Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'Vicente Sabatini'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 11 results

  1. CANAL 13 COMIENZA GRABACIONES DE SU NUEVA VESPERTINA DIRIGIDA POR VICENTE SABATINI Hoy se iniciaron las grabaciones de la próxima teleserie vespertina, coproducida por Canal 13 y AGTV, dirigida por Vicente Sabatini, y que cuenta con las actuaciones de Tamara Acosta, Cristián Campos, Catalina Guerra, Matías Assler y Daniela Ramírez. La producción aborda la historia de Dafne (Daniela Ramírez) y Rafael (Matías Assler), quienes se conocen y se enamoran perdidamente pero no podrán estar juntos porque ambos son hijos de Fernando Catalán (Cristián Campos). Al morir Fernando, se destapa el gran secreto: tenía dos familias y ambas, son dueñas del 50% da las Panaderías Catalán. El director de esta nueva ficción Vicente Sabatini declara: “Estoy muy entusiasmado, espero entregarle innovación y renovación al público de Canal 13, ofrecerles una historia llena de emoción para volver a reencantarnos con las historias de amor potentes de las 20 horas. La teleserie es un género inmortal creo yo. Es un espacio muy importante para conversar de cosas que son trascendentes, historias que son muy cotidianas, pero que hablan de cosas que a la gente le importa”. Agrega que esta teleserie tendrá “historias de amor muy potentes y con mucho encanto”. A los protagonistas se suman: Fernando Kliche, Loreto Aravena, Álvaro Espinoza, Josefina Montané, Ximena Rivas, José Soza, Renato Münster, Alessandra Guerzoni, Antonio Campos, Javiera Mendoza, Gabriel Urzúa, Francisco Dañobeitía, Juan Gálvez, Lucas Mosquera, Pepi Velasco, Natalia Aragonese y Erlande Augustin. Fuente: https://www.teleserieschilenas.cl/2019/05/hoy-comenzaron-las.html?spref=tw (TeleseriesChilenas.cl)
  2. Claudia Di Girolamo después del miedo Fue encañonada en la puerta de su casa y se cambió. TVN no le renovó contrato y ahora piensa en enseñar. Acaba de cumplir 60 años y ya proyecta su relación puertas afuera con el director de TV Vicente Sabatini: "Cuando me vine sola a este departamento le dije, 'vamos a ser tan felices acá"'. Claudia di Girolamo tiene un nuevo escenario para su intimidad; uno más luminoso y amplio que el anterior. Es una casa nueva, una donde vive sola -por primera vez en décadas- y a la que llegó movilizada por el miedo que sintió cuando pensó que la iban a matar. Fue a las 10:10 de la mañana del sábado 9 de julio, cuando salía en su camioneta desde su casa del sector Jardín del Este, en Vitacura, que sintió el frío cañón de un revolver en la frente: -Pensé 'este cabro chico me puede pegar un balazo'-recuerda sentada en medio del living de su nuevo hogar-. No sentí miedo a la muerte, sentí miedo a morir así, sin poder defenderme, estando tan expuesta. Eso lo encontré injusto, me dio rabia, porque me hubiera gustado poder defenderme como la primera vez, en el otro portonazo, del año anterior (2015), cuando la pelié a patadas y combos. Me aforraron con algo muy duro en la mano y me dejaron sangrando, pero no solté la mochila, y me puse a gritar. Me pude defender. Miedo no me dio. Ahora, sí tuve miedo, pero a morir sin sentido, por un absurdo, no dando la vida por algo valioso como luchar por la democracia, por defender a un hijo, o habiendo sentido que se cumplió un sentido en el trabajo, en la crianza. No sé. Creo que eso alivia el momento final. Desde esa mañana de julio, Claudia empezó a acelerar una decisión que llevaba años postergando: dejar la casa donde había llegado hacía casi 30 años junto a sus tres hijos entonces pequeños -Rafaella, Antonio y Pedro-, y donde solo habitaban ella y su hijo menor. Pedro ya buscaba su departamento propio y ella decidió encontrar un lugar para vivir esta nueva etapa: -Tenía la meta. Sabía que cuando se fueran los niños ya no tenía mucho sentido terminar en esa casa. Era un gasto inútil, con muchas cosas que yo no necesitaba: ni jardín ni piscina. Vivía la casa muy sola, entonces, era mejor tener un lugar más pequeño y vivirlo como a mí me gustaba: con lectura, con series, otro tipo de cosas, y no asustada como vivía al final ahí, con tanto malo dando vueltas. No se puso bonito el barrio, sino todo lo contrario: se atrincheró. Mucha desconfianza, mucho portón, mucho cerco electrificado, y mucho segundo piso construido buscando las vistas que ya no se tenían. Entonces, yo me sentía muy expuesta también. Claudia, desde fines del año pasado, ya no vive tras un portón ni resguardada por las hiedras que crecían tras él. Hoy está instalada en el séptimo piso de un edificio antiguo de Providencia. Desde su balcón a la calle, la vista se le pierde en el follaje de los árboles que tejen un césped virtual a sus pies, y dentro del departamento, que remodeló los