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    Viendo dos teles al mismo tiempo

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  1. Dado el contexto país, es bueno preguntarse si recuerdan escenas o momentos donde hayan protestas o movilizaciones por hechos puntuales en teleseries o series chilenas. Yo recuerdo la teleserie 16, Los 80, buscando, en Sucupira hubo una protesta, en Gatas y Tuercas también... pero no recuerdo tanto... Ustedes recuerdan movilizaciones o motivos de descontento social en la ficción nacional?
  2. Ha sido publicado recientemente el artículo "Familia, género y sexualidad en las teleseries chilenas contemporáneas. Afinidades con la teoría sociológica y los estudios realizados en el país", el que pueden revisar acá: http://146.83.210.229/index.php/polis/article/viewFile/1393/2585
  3. Mainato

    TELESERIES | Tentación.

    Hoy se cumplen exactos 15 años del primer capítulo desde que fuera exhibida por primera vez por Canal 13
  4. olaya, los papas de rodrigo, gino, marla y santiago viendo "los pájaros" de hitchcock en sus respectivas casas. genial. en twitter dijeron que sí.
  5. tú inventai los títulos rocodi o los sacai de algún lado? porque en rectv no aparecen al menos en la repetición...
  6. ojalá la repitan para la medianoche... a esa hora no podré verla
  7. ¿HASTA DÓNDE SERÁN CAPACES DE CALLAR POR AMISTAD? La producción es un thriller que tendrá como protagonistas a cuatro amigos cuyas vidas enfrentarán un vuelco total después de una despedida de soltero que tendrá trágicas consecuencias para ellos y quienes los rodean. Gabriel (Pablo Macaya), Benjamín (Álvaro Espinoza), Marco (Néstor Cantillana) y Raimundo (Pablo Cerda) han logrado mantener su amistad desde el colegio a pesar de sus grandes diferencias. Sus parejas, las actuales y las mujeres importantes de sus vidas, Josefa (Loreto Aravena), Maite (Blanca Lewin) y Trinidad (Ignacia Baeza), también son parte de este grupo que ya cuenta décadas de complicidad. Sin embargo, la tragedia que surge en esa fiesta cambiará sus destinos para siempre, llevándolos a moverse entre la culpa y el miedo a perder las vidas que han construido. Por otro lado, Ágata (Josefina Montané) la nueva conquista de Raimundo, será quien pondrá en jaque a Maite; mientras que Carmen (Tamara Acosta) toma el papel de la madre de una conflictiva joven que desaparece misteriosamente. Por último, Feliciano (Álvaro Gómez), será un detective que se acercará peligrosamente a la verdad de los amigos. La historia mostrará hasta dónde nos pueden llevar nuestras decisiones y si somos capaces de vivir con las consecuencias de nuestros actos. Pablo Cerda como Raimundo Costa Álvaro Espinoza como Benjamín Vial Pablo Macaya como Gabriel Néstor Cantillana como Marcos Toselli Tamara Acosta como Carmen Solís Blanca Lewin como Maite Loreto Aravena como Josefa Ignacia Baeza como Trinidad Errázuriz Josefina Montané como Ágata Álvaro Gómez como Feliciano Fernández Cristián Campos como Hernán Errázuriz Silvia Novak como Teresa Patricia Guzmán como Elvia Hernán Contreras como Alonso Errázuriz Antonia Bosman como Daniela Solís Solís Rodrigo Walker como Ignacio Vial Errázuriz Antonia Giesen como Karina Leiva Antonia Aldea como Dominga Costa Julieta Sanhueza como Clara Vial Willy Semler Javiera Hernández Andrés Arriola como Rozas Felipe Ríos Daniel Antivilo PABLO CERDA es RAIMUNDO PABLO MACAYA es GABRIEL ALVARO ESPINOZA es BENJAMÍN NÉSTOR CANTILLANA es MARCO Idea original: Pablo Ávila Felipe Montero Guionistas: Catalina Calcagni Patricio Heim Diego Muñoz Juan Andrés Rivera Carla Stagno Producción Ejecutiva: Canal 13: Matías Ovalle AGTV: Pablo Ávila Dirección General: Cristián Mason Jefe de musicalización: Egon Steger
