Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'Chef'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Administración
    • Presentación & Bienvenida Nuevos Fotechitos
  • Premios Fotech
  • Portal Fotech
    • Televisión Chilena
    • Teleseries & Ficción Nacional e Internacional
    • Televisión Internacional por Cable y Plataformas Digitales
    • Área de Ficción Virtual
    • Arte, Cultura y Sociedad
    • Cine
    • Música Nacional y Radioemisoras
    • Música Internacional
  • Mundo Animado & Comunidad Asiática
    • Mundo Animado
    • Mundo Asiático
  • Actualidad, Ciencia, Deportes, Afectividad y Tecnología
    • Actualidad Nacional e Internacional
    • Ciencias, Historia y Naturaleza
    • Deportes
    • Afectividad, Salud y Sexualidad
    • Tecnología, Videojuegos y Diseño Gráfico
  • Ciencias, Educación y Tecnología
  • Pasatiempo
    • Recreo

Calendars

There are no results to display.

There are no results to display.


Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Ubicación


Intereses


Facebook


Twitter


Instagram


Skype


Website URL

Found 8 results

  1. La querida profesional culinaria no fue parte del último episodio del programa de Canal 13 que también cuenta como parte de su jurado con Jorge Rausch y Chris Carpentier, quienes sí se encontraron presentes. Pero una de las particularidades que llamó la atención de las redes sociales fue la ausencia de la chef Fernanda Fuentes, quien se ha vuelto la favorita del público tanto como de los participantes. Es por esta razón que ella misma decidió contar el motivo, a través de su cuenta de Instagram: “Les quiero contar que hoy no estaré en el capítulo de ‘MasterChef’. El día que grabamos estuve súper enferma y me fue imposible grabar”. La falta de Fuentes fue altamente comentada en Twitter, donde los usuarios se manifestaron en contra, pidiendo su reincorporación.
  2. Tener un carácter fuerte es imprescindible: ¿Por qué hay tan pocas mujeres chef? Quienes trabajan en el mundo gastronómico aseguran que se trata de un ambiente muy cerrado, sexista y con estereotipos muy marcados. "Hay que demostrar que eres sólida", asegura una chef pastelera. PARÍS.- Con un carácter fuerte y resistente. Así se definen muchas chefs cuando se les pregunta cómo lograron hacerse un espacio en el universo de la gastronomía, monopolizado por los hombres y, según militantes, todavía muy impregnado de sexismo.En los palmarés y concursos de alta cocina hay que buscar arduamente para dar con el rostro de una mujer. Solo dos figuran en la lista británica "50 best" y todavía es más difícil ver un nombre femenino en el firmamento de la guía Michelin, ya que representan menos del 5% de los chefs recompensados con estrellas.De hecho entre los 57 nuevos establecimientos galardonados hoy en la última edición francesa de la prestigiosa guía, solo figuran dos mujeres, que trabajan junto a sus parejas. "No es algo que tengamos en cuenta, los inspectores verifican la calidad de la cocina, no nos fijamos en el sexo, el origen ni la edad", declaró Michael Ellis, director internacional de las guías Michelin, estimando que es "una cuestión de tiempo" que cada vez haya más mujeres chefs. Este fenómeno se explica por varios factores, según observadores: la idiosincrasia de un restaurante, basado en el modelo del ejército; un ambiente a menudo machista, y el hecho de que desde medios de comunicación hasta inversores, muchos las ignoren."En una cocina, están el mando y las órdenes. Se emplean términos como chef, brigada, 'coup de feu' (disparo, para referirse al momento de más agitación). Si tus valores son la empatía y la colaboración -valores sobre todo femeninos como demuestran los estudios-, la cocina no va a ser un lugar cómodo para ti", explica la periodista y experta gastronómica María Canabal. "Muchas ni lo intentan" "Seas hombre o mujer, actuar como alguien que no eres es muy cansador. Muchas abandonan o ni lo intentan", afirma Canabal, presidenta del Parabere Forum, una red que agrupa a 5.000 mujeres chefs en el mundo."Es terrible decirlo, pero me he esforzado tanto para que olviden que soy una mujer, para que los hombres me acepten en tanto que chef en el sector", admite Anne-Sophie Pic, única mujer con tres estrellas en Francia.Vérane Frédiani, periodista y directora del documental francés "En busca de la mujer chef", defiende que la única forma de salir adelante es con un carácter fuerte. "Al menos durante los primeros 10 años de carrera, hasta que logras imponerte", enfatiza.Antes de abrir en 2012 su restaurante parisino Tempero, la chef brasileña Alessandra Montagne comprobó esa realidad trabajando en varios establecimientos. Si aguantó, fue gracias a su fortaleza."La cocina es un universo totalmente cerrado. Muchos chefs son propietarios de sus empresas y se creen omnipotentes. Hay un machismo puro y duro. Pero no hay que tomarse las cosas al pie de la letra. Si a mí me dicen que no sirvo, me levanto y sigo adelante", afirma esta chef nacida en Rio, que abrió dos restaurantes junto a su ex marido."Todo chef tiene que ser autoritario, si no, tu cocina no sirve: tienes que sacar el servicio y los comensales esperan algo bueno. No vas a estar en plan 'cool'", explica la mexicana Beatriz González, al frente de tres restaurantes en París: Neva, Coretta y otro en la Grande Épicerie de París. "No vas a aguantar" Jessica Prealpato, pastelera del Plaza Athenée (3 estrellas Michelin) coincide en que "se necesita carácter"."No hay que enseñar el lado sentimental, hay que demostrar que eres sólida", asegura.Canabal constata que "los estereotipos están muy anclados" en la cocina. "Incluso en las escuelas los profesores dicen a las chicas, 'tú acabarás el diploma, pero no vas a aguantar'".El acoso puede ser otro problema. "Todos los ambientes que son 'male dominated' son de riesgo para las mujeres", añade.Frédiani, que entrevistó a decenas de mujeres para su documental, va más lejos: "En general, las mujeres chefs son más respetadas cuando son homosexuales o trabajan en pareja". Ejemplo a seguir Anne-Sophie Pic, que participó en la cinta y defiende una "mayor solidaridad" entre las mujeres chefs, apunta finalmente a un factor más social: "Cuando la mujer se convierte en madre de familia, si no está bien rodeada, debe elegir. Eso es algo que no se puede olvidar". González, que trabaja con su esposo, defiende por su parte el camino abierto por los hombres en la gastronomía: "Gracias a ellos tenemos el ejemplo a seguir, queremos trabajar como ellos, ser como ellos", concluye.
