Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'cocaina'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 8 results

  1. Carta de un ex adicto a sus hijos Lleva 20 años limpio. 20 años que no toma, no fuma y no jala. Pero ese gusto por las drogas, que comenzó a los 13 e hizo crisis a los 36, siempre está ahí, rondando, como una amenaza. El empresario Diego Juez (57) mira hacia atrás y siente que su adicción le quitó mucha vida. Hoy intenta que sus cinco hijos no cometan el mismo error. Aquí, sus palabras para ellos. “Hace 20 años que no tomo alcohol, no fumo marihuana y no jalo cocaína. Nada. Ninguna recaída. Sin embargo, sigo siendo un adicto. O dependiente químico como médicamente se les conoce a quienes desarrollamos esta enfermedad. Pero vivir en la abstinencia por dos décadas no es fácil, porque las ganas de consumir siempre están ahí. Es como el iCloud en la computación: arriba mío siempre está esa nube donde tengo guardada la adicción. Está ahí, cerca de mí. Nunca se ha ido, pero yo la manejo. Algo que aprendí a controlar tras tres años de rehabilitación. Porque, de lo contrario, si la nube se acerca demasiado, bastaría un mínimo sorbito, una piteadita o una finísima línea de coca para caer en aquello en lo que estuve metido desde mi adolescencia hasta los 36 años, cuando ya estaba casado y con cinco hijos, que hoy tienen 30, 28, 26, 24 y 21. Durante ese tiempo no hubo ningún día en que no tomé, fumé un pito o jalé”. “A los drogadictos nos gustan las drogas. Parece obvio, pero el norte del drogadicto es la droga y todo lo demás es anexo: tu mujer, tus niños, tu mamá, tu pega. Todo. O dicho de otra manera: si no hubiera tenido recursos para comprar droga, probablemente habría robado y tal vez hasta matado por conseguirla. No lo hice porque no me tocó: tenía el dinero para comprarla, pero de no haberlo tenido, tal vez sería un delincuente”. Esa versión de mí “Tenía 13 años –o quizás menos– la primera vez que tomé alcohol. Estábamos en una celebración familiar y un primo y yo nos metimos en una bodega con una botella de vino que echamos en una olla. Lo tomamos entero con cuchara y terminamos vomitando. Por ese mismo tiempo empecé a fumar cigarros. Escuchaba a Led Zeppelin y Pink Floyd; quería tener el pelo largo y la actitud al estilo Revolución de las Flores que se respiraba por esa época. Era inicios de los 70 y, a pesar de que llegó el Gobierno Militar y hubo muchas restricciones de horarios, los niños igual salíamos a la calle con mucha libertad”. “Soy el segundo y único hombre de tres hermanos. Mis padres eran bastante mayores. Mi papá tenía 40 años cuando se casó con mi mamá, de 35. Mi familia tenía una estructura machista en la que el hombre podía hacer todo lo que quería y las mujeres no. Tal vez por eso, nunca me dijeron nada cuando salía con mis amigos el día entero. Con ellos hacíamos una vaca y comprábamos vino y cerveza para terminar borrachos. Pasaba todo el día en las calles del barrio en una casa abandonada que transformamos en una especie de club. Me convertí en un vago empedernido; era flojo, me dedicaba al ocio y no estaba ni ahí con el colegio. De hecho, estuve en tres colegios distintos”. “Tomar era algo normal: con mis amigos no sentíamos que estábamos haciendo algo malo. Tal vez porque en mi casa se tomaba. Aunque nunca vi a mi papá descompuesto, él siempre bebió a la hora de almuerzo y a mí me daba una copa de vino con agua para que aprendiera a beber”. “Mi adolescencia fue un eterno carrete y, mientras mis amigos de fiesta entraron a la universidad, yo, que era menos aplicado, empecé a trabajar en la empresa de mi papá, dedicada al rubro de la madera. En paralelo, comencé a estudiar Administración de Empresas en el Incacea, de donde me titulé a los dos años. Allí conocí a pura gente reventada igual que yo y probé marihuana. Me fui en una volada muy extrovertida, de mucha risa. Con el copete me pasaba lo