Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'Republicanos'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 6 results

  1. 11 Agosto 2018 Republicanos van por nueva victoria electoral, pese a polémicas de Trump A tres meses de las elecciones de medio término, el partido oficialista corre con ventaja, según los sondeos. En noviembre, los estadounidenses deberán renovarla totalidad de la Cámara Baja y un tercio del Senado. Faltan menos de 90 días para una de las batallas políticas más importantes de Estados Unidos, después de los comicios presidenciales: las elecciones de medio término, las que serán un termómetro del actual gobierno de Donald Trump en ese país. El 6 de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes por dos años, y un tercio (35 escaños de 100) del Senado norteamericano por seis años. Tras el golpe de 2016 los demócratas están comprometidos en una dura pelea, luego que los republicanos no solo ganaran la Casa Blanca con Trump, sino que también obtuvieran la mayoría en ambas Cámaras. Sin embargo, algunos sondeos, como los del portal Real Clear Politics, revelan que el Partido Republicano mantiene una importante ventaja en la carrera electoral de cara a noviembre. En el Senado, donde los demócratas defienden 23 escaños, además de otros dos ocupados actualmente por independientes cercanos a esa colectividad, los sondeos aseguran 48 puestos para los republicanos y 45 para los demócratas, aunque aún faltan siete bancas por definir. De éstas, tres se inclinan por el partido oficialista y dos por la oposición. En el caso de la Cámara de Representantes, los demócratas tendrían asegurados 199 escaños, mientras que los republicanos, 196. Pero todavía hay 40 curules en disputa y en 37 de ellos los sondeos le dan una leve ventaja a la tienda oficialista. A simple vista, pareciera que ninguno de los escándalos que ha perseguido a Trump desde su llegada a la Casa Blanca ha impactado en la decisión de los votantes. Ni las disputas generadas en torno al caso de la actriz porno Stormy Daniels, ni el destape de información realizado en su libro por el exdirector del FBI, James Comey, ni las investigaciones sobre Michael Cohen, el exabogado del mandatario, y menos la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016, parecen amenazar el triunfo republicano. Para Peter Brown, director asistente del centro de encuestas de Quinnipiac, ese tipo de problemas son secundarios a la economía. “Históricamente, a un partido presidencial le va bien cuando la economía es buena y actualmente, la economía de EE.UU. es muy buena”, dijo Brown a La Tercera. Temprano para apuestas En algunos casos, las lealtades partidistas han demostrado ser difíciles de erosionar en EE.UU. Tanto así, que el mismo Trump en enero de 2016, cuando era uno de los favoritos para llegar a la Casa Blanca, en una muestra de confianza a su base de apoyo dijo: “Podría dispararle a alguien y no perdería ningún votante”. Con todo, los expertos llaman a la calma, asegurando que todavía es muy temprano para hacer predicciones acertadas. De hecho, insisten en que los demócratas también tienen grandes chances en estas elecciones. “Es temprano y muchos votantes todavía no están prestando mucha atención”, explicó a La Tercera el analista estadounidense John Zogby, quien agregó: “Para ser justos, hasta ahora los demócratas han ganado siete elecciones especiales a la Cámara, una en el Senado y varias a nivel local. Pero tengo dudas sobre si pueden mantener el entusiasmo”. Por su parte, Michael Cornfield, politólogo de la Universidad George Washington, pone paños fríos acotando que en la historia política de EE.UU. el partido oficialista a menudo pierde escaños en la primera elección de medio término, después de que un nuevo Presidente asume el cargo. “La mayoría de los observadores cercanos e imparciales como yo, piensa que el Senado podría ir en cualquier dirección y que los demócratas serían favoritos para ganar en la Cámara”, concluyó. Fuente: https://www.latercera.com/mundo/noticia/republicanos-van-nueva-victoria-electoral-pese-polemicas-trump/278919/
