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[Capítulo 15] Estás escuchando el sonido de mi corazón roto


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10 respuestas a este tema

#1
Muneh

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Estás escuchando el sonido de mi corazón roto
[Pero yo realmente te deseo]


-¡Papá, papá!

Liza (Zoey Deschanel) levantó la vista y miró hacia abajo desde el lomo del fénix, como lo que antes eran nubes, ahora se transformaba en una tormenta. Lo miraba de lejos, porque el fénix volaba incluso más alto donde se conservaba aún la tranquilidad. De ahí emergían voces al aire, que junto a los truenos costaba mucho identificar.

El joven Nick (Elijah Wood) también miraba, pensativo, hacia la lejana tormenta.

-¿Sabes qué hay ahí, Nick?

-No, no tengo idea.

-Debe ser otro sentimiento.

-Honestamente, no deseo enfrentarlo, ¿Y tú?

-No, debe haber cientos de otros sentimientos que visitar primero. Creo que ir ahí sería meternos a la boca del lobo.

-Quizás en la boca del lobo esté la entrada del limbo.

-Algo me dice que no. Sigamos.

-Lo que tú digas.

Liza volvió a apoyar su cabeza en el lomo suave del fénix y sintió como una de las manos del joven Nick apretaba la suya, y una sonrisa de sus labios le seguía.

No podía asegurar que la entrada del limbo no estuviera ahí, pero en aquellos momentos sentía tanto pavor que no era capaz de tomar el riesgo. Pavor de perecer en este lugar y que su esposo jamás pudiese reconocerla de nuevo. Si es que alguna vez despertaba, quería que la recordase, que recordase cada una de las cosas que ella recuerda y con las que cargará por siempre.

Seguía siendo una egoísta después de todo.

-Lizzie, mira –Al cabo de una hora en silencio, el joven Nick comenzó a mirar hacia abajo, abriendo sus ojos y su boca a más no poder. Liza miró también, tan sorprendida como él.

-Qué mierda…

Abajo, donde antes no se veía absolutamente nada, ahora estaba rodeado de unos globos enormes que crecían y decrecían al compás del viento. Eran de colores, parecidos a globos de helio pero quizás cinco veces su tamaño. Tenían formas divertidas dibujadas en el centro, como caritas felices, tristes, sorprendidas; patos, abejas, manos, ojos…

El ave que los cargaba comenzó a chillar y a moverse de manera muy vertiginosa, haciendo que ambos se aferraran más a su plumaje y luchara por mantenerse encima, siéndoles casi imposible:

-¡Qué pasa! –Ella gritó, sintiendo sus piernas dormidas del puro miedo- ¡Haz algo, Nick!

-No puedo, ¡No le deben gustar los globos!

-¡Nos vamos a caer!

-¡Entonces prepara tu garganta!

-¿QUÉ?

El ave dio una sacudida final y los botó del lomo, haciéndoles caer a toda velocidad hacia el suelo, o más bien, hacia los globos.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Tanto Liza como Nick gritaron mientras caían, ella de miedo y él de emoción, sintiendo la adrenalina comerse hasta el último centímetro de su cuerpo.
Elizabeth estuvo a punto de desmayarse si no fuera porque en menos de lo que alcanzó a notar, caía encima del globo y revotaba hacia arriba mientras a lo lejos, Nick hacía lo mismo.

-¡NICK FREEMAN Y LA PUTA QUE TE PARIÓ!

Volvió a caer en otro globo, revotando y saltando hacia otro más, descendiendo lentamente mientras esto ocurría. Bajó cerca de 40 metros así, de globo en globo, hasta que vio algo parecido a gelatina en una piscina gigante, y sin intención si quiera de evitarlo, cayó directamente en el extraño líquido y todo de pronto era color rojo.

Sacó la cabeza y dio una gran inhalación, con la sustancia gelatinosa hasta el cuello.