últimos meses de 2016, la luz invade a raudales por los amplios ventanales que dominan el espacio. No hay muebles altos. De hecho, en la sala principal apenas hay un gran mesón y sus sillas de madera, que unen los espacios abiertos de cocina y living, un librero empotrado en un muro y muebles de estilo restaurados, que ponen notas de color en el moderno minimalismo del lugar. -Es un espacio que hice pensando en dónde yo quería morir, prácticamente. Dónde yo quería terminar. Es un espacio pequeño, luminoso, y con los restos de la casa que tenía allá -describe, sentada frente al gran mesón. "Fui desechada" El último mes de 2016 no fue fácil para la actriz. Había recién llegado a este nuevo departamento, se había desecho de buena parte de sus muebles, dándoselos a su hijos, repartiendo sus plantas entre este nuevo lugar y su casa de Tunquén, cuando fue llamada a una reunión en su casa televisiva más emblemática, Televisión Nacional: -Me dijeron que habían proyectos, pero que no había ni un personaje para mí -dice sobre su no renovación de contrato con el canal-. Me sentí desechada, pensé que era por un tema de edad, pero luego pensé que eso hablaría muy mal de un canal público que en su proyecto de vida tiene la obligación de ser pluralista, diverso. -¿Fue sorpresivo? -No, la verdad. Lo veía venir. Por ciertas situaciones no de mala onda ni nada, sino ciertas situaciones, comentarios, etcétera, donde yo dije "voy caminando directamente hacia la puerta". Había proyectos y nunca se acercaban a mí, entonces se empieza a desgastar todo, y era evidente que iban a esperar a que mi contrato se venciera y luego no lo iban a renovar. -Usted volvió a TVN por la teleserie "Matriarcas" (2015). ¿Cómo lo pasó ahí? -¡Pésimo! -lanza alzando la voz-. Qué bueno poder decirlo ahora, libremente. -¿Por qué? ¿No conoció antes el proyecto (una disparatada historia sobre 30 niños concebidos a partir de un único donante de semen)? -Sí, sí lo conocí. Me llamó la Vero Saquel (productora) y me lo contó con tanto entusiasmo que era imposible no contagiarse. Pero bueno, ahí operó la capacidad de uno de querer creer. Me gustó que era una abuela, que tenía 30 nietos y eso, pensaba yo, era una oportunidad de hablar de las distintas madres, de la decisión de ser madre, más que soltera, madre sola. De eso me enamoré, pero bueno, también me desilusioné mucho después. La historia no creció, y no quiero ni pensar lo difícil que debe ser escribir una teleserie, pero yo empecé a pasarlo mal, muy mal, empecé a adelgazar. Al mismo tiempo estaba haciendo "La tempestad" en teatro, entonces, me levantaba a las 5:00 a estudiar las escenas de la teleserie, grababa todo el día, y cuando llegaba al teatro borraba mentalmente el día en el canal. Decía 'qué rico estar acá'. Me tomaba mi café, me fumaba mi cigarro y me olvidaba del día de grabación. Pero al final de ese año, cuando me miré al espejo, con ocho kilos menos y los pantalones que se caían solos, pensé que no estaba siendo muy feliz. -"Matriarcas" no tuvo éxito y además el canal enfrentó centenares de despidos ese año. ¿Cómo lo vivió usted? -Creo que el rating fue absolutamente justificado. Y claro que fue muy complicado, fue un período muy difícil. Era bien estresante ver que personas que estaban haciendo el boom (ese micrófono peludo) en la mañana, en la tarde ya no estaban ahí. Tenían que irse así (chista los dedos). Era bien fuerte ver el desangre del canal. -¿Tuvo que ver en su salida el que hubieran despedido a su pareja, Vicente Sabatini, meses antes? -Lo pensé, pero sería tan ridículo. Yo nunca sentí que estuviera ahí por él. Entonces no, no creo que haya sido por eso. Además, no es entendible desde ningún punto de vista que a Vicente lo hayan echado de Televisión Nacional de Chile, donde había regresado hacía solo 6 meses, donde tenía muchos proyectos y siendo, además, una persona que evidentemente tiene un rol significativo en la historia de la televisión chilena, sobre todo en el discurso fundamental de Televisión Nacional de Chile desde la vuelta a la democracia. Cuando Claudia habla con vehemencia su voz resuena en todo el espacio a su alrededor. Pareciera que este nuevo departamento, además, tiene la acústica precisa para que sea habitado por un actor. -¿Sintió miedo a la cesantía? -O sea, en la familia actoral de donde yo vengo, la cesantía es abismante hoy día por la falta de proyectos, por la pobreza de proyectos. El único motorcito es el Mega, pero en Mega yo creo que no cabe ni una aguja, está lleno de proyectos y eso es una exquisitez, porque hay muchas personas que tuvieron acceso a ese trabajo: camarógrafos, cablistas, asistentes, escritores y actores. Pero del resto, no hay mucho para dónde mirar. Entonces, estoy cesante de la televisión, es verdad, pero