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  1. 08 Septiembre 2019 Etiquetado de alimentos: Pese a sellos, algunas marcas relanzan recetas originales "Las mismas personas nos lo pedían", dijo Soprole a propósito de su famoso Manjarate. Para el ministro Jaime Mañalich, "el rendimiento de la ley está llegando a su límite". Debido a la implementación de la Ley de Etiquetado de Alimentos, diversas marcas decidieron, durante los últimos años, cambiar sus recetas para evitar la presencia de sellos en sus productos. Sin embargo, el disgusto de los consumidores ha hecho que varias vuelvan a su preparación original, sin importar los sellos que deban llevar encima. Desde la incorporación de la Ley, en junio de 2016, la industria de alimentos comenzó a reducir los niveles críticos de sus ingredientes para no llevar en sus envases los sellos que anuncian el alto grado de azúcar, calorías, sodio y grasas saturadas. Como consecuencia de ello, y con el propósito de ser más saludables, muchos productos cambiaron sus sabores originales, pero luego han debido dar marcha atrás. "Fue imposible llegar a una fórmula que a las personas les gustara, siendo ellas las mismas las que nos pedían volver a la fórmula original", dijo la empresa Soprole a El Mercurio. "Es por esto que, siendo consistentes con nuestro compromiso con la problemática de la obesidad de los niños, Manjarate hoy cambia su propuesta comunicacional y pasa a dirigirse solo a adultos", ejemplificó la compañía, que recientemente lanzó una campaña televisiva para informar sobre el regreso de la "receta original" de este postre. El cereal Chocapic de Nestlé mantiene una versión con sellos y otra endulzada con estevia, que no contiene sellos y puede contar con el característico perro en su envase, debido a que la ley impide que los productos con octágonos tengan publicidad que interactúe con los niños. "Demasiado fuerte" El ministro de salud, Jaime Mañalich, comentó estos ejemplos reflexionando que la política pública del etiquetado se aplicó de manerea "demasiado fuerte". "Con relación a la Ley de Etiquetado de Alimentos y nuestro problema de obesidad en el país, tengo la impresión de que, como política pública, apostamos demasiado fuerte al etiquetado y dejamos de atender otras acciones, sobre todo en el sentido educacional", señaló Mañalich a El Mercurio. "Ahora el rendimiento de la ley está llegando a su límite", añadió el titular del Minsal, que apuntó que el tema objetivo no se está solucionando, pues las cifras de obesidad siguen empeorando y no mejorando. "Si la persona quiere comerse un postre rico, lo va a hacer de todas formas. Lo que hay que cuidar es que la gente lo haga de forma esporádica", opina una experta en nutrición. La nutricionista y ex secretaria ejecutiva del Programa Elige Vivir Sano, Teresa Boj, afirmó que "hay productos en que no tiene sentido reformular". "Tienen que tener sellos y la gente tiene que saber que no son productos saludables. Pero eso no quiere decir que tengas que exterminarlo de tu vida o del mercado", opinó Boj. "El sello tiene que ser orientador de lo que es el producto, pero si la persona quiere comerse un postre rico, lo va a hacer de todas formas (...) lo que hay que cuidar es que la gente lo haga de forma esporádica", advirtió Boj. Fuente: https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/salud/alimentos/etiquetado-de-alimentos-pese-a-sellos-algunas-marcas-relanzan-recetas/2019-09-08/115629.html
  2. Conoce algunos secretos para guardar la comida en el refrigerador y conservarla por más tiempo Catalina Miranda, nutricionista y panelista de "Vivir bien", entrega una serie de recomendaciones sobre los alimentos que requieren más cuidado y aquellos que jamás deben ser congelados. SANTIAGO.- El correcto almacenamiento de la comida en el refrigerador es la clave del éxito para que cualquiera de nuestros alimentos, especialmente frutas y verduras, se mantengan frescos y sabrosos por más tiempo. Pero ¿sabemos realmente cómo guardar nuestra comida? ¿Qué productos congelar y qué envases utilizar? Catalina Miranda, nutricionista y panelista del programa "Vivir bien" de La Red, conversó con LUN y reveló algunos secretos para conservar los alimentos de forma adecuada en el refrigerador, para que permanezcan frescos y con sabor por más días. ¿Qué alimentos no debemos congelar? Catalina enfatiza que las papas, los zapallos, los camotes y la cazuela, jamás deben ser congelados. La especialista dice que "el sabor cambia mucho" y que al descongelarlos "tienen una textura diferente". Cabe destacar que esto no aplica para las papas procesadas como las fritas o duquesas. Otro consejo es tener ojo con los huevos. La nutricionista dice que cuando un huevo está malo no se nota por fuera, sin embargo va a contaminar el resto de los alimentos. Por eso lo mejor es mantenerlos refrigerados y alejados de todo lo demás. Sobre los envases, la nutrióloga recomienda no reciclar los envases de las cassatas de helados. "El problema es que no son transparentes, no sabes lo que hay adentro, y puedes dañar o alterar las características del alimento". ¿Cómo saber cuánto tiempo lleva en el refrigerador? "Si eres cabeza de pollo, anotas con un plumón la fecha de envasado y espiración. Eso después se sale, se borra rápido", dice Catalina Miranda.
  3. 5 alimentos tan peligrosos que han sido declarados ilegales en algunos países Quien dijo que lo que no te mata te hace más fuerte seguramente probó más de alguna de las preparaciones de esta lista. Se trata de alimentos que conjugan dos grandes pasiones de la humanidad: la comida y el peligro, porque estas preparaciones pueden provocar desde una molesta indigestión hasta la inconsciencia y la muerte. Además se trata de comidas cuya venta, preparación o consumo ha sido prohibida en uno o varios países debido al riesgo que presentan. Además del infame pez globo, hay otros animales que se comen vivos, alimentos que se consumen podridos y vegetales que contienen cianuro: eso y mucho más en esta lista diseñada para abrir el apetito de los valientes. 1- Sannakji: pulpo crudo y vivoQuienes han visto Oldboy (la versión original surcoreana de 2003, no el remake norteamericano) probablemente no han podido olvidar la escena en la que el protagonista se come un pulpo vivo. Pues este particular platillo existe y se llamasannakji. El sitio Eatinkorea describe esta delicatessen de manera muy simple: pulpo crudo y vivo. También lo califica como la “aventura gastronómica definitiva”. Puede servirse de dos maneras: cortado en piezas o completo, para comerlo de una sola vez. En ambos casos se acompaña con diversas salsas o con alcohol. ¿Dónde está el peligro? En los tentáculos. Si se come completo, de no masticarse bien y con cuidado, las ventosas de los tentáculos pueden entrar en acción y adherirse a la garganta en medio de su descenso, lo que podría causar la muerte por asfixia. Pero si se prefiere comerlo en trozos no hay que confiarse, pues los tentáculos siguen moviéndose aún cuando están separados del cuerpo y las ventosas mantienen sus peligrosas propiedades. Para minimizar su poder, el sitio Bonviveur.com recomienda untar bien cada trozo en aceite de sésamo. Aun así, Gran Bretaña ha decidido prohibir su consumo. Alrededor de seis personas al año mueren por culpa de este plato. Pero el sannakji también es noticia por considerarse una muestra de crueldad animal. Recientemente, la organización activista PETA denunció al restaurante canadiense Marado Sushi, ubicado en Ontario, por mutilar pulpos vivos en la preparación de este platillo, prohibido en el país del Norte, de acuerdo al sitio Blogto.com. La organización, cuyo objetivo es desterrar el sannakji de los menús, ha acusado durante los últimos años situaciones similares en Estados Unidos. 2- AckeeSe trata de la fruta oficial de Jamaica, parte fundamental del platillo típico llamado Ackee y pescado salado, que suele comerse al desayuno. Su aspecto es inconfundible: tres grandes semillas negras rodeadas de la pulpa amarilla, todo cubierto por una cáscara que al madurar se vuelve roja y se abre por sí sola, dejando su contenido al descubierto. El ackee es sabroso y nutritivo, pero siempre y cuando esté maduro. Cuando no, el ackee contiene hipoglicina A, compuesto orgánico que provoca hipoglicemia, lo que puede llevar a cuadros clínicos con vómitos, dolores abdominales, diarrea, perdida de conciencia, y en casos extremos, la muerte. Es lo que se conoce como la enfermedad del vómito jamaiquino. Pese a los controles de las autoridades sanitarias del país, periódicamente aparecen brotes de intoxicación, siendo uno de los más grandes el ocurrido en 2001, cuando se reportaron casi 200 intoxicados por consumo de ackee y 23 muertos. Prueba del peligro del ackee consumido sin el cuidado pertinente es el impactante caso de Bihar, un estado del noroeste de India afectado durante décadas por una inexplicable ola de muertes de cientos de niños entre mayo y julio. Los infantes llegaban al hospital afectados por repentinas convulsiones o en estado de coma a consecuencia de una inflamación cerebral. El 40% no sobrevivió. Luego de años de investigación, en 2017 un grupo de científicos descubrió la razón del extraño fenómeno, como informó el sitio de noticias de la BBC: la causa era el consumo indiscriminado de lichis, fruto oriental emparentado con el ackee, que durante los meses en los que se producían las muertes aún no madura. El lichis contiene los mismos niveles de hipoglicina que el ackee, operando de la misma manera y provocando los mismos efectos. Así, el cuadro que llevaba a los niños a la muerte era consecuencia de la hipoglicemia, sumado a los altos niveles de desnutrición que afecta a la población en ese sector de la India. Una vez resuelto el misterio, el número de muertes bajó drásticamente. La historia respalda el hecho de que el ackee se encuentre casi siempre en las listas de los alimentos más peligrosos del mundo y explica por qué Estados Unidos prohíbe su importación. 3- Yuca amargaLa yuca es un tubérculo fácil de cultivar, originaria de américa y presente en Asia, el Caribe y África, donde es la principal fuente de alimentación de unos 500 millones de personas. El problema es que hay una variante de este cultivo que contiene cianuro, conocido como yuca amarga, que luce igual que la yuca dulce. El año pasado, BBC Mundo informó de los problemas que el aumento del consumo de yuca sin el cuidado necesario estaba provocando en Venezuela. Desde 2016 se estaban reportando casos de intoxicaciones por consumo de yuca amarga, principalmente adquirida a vendedores ambulantes que la obtienen de crecidas silvestres. En agosto de ese año se reportaron 30 intoxicaciones y la muerte de un joven de 16 años en el estado de Monagas, por lo que la autoridad prohibió la venta informal del tubérculo. Según cifras de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, entre noviembre de 2016 y marzo de 2017 la yuca fue responsable de 28 muertes. Según la Organización Mundial de la Salud, es seguro comer yucas que tengan menos de 0,01 miligramos de cianuro por gramo. Si tiene más de 0,03 miligramos, puede producir el colapso de los órganos vitales y la muerte. 