  2. 06 Abril 2017 Los republicanos cambian las normas del Supremo para aprobar a juez de Trump La medida conocida como "opción nuclear" elimina la barrera de 60 votos para confirmar a un magistrado y se programan otras 30 horas más de debate. Los republicanos cambiaron hoy las normas del Senado de EE.UU. para poder aprobar con una mayoría simple al candidato al Tribunal Supremo del presidente, Donald Trump, en una medida sin precedentes adoptada después de que los demócratas bloquearan en primera instancia su confirmación. La medida, conocida como “opción nuclear”, elimina la barrera de 60 votos requerida hasta ahora para la confirmación de un magistrado del Supremo, y fue aprobada con el apoyo de los 52 senadores republicanos y la oposición de los 48 demócratas en bloque. Tras la activación de la “opción nuclear” están programadas otras 30 horas de debate, por lo que se prevé que el juez Neil Gorsuch sea confirmado este viernes por mayoría simple para ocupar la vacante vitalicia en el Supremo dejada por Antonin Scalia, que falleció en 2016. En desarrollo. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/los-republicanos-cambian-las-normas-del-supremo-aprobar-juez-trump/
  3. El choque de los farsantes republicanos De modo que los republicanos van a elegir a un candidato que no dice más que estupideces cuando habla de política nacional; que cree que la política exterior puede basarse en la intimidación y la beligerancia; y que saca partido con cinismo del odio racial y étnico para obtener réditos políticos. Pero eso iba a ser así en cualquier caso, al margen de los resultados de las primarias. La única novedad es que el candidato en cuestión probablemente sea Donald Trump. La cúpula republicana tacha a Trump de fraude, cosa que es. ¿Pero es él más fraudulento que los poderes establecidos que tratan de detenerlo? La verdad es que no. De hecho, cuando uno se fija en la gente que lo critica, no queda más remedio que preguntarse: ¿cómo pueden tener tan poca conciencia de sí mismos? Donald Trump es un “farsante”, dice Marco Rubio, quien ha prometido aprobar unas gigantescas rebajas fiscales, emprender un enorme rearme militar y equilibrar el presupuesto sin reducir ni un ápice las ayudas de los estadounidenses mayores de 55 años. “No puede haber evasión ni juegos”, brama Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, cuyos promocionadísimos presupuestos dependen por completo de una “receta misteriosa”, es decir, afirma que pueden recaudarse miles de millones de dólares tapando unas lagunas fiscales no especificadas y que se pueden ahorrar miles de millones más gracias a unos recortes del gasto no especificados). Ryan también afirma que el “partido de Lincoln” debe “rechazar a cualquier grupo o causa que se base en el fanatismo”. ¿Habrá oído hablar alguna vez de la “estrategia sureña” de Nixon, de los comentarios de Ronald Reagan sobre las reinas del bienestar y de los “fornidos jovenzuelos” que usaban los vales de alimentos de Willie Horton? Digámoslo de este modo: hay una razón por la que alrededor del 90% de los blancos del sur profundo votan a los republicanos, y no es su adhesión filosófica a los principios libertarios. Luego está la política exterior, un terreno en el que Trump es, si cabe, más razonable —o para ser más exacto, menos irrazonable— que sus rivales. No tiene problemas con la tortura, ¿pero quién los tiene en su bando? Es beligerante, pero, a diferencia de Rubio, no es el favorito de los neoconservadores, o sea, la gente responsable del desastre de Irak. Hasta ha llegado a decir lo que todo el mundo sabe pero nadie de la derecha debe, en teoría, admitir: que el Gobierno de Bush condujo deliberadamente a Estados Unidos a aquella guerra desastrosa. Ah, y es Ted Cruz, no Trump, quien parece deseoso de “bombardear indiscriminadamente” a la gente, sin que parezca saber lo que eso significa. De hecho, es inevitable preguntarse por qué, exactamente, al sistema republicano le horroriza tanto Trump. Sí, es un farsante, pero todos ellos lo son. Entonces, ¿en qué se diferencia esta farsa de las demás? La respuesta, diría yo, es que el problema del sistema con Trump no tiene que ver con la farsa que él interpreta, sino con la que interrumpe. En primer lugar, está la farsa que los republicanos normalmente se las apañan para representar en las elecciones nacionales (esa en la que aparentan ser un partido serio y maduro que procura sinceramente enfrentarse a los problemas de Estados Unidos). La verdad es que ese partido desapareció hace mucho tiempo, que en la actualidad no quedan más que fantasías neoconservadoras y economía vudú. Pero el sistema quiere guardar las apariencias, lo que será más difícil si el candidato elegido es alguien que se niega a interpretar su papel. Por cierto, preveo que en el caso de que