no tengo que tenerle miedo. No tengo miedo a la cesantía porque eso hace que mi cabeza empiece a crear y busque opciones dentro del oficio. El próximo 21 de junio, Claudia cerrará las presentaciones de "Conejo blanco, conejo rojo", una innovadora propuesta teatral que pone en escena a actores de renombre, por una única función, a enfrentarse a un texto que no conocen. En las primeras presentaciones estuvieron Alfredo Castro y Paz Bascuñán. Luego, en julio, la actriz protagonizará una versión del clásico norteamericano "El zoológico de cristal". Pero, más allá del teatro, Claudia está entusiasmada con crear una escuela para actores recién egresados donde compartir sus casi 40 años de experiencia en televisión. -Las teleseries ya no son 40 actores, donde podías tener mucha diversidad; desde las historias de los personajes secundarios y desde lo estético. Trabajar con jóvenes permite cambiar el paradigma, abrir el abanico físico a lo que ocurre en la calle hoy. Mi ambición es, con un proyecto así, ayudar a acabar con la discriminación. Que una niña morena, de un metro 50 y talentosa también pueda soñar con la televisión. Ni perdón ni olvido Esta no es la primera vez que Claudia di Girolamo está lejos de la televisión. Ya en 2005 la actriz decidió hacer una pausa en su carrera y partió a Barcelona para estudiar dramaturgia y dirección. Viajó junto a Vicente Sabatini, su compañero de vida hace 20 años ya. Claudia cuenta que él -actualmente encargado de ficción para la productora Boomerang- fue su partner en la preparación de este departamento, donde pasaron Navidad junto a sus padres y sus nietos. Él la acompañó en la elección de pisos y ventanas, y en la decisión de qué muebles de su antigua casa conservar. -Cuando estábamos en eso, yo siempre decía 'vamos a ser tan felices en este lugar, espérate no más'. Entonces, en un futuro pienso que vamos a vivir acá -¿No están viviendo juntos? -No, pero es un lugar que cuando me decidí a tener lo pensé con él, algún día, eventualmente, llegará el día. Sobre su relación puertas afuera, declara: -Cuando nos juntamos, nunca fue nuestra idea formar una familia de ahí para adelante con todos, no. Eran sus hijos, mis hijos y nosotros, pero respetando siempre el ámbito familiar de cada uno. Me parece que eso es un espacio fundamental, sobre todo para los niños. Además, a mí me gusta pololear, sí, me gusta mucho, pero como uno está envejeciendo inevitablemente vas a necesitar a otra persona al lado, igual. Por último para reírse juntos del otro o con el otro también. Es lo que veo en mis padres, entonces es muy entretenido para mí. Pero, por ahora no, porque hay etapas que cumplir. Piensa que Vicente vive con sus hijos aún. Claudia dice tener un gran referente en su madre de 95 años y su padre de 87, y no solo en el tipo de relación que mantienen. También en su incansable empuje por crear. -Yo acabo de cumplir 60 años y no ha tenido ningún significado especial. Ningún año, en realidad. Siempre hago lo mismo, salir a comer con Vicente. Ahora también me invitó la Rafa (Rafaella, su hija). Me da lo mismo, así como me da lo mismo el Año Nuevo. No soy de esas personas que piensa: cumplí 60 años y ahora empieza algo nuevo para mí. Y eso tiene que ver con el mundo del que yo vengo, viendo a mis padres, a mi abuelo el nono, que trabajan sin parar hasta el ultimo día. Miro a mi padre a sus casi 90 años recorriendo Chile, andando en micro, de cabeza muy joven y arriesgada... Entonces es imposible que yo pueda ser una persona programada, en términos de edad mucho menos. Claudia, instalada en este nuevo lugar, con los proyectos laborales y personales a mil, sí recuerda haberse sentido vieja y cansada alguna vez: -A los 15 años yo me sentía de 60 muchas veces, y hoy día me siento de 15 muchas veces -ríe-. Yo me acuerdo de a los 15 o 17 años haberme sentido de alguna manera gastada, cansada, sin explicación, además... Estaba la lucha por la democracia, salir a apedrear, salir a protestar, y un dolor de huesos tremendo, que probablemente tenía que ver con el crecimiento, pero que yo sentía muy profundo... Pero entonces sí me sentí añosa siendo muy joven. Hoy no. -¿Cómo se siente a los 60? -Me siento súper bien, feliz y como en un estado de renovación, porque con todo lo que me pasó el año pasado, con todo ese miedo, casi como que la cabeza sola empieza a reaccionar para no paralizarse. Creo que ni vale la pena detenerse en situaciones así de complejas, ni en las personas que las provocaron... Entonces, Claudia detiene su relato y decide lanzar una frase digna de final de capítulo de teleserie. De esas que te dejan enganchado para el que vendrá: -Eso sí, yo no perdono. No perdono ni olvido, no está en mí el don del perdón. -¿Y a quién no perdona? -Eso es muy personal.
