Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'final'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 16 results

  1. FADE IN INT. LIVING DEPARTAMENTO JUAN JOSÉ – NOCHE IGNACIO y JUAN JOSÉ después de la cena han llegado hasta el departamento de este último. Mientras ambos contemplan la vista nocturna desde el living comedor, el padre comenta a cerca de la carta que su hijo a enviado. JUAN JOSÉ Florencia debe haber recibido tu carta a esta hora. IGNACIO Me imagino. JUAN JOSÉ Y ¿te puedo preguntar que le escribiste? IGNACIO La verdad es que yo nunca supe nada de la relación que Jorge tenía con Florencia. Él nunca hablaba de eso, ni siquiera cuando recién empezaron el pololeo. JUAN JOSÉ Florencia piensa que Jorge te lo contaba todo. IGNACIO No sé. Jorge y yo hablabamos de todo... excepto de ella. En todo caso, en la carta le escribí que Jorge estaba nervioso de verla y que no sabía como actuar, y por eso se emborrachó. JUAN JOSÉ Pero tú ¿sabes eso, de verdad? IGNACIO No papá, yo solo estaba tratando de poner algo de sentido a todo. Y quizás dejar a la Florencia contenta. JUAN JOSÉ Entonces puede que eso no sea la verdad. IGNACIO Puede que no sea la verdad. JUAN JOSÉ Pero hijo... IGNACIO Traté de imaginar a Florencia en la fiesta y entender que pudo haber pasado, pero Jorge nunca dijo nada, menos que ella estaba allá. JUAN JOSÉ ¿Y qué le dirás cuando vuelva a Viña? Porque ustedes seguro se encontrarán para hablar. IGNACIO No sé, no quiero pensar en eso. JUAN JOSÉ A ver... Bueno, también es cierto que si ella no lo dice ¿cómo vas a saber de qué está hablando? IGNACIO Aunque me contara lo que pasó yo no sabría más que ella. JUAN JOSÉ ¿Y qué recuerdas de esa noche? IGNACIO Nada fuera de lo normal. Jorge tomando un poco más de la cuenta, bailando solo... Hubo un momento en que me llevó a la biblioteca de la casa y estuvimos horas ahí adentro sin decir una palabra el uno al otro. JUAN JOSÉ ¿Sin hablar? IGNACIO Era nuestra costumbre. Nunca nos incomodó el silencio del otro, lo entendíamos. Y si Jorge quería silencio y mi compañía, así sería. JUAN JOSÉ De verdad que Jorge era bien especial. IGNACIO Sí. JUAN JOSÉ Y tú también Ignacio, mucho. Por eso los dos siempre se llevaron tan bien. Quizás Florencia y Jorge nunca congeniaron a ese nivel. IGNACIO Tal vez. Le escribí que Jorge me habló de ella, pero que estando ambos algo borrachos no recordaba mucho, pero que siempre fue en buenos términos y con cariño. JUAN JOSÉ Espero que Jorge haya de verdad pensado eso. IGNACIO También espero que lo haya pensado, porque no lo dijo. JUAN JOSÉ ¡Ignacio! IGNACIO También le escribí que Jorge le deseo una buena vida cuando murió. JUAN JOSÉ ¿Habló de ella antes de morir? IGNACIO No, papá. JUAN JOSÉ ¡Ignacio, esto es demasiado!, son muchas... mentiras, hijo. JUAN JOSÉ entonces entiende que no conoce a su hijo. No sabe si ha sido siempre así o si el accidente lo ha cambiado, pasando de ser un joven observante de su fé a alguien que ya no ve sentido en las cosas. IGNACIO Jorge no habló. Fue todo silencio y después la nada. Tal como él mismo describía la muerte. JUAN JOSÉ ¿Estaba consciente? IGNACIO comienza a emocionarse recordando los últimos minutos de su amigo. IGNACIO Sí, estaba consciente de que estaba muriendo... y por mi culpa... JUAN JOSÉ No, hijo, por favor no digas eso. IGNACIO Pero Jorge estaba sereno, si hasta me parece que sonreía, porque yo solo lloraba y le pedía perdón. Quizás estaba confirmando su idea de la muerte. Como diciendo: “¡gané!, solo hay silencio y la nada” JUAN JOSÉ Hijo. IGNACIO Como diciendo que no hay Dios ni perdón. Nada papá. Nada de lo que yo creo, o creía, ya no sé. Jorge murió en mis brazos, hasta pude ver el momento exacto en su mirada. Y así nos quedamos los dos, uno muerto y el otro como muerto. JUAN JOSÉ Así los encontraron. Pensaron que estabas muerto también. IGNACIO Quizás una parte mía se murió ese día. No tenía voluntad desde entonces, hasta que tú viniste... JUAN JOSÉ Con otra mala noticia. IGNACIO Una noticia que me hizo reaccionar. No podía estar así toda la vida viendo como todos se van a mi alrededor. Nosotros, al menos tenemos tiempo. JUAN JOSÉ Así es hijo. Bueno, y ¿cuándo te vienes a vivir conmigo? Ya no estoy trabajando con Graciela y tengo más... IGNACIO Papá, no voy a venir a vivir contigo, me voy a quedar con Adelaida. Ella me necesita ahora. Está sola y enferma. Le debo eso a Jorge, después de todo yo... JUAN JOSÉ No sigas con eso, Ignacio. IGNACIO Mira, cuando ella se recupere, vendré contigo. JUAN JOSÉ Espero que entonces no sea demasiado tarde. IGNACIO Estoy aquí contigo, me tienes en tu vida. JUAN JOSÉ Es verdad, después de abandonarte ahora quiero lo que... IGNACIO Estoy aquí, papá. Ambos hombres entonces se levantan y se abrazan. Luego de eso salen del departamento para ir a casa de ADELAIDA. CORTE A INT. COCINA CASA ADELAIDA – MAÑANA JUAN JOSÉ aún no totalmente repuesto de la respuesta que le ha dado su hijo el día anterior, se dirige a la cocina para pedir un café. IGNACIO quien lo esperaba está algo nervioso y cuando va a hablar el teléfono comienza a sonar. JUAN JOSÉ lo contesta. JUAN JOSÉ Aló. Padre Gabriel. Sí, de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Claro. PADRE (V/O) Estoy tratando de ubicar a Adelaida. Hace un par de días que no se aparece por acá. JUAN JOSÉ Ella está indispuesta, por el momento. PADRE (V/O) ¿Con quién hablo, su hijo? JUAN JOSÉ No, Padre, soy un amigo de la familia. ¿En que lo puedo ayudar? PADRE (V/O) Bueno, no sé. ¿Cuándo estará disponible Adelaida? IGNACIO Eso no lo sabemos. PADRE (V/O) Pucha, mira hijo, Adelaida me ha estado traduciendo una correspondencia epistolar y por alguna razón me falta una de esas cartas. No estoy queriendo incriminar a nadie, pero quizás Adelaida por error se la llevó entre sus apuntes. JUAN JOSÉ Puede ser. ¿Usted sabe si llevaba alguna cartera o bolso ese día? PADRE (V/O) Si mal no recuerdo, una cartera blanca, me parece que vino varias veces con ella. JUAN JOSÉ Bueno. Déjeme ver. JUAN JOSÉ pone la mano sobre el auricular y le cuenta a IGNACIO lo que pasa. Entonces el joven llama a PAULINA quien está limpiando unas repisas. IGNACIO Paulina, ¿te acuerdas sí Adelaida traía cartera el día que salió a la playa? PAULINA Sí, es la blanca que todavía está donde la dejó, aquí en el mesón, ¿ve?, esta. ¿Y por qué pregunta? IGNACIO Parece que es la cartera que andaba trayendo cuando fue a la parroquia por última vez. Mira, te doy permiso para que la abras y veas si hay una carta... PAULINA ¿Una carta? IGNACIO Sí, Paulina, una carta. Ábrela y busca y veremos que encontramos. PAULINA entonces abre la cartera y comienza a buscar sin sacar su contenido. De pronto encuentra un pequeño cuaderno y en su interior un sobre amarillento. PAULINA ¿Sería esta? IGNACIO y JUAN JOSÉ se acercan a mirar el sobre y ven que es la carta que el cura ha mencionado. Luego JUAN JOSÉ vuelve al teléfono con el PADRE GABRIEL. JUAN JOSÉ La encontramos. PADRE (V/O) Maravilloso. JUAN JOSÉ Si quiere yo se la mando a dejar a la parroquia. PADRE (V/O) Se lo agradecería un montón... eh... JUAN JOSÉ Juan José. PADRE (V/O) Juan José. Muchas gracias, espero la carta entonces, y ojalá Adelaida se recupere pronto, hay bastante trabajo para ella aquí todavía. JUAN JOSÉ Y usted dice que ¿Adelaida estaba yendo allá todos los días? PADRE (V/O) Así es, hace varias semanas ya, por varias horas cada día. JUAN JOSÉ Bueno, entonces le mando la carta. Hasta luego. Adiós. Una vez que cuelga, JUAN JOSÉ le explica a IGNACIO lo que entendió de la llamada. JUAN JOSÉ Al parecer Adelaida, estaba yendo a la parroquia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón diariamente. IGNACIO ¿Y para qué? JUAN JOSÉ Para traducir cartas. No estaba yendo a la clínica. PAULINA que por curiosidad sigue registrando la cartera de ADELAIDA agrega. PAULINA Yo la acompañaba a resa... Oigan miren... Padre e hijo se acercan hasta la joven nuevamente, quien está sacando lo que parecen hojas de té de la cartera de ADELAIDA. PAULINA (CONT) ¡Yo sabía que la señora era como maniática del té orgánico, pero nunca tanto pa' andar trayendo hojas en la cartera! PAULINA huele las hojas. PAULINA (CONT) ¡Oh que rico! ¿Usté joven, digo, Ignacio, te tomaríai un té? IGNACIO No gracias Paulina, yo no tomo té. PAULINA entonces dirigiéndose a JUAN JOSÉ. PAULINA ¿Y usté Don Juan? JUAN JOSÉ No gracias, de hecho yo venía por un café. PAULINA Ya se lo preparo, no me demoro nah, ah y voy a hervir agua pa' hacerle de este té orgánico a la señora. Seguro así se va a recuperar de una. FADE OUT FIN PARTE IV FIN