4- Casu MarzuLos que conocen bien el dialecto sardo ya saben a qué nos enfrentamos. El nombre de Casu Marzu se traduce como Queso podrido. Producto típico de la isla de Cerdeña, la receta que ha pasado de generación en generación incluye leche de oveja y un ingrediente secreto-no-tan-secreto. No, no es amor. Son larvas de mosca. El proceso consiste básicamente en dejar que el queso se pudra y en que las larvas hagan lo suyo, lo que le da una viscosidad única y un olor que sigue la clásica fórmula para determinar la calidad de un queso: mientras más apestoso, mejor. El sitio Allthatisinteresting.com entrega algunos tips a quienes se atrevan a probarlo: fijarse en que las larvas estén vivas, pues si están muertas es indicio de que el queso se ha estropeado; mantener los ojos cerrados mientras se come para que los gusanos que salten no golpeen los ojos, y masticar muy bien para evitar que alguno llegue vivo al estómago. Esto podría ser un problema serio para el comensal, porque se trata de un tipo de gusanos que sobrevive a los ácidos del intestino y es capaz de atravesar las paredes del estómago, produciendo sangrado, dolor abdominal, vómitos y diarrea. Todo eso convierte al casu marzu en el queso más peligroso del mundo. Y no lo decimos nosotros, sino que lo corrobora el Record Guinness, además de la Unión Europea, que lo ha declarado ilegal. Encontrarlo hoy en Italia es una odisea que puede tardar días, tal como se narra en un artículo del sitio especializado Food & Wine. 5- Finalmente, el infame pez globoEsta delicia proviene de Corea, Singapur y Japón, donde es servido como sashimi y recibe el nombre de fugu. Es considerado un manjar reservado para paladares tan refinados como valientes, pues en este caso el mito es completamente cierto: si es preparado por manos inexpertas, el pez globo suele ser mortal. Mientras el tejido muscular es relativamente seguro para su consumo, el peligro proviene de una neurotoxina llamada tetradotoxina localizada en la piel, los ojos, los ovarios y el hígado, siendo este último, por supuesto, una de las partes más apreciadas por los sibaritas. La tetradotoxina inhibe el funcionamiento de los músculos, produciendo mareos, parálisis y asfixia, lo que puede provocar la muerte del comensal. Recientemente la entidad sanitaria del gobierno de Ghana, África, publicó un comunicado para advertir a la población de los peligros del pez globo, destacando que su toxina es 1.200 veces más tóxica que el cianuro y que los síntomas aparecen entre 10 y 45 minutos después de su consumo. En Estados Unidos, la compra, la preparación y el consumo de pez globo están prohibidos. En Japón, existen leyes estrictas que regulan su venta y preparación. Los chefs autorizados a prepararlos son pocos y deben aprobar un examen luego de pasar en promedio tres años de aprendizaje. En los restaurantes especializados, el precio por un plato de fugu ronda los 200 dólares (unos 120 mil pesos chilenos). Sin embargo, el peligro y la preocupación siempre están presentes, como prueba lo sucedido en enero, según reportó CNN: la ciudad japonesa de Gamagori sufrió una alerta sanitaria cuando un supermercado se percató que había vendido cinco paquetes de pez globo sin remover el hígado. Las autoridades usaron sistemas inalámbricos de comunicación y megáfonos para advertir a la población. Los cinco paquetes fueron devueltos, y aunque se confirmó que dos personas habían consumido parte de las porciones, no presentaron síntomas. El supermercado dejó de vender pez globo. Sociedad Sábado 17 marzo de 2018 | Publicado a las 11:14 5 alimentos tan peligrosos que han sido declarados ilegales en algunos países
  4. ¿Quieres fortalecer tu pelo y evitar su caída? Te contamos cómo hacerlo con 10 alimentos Una publicación de la tienda de belleza británica Neal's Yard reveló que el mango, las semillas de linaza, de calabaza y los higos son algunos productos clave para mantener el cuidado del pelo. SANTIAGO.- Mantener un pelo sano, nutrido y brillante es para muchos hombres y mujeres un asunto importante, sobre todo a la hora de buscar las mejores fórmulas para mantener un cabello fuerte y así evitar su caída. En su libro "Eat Beautiful", la reconocida tienda de belleza inglesa Neal's Yard Remedies da a conocer un listado de 10 alimentos que con sus nutrientes y vitaminas, favorecen al cuidado del pelo y cuero cabelludo. A continuación te contamos cuáles son y en qué cantidades debes incorporarlos a tu dieta. 1.- MANGO Esta fruta tropical proporciona el mineral silicato, que promueve el crecimiento del cabello y su fortalecimiento, y las vitaminas A, B6 y C. Se deben consumir dos rebanadas medianas como un snack o después de comer. 2.- SEMILLAS DE SOYA Este alimento inhibe la formación de la hormona DHT, la que contribuye a la pérdida de pelo. Sus otros nutrientes claves son el hierro, magnesio, omega-3 y vitamina B2. Se recomienda comer una porción de 75 gramos por semana. 3.- HUEVOS Ayudan a aumentar la producción de colágeno, el que se van descomponiendo a medida que envejecemos. La cantidad ideal es cuatro a la semana. 4.- KELP Esta alga proporciona hierro y aminoácido L-lisina, el que afecta directamente el crecimiento del pelo. Deben consumirse 10 gramos al día o probar un suplemento de esta alga. 5.- HIGOS Este fruto proporciona una gran fuente de hierro, siendo esencial para el crecimiento saludable y las puntas fuertes. También aporta potasio, magnesio y vitaminas E y A. Se aconseja comer una porción equivalente a dos al día. 6.- SEMILLAS DE LINAZA Altas en omega-3, lo que ayuda a combatir la resequedad. La cantidad recomendada es una cucharada de estas semillas de forma diaria. 7.- SEMILLAS DE CALABAZA Ricas en zinc, respaldan la reproducción celular y mejoran el sistema inmune, lo que potencia el crecimiento de cabello. Vale la pena mezclarlas con la linaza, y también se recomienda una cucharada al día. 8.- BERRIES Altos en vitamina C, estimulan el colágeno y aumentan la circulación del cuero cabelludo, mientras que su acción antioxidante protege los folículos del daño externo. Consumir un puñado de berries (frambuesas, moras, arándanos, frutillas, etc.) al día es lo ideal. 9.- PALTA Este alimento suministra vitamina E, aumenta la absorción de oxígeno y mejora la circulación del cuero cabelludo para promover un crecimiento saludable. La dosis recomendada es comer dos a cuatro paltas medianas por semana. 10.- HOJAS VERDES Las verduras como la acelga, el berro, la espinaca o el repollo aumentan la producción de queratina, una proteína que fortalece los folículos capilares. Consumir una porción de 100 gramos de verduras verdes todos los días. OTRAS RECOMENDACIONES PARA EL CUIDADO DEL CABELLO Para mantener un pelo saludable, sobre todo durante la temporada de playas y piscinas, también se recomienda mojarlo con agua antes de sumergirte, ya que la humedad hace que el cabello absorba menos sal o cloro. También se debe bajar la intensidad y utilizar lo menos posible las planchas y secadores, ya que el cabello está expuesto al calor por muchas horas. El uso de gorras para el agua y sombreros a la hora de tomar sol también es muy útil.
  5. ¿Influye lo que comemos en nuestro estado de ánimo? Estudio dice que sí La comida rápida, la carne, las frutas y carbohidratos repercuten no sólo en el organismo, sino también en las sensaciones y emociones. SANTIAGO.- Dice el dicho que "somos lo que comemos" y esta vez está comprobado. Un reciente estudio demostró que la comida está directamente relacionada con el estado de ánimo de las personas, en relación a la edad y a las cantidades de ciertos tipos de alimentos que se consumen. La investigación fue llevada a cabo por el equipo de Lina Begdache, profesora de estudios de salud y bienestar de la Universidad de Binghamton, Nueva York, el que determinó que los jóvenes menores de 30 años que comen comida rápida más de tres veces a la semana, tienen mayores niveles de angustia mental, constató La Vanguardia. Según el estudio, esto se debería a que la comida rápida, siendo rica en ácidos grasos saturados y omega-6, puede provocar una respuesta inflamatoria de bajo grado en el cuerpo y, a la vez, está relacionado con la ansiedad y la depresión, tanto en el caso de los animales como de los humanos. Asimismo, la indagación constató que quienes consumían carne tres veces a la semana tenían más problemas de salud mental. ¿La razón? Según Begdache esto "nos sorprendió", pero se debe a que el estado de ánimo y la carne están vinculados a nivel celular: el triptófano que se encuentra en este alimento es precursor de la serotonina, la sustancia del cerebro que tiene relación con la ansiedad, el insomnio y el estrés. Para los adultos mayores de 30 años, el estudio reveló que comer menos carbohidratos y más frutas, reduce la ansiedad y la depresión. A pesar de los descubrimientos, la investigadora afirmó que es partidaria de seguir una dieta mediterránea.
  6. Envueltos, refrigerados o a temperatura ambiente, ¿sabes cómo almacenar tus alimentos de forma correcta? Organizaciones británicas entregaron nuevas recomendaciones para guardar los alimentos, con el objetivo de reducir el desperdicio de comida en las casas. SANTIAGO.- Un instructivo lanzado este mes por la organización benéfica de residuos WRAP, junto con la Agencia de Normas Alimentarias, y el Departamento de Alimentos y Asuntos Rurales de Inglaterra, enseña a los consumidores a guardar las frutas, verduras y otros alimentos de forma correcta, para evitar su descomposición y prolongar su uso. El objetivo de la iniciativa es reducir el desperdicio de comida en las casas. A nivel mundial, la organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos se pierden al descomponerse. Entre las recomendaciones destaca la relativa a manzanas y naranjas, las que deben refrigerarse para extender su vida útil. Asimismo, se mencionan otros alimentos que comúnmente se guardan en frío, pero es recomendable que permanezcan a temperatura ambiente para una mejor conservación. ALIMENTOS E INDICACIONES - Champaña y espumantes: guardarlos en el refrigerador podría alterar el sabor, por lo que se recomienda almacenarlos en un lugar fresco y oscuro a temperatura constante, y recién guardarlos en frío cuando estén listos para tomarse. Además se aconseja mantener las botellas de forma horizontal si no se beberán en el corto plazo. - Quesos: envolverlo en plástico transparente hará se descomponga más rápido. El consejo es guardarlo envuelto en papel mantequilla, ya que esto "logrará el equilibrio correcto entre evitar que el queso se descomponga y acumule demasiada humedad", según explica el Good Housekeeping Institute (GHI). - Pan: mantenerlo refrigerado alejará el moho, pero hará que se seque rápidamente. Para evitar el pan duro, se aconseja rociarlo con un poco de agua y luego calentarlo de cinco a diez minutos en el horno. Si este alimento no será consumido próximamente, se recomienda congelarlo por un máximo de tres meses. - Tomates: un estudio publicado en la revista Proceedings of National Academy of Sciences reveló que refrigerar los tomates produce un cambio genético en ellos que altera el sabor de forma permanente. Así que lo mejor es dejarlos afuera del refrigerador y consumirlos antes de que se echen a perder. - Peras, ciruelas y duraznos: estas frutas emiten lo que se conoce como etileno, un gas que acelera el proceso de pudrición. Por lo tanto, se recomienda mantener estos alimentos alejados de otros más propensos a ser contaminados como zanahorias, lechugas, coliflor, brócoli, cebollas y berenjenas, entre otros. - Cebollas, zapallos y papas: deben ser almacenados fuera del refrigerador, en lugares oscuros con bajos niveles de humedad. Los azúcares de las cebollas se convierten en almidón si se mantienen fríos. - Palta: no hay que guardarla dentro del refrigerador, ya que esto demorará su proceso de maduración. Se aconseja mantener la palta a temperatura ambiente hasta que madure y luego refrigerarla para que no se oxide. - Huevos: los huevos son porosos, por lo que absorben los olores que los rodean. Si tienes algo particularmente potente en tu refrigerador, es mejor mantenerlos afuera. El mejor consejo es almacenarlos a una temperatura constante inferior a 20ºC. "FRUTIL", LA NUEVA TECNOLOGÍA CHILENA En Chile también ha generado preocupación el tema de la rápida descomposición de los alimentos. Un grupo de estudiantes de diferentes ingenierías de la Universidad Católica decidieron hacerle frente al problema y desarrollaron "Frutil", un novedoso invento que hace durar el doble del tiempo la fruta en el refrigerador. Se trata de una esfera llena de químicos que absorbe el gas que emiten las frutas y verduras al madurar. Si "todo sale bien", sus creadores esperan sacarlo a la venta en 2018, a un valor de $2.000.