Trump resulte elegido, los expertos y otros que afirman ser conservadores reflexivos se tocarán la barbilla y declararán, tras grandes muestras de cuidadosa deliberación, que él es la mejor opción dados los defectos de carácter de Hillary, o algo así. Y los autoproclamados centristas encontrarán el modo de afirmar que los dos bandos son igual de malos. Pero ambas actuaciones resultarán especialmente forzados. Y, lo que es igual de importante, el fenómeno de Trump pone en peligro el engaño al que el sistema republicano ha estado sometiendo a sus propias bases. Me refiero a las tácticas engañosas mediante las que se induce a los votantes blancos a odiar las grandes Administraciones recurriendo a mensajes encubiertos sobre Esa Gente, mientras que las políticas reales solo pretenden recompensar a los donantes. Lo que ha hecho Donald Trump es decirles a las bases que no tienen que aceptar el paquete completo. Promete conseguir que Estados Unidos vuelva a ser blanco —sin duda, todo el mundo sabe que ese es el verdadero eslogan, ¿verdad?— a la vez que promete proteger la Seguridad Social y Medicare, y alude (aunque no lo proponga claramente) a una subida de impuestos a los ricos. Los republicanos del sistema, indignados, farfullan que Trump no es un conservador de verdad, pero resulta que muchos de los votantes del partido tampoco lo son. Para que quede claro, la perspectiva de un Gobierno presidido por Trump me parece aterradora, y a ustedes se lo debería parecer también. Pero también debería aterrarles la perspectiva de un presidente Rubio, sentado en la Casa Blanca con su círculo de belicistas, o un presidente Cruz, del que uno sospecha que estaría encantado de reinstaurar la inquisición española. De modo que, en mi opinión, la verdad es que deberíamos alegrarnos del auge de Trump. Sí, es un farsante, pero de hecho también está destapando los fraudes de otros. Esto, lo crean o no, es un avance en estos tiempos extraños y agitados. PAUL KRUGMAN ES PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA. © THE NEW YORK TIMES COMPANY, 2016 economia.elpais.com
  4. Candidatos demócratas y republicanos se preparan para internas en New Hampshire Tanto demócratas como republicanos arribaron al estado para presentar sus propuestas, para atraer votantes antes de las próximas elecciones, después de los ajustados resultados que se produjeron en Iowa. Después de que se realizaran las primeras elecciones internas de republicanos y demócratas en Iowa, ahora corresponde el turno del estado de New Hampshire, en donde ya se encuentran todos los candidatos para realizar actividades antes de las próximas elecciones. En Iowa los resultados estuvieron muy ajustados. En cuanto a los demócratas, Hillary Clinton obtuvo un 49,9% de los votos, y Sanders un 49,6%, que se tradujo en un empate técnico. Los resultados republicanos también estuvieron reñidos, ya que Ted Cruz consiguió un 27,6%, seguido por Donald Trump con 24,3% y el senador por Florida Marco Rubio, que tuvo el tercer puesto con 23,1%. A continuación, las actividades que cada candidato realiza en New Hampshire: Hillary Clinton Desde su arribo a New Hampshire este martes, el trabajo de Clinton no se detiene, ya que según lo señalado por The Washington Post, la candidata declaró que el estado “es el patio trasero de Sanders”. Tiene programados unos foros para este miércoles y jueves. Bernie Sanders Tras su arribo a New Hampshire este martes, Sanders saludó a una multitud que lo esperaba, y señaló que “volverá a asombrar al mundo”, tras su ajustado resultado con Hillary Clinton en Iowa. Ted Cruz Arribó este martes a New Hampshire, tras su triunfo en Iowa. Participó en su primer evento, donde se refirió a sus propuestas y a su rival Donald Trump, a quien las encuestas apuntan como ganador, por lo que su trabajo se enfoca en atraer a los seguidores de Trump. Donald Trump El candidato arribó anoche a New Hampshire, donde se reunió con sus adeptos para revertir los resultados de Iowa en las próximas votaciones. Habló cerca de 55 minutos, se refirió al triunfo de Ted Cruz, a sus propuestas y a las expectativas que mantiene sobre la elección. Marco Rubio Después de quedar en el tercer lugar de las elecciones en Iowa, a sólo un punto de Trump, Rubio está preocupado de New Hampshire, según The New York Times, donde señaló que “tenemos mucho trabajo por hacer”, refiriéndose a que si comete un error, su campaña cae. www.latercera.com