-¡Qué otro idiota imaginaría esto sino tú, ANIMAL! ¡Sí te estoy hablando a ti, cabrón, a ti, sé que me estás escuchando, BESTIA, y vete enterando que estás más jodido de lo que pensaba! ¡Y SÍ, ESO ES MUCHO DECIR!

Liza maldijo todo lo que su cerebro elaboró, luego de salir del shock de haber saltado como un muñeco de trapo más de 40 metros y de caer en una gelatina gigante. Después del desquite, vino el verdadero bajón: ¿Cómo salir de ahí?

Todo lo que veía era gelatina, y una cuchara gigante entrando y saliendo de ahí…

-¡Cuchara!

Se acercó como pudo hasta el objeto metálico, y luego de esperar varios minutos, se metió en una afirmada como podía del mango, elevándose y viendo como la horrible gelatina quedaba atrás.

Estaba totalmente cubierta de gelatina y apenas se sostenía en la cuchara, que se elevaba tanto que comenzaba a ponerle nerviosa de nuevo. Pasaron justo arriba de un castillo inflable lleno de pelotas de colores, y sin pensárselo demasiado, saltó desde la cuchara hasta el juego, cayendo y siendo
cubierta casi en su totalidad por pelotas de colores.

Definitivamente, prefería las pelotas antes que la gelatina, que seguía en su cuerpo, pegajosa y asquerosa. En las pelotas, al menos pudo tenderse y respirar, tratando de calmarse y no caer en pánico de nuevo.

¿Dónde diablos estaba el joven Nick? Se supone que él debía cuidarle hasta llegar al limbo, ¡Pero era segunda vez que desaparecía, y encima en la imaginación! Quiso por un momento despertar, salir de ese lugar y volver a la vida real, en donde gelatina y chucharas gigantes no le atormentaban.

Transcurrido varios minutos, sacó la cabeza de entre las pelotas y comenzó a caminar con dificultad hasta la salida, que estaba cerca de ahí. Las pelotas no le dejaban ver, pero hacía lo posible por correrlas mientras avanzaba a paso lento, hasta que algo que sin duda no eran pelotas, le hizo parar en seco.

-¿Qué…? –No pudo acabar su propia pregunta, porque la respuesta le pareció más que desconcertante. Nick (Patrick Dempsey), un Nick de cuarenta y cinco años, se levantó como si hubiese estado durmiendo una larga siesta, estirándose y bostezando muy tranquilo- Dios, ¿Nick?

El Nick que se estiraba y despertaba completamente, la miró con curiosidad, tan sorprendido como ella. Liza no daba más de sí.

¿Lo había logrado, había llegado al limbo? Estaba su Nick ahí, el actual. ¿Eso de gelatina y estas pelotas, eran el limbo?

-Nick… -Temblaba, con los nervios de punta.

-Tú –Nick volvió a mirarla, con esos grandes ojos azules tan característicos de él- Te pareces mucho a mi esposa.

Liza apartó las pelotas que los rodeaban y lo miró totalmente descolocada, como si se tratase de una broma de mal gusto.

-¿Estás bromeando, Nick?

-¿Qué?

-Soy Liza.

-¿Liza? ¿Liza, quién?

-Elizabeth, ¡Tu esposa! ¡Elizabeth Lafferty!

-Elizabeth Freeman, mi esposa adora mi apellido.

-¡Sí lo sé! –Por un momento, se sintió víctima de una jugarreta horrible- ¿Esto es enserio, Nick?

-Debería preguntarte lo mismo, ¿Por qué dices que eres mi esposa?

-¡Porque lo soy! Dios, ¿No me reconoces?

-Sé cómo era mi esposa hace veinte años, y tienen un parecido increíble. Pero mi esposa no tiene veinte años, ¿Cómo ha de tenerlos? No se ha inventado una fórmula de rejuvenecer.