  7. 6 alimentos que nunca debes recalentar en el microondas La vida cada vez es más rápida, en eso estamos de acuerdo. Esto conlleva a que vayamos a la cama tarde, descansemos menos y comamos apurados. Por eso es que la utilización del microondas crece exponencialmente conforme pasa el tiempo. Y es que todos queremos que el delicioso plato que guardamos en la mañana, al salir de casa, esté caliente en un par de segundos porque tenemos hambre o no hay tiempo de entibiar a fuego. Pero hay alimentos que, al meterlos al microondas, podrían causarte graves daños en tu aparato digestivo. Así lo explica el medio digital sobre salud, MensHealth, el que evidenció cuáles son, y sus razones. Arroz y tallarines: A pesar de ser los clásicos de la comida recalentada, los especialistas recomiendan no entibiarlos en el microondas. La Food Safety Authority (FSA) de Irlanda, que vigila los elementos sanitarios en la comida, aseguró en un informe que las bacterias que contienen, como el bacillus cereus, podrían producir esporas tóxicas y resistentes a cualquier tipo de ambiente. Dolores, vómitos y malestares estomacales son algunas de las consecuencias que, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (NIH, por su nombre en inglés) podrías sufrir al no hacer caso a los especialistas. Además, recomiendan no consumirlo luego de 24 horas de preparado. Aún así, si te quedó comida en la olla, puedes refrigerarlo por, solo, un par de horas. Pollo: Existe el convencimiento de que el calor es el mejor método para matar todo tipo de bacterias y microbios. Pero con el pollo no es tan así. Según los entendidos, este alimento podría contener salmonella, un microorganismo que, de acuerdo a la NIH, provoca fiebre, diarrea, vómitos y dolor de cabeza. Por lo anterior, aconsejan cocerlo equitativamente y no en un microondas, puesto que el artefacto cocina los alimentos por lados, por lo que una parte podría quedar más preparada que otra. De todas formas, para saber que no hay peligro, hay que revisar que toda la carne del pollo esté blanca. Huevo (y todo lo que lo contenga): Los estudiosos afirmaron que hay que tener ojo con el huevo y todos los alimentos que lo contienen: sopas, pizza y tortillas, por ejemplo. Aseguraron, además, que los riesgos con el huevo son altos. Comerlo tras recalentarlo en el microondas, aumenta las bacterias, como la salmonella, que este contiene. Asimismo, es necesario saber que el huevo no puede quedar al aire libre por mucho tiempo, por lo que debe ser consumido directamente luego de haberlo cocinado. Mariscos y pescados: Estos sí son alimentos extremadamente delicados. Al igual que el huevo, lo mejor que se puede hacer es consumirlo solo luego de haberlos cocinado por primera vez. No solo por el riesgo de intoxicaciones estomacales con los mariscos, sino que porque el pescado, al ser recalentado en el microondas, pierde todas sus propiedades. Sí. Todos sus nutrientes y vitaminas desaparecen. Así lo explicaron las doctoras Odile Fernández, autora de Alimentación anticáncer, Montse Bradford y la bioquímica Olga Cuevas, al medio sobre salud, El confidencial. “Algunos alimentos procesados en el microondas pueden perder hasta un 75% de algunos nutrientes como los antioxidantes”, dijeron. Asimismo, explicaron que las ondas microondas hacen vibrar las moléculas de agua en los alimentos, lo que motiva una fricción que genera calor internamente, alterando la estructura química. Papas: Las papas o “patatas” son un alimento con el que hay que tener especial cuidado, pues son un caldo de cultivo para las bacterias bacilo, que producen, en algunos casos, el botulismo en los humanos. Cólicos abdominales, vómitos, visión doble, insuficiencia respiratoria e, incluso, parálisis corporal, son algunos de los síntomas de acuerdo a la NIH. Esta toxina surge, generalmente, en las papas mal conservadas o mal enlatadas. Por otro lado, los especialistas aseguran que al recalentarlas en un microondas las bacterias no mueren. Lo que se puede hacer es conservarlas siempre en frío o, por enésima vez, consumirlas luego de cocinarlas. Espinacas: Comer vegetales es sano… en circunstancias normales. Todo el hierro, el calcio y el potasio que contienen entregan una serie de beneficios a nuestro cuerpo que, otros alimentos, no. Según los entendidos, el problema es que este alimento contiene grandes cantidades de nitrato. Al ser cocinado por primera vez no existe ninguna complicación, pero tras recalentarlo en el microonda, este compuesto presenta variaciones y podría convertirse en nitrosaminas, una mezcla con las aminas de las proteínas. Según la tesis de doctorado de Paula Jakszyn, de la Universidad de Pompeu, estos compuestos podrían producir cáncer. “Los estudios en laboratorio sustentan a la existencia procesos biológicos plausibles que relacionan la exposición a nitrosaminas con el riesgo de cáncer. Por lo tanto, el panel concluye que las nitrosaminas incrementarían el riesgo de cáncer gástrico(…)”, escribió.
  8. 12 Mayo 2017 Consultorios sufren falta de stock de alimentos Se trata de productos lácteos de entrega gratuita a adultos mayores y niños. Desde Cenabast indican que problema se está corrigiendo. Infomación entregada a beneficiarios de centro de salud de San Ramón el jueves. Consultorios de La Granja, La Pintana, San Ramón y Concepción son algunos de los recintos que han reportado problemas y falta de stock, para entregar los alimentos lácteos de rutina que el Estado destina a adultos mayores y niños. Se trata de la bebida láctea Años Dorados y el producto Mi Sopita que reciben los ancianos como parte del Programa de Alimentación Complementaria del Adulto Mayor (PACAM). A estos se suma la fórmula láctea para prematuros, del Programa Nacional de Alimentación Complementaria (PNAC), ambos del Ministerio de Salud. “Existe un problema de stock limitado de suplementos alimentarios y lácteos, al menos en Concepción, lo que ha ocasionado problemas en la entrega de los mismos”, explicó Arnaldo Casas del Valle, director (s) de la administración de Salud del municipio de Concepción. En Santiago se han registrado faltas de stock en otros productos. Así lo explica Adriana Tapia, directora de Salud de la Municipalidad: “Hemos tenido un problema de desabastecimiento de Leche Purita Fortificada, uno de los más requeridos por la población infantil menor de 18 meses. A mediados de abril empezamos con este problema, específicamente en el Centro de Salud Padre Orellana”. Tapia agregó que hubo “cinco niños que quedaron sin la leche” y que, en el caso de niños prematuros, “tuvimos que entregar productos incompletos. Si son ocho tarros, pudimos entregar solo dos”. Añadió que en el último pedido no llegó alimento para ancianos. Para enfrentar la situación, algunos municipios, como La Pintana, han optado por cubrir el déficit con reservas de otros recintos. “No hay desabastecimiento en nuestros Centros de Salud Familiar porque los que han quedado en stock crítico, por el desfase en la entrega de Cenabast, han sido apoyados por otros que mantenían reservas”, explicaron desde el Departamento de Salud. En la Central Nacional de Abastecimiento (Cenabast), encargada de comprar y distribuir estos productos, confirmaron los problemas. Pablo Venegas, director del organismo, detalló que en el caso del alimento destinado a adultos mayores “hubo un problema con el proveedor, con quien tenemos trato directo, el cual nos informó muy encima que no iba a poder cumplir con dos zonas del país, centro-sur y sur, es decir de Rancagua hasta Magallanes, que iban a ser abastecidas parcialmente”. Según Venegas, “fue un problema de materia prima en el proceso de producción del proveedor”. Al respecto, desde la empresa aludida, Proalsa, indicaron que “dada la premura de ese trato directo, adjudicado en marzo para entregas en el mismo mes, se generaron complicaciones con el aprovisionamiento de materias primas, lo que ha sido regularizado en abril y mayo, según lo programado con Cenabast”. Para el caso de la fórmula para prematuros, Venegas dijo que hubo “dificultad con el proveedor, la cual estamos regularizando en las regiones Metropolitana y Biobío, y hasta el miércoles se hará en el resto del país. Ahí hubo incumplimiento de parte del proveedor, desconocemos sus razones”, dijo Venegas. Al respecto, desde Nestlé indicaron que “hubo algunos problemas logísticos, asociados a la cadena de distribución de Pre NAN, los cuales se comercializan en Chile, no obstante, se importan desde Holanda. Esta situación ya está siendo regularizada con Cenabast y se están realizando las entregas comprometidas”. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/consultorios-sufren-falta-stock-alimentos/
  9. Historia de la alimentación del ser humano Hoy en día hay unanimidad entre los historiadores para afirmar que, aunque el ser humano sea omnívoro, ha sido principalmente carnívoro durante varios millones de años. Desde su origen, y hasta comienzos del neolítico hace aproximadamente 10 000 años, los hombres fueron cazadores recolectores nómadas. Las presas de caza constituían la base de su alimentación (proteínas y lípidos); y también consumían bayas (frutas silvestres) o raíces (glúcidos con alto contenido de fibras e índices glicémicos muy bajos). La mayoría de los autores están de acuerdo en afirmar que nuestros antepasados comían también vegetales, accesoriamente (hojas, tallos, brotes) y sin duda también granos silvestres ocasionalmente, legumbres estas que deben clasificarse entre los alimentos con índice glicémico muy bajo. Parece evidente que el gasto energético cotidiano de estos hombres primitivos era importante, no sólo por el hecho de las pruebas físicas que enfrentaban, sino también debido a la precariedad de sus condiciones de vida que los exponían a todos los azares climáticos. La pregunta que acude a nuestra mente es entonces la siguiente: ¿cómo pudieron estos cuasi «deportistas de alto nivel» garantizar tal gasto en calorías, teniendo a su disposición tan pocos glúcidos y sobre todo ninguno de esos azúcares lentos* que los nutricionistas de hoy consideran indispensables? Al volverse progresivamente más sedentario a partir del neolítico, el ser humano vivió el primero de los grandes cambios alimenticios de su historia. El desarrollo de la ganadería le permitió seguir comiendo carne, aunque no fuera exactamente la misma; y la introducción de la agricultura produjo cereales (trigo, centeno, cebada …), luego leguminosas (lentejas, arveja…) y más adelante verduras y frutas. Se podría pensar que al volverse sedentario el hombre primitivo había iniciado necesariamente un proceso que iba a mejorar su existencia. Sin embargo, en el campo de la alimentación, sucedió más bien lo contrario. A la inversa del cazador recolector del período mesolítico, el agricultor ganadero tuvo en realidad que reducir considerablemente la variedad de su alimentación dado que únicamente algunos animales se prestaban a la domesticación y a la cría y sólo se podían cultivar unas pocas especies vegetales. Ni siquiera es exagerado afirmar que el agricultor ganadero tuvo necesariamente que racionalizar y aun optimizar su actividad en el sentido en que lo entendemos hoy en día. Esta verdadera revolución en el modo de vida de nuestros antepasados tuvo grandes consecuencias, ante todo sobre la salud. La monofagia que resultó de los monocultivos se manifestó como fuente importante de carencias, lo cual se tradujo en una disminución notoria de la esperanza de vida de las poblaciones en cuestión. Además, la agricultura (incluso la que se llevó a cabo en ricas tierras de aluvión bien irrigadas tales como las de Egipto y Mesopotamia) resultó mucho más difícil en términos de esfuerzo físico que la persecución y la caza de las presas del mesolítico y aún más ardua que la caza de los enormes animales del paleolítico superior. El hombre primitivo había vivido en armonía y equilibrio con la naturaleza y cuando su alimentación natural se desplazaba debido a las migraciones de las especies o al ciclo de las estaciones, él se desplazaba junto con ella. Al volverse sedentario, se le presentaron nuevas restricciones y nuevas imposiciones. Pues al salir de ese cuasi paraíso terrestre, el agricultor-ganadero tuvo que enfrentar muchos nuevos riesgos con el fin de volverse autónomo en relación con sus fuentes de suministro alimenticio: tuvo que enfrentar los vaivenes de los caprichos climáticos y también enfrentó riesgos al nivel de la selección de las variedades y de las especies más o menos productivas y frágiles; pero también corrió riesgos en la elección de los suelos ya que no se adaptaban totalmente a los cultivos. La historia de los siete años de vacas flacas que trae la Biblia ilustra muy bien las incertidumbres de esta nueva etapa, aleatoria por naturaleza. Por otra parte, el surgimiento de la agricultura y de la ganadería generó, tal como se diría hoy en día, una política natalista y productivista por parte de los interesados. Ante el temor de que le fuera a hacer falta, el agricultor siempre pensó en que tenía que producir más; y para lograr este resultado, necesitaba brazos suplementarios. Sin saberlo, el labrador y sus hijos le abrieron de esta manera la puerta a un círculo vicioso, contribuyendo a un desarrollo demográfico constante, lo cual hizo que los riesgos de hambrunas y la gravedad de éstas debido a las malas cosechas fueran tanto más catastróficas. Obviamente, este artículo no se propone contar en detalle la historia de la alimentación humana desde el hombre de las cavernas. Si quisiéramos ser exhaustivos, tendríamos que escribir demasiado y existen excelentes obras dedicadas a este tema a las cuales ustedes pueden acudir (1). Sin embargo no podemos tratar del problema que nos preocupa –el predominio de la obesidad en nuestra civilización actual– sin mirar hacia el pasado, hacia cuáles fueron las grandes etapas en la alimentación de la humanidad durante los siglos, y sobre todo durante los milenios que nos han precedido. Se puede lamentar, en todo caso, que este enfoque se oculte demasiado frecuentemente por parte de los nutricionistas contemporáneos. Pero, para evitar dispersarnos en nuestro análisis, propongo que limitemos aquí nuestra reflexión a lo que fueron las grandes etapas del modo de alimentación de las poblaciones occidentales, las que surgieron de las civilizaciones antiguas. Ciertamente, de un país a otro, de una región a otra, pero también de una religión a otra, las elecciones alimenticias definitivas y sucesivas que se dieron en el Neolítico, y más cerca de nosotros desde la Antigüedad, han sido extremamente variadas. Pero esta gran diversidad no es por ello menos clasificable según categorías alimenticias tomadas primordialmente bajo un ángulo nuevo, el de la potencialidad metabólica*. Egipto