  3. Chef chileno respalda decisión de Suiza de "aturdir" a las langostas antes de hervirlas "Es un mito que por introducirlos al agua caliente se obtiene un mejor resultado", dice Sebastián Obreque. El país europeo aprobó una normativa que establece que los crustáceos "ya no podrán ser transportados sobre hielo o agua helada". SANTIAGO.- A raíz de lo que diversos grupos activistas califican como "un trato cruel en la cocina", a partir de marzo en Suiza comenzará a regir una ley que prohibirá cocinar las langostas vivas en agua hirviendo. "Los crustáceos vivos, incluida la langosta ya no podrán ser transportados sobre hielo o agua helada. Las especies acuáticas deben mantenerse en su entorno natural. Desde ahora los crustáceos deben ser aturdidos antes de matarlos", señala la normativa aprobada por el gobierno el miércoles pasado. El chef ejecutivo de la cadena de restaurantes Ocean Pacific, Sebastián Obreque, se refirió a la nueva normativa y explicó cómo deben ser cocinados estos crustáceos. "Cuando se sacan del vivero las langostas están vivas, luego hay que ponerlas en una tabla donde se les hace una incisión en el sector del caparazón cercano a la cabeza", dijo el experto. Tras este proceso el animal reposa porque "el postmortem hace que la cola no quede tiesa ni dura, entonces la sangre empieza a tener un relajo y es ahí cuando se incorpora al agua caliente para que la cocción sea la más apropiada", explica Obreque. "NO A LA CRUELDAD" El chef además derriba el mito al que muchos cocineros se adhieren al pensar que por meterlas al agua hirviendo sin "aturdirlas" previamente quedarán con un mejor sabor y de mejor calidad. "Es un mito porque antiguamente se pensaba que incorporar al animal amarrado e introducirlo al agua caliente se obtenía un mejor producto, pero se descubrió que esto no es así", aclara Sebastián Obreque. Por su parte, la chef Pía Jarpa asegura que cocinar a las langostas vivas se trata de un proceso "horrible" y "cruel". "Se cocinaban así congelándolas vivas un rato antes para que se atontaran ; con un palo amarrado en la cola para que no se deformaran al hervirlas y todavía me acuerdo cómo chillaban al despertarse en el agua hirviendo, era horrible, una crueldad", cuenta la chef. La nueva normativa de Suiza se suma a lo que hace unos meses se había dictaminado en Italia, ya que en este país no se pueden mantener las langostas en hielo en los restaurantes.
  4. En crudo Antes de ser una famosa chef, Virginia Demaria supo de grandes dolores, la golpeó una depresión y, muy distinta en apariencia, fue un torito. Aquí, la reina del handmade habla del lado menos conocido de su vida, de cómo la marcó la muerte de su papá cuando tenía 7 años, y del camino que hizo antes de hacer de su nombre una marca. También, de su campaña contra el pelambre. Hay una onda muy poco leal entre las mujeres, muy de criticar todo. Paula 1238. Sábado 4 de noviembre de 2017. Antes de la Virginia Demaria que todos conocen hubo otra Virginia Demaria, muy distinta. Una irreconocible en apariencia, zigzagueante en su camino, oveja negra para su entorno. Era un torito, dice mostrando una foto vieja con uniforme escolar con 17 años, mientras que, a propósito de una con 20 y pelo muy corto y morado, explica aquí estaba muy mal, deprimida. Hasta esa edad, Demaria, 36 años, hoy casada, madre de tres hijos (con ganas de tener un cuarto), chef, reina del handmade, autora de cinco libros, rostro sonriente de TV y voz de radio, embajadora de marcas y seguida por 204 mil usuarios de Instagram, jamás imaginó que haría de sus habilidades, cara y estilo de vida, una empresa con su nombre. A su alrededor, los pronósticos tampoco eran muy auspiciosos. En la familia y en el colegio fue siempre la buena para las manualidades. Desde chica tuve noción de que con eso podía sacar aplausos, pero a la vez, hasta bien avanzada la adolescencia, sentí que, ante los ojos del resto, ser buena para dibujar y pintar no tenía el mismo valor que ser buena en otras cosas, recuerda sentada en la terraza de su casa en Vitacura, mirando el jardín a cargo de su marido, el ingeniero comercial Arsenio Molina. Tal vez la única señal clara que recibió en esa precuela de lo que es hoy se produjo una Navidad. La última junto a su papá. Yo tenía 7 años. Estábamos todos en el living, yo sentada y abrazada a mi papá, quien me dio una maleta de arte profesional, con óleos, pinceles y papel mantequilla. Una maleta negra que no era para niña chica. Era para grandes. Fue como que me dijera te la compro, te tomo en serio. Tengo la certeza de que, a la larga, eso me marcó hacia adelante para haber sido todo lo rebelde que fui y haber peleado por lo que quería, cuenta. La menor de cinco mujeres (dos arquitectas, una periodista y una diseñadora), tenía 3 años cuando a su papá le diagnosticaron cáncer al pulmón que luego llegó al cerebro. Al día siguiente, él y su mujer, Lilian Avedril, partieron a Houston para comenzar un tratamiento. Las niñas se quedaron al cuidado de los abuelos. Fue el inicio de cuatro años