mismo: yo, que soy introvertido y tímido, con esto me desinhibía. Me gustaba esa versión de mí. Enganché con la marihuana de inmediato. En esa época fumar un pito no era tan normal como hoy y era algo que uno hacía escondido, solo con tu grupo de amigos”. “Después probé unos hongos alucinógenos, pero bastó solo una vez para no volver a consumirlos porque me hicieron sentir pésimo. También probé cocaína, pero no me gustó eso de meterte un polvo por la nariz. Y de ahí descubrí los desbutales o anfetaminas. La primera vez que las tomé se me subió el ánimo y pude carretear hasta el otro día como si nada. El trío de alcohol, marihuana y anfetaminas se convirtió en mi cóctel infaltable. Muchas veces llegué a mi casa sin saber cómo. Pero no me importaba, me sentía invencible, hacía lo que quería y, además, mis papás nunca dijeron nada. La única vez que se pronunciaron fue cuando tenía 21 años y encontraron un paquete de marihuana escondido en mi clóset. Llegué de un carrete y sobre este había una carta del Club de Leones –mi papá era socio de allí–, que era un instructivo sobre la adicción a las drogas. Borrado como estaba lo leí, pero al otro día no hubo conversación, todo como si nada. Ahora que lo pienso es como triste eso porque, tal vez, de haber enfrentado el tema, las cosas se podrían haber frenado allí”. “Jalé una línea. Tenía 30 años y creo que me hice adicto de una. Reemplacé los pitos por los jales, aunque seguía fumando ocasionalmente. Me gustaba, sobre todo, enrolarme un ‘nevado’: hacer un pito de marihuana y ponerle coca dentro”. La vida paralela “Con Bernardita, mi mujer, nos casamos cuando los dos teníamos 27 años. La fiesta fue una noche de verano y apenas tomé para el brindis. Dos años antes, había entrado a estudiar Auditoría vespertina en la UDP y estaba más tranquilo y enfocado en mis estudios, aunque seguía consumiendo marihuana. El primer pito me lo fumaba a las 8 de la mañana en la camioneta, apenas salía de la casa al trabajo. Me fumaba otro al mediodía, a las 4, a las 6 y en la noche antes de entrar a clases. No perdía la conciencia, pero me gustaba estar arriba de la pelota y podía hacer mi vida normal. Fumar era un secreto, no lo hacía delante de mi mujer, aunque tal vez ella lo intuía. Era un lío porque el olor de la hierba es extremadamente delator y eso me complicaba porque no quería que ella se enterara”. “Una vez estaba con mi dealer de marihuana y le comenté que estaba chato de andar ventilando el auto por el olor a pito, mirándome los ojos rojos o de esconder la cola. Él me dijo: ‘¿Por qué, entonces, no pruebas con cocaína? Es más limpia y rápida, la escondes en la billetera y no sale olor’. Me acordaba que no me gustó la primera vez que la probé, pero ahí mismo le di otra oportunidad y jalé una línea. Tenía 30 años y creo que me hice adicto de una. Reemplacé los pitos por los jales, aunque seguía fumando ocasionalmente. Me gustaba, sobre todo, enrolarme un ‘nevado’: hacer un pito de marihuana y ponerle coca dentro. Extraordinario. No es que jalaba todos los días, pero sí al menos tres veces a la semana, sobre todo asociado al carrete”. “Como estudiaba vespertino, mi señora se quedaba en la casa con los niños y yo tenía la excusa perfecta para desaparecer: iba a la universidad, después me juntaba a estudiar con mis compañeros y siempre terminábamos en carrete. Llegaba tarde, cuando ya todos dormían. Otras veces me hacía el dormido y esperaba que todos se durmieran. Entonces, me levantaba y me iba a carretear, generalmente a Bellavista. Gastaba gran parte de mi plata en la vida bohemia: trago, jales, mujeres. Volvía a mi casa a las 6 de la mañana y me tenía que levantar a las 6:30, entonces guardaba una línea para la mañana, si no, imposible funcionar”. “Llevar esta vida paralela no era algo que me hacía sentir mal. Sabía que podía controlarlo y, además, yo rendía: trabajaba y me iba bien y atendía a los niños cuando