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[Capítulo 10] Lazos de sangre


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3 respuestas a este tema

#1
Vixo

Vixo

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ACTORES INVITADOS


Tony Ramos como Alberto, abogado de la constructora y colega de Antonia
Paz Bascuñán como Teresa, empleada de Andrea y César
Carmen Disa Gutiérrez como Sonia, hija de la enfermera Marta Briceño




EN EL CAPÍTULO ANTERIOR

Se da a conocer la noticia de que hubo una fuga de presos en una cárcel de Brasil, hay chilenos involucrados.
Tras casi 30 años, Antonia y Tutito vuelven a verse las caras, pero ahora en una situación diametralmente distinta, ella expropiará los terrenos donde él vive.
Betania, tras conocer a Fernanda, queda con mucha angustia, por lo que consulta a las cartas. Descubre que Fernanda es la segunda luna, es decir, otra de las tres mujeres importantes que rigen la vida de su sobrino, la primera es Andrea, ahora queda descubrir quién es la tercera luna. En sus investigaciones, encuentra la carta que su sobrino celosamente ha escondido, la carta que Ignacio le escribió a su polola Fernanda. Betania ata cabos.
Andrea pone en duda la paternidad de Marcos, quien se enfurece.
Antonia conoce a César, lo mira con desprecio y tratará de sacarlo de su camino de su hija.
Roberto y Rosita en sus investigaciones por descubrir los vínculos de Antonia con el hospital siquiátrico, dan con una misteriosa mujer, que les revelará muchas cosas.







Rosita y Roberto van a la dirección que les dan en el hospital donde trabajaba Marta Briceño, la misteriosa enfermera que tenía vínculos con Antonia. Allí conocen a una mujer, hija de Marta, quien les revela secretos escalofriantes.

Población La Victoria – Noche – Puerta de calle de una casa

- Ya no me recuerda señora Rosa… - dice la mujer que sale del interior de la casa

- Pues no – replica Rosita

- Mi mamá le hizo muchos favores a su patrona… pero la pobre pagó con su vida todo eso que hizo

- ¡Explíquese! – interrumpe Roberto

- Le voy a nombrar tres favores que mi mamá hizo a su patrona: lo primero fue hace muchos años, ¿no se acuerda de ese niñito, Rosa?

- ¡Dios mío! – Rosita se lleva las manos a la boca

- La otra fue la chiquilla esa, Julieta creo se llamaba la niña, era tan chiquitita en ese tiempo… la hija del caballero, de don Emiliano… y la última fue sacar al mismo caballero de en medio…

- ¡Vámonos Roberto! – interrumpe Rosita

- ¡No mamá! creo que encontramos lo que buscábamos…

- ¡No hijo! Esta mujer está involucrando hechos que no vienen al caso – gime Rosita

- ¿Y ahora se victimiza Rosa? Me acuerdo que en otros tiempos usted era muy decidida… y tan fiel que era…

- No la escuches Roberto

- A ver, señora, ¿podemos conversar?

- Está bien, pasemos, estoy sola – dice la mujer


En el interior de la casa

- Rosa, mire, yo no la culpo a usted de nada, usted solo trabajaba para esta mujer, pero yo todos estos años he estado esperando para vengar la muerte de mi mamá

- Señora, es que, no entiendo nada... a todo esto ¿cuál es su nombre? – dice Roberto

- Me llamo Sonia

- Hijo – solloza Rosita – hace muchos años cuando tú todavía no nacías, la señora Antonia se contactó con Marta, la madre de esta mujer, porque quería pedirle un favor… ella tuvo un hijo, pero lo rechazó y mandó a que lo regalaran. Yo fui cómplice de eso, pero no supe nunca más el destino de ese niño ni tampoco de que la señora Antonia había seguido vinculada a Marta en otros asuntos

- Pues así fue Rosa… su patrona buscó nuevamente a mi mamá cuando quiso hacer otras cosas – dice Sonia

- Pero ¡tantas cosas! Creo que tendremos que ordenarnos un poco – dice Roberto

- Así es joven – dice Sonia

- Hijo yo era muy joven, no tenía donde ir, por eso me hice cómplice de eso que te conté – solloza Rosita

- Tranquila mamá, trataremos de averiguar todo lo que concierne a este asunto, pero para eso usted debe decirme todo lo que sabe – señala Roberto a su mamá

- No sé más cosas Roberto, de lo contrario no te habría pedido que me ayudaras para saber qué fue lo que paso con don Emiliano – dice Rosita