-Oh, no –Liza había olvidado por completo su apariencia física, en esos momentos solo pensaba en haberlo encontrado por fin- Nick, no sé cómo explicártelo, pero soy Liza, tu esposa Liza, ¡Créeme, por favor! He viajado muchísimo para verte.

-¿A mí?

-¡Sí! ¿No lo sabes? ¡Tuviste un accidente, estás en coma!

-Vaya, pero, ¿Cómo puedo estar en coma, si estoy hablando contigo?

-¡No sé cómo explicártelo!

-¿Y por qué estás cubierta de… -Sacó gelatina de su mejilla con un dedo, saboreándola- gelatina? Muy buena, por cierto.

-Porque…porque, oh, ¡Mierda!

-Qué palabrota, señorita.

-Esto, aunque no lo creas, es tu mente. Estamos en tu mente.

-¿Y cómo es que entraste a mi mente?

-Por medio de un experimento, he estado dando vueltas aquí desde hace mucho.

-¿Y todo por encontrarme?

-¡Sí!

-¿Por qué harías eso?

-¿No crees que quedaron demasiadas cosas… sin resolver en nuestro matrimonio?

Liza comenzó a asustarse, porque Nick verdaderamente lucía intrigado y a punto de descubrir algo impresionante. Pero él no debía descubrir nada, ¡Él debía saberlo! ¿Por qué tantas preguntas?

-Si eres mi esposa… me gusta mucho como luces ahora –Tomó su flequillo y lo puso detrás de la oreja, mirando los ojos azules de su esposa más detenidamente, examinándola- Luces bonita.

-Nick… este no es exactamente el tema que pensaba hablar contigo cuando te encontrara.

-Dices que hay cosas en nuestro matrimonio sin resolver –La miró más detenidamente- Y trato de concentrarme en lo que me dices, pero luces demasiado bella y me inquieta. Había olvidado lo linda que eras.

Liza se sonrojó, y no sabía bien por qué. Nick la miraba con tanto deseo que se sentía descolocada y halagada a la vez.

-¿Dónde estamos, Nicholas? –Al cabo de varios minutos en silencio ella preguntó, sentándose a su lado y mirando hacia el horizonte colorido frente a sus ojos.

-Mmm, esperaba que tú me lo dijeras. No lo sé. Yo solo estoy aquí, viendo estos colores, jugando en el castillo inflable…

-¿Estás bien? –Tomó su rostro y miró sus ojos, preocupada, con los ojos rígidos- Pareces drogado.

-Quizás lo esté, estar aquí marea.

Él tenía razón. El ambiente era raro, demasiado tranquilo para ser normal. Había olor a vainilla, o algo demasiado relajante, y sus músculos a ratos parecían distantes de su cerebro.

Se levantó de sopetón y jaló del brazo al viejo Nick, que aturdido le miró sin comprender nada. Ella sacudió los dedos para tener su atención.

-Hay que irnos Nick, este lugar nos hace daño.

-¿Quién dice?

-¡YO!

Liza obligó a acompañarlo por aquel camino colorido tirando de su brazo, sintiendo como el aroma y el paisaje la mareaban cada vez más.

-Siempre tan mandona, Lizzie. Eres como un gremlin, ¿Sabes?

-Sí, lo sé. Ya me lo has dicho.

Gremlin, aquella criatura adorable que con agua o comida a deshoras, se transformaba en un pequeño monstruo destructor. Nick solía compararla con un
gremlin durante su noviazgo, por lo adorable y peligrosa.

-¿A dónde vamos, Liz?

-No lo sé, ¡Lejos!

-¿Qué tan lejos?

-Mucho.

-Pero yo no quiero dejar el castillo inflable.

-¡Tendrás que hacerlo!

Liza (Lisa Edelstein) se volteó al ver que Nick había parado, pero la mirada de su marido era inquietante. Parecía en shock.

-¿Nick…?

-Has envejecido. Estás de mi edad.

