaje, pero al momento que tras su puerta bajé su mochila, me ha pedido que le dejara, que necesitaba descansar y organizarse para el día siguiente. Yo asentí con la cabeza, estaba de más decir que se había enfriado el ánimo y que ya era momento adecuado de partir. Me besó tiernamente en tanto sostenía mi cara entre sus manos, después le tomé su mano, se la besé y la extendimos unidas mientras salí de su departamento esa noche viendo como su mirada confundida y preocupada volvía y se perdía cuando ella cerró la puerta. Tal inquietud me contagió, parecía ser que el asunto aquello con su ex, no es tan simple y no estaba tan cerrado como ella lo comenta; esto puede hacer cambiar de rumbo a nuestra relación de forma que no lo pensé. Tengo que saber que le ha hecho este sujeto a Nicom. Continuará....
  4. ¡SE ABRE UN NUEVO CONCURSO DE POSTULACIONES DE SERIES VIRTUALES / FORONOVELAS! El Área de Ficción Virtual te invita a participar de un nuevo concurso de postulaciones para que esas historias en mente sean contadas en un espacio como éste. No olvides las siguientes reglas y condiciones: BASES DE POSTULACIÓN: Debes enviar en UN ÚNICO documento WORD en tamaño 12, estilo Times New o Verdana, lo siguiente: Base argumental de la historia (Máximo 1 hoja de word) Descripción de Personajes principales (Máximo 6 personajes). Esta descripción debe ser tanto física como psicológica. Puedes incluir hasta una imagen por cada personaje. (Media plana a 1 plana como máximo). Capítulo Piloto que será evaluado por el jurado, más el capítulo DOS y las Escaletas del capítulo TRES para constatar la seriedad de tu propuesta. Puedes incluir imágenes, pero la extensión no debe ser mayor a 14 PÁGINAS DE WORD POR CAPÍTULO, en excepción del Capítulo Piloto que puede tener una Extensión Máxima a 16 PÁGINAS. Para aquellos que escriben con la estructura de un guión, los límites varían: 17 páginas para el Capítulo Piloto y 15 para los capítulos que siguen. Anexos publicitarios como Afiches, Teasers, Promos, etc. Esto es ya que no sólo buscamos buenos escritores sino también gente motivada. (No es obligación presentar pero podrán aportar entre 1 a 5 décimas a tu evaluación. Tampoco se necesita ser experto. Para una mayor ayuda, recurrir al topic de Pedidos en Diseño Gráfico, ubicado en el subforo de Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico Adjuntar el archivo en Word, junto al nickname en Fotech, o en su defecto algún seudónimo. En el caso de que el proyecto quede aprobado y desees publicar el primer capítulo en dos partes distintas, debes avisar por medio de un MP a los moderadores del AFV. ENVIAR el archivo a [email protected] PAUTA DE EVALUACIÓN: Por cada uno de los ítems a evaluar, cada jurado deberá calificar con puntajes enteros comprendidos entre: 1: Pésimo | 2: Muy Malo | 3: Malo | 4: Regular | 5: Bueno | 6: Muy bueno. | 7: Excelente Ítem de evaluación: Redacción y Ortografía: calidad de redacción, ortografía adecuada y buena utilización de puntos y comas. Originalidad de la historia: Que la historia logre sustentarse en el tiempo gracias al manejo de los conflictos, y la creatividad para enfrentarlos en la trama. Construcción de personajes: Que estén presentes características psicológicas y físicas que expliquen su función dentro de la trama. Estructura del primer capítulo (Inicio, desarrollo, fin): que quede claro la estructura utilizada en la construcción del primer capítulo. Además en la escala de 1 a 5 décimas el jurado evaluará la presentación de anexos publicitarios. MECÁNICA DE ELECCIÓN: Si es que el usuario ya cuenta con una historia en la cartelera actual del AFV, no podrá participar del concurso. (Sólo puede tener foronovelas terminadas) Las historias escogidas deben tener una evaluación superior a 5,5. De lo contrario, no será aceptada. Aun así, el autor tendrá la oportunidad de corregir errores y volver a participar con la misma historia. En caso de que dos o más historias compitan por un cupo, la historia con la calificación más alta y superior a 5,5 será la escogida. (A menos que la moderación acepte más historias). En caso de que sólo un usuario postule con su historia, y esta cumpla con la calificación exigida, pasará a formar parte de la cartelera del AFV. La Serie Virtual ganadora deberá desarrollar su temporada en un máximo de 5 meses desde el estreno del capítulo piloto. Si alguna necesitara ser alargada, comunicarse con moderación para evaluar la constancia del autor, y el motivo del alargue. Si el usuario no muestra interés por seguir publicando capítulos, su foronovela será trasladada a "foronovelas terminadas" por algún tiempo. Si allí no es terminada, será eliminada y el autor no podrá volver a presentar proyectos por un largo período. Luego de postular debes avisarnos mediante un mensaje privado o un mensaje en este mismo tema. Cualquier consulta, reclamo o sugerencia, realizarla en este mismo tema. El plazo para enviar proyectos culmina el domingo 1 de mayo a las 20:00 hrs. Luego, se iniciará el proceso de evaluación del jurado y, finalmente, la gala donde sabrás si tu proyecto fue aprobado. Cabe recordar que cualquier duda o consulta sobre este tema, puedes contactarte con uno de los moderadores (Aníbal! o Petercat). No olvides el correo: [email protected] Y recuerda notificar, a través de este tópic o por vía MP, en cuanto envíes tu postulación. ¡Ánimo! Atte. Aníbal! y Petercat Equipo Moderación AFV
  5. VUELVE... ESTIGMAS INDELEBLES EN SU SEGUNDA TEMPORADA https://www.youtube.com/watch?v=I0TWqJ950x8
×