de recuperaciones y recaídas, hasta que el 5 de septiembre de 1988, con un vestido hecho por las bordadoras de Conchalí, Virginia despidió a su papá en el Parque del Recuerdo. Antes del funeral, reconstruye, tuvieron que llevarme a caminar porque no paraba de llorar. No tengo mucho más en la cabeza ni en mis sentimientos, salvo que me picaba el vestido y que mi mamá no se vistió de negro sino de damasco, y eso me encantó. Cuando todos se fueron, y nos quedamos mi mamá y mis hermanas con las cenizas de mi papá, con las llaves del auto dibujé un Snoopy sobre la ánfora. ¿Qué recuerdos tienes de él? Me acuerdo muy poco de mi papá y los recuerdos que tengo están también construidos con lo que me han contado mi mamá y mis hermanas. Me cuesta no haberlo tenido y haberlo tenido menos que todas, porque crecí con una persona de la que todos sabían más que yo. No era raro escuchar ¿crees que el papá te hubiese dejado hacer eso?. ¡Cómo iba a saberlo! Además del poco tiempo que lo tuve, conocí a un papá enfermo, al que le diagnosticaron un cáncer con 90% de probabilidades de muerte. ¿Tu casa era un lugar triste? Para nada. A mi mamá la recuerdo siempre muy firme y en las diapositivas que tengo de mi relación con él, parece que mi forma de ser le daba la alegría que necesitaba. Yo tiraba comentarios del tipo no puedo comer esta comida porque tengo cáncer. La primera vez que llegó pelado a la casa, agarré las tijeras y me corté al ras la chasquilla como para empatizar. Abrió la puerta y le dije ¡papá te ves demasiado bacán, igual a Kojak, el detective!. Se reía mucho conmigo. Mis recuerdos son súper alegres, cachando que estaba quedando la cagadita, pero alegres. ¿Cómo se reordena tu familia después de su muerte? Rápidamente mis hermanas tomaron un papel importante en mi vida, especialmente la mayor, que asumió el rol de estar bien arriba mío mientras yo crecía. La mamá de Virginia tenía 39 años cuando quedó viuda y a cargo de las cinco niñitas Demaria, como se les conocía en el colegio La Maisonnette. Antes, durante y después del cáncer, la casa siempre fue el centro de reunión, con amigos y pololos que entraban y salían, y una madre a la que no hay nada que le guste más que alimentar. En su casa se ha comido siempre en una mesa bien puesta, con entrada, plato de fondo y postre. Cuando en Chile nadie conocía el sushi, mi mamá ya lo hacía, dice Virginia. Una casa acogedora y con reglas estrictas. Sábados, domingos, feriados y vacaciones, incluso después de fiestas de amanecida, Virginia y sus hermanas debían estar levantadas a las 10 de la mañana, máximo. La flojera no era permitida. Tampoco el no puedo. Fuimos criadas para eventualmente bancarnos lo que venga solas. Todas tenemos nuestras carreras, todas trabajamos y si hay que hacer un arreglo, sacamos martillo y taladro y ya. La gente suele encasillarme en que soy intensa y que hago mil cosas todo el día. Las cinco somos exactamente iguales. Así fuimos educadas. No tan iguales. Mientras las hermanas fueron siempre de sacarse las mejores notas y llevarse todos los reconocimientos académicos, Virginia no supo de diplomas. A lo más en la libreta de comunicaciones encontrabas un esta gordita exquisita dibuja precioso. Hasta me llevaron a la sicopedagoga para ver por qué la Virginia tiene 6,3 y el resto de sus hermanas 6,8. Mi cabeza es como Pinterest, mi memoria es visual, soy negada para las matemáticas y mientras todos comentan el best seller del momento, yo jamás he podido leer un libro completo, porque llego a la página 50 y hace 30 que estoy imaginando dónde voy a colgar el nuevo plato de mi colección o lo que quiero cocinar. Cuando la gente me dice pucha es que tú eres buena para todo: bordas, tejes, cocinas, dibujas, la verdad es que no es así. En 2016 Virginia Demaria recibió el primer premio de su vida: fue elegida una de las 100 Mujeres Líderes. Dos días después de ser homenajeada, se encontró en un mall con una periodista que la felicitó. Se le llenaron los ojos de lágrimas. Por fin en mi familia me van a creer, comentó. Este año cumple 12 en televisión desde que fue descubierta por Claudia Conserva. Hacía su práctica como chef en el desaparecido restorán El Agua, de Chris Carpentier, cuando la animadora preparaba el debut de Pollo en Conserva, en La Red, se interesó por ella y la invitó a un casting. Hace dos años tiene su programa propio, Plan V (canal 13C), donde cocina, recorre lugares y descubre personajes y oficios. Suma un espacio diario en radio Oasis y los libros. Este 9 de noviembre, en la Feria del Libro, lanza Recetario, su sexto título con editorial Planeta. Día a día, de 2015, lleva 15 mil ejemplares vendidos. En esta nueva entrega, Demaria vuelve al recetario clásico y se concentra en preparaciones acompañadas de las fotografías de Pin Campaña, además de otras 25 dibujadas por ella. Otra vuelta de tuerca estilo Demaria. Para hacer todo eso tiene un equipo editorial consolidado, una persona que maneja su relación con las marcas y asesoría en contabilidad. Colapso y amor Salió del colegio