  8. El fabricante de teleseries Pablo Ávila, el cerebro detrás del éxito de Pacto de Sangre, partió como coordinador de piso de teleseries y llegó a ser el segundo hombre de TVN. Pero, desilusionado, se alejó de la televisión. Hoy está de regreso con su propia productora. "Nunca hay que olvidarse de que uno vive al borde del precipicio", dice. Por Estela Cabezas A., Revista Sábado de El Mercurio, Sábado 29 de Junio de 2019. Miércoles, cinco de la tarde. Suena el celular y al otro lado del teléfono una mujer dice: - La bodega tres se está incendiando. El corazón de Pablo Ávila, 53 años, casado, dos hijas, da un salto. Toma su auto y enfila por la Costanera Norte a las bodegas de su productora AGTV, ubicadas en el barrio Vivaceta, al sur de la capital. Va a 170 kilómetros por hora, pero de repente baja la velocidad: "No soy bombero", piensa, "da lo mismo a la hora que llegue". Cuando llega ve tres carrobombas, la calle cortada, su gente mojada y el incendio ya apagado. Entonces sube a su oficina y ahí, solo, comienza a hacer ejercicios de relajación y se dispone a meditar. No quiere que vuelva al vértigo, esa enfermedad provocada por el estrés que desde hace dos años lo atormenta. - Siempre ando con susto de que me vaya a dar; por suerte hace tiempo que no pasa. Solo a veces ando mareado -dirá Ávila al día siguiente, tras recordar el incendio. Sentado en su oficina, en la comuna de Conchalí, el exgerente de Producción y Contenidos de TVN hoy se ve tranquilo. Los galpones están asegurados y nadie del equipo sufrió daño alguno. - Haciendo teleseries pasan mil cosas, y la responsabilidad es grande, más aún cuando la empresa es tuya. Uno queda con trauma -dice y recuerda un momento duro de su carrera, cuando llevaba pocos años como productor: - Estábamos grabando Tic Tac. Un día un asistente de cámara se subió a arreglar un aire acondicionado. Se cató y se reventó en la entrada del estudio. Yo tendría 25 años y eché a todo el mundo. El Jota, que era un camarógrafo más viejo, me dijo: "Yo me quedo contigo". El asistente estaba en el suelo y lo tuvimos que tapar. Me quebré y me puse a llorar. Pablo Ávila, quien trabajó por 21 años en TVN, que estuvo involucrado en la realización de 31 teleseries, como La fiera, Romané, Pampa Ilusión y ¿Dónde está Elisa?, y hace unas semanas cosechaba elogios por Pacto de sangre, dice: - En este trabajo no hay nada asegurado. Ávila egresó del Instituto Nacional a mediados de los 80 y se fue a estudiar Música a la Universidad de Valparaíso, pero abandonó a los pocos meses. Sus papás no estaban bien económicamente, por lo que decidió quedarse allá y seguir una carrera corta: Producción y Dirección de Televisión. - Esto no se estudia en la universidad y para mí fue siempre una tranca. Yo no era porro, pero tenía déficit atencional. Lo digo porque hay gente que se achaca por esto y no debería. Yo fui capaz de producir seis teleseries en TVN, uno desarrolla otras capacidades. A Santiago regresó en 1988. Consiguió una práctica en el programa Mediodía en Chile, que hacía Jorge Rencoret en TVN. Le duró poco. A los seis meses lo despidieron. Un productor que había conocido en esa época lo invitó a volver al canal: le dio a elegir entre el Festival de Viña o las teleseries. Eligió lo segundo. Sonia Fuchs, mítica productora de TVN y quien creó el Área Dramática de ese canal, al recibirlo le preguntó qué sabía hacer: "¿Dirigir?, no. ¿Hacer planes de producción?, tampoco. Entonces serás coordinador de piso, me dijo", Ahí conoció a Víctor Huerta, Vicente Sabatini y Quena Rencoret. Su primera producción fue A la sombra del ángel. La teleserie terminó con él pololeando con la protagonista, Nancy Paulsen, con quien se casó dos años después. Dice que en esa época había dos tipos de productores: los gritones y los no gritones: él prometió que sería de los segundos. - Me tocó que me humillaran en público. Sonia Fuchs nos agarraba a gritos, a veces con malas palabras, a todos. Pero era muy buena en lo que hacía. Cuenta que una vez estaban grabando una teleserie en Viña del Mar y se atrasaron; entonces, los retó muy fuerte. Al otro día, se encontraron con una carta de ella. A él le escribió que llegaría lejos. Dice que aún la tiene guardada. Pero no todos opinaban eso. En 1997, cuando fue propuesto para ser productor ejecutivo de las teleseries, recuerda que la gerenta de Producción de entonces, Cecilia Stoltze, le dijo que no estaba de acuerdo, que él no se la podría con el cargo. - Pablo le respondió que le iba a demostrar que estaba equivocada. Y lo estaba. Hoy ellos son grandes amigos y trabajaron muy bien juntos -dice Cecilia Aguirre, productora general de AGTV y su mano derecha hoy. Tras 21 años en el cargo, en