  2. EXT. CIUDAD – I/E AUTOMÓVIL – DÍA. José Antonio (Álvaro Morales) está conduciendo el auto. En el asiento del co-piloto está sentada Beatriz (Ingrid Cruz) y atrás está sentado Lorenzo (Pedro Campos), quien está afligido por todo lo que está pasando. Muy preocupado por su hermano Rafael, comienza a recordar algunos hechos que los han marcado durante estas primeras semanas del año. FLASHBACK – 3 SEMANAS ATRÁS. INT. CASA GARRIDO – DORMITORIO RAFAEL – NOCHE. Lorenzo y Rafael (Pedro Campos), luego de un espectáculo que dio el último durante la cena, están discutiendo. - ¡No entiendo cómo podís ser tan cabro chico! – dice Lorenzo, molesto. – ¿Cómo puedes armar un escándalo así en la mesa y frente a los papás? - ¡Tú tenís la culpa de todo! – dice Rafael, también molesto. – Si no hubieses aceptado esa maldita invitación, nada de esto habría pasado. - Bueno, no me quedó de otra que aceptarla. Además, siempre tendremos todo el verano para pasarlo los dos, ¿o no? - Pero esta oportunidad es única para los dos de pasarla bien en la playa, pero tú la desaprovechaste. - ¿Sabís qué más? Si vai a seguir así de cabro chico, lo mejor será que no nos hablemos por un buen tiempo. Esta conversación queda hasta acá – dice Lorenzo, dejando el dormitorio de su hermano. - ¡Me parece bien! – grita Rafael hacia la puerta. FIN DEL FLASHBACK. Lorenzo, con la mirada perdida hacia la ventana, comienza a llorar, a la vez en que más recuerdos se le vienen a la mente. FLASHBACK – 3 SEMANAS ATRÁS. EXT. OJOS DEL CABURGUA – I/E AUTOMÓVIL – DÍA. José Antonio, Beatriz, Rafael y Lorenzo llegan a este lugar turístico, en donde se reunirá con sus amigos para irse de camping. Todos se bajan, a excepción de Rafael, quien sigue molesto con Lorenzo. - Ya, hijo – dice José Antonio, ayudando a sacar sus maletas. – Cualquier cosa nos llamas. - Llámanos todos los días para decirnos cómo te fue – dice Beatriz, besando la mejilla a su hijo. - Sí, mamá, si los voy a llamar – dice Lorenzo, quien abraza a su madre. José Antonio también se acerca a Lorenzo para abrazarlo. Beatriz golpea la ventana para que Rafael ponga atención. - ¡Ya pues, Rafa! – dice Beatriz. – ¿No vas a bajar para despedirte de tu hermano? Rafael ignora a su madre. José Antonio hace lo mismo para captar su atención. - ¡Ya pues, hijo! – dice José Antonio. – Sé que estás enojado con tu hermano, pero no puedes andar así toda la vida. Al menos, bájate para darle la mano, abrazarlo o no sé. Rafael finalmente accede a bajarse del auto y queda frente a frente a su hermano. - Bueno, los papás tienen razón – dice Rafael. – Sé que juramos no hablarnos nunca más, pero… te deseo lo mejor y que lo pases muy bien. - Yo también – dice Lorenzo. – Ojalá lo pases bien también. Rafael y Lorenzo están a punto de abrazarse, pero recuerdan lo distanciados que están y se estrechan la mano. FIN DEL FLASHBACK Lorenzo vuelve a llorar por este recuerdo, lo que llama la atención de su padre. - ¿Qué pasa, Lorenzo? – dice José Antonio, preocupado viendo por el espejo. - Nada, papá – dice Lorenzo, secándose las lágrimas. – Sólo estoy preocupado por Rafael, nada más. - Tranquilo hijo, todo va a salir bien – dice José Antonio, tratando de animar a su hijo. - Pero, ¿cómo dices que va a salir todo bien si no sabemos dónde está nuestro hijo? – dice Beatriz, un poco molesta. - Tranquila, mujer. Yo sé que Sofía debe tenerlo en algún lugar, pero… De pronto, José Antonio frena bruscamente. - ¿Qué te pasa, papá? – grita Lorenzo, asustado. - ¿Acaso nos quieres matar? – dice Beatriz, también asustada. - Yo sé dónde Sofía pudo haberse llevado a Rafael – dice José Antonio. - ¿Dónde? – pregunta Lorenzo. José Antonio no responde, sólo vuelve a poner el auto en movimiento y dobla por una esquina. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 210 – DÍA. Gonzalo (Etienne Bobenrieth) se encuentra en compañía de su madre, cuando de golpe entra Teobaldo (Marcelo Alonso), quien, al ver a Graciela (Francisca Gavilán), se acerca a saludarla. - Gonzalo, justo quería hablar contigo – dice Teobaldo, estrechando la mano de Gonzalo. - Don Teobaldo, dígame – dice Gonzalo, intrigado. – ¿Le pasó algo a Matilde? - No sé cómo decirte esto – dice Teobaldo, afligido – pero igual lo voy a hacer. No sé si te habrás enterado que esa loca de Isabel la empujó en la plaza por la escalera, pero… - ¿Qué le pasó? ¡Dígame! - Matilde entró en coma. Gonzalo está impactado por las palabras de Teobaldo. - ¡No! ¡No puede ser! – dice Gonzalo, comenzando a afligirse. - ¡No! Gonzalo comienza a llorar desesperado, a la vez en que su madre se acerca para consolarlo y Teobaldo lo mira afligido por la situación. Afuera de la habitación, Emiliano (Hernán Contreras) oye estas palabras y no evita afligirse, sintiéndose culpable de la situación. Sebastián (Ricardo Vergara) sólo abraza a su hermano, consolándolo. INT. BODEGA – DÍA. Rafael sigue intentando desatarse la cuerda de las manos, usando la fuerza de sus manos, hasta que finalmente logra desatarse. Luego, usando sus manos desata la cuerda de sus pies y se para. Busca en el interior de la bodega algún objeto para forzar la puerta y poder abrirla. Al no encontrar nada, usa la fuerza de su propio cuerpo para poder abrirla. Luego, da algunas patadas hasta que logra forzar la cerradura y romper la puerta. INT. CABAÑA – DORMITORIO – DÍA. Sofía (Alejandra Fosalba) está dormida en el dormitorio hasta que de golpe se despierta con un ruido que viene de la bodega en donde tiene encerrado a Rafael. Rápidamente, toma su revólver y va a ver. I/E BODEGA – DÍA. Sofía se acerca y ve que la puerta está abierta y la cadena rota. Entra rápidamente a ver si Rafael está adentro. - ¿Rafael? – comienza a preguntar Sofía, apuntando con el revólver a todas partes. Rafael está escondido en un rincón al exterior de la bodega y en un movimiento rápido, empuja a Sofía adentro de ella y comienza a correr. - ¡Mierda! – grita Sofía al mismo tiempo en que cae. Sofía se vuelve a levantar abre la puerta y ve que Rafael está corriendo. - ¡Rafael! – grita Sofía, desquiciada, quien comienza a disparar para detener a Rafael, pero sólo logra dispararle a los árboles. Rafael sólo corre hacia fuera del recinto en que se encontraba encerrado y Sofía lo persigue. EXT. ARBOLEDA – I/E AUTOMÓVIL – DÍA. José Antonio, Beatriz y Lorenzo doblan por la carretera hacia un camino que lleva al lugar que José Antonio cree que Sofía se llevó a Rafael. En eso, se detienen al ver a una persona corriendo. Lorenzo se baja rápidamente al reconocerlo. - ¡Rafael! – grita Lorenzo y baja del auto para ir al encuentro con su hermano. Lorenzo y Rafael logran acercarse el uno al otro y se abrazan. - ¡Vámonos, Lorenzo! ¡Vámonos de aquí! – dice Rafael, asustado. - ¿Por qué? ¿Qué pasa? – pregunta Lorenzo. – ¿Te hizo algo esa loca? Rafael intenta relatar lo que pasó, pero Sofía ve a ambos hermanos y dispara al aire, haciendo que ambos se asusten. Beatriz se baja del auto para acercarse a sus hijos, a la vez en que Sofía se acerca a los gemelos, quienes están abrazados. - ¡Ah! ¿Qué tenemos aquí? – dice Sofía, amenazándolos con la pistola. – La familia reunida. - Sofía, por favor, no les hagas daño a mis hijos… si quieres matar a alguien, mátame a mí, pero… – dice Beatriz, asustada y abrazada a sus dos hijos. - ¡Cállate! – grita Sofía, apuntando la pistola hacia Beatriz. – ¡Tú eres la única culpable de todo! Tú me quitaste al hombre de mi vida y tus hijos van a pagar el precio. Primero los voy a matar a ellos y después te voy a matar a ti. José Antonio se baja del auto. - ¡Basta, Sofía! – dice José Antonio. – Esto se tiene que terminar aquí y ahora. Sofía no puede creer que José Antonio esté vivo. Su rostro se inunda de impacto. Rafael también está confundido e impactado. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 210 – DÍA. Gonzalo está junto a su madre, afligido por la noticia de Matilde. - ¿Cómo voy a poder vivir todo este tiempo con Matilde en coma? – dice Gonzalo, llorando. – No sé si podré vivir con esto. - Mi amor, no te aflijas por esto – dice Graciela, abrazando a su hijo. – Mira, no sé cuánto tiempo le tomará a Matilde despertar del coma, pero estoy segura de que lo va a hacer. - Es que ése es el problema, mamá. No sé en cuánto tiempo más la voy a volver a ver despierta. Yo la amo, mamá, yo la amo con todo mi corazón. Gonzalo comienza a llorar afligido, mientras Graciela se queda un poco muda. - Gonzalo, mi amor – dice Graciela. – Te propongo algo: vuelve a la casa. - ¿Qué? Pero, ¿cómo quieres que vuelva, mamá? – dice Gonzalo. – Tengo a Matilde en coma y no puedo dejarla sola. Además, tengo mi departamento y falta menos de dos semanas para que yo vuelva a la pega. - Lo sé, mi amor, pero es mejor que vuelvas con nosotros un tiempo, mientras te recuperas. Mira, tú accidentado y deprimido por tu polola que sepa Dios cuándo va a despertar del coma. - No, mamá, no puedo. - Bueno, prométeme que lo vas a pensar, mi amor. Pero mira, yo sé que te cuesta asumirlo, pero será sólo un tiempo, al menos hasta que estés mejor de ánimo. Además, ella no está sola, tiene a sus papás – Graciela toma ambas manos de su hijo. – Mi amor, mira, yo no te voy a obligar, pero yo echo de menos estar ahí contigo en la casa. La casa se siente tan sola sin ti. Tu papá y yo te echamos de menos. Prométeme que lo vas a pensar. Gonzalo no sabe qué decirle a su madre. EXT. ARBOLEDA – I/E AUTOMÓVIL – DÍA. Sofía está muy impactada al enterarse que José Antonio jamás murió por el accidente. Lo mismo Rafael. - ¡José Antonio! ¡Imposible! – dice Sofía, muy impactada y descolocada. – ¡Tú estás muerto! - ¡Créelo, Sofía! ¡Estoy vivo! Tus planes lamentablemente fracasaron – dice José Antonio. Sofía tiene una mezcla extraña de sentimientos al tratar de digerir el asunto. Siente angustia y odio. Comienza a desmoronarse contra el suelo tratando de asimilar el asunto, y lanza un grito y llanto desgarradores. - ¡Papá! – dice Rafael, sin entender el asunto. – Pero, ¿cómo? - Miren, Rafa, Bea – comienza José Antonio – esta muchacha, Antonia Villaverde, fue la que me sacó de la clínica. Ella y un amigo detective me inyectaron algo para que pensaran que estoy muerto. Todo empezó porque Antonia me dijo que Sofía la mandó a cortarnos los frenos. Yo estaba dispuesto con el detective a hacer que ella contara toda la verdad, pero después de que Sofía los matara a ella y a Fernando, quien también estaba dispuesto a colaborar, todo se desplomó y con el detective, empezamos lo de los anónimos y las llamadas con voz distorsionada. - O sea que… ¿Antonia ideó todo esto de tu muerte? – dice Beatriz. - Sí, pero no fue por mala persona – dice José Antonio. – Sofía la amenazó de muerte si llegaba a decir lo del accidente y yo no podía dejar que Sofía se siguiera saliendo con la suya. Espero me entiendan, pero era necesario para reunir todas las pruebas necesarias. Rafael sólo abraza a su padre. Sofía mientras tanto, sigue llorando impactada por todo esto hasta que se logra calmar y vuelve a ponerse de pie. - ¡Mi amor! – dice Sofía, acercándose a Rafael. – Justo te estaba esperando. - ¿De qué estás hablando, Sofía? – pregunta José Antonio, extrañado. - Sofía está loca, papá – dice Rafael. – Cree que yo soy tú. - Al fin, mi amor, podemos estar juntos – dice Sofía, ya más cerca de Rafael. Sofía abraza a Rafael, quien está muy asustado, intentando que lo ayuden a zafarse de ella. Rápidamente, Sofía besa en los labios al muchacho. Beatriz está impactada con todo esto, al igual que Lorenzo y José Antonio. - Mi amor, me alegro de que hayas vuelto conmigo – dice Sofía, aun desvariando. Rafael se aleja y Lorenzo enseguida acude a él. Rafael nuevamente siente ganas de vomitar ante el rechazo que le generó el beso de Sofía. Lorenzo solo trata de tranquilizarlo. - Sofía, lo siento – dice José Antonio, interviniendo. – José Antonio soy yo. Sofía trata de entender las palabras de José Antonio, pero no puede. Lo mira como si no lo reconociera - ¿Y tú, quién eres? – dice Sofía, confundida. - ¡Despierta, por favor! – dice José Antonio. – Yo soy José Antonio. Él es Rafael, mi hijo. - ¿Hijo? – dice Sofía, claramente aun alucinando. - Sí. Él es mi hijo. Igual que Lorenzo, son gemelos. ¡Acuérdate! – dice José Antonio, señalando a Lorenzo y Rafael. – Beatriz es su madre. Es de ella de quien estoy enamorado. Con ella me casé. Sofía comienza a llorar desgarradoramente, hasta que vuelve a tomar su revólver, volviendo en sí. - ¡Tú nunca debiste haber sobrevivido al accidente! – dice Sofía, apuntando el revólver hacia él. Sofía dispara rápidamente hacia José Antonio, pero Lorenzo rápidamente se interpone y la bala le llega directamente a él, casi cerca del pecho. Lorenzo por el impacto de la bala, cae al suelo. Rafael, angustiado, acude rápidamente para ayudar a su hermano. - ¡Lorenzo! ¡Hermano! – grita Rafael, entre lágrimas y preocupado por su hermano, quien empieza a perder bastante sangre. - ¡Loca de mierda! – grita Beatriz, descolocada, acercándose rápidamente a Sofía, dándole una bofetada. Trata de quitarle el revólver, pero no tiene éxito, ya que Sofía la empuja. - No me arrepiento de nada – dice Sofía, amenazándola con la pistola. –¡Nadie va a salir vivo de esto! ¡Ni mucho menos tú! Sofía los amenaza a todos con su arma, pero rápidamente llega la policía en sus vehículos y todos se bajan de ahí. - ¡Sofía Domínguez! ¡Quédese en donde está! – dice el comisario con pistola en mano junto a sus detectives. – ¡Queda detenida por homicidio múltiple! Sofía se queda paralizada y corre rápidamente al recinto, siendo perseguida por la policía, quienes corren hacia ella. Mientras, José Antonio, Beatriz y Rafael rodean a Lorenzo, quien está herido de bala, muy adolorido y perdiendo mucha sangre, en los brazos de su hermano. Algunos detectives se quedan a asistir a la familia. - ¡Lorenzo, resiste por favor! – dice Beatriz, muy afligida. Rafael y José Antonio se llevan a Lorenzo al auto y todos se suben. CORTE DIRECTO A… INT. CLÍNICA – SALA DE ESPERA – TARDE José Antonio, Beatriz y Rafael están afuera de la sala de emergencias, esperando al doctor que atendió a Lorenzo. - ¿Por qué se demora tanto el doctor? – dice Beatriz, ansiosa. - Tranquila, mujer – dice José Antonio. – Todo va a salir bien. - ¡No me digas que esté tranquila! Si no hubieses fingido tu muerte, nada de esto habría pasado – grita Beatriz. - Cálmate, Beatriz – dice José Antonio. - ¿Cómo quieres que me calme? Todo esto es por tu culpa – dice Beatriz, aún agitada. – Tú te enamoraste de mí y volviste loca a Sofía. Beatriz comienza a llorar y José Antonio la abraza. El doctor Espinoza (Patricio Achurra) rápidamente se acerca. - ¡Doctor! – dice Rafael, parándose y acercándose al médico. – Mi hermano, ¿cómo está? - Lorenzo está estable – dice el doctor – pero me preocupa la cantidad de sangre que perdió. - ¿O sea que eso significa que mi hijo se va a morir? – pregunta Beatriz, preocupada. - No sabría decirles. Tenemos que extraerle la bala, pero para hacerlo, necesitamos un donante sangre para asegurar su sobrevivencia. El grupo de sangre que tiene Lorenzo es muy extraño y sólo ciertas personas con el mismo grupo puede salvarlo. José Antonio y Beatriz miran rápidamente a Rafael, quien entiende las miradas y se acerca al doctor. - Doctor, yo estoy dispuesto a donarle sangre a mi hermano – dice Rafael. - Bueno, en ese caso, sígueme – dice el doctor, quien acompaña a Rafael hacia la sala de extracción. José Antonio y Beatriz los miran preocupados. - ¿Qué podemos hacer nosotros, José Antonio? – pregunta Beatriz, preocupada. - Rezar, mi amor – dice José Antonio. – Rezar para que todo salga bien. - ¿Y Sofía? ¿Crees que ya la hayan detenido? - No lo sé, mi amor, esperemos que sí. José Antonio vuelve a abrazar a Beatriz y le besa la frente. EXT. CARRETERA – I/E AUTOMÓVIL – TARDE. La policía está detrás de Sofía, quien huye a toda velocidad en su auto. Sofía no se detiene ante nada. - ¡Tranquila, Sofía! – dice para sus adentros mientras conduce su auto. – No me van a alcanzar tan fácilmente. Sofía sigue manejando a toda velocidad, hasta que llega a una curva peligrosa, la cual intenta doblar a alta velocidad, pero es inútil. El auto traspasa la barrera y se desbarranca. Los autos de los detectives se detienen ante la barrera cortada. Ven el auto desbarrancado y entran para ver los daños del vehículo. SECUENCIA DE ESCENAS: 1) INT. CLÍNICA – SALA DE EXTRACCIÓN – TARDE. Rafael está junto a una máquina, sentado mientras ésta le extrae parte de su sangre. Está preocupado por su hermano Lorenzo y quiere salvarlo. 