estaba en la casa. Aunque en los estudios me demoré como 8 años en sacar una carrera de 5. Pasaron 6 años con esta doble vida. Una parte de mi conciencia me decía: ‘compadre, esto está mal’. Pero no era difícil hacer caso omiso. Igual que cuando era joven, jamás me importó manejar ebrio y jalado, llegaba a mi casa por inercia y les contaba a mis amigos como hazaña las veces que los carabineros estuvieron a punto de parar mi auto. Corría esos riesgos sin pensarlo. Mi mundo era el carrete, mis amigos, mi independencia. Yo cumplía pasando la plata para la casa”. “Mi mujer nunca sospechó sobre mis salidas nocturnas. Ni las veces que jalaba a escondidas en el baño durante alguna celebración familiar o las veces que jalaba manejando. Nada. En esa época mis 5 hijos eran chicos, la mayor tenía 9 años y la menor 2, entonces cuidar de ellos ocupaba la mayor parte de su tiempo. Además, ella también trabajaba. Nuestra relación no era tan cercana. Nos veíamos algunas noches o los fines de semana, cuando yo no estaba haciendo las tremendas siestas post carrete. Era como una presencia ausente. Lo mismo pasaba con mis niños, a quienes veía temprano en la mañana solamente. Me perdí esa etapa de sus vidas”. “La vez que me pillaron, fue la vez que todo comenzó a cambiar: era un día de semana y, como de costumbre, me había escapado, mientras todos dormían a carretear. Cuando volví borrado a mi casa tipo 5 o 6 de la mañana, mi señora estaba levantada con los niños llorando porque uno estaba muy resfriado. Ella estaba descolocada de que yo no estuviera. No tenía idea dónde andaba y me recriminó el estado en que llegué. Acorralado, de una le conté: ‘Tengo un problema con las drogas’. A ella se le cayó el mundo”. “Al otro día, se me pasó la caña y minimicé el asunto. Le dije: ‘No es para tanto, si fue una noche no más’. Pero ella me puso entre la espada y la pared y me exigió que me tenía que ir de la casa si no conseguía ayuda. Solo ahora pienso que esas salidas tan evidentes, eran tal vez una forma de pedir auxilio sin decirlo. Era imposible que no me pillaran algún día”. Ganarle a la adicción “Con mi mujer llegamos al Instituto Médico Schilkrut en busca de ayuda. El tratamiento es tajante. Apenas llegas te dicen que no hay ninguna posibilidad de consumir, se corta de raíz. Mi mujer eliminó todo el alcohol de la casa e incluso dejó de tomar, aunque siempre lo hizo muy moderado. Me quitó el celular y llamó a todos mis amigos de consumo, incluso al dealer, para decirles que estaba internado y que no intentaran contactarme. Nunca nadie trató de hacerlo. Estuve dos meses internado, con remedios y terapias grupales. Como entré por cocaína, me tranquilizaba el pensar que apenas saliera de allí iba a poder seguir tomando alcohol y fumando marihuana. Me costó mucho tiempo entender que no era así”. “Tuve un chaperón por un año que iba conmigo a todos lados y no me dejaba solo ni a luz ni sombra. Como dormía en mi casa, a mis hijos les dijimos que era un trabajador de mi empresa, que por ese entonces estaba recién partiendo. Lo único que podía hacer era fumar cigarrillos y tomar café. Me sentía disminuido, porque uno va como cordero a esta cuestión, como que te llevan. Sin tus drogas, te sientes nada”. “El tratamiento dura dos años, pero yo lo extendí un año más: no me sentía confiado de poder solo. Es que me demoré mucho en tomar conciencia de que tenía una enfermedad grave. Y entender que la sanación no tiene que ver con la fuerza de voluntad. A los adictos la voluntad no los salva porque cuando se inserta la adicción en tu estructura, la enfermedad te va pidiendo más y más drogas. Es como decirle al diabético que por voluntad controle al páncreas para que secrete más insulina. La única manera de ganarle a la adicción es con inteligencia. Por ejemplo, una de las herramientas más eficaces para controlar la adicción es contárselo a alguien. Apenas me dan ganas de tomar