- Según lo que recuerdo yo, don Emiliano volvió vivo del extranjero – dice Sonia

- Las investigaciones arrojaron que tuvo un accidente en una playa en Hawaii donde falleció – dice Rosita

- Pues eso fue una gran farsa montada por su patrona

- ¿Y qué fue lo que pasó? – pregunta Roberto

- Ahora entra en escena el hospital mi estimado joven, ese fue el destino final de don Emiliano – señala Sonia con pleno convencimiento de sus palabras





_______________





Tras el desagradable momento que Antonia hizo vivir en su casa a su hija y a César, Fernanda decide ir a dejar a César a su casa, ya es de noche y no quiere que terminen peleando por la mala educación de su madre

Afuera de la casa de César – Noche – Interior del auto de Fernanda

- Llegamos – dice Fernanda

- Gracias Fer y no te preocupes por tu mamá, en cierta manera estoy acostumbrado a los insultos y malos tratos – dice César

- ¿Y quién está acostumbrado a eso? Yo creo que ni los que han estado en la cárcel lo están

César siente que se le corta la respiración con lo que acaba de decir Fernanda, disimuladamente abre la puerta para bajarse y entrar a su casa

- Gracias nuevamente, está todo bien – le dice César a Fernanda dándole un pequeño beso de despedida

Fernanda echa a andar nuevamente el motor y sale del pasaje, César saca las llaves para abrir la reja, en ese momento se le acerca un hombre con capucha

- ¿César? – pregunta el tipo de la capucha

- Sí, ¿quién es usted?

El hombre, tras escuchar la confirmación de la identidad de quien tiene enfrente, se echa atrás la capucha que lleva encima, con total estupor César comprueba que se trata de Ignacio, el mismo que fue su compañero de vida durante más de 7 años en aquel horrible lugar

- ¡¿Ignacio?! – pregunta sorprendido César casi al borde del colapso

- César ¡amigo mío! ¡dame un abrazo hermano!

Ignacio abraza a César, quien aún no sale de la sorpresa y apenas lo abraza

- Llevo rato esperando por ti ¿te acuerdas que un día me dejaste apuntada tu dirección para que cuando volviera te buscara?

- Sí… Ignacio… discúlpame es que no sé qué decir… me tomaste realmente por sorpresa

- ¡Ya lo creo! Pero no puedo andar tranquilo… soy un prófugo de la justicia…

- Ven Ignacio, pasa a mi casa, para que conozcas a mi tía y comas algo ¿dónde estás viviendo?

- Gracias, estoy viviendo con unos amigos que conocí cuando crucé la frontera, crucé por el paso Los Libertadores, mis amigos son de Los Andes, pero viven acá en Santiago por el período de transporte

- Ahhh…yo… yo vengo llegando de la calle… - dice César temeroso de decir algo que no debe

- Sí, vi que te vino a dejar una mina ¿ya andas con alguien?

César siente que tiene el estómago en la garganta

- Sí… pero entremos….


En el interior de la casa


- Parece que mi tía no está, toma asiento

- Gracias, muy linda tu casa… ¿ella es tu tía, la de la foto?

- Sí, ¿quieres una cerveza?

- Dale… bueno, supongo que escuchaste del motín que hubo en Río… yo me enteré de toda esa planificación, este último tiempo estuve empecinado en hacer conducta porque quería postular a la salida semanal que se ofrecía, pero mis planes se adelantaron cuando caché que venía lo del motín y me sumé y pude arrancar con dos más…

- ¿Pero no te pasó nada?

- Algunos rasguños, estuve oculto dos días en una alcantarilla, por mientras se calmaba todo en Botafogo donde estaba el sector que la policía rastreaba, de ahí me metí en la parte trasera de un camión que me llevó a Belo Horizonte, donde ya podía andar un poco más tranquilo

- Increíble

- Así es… pero sabes que, ahora yo quiero saber otra cosa, vine a buscarte porque eres la única persona que me queda acá y por sobre todo quiero saber si pudiste encontrar a Fernanda… ¿le diste la carta?...