2) INT. CLÍNICA – SALA DE OPERACIONES – TARDE. Lorenzo todavía sigue inconsciente y conectado a un tubo de respiración, mientras los doctores, al recibir la sangre que donó Rafael, terminan de extraer la bala. Lorenzo, con la mirada perdida hacia la ventana, José Antonio y Beatriz están sentados esperando a Rafael, quien llega lentamente, algo debilitado por la extracción de sangre. Beatriz y José Antonio se acercan rápidamente a él y lo abrazan. Momentos después, el doctor Espinoza se vuelve a acercar a la familia para darles una noticia, de la que todos se quedan sorprendidos. 1 MES DESPUÉS. EXT. HOSPITAL PSIQUIÁTRICO – PATIO – DÍA. Isabel (Luciana Echeverría) está sentada sola en un banco. No muy lejos de ahí, se acerca Sebastián en compañía de una enfermera. - Isabel ha estado muy bien – dice la enfermera – pero me temo que todavía le queda tiempo para estar aquí. Sin embargo, se puede conversar con ella. - Gracias, enfermera – dice Sebastián. - Los voy a dejar solos para que conversen – dice la enfermera alejándose. Sebastián se acerca a Isabel, quien se asombra con la llegada de Sebastián. Rápidamente, se levanta y lo abraza. - Seba, qué bueno que viniste – dice Isabel. - Obvio, ¿cómo no iba a venir a ver a la mujer más linda del mundo? – dice Sebastián, a la vez en que ambos se separan. - No me digai eso. Todo lo que hice estuvo muy mal. - No. La doctora dijo que la muerte de tu papá te afectó y veías en Emiliano un refugio, como lo único bueno que te quedaba. Fue por eso lo que te pasó, pero me parece que ya lo estás superando bastante bien. - No, no supero nada todavía. A estas alturas, Emiliano y yo llevaríamos más de dos años de relación, pero, ¿para qué negarme a la evidencia? Lo nuestro de todos modos no habría funcionado. - Pero en cambio lo nuestro puede funcionar, Isabel. - No, Seba, tú no te merecís a una mina loca como yo, que casi mata a otra – dice Isabel, quien comienza a llorar. - Tranquila – dice Sebastián, abrazándola tiernamente. – Yo sé que tú erís una buena mujer. Sé que no estabai bien, pero te merecís a alguien que te ame. - ¿Y Emiliano? ¿Por qué no ha venido? - Emiliano se va a Estados Unidos, Isabel. Le dieron una beca y se va a ir un tiempo – cuando Sebastián le dice esto, Isabel queda consternada. – Él se siente muy culpable por todo lo que le pasó a Matilde, por lo que te pasó a ti y por haber tratado de matar a Gonzalo. Creo que esto le va a hacer bien para reflexionar. Isabel no dice nada, sólo vuelve a abrazar a Sebastián. De pronto, ambos se miran y Sebastián no duda en besarla en los labios. Isabel se deja llevar por el momento, pero pronto aparta a Sebastián de ella. Él, sin decir nada, se va. Isabel queda un poco triste, pero mira con una sonrisa a Sebastián. CORTE DIRECTO A... INT. AEROPUERTO – ZONA DE EMBARQUE – DÍA. Sebastián abraza por mucho rato a su hermano Emiliano, quien responde a lo mismo. Luego, Emiliano intenta hacer que su hermano lo suelte. - Ya po, Seba, suéltame, que me tengo que ir – dice Emiliano, tratando de que su hermano lo suelte. - No, no quiero – dice Sebastián, llorando. – No te vayai. ¿Qué voy a hacer sin ti? - Pero, hermanito, si yo voy a volver – dice Emiliano, logrando apartarse de Sebastián. – Prométeme que vai a seguir estudiando y que, cuando vuelva, me vai a dar la noticia de que pasaste todos tus ramos, ¿ya? - Ya, Emiliano – dice Sebastián, mientras se seca las lágrimas. - Y otra cosa. Prométeme que vai a seguir viendo a la Isabel en el psiquiátrico, mira que no he querido ir allá por pura culpa. Pero prométeme eso y me puedo ir tranquilo. - Sí te lo prometo – responde Sebastián y pronto lo vuelve a abrazar cariñosamente. – Te quiero mucho, hermano. Te voy a echar caleta de menos. - Yo también, hermanito – responde Emiliano, respondiendo también al abrazo de su hermano. Cuando ambos se apartan, Emiliano se percata de la presencia de Gonzalo, quien llegó a verlo. Sebastián también se percata de eso. - ¡Gonzalo! – dice Emiliano, sorprendido, acercándose a Gonzalo. – ¿Qué hacís acá? - Tranquilo – dice Gonzalo. – No te voy a quitar mucho tiempo. Sebastián se aleja un poco, para dejar solos un rato a Gonzalo y Emiliano para que conversen. - Mira, Emiliano, yo sé que antes de nuestra rivalidad nunca fuimos tan amigos – dice Gonzalo – y que luego te obsesionaste con la Matilde y me atropellaste por eso… - No sigai, Gonzalo, por fa – dice Emiliano. – Me siento tan culpable. - Déjame continuar por favor – dice Gonzalo, serio -. Sé que pasó todo esto, pero… igual durante todo el mes que pasó, me volví a la casa con mis papás, viajamos a distintos lugares. Y bueno, ese tiempo me sirvió para reflexionar un poco sobre el asunto. Y llegué a una conclusión. Emiliano sigue escuchando atentamente a Gonzalo. - Yo no soy rencoroso, Emiliano – dice Gonzalo. – Ahora, estoy viendo que de verdad estás cumpliendo tu palabra de irte. Y sé que de verdad estás arrepentido de corazón, así que… decidí perdonarte, Emiliano. De verdad. No me haría bien vivir con este rencor en este tiempo que vas a estar allá en Estados Unidos. Emiliano se ve emocionado por las palabras de Gonzalo y sólo lo abraza. Gonzalo responde al abrazo. A Emiliano se le asoman algunas lágrimas - Gracias, Gonzalo, de verdad – dice Emiliano, aun abrazando a Gonzalo, luego de lo cual se aparta de él y se seca las lágrimas. – Mira, yo sé que es difícil que podamos ser amigos, pero… igual me gustaría que empezáramos de nuevo. Espero que no perdamos el contacto y… me vayas contando cómo va Matilde, porque de verdad siento que lo que le pasó es mi culpa. - No, cero culpas – dice Gonzalo, sonriendo. – Ojalá que este tiempo te sirva para reflexionar. Todos necesitamos eso alguna vez. Yo ya tuve el mío. Gonzalo y Emiliano se sonríen dentro de un incómodo silencio, hasta que una mujer en el altavoz anuncia el vuelo de Emiliano. - Ya, ese es mi vuelo – dice Emiliano. – Ya, nos veremos perrito. Gonzalo le hace una seña a Emiliano de despedirse. Emiliano se acerca a su hermano Sebastián y le da un último abrazo. Luego, Emiliano se va por la puerta de embarque, mientras Sebastián se acerca a Gonzalo y miran a Emiliano partir. EXT. CEMENTERIO – DÍA. Beatriz, José Antonio y Rafael están visitando una tumba. Dejan unas flores encima de ella y se disponen a irse. - Vámonos de aquí – dice Beatriz. – Este lugar me da tan malos recuerdos. - Tranquila, Bea – dice José Antonio. – Ya pasó un mes desde que terminó todo. - Sí, mamá – dice Rafael. – Todo terminó por fin. Estamos tranquilos. Sobre todo Lorenzo, que es el que peor lo pasó. - Pobre mi principito – dice Beatriz. – Ojalá nunca hubiese pasado por tanto sufrimiento. Justo cuando están por irse, Lorenzo hace aparición. - Mi amor – dice Beatriz. – ¿Cómo te fue? ¿Cómo está la Matilde? - Sigue sin despertar, pero está bien – dice Lorenzo –. Sus papás están tranquilos porque al menos dio algunas