o fumar un pito, se lo comento al amigo que está al lado. De esa forma, elimino la ansiedad y las ganas se desvanecen”. “Uno de los mitos que derribé sobre el tratamiento es comprobar que todos los clichés son ciertos: primero, que sí existe y es posible la rehabilitación; segundo, que es fundamental el apoyo de tu familia. En ese sentido mi mujer fue una figura primordial. Aprendí que ella era mi codependiente porque al no darse cuenta de mi adicción, normalizaba mis actitudes, como cuando llegaba tarde y carreteado a la casa. Jamás dijo nada. Y eso es algo que tu codependiente también trabaja en la terapia”. “Además, aprendí que esta enfermedad tiene muchos nombres y uno de ellos es la ‘enfermedad de los sentimientos’, pues el proceso incluye sincerarte completamente, algo que genera dolores muy profundos. A mi señora le conté todo. Y entiendo la rabia e incluso odio que sintió al enterarse de que prefería invertir mi tiempo y plata en carrete y mujeres, en lugar de estar con ella y los niños. Son engaños que hieren el alma”. Pedir perdón “¿Es posible hacer tu vida normal, pasarlo bien y salir sin alcohol ni drogas? Ahora sé que sí. Muchos piensan que es imposible volver a ir a una fiesta. En parte, para qué exponerse, entonces rechazo invitaciones para salir. Por otro lado, han pasado dos décadas desde que veo el mundo desde la sobriedad y obvio que deja de ser agradable cuando un amigo que está con trago te cuenta la misma historia dos veces. Ahí me voy. Para los matrimonios, termino sentado con mis cuñadas que no toman. Lo paso bien”. “Luego de la rehabilitación aprendí que esta se construye día a día. No es que uno se va de alta y todo es feliz. Recuperé el control de mi vida y cuando eso pasa, disfrutas realmente de ella. Por ejemplo, a mí me encanta ir al estadio y antes siempre iba volado, pero ahora, que voy sobrio, lo gozo mucho más. Resulta que gozas las cosas en su justa medida, sin extender la euforia. Para mí este ha sido un periodo de luz, real y lúcido. Con mi mujer llevamos 30 años y hemos podido criar a nuestros hijos. Me encantaría traspasarles mi madurez para que no hagan tonteras, pero a veces es imposible y tienen que cometer errores”. “Cuando mi hija mayor tenía 14, la otra 12 y el otro 10, les conté mi historia. A las dos menores les conté tiempo después. Les dije que era adicto a las drogas y al alcohol. Ellos han crecido sabiendo que tengo esta enfermedad y que ellos también podrían desarrollarla. Resulta que hay un componente genético y, revisando para atrás, supe que tuve dos tíos alcohólicos. No sé si el fantasma de la adicción está muy presente en ellos, pero saben lo grave que es. Ellos toman con moderación y me han dicho que jamás han probado drogas; les creo. Como vivimos en San Bernardo, hay que ir a dejarlos y a buscarlos en auto a todos sus carretes. Yo asumí el rol de conductor, en parte, para supervisar a dónde van y cómo son sus amigos. Algo que no pasa con los jóvenes santiaguinos que llegan solos a sus casas y muchos papás no tienen idea en qué estado”. “Hoy, que mis hijos son grandes, lamentablemente hay alcohol en mi casa. Mi señora lo compra para las salidas de mis hijos, así sabe cuánto se gasta en ítem carrete. Conté esto en una reunión de Schilkrut y casi me destierran. Es que la casa de un adicto es su templo y se debe mantener como un espacio limpio de cualquier sustancia. No es el ideal, pero la vida tampoco es perfecta”. “Ahora, que casi bordeo los 60 siento que he tenido dos vidas. Durante mi vida de oscuridad perdí la posibilidad de estudiar porque me hubiese gustado estudiar más. Me encantaba hacer deporte y tampoco exploté esa veta. También dejé de tener buenas conversaciones con mi mujer e hijos cuando estaban pequeños, darles tiempo de calidad. A ellos no les he pedido perdón. Siempre he querido escribirles una carta, pero no sé qué pondría. Tal vez publicar este relato sea un avance”.