Ella se miró las manos y lo dicho por su esposo era cierto. Volvían a ser sus manos de cuarentona.

-Sí… envejecí. No sé por qué me pasa.

-Quiero volver al castillo inflable.

-¿¡Qué!? ¡NO! ¡Nick, hay que irnos de aquí!

-No quiero.

-¡Nick, por favor!

De pronto, un montón de risas chillonas comenzó a sentirse alrededor. De los globos gigantes emergieron un montón de payasos de circo, comenzando a hacer su espectáculo en el medio de ellos dos. Liza intentó dejarles, pero estos la tomaron en brazos y se la llevaron al centro, a regodientas de ella.

-¡Déjenme, déjenme! –Intentaba en vano zafarse, ellos eran más fuertes- ¡Nick, Nick, no te vayas! ¡Espérame!

Fue inútil. En menos de lo que pudo notar, él ya no estaba y ella seguía en la mitad de un espectáculo de locos.

-¡No quiero jugar con ustedes, idiotas! ¡Los payasos NO SON PARA LOS ADULTOS!

La última frase retumbó en todo el lugar, y los payasos muy tristes, se convirtieron en grises y mudos; en mimos, mimos tristes, que rondaban por ahí. Liza sintió un frío en el estómago, pero definitivamente no podía desperdiciar aquella oportunidad y se liberó de ellos, corriendo de regreso al castillo inflable. Pero allí tampoco estaba Nick.

-¡Nick! ¡Nicholas Freeman!

Sintió risas desde el interior, y sin pensarlo demasiado, se metió dentro del castillo con dificultad.

Allí adentro, notó que el castillo era unas cien veces más grande de lo que se veía, y tenía cerca de una docena de pasadizos de goma y helio llenos de pelotitas y música alegre.

Se metió a una puerta de género y miró hacia el interior: la misma piscina de gelatina en la que había estado, pero esta vez otros Liza y Nick veinteañeros se bañaban ahí. Los dos reían, se besaban y volvían a reír. El olor a vainilla era más intenso, por lo que decidió volver al pasillo y tratar con
otra puerta.

La siguiente era una habitación vacía, y dos cuerpos tendidos en el centro eran lo único que brillaba. Se acercó y sorprendida, comprobó lo que sospechaba: esos cuerpos eran ella misma, de joven y de “vieja”, ambas abrazadas y profundamente dormidas… y desnudas.

-¿Elizabeth? –Dijo tontamente, nerviosa, sin entender nada. Veía su propio cuerpo desnudo, como es y como solía ser, y no sabía qué pensar-

Despierten… que alguna despierte…

La sala comenzó a llenarse de globos, y luego a explotar, provocando un ruido ensordecedor. Salió corriendo de la habitación antes de quedar sorda, y suspiró agotada cuando el susto había pasado.

-Por Dios… ¿Dónde diablos estás?

Sintió otra vez esas risas, y esta vez provenir de una puerta demasiado cercana a ella para ser verdad. Apretando sus nudillos y suspirando, abrió la puerta y entró, encontrándose un panorama totalmente distinto al que hasta hace segundos había vivido:

Estaban en su oficina, la de ella, totalmente sobria como la conocía, sin ningún color chillón ni un globo. Nada. Pero sí había algo distinto, muy distinto.

En el escritorio, sobre SU propio escritorio, Nick besaba y toqueteaba a una mujer (Kate Walsh) de cabello rojo y sumamente bella. Una mujer que ella conocía demasiado bien.

-Katherine…

Sintió como su cuerpo se iba, como sus ojos se cargaban de lágrimas y todo lo vivido hace un momento se transformaba en nada. Todos los colores y la música se transformaron en nada. Todo, salvo ellos dos. Ellos dos seguían ahí, besándose, acariciándose, a punto de hacerse el amor. En su propio escritorio, Nick…

-Nick…

Esta vez lo dijo fuerte, lo más fuerte que su garganta pudo, lo que más pudo articular. Tenía la garganta tomada, y estaba empapada en lágrimas, roja
de rabia y de pena, temblando y sintiéndose diez veces más pequeña.