y se matriculó en Arte en la Católica. Mi mamá debe haber hecho como 900 mandas para que me cambiara a Diseño, aunque ya le bastaba con que estudiara algo, recuerda. A los pocos meses colapsó. La carrera la frustró. Funcionaba perfecto en taller, pero la aburría lo teórico. ¡Imagínate yo leyendo a Duchamp!, dice soltando una de sus carcajadas. Tenía 20 años. Los tiempos de la foto del pelo corto y morado. De la mirada tristísima. Me dio una depresión que me dejó botada ocho meses. Botada-botada, de no poder salir de la casa, ni ver a nadie más que a mi familia. Ni de querer bañarme ni vestirme. Probé con varios siquiatras, tomé todas las pastillas de todos los colores y mis únicos amigos eran los del Backgammon online. El detonante fue la muerte de su abuela materna. Un 5 de septiembre. Estaba enferma hacía tiempo y estuvo muchas veces a punto de morir. Con mi mamá estábamos en la clínica acompañándola y, como pocas veces, nos pusimos a hablar de la relación que yo había tenido con mi papá. Ese día era el aniversario de su muerte. Ahí mi mamá me contó que, para protegerme, él siempre fue muy consciente de dosificar su relación y cariño conmigo, porque sabía que la enfermedad iba a terminar mal y no quería que la distancia fuese tan brusca. Ahí entendí por qué siempre había sentido una distancia física. En medio de esa conversación, mi abuela se murió. Yo estaba al lado. Es muy fuerte ver morir a alguien. De un segundo a otro algo se sale del cuerpo, desaparece la energía, el cuerpo queda como una figura de cera y se acaba todo. La vida me dio vueltas como en una juguera. ¿Has vuelto a vivir una depresión así? No, por suerte. Creo que ese fue el momento de hacerme cargo de todo lo que había vivido y, como soy intensa, lo hice de manera intensa, con esos ocho meses espantosos. Recuperada, se puso a estudiar en Culinary. La cocina la fascinó. Y fue un alivio para mi familia. Yo creo que imaginaban que podría armar una pyme de comida para llevar o algo así. Tiempo después conoció a quien hoy es su marido hace 10 años y del que habla como si llevara seis meses de pololeo. Te casaste joven. Sí. Conocí a mi marido y supe de inmediato que él era la persona. Yo ya me había pegado una vuelta larga de varios pololeos cortos con el hippie, el roquero, el conservador. Con Arsenio se me ordenó todo. Ya quiero que seamos los dos viejos, nos imagino en el campo, en el sur, cocinando, mirando ovejas. ¿Te asustan las pérdidas? No, para nada. Sí creo que la pareja no es gratis. Hay que alimentarla y yo la alimento. Soy de hacer regalitos sorpresa, de dejar tarjetitas escondidas, tenemos nuestros viajes solos y somos muy partners. Con nadie lo paso mejor. Lo mismo la familia. Comemos todos los días juntos en la mesa, porque es el momento de saber en qué estamos. Soy negada para las tareas y Arsenio las hace todos los días con los dos más grandes. Cocino y él es quien va al supermercado y tiene las mejores picadas. Nos complementamos. Y hace tres años partimos todos los viernes a la playa para salirnos de la máquina de Santiago. Hace unas semanas, en su Facebook, posteó por primera vez una opinión sobre un tema personal: un pelambre. Desde entonces anda repartiendo entre mujeres pulseritras rojas hechas por ella con la técnica de frivolité. Es mi campaña, dice. Un familiar escuchó cómo dos mujeres se referían a mí y me hizo pensar en cómo las mujeres predicamos sobre feminismo y solidaridad entre nosotras, pero a espaldas hay una onda muy poco leal, de criticar todo. Si hablan mal de mí porque subo fotos en Instagram cocinando o tejiendo, bueno, es lo que hago. Hice de lo que me gusta una profesión y me siento afortunada y orgullosa
  5. ¿Consumes habitualmente aceite de oliva? Conoce sus beneficios y aprende a distinguir uno de calidad Es recomendado por la dieta mediterránea y la OMS lo ha considerado como la clave para una excelente salud. Si eres un fanático de él, o bien aún no lo incorporas a tu dieta. SANTIAGO.- La dieta mediterránea lo recomienda y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha considerado como la clave para estar saludables. Se trata del aceite de oliva, un producto que con los años se ha vuelto cada vez más popular entre los consumidores. La razón detrás de esto es clara: el aceite de oliva tiene innumerables propiedades saludables, y de ahí que médicos y nutricionistas sean unos verdaderos abanderados de él. "Posee propiedades antioxidantes, que según los últimos estudios están relacionadas al componente hidroxitirosol, causante de múltiples efectos positivos en la salud", afirma Natalia Gómez, nutricionista de Nutramed. En este sentido, la especialista señala que, entre otros beneficios, el aceite de oliva tiene efectos antiinflamatorios; protege contra algunos cánceres y enfermedades gastrointestinales; previene la ateroesclerosis y artritis; y disminuye los niveles de colesterol LDL (malo) e incrementa los de HDL (bueno). Asimismo, tiene acción antimicrobiana y mejora la hipertigliceridemia que acompaña a la diabetes mellitus. A pesar de sus múltiples beneficios, es importante considerar que el aceite de oliva es una grasa, específicamente del tipo monoinsaturada -la misma que se encuentra en la palta, los frutos secos, etc.