  2. 16 Noviembre 2016 Policía colombiana descubre dron que traficaba cocaína a Panamá Autoridades confiscaron 130 kilos de la droga enterrados en una playa. El aparato podía transportar 10 kilos por cada viaje, además de recorrer una distancia de 100 kilómetros. La policía de Colombia confiscó un dron usado por narcotraficantes para enviar pequeños cargamentos de cocaína desde una región selvática a Panamá. Se trataría del más reciente método descubierto para eludir la vigilancia y los controles de las autoridades, informó el miércoles un oficial. El novedoso sistema fue descubierto el martes en una operación antidrogas cerca al pueblo de Bahía Solano, en el selvático departamento del Chocó, donde se confiscaron 130 kilos de cocaína enterrados en una playa y las partes de una aeronave remotamente tripulada lista para ser ensamblada, dijo el general José Acevedo, comandante regional de la policía. “El dron era utilizado para llevar la cocaína a Panamá, tenía capacidad para transportar 10 kilos en cada viaje y recorrer una distancia de 100 kilómetros”, dijo el oficial a periodistas. “Escondían la droga cerca a la playa y con el dron la llevaban a Panamá en donde la recibían otros delincuentes”. Acevedo aseguró que la droga pertenecía al Clan del Golfo, considerada como la mayor banda criminal de Colombia dedicada al narcotráfico, a la minería ilegal y considerada como una de las principales amenazas para la seguridad del país. Colombia, uno de los principales productores mundiales de cocaína, tiene capacidad para fabricar anualmente 646 toneladas métricas de la droga, según las Naciones Unidas, la mayoría de la cual se exporta a Estados Unidos y Europa por diferentes rutas, incluidos los países de Centroamérica. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/policia-colombiana-descubre-dron-traficaba-cocaina-panama/
  3. 03 de julio del 2016 / 17:17 Hrs El caballo de diamantes donde la policía de Nueva Zelanda encontró la mayor carga de cocaína de México Es la cantidad más grande de cocaína que la policía de Nueva Zelanda logra decomisar y quizás es una de las formas más extrañas de transportar la droga. Un mexicano y un estadounidense fueron arrestados. Es la mayor carga de cocaína que la policía de Nueva Zelanda logra decomisar y quizás es una de las formas más extrañas de transportar la droga. Una operación conjunta de las autoridades de aduana y la policía neozelandesas resultó en el decomiso de cocaína con un valor estimado de venta de US$10 millones. "El decomiso más grande de cocaína en Nueva Zelanda", afirma en su sitio web la Policía neozelandesa. La operación resultó en el arresto de dos hombres, un mexicano de 44 años y un estadounidense de 56 años. "A principios de mayo, los oficiales de aduanas centraron su atención en su escultura de 400 kilos de un caballo incrustado de diamantes, que había sido transportado al país desde México", dice la declaración de la policía. "Sus sospechas quedaron confirmadas cuando dentro de la cabeza del caballo encontraron 35 bloques de cocaína de alto grado". La policía agrega que los hombres fueron arrestados por la Policía de Crimen Organizado en el aeropuerto Internacional de Auckland y posteriormente se llevó a cabo una orden de allanamiento en una casa en la ciudad. La importación de drogas de clase A, recuerda la policía, se castiga en Nueva Zelanda con cadena perpetua. El detective sargento Colin Parmenter, quien está a cargo del caso en el el departamento de Crimen Organizado de Auckland, explica que en el pasado ya se habían incautado algunas cantidades de la droga, pero este último decomiso "es obviamente una cantidad extremadamente grande de cocaína". Indica que el peso promedio de los decomisos previos de la droga era 250 gramos, mientras que este último fue de 35 kilos. La jefa de la unidad de Crimen Organizado, Virginia Le Bas, le dijo a la agencia AFP que continúan las investigaciones para tratar de establecer cuál era el destino final de la droga. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/mundo/bbc-mundo/2016/07/1433-687381-9-bbc-el-caballo-de-diamantes-donde-la-policia-de-nueva-zelanda-encontro-la-mayor.shtml