  3. A 25 AÑOS DE LA MUERTE DE LA CREADORA DEL ÁREA DRAMÁTICA DE TVN El director Vicente Sabatini junto a Sonia Fuchs Hoy 7 de febrero es el aniversario número 25 de la muerte de la fundadora del área dramática de Televisión Nacional de Chile Sonia Gisela Füchs Klein, es el nombre de la creadora del área dramática de TVN, reconocida en los medios como la mujer de hierro de las teleseries ochenteras. Actriz y productora de profesión, formada en la Pontificia Universidad Católica de Chile. A comienzos de 1970, fue estuvo a cargo de la Vicerrectoría de la Escuela de las Artes de la Comunicación (E.A.C) y lideró el centro de estudios CENECA, un grupo de profesionales que habían formado la E.A.C, que buscaban integrar diversas disciplinas de comunicación a la televisión. Además estuvo ligada a tres grandes productoras de televisión; CNTV, Canal 13 y PROTAB. En 1981, tras el éxito comercial de la naciente área dramática de Canal 13 con la telenovela ''La madrastra'', Televisión Nacional contacta a la experimentada Sonia Füchs y le ofrece crear el departamento ficción. Es así como en 1981 funda el área dramática de Televisión Nacional de Chile, creando y experimentando diversos géneros televisivos. Entre sus primeros e importantes logros, fue la contratación de dos importantes directores, el chileno radicado en EE.UU, Claudio Guzmán, director de ''Mi bella genio'' y ''La novicia voladora'', y el director brasileño, Herval Rossano, director de ''La esclava Isaura''. Durante su gestión como directora ejecutiva del área, Füchs enfrentó las censuras de sus telenovelas, los vetos a sus actores y a una estricta supervisión del régimen militar de Augusto Pinochet a sus producciones en TVN. Tras este suceso, convocó la asesoría del guionista brasiñero, Lauro Cesar Muniz, con el fin de dirigir seminarios a jóvenes guionistas para sus nuevas telenovelas. A partir de la miniserie ''Teresa de los Andes'' (1989), se formó una potencia creadora y capacidad innovadora de la explosiva dupla Füchs-Sabatini que removió la industria audiovisual. La última gran gestión de Sonia Füchs en TVN, fue la adquisición de consagrados rostros del área dramática de Canal 13, en el caso de la aclamada Jael Ünger, el retorno de Luis Alarcón y Bastián Bodenhöfer, y el debut de Claudia Di Girolamo en el canal estatal. Reconocida por preferir la presencia de actores universitarios en su área, y así como también tener una intachable presencia y rigurosidad a la hora de enfrentar una producción. Sonia Füchs fue una líder referente para quienes fueran sus alumnos en la UC, Ricardo Vicuña y Vicente Sabatini. Además de darle una oportunidad a Jorge Marchant Lazcano, Cecilia Stöltze y María Eugenia Rencoret en televisión. La productora falleció en un accidente aéreo el 7 de febrero de 1991 en Pucón, Región de la Araucanía, tras las grabaciones de la telenovela Volver a empezar —en pleno comienzo de la democracia y la libertad de contenidos que tanto esperaba—
  4. Boomerang TV crea área de ficción con Vicente Sabatini y Cecilia Stoltze La filial chilena de la destacada productora española anunció la creación de una división de ficción, de esta manera la empresa sumó al director Vicente Sabatini como productor ejecutivo y a Cecilia Stoltze en el cargo de productora general de esta nueva área. Ambos profesionales de reconocida trayectoria en la televisión nacional pondrán en marcha esta nueva línea de negocio que impulsará una innovadora fórmula de producción de ficción, con el sello de Boomerang TV y dirigida al público chileno. A través de un comunicado de la compañía, Andrés Canale, director general de Boomerang TV Chile, aseguró estar muy ilusionado con la creación de la división de ficción ya que “supone un reto muy desafiante” y está encantado de “contar con dos profesionales de la talla de Vicente Sabatini y María Cecilia Stoltze sean los encargados de poner en marcha las líneas de producción para generar una nueva manera de afrontar la ficción en Chile”.
  5. ¿Cuál de estos reconocidos directores de teleseries te gusta más, consideras más completo o es más de tu agrado? ¿ Con quién trabajarías, de llegar a escribir alguna producción?
  6. Quién te vio y quién TV: LUZ JIMÉNEZ MÁS VIGENTE QUE NUNCA Los últimos años de la década de los 70 y los primeros de los 80 fueron intensos para Luz Jiménez. Tiempo después de terminar sus estudios en la Universidad Católica, la actriz inició una gira global con la obra "Tres Marías y una Rosa", que la llevó a recorrer Europa y Norteamérica por más de tres meses. El éxito del montaje y los reconocimientos a su sentida interpretación determinaron su debut en la pantalla abierta con la teleserie "Villa Los Aromos" (TVN, 1981). Desde entonces inició una prodigiosa carrera en la señal pública por casi tres décadas. En 1988 dio un salto a los personajes protagónicos con su rol de Kiki Blanche en "Bellas y audaces", una carismática mujer que tenía un pasado como vedette del Bim Bam Bum. "Esa fue una maravillosa aventura", recuerda y agrega: "Hacer un personaje siempre es un juego y un riesgo; es vivir otra vida por mucho tiempo". También no duda en reconocer cuál fue su mejor período televisivo: el de fines de los 90 cuando integró el elenco de todas las teleseries dirigidas por Vicente Sabatini en el canal estatal. "La fiera", "Pampa Ilusión" y "El circo de las Montini" son parte de ese emotivo recuerdo. "Fue una época de oro, sin ninguna duda. Eran buenas historias, que se preocupaban de mostrar Chile y su realidad". Durante los últimos años, Luz Jiménez ha participado en ficciones como "Las 2 Carolinas" y "Zamudio". También tuvo un rol en la cinta "La danza de la realidad", de Alejandro Jodorowsky. Actualmente está en pantalla con la repetición de "Romané" y también integra el elenco de la obra "El otro", un montaje duro y reflexivo que cuenta la historia de algunos pacientes del Hospital Psiquiátrico de Putaendo. Las funciones se realizan a las 21:30 horas en el Espacio de Creación Infante 1415. -¿Hay algún personaje al que recuerde con un cariño especial? "El de Chiloé (Mirta Jaramillo, 'La fiera') ha estado siempre en mi corazón. Esa mujer que vendía papas a la orilla del mar y que esperaba que su marido llegara en el Caleuche. Para mí fue algo muy lindo. También recuerdo el de Mama Pasca en 'Romané'; fue un tiempo maravilloso". -¿Cómo evalúa la actual forma de hacer teleseries y las historias que se cuentan hoy? "Me quedo con las de antes, eso es todo lo que tengo que decir. Pero eran proyectos muy caros, porque había que transportar a muchas personas y muchos equipos. También veo las series de ahora, porque me encanta ver lo que están haciendo mis compañeros".