Nick se volteó a verla, sorprendido, pálido, sin poder creer lo que sucedía. Intentó acercarse pero Liza se desvaneció, quedando de rodillas y apretando su vientre; llorando como nunca, gritando que no se acercase, que no cometiese aquel delito de tocarla de nuevo…

Todo se volvió frío, las paredes se desinflaron, la música se apagó; el olor desapareció, la alegría se esfumó. Nick, Katherine y todo lo que los rodeaba desaparecieron, junto a la luz de aquella habitación.

Una oleada de aire frío y húmedo rozó todo su cuerpo, y la intensa oscuridad hizo a Liza levantar su cabeza y notar donde estaba: en el medio de unas piedras gigantes, en la mitad de la noche, con demasiada neblina para ser verdad. Todo era frío, y había agua por todos lados, pedazos de hielo, y en especial: todo era oscuro, como si no quedase luz en la humanidad. Lo único que brillaba era la neblina, que cubría todo.

Sintió un aire congelado penetrar en sus venas, y no era físico: era tristeza, era decepción, era todo… todo aquello que sentía luego de haber visto a
Nick con aquella mujer.

Se sintió débil, y sin ánimos de luchar, se dejó desvanecer y absolutamente todo se volvió negro.

Todo.

Continuará.

James Blunt - I really want you




#2
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BUENÍSIMO smile.gif


#3
Isra

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el curso que la trama está tomando me gusta biggrin.gif esperando los sgtes! willy.gif

una pura crítica, el soundtrack hoy se nos anduvo cayendo un buen poco moolah.gif XDDDDDDDD
la llevas, muneh amor.gif


#4
Muneh

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Es una de mis canciones favoritas, so killyourself negra.gif


#5
Bento

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    Vida? Me suena esa palabra...

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Lizzie egoísta pero el miedo es mayor. La entiendo opra.gif
El Nick viejo ira.gif
Las gelatinas y pelotas eran el limbo? ira.gif
Se encontraron eliza.gif
Nick tan niño jugando en el castillo ataque.gif
Que me dio miedo la parte de los payasos ira.gif pasaron de alegres a Tristes, algo tenian que ver con las emociones de Nick opra.gif
Nick besando a la pelirroja que.gif que.gif
Uyyyyy pero que tremendo giro, no lo puedo creer, Nick Maricón ira.gif ¿Pero él se lo habrá querido mostrar? ¿Por qué no lo impidió? chok.gif

Exceletísimo como siempre, saludos Muneh another.gif


#6
Muneh

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CITA(Cúmulo @ Oct 11 2011, 07:26) <{POST_SNAPBACK}>
Lizzie egoísta pero el miedo es mayor. La entiendo opra.gif
El Nick viejo ira.gif
Las gelatinas y pelotas eran el limbo? ira.gif
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Nick tan niño jugando en el castillo ataque.gif
Que me dio miedo la parte de los payasos ira.gif pasaron de alegres a Tristes, algo tenian que ver con las emociones de Nick opra.gif
Nick besando a la pelirroja que.gif que.gif
Uyyyyy pero que tremendo giro, no lo puedo creer, Nick Maricón ira.gif ¿Pero él se lo habrá querido mostrar? ¿Por qué no lo impidió? chok.gif

Exceletísimo como siempre, saludos Muneh another.gif


Lizzie amor.gif

Cúmulo, lo único que te adelantaré es que queda MUCHO para el final uy.png

Gracias por pasarte, como siempreeee amor.gif


#7
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y el nuevo caaaap ?D:


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Muneh

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Jiji hoy loki.gif


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Bento

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Estoy terminando los detalles, a minutitos de subir unknownt.png


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