-, es decir, tiene un alto aporte calórico significativo y es por esto que su consumo debe ser moderado. "La recomendación de consumo diario de aceite de oliva es de aproximadamente 40 cc para una dieta de 2.000 calorías, lo cual equivale a cuatro cucharadas de aceite al día", aclara Natalia Gómez. ¿Se puede cocinar con aceite de oliva? ¿Cómo distinguir uno de calidad? Por lo general, el aceite de oliva se utiliza para aliñar ensaladas, pero debes saber que sí se puede usar para cocinar, ya que -según explica la nutricionista- es muy termoestable, es decir, soporta bien las altas temperaturas. "Eso sí, es recomendable no mezclar aceites al momento de cocinar, freír o someterlos a cualquier proceso térmico, ya que puede ocurrir que un aceite fría al otro, dando origen a un producto más perjudicial para la salud", advierte. Natalia Gómez recalca que al momento de adquirir un aceite de oliva, lo más importante es que sea extra virgen. "Esto significa que conserva inalterados todos los componentes y propiedades de las aceitunas, es más natural, sin aditivos, ni conservantes y sin proceso de refinamiento, por lo cual se mantienen mejor sus propiedades y su valor nutritivo es mayor", sostiene. Además, entrega un secreto para distinguir uno de calidad: "Probar un poco, juntar los dientes y aspirar aire por la boca, de manera que los antioxidantes del aceite de oliva se mezclen con el oxígeno, tomando un gusto amargo. Mientras más amargo el gusto que tome, mayor poder antioxidante tendrá el aceite y, por ende, será de mejor calidad y brindará una mejor protección a la salud".
  6. Rolando Ortega, mejor chef del 2015: “Lucía Hiriart es mala de adentro, igual que un costillar penca” Marcelo Salazar 08 Abril, 2016 El dueño del restorán “Salvador Cocina” y chef corporativo del Bar The Clinic acaba de ser reconocido como el Chef del Año, según el Círculo de Cronistas Gastronómicos. Ortega es un especialista en cocinar interiores y en su carta mantiene un menú diario con estos productos. Su amor por el chancho, que utiliza desde la nariz a la cola, se ha transformado en el deleite de sus parroquianos. Acá habla sobre la cocina chilena, Master Chef y los platos de su creación para los bares de este beodo pasquín. ¿Qué se siente ser el mejor chef del 2015? Tiene sensaciones encontradas. Está bueno que realcen tu trabajo. El 2014 me gané el Chef Revelación del Wikén y debo ser el primer cocinero sin chaqueta blanca que recibió un premio de manos de El Mercurio. Y ahora, el 2015, el Círculo de Cronistas Gastronómicos me entrega el Chef del Año. Alimenta bastante el ego, pero al otro día hay que seguir trabajando. No soy mejor cocinero porque tengo o no el premio. En tu restorán Salvador Cocina, trabajas con menús distintos día a día, ¿qué desafíos te exige? Siempre me preguntan si me volví loco y yo lo veo como todas las pegas. Vivo en torno a la cocina, estoy todo el día pensando en platos y no lo hago por plata ni presionado. Tengo la suerte que mi trabajo es mi hobby. ¿Te sientes un privilegiado? Absolutamente. Es un trabajo como el de todos, que tiene ciertos niveles de estrés, pero en el que no tengo que rendirle cuentas a nadie. ¿Y cómo te tiene la cabeza esa dinámica? Me cansa, seguramente como todas las pegas. Pero hay unas de mierda comparadas con la mía. Un hueón que está apaleando mezclas todo el día, ese se cansa. En cambio, lo que hago es lo que más me gusta. Hay un estrés, pero se produce cuando se corta la luz o se echa a perder la máquina del café en la mitad del servicio. Lo otro es dinámica de la pega, como ir a La Vega o al Matadero de Franklin. ¿Qué vida encuentras en La Vega? Vas, te metes a las cocinerías y te encuentras con una señora que lleva 15 años haciendo cazuela. A ella no le interesa la gastronomía molecular. Se levanta pensando que quiere hacer el mejor plato que pueda, a base de su conocimiento adquirido a lo largo de los años y al producto que encuentre ese día. Ese cariño que se ve en ese tipo de cocina no hay en otras. ¿Y en el Matadero? Te encuentras con gente que tienen unas pegas terribles. Un cargador es un hueón que está subiendo pedazos de cincuenta kilos todo el día. Tengo una carnicería en que compro siempre y entablé una buena relación. Al principio les pedía los cortes tradicionales, pero cuando empezamos con otros no me entendían lo que quería. ¿Como cuáles? El pork belly, que es el pecho de cerdo. Puedes preguntarles a todos y no saben lo que es. Es una parte del costillar sin hueso y con cuero. O el crepín, que es una membrana de grasa parecida a una tela de araña que cubre el estómago del chancho. ¿Cómo llegaste a esos pedazos? Leyendo, comiendo e investigando. Viendo qué otras opciones hay para salir de lo tradicional. Para mí, el animal por excelencia es el chancho, y lo que más me gusta hacer son los interiores. Tengo