Una multitud de fuentes escritas y figurativas del antiguo Egipto revelan las modalidades de su producción alimenticia y dan testimonio de que en todas las épocas los egipcios tuvieron a su disposición un amplio abanico alimenticio. Entre los animales de cría, el cerdo ocupaba un lugar privilegiado, pero se consumía también ampliamente carne de res y de cordero. Con todo, los egipcios preferían las aves silvestres o las de cría (gansos, patos, perdices, palomas, pelícanos…). En cuanto a los cereales, eran, como se sabe, objeto de grandes cultivos en las fértiles tierras del valle del Nilo así como las verduras (cebollas, puerros, lechugas, ajo) y las leguminosas (garbanzo, lenteja…) Con estos recursos, el régimen alimenticio de los egipcios bien se podría calificar como variado y bien equilibrado. Pero esto sería no contar en este caso con el nivel de aprovisionamiento enormemente fluctuante causado ante todo por los caprichos del Nilo. Por otra parte, como sería la regla de ahí en adelante en las civilizaciones posteriores, el modo alimenticio de los egipcios era muy diferente, no sólo de una región a otra, sino más que todo de una clase social a otra. Los ricos y los privilegiados tenían, como iba a ser el caso en la baja Edad Media y en la época moderna, una alimentación con mucha más carne. En cuanto a los más pobres, se contentaban muy a menudo con una alimentación a base de cereales, de verduras y de leguminosas. Según lo que podemos juzgar hoy en día a partir de los medios de investigación muy perfeccionados de los que disponemos, no parece que los egipcios hayan gozado siempre de buena salud, por lo menos en lo que se refiere a la gran mayoría de la población, a aquella precisamente que se alimentaba esencialmente de cereales (glúcidos). El análisis de numerosos papiros, así como el examen de las momias nos muestran evidencias de daños en la dentadura y que habían sufrido de arteriosclerosis, de enfermedades cardiovasculares y aun de obesidad. Su esperanza de vida era muy inferior a los treinta años. Una sala especial del Museo del Cairo está consagrada a la exposición de estatuas obesas que dan testimonio de una corpulencia muy diferente, por lo menos en algunas etnias, de lo que siempre hemos imaginado a priori a partir de la mayoría de los jeroglíficos. Grecia En el mundo griego los cereales brindaban más del 80% del aporte energético total, pero esta elección alimenticia era menos consecuencia de una realidad geográfico-económica que el resultado de una política relacionada con una ideología muy particular. En efecto, el griego tenía la convicción de ser un hombre civilizado, contrariamente al bárbaro quien se contentaba con recolectar y cazar lo que encontraba en la naturaleza de la cual dependía. El griego tenía el sentimiento de que elaborando él mismo sus alimentos por medio de la agricultura elevaba la condición humana. La carne era entonces un alimento despreciable para el griego, dado que provenía de actividades pasivas: para producirla bastaba con dejar animales pastando sobre tierras incultas y no trabajadas. En cuanto a la caza, esta actividad tenía una connotación servil, se la veía como el reflejo de una situación de pobreza y como la consecuencia de cierta precariedad indigna de un ser civilizado. Las poblaciones que se dedicaban a esta labor la vivían como una obligación, como una forma de marginalización y de exclusión, en relación con el mundo de la polis que era, como se sabe, el centro del mundo helénico. Y los alimentos que simbolizaban por excelencia el estatus de ser civilizado eran el pan de trigo así como el vino, el aceite de oliva y de manera muy diferente el queso. En otros términos, todo lo que no existía en estado natural, sino que era el resultado de la intervención y de la transformación del hombre, era considerado noble: el hombre podía pretender alcanzar la civilización domesticando y transformando la naturaleza, “fabricando” su comida. Pero, que les gustara o no a los filósofos de aquella época, la realidad cotidiana de de la Grecia Antigua no siempre iba muy de acuerdo con sus ideales, pues este modo alimenticio ideal hacía poco caso de las sopas de legumbres variadas, de las burdas papillas de cereales o de las leguminosas que componían la comida cotidiana del pueblo, lo cual no impedía que para el conjunto de la población (salvo para el soldado carnívoro de la tradición militar helénica quien obtenía su fuerza hercúlea de la carne de los animales) el consumo de carnes era marginal, casi incluso tabú puesto que se la guardaba para los sacrificios. Las ovejas se reservaban entonces principalmente para la lana y la leche de la cual se fabricaba el queso. Los bovinos eran escasos y se usaban únicamente como animales de tiro y de carga. En cambio, se consumía pescado (y aun crustáceos), aun cuando no fueran objeto de ninguna transformación. La sofisticación del acto de pescar y la rudeza del trabajo del pescador justificaban sin duda que el pescado no se clasificara entre las comidas inciviles. O tal vez por simple realismo, había escapado a la ideología restrictiva en materia alimenticia, pues no sólo había cantidades de pescado, sino que su consumo era tradicional entre los pueblos del Mediterráneo. De esta manera, aun cuando sea difícil generalizar, se puede considerar que el aporte proteínico en la alimentación de los griegos era más bien débil, hasta tal punto que se podría uno llegar a preguntar si esta carencia en la mayoría de la población no habría traído como consecuencia un debilitamiento de su salud. Esto explicaría tal vez mejor que haya sido precisamente en Grecia donde naciera la medicina “moderna” bajo la dirección del ineludible Hipócrates. Roma Para los romanos el papel de la carne es mucho más importante porque tienen la tradición “itálica” de la cría de chanchos heredada de los etruscos. Aun si no ocupa el rol primordial en su alimentación, el cerdo ocupa un lugar no desdeñable en el aporte de proteínas animales, lo cual no obsta para que el símbolo alimenticio de los romanos siga siendo el mismo que el de los griegos: el pan (de trigo), en particular para el soldado romano. Es el alimento simbólico del legionario, en efecto, aun si lo acompaña de aceitunas y cebollas, de higos y aceite. Es incluso su alimento preferido, hasta el punto que cuando le dan carne se rebela. Esta alimentación exclusivamente vegetariana y sin embargo algo reconstituyente, hace del soldado, por otra parte, un ser « pesado » y francote cuya gordura no es una leyenda. Hay que decir que se le pide sobre todo ocupar, aguantar y mantenerse. Su fuerza (de inercia) viene de su capacidad de permanecer inmóvil bajo los golpes del enemigo. Cuando el ejército romano necesita de combatientes móviles, alertas y rápidos, acude a aliados bárbaros. Para un campesino romano, ser legionario es un honor. Es un medio de emancipación social que le permite convertirse en ciudadano de pleno derecho y entonces, el pan de trigo, alimento noble, es el único que puede estar a la altura de este estatus prestigioso. El romano del pueblo no consume finalmente sino poco trigo. Además del cerdo, las aves, el queso y algunas veces el pescado, se alimenta abundantemente de verduras (principalmente de repollo) y de cereales burdos diversos. El trigo es evidentemente el signo de cierto nivel de riqueza que muestra la pertenencia a una clase superior en la jerarquía censitaria. Pero el trigo no es solamente el alimento de los privilegiados. Le sirve también al poder para detener la hambruna. Paradójicamente, aunque es un alimento de ricos, la autoridad se lo distribuye a los pobres durantes los períodos de penurias. En conclusión, se puede decir entonces que los romanos tenían una alimentación un poco mejor equilibrada que la de los griegos por el hecho de tener un aporte proteínico superior. Únicamente los legionarios tenían una alimentación claramente deficiente. De ahí a pensar que la alimentación deficiente de sus soldados no fuera ajena a la caída del Imperio Romano no hay sino un paso que algunos observadores no han vacilado en franquear. La Alta Edad Media Colonizando las regiones mediterráneas y europeas cuyos habitantes eran para ellos los bárbaros, los romanos estaban continuamente transmitiendo su ideología a las poblaciones conquistadas. Pero en lo que encontraron tal vez mayor oposición. fue en su tentativa de proselitismo alimentario. De hecho, las dos civilizaciones se oponían totalmente en ese aspecto. Estaba por un lado la civilización de la leche y la mantequilla, y por otro la del vino y el aceite. El mito de la agricultura y de la ciudad tropezaba con fuerza contra el de los bosques y los villorrios. La oposición entre estos dos modelos alimenticios estuvo en su nivel más álgido durante los siglos III y IV cuando la relación de fuerzas se invirtió en provecho de los bárbaros. Esto no impidió que el modelo romano, aun después de la caída del Imperio dejara huellas profundas en las poblaciones de sus antiguas colonias. Y el vector principal de esta integración fue justamente el cristianismo, pues este último era el verdadero heredero del mundo romano y de sus tradiciones cuyos símbolos alimenticios les eran comunes: el pan, el vino y el aceite. Tan pronto como se edificaron iglesias y monasterios, los hombres de la iglesia se apresuraron en efecto a sembrar trigo y a plantar vides a su alrededor. Lo más adecuado sería hablar de simbiosis entre dos culturas, antes que de una conversión de los bárbaros a la ideología romana, pues esta integración de la ideología romana no ponía en cuestión la tradición bárbara que salió incluso reforzada de este proceso. La caza, la cría de ganado en semi-libertad, la pesca en los ríos y lagos y la recolección se vieron elevadas al rango de actividades nobles al mismo título que la agricultura en general y la siembra de viñedos. La explotación del bosque se tuvo como una práctica corriente digna de consideración en el plano social para quienes la ejercían. Mientras que los viñedos se medían en ánforas de vino, los campos en cargas de trigo y las praderas en carretas de heno, los bosques por su parte se “medían” en cerdo (cuyo ancestro es el jabalí) una unidad de valor cara a la civilización céltica y vigente todavía en el mundo germánico Este sistema “agro-silvo-pastoral” suministraba a las poblaciones en cuestión una alimentación muy diversificada. El aporte en proteínas animales era particularmente importante: carne, aves, pescado, huevos, lácteos. Los cereales inferiores –cebada, escanda, mijo, sorgo, centeno... –, mucho más corrientes que el trigo, se acompañaban frecuentemente de leguminosas –habas, fríjoles, arvejas, garbanzos. Las legumbres que se cultivaban en el huerto escapaban a cualquier impuesto y constituían un complemento importante a la preparación de sopas en las cuales siempre había carne. Esta complementariedad entre los recursos animales y vegetales permitió entonces asegurar una alimentación equilibrada a las poblaciones de la Alta Edad Media. Los numerosos estudios sobres restos humanos de esta época dejan entender que los individuos se mantenían en bastante buena salud. Su desarrollo fisiológico y los índices de crecimiento se presentan normales, generalmente. La composición de sus huesos se muestra en buen estado y se notan pocas malformaciones. Los dientes estaban bastante sanos y su usura era poca. Cuando los dientes se encuentran dañados y desgastados es síntoma de una alimentación fundada esencialmente en cereales molidos groseramente. No parece entonces que la Alta Edad Media haya conocido enfermedades de carencias o de malnutrición como van a existir en los siglos subsiguientes. Asimismo, este sistema de producción diversificada, que operaba por añadidura en el seno de una demografía estable, parece haber evitado, por su relativa seguridad, que los períodos de penuria se convirtieran en catastróficos. Seguro que no fue Jauja, pero la Alta Edad Media no fue con toda seguridad tan sórdida y oscura como algunos nos lo han querido hacer creer. En el plano alimenticio en todo caso, tanto en lo cuantitativo como en lo cualitativo, este período fue bastante satisfactorio, muy superior en todo caso a lo que va iba a darse posteriormente. La Baja Edad Media A partir de la mitad del siglo XI, el equilibrio que se había establecido en la producción alimenticia durante la Alta Edad Media fue progresivamente dejando de operar. El sistema agro-silvo-pastoral que había funcionado relativamente bien dada la estabilidad demográfica, comenzó a verse amenazado aunque continuó marchando en algunas regiones, especialmente en las zonas de montaña. Bajo el impulso de una fuerte ola demográfica, a esta economía de subsistencia le costó cada vez más trabajo garantizar las necesidades alimenticias de la población. Hay que decir que además del aumento del número de bocas por alimentar, las condiciones estructurales de esta economía habían cambiado radicalmente: en efecto, con el desarrollo del comercio, una verdadera economía de mercado estaba surgiendo. Por otra parte, los terratenientes (quienes detenían el poder político) descubrieron que podían sacar provecho de sus grandes propiedades extendiendo los cultivos en detrimento de las tierras incultas que servían a menudo como tierras de pastoreo, intensificando de esta manera el trabajo de los campesinos. Se pone entonces el acento en el cultivo de cereales, porque son fáciles de conservar y de almacenar, y también porque permiten satisfacer la demanda de los nuevos circuitos comerciales. El paisaje agrario europeo se transforma entonces progresivamente. La roza se hace sistemática y provoca incluso la desaparición de bosques enteros. De esta manera, los cereales se convierten en el elemento principal y determinante de la alimentación campesina. Habiéndose limitado el derecho de caza y de pastoreo, la carne desaparece poco a poco de las mesas campesinas y se convierte en un privilegio de las clases superiores. Aun si la presión demográfica desciende debido a la Peste Negra del siglo XIV, lo cual permite la reaparición de la producción de carne en las granjas, la diferenciación progresiva de los regímenes alimenticios según las clases sociales se irá afirmando cada día. Paralelamente, hay dos categorías sociales que continúan gozando de un privilegio alimentario. Primero, la aristocracia cuyos miembros son por tradición comedores de carne; pero también los habitantes de las ciudades de todas las clases sociales, quienes tienen a su disposición una gran variedad de alimentos entre los cuales la carne ocupa un puesto importante debido a una política de suministro sostenida por las autoridades las cuales temen siempre los motines en caso de penuria. Esta oposición entre un modelo “urbano” y un modelo “rural” de consumo alimenticio aparece de modo muy nítido a fines de la Edad Media en todos los países europeos, aunque ya existía desde hacía varios siglos en Italia, en donde, bajo el impulso romano, el fenómeno urbano se había desarrollado ampliamente. El modelo “urbano” corresponde de hecho a una economía de mercado mientras que el modelo “rural” se mantiene dentro del marco de una economía de subsistencia. Entre ambos, la oposición se da incluso en términos cuantitativos y cualitativos. El pan blanco de las ciudades se opone al pan negro del campo así como la carne fresca de las ciudades (cordero principalmente) se opone a la carne salada de cerdo del campo (charcutería). La gente del campo se encontraba doblemente desfavorecida en relación con los citadinos: primero porque estaban mal alimentados (insuficiencia de aporte proteínico particularmente), pero también porque sus condiciones de trabajo eran dramáticamente penosas. Los Tiempos Modernos Este período está dominado por varios acontecimientos que van a contribuir todos a modificar aún más el paisaje alimenticio de las poblaciones en cuestión. Ante todo, continúa el fenómeno urbano que sigue favoreciendo la economía de mercado. Las ciudades atraen en efecto cada vez más gente, pero, sobre todo, en ausencia de progresos científicos notables capaces de aumentar los rendimientos, la reanudación de la expansión demográfica va a provocar una conmoción en todas las estructuras de producción y de abastecimiento alimentario. La población europea está constituida por aproximadamente 90 millones de individuos en el siglo XVI. Después aumenta en más del 10% por siglo hasta alcanzar 125 millones a fines del siglo XVII. Y sobre todo la demografía da un salto formidable en el curso del siglo XVIII: en 1750 la población europea ronda los 150 millones de individuos y se acerca a los 200 millones en los primeros años del siglo XX. Esta expansión demográfica sin precedentes se traduce entonces necesariamente en un regreso a las rozas. Y, así como en el pasado, la ampliación de las tierras destinadas a la producción de cereales se realiza en detrimento de los espacios consagrados a la ganadería, a la caza y la recolección. Y de nuevo también, esta expansión de la agricultura tuvo como consecuencia un aumento de la parte de los granos en la alimentación popular, la cual, de hecho, se volvía cada vez menos variada y cada vez más deficiente en proteínas. El consumo de carne disminuyó entonces de manera drástica, sobre todo en las ciudades, en donde, tal como vimos, había sido apoyado en el período anterior. En Nápoles, por ejemplo, se mataron en el siglo XVI cerca de 30 000 bovinos por año para una población de cerca de 200 000 personas. Dos siglos más tarde, se mataban sólo 20 000 cuando la población era de 400 000 personas. En Berlín, el consumo de carne por habitante en el siglo XIX era doce veces inferior al que se había dado en el siglo XIV. En la región francesa de Languedoc, a fines del siglo XVI, la mayoría de las granjas no criaban ya sino un solo cerdo por año, lo que era tres veces menos que a principios del mismo siglo. Esta degradación de la ración alimenticia de la gente del pueblo era evidentemente diferente según los países y las regiones, pero dejó huellas innegables sobre las poblaciones cuya salud se vio muy perjudicada. Según numerosas estadísticas, se afectó incluso la talla de los individuos. Durante el siglo XVIII, la altura media de los soldados reclutados por los Habsburgo parece haber retrocedido, así como la talla de los reclutas suecos. En Inglaterra, y principalmente en Londres, la disminución en la talla de los adolescentes fue notoria a fines del siglo XVIII. Y a principios del siglo XIX, la altura de los alemanes fue netamente inferior a la que habían tenido en los siglos XIV y XV. Por otra parte, mientras más importancia tuvieron los cereales en la alimentación popular, más impacto tuvieron las crisis cerealeras debidas a las malas cosechas. Se trataba de consecuencias sobre la salud, pero también y ante todo de consecuencias sobre la tasa de mortalidad. Muchos autores citan el caso de ricos propietarios de la región de Beauce en Francia, que se refugiaban durantes las épocas de crisis entre los campesinos pobres de Sologne cuya alimentación –más arcaica y por consiguiente más variada– les había permitido resistir a las crisis. De la misma manera, los pobladores de las montañas escapaban siempre a las hambrunas en la medida en que su régimen alimenticio variado combinaba productos agrícolas y ganaderos con productos de recolección, caza y pesca. Por esto, los habitantes de las montañas, cuya alimentación no era deficiente, eran mucho más altos y fuertes que el promedio. Esta mejor salud explicaba entonces porqué eran mucho más activos y emprendedores que los otros. Uno de los factores suplementarios de la degradación del régimen alimenticio campesino lo causó también la transformación de la propiedad rural que fue pasando progresivamente a manos de terratenientes ricos (nobles o burgueses…) En Ile de France, a mediados del siglo XVI, solo un tercio de las tierras pertenecía todavía a los campesinos. Un siglo más adelante, el número de pequeños propietarios había disminuido aun más. En Borgoña, en algunos pueblos, habían desaparecido casi todos los campesinos después de la Guerra de los Treinta Años. La desposesión campesina era tanto más fuerte y rápida cuanto tenía lugar en una región próspera y cercana a las ciudades. Esta especie de esclavización de los campesinos, junto con el aumento de las faenas obligatorias impuestas por los nobles o por el rey, agravó considerablemente sus condiciones de vida, pero permitió en cambio generar una producción importante que fue casi toda vendida y exportada a los países económicamente más avanzados. Uno de las principales preocupaciones de los dirigentes de aquella época –al menos en Francia– fue el problema del abastecimiento. Aunque se lo dejó durante mucho tiempo a cargo de las municipalidades, el poder central se siguió preocupando por el riesgo de revueltas populares en el caso de que el pan viniera a faltar. Por esto, el rey decidió almacenar grano para enfrentar posibles penurias. Pero esta política de regulación se interpretó demasiado a menudo como una tentativa de monopolio para hacer aumentar los precios del trigo. A fines del siglo XVII, las autoridades fueron cada vez más conscientes de que el problema del pan (es decir, el mocultivo del trigo) se hacía cada vez más explosivo. Buscaron entonces desesperadamente alimentos de substitución. Parmentier propuso la papa (o patata) pero como se la conocía desde su descubrimiento en el siglo XVI como “alimento para cerdos” tuvo poco éxito. Habría que esperar hasta mediados del siglo XIX para que se impusiera como alimento de pleno derecho. Otras diversificaciones tuvieron menos éxito. En Italia y en el sudoeste de Francia se reemplazaron las tortas y las mazamorras de cebada y de millo por tortas de polenta de maíz. El inconveniente fue que hubo que enfrentar posteriormente varias epidemias de pelagra provocadas por la carencia de vitamina PP en el maíz. Estas se pueden producir cuando este cereal se consume como alimento básico. Gran número de otros alimentos nuevos fueron también traídos a Europa desde el Nuevo Mundo: tomates, frijoles mejicanos, pavos, etc., pero su introducción fue muy lenta y progresiva en la agricultura y no cambió verdaderamente el paisaje alimenticio. Además de la emergencia de la patata, la cual en ciertos países como Irlanda se va a convertir en la base de la alimentación popular con riesgos idénticos a los que presentaba el trigo en caso de penuria, otros dos fenómenos alimenticios que tienen lugar en el siglo XIX merecen ser subrayados dado su futuro impacto sobre la salud de nuestros contemporáneos. El primero fue la introducción progresiva del azúcar en la alimentación del conjunto de la población. El azúcar no era un alimento nuevo, pero mientras se la produjo únicamente a partir de la caña de azúcar se mantuvo como un ingrediente muy marginal, puesto que resultaba extremamente cara. En Francia, por ejemplo, el consumo anual de azúcar por cabeza a comienzos del siglo XIX era de 800 gramos. Pero debido al descubrimiento del proceso de extracción del azúcar de remolacha en 1812, el precio del azúcar sufrió una baja constante y se convirtió progresivamente en alimento de gran consumo: 8 kilos anuales por persona en 1880, 17 kilos en 1900, 30 en 1930 y cerca de 40 en 1960. Los franceses, sin embargo, siguen siendo los menores consumidores de azúcar en el mundo occidental. El segundo fenómeno fue el descubrimiento en 1870 del molino cilíndrico el cual permitirá poner a disposición de la población verdadera harina blanca a precio asequible para todo mundo. En efecto, desde la época de los egipcios, los hombres habían querido refinar la molienda del trigo afín de obtener harina blanca. Pero el procedimiento se llevaba a cabo de manera muy burda, dado que simplemente se pasaba la molienda sobre un cedazo y esta operación tenía sobre todo como efecto desembarazarse de una parte del salvado es decir de la cáscara del grano del trigo. El pan blanco de nuestros ancestros no era entonces sino lo que se llama hoy pan bazo, es decir pan semi-integral. Pero como esta operación de tamizar la molienda era larga y costosa (se hacía a mano), esto explica que el pan blanco fuera un lujo que sólo podían pagarse los privilegiados. La llegada del molino cilíndrico a fines del siglo XIX y su generalización a comienzos del siglo XX iba entonces a cambiar radicalmente la naturaleza de la harina. Esta resultó dramáticamente empobrecida en el plano nutricional y quedó constituida casi exclusivamente de almidón. Las valiosas proteínas y las fibras, los ácidos grasos esenciales así como las otras vitaminas B quedaron casi completamente descartados en el curso de la operación de refinamiento. Que la harina se convirtiera súbitamente en un alimento desvalorizado nutricionalmente no constituía verdaderamente un problema mayor para la salud de los ricos puesto que estos privilegiados tenían una alimentación variada y equilibrada por otro lado. Pero para las clases sociales desfavorecidas, para quienes el pan seguía constituyendo la base de la alimentación, el consumo de este alimento ahora desprovisto de su valor alimenticio iba solamente a acentuar las carencias de un modo alimentario que ya se encontraba bastante desequilibrado. Pero, además de su pobreza nutricional, el azúcar y la harina blanca comparten con la patata el triste privilegio de producir efectos perversos sobre el metabolismo (hiperglicemia e hiperinsulinismo) los cuales, como sabemos, son factores de riesgo mayores en la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. La Época Contemporánea La época contemporánea que empieza en los primeros años del siglo XX y llega hasta nuestros días se caracteriza por cierto número de acontecimientos importantes, los cuales, en diverso grado tendrán una incidencia importante sobre la evolución del modo alimentario. Ante todo, tenemos la revolución industrial que trae como consecuencia el éxodo rural y la formidable expansión de la urbanización. Pero está también el triunfo de la economía de mercado sobre la economía de subsistencia así como el descomunal desarrollo de los transportes y del comercio internacional. La industrialización en la alimentación se vuelve considerable y la elaboración de los productos comestibles tradicionales (harinas, aceites, mermeladas, mantequillas, quesos…), antes artesanal, se realiza ahora en fábricas importantes, incluso gigantescas. Asimismo, el descubrimiento de procedimientos de conservación como la esterilización al calor en una burbuja (apertización) y posteriormente el ultracongelado permiten acondicionar un gran número de alimentos frescos en forma de conservas o de ultracongelados (frutas, legumbres, carnes, pescado…) La evolución de las costumbres y de la sociedad que se caracteriza ahora por la degradación de la función del ama de casa y la emancipación femenina, favorece el desarrollo de la industria del “prêt-à-porter alimenticio “ (platos preparados, restauración colectiva…). El desarrollo de los transportes y del comercio mundial permite no solamente generalizar el consumo de productos exóticos (naranja, toronja, bananos, maní, cacao, café, etc.) sino también conseguir en todas las estaciones los productos que sólo se conseguían antes en ciertas temporadas: fresas y frambuesas en Navidad, manzanas y uvas en primavera, por ejemplo. Pero el fenómeno más característico de este período se manifiesta sobre todo en estos cincuenta últimos años de manera exponencial. Se trata de la mundialización de un modo alimenticio desestructurado de tipo norteamericano en el cual el fast food (restauración rápida) es una de las mayores realizaciones. Gracias a Dios, la mayoría de los países conservan todavía cierto apego cultural a sus hábitos alimenticios tradicionales, como en el caso de los países latinos en los cuales la tradición en este campo resiste algo todavía. Asistimos incluso en estos países a una especie de renovación al culto de las tradiciones culinarias y gastronómicas. Pero estas resistencias localizadas no serán suficientes para ralentizar la estandarización mundial ineluctable (globalización) del modo alimenticio que contamina insidiosamente todas las culturas. Ahora bien, sabemos que en todos los lugares del mundo en donde se desarrolla este modo alimenticio, arrastra consigo, como fue el caso en Estados Unidos su país de origen, un aumento fenomenal de la obesidad, de la diabetes y de las enfermedades cardiovasculares, tres de las mayores plagas metabólicas que la humanidad debe enfrentar ahora. Por esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) denuncia con firmeza esta situación desde 1997 designándola como una verdadera pandemia. * La potencialidad metabólica de un alimento es su valor cualitativo en el plano nutricional. La dietética tradicional, por ejemplo, se contentaba con hablar de grasas o de glúcidos en general. Ahora bien, actualmente se sabe que hay que hacer distinciones al interior de cada categoría pues hay grasas que tienen potencialidades negativas en el plano cardiovascular (hacen aumentar el colesterol, por ejemplo) mientras que otras tienen potencialidades positivas como el aceite de oliva que disminuye los factores de riesgos cardiovasculares. Asimismo, ahora es imperativo distinguir los glúcidos según su índice glicémico (IG). Si l el G de un alimento es elevado (azúcar, papas, harina refinada...), su potencial metabólico es negativo puesto que constituye un factor de riesgo importante para el aumento de peso o para el eventual desarrollo de una diabetes.