  5. Nuevo movimiento político “Republicanos” se unió a Chile Vamos Publicado por Daniela Bravo | La Información es de Ignacia Jiménez Un nuevo movimiento político se unió a la plataforma de derecha Chile Vamos, luego de presentar oficialmente sus ideas. El movimiento ‘Republicano’ compuesto por ex dirigentes estudiantiles y jóvenes de centro derecha, desde las elecciones presidencialdes de 2013, que iniciaron su trabajo. Republicanos | @republicanos_cl Con miras a iniciar su participación en las próximas elecciones municipales y parlamentarias, decidieron conformarse oficialmente como miembros de ‘Chile Vamos’ para entrar como actores políticos en la sociedad. Julio Isamit, ex dirigente estudiantil y Coordinador General de Republicanos, indicó que buscan convocar a la juventud del país y a los independientes que quieran decir las cosas que hoy el gobierno no está abordando. Además de recoger las inquietudes de la ciudadanía para impulsar desde ahí reformas para el futuro de Chile. El diputado de Renovación Nacional, Nicolás Monckeberg, señaló que el nuevo movimiento es nueva energía para la coalición ‘Chile Vamos’ que permite ampliar la representatividad del sector. Dentro del manifiesto donde plantean sus lineamientos, el movimiento republicano se destaca por la centralidad de la persona, presentándose como partidarios del derecho a la vida, la relevancia de la sociedad civil como motor de cambio y una economía del emprendimiento que genere una sociedad de oportunidades. Fuente: http://www.biobiochile.cl/2015/10/24/nuevo-movimiento-politico-republicanos-se-unio-a-chile-vamos.shtml
  6. El Partido Republicano busca su identidad ante la inmigración Es una campaña para recuperar la Casa Blanca tras ocho años con el presidente demócrata Barack Obama en el poder, pero también una batalla ideológica para definir el lugar del Partido Republicano en la sociedad norteamericana. Los republicanos se debaten entre dos opciones. Una, abrazar la realidad de unos Estados Unidos más diversos, donde la minoría latina gana peso demográfico y electoral. Y, dos, convertirse en un partido identitario, el de los blancos que se sienten asediados por los cambios sociales y no reconocen el país en el que crecieron. Con un discurso hostil a los inmigrantes de origen latinoamericano, el magnate Donald Trump se ha encaramado a lo alto de los sondeos para la nominación a las presidenciales de 2016. Son las cuatro de la tarde de un jueves de agosto y Scott Walker, gobernador de Wisconsin y candidato a la nominación del Partido Republicano, llega en coche a la taberna One Mile West. La taberna se encuentra en una carretera de montaña en Sunapee, un municipio de 3.300 habitantes en los bosques de New Hampshire. Junto a Iowa, New Hampshire inaugurará en febrero el proceso de elecciones para elegir a los candidatos de cada partido. Walker intercambia impresiones con un motero que tiene la Harley Davidson aparcada frente a la taberna. El gobernador es aficionado a las Harley Davidson. Se fabrican en su estado. En el local le espera medio centenar de personas. Todas, blancas. Muchas, jubiladas. El político ante los ciudadanos, sin papeles ni guión: la democracia norteamericana en estado puro. Walker, que en Wisconsin se enfrentó a los sindicatos de funcionarios, habla de la reforma sanitaria de Obama. Promete revocarla. Explica que el federalismo no consiste en reforzar al Gobierno federal. Al contrario. Saca un billete de dólar y pregunta: “¿Dónde prefieren que se gaste? ¿En Washington o en casa?” Después preguntan los ciudadanos y sacan el tema: la inmigración. Alguien quiere saber si Walker defiende acabar con el derecho, consagrado en la Constitución, de que todo nacido aquí, aunque sea hijo de inmigrantes, sea ciudadano. Trump cuestiona este derecho. Una mujer se alarma por una supuesta avalancha de refugiados. El debate de la campaña La Oficina Federal del Censo registra aquí 26 personas de origen latinoamericano y 19 de origen asiático. El 98% de la población es blanca y anglosajona. En Sunapee no se ven extranjeros ni refugiados. No importa. Trump —al promover la expulsión de los 11 millones de sin papeles y exigir a México que financie una muralla en la frontera— ha situado la inmigración en el centro de la campaña. Las palabras de Trump “beben de una ira extendida que tiene el potencial para transformar al Partido Republicano en muchos sentidos”, escribe Ben Domenech, editor de la revista conservadora The Federalist. “A