noviembre de 2004 lo nombraron gerente de Producción y Contenidos de TVN. Entre los éxitos de esa época están Pelotón y Animal nocturno. Pero en marzo de 2009, el director ejecutivo, Daniel Fernández, decidió removerlo de su cargo. En ese verano había sucedido uno de los peores fracasos de producción del canal: El juego del miedo, un reality conducido por Carlos Pinto, uno de los más caros en la historia de la TV, que no superó los 5 puntos de rating. El canal, por primera vez desde el retorno a la democracia, había caído al tercer lugar. No solo el frente externo de Ávila estaba complicado. El interno también: casi al mismo tiempo se separó de su esposa. - Fue un choque fuerte. Me sacaron un lunes del canal y el viernes anterior yo me había separado. Ese sera el verdadero choque para mí. Me demoré tiempo en ver la patente del camión que me había atropellado. Salió de su casa y del puesto de ejecutivo. Mientras se instalaba en su departamento de soltero en Vitacura, comenzó a vender la teleserie ¿Dónde está Elisa? en el extranjero, porque se quedó a cargo de las ventas internacionales de la producción dramática. Pero dice que se aburrió. A fines de ese año aceptó ser director de Producción de Canal 13. Duró seis meses y dejó la TV. - Pude hacerlo porque había ahorrado. Necesitaba aclararme. Fui al psiquiatra y me preocupé de mí. - ¿Y qué descubrió de usted en esa terapia? - Que tenía que dejar de sobrevivir y tenía que comenzar a vivir más la vida (...) Esto tiene que ver con la inestabilidad que uno ve. A pesar de que uno puede ser súper exitoso para unas personas, cuando tienes el éxito sabes que es muy endeble. Había mucho terror a fracasar. Por ejemplo, cuando nos iba bien en una teleserie, yo le decía a Vicente (Sabatini) y a la Quena (Rencoret): "Húndanse, si hay que hacer la que viene", En vez de celebrar, les decía: "Húndanse". - Aprendí que no es posible controlar nada y que lo que tenga que pasar, va a pasar igual. Antes pensaba que si hacía las cosas como quería, iban a funcionar como quería, y no. Sigue así en muchos aspectos, pero hoy no me apego a nada. Tras dejar Canal 13, se dedicó a viajar. En ese periodo comenzó un negocio con un amigo: la venta de estufas a gas para espacios amplios que importó desde China. - Fue entretenido, porque era algo que nunca había hecho. No sabía nada y aprendí. Por ejemplo, cuando llegaron los containers me llamaron por teléfono, y fui a buscarlos en mi auto. Y resulta que era un container gigante, había que tener bodega para guardar las cosas. Cuenta que fue él mismo a hoteles a venderlas, y le fue bien. Cecilia Aguirre dice que una vez Ávila se encontró con un director de televisión, quien le dijo: "¿Así es que estás vendiendo estufas?". - El mundo de la televisión es muy complejo. La gente toma palco cuando cree que a alguien que ha estado arriba le ha ido mal. A mí me dio mucha rabia, pero cuando Pablo me lo contó, me lo dijo riendo -recuerda Aguirre. A fines de 2012, Ávila comenzó a pensar en la TV de nuevo. Primero hizo un taller de guiones. Eligió personas que nunca habían trabajado en televisión. Cuenta que en esa época nació la idea de Pacto de sangre y luego vino La reina de Franklin. - Pacto de sangre se me ocurrió porque siempre había querido hacer una historia con amigos de barrio. Le empezamos a dar vueltas y decidimos que había que partir con un plot: el asesinato de la prostituta, algo que se había visto en varias películas. Pero lo que no se veía, era qué pasaba con las mujeres. Entonces dije: "Ok, hagámoslo con ellas también". Me demoré muchos años en contratar a los guionistas adecuados, porque no daban con lo que quería. Con ese grupo, cuenta, veían películas, series, discutían y armaban historias. Pacto de sangre la presentó en toda la industria televisiva, lo mismo que La reina de Franklin. - En Mega me habían comprado La reina... y yo feliz. Tenía mis negocios de las estufas, entonces estaba bien parado económicamente, y dije: "¡Voy a arrendar un galpón cerca de mi casa, en Vitacura!". Hice puras tonteras. Gasté mucha plata y justo Mega se vendió. Cuando llegaron los nuevos dueños, uno de los gerentes me dijo: "No queremos hacer teleseries", y yo ya me había gastado 60 millones. Al