En ese momento, sorpresivamente entra Betania a la casa, quien venía de hacer unas compras

- ¡Tía! Venga, acérquese… él es Ignacio, nos conocimos en Brasil – dice César un tanto nervioso

- Como le va señora

- Así que usted es Ignacio, mucho gusto, César me habló en algún momento de usted

Mientras sucede esto en el interior de la casa, afuera en el interior de un auto, Antonia observaba todo lo que sucedía. Siguió a Fernanda para que la llevara al lugar donde vivía el hombre con el que estaba saliendo ahora. Antonia pondrá fin de inmediato a toda esta situación





_______________





Sonia, la hija de la fallecida Marta Briceño tiene mucho que contar, siente que ya ha llegado el momento de decirlo todo

Población La Victoria – Noche – Interior de la casa de Sonia, hija de Marta Briceño

- Entonces, si no murió en Hawaii… ¿qué fue lo que le pasó? – pregunta Roberto

- A ver… primero quiero que me responda algo… ¿por qué buscaban a mi mamá? ¿por qué están interesados en el pasado de esa mujer? Usted principalmente Rosa, quien fue su aliada durante tantos años…

- No señora – se lamenta Rosita – yo he estado equivocada durante mucho tiempo y ahora quiero tratar de enmendar todo lo malo que pude haber hecho al encubrir durante todos estos años a la señora Antonia

- Y yo estoy ayudando a mi mamá en esto, por eso estamos acá – dice Roberto

- Entiendo… pues bien… como usted recordará Rosa, Antonia nunca quiso a esa niñita ¿se acuerda de Julieta?

- Claro que me acuerdo – dice Rosa mirando el suelo

- ¿De qué niña hablan? – pregunta Roberto

- Emiliano Mendoza, esposo de Antonia, tenía una pequeña hija cuya madre había muerto, él la tenía a su cargo, lo que despertó los celos de Antonia… en una primera instancia, ella le habló a mi mamá para que la ayudara a matarla en un hospital… pero mi mamá no se quiso arriesgar… juntas urdieron el plan del viaje a Hawaii…

- Yo recuerdo cuando una mujer visitaba la casa por aquellos días, pero nunca puse mayor atención… - dice Rosita

- El plan era que cuando Emiliano estuviera lejos, mi mamá tenía que tomar a esa niña y deshacerse de ella como fuera… pero mi mamá no tuvo corazón para eso, su conciencia no la dejó y por eso la abandonó en un hogar de menores… sin embargo, la otra parte del plan sí se ejecutó… Antonia contrató a un sicario para que se deshiciese de Emiliano en Hawaii y lo hiciera pasar como un accidente…

- No lo puedo creer – dice Roberto con estupor

- Yo recuerdo que días después, llegó el cadáver y lo velamos y lo enterramos – dice Rosita

- Una nueva farsa –dice Sonia

- ¡¿Qué?! – dicen Roberto y Rosita a dúo

- Emiliano se salvó del atentado y Antonia se las arregló para hacerlo pasar por muerto y lo encerró en un hospital siquiátrico, donde lo han mantenido con medicamentos… hasta el día de hoy…

- Santo dios... ahora entiendo muchas cosas… por eso ella nunca lo iba a ver al cementerio… por eso nunca honraba su memoria… ahora me calza todo – dice Rosita rompiendo en llanto

- ¿Y su mamá fue la que lo recibió en el hospital? – pregunta Roberto

- Así es… cuando mi mamá quiso desligarse del asunto, porque sentía que ya no tenía salida ni escape frente a este gran engaño, Antonia le pasó la boleta de todo lo que había sucedido este tiempo… mi mamá quiso alejarse pero… murió en el intertanto, la atropellaron acá afuera… y yo estoy segura que fue Antonia Robledo – dice la mujer rompiendo en llanto también

- Pero ahora hay otros involucrados en toda esa maraña de enredos – dice Roberto

- Esos niños – dice la mujer

- Por esos días una empleada de la casa de la señora Antonia fue despedida, justo los días en que desapareció su niño… quizás pueda ser una pista

- Claro, pero mamá porque nunca me contó de eso...

- No pensé que a estas alturas tuviera aun importancia...

- Y la niña, Julieta, según supe después le cambiaron el nombre y fue adoptada por una familia humilde

- Ellos serán nuestras pruebas, debemos encontrar a esos niños, que ya a estas alturas deben ser adultos… ojalá estén bien y los podamos encontrar – dice Roberto





_______________





Tras aguardar dentro de su auto, Antonia se decide a entrar a la casa de César para advertirlo de que deje tranquila a su hija, si es que no quiere terminar muy mal. Y vaya que sabe cómo hacer terminar mal a quienes se transforman en sus enemigos

- Tía, hay alguien tocando afuera

- Ve tú por favor César, estoy ordenando la verdura yo – grita Betania desde la cocina

César se apresura en abrir la puerta, a sorpresa no se hace esperar

- Buenas noches

- ¿Qué quiere usted acá? – pregunta César a Antonia

- ¿Puedo pasar?