fin de cuentas”, sigue, “Trump plantea una elección al Partido Republicano sobre qué camino seguir: un camino hacia una coalición amplia, liberal en el sentido clásico, y coherente con la historia del partido, o hacia una coalición que se reduzca a los intereses estrechos de la política identitaria de los blancos”. El país cambia. El matrimonio gay ya es legal. Según las proyecciones, en 2040 los blancos de origen europeo dejarán de ser mayoría. La retórica de Trump espanta a las minorías. “A menos que se hagan cambios, en el futuro próximo cada vez será más difícil para los republicanos ganar otra elección presidencial”. Un grupo de notables republicanos redactó este diagnóstico en 2013, tras la reelección del demócrata Obama ante el republicano Mitt Romney. El documento fijaba el rumbo de una partido desconectado de las nuevas mayorías. Trump complica estos esfuerzos. Sus mítines atraen a miles de personas. Para los periodistas es una mina: una máquina de fabricar titulares. “Yo derrotaré al ISIS”, dijo el miércoles, en una rueda de prensa en Derry, una ciudad de 33.000 habitantes cerca de la frontera con Massachusetts. ISIS son las siglas que designan al Estado Islámico. Trump y Heidi Klum Un periodista de Paris Match le preguntó por la modelo Heidi Klum, de quien dijo que no es una mujer 10. Como si fuese una cheerleader, una seguidora jaleaba con gritos agudos las respuestas del multimillonario. Al día siguiente, un centenar de personas espera a Jeb Bush en una sala de la Sociedad Histórica de Keene, a 100 kilómetros de Derry. Las multitudes que acompañan a Trump contrastan con el aire familiar de los encuentros de Bush con votantes. Bush, exgobernador de Florida, es hermano del último presidente republicano e hijo del penúltimo. Ningún otro candidato encarna al establishment como él. Ninguno suena tan presidencial. “Esto no es un circo”, dice Mary-Ellen Johnson, una jubilada que espera a Bush haciendo crucigramas. “Aquí hacemos cosas serias”. Durante una hora Jeb Bush dialogará con los ciudadanos y escuchará sus quejas. Pronunciará unas palabras en español —su mujer nació en México— y dirá que los republicanos no pueden prescindir del voto latino, decisivo en las victorias de Obama en 2008 y 2012. Bush habla de pobreza y marginación: intenta abrir al Partido Republicano a nuevos electores. “Hemos estado en otro mitin y él no escucha”, dice una votante, Trina Fagan, en el turno de preguntas a Bush. Él es Trump. Trump pasará, según Bush. “Hablemos en dos o tres meses”, dice a la prensa. “Yo he demostrado que soy un conservador. Él, no”, dice en otro momento. Y explica que Trump ha sido demócrata durante más años que republicano. Más argumentos: expulsar familias y gastar millones en muro en la frontera no es conservador, según Bush. Cuando unas horas después, en Sunapee, EL PAÍS pregunta a Scott Walker si él cree que Trump es un conservador verdadero, Walker elude responder. Se resiste a criticarlo. Algunos candidatos constatan que la retórica de Trump funciona con las bases conservadoras. Y confían en pescar entre sus seguidores el día que este se desinfle. ¿Quién se parece más a la América real? A un lado, quienes agasajan a Trump o asumen sus argumentos. Al otro, quienes se distancian. Esta es la línea divisoria en la batalla por el futuro del Partido Republicano. La relativa importancia de los sondeosEste es el verano de Donald Trump, estrella televisiva, magnate inmobiliario y aguafiestas del Partido Republicano. Pese a los vaticinios, resiste en lo alto de los sondeos con un mensaje contrario a los inmigrantes y un desparpajo que descoloca a los rivales y analistas. Es una incógnita si resistirá. Durante la última campaña para la nominación republicana, en 2012, encabezaron las encuestas candidatos como el empresario pizzero Herman Cain, el gobernador de Texas Rick Perry o el jefe de la Cámara de Representantes Newt Gingrich. Después se desvanecieron y acabó saliendo nominado el favorito del establishment, Mitt Romney. ¿Quién recuerda a Cain? En 2008, el favorito republicano a estas alturas era el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani: el nominado fue el senador John McCain. Y en 2004, cuando los demócratas buscaban a un candidato para batir al presidente George W. Bush, encabezaban las encuestas demócratas el senador Joe Lieberman o el exgobernador de Vermont Howard Dean. El candidato fue el senador John Kerry. http://internacional.elpais.com
×