  10. Condenan a Canal 13 a pagar más de $4 mil millones a empresa de alimentos por emisión de programa que cuestionó sus productos De acuerdo al fallo del Vigésimo Segundo Juzgado Civil de Santiago, el programa Contacto informó a Ideal S.A. sólo 5 días antes de la emisión del capítulo, lo que no permitió a la firma poder defenderse de manera real ante la investigación periodística del espacio El Vigésimo Segundo Juzgado Civil de Santiago acogió ayer, parcialmente, la demanda de indemnización de perjuicios y condenó a Canal 13 a pagar $4.430.349.352 a la empresa demandante Ideal S.A. El fallo, dictado por el magistrado Pedro García Muñoz, condena a la televisora por su actuación negligente en la emisión y difusión del programa "Contacto", el 9 de julio de 2013, denominado "Alimentos Saludables: ¿Gato por liebre". El reportaje en cuestión, analizaba una serie de productos bajos en calorías, entre ellos, el pan de molde Ideal, los que supuestamente no eran saludables. En su resolución, el magistrado consideró el rigor científico de las muestras tomadas en forma particular por Canal 13, y el espacio que se le otorgó a la demandante para responder a los cuestionamientos realizados en la investigación periodística. "Que, justamente el ilícito civil cometido por Canal 13 se configura en la circunstancia de haber informado al demandante sólo 5 días antes de la emisión del programa, los cuestionamientos que merecían 3 de sus productos y, a su vez, no permitirle -de forma real y efectiva- el cotejo de los informes DICTUC para así poder evaluarlos y tener la chance de ejercer un real derecho a defensa con ocasión del programa emitido", detalla el fallo. Asimismo, agrega que el espacio salió al aire el día 9 de julio de 2013 y "a la fecha, e incluso 3 días después de televisado, Ideal no contaba con los análisis químicos de sus panes, lo que mermó las reales posibilidades de conducir las actuaciones necesarias para contener los efectos, de así quererlo". El dictamen de primera instancia, menciona -además- que "más allá de lo que hiciese o dejase de hacer Ideal a propósito de los hechos que se le imputaron y la efectividad o no de ser tales acusaciones fidedignas, correspondía que el público de "Contacto" se formara su propio juicio de los panes comercializados, contando con ambas versiones de los hechos, cosa que, tal como se enunció, fue imposible dado que el demandado limitó el acceso a la información a Ideal, no pudiendo éste último, defenderse". En consecuencia, solo se mostró en cámara una sola versión de los hechos, "una única hipótesis, una realidad incompleta". Sobre la vigencia de la denuncia, el tribunal estableció que para el reportaje se realizó una serie de peritajes a productos que no estaban a la venta a la fecha de emisión del programa, lo que no fue informado al público. "Esto lleva, necesariamente, a hacer el alcance por parte de este tribunal y que justamente guarda relación con el ilícito civil que se abordará en lo sucesivo, en cuanto a que los productos cuestionados y analizados químicamente por el programa cuestionado, ya no se encontraban en venta al público, dado que -tal como se enunció-, presentaban una composición de ingredientes diversos en una y otra época, mediando entre la época de análisis químico y emisión del programa más de un año, lo cual resultaba deseable de ser expuesto al televidente y que así él se formara su propia convicción del producto cuestionado con toda la información disponible". Al hacerse cargo de los alcances de la libertad de prensa, el juez García precisa: "Así, si bien existe el derecho de libertad de prensa en nuestro ordenamiento legal, esto no implica que el periodista se encuentre facultado a su ejercicio bajo cualquier escenario y sin coto, sino que el régimen de responsabilidad civil imperativo en nuestro derecho sirve de marco teórico para su correcto ejercicio, lo que incluso tiene amparo constitucional en el artículo 19 N° 2 de la Carta Fundamental y asidero legal en cuerpos normativos específicos, tal como ocurre con la Ley N° 19.733 en su artículo 1". "De esta manera, resulta injusto que el actor haya tenido que soportar los perjuicios sufridos sin siquiera habérsele permitido por el demandado, un real y legítimo derecho a realizar descargos, presentándose al televidente una verdad como irrestricta, pero en los hechos, una verdad incompleta", concluye la resolución. Fuente: Emol.com - http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/02/01/842868/Condenan-a-Canal-13-a-pagar-mas-de-4-mil-millones-a-empresa-Ideal-por-emision-de-capitulo-de-Contacto.html
  11. 12 Enero 2017 Gobierno estudia aplicar impuestos a alimentos “altos en” La idea, que se trabaja entre Salud y Hacienda, evalúa gravar todos los alimentos con sellos negros o partir por los que sean altos en azúcar. Industria considera que se trata de una “mala idea”, pues, afirman, existen políticas más amplias en curso. A poco más de seis meses de vigencia de la Ley de Etiquetado de Alimentos, el gobierno ya trabaja en los siguientes pasos para complementar la actual legislación, con medidas que permitan estimular la alimentación saludable e incentivar a las empresas a seguir bajando los nutrientes críticos de sus productos. “Uno de los temas que se discuten hoy es cómo generar impuestos a los alimentos “altos en”. Hay un acuerdo del gobierno de hacer investigación y revisión al respecto, entre Salud y Hacienda, y la idea es que durante el primer semestre existan los estudios para que la autoridad pueda tomar alguna decisión”, explicó el jefe de Políticas Públicas del Ministerio de Salud, Tito Pizarro. Las alternativas son dos. La primera, gravar todos los alimentos que cuenten con sellos negros para advertir el exceso de nutrientes críticos, que según AB Chile, en junio pasado eran 3.052 unidades. La otra es comenzar sólo por aquellos productos que sean altos en azúcar. También se evalúa subsidiar alimentos que son más saludables, pero que por el tipo de producción tienden a ser más caros. Las bebidas azucaradas tuvieron un alza de sus impuestos en 2014, al pasar de 13% a 18%. En esa ocasión también se disminuyó el gravamen a los líquidos sin azúcar, como el agua mineral, que bajó de 13% a 10%. El senador Guido Girardi explicó que, tras esa medida, el gobierno se comprometió a continuar el estudio para gravar el resto de los alimentos con exceso de nutrientes críticos. “Existen estudios que muestran que el mejor mecanismo de aplicar impuestos es haciéndolo a los productos con rótulo negro. Yo soy partidario de que exista, que sea parejo, de un 20% a todos los productos, y que se genere, además, una política tributaria de incentivo a la alimentación saludable, rebajando impuestos a frutas y verduras”, dijo el senador PPD. México es uno de los países que ya implementaron esa medida en bebidas azucaradas y, según información de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, logró disminuir su consumo en un 9%. Por ello, la vicepresidenta del Colegio de Nutricionistas de Chile, Karen Riedemann, indicó que las medidas que se estudian “podrían ser una buena alternativa viendo el modelo mundial y, especialmente, los resultados que tuvo México. Podría ser una buena política”. No obstante, indicó que desde el colegio se está impulsando una política “hacia el consumo de alimentos sin sello, que son más naturales”. Rechazo de la industria Rodrigo Alvarez, presidente de AB Chile, indicó que “desde el punto de vista genérico, nos parece una mala idea cuando se están aplicando otras políticas mucho más amplias. Hace poco se hizo un cambio tributario en la materia (bebidas y azúcar) y estamos en plena implementación de la Ley de Alimentos”, explicó, agregando que “desde el punto de vista tributario no compartimos la idea y esperamos que finalmente el gobierno no avance”. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/gobierno-estudia-aplicar-impuestos-alimentos-altos/
  12. Argentina reconoce alto índice de pobreza tras tres años de "oscurantismo" Encuesta revela que 8,7 millones de argentinos no llegan a cubrir sus necesidades básicas de alimentos y servicios. BUENOS AIRES.- Argentina admitió hoy, tras tres años sin difundir datos oficiales, que tiene un alto índice de pobreza, que afecta al 32,2 % de la población urbana y con una incidencia mayor en los niños, cifras que "golpean" y "duelen", según afirmó el Presidente Mauricio Macri. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó hoy que en el segundo trimestre del año el índice de pobreza se situó en el 32,2 % en los 31 mayores conglomerados urbanos del país, lo que implica que 8,7 millones de argentinos no llegan a cubrir sus necesidades básicas de alimentos y servicios. En tanto, 6,3 % de la población, es decir, 1,7 millones de argentinos, es indigente pues ni siquiera cubre sus necesidades de alimentación. El informe revela que el sector más vulnerable de la población es el de los niños de hasta 14 años, grupo donde el 47,4 % es considerado pobre. "Después de años de manipulación de la información, de negación, hoy sabemos cuál es la realidad, que claramente nos golpea porque saber que uno de cada tres argentinos se encuentra debajo de la línea de pobreza nos tiene que doler", dijo Macri en una rueda de prensa, luego de que el Indec difundiera las cifras. En abril de 2014, el entonces Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015) suspendió la difusión de los datos oficiales sobre la pobreza sin dar razones de su decisión. De allí que la serie se truncó con los datos del primer semestre de 2013, con un índice de pobreza del 4,7 % y una tasa de indigencia del 1,4 %. La suspensión de la medición se dio en medio de una fuerte polémica en torno a la fiabilidad de los datos del Indec, luego de que el organismo introdujera a inicios de 2007 cambios metodológicos en el calculo de la inflación. El índice de precios tiene impacto en la medición de la pobreza ya que la inflación incide en la evolución del costo de la cesta básica de alimentos, un indicador que se toma como base para calcular la pobreza a partir de los ingresos de la población. Macri resaltó que ahora el Indec está poniendo "la verdad sobre la mesa" para no tener que "sufrir más la falta de respeto de que nos digan que en Argentina hay menos pobres que en Alemania, como llegamos a escuchar". El mandatario, que asumió la Presidencia en diciembre último con la promesa de llegar al objetivo de "pobreza cero", dijo que acepta ser evaluado en sus políticas desde este "punto de partida" que marcan las estadísticas oficiales. Según Macri, "el camino para reducir la pobreza es la generación de empleo" y "la mejora de la calidad de la educación pública". Al presentar en rueda de prensa la nueva medición, el titular del Indec, Jorge Todesca, destacó que con la difusión de este informe se puede dar por terminada "la emergencia estadística en su forma más crítica". La directora de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, Cynthia Pok, que por años denunció la manipulación de los datos, explicó que los nuevos datos no son comparables de ningún modo con los de 2013 ya que aquellos, subrayó, "faltaban a la verdad". El director técnico del Indec, Fernando Cerro, precisó que la diferencia entre los ingresos de los hogares pobres y el ingreso que se necesita para alcanzar la cesta básica de alimentos y servicios se ha reducido en el segundo trimestre frente a la "brecha histórica" del 40 %. Según el Indec, una familia de dos adultos y dos niños necesitaba en el segundo trimestre 12.800 pesos (823 dólares) por mes para adquirir la cesta básica de alimentos y servicios, mientras que el ingreso familiar promedio de los hogares considerados pobres era de 8.000 pesos (514 dólares). En tanto, una familia tipo necesitaba 4.930 pesos (317 dólares) por mes para adquirir la cesta básica alimentaria, mientras que el ingreso familiar promedio de los hogares considerados indigentes era de 2.975 pesos (191 dólares). Durante el "apagón" estadístico oficial, la opinión pública se ha valido de datos privados, cuyas mediciones han cifrado la pobreza en un rango variable de entre un 25 % y un 35 % en los últimos tres años. Unas de las mediciones más respetadas es la que realiza el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que arrojó para el primer cuatrimestre del año un índice de pobreza del 32,6 %. Todesca dijo que, si bien la metodología utilizada por la UCA es diferente, respeta ese trabajo y valoró el "rol" de cumplió ese observatorio en los "años de oscurantismo del Indec". La pobreza en Argentina alcanzó un pico del 57,5 % en 2002, tras el estallido de la crisis económica, una de las más severas que ha vivido el país. www.emol.com