la filosofía de ocupar desde la nariz hasta la cola. Una vez subí una fotos a Instagram donde mostraba el proceso de deshuesado de una cabeza de chancho, donde al final saqué como una máscara. Ahí salieron los animalistas preguntando cómo podía ser así. ¿Y qué respondiste? Es que no me estaba mofando del chancho. Simplemente estaba explicando un proceso. Si de verdad somos carnívoros, la forma de enaltecer al animal es aprovecharlo por completo. Si matamos a uno de 100 kilos y lo único que aprovecharemos es la pata trasera, el costillar, la pulpa y el lomo, hacemos que la muerte haya sido en vano. COCINANDO CON MÓNICA En general, ¿qué te parecen los programas de cocina? Hay programas buenos y malos. ¿Cuál es bueno? Uno del Travel & Living, Guerra de Cuchillos. Es en un restorán bien rockero donde se presenta a dos cocineros, los que tienen una hora para generar la mayor cantidad de platos posibles con los ingredientes que hay en una caja sorpresa. De repente, les pasan unas carnes que necesitan cuatro horas para cocinarse y ellos tienen una hora para todo. Es entretenido. ¿Qué otro programa te gusta? The Taste. Es como The Voice, donde hay un hueón seco que elige un equipo con el que va compitiendo. La gracia es que deben hacer comida que entre en una cuchara. Si son cuatro jurados, cada uno recibe una. Todo queda en el sabor, no puedes salsear ni todos esos mariconeos. ¿Qué te parece Máster Chef? Es un programa de entretención. Si el casting está bien hecho, funciona. La gente que quiere aprender a cocinar viendo un programa está perdida. Se podrá sacar una idea pero, como cuando se veía Cocinando con Mónica en los 90′, nadie saca todo listo de la cocina. Pasa también una tendencia de que estamos en un período donde la gente consume libros y programas pero se cocina cada vez menos. ¿Por la pega? Por la pega, por el tiempo. Va de la mano con que, hace muchos años, la mujer salió de la casa y trabajó. Esta carga de la que se despojó fue porque la sociedad dijo que la cocina casera era solamente de ella. Más que un placer, se transformó en una carga de la que el hombre siempre se desligó. La mujer, en todo su derecho, salió a trabajar y dejó de cocinar en la casa. Se dio una polémica entre Coco Pacheco y Yan Ivin, en que el primero dijo que nunca lo había visto en un evento gastronómico. Si hablamos de programas de entretención, Yan Ivin es un animador. Todos podemos ser críticos gastronómicos por el conocimiento que tenemos. El gusto es algo tan subjetivo. Me encantan las criadillas o las guatitas, las cocino y me quedan la raja. Pero si tú eres el jurado y no te gustan, ¿qué vamos a hacer? Hay un afán de polemizar, aparecer, figurar. No hay un interés de crear un diálogo en torno a la gastronomía que vaya a producir algún tipo de resultado positivo. Es parte del mismo circo de un programa de televisión. COCINA CHILENA Y FERRÁN ADRIÁ ¿Cómo comen los chilenos? Tuvimos un tiempo de letargo donde se valorizó lo de afuera. Creo que todavía pasa que de diez restoranes que se abren, seis son peruanos. Al chileno le da por temporadas. Los chinos, las pizzerías, después el sushi. Después vino el peruano, que se mezcló con el nikkei. Está bien que existan, pero de un tiempito a esta parte han aparecido en escena cocineros como nosotros, que casi siempre somos jóvenes, que hacemos gastronomía a base de lo nuestro. Hay un común despertar en lo culinario. Cada vez se abren más restoranes que trabajan cocina chilena. ¿Cómo definirías nuestra cocina? Sabiendo que Chile es un país larguísimo donde tenemos distintos tipos de gastronomía, la defino como sabrosa, contundente y contenedora. Hablamos de comida chilena y pensamos en un plato calentito que te abriga. En una cazuela o un charquicán. Todo ligado con lo cocido, donde no hay platos agridulces a no ser las humitas con azúcar. La comida chilena mezcla proteínas con vegetales, donde la base son un sofrito, sal, comino, pimienta y ají de color. ¿Qué te parece esta cocina de Ferrán Adriá en que te comes una espuma? Ferrán Adriá es Dios pero no por el tipo de cocina que hace, sino porque hasta antes de él los franceses decían que estaba todo inventado. Su gran aporte fue crear. La espuma fue una de esas, pero su valor fue crear técnicas de cocina que no existían. Formas de tratar los productos que nadie había hecho. El mérito es su pensamiento crítico sobre las cosas. Preguntarse el porqué. No puede ser que todo esté inventado ¿Por qué si siempre se hace con azúcar no se puede con sal? ¿Qué te parece el concepto de chef? Es algo personal. Yo no tengo resquemor, ni odio o me caen mal los que se dicen chef. Pero para mí ese es un cargo dentro de la cocina, un oficio en el que hay que estar todos los días parado en la trinchera y darle. Por lo mismo, busco diferenciarme del término “chef”, de este artista de blanco impoluto que más que cocinero es relacionador público. Eso de recorrer las mesas y conversar es más una relación pública que estar ensuciándose, quemándose y transpirando como uno más. ¿Qué opinas que