señales de movilidad. - Qué bueno – dice José Antonio. – ¿Y tu amigo Gonzalo? - Está triste todavía, pero por lo menos se le ve más tranquilo – dice Lorenzo. – Ahora tuvo que ir a hacer algo y me vino a dejar. - Ojalá que la Matilde se recupere pronto – dice Rafael. Lorenzo ve la tumba, donde están los nombres de “Antonia Villaverde” y “Dominga Villaverde”. - Si no hubiese sido por ellas, – dice Lorenzo – nuestro sufrimiento jamás habría llegado a su fin. Rafael se acerca a su hermano, mirando también la tumba. Beatriz se acerca a ambos jóvenes. - ¡Por fin! ¡Por fin se terminó todo! Me alegro de que este principito salió bien – dice Beatriz besando a Lorenzo – y de este otro que le salvó la vida – dicho esto, besa a Rafael. - Y lo mejor de todo – dice José Antonio – es que la familia Garrido Correa está unida de nuevo, como antes. - No como antes – dice Beatriz, insinuando algo. – Más que antes. Beatriz le sonríe a José Antonio a quien besa apasionadamente en los labios. Lorenzo y Rafael miran sonriendo esta escena. De pronto, Rafael le da un abrazo apretado a su hermano, quien corresponde al mismo. Ambos se alejan, con Rafael rodeando a su hermano con un brazo. - Se me acaba de ocurrir algo, hermano – comienza Rafael – ¿Y si viajamos este fin de semana los dos solos? Aprovechando que queda verano y un poco de calor. - Buena idea – dice Lorenzo, sonriendo. – Pensaba invitar al Gonzalo para que se distrajera un poco por lo de la Matilde. - Buena idea. Me cae la raja el Gonzalo. De hecho, mucho mejor que el Pancho ese. - ¡Pablo! – dice molesto Lorenzo. – Déjate de cambiarle el nombre. Rafael y Lorenzo siguen una pequeña discusión a la vez que Beatriz y José Antonio se acercan para tratar de detener la discusión. Ambos hermanos dejan de discutir y todos en familia se disponen a dejar el cementerio, todos muy felices. Repentinamente, Lorenzo siente un papel en su pantalón, que es el mismo que recibió hace poco tiempo. Lo lee: “Romper promesas o herir a alguien a quien quisimos tanto, puede dejar marcas profundas en nuestros corazones”. Lorenzo no duda en deshacerse de ese papel y se va junto a su familia. ¿FIN?
  3. INT. BODEGA DESCONOCIDA – DÍA. Rafael (Pedro Campos) despierta en una bodega, en un lugar que nunca había conocido antes. Se levanta un poco, pero siente un dolor en su cabeza, justo donde Sofía (Alejandra Fosalba) lo golpeó con el revólver. Cuando quiere llevarse una mano ahí, se da cuenta de que está atado de manos y pies con una cuerda. Luego mira hacia un lado y se da cuenta de que Sofía está mirándolo en un rincón de la bodega. - ¿Lorenzo? – pregunta Rafael. – ¡Lorenzo! - Tranquilo, tu hermano está bien, pero pronto va a pasar a mejor vida, igual que tu mamá. - ¿Qué? – dice Rafael, aterrado. - Sí. Así como tu papá, Antonia, Fernando, Dominga y Juan Pablo. - ¿Qué? – Rafael está sorprendido al saber que Sofía mató a Dominga y Juan Pablo. – ¿Por qué? ¿Por qué los mataste? - ¿Te parece poco todo lo que esa gente me hizo? ¿Que tu papá me haya cambiado por tu mamá y los haya tenido a ustedes? ¿Que esa perra de Antonia me haya querido traicionar? ¿Que ese imbécil de Fernando me haya querido destruir por haber matado a su pololita? ¿Y para qué hablar de Juan Pablo y Dominga que me denunciaron a la policía? - Porque mataste a sus hermanos y a mi papá. Eres una asesina y estás completamente enferma. ¡Asesina! - ¡Cállate! – dice Sofía, descolocada y no duda en darle una fuerte bofetada a Rafael. Rafael comienza a llorar. - No, no empieces a llorar como niñita. Aparte de ser idéntico físicamente a tu hermano, los dos son iguales de llorones – dice Sofía, fría. - ¿Por qué me quieres matar? Yo no te he hecho nada – dice Rafael, aún entre lágrimas. - Cuando me enteré de que tu mamá estaba embarazada, sentí que mi mundo se venía abajo y que había perdido para siempre a José Antonio – dice Sofía, comenzando a llorar, pero pronto se seca las lágrimas. – Y bueno, el accidente que yo provoqué me sirvió como carta. Te quise utilizar para que destruyeras a tu propia madre y a tu hermano, pero no me fuiste de mucha utilidad porque recuperaste la memoria. De todas maneras, si cumplías tu cometido, no te iba a necesitar más. Rafael, aún afligido, comienza a sentir mucho más miedo, mientras Sofía se acerca a él, con una mirada amenazante. - Pero ahora mismo no te voy a matar simplemente porque no tengo ganas de ensuciarme las manos con tu sangre. Pero prepárate, porque cuando me den ganas… la hora te va a llegar. Rafael está aterrado. No puede hacer mucho con las manos y pies atados. Sofía se va de la bodega y cierra la puerta. I/E BODEGA – DÍA Sofía cierra la puerta con un candado. Rafael comienza a gritar desde adentro: - ¡Sofía! ¡Tú no te vas a salir con la tuya! – grita Rafael. – ¡Te vas a podrir en la cárcel! Sofía escucha los gritos, esboza una sonrisa y se va, ignorando al joven. Rafael, adentro de la bodega, se hinca en el suelo y llora desesperadamente. INT. HOSPITAL – SALA DE ESPERA – DÍA. Teobaldo (Marcelo Alonso) y Belinda (Paola Volpato) están esperando. Belinda está sentada, mientras que Teobaldo está de pie, dándose algunas vueltas. - ¡No puedo esperar más! – dice Belinda, desesperada y poniéndose de pie. – Yo voy a entrar, no me importa lo que diga la doctora. - ¡No! ¡No, Belinda! – dice Teobaldo, reteniéndola. - ¡Pero necesito saber de mi hija! ¡Necesito saber si se va a salvar! - Para eso está la doctora. Mira, ahí viene. La doctora se acerca a ellos con una mirada de que fuera a dar una mala noticia. - ¡Doctora! ¿Cómo está mi hija? ¿Está bien? – pregunta Belinda, nerviosa. - Sí, doctora, diga algo – dice Teobaldo, preocupado. - Lo siento – dice la doctora. – La noticia que les vengo a traer no es muy alentadora. Belinda y Teobaldo se empiezan a afligir por las palabras de la doctora. - Matilde lamentablemente acaba de entrar en coma – dice la doctora – Producto del golpe, sufrió una contusión y eso le provocó un coma. No sabemos con certeza cuándo va a despertar. Puede ser en días, semanas, meses o incluso años. Belinda muestra mucha aflicción en su rostro. Repentinamente, corre rápidamente para alejarse. - ¡Belinda! – grita Teobaldo, preocupado, quien comienza a correr rápidamente para seguirla. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 210 – DÍA. Gonzalo (Etienne Bobenrieth) fue trasladado a una habitación. Se encuentra muy malherido e inconsciente, hasta que de pronto despierta algo agitado, como si hubiese tenido alguna pesadilla. - ¿Matilde? – comienza a decir, muy preocupado. – ¿Matilde? ¿Dónde estás? Por la puerta, se acerca su madre, Graciela (Francisca Gavilán). - Mi amor – dice Graciela, muy alegre al ver a su hijo despierto. – Despertaste, qué alegría. - ¿Mamá? – dice Gonzalo, sorprendido. Graciela se acerca a su hijo para abrazarlo, pero éste se queja rápidamente del dolor. - Perdón, mi amor, pero me tenías muy preocupada – dice Graciela, quien besa la frente de su hijo. – Me dijeron que te atropellaron y estaba esperando desde ayer que te despertaras. - Mamá, ¿qué hacís acá? Deberías estar en la casa – dice Gonzalo. - No te preocupes por mí. Para mí lo importante es que tú estés bien. Y no me pidas que me vaya para la casa porque no me pienso mover de aquí hasta que estés bien. - ¿Y Matilde? – pregunta Gonzalo, preocupado. – ¿Dónde está Matilde, mamá? - No sé, mi amor. No se ha aparecido en todo el día. - Es que no sé, mamá. Tengo el presentimiento de que algo malo le pasó. Necesito verla – Gonzalo trata de levantarse. - ¡No, mi amor! Tú te tienes que quedar acá. Necesitas descansar y recuperarte bien. - ¡Pero, mamá! No tengo ninguna noticia de ella desde ayer. ¿Quién sabe qué cosas pasaron cuando yo estaba inconsciente? - Hoy en la mañana vinieron unos carabineros por el asunto del accidente y hubo un testigo que vio el auto que te atropelló que se detuvo a unos kilómetros y vio bajándose a un joven. - ¿Quién, mamá? – pregunta desesperado Gonzalo. – ¿Quién? - No sé, pero según la descripción del testigo, era un