  13. ¿En qué alimentos encontrar los poderosos fitonutrientes? Aprender a reconocerlos puede ser de gran ayuda para muchas personas con diversas las enfermedades; la clave está en una alimentación sana y equilibrada. Propiedades antioxidantes, protegen el ADN, previenen el cáncer, desintoxican el cuerpo y fortalecen el sistema inmune, son algunos de los beneficios que tienen los fitonutrientes. Sin embargo, muchas personas los desconocen y no saben en qué alimentos están presentes. “Los fitonutrientes son sustancias químicas presentes en las plantas, verduras y frutas. Son responsables de darles color, sabor y protegerlas de los rayos ultra violetas, de las infecciones bacterianas y virales y de las plagas. Se encuentran en flavonoides, carotenoides, luteína, terpenos, entre otros, sin embargo, son compuestos distintos a las vitaminas y minerales”, explica Camila Spormann Romeri, docente de Nutrición y Dietética de la U. San Sebastián. Para reconocer e identificar los diversos fitonutrientes que se encuentran en frutas y verduras que las personas consumen habitualmente, la académica entrega algunas recomendaciones por medio de una guía de colores: 1. Amarillos intensos y anaranjado En este grupo el fitonutriente presente es el Betacaroteno. Se encuentra en zanahorias, zapallo camote, damascos, mangos, papayas y melón calameño. Este fitonutriente neutraliza los radicales libres (encargados del envejecimiento celular) y previene el cáncer. 2. Rojo Aquí actúa el licopeno. Está presente en tomates, pomelo rosado y sandía. Disminuye el riesgo de cáncer de próstata. 3. Verde oscuro En este grupo está la luteína y zeaxantina. Se encuentra en la espinaca, coliflor, nabos verdes y lechuga. Protege la visión, disminuyendo el riesgo de daño de la retina asociado a la edad. 4. Morado, rojo oscuro y azul Aquí encuentras los flavonoides. Están en berries, uvas de color púrpura, cerezas, repollo morado y papas con cáscara colorada. Ayuda a que el corazón y vasos sanguíneos permanezcan saludables. También disminuye el riesgo a desarrollar cáncer e infecciones urinarias.
  14. 5 alimentos que se pueden consumir después de su fecha de vencimiento, según expertos Según el último informe “Global Food, Waste Not, Want Not”, elaborado por la Institución de Ingenieros Mecánicos del Reino Unido, entre el 30% y 50% de los 4.000 millones de toneladas de alimentos que se producen anualmente en el planeta nunca llegan a consumirse y terminan en la basura. Ante este panorama, el empresario Doug Raunch abrirá en Boston (Estados Unidos) a comienzos de 2014, un supermercado que venderá sólo comida cuya fecha de vencimiento haya expirado. El local comercial llevará por nombre The Daily Table (Mesa Cotidiana) y será una combinación de supermercado, restaurante y escuela de cocina, informó BBC. Además, se situará en una zona pobre de la ciudad. Aunque algunos tienen sus dudas con respecto a este nuevo proyecto, porque se cree que serán muy pocos los dispuestos a comprar productos vencidos y que incluso algunos podrían tomarlo como una ofensa hacia la gente de bajos recursos, Raunch confía en que resulte. Y es que según el empresario, muchos productos se pueden consumir igual, independientemente de lo que diga la etiqueta. A continuación señalamos algunos productos que según Raunch y la investigadora del Consejo Nacional para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC) de Estados Unidos, Dana Gunders, se pueden consumir después de la fecha de vencimiento que indica el envase. 1. Nachos: Gunders dice que los nachos “no te van a enfermar si los comes un mes después”. Eso sí, pueden perder frescura y estar un poco blandos. Ella señala que una solución en el caso de los nachos caseros es meterlos un rato al horno con algo de aceite, para que recuperen su esencia crujiente. También recomienda guardarlos en envases herméticos para que no entren en contacto con la humedad y duren más. 2. Yogur: Hasta 6 semanas después de la fecha de vencimiento indicada en el envase, pueden durar los yogures, señala la experta. “Yo como yogur que está vencido, y nunca he tenido problema alguno”, asegura. Lo importante en mantenerlo refrigerado. 3. Chocolate: Otro alimento que puede durar harto tiempo es el chocolate, señala la especialista, indicando que es normal que comience a aparecer una capa blanca en él cuando está en contacto con el aire. Esto no es moho, sino que grasa cristalizada que se derrite y aflora a la superficie. 4. Huevos: Los huevos pueden durar entre 3 y 5 semanas, manteniéndolos a una temperatura inferior a los 5ºC en el refrigerador, ya que así se evita la aparición de salmonela, según Ted Labuza, profesor de ciencias de la alimentación de la Universidad de Minnesota. 5. Leche: Labuza dice que la leche puede durar mucho si refrigeras el envase a una temperatura cercana a los 2ºC. Si dejas el envase a temperatura ambiente, los microorganismos puede dañarla.
  15. 5 alimentos que puedes comer en tiempos de estrés Puede haber momentos en la vida en que las situaciones del día a día provocan estados de estrés y ansiedad, los que a su vez causan reacciones en el organismo, aumentando los niveles de adrenalina. A pesar de que en un comienzo se pueden percibir a través de cambios en el comportamiento, posteriormente se pueden presentar mediante dolores en la cabeza e incluso problemas digestivos. Es por eso que hay algunos alimentos que te pueden ayudar a controlar estos malestares, gracias a su composición química. Revísalos a continuación. 1- Espárragos: Esta hortaliza aporta un gran porcentaje de ácido fólico, nutriente que ayuda a tranquilizar el sistema nervioso.. (Además es una fuente natural de fibra y vitamina B) 2- Leche caliente: El consumo de leche caliente tiene un efecto calmante que ayuda a controlar la ansiedad y el estrés. Su aporte de fosfolípidos ayuda a disminuir los niveles de cortisol, que es liberado en respuesta al estrés. 3- Avena: Este alimento se caracteriza por tener carbohidratos complejos, los que son necesarios para energizar el cuerpo además de mantener estables los niveles de serotonina. A pesar de que la mayoría de los carbohidratos tienen efectos similares, la gran ventaja de la avena es que al digerirse en mayor tiempo y tener efectos más duraderos, es más saludable. 4- Nueces: Este fruto seco tiene propiedades antiinflamatorias y tranquilizantes, las que ayudan a disminuir la tensión generada por el estrés. Además, sus ácidos grasos ayudan a favorecer el alivio de los síntomas en el sistema nervioso y los músculos. 5- Limón: Este pequeño fruto se caracteriza por sus altos niveles de vitamina C, lo que ayuda a desintoxicar el hígado y sistema digestivo. Pero eso no es todo, ya que también promueve la segregación de serotonina y endorfinas, conocidas como las neurotransmisoras de la felicidad.
  16. 6 alimentos que causan mal olor corporal (y mal aliento) El olor que despedimos de nuestro cuerpo, e incluso el mal aliento, tiene su explicación, y la podemos encontrar en los alimentos que consumimos. El ajo y la cebolla son uno de los alimentos más perjudiciales, pero hay una serie de otros alimentos que nos pueden hacer oler mal. El sitio español El País elaboró un listado con los 6 alimentos que comemos frecuentemente, pero que pueden ser los causantes del mal olor. Revísalos a continuación. 1. Café Según explicó la nutricionista Jessica Hierro a El País, el café que tomamos al desayuno, aumenta el mal aliento y la sudoración debido a los compuestos sulfurados volátiles y los taninos de este producto. “La cafeína estimula el sistema nervioso y puede producir un aumento de la producción de sudor. Este efecto será mayor o menor dependiendo de la sensibilidad y la cantidad consumida” dijo. Además explicó que el café produce deshidratación y sequedad en la boca lo que produce la evaporación de gases que producen mal olor. 2. Ajo “El origen de sus bondades es al mismo tiempo el responsable de provocar el mal aliento” dijo la nutricionista Marta Gámez al sitio español. El ajo está compuesto de yodo, fósforo, potasio y vitaminas, pero hay un compuesto, la aliina, que “se transforma a través de reacciones químicas en compuestos volátiles que son los responsables del hedor”. 3. Espárragos Los espárragos pueden provocar que el olor de nuestra orina sea un tanto desagradable y según explicó la dietista Jessica Herrero, el aumento o disminución del olor depende mucho de la genética de cada persona. 4. Cebolla Según Gámez, el sulfóxico alquil cisteina es el responsable de que la cebolla produzca tan mal aliento. “La cebolla pertenece a la familia botánica del ajo y el puerro. Contienen compuestos químicos con azufre, que guardan relación con el olor que generan” explicó. 5. Alcohol “Aunque la intensidad del olor varía en cada persona, es cierto que una copa es suficiente para que una nariz ajena lo detecte” dijo la nutricionista Jessica Herrero, quien además explicó que el responsable de todo esto es el etanol. Sin embargo, esto no es lo único que produce mal olor. El alcohol también produce deshidratación, lo que provoca que los causantes del mal olor se evaporen y se expandan por el aire. 6. Carne roja Según un estudio publicado en la revista Chemical Senses, la carne es uno de los causantes del mal olor corporal. “La región axilar contiene gran cantidad de glándulas sudoríparas que producen secreciones lechosas. La secreción fresca no huele, pero la microflora axilar rápidamente la convierte en sustancias con olor” explicaron los investigadores. “Las pruebas realizadas para determinar el origen del aroma del sudor axilar encontraron ácidos alifáticos de diferentes tipos, debidos a la ingesta de carne” agregaron.