en algunos restoranes un plato cueste más de 20 mil pesos? Hay distintos tipos de conceptos gastronómicos y, si tienen público, son válidos. Hay restoranes en que un plato vale 20 lucas por lo caro de sus productos. Si quiero comerme un jamón crudo ibérico alimentado con bellota, no puedo esperar que me cobren dos lucas por 100 gramos. Va de la mano con el precio de venta y ciertos tipos de locales. Yo no podría tener un plato que cueste 25 lucas, pero hay restoranes que lo tienen y un nicho que los paga. El tema es cuando toda la parafernalia del local hace que el plato valga eso. ¿Y qué piensas de los platos que traen poca comida? Es una cocina súper válida. No es la cocina que me gusta, jamás la voy a hacer. A veces, cuando consumo en ese tipo de restoranes, espero hasta el final para preguntarme si salí bien o me estafaron. Porque hay lugares caros donde puedo pagar por esta comida contemporánea conocida como alta cocina y, si salgo sabiendo que comí la raja, vale la pena. Ahora, si me siento estafado porque pagué 50 lucas por tres bocados que pude haber hecho en mi casa, simplemente no vuelvo. LUGARES DE HUEVEO Hace casi un año eres el Chef Corporativo del Bar The Clinic ¿Cómo ha sido el desafío? Mi trabajo es crear un estándar de gastronomía y una carta distinta para cada bar a base de un concepto en común. Cada uno tiene su personalidad. Si pensamos, el Bar The Clinic de Ñuñoa apunta a un público y el de Brasil a otro. Ambos deben tener comida Clinic pero a públicos distintos. Esto se multiplica por 10 si pensamos en el Bar The Clinic de Antofagasta versus el que abriremos en Punta Arenas, donde me puedo dar el lujo de vender centollas. ¿Cuál es el concepto de un Bar The Clinic? Son lugares de hueveo. De música fuerte y piscolas gigantes. Es un barucho para ir a sentarse a chupar y nuestro desafío es crear una carta de bar que funcione bien y que tenga un estándar de calidad. Conversemos sobre algunos platos de la carta. ¿Qué nos puedes decir del “Natalia Champiñón”? Nos habla de hueás que funcionan como la callampa. Cosas que se hacen mal y que nos tienen en un clima de incertidumbre. En el país donde no existía la corrupción, donde se pensaba que los argentinos eran los corruptos, nos prometieron tantas cosas de la buena forma de obrar de los políticos que nos terminamos dando cuenta que somos uno más. El “Natalia Champiñón” y su paila de champiñones salteados es un reflejo de eso. La nuera de la presidenta haciéndose unos enjuagues tan buenos como ese. Qué queda para el resto. ¿Y el “hombre honesto” como lo es el “Longueira”? Es un plato emblemático de nuestra carta porque el nombre produjo el plato. Todos conocemos el personaje que es. Al que le habla Jaime Guzmán y que después le dio depresión. Con esta ley mordaza que aprobaron lo único que queda claro es que, de lo que sabemos, aún no sabemos nada. Si crearon tan rápido una ley en que están penalizadas las filtraciones es porque hay mails para leer por siempre. ¿ Y el “Bolocazo a la viñamarina”? Es más lúdico porque la relación es clásica: el plato tiene chorito. Aunque la Bolocco tiene sus años y no sé qué tanto quede. Tuvo sus años mozos, como todos, pero ahora la veo bastante deteriorada. Está más infiltrada que las rodillas de Paredes. El full HD los cagó a todos. ¿Qué plato se te ocurre con Ricardo Lagos? Un refrito. Cuando haces asados que no te quedan tan buenos, no te los comes. Como no lo vas a botar, lo agarras, lo picas chico y haces un ajiaco. En el fondo, te comes lo mismo cocinado de otra forma. ¿Y con Marco Enríquez Ominami? Uno que cueste venderlo pero que se piensa como vendible. Pasa a la historia como uno que intentaste meter por todos lados, incluso en avión. Aunque no en Sky low cost, ni cagando. ¿Uno con Soledad Alvear? Es querer pensar que pertenece a cierto lado de la política de los nuevos tiempos pero, cuando se tocan ciertos temas ligados a lo moral y religioso, te das cuenta que es el mismo osobuco que te comiste toda la vida. ¿Algo con Lucía Hiriart? Cuando el Jumbo te vende costillar aliñado es porque estaba malo. Te lo disfrazan de señora bonachona, viejita, a la que hay que tenerle complacencia por como está. Pero es un costillar malo. Si no lo vendiste así te cambian la fecha de vencimiento, seguro. Lucía Hiriart es mala de adentro, igual que un costillar penca, porque creo que era peor que el caballero. Hay mucha gente que está esperando que este costillar se tire a la basura. Fuente: http://www.theclinic.cl/2016/04/08/529215/