  4. 15 de mayo del 2016 / 12:25 Hrs Jefe de la Policía de Perú es capturado con 109 kilos de cocaína Se trata del jefe policial de la comisaría de Nuevo Chimbote, en el norte del país incaíco, quien fue capturado transportando una camioneta con la droga El jefe policial de la comisaría de Nuevo Chimbote, en la región Ancash en el norte de Perú, fue capturado cuando transportaba en una camioneta 109 kilos de clorhidrato de cocaína, informó este domingo la emisora RPP. El comandante de la policía Freddy Tuesta fue detenido la noche del sábado con la droga por un grupo especial de lucha antinarcóticos. Tuesta estaba acompañado de dos narcotraficantes y se dirigían a un balneario conocido como Tortugas. El clorhidrato de cocaína iba escondido en nueve maletas. El objetivo era llevar la droga al balneario para luego sacarla vía marítima, según el coronel Miguel Acuña, jefe de la División policial de Chimbote, citado por RPP. En Perú se mueven al año unos 8.500 millones de dólares provenientes del narcotráfico, según la Procuraduría antidrogas. En 2014 Perú redujo en 14% sus cultivos de hoja de coca, de 49.800 a 42.900 hectáreas, respecto al año anterior, según un informe de la ONU divulgado en julio y que ubica a este país como el segundo mayor productor mundial después de Colombia. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/mundo/2016/05/678-680831-9-jefe-de-la-policia-de-peru-es-capturado-con-109-kilos-de-cocaina.shtml
  5. 23.03.2016 Frugelés con cocaína, la nueva denuncia que afecta al Sename Luego del hallazgo de dulces con cocaína en manos de un profesor que impartía clases dentro de un hogar del Sename en Limache, los dardos vuelven a apuntar a la institución, constantemente cuestionada por sus irregularidades. Por [email protected] @biobio 56 años tiene el profesor de cine, que hasta el día de ayer se desempeñaba en el Centro de Reinserción de Menores “Lihuén” de Limache, perteneciente al Servicio Nacional de Menores (Sename). Este martes, el docente fue detenido por personal del OS-7 de Carabineros tras ser acusado de impregnar con cocaína líquida 32 gomitas azucaradas de las golosinas “Frugelé”. En el mismo operativo le fueron incautadas otras drogas prohibidas en Chile y avaluadas en 10 millones de pesos. Las interrogantes apuntan al destino final de los caramelos alterados, existiendo la posibilidad de que fueran a comercializarse al interior del Sename. Ante lo ocurrido, el director regional de la institución, Esteban Elórtegui, manifestó su “más enérgico rechazo a estas situaciones. En Sename no hay espacio para estas irregularidades. Hemos procedido como corresponde, instaurando los sumarios correspondientes y desvinculando al funcionario implicado”. Asimismo, agregó que “Los procesos de selección no son infalibles”, tras ser cuestionado por los casos de abusos destapados en el último tiempo al interior de los hogares dependientes del Servicio Nacional de Menores. El hecho se suma a una gruesa lista de maltratos infantiles denunciados desde hace ya varios años contra el organismo. En 2013 los casos de abuso sexual y drogas dentro del Sename -por parte de otros niños, de familiares, terceros o incluso de algunos integrantes de los hogares, según la abogada Paulina Gómez- obligó a la institución a intervenir siete centros y cerrar otros cuatro. En 2014, la muerte de una niña de dos años de edad al interior del Hogar “Noche de Paz” en Viña del Mar, destapó una serie de denuncias de maltrato realizadas por padres candidatos a adopción, quienes reportaron agresiones físicas contra dos menores -uno de ellos con fractura de cráneo- del hogar “Nazaret” en Copiapó. Recientemente se conoció, además, la censura por parte del Sename contra revista Paula para evitar la publicación del reportaje “Las residencias de las madres adolescentes” el que, tras una investigación de tres meses, daba cuenta de irregularidades y maltratos dentro de la casa que acoge a niñas menores de 18 años embarazadas en estado de vulnerabilidad. En varias oportunidades, la Corte Suprema le ha exigido a la institución contar con personal capacitado para supervisar a los hogares a los que son derivados los niños y niñas desde los tribunales de Justicia. Por su parte, el Sename acusa falta de financiamiento para garantizar la protección de los menores bajo su cuidado. Mientras las autoridades continúan evadiendo y designando las responsabilidades, cabe preguntarse qué es entonces más dañino para los menores del Sename, si las condiciones de marginalidad que los vulnera o la negligencia de un Estado que, lejos de revertir el círculo de la violencia, naturaliza una vida de riesgos. Fuente: http://www.eldesconcierto.cl/pais-desconcertado/2016/03/23/frugeles-con-cocaina-la-nueva-denuncia-que-afecta-al-sename/