final de un tira y afloja, me devolvieron algo. Fue un golpe súper duro, pero fue el mejor MBA que me han hecho. Después de eso, por ejemplo, no gasto un peso antes de tener firmado el contrato. Hoy miro para atrás y agradezco haber tenido ese fracaso al inicio. En 2014, Quena Rencoret le ofreció armar las teleseries de la hora de almuerzo de Mega, y aceptó. Ese mismo día tomó su auto y fue a buscar unos galpones para arrendar. En la tarde, ya cansado, recuerda que dio con una señora siria que le arrendó los cuatro galpones que tiene hoy en Vivaceta. - Y aquí estoy. ¡Bienvenido a Hollywood Vivaceta! -dice riendo y mirando su entorno. El lugar, una calle con galpones y oficinas enfrentados, donde se acumulan los autos de empleados, actores y técnicos, hierve de trabajo. - Siempre me gustó Chilefilms, porque era como un micromundo con una condición súper especial: tenía una mística que nos hacía un grupo más familiar, más comprometido. Entonces, quise emular algo así, una calle en que los estudios estuvieran uno frente a otro, que fuera súper acogedor. Primero arrendó dos galpones, luego dos más. Hoy tiene 1.400 metros cuadrados en total, donde hay un casino y siete sets de televisión, además de una bodega donde se guarda la utilería. Cuentan con varias salas de maquillaje y baños con duchas. Dice que cuando partió con AGTV no sabía nada, pero que de algo le sirvió el haber sido ejecutivo en TVN: replicó algunas cosas como los comités y el directorio. Empezó con cinco personas que lo ayudaban en la administración; hoy son 15 y paga cerca de 400 sueldos. - Aquí yo pasé a ser todo: gerente de administración, director ejecutivo. Al principio no tenía el dinero para contratar un equipo así. Y cometí todos los errores que pude. Dice que cuando terminaron la primera teleserie, les pidió perdón a los actores y a los técnicos, porque trabajaron en condiciones extremas en pleno verano. De hecho, varias veces tuvieron que suspender las grabaciones porque el calor era insoportable. Ni siquiera tenían oficina de producción. - Era todo muy precario. Pero fue muy épico también -dice. Luego añade: - Lo del mareo no es gratis, uno cree que es de fierro, pero no, el cuerpo te pasa la cuenta. A la segunda teleserie tuvieron dinero suficiente para comprar el aire acondicionaro. Y así fue construyendo todo. - Pasó harto rato antes de que esta productora comenzara a ganar plata, y todo lo que entraba lo invertíamos. Pero yo sabía que iba a crear una marca. Hoy está preparando el debut de Amor a la Catalán, en Canal 13, una historia que será dirigida por Vicente Sabatini. - ¿Cuál cree usted que ha sido su mayor fracaso? - La reina de Franklin, obvio, porque fue un sueño que lo diseñé por años, y me gasté las lucas en dos equipos de guionistas que no fui capaz de guiar. No pudimos levantar un proyecto que tenía personajes súper entretenidos, y me frustré mucho. Lejos ha sido mi mayor fracaso, me dolió todo. - El éxito de Pacto de sangre es un gran hito para el futuro de su productora. - Ha sido un éxito pero con 10 puntos, hay que poner los paños fríos (...) En el caso de Pacto de sangre, el fenómeno está en que agarramos un público distinto; eso me tiene bien orgulloso, porque lo diseñamos así (...) Pacto... fue un fenómeno para el canal, creo que levantó la imagen de Canal 13 que estaba bastante alicaída en su Área Dramática, volvió a reposicionarse,y me siento orgulloso de ser partícipe de eso. - ¿Qué piensa cuando mira su propia historia? - Si hay algo bueno de todo lo que yo pensé en un minuto, de que había gente que me había querido hacer daño, hoy lo veo todo como aprendizaje. Sacaron lo mejor de mí. Un Pablo mucho más grande. - En usted pareciera haber una revancha permanente: "Mira lo que logré", "mira dónde llegué". - Sí, pero hay algo que yo siempre mantengo: nunca hay que olvidarse de uno vive al borde del precipicio. Por ejemplo, con Río oscuro estamos partiendo muy bajo. Entonces, para mí todo es aprendizaje y nada nunca es seguro. En las oficinas de AGTV no hay afiches de las teleseries que Pablo Ávila hizo en TVN. Acá solo existen los últimos cinco años. - Yo acá solo veo futuro, no veo pasado.
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