  7. Teletón distingue a Vicente Sabatini por su permanente colaboración con la Fundación El director de televisión ha contribuido en el desarrollo de diversos bloques del programa como el infantil, Estadio Nacional y como director general del programa entre 2011 y 2014. Un reconocimiento a su dilatada trayectoria como colaborador de Teletón, recibió el director de televisión, Vicente Sabatini, quien fue homenajeado en una cena de camaradería a la que asistieron el líder y fundador de Teletón, Mario Kreutzberger; el Presidente del Directorio, Humberto Chiang y la Directora Ejecutiva de la fundación, Ximena Casarejos, entre otras autoridades. En la ocasión, los representantes de Teletón destacaron el compromiso y aporte del director de televisión en la realización de diferentes bloques del programa entre los que destacaron el infantil; el show principal en el Estadio Nacional y la coordinación general de las 27 horas de amor entre 2011 y 2014. El Presidente del Directorio de Teletón, Humberto Chiang, le agradeció su contribución a esta gran obra en nombre de los equipos de trabajo y de los más de 28 mil niños , jóvenes y familias que se atienden en Teletón.
  8. Los cambios en el área dramática de TVN de cara al 2016 No ha sido un 2015 fácil para el canal estatal. La crisis que ya lleva más de dieciocho meses ubicándolo como el cuarto en sintonía no da tregua, por lo que en Bellavista 0990 ya se comienza a trabajar arduamente en lo que será el 2016. De hecho, los movimientos más grandes los está sufriendo el área dramática la que, pese a los esfuerzos con productos como “Matriarcas” y “La Poseída”, no ha logrado posicionarse como en años anteriores. Sigue leyendo AQUÍ.
  9. El descubrimiento de lo masculino en Teleseries Chilenas Por Víctor Carrasco Miranda El objetivo de esta ponencia es hablar de la forma en que se ha abordado "lo masculino" en las últimas teleseriesrealizadas en Televisión Nacional, algunas de ellas de mi autoría, todas dirigidas por Vicente Sabatini, quien en la práctica actúa como ca-autor del germen de las tramas, y de cómo esa noción de "lo masculino" ha sido articulada paulatinamente a partir de la experiencia concreta y no de un modelo previo. Las teleseries latinoamericanas han mostrado grandes personajes masculinos a través de su historia. "Nino", "Los Hermanos Coraje", "Rolando Rivas", "Roque Santeiro" son sólo algunos ejemplos. No podría asegurar con exactitud que dichos personajes desarrollaran una problematización en tomo a su masculinidad. Estos personajes simplemente "eran hombres", como nuestros padres o como los padres de nuestros padres lo fueron. El objetivo de esas historias, como tantas otras, no era cuestionar su masculinidad, sino más bien enfrentar a hombres y mujeres en situaciones determinadas, situaciones que se inscribían por lo demás en la estructura clásica del melodrama, dicho de manera muy simple "dos personas que se aman y que luchan contra las dificultades que les impiden estar juntos". A pesar de lo anterior las teleseries han sido tradicionalmente protagonizadas por mujeres, dirigidas principalmente a mujeres, en algunos casos escritas por mujeres, y casi siempre dirigidas por hombres. Vale decir: "un mundo femenino mirado desde la perspectiva de lo masculino". Los roles femeninos son los que llevan la historia. El peso de la acción dramática recae sobre ellos. Los hombres contribuyen a completar una trama que se cuenta desde "lo femenino tienen un papel activo y la mayoría de las veces son influenciados por un tercero muy poderoso, que casi siempre es una mujer,y que los convence de que la sufriente protagonista es una mala persona, guiada por intereses mezquinos que nada tienen que ver con el amor verdadero. Difícilmente la empatía del público podría estar con el personaje masculino; un personaje cuya fuerza está emplazada débilmente. No es precisamente a los hombres de las teleseries a quienes les pasan las cosas, más bien las padecen y tienen poca capacidad de decisión y reacción. En este contexto, si algo que hay que agradecer a las teleseries brasileñas es que modificaron el esquema del melodrama tradicional al agregarle contenido social a las historias. Los personajes masculinos dejaron, entonces,de ser sólo "amantes", definidos en tomo al éxito o el fracaso de su unión amorosa, y pasaron a formar parte de un sistema social que complejizó las historias y obligó, por tanto, a guionistas, realizadores y actores "a mirarla realidad". En Chile, este proceso comenzó hace apenas diez años y ha rendido importantes frutos. En primer lugar, las teleseries comenzaron a descentralizarse: ya no es exclusivamente Santiago el lugar de acción,sino que la incorporación de la provincia obligó a investigar sobre ese mundo que se pretendía retratar, otorgando a las historias características propias,que involucran otros aspectos y conflictos como complemento al nudo central amoroso clásico que según productores y directores nunca puede faltar. Es en este contexto de mayor apertura y complejidad de la trama cuando surge la necesidad de repensar los roles masculinos, confrontándolos con la realidad en la que están insertos. En lo que respecta a mi experiencia trabajando junto al director Vicente Sabatini, la reflexión en tomo a lo masculino surge como consecuencia del desgaste de los personajes en la situación amorosa clásica y de la supremacía absoluta de los caracteres femeninos a través del tiempo. Ya en "La Fiera", decidimos darle al personaje de Pedro Chamorro (Luis Alarcón) con características que lo hicieran reconocible, que lo identificaran con lo que popularmente se entiende como "masculino" (un hombre al que le gustan mucho las mujeres, económicamente exitoso, padre preocupado; es decir,un hombre que cumple: buen amante, proveedor y protector). Además de lo