joven alto, flaco y rubio con barba. - ¡Emiliano! – dice Gonzalo, molesto e impactado. – ¿Y nadie vio a Matilde? - No, de ella no me dijeron nada, pero estoy segura de que está bien, no te preocupes más, mi amor. Graciela se acerca a su hijo para acariciarlo, mientras Gonzalo no puede evitar preocuparse por todo lo que le dijo su madre. INT. CLÍNICA – PASILLO SEGUNDO PISO – DÍA. Sebastián (Ricardo Vergara) sale de la habitación en compañía de Emiliano (Hernán Contreras), quien está con su brazo vendado y con un cabestrillo sosteniéndolo. - ¿Qué hiciste, Emiliano? – pregunta Sebastián. – ¿Qué hiciste para que la Matilde te hiciera eso? - Nada, Seba – dice Emiliano, cabizbajo. – Algo que jamás pensé que haría. - Pero, ¿qué? – pregunta preocupado Sebastián. - No me hagai preguntas, no me quiero sentir más culpable de lo que ya me siento. - Pero dime lo que hiciste. Quizás así te sintai mejor. - Perdóname, Sebita. No quiero que me odies ni me tomes por psicópata, pero… parece que maté al Gonzalo. Sebastián está impactado ante las palabras de Emiliano. - ¿Cómo que lo mataste? – pregunta Sebastián, confundido. - No sé si lo maté, pero tuvimos una discusión en el hospital donde internaron a Matilde – dice Emiliano. – Quedé tan mal por eso que lo primero que se me ocurrió fue atropellarlo. - ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste, Emiliano? Tú no eres así - dice Sebastián, preocupado. - Me enamoré, Sebita. Me enamoré de la Matilde. Por eso terminé con la Isabel. - ¿Te dai cuenta de lo que me estás diciendo, Emiliano? – dice Sebastián, molesto. – Por tu culpa, la Isabel se volvió loca y empujó a la Matilde de esa escalera en la plaza. - ¿Qué? – dice Emiliano, impactado por las palabras de Sebastián. - Sí. Y ayer al otro lado de la sala de espera frente a la UCI, la mamá del Gonzalo estaba llorando desesperada por su hijo. ¿Te dai cuenta, Emiliano? Pudiste haber matado a alguien inocente. Emiliano comienza a llorar. - No sé qué hacer, Sebita – dice Emiliano. – No sé qué hacer. ¿En qué me convertí? - Te desconozco, hermano – dice Sebastián, molesto con su hermano, pero no puede evitar conmoverse por su hermano y lo abraza. INT. CASA DOMÍNGUEZ – RECIBIDOR – DÍA. Isabel (Luciana Echeverría) está sentada en la escalera, afligida por todo lo que ocurrió durante el día anterior. Llora desesperadamente cuando alguien toca a la puerta con violencia. Isabel se seca los ojos y va rápidamente a ver quién es. Ella abre la puerta y Belinda se lanza rápidamente hacia ella, le da una doble cachetada. Cuando Isabel se endereza, Belinda comienza a estrangularla con ambas manos. - ¡Perra de mierda! – dice Belinda, descolocada y apretando fuertemente el cuello de Isabel. – ¿Acaso se te olvidó lo que dije que te iba a hacer si le pasaba algo a Matilde? - Su… suélteme… señora – dice Isabel, tratando de sacar las manos de Belinda de su garganta. - ¡No te voy a perdonar nunca lo que le hiciste a mi hija! – grita Belinda, desquiciada, aun estrangulando a Isabel. – ¡Mi hija está en coma por tu culpa! - Se…señora, súelte…me – dice Isabel, aun tratando de zafarse - ¡No voy a parar hasta que estés muerta! Belinda sigue estrangulando a Matilde hasta que de golpe entra Teobaldo. - ¡Belinda, detente! – grita Teobaldo, separando a Belinda de Isabel. Isabel tose y se lleva una mano a la garganta. - ¿No bastó con el crimen que esta pendeja cometió? – pregunta Teobaldo. – ¿Acaso tú también quieres cometer uno? - ¡Esta pendeja de mierda casi mata mata a mi hija! ¿Y tú quieres que me quede tranquila con eso? – grita Belinda, hecha una loca. Isabel deja de toser y corre rápidamente a su dormitorio y se encierra. - ¡Pendeja cobarde! – grita Belinda, corriendo por la escalera para alcanzarla. - ¡Basta, Belinda! – dice Teobaldo, deteniéndola. – Deja que ella reciba su castigo. Yo ya la denuncié. Teobaldo retiene Belinda, pero ésta está hecha una loca tratando de zafarse de Teobaldo. INT. BANCO – SECRETARÍA – DÍA. Beatriz (Ingrid Cruz) está conversando con uno de sus colegas cuando Lorenzo rápidamente entra por la puerta. - ¡Mamá! Necesito hablar contigo urgentemente – dice Lorenzo. - ¿Lorenzo? ¿Qué haces acá? ¿No ves que estoy trabajando? – dice Beatriz, quien luego se fija en la mirada de desesperación de su hijo y se acerca a él. – ¿Qué pasa, mi principito? ¿Y tu hermano dónde quedó? - ¿Vamos a tu oficina? Es que necesito hablar contigo sobre lo que pasó. Beatriz rápidamente los lleva a su oficina, tratando de no llamar mucho la atención de los que están al interior del establecimiento. INT. BANCO – OFICINA – DÍA. Beatriz entra junto a Lorenzo a su oficina en la que no se encuentra nadie más que ellos. - Bueno, Lorenzo, ¿qué es lo urgente? – pregunta intrigada Beatriz. - Primero que nada, no sé cómo te vayas a tomar esto, pero… – dice Lorenzo, abriendo un poco más la puerta. Beatriz mira hacia la puerta y grande es su sorpresa al ver a José Antonio (Álvaro Morales), su supuestamente difunto esposo. - Beatriz, soy yo. – dice José Antonio. – Estoy vivo, yo jamás he muerto. Beatriz no pone atención a ninguna de estas palabras y se desmaya muy repentinamente. - ¡Mamá! – dice Lorenzo, preocupado por su madre y con ayuda de su padre, intentan reanimarla. INT. BODEGA – DÍA. Rafael está tirado en el suelo, llorando desesperado por no poder hacer nada para evitar su cruel destino. - Lorenzo – dice Rafael, muy afligido. – Hermano… INT. CABAÑA – DORMITORIO – DÍA. Sofía está sentada en una cama, viendo en el televisor las noticias que precisamente hablan sobre ella. - Hoy la policía encontró dos cuerpos inertes al interior de una casa, ubicada en el sector poniente de Temuco – dice el periodista. – Los jóvenes muertos fueron identificados como Dominga Villaverde y Juan Pablo Inostroza, hermanos respectivos de Antonia Villaverde y Fernando Inostroza, quienes fueron asesinados por la abogada Sofía Domínguez. Según uno de los detectives, hay pruebas que demuestran que estos nuevos crímenes fueron ejecutados por la misma abogada Domínguez, quien se encuentra prófuga de la justicia. Sofía no puede evitar su rabia ante esto y rápidamente tira el televisor contra el suelo y arroja todo lo que encuentra a su paso. Rápidamente, se arrodilla para llorar por la desesperación. INT. CASA DOMÍNGUEZ – DORMITORIO ISABEL – DÍA. Isabel se encuentra acostada en su cama. Se encuentra asustada por Belinda, quien recientemente intentó asesinarla. Se lleva una mano al cuello justo donde Belinda apretó fuertemente sus manos. Pronto, ella siente la puerta tocar y sobresalta. Ella no quiere abrir por miedo, pero piensa que tal vez Sofía llegó. Isabel sale de su dormitorio y abre la puerta, pero ve a unos detectives. - Isabel Victoria Paredes Norambuena, necesitamos que nos acompañe. Queda detenida por cuasi delito de homicidio – dice el detective. - ¡Eso es falso! ¡Yo no maté a nadie ni quería matar a nadie! – grita Isabel. Los detectives la retienen por ambos lados y se la llevan. INT. CLÍNICA – PASILLO – DÍA. Emiliano y Sebastián se acercan a la puerta de la habitación en donde está Gonzalo. Graciela sale por la puerta y se sorprende al ver a ambos muchachos. - ¿Y ustedes, quiénes son? – pregunta Graciela, extrañada. - Señora, yo soy Emiliano, un amigo de Gonzalo y él es mi hermano Sebastián. Al ver las características de Emiliano, Graciela lanza una mirada como de descolocada. - ¡Tú! ¡Tú fuiste el que atropelló a mi hijo! ¡Tú lo trataste de matar! ¿No te da vergüenza? – grita Graciela, descolocada. - Señora, disculpe, pero mi hermano quiere hablar con su hijo – dice Sebastián. - Tú no te metas, cabrito. Esto es entre este niñito y yo – dice descolocada Graciela. - Señora, por favor, déjeme hablar con su hijo – dice Emiliano. – Mire, estoy arrepentido de lo que le hice y quiero pedirle perdón. - ¡No! Tú quieres terminar lo que empezaste – sigue gritando Graciela. - Señora, se lo digo de corazón. Mi hermano está arrepentido – dice Sebastián – y quiere hablar con él. Por favor, deje que entre. Graciela se calma un poco. - Bueno – dice resignada Graciela – pero si te sorprendo haciéndole algo a mi hijo, te juro que vas a saber quién soy yo, ¿me escuchaste? - Le aseguro que no le haré nada a Gonzalo – dice Emiliano, quien empieza a entrar a la habitación. Graciela quiere entrar, pero Sebastián la detiene. - Señora, lo mejor es que lo dejemos solos – dice Sebastián. – Yo creo en mi hermano. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 210 – DÍA. Emiliano entra lentamente y cierra suavemente la puerta. Gonzalo está mirando hacia otro lado, pensativo y rápidamente se voltea viendo a Emiliano y se asusta un poco. - Tranquilo, Gonzalo – dice Emiliano. – Sólo quiero hablar. - ¿Qué estai haciendo aquí, Emiliano? – pregunta Gonzalo, un poco molesto. - Tranquilo, solo vengo a hablar contigo. Y yo no me voy a mover de aquí hasta que me escuches. Gonzalo mira atentamente a Emiliano para oír lo que tiene que decir. INT. BANCO – OFICINA – DÍA. Beatriz está recostada en un sofá, aún desmayada mientras José Antonio le acaricia el rostro y Lorenzo se acerca a ella con un vaso de agua. Beatriz se despierta y se toma la cabeza. - ¿Qué pasó? – pregunta Beatriz, recibiéndole el vaso a Lorenzo. - Te desmayaste, mi amor – dice José Antonio. Beatriz se vuelve a asustar y se levanta rápidamente del sofá. - ¿Qué estás haciendo acá? – dice Beatriz levantándose. – Esto debe ser una pesadilla. - Mamá, tranquila – dice Lorenzo. – No estás soñando. El papá está vivo. - ¿Y tú desde cuando lo sabías? – dice Beatriz molesta. - Recién lo supe, mamá – dice Lorenzo. – Escucha, mamá, lo que pasa es que… - Déjame hablar a mí, Lorenzo – dice José Antonio, acercándose a Beatriz. – Escucha, Bea, yo todo esto no lo hice por maldad ni nada de eso. Yo esto lo hice por ustedes. Pero no hay tiempo para explicarte nada. Necesitamos tu ayuda. Sofía secuestró a Rafael. - ¿Qué? – dice Beatriz, impactada. - Así es, mamá – dice Lorenzo. – Esa loca lo tiene y estoy seguro de que esta vez es para matarlo. Beatriz se impacta con las palabras de Lorenzo. - Por eso necesito que nos acompañes – dice José Antonio. – Tenemos que dar con Sofía y Rafael. Esta será la última vez que Sofía nos hace daño, estoy seguro. Beatriz se muestra insegura, pero decidida a cumplir. INT. CASA SANHUEZA – LIVING/COMEDOR – DÍA. Belinda entra de golpe a la casa y abre un mueble. Toma un vaso y una botella de whisky. De pronto, vuelve a guardar el vaso y abre la botella y empieza a sorber de ella. Teobaldo entra gritando el nombre de Belinda hasta sorprenderla. - ¡Belinda, no! – grita Teobaldo, tratando de quitarle la botella. – ¡Pásame esa botella! - ¡Déjame! – dice Belinda, hecha una loca y apartando la botella. – ¡Necesito tomar! - ¡No! ¡Acuérdate que te lo prohibieron! - ¿Y qué me importa lo que diga esos putos doctores? ¡Mi hija entró en coma profundo y nadie la va a salvar! – grita Belinda, quien vuelve a sorber de la botella de whisky. - ¡Dame esa botella, mujer! ¡Tomando no vas a hacer que ella despierte! – dice Teobaldo, tratando de quitarle la botella. – ¡Dámela! Belinda, molesta, aparta la botella de Teobaldo, pero furiosa la arroja contra el suelo, rompiéndola y empieza a irse del living. - ¿A dónde vas, Belinda? – pregunta Teobaldo. - ¡Necesito estar sola! – dice Belinda. - No, Belinda, tú no estás bien – dice Teobaldo, reteniéndola. – Trataste de matar a una niña y eso no está bien. - ¡Suéltame! – grita Belinda, tratando de zafarse y comienza a llorar por la desesperación. Teobaldo la abraza para consolarla. - Mi niñita – dice Belinda, llorando. – ¡Matilde! ¿Por qué? Teobaldo sigue consolándola y aunque se muestra tranquilo, no logra contener las lágrimas. INT. CLÍNICA – HABITACIÓN 210 – DÍA. Emiliano se dispone a hablar con Gonzalo para decirle algo que considera importante. - ¿Qué querís, Emiliano? – dice Gonzalo, molesto. – ¿Venís a pedirme perdón? Porque si es así, no creai que te voy a perdonar tan fácil. - Primero que nada, cálmate – dice Emiliano. – Segundo, no vine solamente a eso. Gonzalo, resignado, quiere escuchar atentamente las palabras de Emiliano. - Acabo de saber que la Isabel empujó a la Matilde en una escalera de la plaza – dice Emiliano. - ¿Qué? – dice Gonzalo, impactado. - Sí, pero más allá de eso no sé. Pero lo que te quería decir es que estoy consciente de que todo lo que está haciendo Isabel es por mi culpa. - Sí, tú la volviste loca porque te empezaste a obsesionar con mi polola. - Y yo también estaba mal, lo sé. Mírame bien. Gonzalo no se había dado cuenta de que Emiliano está con su brazo vendado y apoyado con un cabestrillo. - Mira lo que la rabia de Matilde me hizo – dice Emiliano. - ¿Ella te hizo eso? – dice Gonzalo. - Así es – continúa Emiliano. – Luego de que el doctor me viera y me vendara, me quedé despierto toda la noche pensando en todo esto y de una cosa estaba seguro. Gonzalo se levanta un poco para escuchar atentamente lo que Emiliano tiene que decirle. - Yo por más que le insistía a Matilde de terminar contigo porque yo estaba enamorado de ella – continúa Emiliano – ella me rechazaba. Inventé que ella también estaba enamorada de mí y estoy consciente de mi error. Matilde te ama de verdad, Gonzalo. De verdad no quería llegar a esto, de verdad. Yo estaba cegado por algo que no tenía que pasar. Pero todo esto me hizo darme cuenta de todo, abrir los ojos y convencerme de que Matilde no va a amar a ningún otro hombre que no seas tú. Y por eso tomé una decisión. - ¿Qué decisión? – pregunta Gonzalo, con curiosidad. - Hace unos días, antes de esto, un amigo que se fue allá a Estados Unidos, me dijo que hay un curso de inglés allá en Estados Unidos – dice Emiliano –. Y yo siempre quise mejorar mi inglés para así encontrar pega más fácil. Va a ser por harto tiempo, no sé cuánto. Pueden ser meses, años. Pero esto me va a servir para pensar y empezar de nuevo. - Emiliano, espera – dice Gonzalo, cuando ve que Emiliano se dispone a irse. - No te preocupes, Gonzalo. Ésta será la última vez que me vai a ver. Emiliano se va de la habitación, dejando solo a Gonzalo, quien comienza a pensar en las palabras que le dijo Emiliano. INT. CLÍNICA – PASILLO – DÍA. Emiliano sale de la habitación y llama la atención de Graciela y Sebastián. - ¿Qué le hiciste a mi hijo? – dice Graciela, preocupada al punto de la locura. – ¿Le hiciste algo? ¡Responde! - Si no me cree que no le hice nada, vaya verlo usted misma – dice Emiliano. – No se preocupe, porque será la última vez que me verá por aquí y cerca de él. - Emiliano, ¿de qué estai hablando? – pregunta preocupado Sebastián. - Te lo cuento en el camino, hermanito. Ahora vayámonos a la casa – dice Emiliano, a la vez en que se empieza a alejar con su hermano. Graciela queda un poco intrigada por las palabras de Emiliano y sin dudarlo, entra de nuevo a la habitación para comprobar dichas palabras. Al mismo tiempo en que Graciela entra a ver a su hijo, llega de golpe Teobaldo para hablar con Gonzalo y se encuentra con Emiliano, quien se detiene pronto. - ¿Qué estás haciendo acá? – pregunta Teobaldo. Emiliano no dice nada y Teobaldo lo agarra de la ropa. - ¿No te bastó con lo que le hiciste a Gonzalo, tratando de matarlo? – pregunta Teobaldo. – ¿Viniste a terminar lo que hiciste? - Cálmese, señor – dice Emiliano. Sebastián se pone en medio de los dos para intentar separarlos. - Agradece que no soy como mi ex mujer – dice Teobaldo, soltando al fin a Emiliano – porque no sabría qué te haría ahora mismo porque lo que le pasó a mi hija fue por tu culpa. - ¿Qué? – pregunta Emiliano. – ¿Qué le pasó a la Matilde? Teobaldo no dice nada y se dispone a entrar a la habitación de Gonzalo. Emiliano no entiende qué pasa. Sebastián intenta hacer que se vayan, pero Emiliano no está dispuesto a irse aún. INT. BODEGA – DÍA. Rafael está sentado a un rincón, resignado a la situación. Sin embargo, Sofía vuelve a acercarse, abriendo el candado. Rafael está asustado, ya que piensa que es su fin, pero Sofía sólo se acerca a él con una sonrisa. - ¿Qué quieres, Sofía? – pregunta