  6. Detienen a sobrinos de primera dama de Venezuela por drogas Efraí­n Campos y Francisco Flores fueron aprehendidos en Haití. Ambos viajaban con pasaportes diplomáticos pero no cuentan con inmunidad. Dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, fueron arrestados en Haití­ bajo cargos de tratar de traficar 800 kilogramos de cocaí­na a Estados Unidos, señalaron el miércoles dos personas familiarizadas con el caso. Los dos arrestados, identificados como Efraí­n Campos y Francisco Flores, fueron detenidos la noche del martes cuando llegaron en un avión privado a Puerto Prí­ncipe, capital de Haití­, dijo Michael Vigil, ex director de operaciones internacionales de la DEA, quien fue informado por autoridades federales sobre la operación encubierta. Vigil dijo que Campos aseguró ser el hijo de Flores e hijastro del presidente Nicolás Maduro. Ambos viajaban con pasaportes diplomáticos pero no cuentan con inmunidad. No quedó esclarecido si los acusados siguen en Haití­. Otra persona con conocimiento del caso, y que solicitó anonimato, comentó que los dos serán instruidos de cargos el jueves en Nueva York. Flores es una de las integrantes más poderosas del gobierno revolucionario de Venezuela y es una presencia constante al lado de Maduro. Ambos han estado juntos desde la década de 1990, cuando Flores fungió como abogado de Hugo Chávez, en ese entonces en prisión, y Maduro era uno de los muchos activistas de izquierda atraí­dos hacia el carismático oficial del ejército que fue arrestado en 1992 por un intento de golpe de Estado. Tanto el ministerio de comunicación como la cancillerí­a de Venezuela se negaron a comentar sobre el reporte y aseguraron no tener información sobre el incidente. Maduro y Flores viajaron esta semana a Arabia Saudí­ para asistir a una cumbre de lí­deres de Sudamérica y Medio Oriente. Se esperaba que Maduro hablara ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el jueves, durante una sesión especial que convocó en Ginebra. www.latercera.com
  7. Buses de hinchas de Colombia traían más de 500 kilos de cocaína a Chile La Policía Nacional de ese país informó que "capturó en flagrancia a los conductores de dos buses", los que quedaron detenidos en su país. Los fanáticos tuvieron que buscar otro transporte para seguir el viaje a Santiago para el partido por las eliminatorias. La policía de Colombia incautó este lunes media tonelada de cocaína escondida en el piso de dos buses que traían seguidores de la selección de fútbol a Santiago, donde el equipo cafetero jugará frente a Chile un partido por las clasificatorias para el Mundial de Rusia el próximo jueves 12 de noviembre. La Policía Nacional de ese país dijo en un comunicado que "capturó en flagrancia a los conductores de dos buses de servicio público, quienes transportaban 575 kilogramos de cocaína y bazuco (pasta base), encaletados en dos compartimentos adecuados en el piso y debajo de las sillas de cada automotor". Los vehículos salieron de Cali, tercera ciudad de Colombia, y fueron interceptados en un control policial en Taminango, en el departamento de Nariño (fronterizo con Perú). Los seguidores de la tricolor tuvieron que buscar otro transporte para continuar el viaje. Los paquetes de droga "tenían como marca una herradura, que correspondería al símbolo que usa la estructura narcotraficante que quería poner el alijo en Chile", agregó el texto. Los dos detenidos pasaron a disposición de la Fiscalía de Pasto (capital de Nariño), que los investigará si los imputa por fabricación, tráfico o porte de estupefacientes, agregó el comunicado. Colombia es el principal productor mundial de hoja de coca, principal insumo de la cocaína. Según el más reciente informe de Naciones Unidas, el país exportó unas 442 toneladas de esa droga en 2014, 52% más que el año anterior. www.latercera.com
  8. ¡Encuentran marihuana y cocaína en las pipas de William Shakespeare! Un grupo de especialistas analizó algunas pertenencias personales del escritor, encontrando muestras de ambas sustancias en ellas.  Mundo10 de agosto, 2015 Autor: El Dínamo Snoop Dogg, Kurt Cobain, Bob Dylan, The Beatles, entre otros. El consumo de drogas siempre parece haber estado presente en el ambiente artístico, pero un nuevo antecedente lleva esta realidad 400 años atrás. Esto porque un grupo de investigadores sudafricanos afirman haber encontrado restos de cannabis, nicotina y cocaína, en las pipas utilizadas por el escritor inglés William Shakespeare. La investigación, publicada en el South African Journal of Science por Francis Thackeray, director del Instituto de Evolución Humana de Johannesburgo, explica que las sustancias fueron encontradas en cuatro pipas halladas en el jardín de Shakespeare en su casa de Stratfort-upon-Avon, de las cuales dos contenían también cocaína. Los investigadores señalaron que fumar estas sustancia era algo común en la Inglaterra Isabelina, donde eran consideradas una variación del tabaco. Además, los autores del estudio afirman que esto todavía no confirma que el escritor las haya consumido, aunque de ser así, según la opinión de éstos, él habría optado por la marihuana debido a los efectos nocivos de la cocaína. Fuente: http://www.eldinamo.cl/mundo/2015/08/10/encuentran-marihuana-y-cocaina-en-las-pipas-de-william-shakespeare/
×