anterior, Chamorro estaba consciente de sus errores, especialmente en lo que dice relación con su familia, y sentía culpa frente a ellos. Ya no se trata, por tanto, del personaje masculino pasivo, que se deja llevar por la historia, sino que es capaz de responder a los cuestionamientos que le hace su ruja, La Fiera, en relación con su comportamiento como hombre en la historia familiar. Cabe señalar que la mujer de Chamorro tenía con él una mala relación debido a sus permanentes infidelidades, cuestión que él justifica y mantiene desde su condición de hombre. Durante la historia vemos como Pedro se vanagloria frente a su amigo de las muchas conquistas en materia amorosa y participamos de la relación que mantiene con su empleada de toda la vida, una clásica mujer sumisa y resignada, capaz de perdonarle todo y estar siempre junto a él, mujer que finalmente será la escogida, luego de que nuestro héroe supere el trance de haber sido engañado por otra mujer: la enamorada de su hijo. Chamorro por lo tanto fue capaz de identificar donde estaban sus sentimientos y sin experimentar un cambio muy sustantivo, consigue recomponer su vida privilegiando los afectos. Este cambio abre la posibilidad de un cuestionamiento del rol masculino clásico tanto en un sentido dramático como social. El hombre adquiere relieve y, lejos ya de su anterior carácter pasivo, se toma capaz de llevar el peso de la acción en la trama: consecuentemente, el espectador, que a su vez ha dejado de ser exclusivamente femenino, empieza a reconocerlo como un personaje con el que podría identificarse. Chamorro respondía al prototipo del "hombre que se hace a sí mismo", un hombre que surge desde su propio esfuerzo, que hace fortuna, escala socialmente a pesar de su escasa educación y que maneja poder, cuestión que lo hace muy atractivo para las mujeres. Un verdadero héroe para la clase media chilena, más aún si a lo anterior le sumamos que Chamorro se permite revisar su vida y hacer un mea culpa que lo conecta con sus afectos. La mutación que vienen experimentando los roles masculinos no sólo responde a la necesidad de fortalecerlos dramáticamente, sino que se inserta dentro de un cambio de paradigma en relación a lo masculino. Explorar y exponer el mundo afectivo de los hombres es hoy algo relativamente aceptado. Lo que antes habría sido considerado una debilidad o "falta de hombría" hoyes un rasgo de sensibilidad necesario para ser considerado un hombre completo. Esto permite entender el grado de aceptación que han tenido en el público estos hombres que se cuestionan. Años atrás un protagonista masculino jamás habría podido flaquear y desmoronarse frente a la audiencia. Hoy pueden hacerlo porque es socialmente aceptado. En el caso de "La Fiera (1999)" la forma que usamos para conectar a Chamorro con la realidad fue confrontar el perfil de nuestro personaje con el de "nuevos ricos" reales. Para lograrlo buscamos en el archivo de prensa de TVN todo el material que existía en relación a hombres que, ya sea por un golpe de suerte o por el trabajo de toda una vida, habían ascendido socialmente, completando de esa forma las trazas de un personaje que resultó ser muy reconocible y querido para la gente. Además de la evolución que ha experimentado respecto de su importancia para el desarrollo de la acción dramática, el personaje masculino se ve enfrentado a instancias nuevas que vienen a completar el discurso del melodrama tradicional. Una de ellas es la relación entre lo masculino y el poder. En "Pampa Ilusión (2001)" William Clark (Héctor Noguera) se niega a aceptar que su imperio está a punto de desaparecer, culpando de todo a su hijo. Manuel ha pasado una vida entera soportando el chantaje emocional de su padre, quien lo acusa de haber sido el causante de la muerte de su esposa. Supuestamente la madre de Manuel murió durante el parto, pero lo que en realidad pasó es que fue obligada a abandonar la oficina salitrera junto a su recién nacida hija, melliza de Manuel, la que volverá, y como una forma de ser aceptada por el misógino patriarca deberá adoptar una identidad masculina. De esa manera pretende demostrarle a su testarudo padre el valor de una mujer (Inés era médico), cuestión que Clark termina no aceptando. La actitud rígida de William provoca la muerte de Manuel, el que se ve enfrentado a una milicia mandada por su propio padre para sofocar el levantamiento de los trabajadores. William es sacado de la oficina sin haber reconocido ninguna de sus faltas, ante el repudio silencioso de los trabajadores. El guión fue planteado desde el comienzo como alegoría al poder dictatorial y todos los mecanismos que lo hacen posible. MisterClark gobernaba ejerciendo el terror, proyectando la figura de un padre castrador e implacable aún desde la cama donde se encontraba postrado hace décadas. El concepto del poder absoluto se vinculaba con lo económico, pero se sustentaba en una dependencia que trascendía lo material, inscribiéndose más bien en la idea del padre omnipotente. Fue muy difícil para esa comunidad organizarse y cuestionar su poder absoluto y sólo la inminencia del derrumbe de la estructura social y económica hicieron posible su derrocamiento. En "Pampa Ilusión", la historia queda abierta e inconclusa - tal como nuestra historia. La trama de la teleserie presentó una suerte de pugna entre "parecer hombre" y "ser hombre". Los personajes masculinos son los encargados, en esta ocasión, de mostrar la tensión entre lo público y lo privado. A través de la historia podemos apreciar la forma en que los hombres enfrentan la idea del poder en relación con sus afectos y convicciones más íntimas y, por lo tanto, la contradicción permanente a la que se ven expuestos. La forma de llegar a estos hombres fue la historia. Gracias a la ayuda de un grupo de asesores, todos ellos