Rafael, asustado. - Mi amor – dice Sofía, sonriendo. – Qué bueno que estés aquí. Rafael no entiende por qué Sofía le habla tan amablemente. - ¿Qué te pasa? ¿Acaso no me vas a matar? – pregunta Rafael. - ¿De qué estás hablando, José Antonio? – dice Sofía, con una sonrisa despistada. – Yo te amo. Jamás podría matarte. Rafael empieza a preocuparse mucho. Claramente, Sofía ha perdido la razón. - ¿De qué hablas? Tú sabes que no soy José Antonio. Él es mi papá, y además está muerto – dice Rafael. - ¿De qué hablas, mi amor? Tú eres José Antonio. Por fin estamos juntos – dice Sofía. - ¿Te sientes bien? - Obvio, mejor que nunca. Sabes que eres solo mío y de nadie más. – Sofía empieza a acariciarle el rostro a Rafael. – Te amo mucho. Para Rafael está claro que Sofía ha perdido la razón, así que piensa que lo mejor es seguirle la corriente. - Y si me amas tanto, ¿por qué me tienes encerrado aquí y atado de manos y pies? – pregunta Rafael. - Porque no quiero que Beatriz nos encuentre – dice Sofía. – Ella está enamorada de ti. Pero estoy segura de que tú me sigues amando a mí. ¿Y cómo no, con todo lo que he hecho por ti? - ¿Cómo qué? ¿Matar a toda esa gente a la que mataste? - No sé de qué hablas, mi amor, pero me tengo que ir – dice Sofía, quien comienza a levantarse. - ¡Espera! ¿Me vas a dejar aquí? – dice Rafael, tratando de levantarse. - Pero obvio. Quédate aquí, mi amor. Y cuando todo pase, te voy a liberar, ¿entendiste? Sofía se despide de Rafael, acercándose a él y le da un beso en los labios, luego lo vuelve a encerrar. Rafael siente algo de náuseas ante el incómodo momento que acaba de tener con Sofía, quien acababa de perder la razón. CONTINUARÁ... (Martes 14 de agosto de 2018, segunda parte y final)
  4. La historia del final de Legalmente rubia que no llegó a la pantalla grande La escena final de la cinta estrenada en 2001, originalmente se parecía al de un cuentos de hadas, pero tras reevaluarlo, los productores eligieron un giro más significativo. Ya han pasado 17 años desde su estreno en las salas de cine, y Legalmente rubia sigue entregando novedades de su producción. La historia de la chica que ingresa a estudiar Leyes en Harvard para recuperar a su novio Warner, pero que luego se da cuenta que es demasiado buena para él; originalmente tenía un final diferente al estrenado. La cinta protagonizada por Reese Witherspoon, tenía por escena final a Elle Woods dando el discurso de egreso de la generación 2002 de Leyes. Con sus palabras motiva a no caer en los prejuicios, pero sobretodo, a tener fe en nosotros mismos. Pero un principio, la película terminaba tras el juicio ganado por Woods: “Originalmente terminada en la Corte de Justicia justo después del juicio”, dijo Karen McCullah, co-guionista a EW. “Todos felicitaban a Elle, y Emmett le daba un beso. Luego se avanzaba un año en el futuro y mostraban que junto a Vivian -que se había teñido rubia- habían fundado una firma de abogadas”. Este final fue probado frente a un grupo foro, quienes no se mostraron muy entusiasmados con el final, por lo que McCullah y Kirsten Smith decidieron darle un giro. “El beso la hizo sentir como una comedia romántica. Ellos sabían que esta película no era sobre una chica consiguiendo a un chico”. McCullah y Smith se sentaron a trabajar con el director Robert Luketic y el productor Marc Platt. Juntos llegaron a la idea del discurso de graduación: “Toda la película fue escrita en muchos borradores en dos años por lo que el final sería rápido”, pero fue todo un desafío cambiar aquel cierre. “En ese entonces, [Reese] estaba en Inglaterra grabando otra película. Ella se había cortado el pelo, por lo que tuvimos que ponerle una peluca”. De hecho, ya se nota un cambio afuera de la corta cuando Elle rechaza a Warner, pero esa escena era infaltable: “Para mí esta era la parte más importante, así que cuando decidimos re-hacer el final, pensé ‘Ella aún necesita rechazar a Warner'”, dijo McCullah.
  5. No hay vuelta atrás: se acaba SQP Ya es oficial: se acaba SQPTras 15 años en pantalla ” SQP”, el simbólico programa de mediodía que revelaba todo lo relativo a la farándula criolla, ha llegado a su fin. Si habían tenido ilusiones, todas ellas quedaron en nada, porque tras la llegada del nuevo Director Ejecutivo de Chilevisión, Jorge Carey Carvallo, el destino final de SQP no tuvo vuelta tampoco. El emblemático programa de farándula dice adiós a la pantalla el próximo 17 de febrero, esto a pesar de los esfuerzos donde inclusive se sumaron más panelistas a la emisión diaria. A pesar de los intentos, frustrados, por parte de funcionarios que llevan años en la estación de Machasa, no hubo vuelta atrás para el programa que estuvo durante 15 años en pantalla. En su reemplazo, el matinal “La Mañana” se extenderá hasta las 13:30 horas. Y como además de informar, nos gusta opinar, queremos pedirle a Chilevisión que considerando que alargarán tanto el matinal, podrían llevar a Felipe Gálvez, el Dr. Pichangas. Nos gustaría aprender a cocinar con él. Fuente http://elfiltrador.com/no-hay-vuelta-atras-se-acaba-sqp/
  6. ¿Cuánto te tardas? "Horas, días, años, edades ciegas. Siglos estelares" :losjaivasmodeon:
  7. Son muchos los casos en que, al leer un libro o seguir una historia en el cine o la TV, quedamos descontentos con el final. Para qué hablar de las teleseries.. ¿Qué historia no tuvo un buen final y merecía otro, o un mejor cierre?
  8. Primero que nada, les pido disculpas por la tardanza, pero tuve que salir de forma urgente por razones de trabajo Pero ya estamos acá y esta noche conoceremos quien será el ganador del juego ¿Será Haunter? ¿Será Pando? Ya tengo en mis manos la decisión de los jurados Sin nada mas que decir, les doy la bienvenida a la final de "área dramática" En la 2da franja del prime
  9. ¿Te gustan las historias con el clásico "happy end"? ¿Crees que en algunos casos resultan muy idealistas o forzados?
  10. Después de 9 meses al aire: Con un final feliz y sin sorpresas terminó Papá a la deriva Tras nueve meses en pantalla, Papá a la Deriva llegó a su fin este lunes con un capítulo que dejó felices a sus fieles seguidores. La historia protagonizada por Gonzalo Valenzuela y María Gracia Omegna contaba la historia de un viudo capitán de la marina que se enamora de una joven lanchera que cuidaba a sus desordenados hijos. En el episodio se pudo ver cómo Violeta y Bruno conseguían concretar su amor y contraen matrimonio en una ceremonia que contó con la participación de casi todos los personajes de la teleseries. Además también se mostró como la joven se adapta a la familia y se integra al clan que ahora luce mucho más feliz y contentos. “Meme”, en tanto, decide irse a vivir con su novio, Don Luis, mientras que Esmeralda ingresa a la universidad para estudiar educación de párvulos. Por su parte, Miguel, Rosario, Bárbara y Miguelito forman una familia, mientras que Matías y “La gringa” se van de viaje juntos. Camila sorprende a Cristobal vestida de cadete y decide dejar España y regresar a Chile para estar juntos. Para finalizar la historia, Bruno anuncia que Violeta está embarazada, tal como lo esperaban los televidentes en redes sociales. Entre las 19:55 hrs. y las 20:27 hrs. "Papá a la Deriva" obtuvo un rating promedio on line de 23.5 pts. de rating con peak de 27 en varios minutos del capítulo final. Recordemos que Papá a la Deriva debutó en mayo del 2015 y durante los últimos meses desató fuertes críticas en las redes sociales donde los televidentes se quejaban de los cortos episodios. La producción será reemplazada por Pobre Gallo que cambiará al horario vespertino a partir de esta semana, segmento para el cual había sido creada la producción.
  11. ESTAMOS EN MES DE MARZO. 8 CANCIONES PARTICIPANTES ALGUNAS BUENAS OTRAS FOMES. AQUI LAS REPRESENTANTES DEL MES DE MARZO ORANGE CARAMEL - CATALLENA 4MINUTE - WHATCHA DOIN TODAY? SUPER JUNIOR M -SWING MBLAQ - BE A MAN MR CHU - A PINK TO HEART - DELICIOUS JJCC - It's Like That At First LUNAFLY - AIN'T NO NORMAR GUY
×