  17. 6 comidas que los expertos en intoxicación alimentaria jamás te dejarían probar Nunca hemos escondido nuestro amor por la comida, pero siempre se debe ser cuidadoso con lo que pones en tu plato. Sólo en Estados Unidos hay 48 millones de casos de enfermedades transmitidas por los alimentos, llegando a morir cerca de tres mil personas en un año, según la Administración de Alimentos y Drogas (Food and Drug Administration) de ese país. Esto motivó a Bill Marler, un especialista en intoxicación alimentaria, a establecer una lista de alimentos que jamás deberías comer si quieres permanecer sano. 1.Productos pre lavados y pre cortados Son productos que, al pasar por tantos procesos, han sido muy tocados y, con ello, contraen más microbios de los que cualquier persona quisiera ingerir. Es mejor comprar productos que durarán tres o cuatro días y que sabes que son naturales y sin procesar. 2. Mariscos crudos Los mariscos, en general, se dedican a filtrar el mar. Por lo que recogen todo lo que hay y, si hay algo contaminado, el marisco también se contaminará y, si no lo cueces, las bacterias seguirán vivas y llegarán hasta tu organismo. Cabe destacar que, durante el 2008, los productos del mar fueron la principal causa de enfermedades transmitidas por los alimentos. 3. Brotes crudos La alfalfa y otras raíces se están haciendo cada vez más populares por su propiedades. Pero Marler destaca que suelen contener Escherichia Coli y los brotes de salmonela que se asocian a las pequeñas verduras y que la única manera de evitarlos, es cocinándolos. 4. Huevos crudos o poco cocinados Si pensabas que para ser musculoso como Schwarzenegger o rudo como Rocky debías comerte unos huevos crudos por la mañana, estás muy equivocado, porque es mucho más probable que eso te lleve a un hospital. Los huevos crudos son unos de los principales transmisores de la salmonela -como los brotes. 5. Carnes rojas mal cocinadas Si eres fanático de las hamburguesas o los asados, debes poner atención al proceso de cocción de las carnes. Deben ser cocinadas a más de 70º celsius para poder extinguir cualquier enfermedad bacteriana que el corte pudiera traer producto de su procesamiento. 6. Jugos y leche sin pasteurizar La pasteurización consiste en someter el producto a la temperatura de 80º celsius y, luego, bajarla de golpe. Esto asegura la aniquilación de cualquier microorganismo peligroso para tu cuerpo. Si disfrutabas beber la leche directo de la ubre de tu vaca, te recomendamos que mejor dejes de hacerlo cuanto antes.
  18. Gremio de alimentos pide que Ley de Etiquetado se aplique sólo a productos que salen a la venta Industria planteó que los productos elaborados antes de la vigencia de la ley no deberían estar afectos. Salud dijo que desde junio, todos los comestibles envasados y disponibles al público, deberán estar rotulados. A pocos meses de que entre en vigencia la Ley de Etiquetado de Alimentos, que obligará a rotular el exceso de nutrientes críticos en los productos envasados, el debate se mantiene. Ahora, el foco está en la puesta en marcha de la norma, que regirá desde el 26 de junio, y en cómo se aplicará a los productos que ya están en venta. La Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile), plantea que la etiqueta que alertará cuando los comestibles sean “altos en” en calorías, azúcar, sal y grasas saturadas, deberá rotularse en los productos que salgan a la venta una vez en régimen la norma, pero no afectar a los que ya están en mostradores. El presidente de AB Chile, Rodrigo Alvarez, dijo que solicitó al Minsal aclarar el punto. “Todo bien producido, fabricado y elaborado en Chile a partir del 26 de junio estará sometido a estas restricciones, pero no se puede aplicar la ley retroactivamente a productos que hayan sido comercializados meses antes de la entrada en vigencia”, planteó Alvarez, aludiendo dificultades para ubicar y rotular los productos que ya han sido distribuidos a lo largo del país y que tienen una fecha de duración superior a un año. El requerimiento fue respondido este mes desde la Subsecretaría de Salud Pública, tras un análisis jurídico que concluyó que “todos los productos alimenticios que se encuentren a disposición del público el día 26 de junio de 2016 deberán cumplir con la normativa”. El documento añade que no se están regulando “situaciones acaecidas con anterioridad a su entrada en vigencia, que es lo que caracteriza una norma retroactiva . Por el contrario, en su artículo 1° transitorio establece un plazo de vacancia de 12 meses, contado dsede la publicación en el Diario Oficial”. Salud sugirió, además, que es posible cumplir la regulación con los productos ya elaborados, a través de la incorporación de adhesivos o sticker que cumplan los requisitos. Por su parte, la ministra de Salud, Carmen Castillo, aclaró que no habrá prórrogas ni nuevos plazos. “No hay postergación. Estamos decididos como Ministerio de Salud a respaldar todo lo que ya se determinó”. Agregó que “la obesidad es un problema de salud pública y para nosotros es un tema prioritario, pues reduce la esperanza de vida hasta en diez años, ocasiona una muerte por hora y afecta la calidad de vida de las personas”. El senador y miembro de la Comisión de Salud , Guido Girardi (PPD), indicó que “si hay alimentos que se produjeron con anterioridad a la entrada en vigencia de la ley, las empresas tienen que preverlo ya. Ahora deberían estar pensando en hacer la marcha blanca, no después del inicio de la ley”. Para la diputada Karla Rubliar (IND), “la ley es clara sobre cuando las empresas tienen que empezar a rotular sus alimentos, y es desde que entre en vigencia, según el reglamento. Decir que ahora tienen que rotular hacia atrás, porque es importante, cuando el Minsal es el responsable por el atraso de la norma, no es lo correcto”. Añadió que “si hubiésemos tenido una ley en vigencia hace dos años, los alimentos ya habrían estado etiquetados, pero que ahora se pida algo que no se hizo en su momento y no fue exigencia, no es lo justo”. A juicio del senador Francisco Chahuán (RN) “la ley debiera regir para las nuevas partidas y no debería tener un efecto retroactivo ya que no hay una norma transitoria en la ley”. www.latercera.com
  19. El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, anunció la ampliación de la lista de países contra los cuales Rusia ha impuesto un embargo sobre alimentos. Albania, Montenegro, Islandia, Liechtenstein y Ucrania se suman a otros países de los que se prohibió el ingreso de alimentos a Rusia. "A Australia, Canadá, Noruega, EE.UU. y los Estados de la Unión Europea, a los que en agosto del año pasado se ha prohibido el suministro de ciertos productos agrícolas, ahora se suma una serie de países, como Albania, Montenegro, Islandia, Liechtenstein, y Ucrania en condiciones especiales", dijo el primer ministro ruso, Medvedev. El político subrayó que la medida es en respuesta al hecho de que dichos Estados anteriormente se unieron a la decisión de la UE de ampliar las sanciones contra Rusia, informa RIA Novosti. Asimismo, Medvédev explicó en qué consisten las "condiciones especiales" en cuanto a Ucrania. "La prohibición de la importación de productos agrícolas desde Ucrania entrará en vigor únicamente en caso de que el gobierno de ese país apruebe la parte económica del Acuerdo de Asociación con la UE", que Kiev firmó en junio del año pasado, afirmó. El 6 de agosto del año pasado, en respuesta a las sanciones occidentales, Rusia prohibió la importación de productos alimentarios como la carne de res, cerdo, aves, el pescado fresco (salvo los alevines de salmón y trucha) y el queso provenientes de la Unión Europea, EE.UU., Australia, Canadá y Noruega. La leche y los productos lácteos sin lactosa, así como una serie de verduras para el cultivo, fueron excluidos de la lista inicial de productos prohibidos para la importación. El embargo no incluye alimentos para bebés ni productos infantiles. A finales de junio de este año, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, firmó un decreto que prolonga un año (hasta el 5 de agosto de 2016) el embargo "con el fin de garantizar la seguridad de la Federación de Rusia". http://actualidad.rt.com
  20. Estudio determina cuáles son los 15 alimentos más adictivos “¡No puedo parar!” Esta es la frase que muchos decimos cuando probamos un alimento que nos resulta delicioso y terminamos comiéndonoslo todo. Y es que hay comidas que son realmente adictivas. Tanto, que actúan sobre nuestro cerebro creando una sensación parecida a la que sienten los adictos a las drogas. La revista PloS One ha publicado una lista elaborada por un equipo de científicos la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research Center de Mount Sinai-St. Luke´s Hospital con las 15 comidas más adictivas. El ránking lo encabezan aquellas que contienen azúcar o grasa, es por ello que los alimentos procesados son los protagonistas del listado. 1. La pizza El alimento que encabeza la lista de los 15 más adictivos es la pizza, en todos sus sabores y combinaciones de ingredientes. Esa masa delgada o gruesa – según el gusto de cada uno- con queso derretido y tomate, es uno de los delicatessen más elegidos a la hora de consumir una comida sin sentimiento de culpabilidad. 2. El chocolate El segundo en la lista es el chocolate en todas sus sabores y variedades. Este mánjar es sin duda uno de los más apreciados por los paladares. Hay estudios que demuestran que consumir chocolate produce un efecto de “placer” en el cerebro. De allí, que algunas mujeres lo consumen a diario o cuando están sometidas a niveles de estrés para sentirse bien con sólo una barrita o una caja de un buen chocolate belga o suizo. 3. Las papas fritas de bolsa A la hora de comer algo rápido y que calme las ansiedades, siempre están a mano una bolsa de papas fritas, las terceras en la lista de los alimentos más adictivos. La mayoría no puede parar de consumirlas hasta que la bolsa queda vacía. Los diversos sabores, con ajo, cebolla, queso, pebre chileno, lisas, corte americano, las llamadas caseras o en filitos las hacen irresistibles. Contienen alto contenido en grasa, por lo que crean una sensación adictiva. 4 y 5. Las galletas de chocolate y el helado En la cuarta y quinta posición están las galletas de chocolate y los helados. Muchas veces estos dos alimentos se combinan para disfrutar de un buen momento a media tarde o en el postre. Las galletas están hechas de azúcar, mantequilla y por supuesto chocolate. En tanto, los helados con sus múltiples sabores y colores son una atracción difícil de resistir a la hora de elegir “algo rico” para compartir. ¿Quien no se ha comido un helado sentado en el sofá disfrutando de su película favorita? 6 y 7. Las papas fritas y las hamburguesas con queso En el lugar número seis y siete, se ubican, según este estudio de la Universidad de Michigan, las papas fritas y las hamburguesas con queso, alimentos estrella en las ventas de cadenas de comida rápida. Las papas fritas son uno de los alimentos con más grasa que se consumen en el mundo. Siempre acompañadas de las últimas, las hamburguesas, sin duda, son una bomba calórica para el organismo y generan un alto índice de colesterol en las personas. 8. Las bebidas gaseosas En la posición número ocho encontramos las bebidas gaseosas que tienen un alto nivel calórico y son sumamente “adictivas”. Hay personas que no consumen agua, sólo bebidas gaseosas. Si al leer esto te das cuenta que eres uno de ellos, no dudes en cambiar tus hábitos, es imprescindible hidratar correctamente el organismo 9. Las tortas No existe una celebración de cumpleaños, aniversario o bautizo sin torta. Las hay de distintos sabores, con fruta, manjar, mermeladas, de bizcocho, panqueque o milhojas, con crema o fondant. Pero, ¡cuidado!, son tan adictivas que ocupan el lugar número nueve.El estudio insta a la población a no consumirlas en exceso o en grandes cantidades. 10. Los quesos Cerrando el Top Ten de esta lista se encuentran los quesos, considerados como los más deseados a la hora de disfrutar de un buen vino. Manchego, roquefort, parmesano, gruyere, brie, cheddar y provoleta, son algunas de las variedades. ¿Por qué son adictivos? La razón es que contienen casomorfina, una sustancia estructuralmente parecida a las endorfinas, las cuales generan en el cerebro una sensación de bienestar. 11. El tocino La revista norteamericana PloS One ubica en la posición número once al tocino. Es rico en grasa y posee alto valor calórico. Es parte de la dieta en los desayunos de Estados Unidos, pero el estudio recomienda controlar su consumo. 12. El pollo frito Le sigue el “pollo frito” o también conocido como broasted. Este alimento también es parte de la cultura norteamericana y es común en los restaurantes de comida rápida. El pollo frito está compuesto por trozos de pollo, éstos se pasan por harina o una mezcla especial con especias y se fríe. El resultado, es un pedazo de pollo crujiente que aporta grasa al organismo. 13. La pastelería industrial El puesto trece de los alimentos más adictivos lo ocupan las llamadas “facturas o bollitos”. Son todos aquellos pasteles de masa de hoja rellenos con crema pastelera, manjar, chocolate o mermeladas de distintos sabores. 14. Las palomitas con mantequilla No hay película sin palomitas. Contienen una sustancia, el diacetilo, que las hace adictivas. Según los expertos, el compuesto es legal, pero ha generado polémica porque los olores que desprende al calentarse pueden provocar una enfermedad conocida como pulmón de palomita, es decir, bronquiolitis obliterante. 15. Los cereales Finalmente, el puesto número quince lo ocupan los cereales . Su consumo en grandes cantidades genera una conducta adictiva. Los investigadores de este particular estudio hacen un llamado a no abusar de estos alimentos y no crear una adicción a la comida. ¿Cual es tu alimento favorito de los mencionados? ¿Cual falta en la lista?
  21. || GASTRONOMÍA Y ARTE CULINARIO || ¿Te gusta la cocina? ¿Tienes recetas propias? ¿Conoces datos para compra de productos? Aquí será tu espacio para compartir todo lo relacionado con la cultura culinaria.
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