historiadores, fuimos construyendo un modelo que además se confrontó con los sobrevivientes de las oficinas salitreras. Curiosamente la gran mayoría de los entrevistados desmintieron los abusos que se cometieron durante la época salitrera, destacando una especie de pasado esplendoroso en el que fueron muy importantes y del que se enorgullecen profundamente. De las malas condiciones de vida y los abusos de poder: nada... Para los jerarcas que se enriquecieron a costa de su trabajo, sólo palabras de agradecimiento y admiración. Al terminar "Pampa Ilusión" nos dimos cuenta que la entrevista era un método muy valioso para enriquecer los personajes y contextualizar la historia que queremos contar. Dicho método fue fundamental para la escritura de "El Circo de Las Montini (2002)" y "Puertas Adentro (2003)". En "El Circo de las Montini" nuestra mirada se dirigió hacia los muchos circos que existen en Chile y que sobreviven con desigual suerte. Nos interesó particularmente uno en el que observamos como el poder estaba centrado en las mujeres, haciendo que los hombres vivieran una especie de gobierno en el exilio dentro del propio circo, brindando protección, pero lejos de la toma de decisiones, lo que los hacía estar disminuidos frente a sí mismos y a sus pares. En esta historia nos adentramos en el tema vrn SIDA logrando mostrar a un hombre heterosexual, casado padre una pequeña hija, integrante del elenco del circo, que veía cuestionada toda masculinidad a causa de la enfermedad y enfrentaba paralelamente todos los prejuicios a los que se ve expuesto una persona viviendo con vrn. El balance de esta experiencia fue extremadamente positivo puesto que además del buen rating obtenido y del premio "Shine Award", recibido en Los Angeles, Estados Unidos, logramos instalaren la discusión cotidiana de los hogares chilenos muchos aspectos de la enfermedad, en especial los que tienen que ver con el contagio, haciendo especial énfasis en el uso del condón como medio preventivo. En el siguiente trabajo, "Puertas adentro", la mirada esta vez se dirigió a la relación entre los personajes masculinos y la marginalidad. La idea fue visitar a los hombres abandonados por el sistema En esta oportunidad concertamos una serie de entrevistas con pobladores que nos hablaron de su experiencia de vida en una toma de terreno en Santiago, de sus expectativas y proyectos.Los personajes creados en el papel se enriquecieron notablemente y muchas veces se modificaron con estos testimonios de primera fuente. Fue muy importante escuchar a estos hombres que hablaron libremente y sin tapujos de sus problemas. En el caso del hombre golpeador, el personaje Luciano Barraza (Rodrigo Pérez) ,descubrimos que existía una relación muy compleja entre su comportamiento y su historia personal, pero también era importante su bajo nivel de productividad y la imposibilidad de salir de la situación marginal en la que se encontraba Así mismo era decisiva la dificultad de convivir con sus afectos y temores al no estar cumpliendo con su "función de hombre", entendiendo ésta básicamente como el rol de proveedor. La situación se toma mucho más difícil para él al verse obligado a enfrentar el rechazo de la comunidad y el abandono de su mujer, lo que finalmente termina por convencerlo de la necesidad de pedir ayuda. Esto, a raíz de la experiencia de otro hombre, que en circunstancias sociales muy distintas había vivido una experiencia similar y que lo insta a formar parte de un taller en el que cada uno hablará de su experiencia y, por lo tanto, asumirá en un proceso doloroso y complejo, las razones de su violento comportamiento. En este mismo mundo, nos propusimos insertara una pareja de homosexuales de más de cincuenta años, Efraín Gallegos (Luis Alarcón) y Humberto Cubillo (José Soza). Ellos, pese a mantener una relación estable, debieron enfrentar diversas crisis a raíz del miedo y , posteriormente, del rechazo de la mayor parte de la comunidad. Este mundo los construimos a partir delos testimonios entregados por parejas de homosexuales que no pertenecían a la toma, los que nos hablaron de sus temores y expectativas, sumados al testimonio de los pobladores, quienes se explayaron largamente ante la pregunta: ¿Cómo reaccionarían ustedes si se enteraran que en el campamento vive una pareja de homosexuales? La amplia gama de respuestas nos permitió armar un sistema en el que la pareja debía manejarse, la constante lucha entre lo que sentían y lo que el grupo les permitía expresar y como, ante el conocimiento público de su condición, debían actuar frente a la comunidad. "Puertas Adentro" significó para nosotros muchas satisfacciones, pero sin duda la más importante fue haber logrado acercarnos a la extrema pobreza y plasmarla en una teleserie, género que se maneja con códigos que están muy lejos de la estética marginal. La aceptación del público fue un buen aliciente para continuar la búsqueda. Finalmente, quisiera proponerla necesidad de la interacción entre un género como las teleseries, con profesionales que hayan investigado las problemáticas de la masculinidad; para fortalecer los temas contingentes ya descubiertos y profundizar la mirada. En este contexto, es fundamental no sólo mostrar situaciones relacionadas con "lo masculino", sino ahondar tanto en su tratamiento dramático como en su alcance social, para producir así una discusión amplia, tratando de aportar la mayor cantidad posible de elementos a los telespectadores. Fuente: Memoria chilena (