  7. TÚ: - ¿De donde eres?: De Talca - Quién es tu referente culinario de la vida (mamá, abuelita, tu marido, etc...): Mmm, nadie mi abuela quizás, pero tampoco taaaanto. - ¿DULCE O SALADO?: Salado, por mil millones de veces más. YO CHEF : - ¿Cocinas, te gusta cocinar?: Sí, cocino, pero no me gusta cocinar para el resto, onda familia o amigos, porque me carga cocinar según como a ellos les gusta, me gusta cocinar como a mí me gusta comer y sin que digan "ay, pero te faltó eso" "pa la otra menos sal" "yo la hago así..", asi que me gusta cocinar para mí y Julietta no más y sí, me gusta. - ¿Cuando lo haces? (Obligado o por placer): De repente obligada po, o sea por necesidad pero la mayoría de las veces porque me gusta, pero ojalá estar sola cocinando jaja - ¿Que es lo más rico que te queda? ¿ Podrías compartirnos la receta?: He hecho solo dos veces pescado al horno y me ha gustado mucho lo aliño bien y le agrego verduras a la fuente, zanahoria, morrón, cebolla, ajo, etc.. y vino blanco y pa dentro, mm que rico. Lasaña igual, salsa blanca de champiñón y con salsa de carne. - Utilizas alguna receta en especial para "encantar" o conquistar?: Ceviche le gustan a mi polola, asi que ahí me luzco (cuando lo hago sola, porque generalmente lo hacemos las dos) y con un vinito blanco o cervezas. - ¿Que haces cuando no te resulta o tienes duda de una receta?: Llamo a mi papá o mamá o busco en internet. - ¿Con cuanta frecuencias comes comida "saludable"?: En Talca me gusta comer mucha verdura y con mucho limón, acá me ha costado un poco pero estoy intentando retomar esos hábitos. MIS HÁBITOS: - ¿Tomas desayuno todos los días?: No ahora entro a trabajar a las 8:30 asi que pretendo empezar a hacerlo. - ¿En una semana normal, en qué consiste tu desayuno? ¿Que no puede faltar en tu desayuno?: No desayuno pero ahora han sido de té con pan integral con jamón de pavo o galletas de salvado. - Que tal el almuerzo? ¿Almuerzas siempre?: Sí, pero cuando no tengo horarios fijos, puedo almorzar como a las 5 o 6 y estar todo el día sin comer. - Quien te hace el almuerzo?: Yo o Julietta - Que acostumbras comer llegando a tu casa: Tomar once o llegar a almorzar. Antes, (porque ahora estoy en "dieta") compraba papas fritas de repente y la llevaba a la casa para ver películas - Que comida te MATA?: Todo lo salado papas fritas, pizza, comida china, lasaña igual, los pescados y mariscos la cazuela! hartas cosas en verdad jaja BEBER : - ¿Bebes Alcohol? ¿Con qué frecuencia?: Sí, la mayoría de los fines de semana y solo a veces en la semana. Me gusta el trshaaago. -¿Cual es tu trago favorito?: Pucha, es que tomo de todo si me dan a elegir, independiente de la plata, vodka raspberry o whiski. Pero de ahí la piscola, vino, cervezas, ponche, todo no más - ¿TÉ O CAFÉ?: Té, el café me revienta el colon. - ¿Con cuanta frecuencia tomas AGUA?: Tengo mis momentos, hay veces en que me da por tomar agua y tomo 1 o 2 litros al día y otras nada. RECOMIENDANOS UN LUGAR: Independiente de donde seas, cuéntanos ¿Donde nos recomiendas que podemos ir a comer/tomar ... - Comida China: En Talca al Taipei, en la 4 ote con 2 sur. La comida china más rica de la vida, he comido en otras ciudades (no en Stgo) y ninguna se parece a esa. - Café: No tomo café. Teterías, en Talca en Ecotetera, en Puq, Tapiz - Sushi: De Talca no recuerdo los nombres.. acá en el sur, Hachisu, algo así. Entre Ollas y sartenes dicen que es rico, pero no lo he probado. - Un Trago: Vodka raspberry con ginger ale. - Hamburguesas: Eeh no sé? - Comida Casera: En todos los mercados de las distintas ciudades, las viejas cochinas en Talca. - Comida Italiana: No me mata mucho, creo que nunca he ido a comer comida italiana a algún lugar. - Repostería o Helado: Vía Lactea en Talca? - El lugar donde has comido mas rico en tu vida: Uhhh yo creo que La Luna o Sotito's acá en Punta Arenas. - El lugar que NO RECOMIENDAS para nada!!!: Doggis y esas cosas? Elige: DESAYUNO : a) b) c) Está difícil entre la A y la C, ahora digo A pero otro día podría ser C. ALMUERZO: a) b) c) Cazuela POSTRE: a) b) c) Moté con huesillo del río en Talca, que rico! o Helado en su defecto. Gracias a nuestra Querisisisisima Fran Si quieres participar envia un MP no seas timido amiwuo
  8. Se trata de Favio Oñate Órdenes, de 26 años. Su desaparición fue advertida horas después del hecho, razón por la cual se presume que falleció. La empresa encargada del viaje envió sus condolencias a la familia. El personal del lujoso el Queen Mary 2 abandonó la búsqueda del tripulante chileno que habría caído por la borda la madrugada del sábado mientras navegaba entre Southampton y Halifax, en la costa de la región de Nueva Escocia, en Canadá. Se trataba del chef de 26 años, Favio Oñate Órdenes, oriundo de Rancagua, quien se desempeñaba como chef ayudante en el barco. Según lo consignado por El Mercurio, su desaparición fue advertida horas después del hecho, razón por la cual se presume que murió. "Tenemos que suponer que murió en el agua", reconoció la empresa Cunard en un comunicado, en el que transmitió sus condolencias a la víctima del trágico accidente. "Nuestros pensamientos y oraciones están con su familia, que ya ha sido informada, así como con sus amigos y sus colegas a bordo", agregó la compañía. La búsqueda también contó con apoyo de los pasajeros, quienes se mostraron conmovidos con el trágico descenlace de la historia. El Queen Mary 2 tiene 345 metros de eslora y capacidad para transportar más de 2.600 pasajeros, y ha contado con pasos en nuestro país desde el puerto de Valparaíso. www.soychile.cl
×