  10. El primer mes de Sabatini en TVN En tanto negocia un presupuesto que le permita poder retomar historias con "identidad nacional", comenzó con la reestructuración que ya suma despidos. Una reunión general con toda el área dramática Una reunión general con toda el área dramática. Una semanal con la gerenta general, Alicia Hidalgo, y dos o tres veces por semana con los productores ejecutivos Verónica Saquel y Rodrigo Sepúlveda. En sus primeros 24 días de regreso en TVN, Vicente Sabatini se ha dedicado a dar a conocer sus planes para tratar de levantar la alicaída franja de las teleseries vespertinas ("Matriarcas" consigue 7 puntos promedio de rating) y a negociar el presupuesto que necesita para ejecutar ese plan. El lunes 3 de agosto, el director de exitosas teleseries como "Iorana" (1998) y "Los Pincheira" (2004) volvió al canal de donde salió en 2009, cuando sus diferencias con Daniel Fernández, director ejecutivo de TVN en esa época, terminaron por decidir su alejamiento de la empresa en donde era director de programación y había trabajado por más de 25 años. En el intertanto, probó suerte en CHV con "Manuel Rodríguez" (2010) y "La Doña" (2011), pero los números no lo acompañaron. Según ha dicho, esos bajos resultados se debieron a que nunca tuvo "la autonomía" para hacer su trabajo. Como sea, después de seis años está de vuelta en la estación en la que fue más exitoso. "Aunque no queda mucha gente de producción con la que él trabajó —la mayoría se fue con Quena Rencoret al Mega—, los primeros días todos lo saludaban como alguien cercano", cuentan en TVN, en donde el director se encontró laboralmente con su pareja, Claudia di Girolamo, y con amigos como Juan Falcón, ambos del elenco de "Matriarcas". Sus días de 9 a 19 horas Los días de Sabatini comienzan a las 9 de la mañana y terminan pasadas las 19. Muchas de esas horas las pasa en su oficina, ubicada entre las de Verónica Saquel, productora ejecutiva de las teleseries vespertinas y responsable de "Matriarcas", y Rodrigo Sepúlveda, a cargo de las producciones nocturnas, y al frente de "La poseída". Con ellos se reúne habitualmente para ver el funcionamiento del área y proyectos. Además, le toca conversar con Eduardo Alegría, el nuevo gerente de producción, que trabajó em el área dramática junto a Sabatini y en los realities del canal. "Se conocen mucho y se llevan bien, eso es bueno porque tienen que negociar", dice un ex ejecutivo de la estación. También se ha juntado formal e informalmente con la directora ejecutiva de TVN, Carmen Gloria López. "Una de las cosas que pidió Vicente cuando llegó fue un presupuesto razonable para poder sacar un proyecto que pueda ser competitivo y tener un buen equipo", dice la misma persona. "El mandato que tiene es revertir lo más rápido posible la mala situación del área dramática", confirma un empleado del canal. Y eso, de alguna manera, el mismo Sabatini lo dejó claro en la primera reunión ampliada que tuvo la semana pasada con los integrantes del área, incluidos los actores, en el auditorio del canal. En esa instancia, dijo que estaba contento de haber vuelto, que estaba tomándose un tiempo para evaluar la situación, que se enfocará en las vespertinas, que lo que busca es recuperar la mística del área dramática y que se cuenten historias "masivas, pero con identidad nacional, donde se reflejen los chilenos en todas sus facetas. Dijo que él le había hablado a Chile de norte a sur y que ese sello sigue siendo un símbolo de TVN", relata un asistente. Ahora, más allá de sus intenciones, que dentro del área las califican de "buenas", su llegada despertó los rumores de posibles despidos que este miércoles comenzaron a concretarse: ese día se fueron una productora y una roterista (encargada del plan de grabación). "Es parte de la reestructuración de Sabatini", cuenta un compañero de las despedidas. Por otra parte, en dos semanas terminan las grabaciones de "La Poseída" y en un mes las de "Matriarcas". "Luego de eso, debieran venir más ‘ajustes' de personal", confirma la misma fuente. Deberán ir apareciendo algunos de los que trabajaron con él en CHV "Hay bastante incertidumbre. Además, él llegó solo, no se trajo a nadie, así que debieran ir apareciendo algunos de los que trabajaron con él en CHV, como por ejemplo la productora Verónica Brañes", confirma otra integrante. Y ese ambiente algo dividido entre los "contentos" y los "asustados" con su llegada se ha reforzado por la necesidad de tener un primer proyecto que debiera "estar listo, a más tardar, en diciembre. Es decir, elegido y, al menos, en preproducción", cuenta la misma persona. Para elegido y, al menos, en preproducción", cuenta la misma persona. Para eso, y con los tiempos muy ajustados, Sabatini se ha concentrado en leer y leer proyectos que le presentan. Aunque hay voces que dicen que su primera apuesta será una que él mismo llevó. Dos producciones para el 2016 Además, se ha preocupado de ver los ritmos de grabación del área. Por estos días hay dos equipos trabajando —uno en "Matriarcas" y el otro en "La Poseída"—, pero, como el de la nocturna quedará libre luego, "su idea es rearmar de tal forma de que todos estén en alguna producción", describe un cercano al director que ha dicho que el próximo año sólo se hará una teleserie nocturna y una vespertina (independiente de las dos anuales que hacen con producción externa para el horario de la tarde). Se alejará así del modelo tradicional que él mismo propició en su anterior estada en TVN y que considera dos teleseries al año por franja horaria; es decir, dos vespertinas y dos nocturnas. Un modelo que su ex compañera de área y su competencia más dura, Quena Rencoret, practica con éxito en Mega.
  11. Premio a la trayectoria Actriz Luz Jiménez FECIL 2015 Pequeño documental de actores, directores y productores de televisión sobre la premiación a la destacada actriz nacional, Luz Jiménez. En los que participan los actores Paola Lattus, Tamara Acosta y Nicolás Rojas, el director Vicente Sabatini y el productor de ficción Roberto Matus. Además de un compilado de escenas sobre la carrera cinematográfica y televisiva de la consagrada actriz.
×