- No, diga lo que quiere y lárguese – dice César secamente

En ese momento aparece Betania en el living

- ¿Quién busca? – pregunta Betania

César se hace a un lado de la puerta… Antonia y Betania nuevamente se ven las caras

- ¡Toñita! – dice Betania con mucho asombro

- Betania…

- ¿Ustedes se conocen? – pregunta César sin entender nada

En ese momento Ignacio se pone su capucha y arranca al interior de la casa…

- Sí, la conozco hace muchos años, pero así también son muchos los años que han pasado sin vernos… ¿verdad Toñita?

- ¿Es tu hijo? – pregunta Antonia a Betania señalando a César

- Es mi sobrino…

- Dile entonces a tu sobrino que deje de merodear mi casa, sobre todo a mi hija – advierte Antonia

- ¿Tu hija? ¿de qué estás hablando Toñita? – pregunta Betania extrañada

- Acaso no sabes que tu sobrino persigue a mi hija, seguramente quiere dinero y esa es la mejor forma de conseguirlo…

- Con tu hija… dios mío no puede ser… - murmura Betania con la mirada perdida

- Sí, así que más te vale que dejes tranquila a mi hija maldito vago, si no quieres pagarlo muy caro

- ¡Váyase de acá antes que la eche a patadas señora! – grita César

- Pues inténtalo y verás de lo que soy capaz...

En ese instante César intenta agarrar de un brazo a Antonia para sacarla, pero de un salto Betania lo impide…

- ¡César! no hagas eso… no hagas nada de lo que después te puedas arrepentir…

- ¡Que se vaya! ¡sáquela de acá! – grita César fuera de sí

- Toñita vete, por favor, yo haré que César no se acerque más a tu casa, pero ahora vete por favor…

- Dile a ese infeliz que no se acerque más a mi hija… tú sabes de lo que yo soy capaz cuando alguien se cruza en mi camino – balbucea furiosa Antonia


En el interior de la casa nuevamente


- ¡Ignacio! ¡Ignacio donde estás! Ya puedes salir…

- ¿Se fue esa mujer? – pregunta Ignacio

- Si, ya se fue… pero ¿por qué te escondiste?

- ¿Qué hacía esa mujer acá?

- Yo pregunté primero… - dice César

- Ella es la mamá de Fernanda, quien fue mi suegra años atrás…

En ese momento César se dio cuenta del peligro que todos corrieron esa noche, se dio cuenta de que esa mujer está involucrada en la vida de todos los que lo rodean… además pudo haberlo delatado frente a Ignacio de la peor forma

- A todo esto ¿qué tienes tú que ver con ella? – pregunta Ignacio extrañadísimo

- Yo… nada… nada de nada

- El que no entiende nada ahora soy yo… en fin… esa mujer César, ayúdame a investigarla, estoy seguro que ella tiene mucho que ver con mi apresamiento en Brasil – dice Ignacio

- Está bien, yo te ayudaré, creo que te debo muchas cosas Ignacio… muchas…




_______________





Tras algunos días alejada de Marcos, Andrea se decide y busca a César, necesita estar con él, se siente muy sola en el mundo, muy desdichada, recordándose a cada rato que por su culpa, la vida de la persona que ama y la propia, se destruyeron para siempre

Plaza de la aviación – Día – costado de la pileta mayor

- Por qué me citaste acá – pregunta César

- César, te debo tantas explicaciones, te debo tantas disculpas…

- Dime qué quieres de una vez por favor – señala César fríamente

- Fue toda una locura, fue una maraña de engaños, de mentiras, me vi envuelta en muchas cosas y confié en personas que no debí… - dice Andrea sollozando

- Creo que ahora ya no tiene sentido Andrea… yo estuve por años viviendo sólo gracias a tu recuerdo, a que algún día volvería a buscarte…

- Lo sé…

- ¿Cómo que lo sabes? De haberlo sabido me imagino que habrías esperado por mi ¿o no?

- Quise hacerlo…

- No quiero saber nada de eso, ya no vale la pena, me hice la idea de que tú estás con tu vida armada y que yo debo hacer lo mismo con la mía…

- Es que hay algo César… hay algo que me carcome por dentro… - murmura Andrea

- A ver… ¿qué sería ahora? – pregunta César irónicamente

- No me hables así César por favor, no me mortifiques con tus ironías… te lo suplico…

- Tú no estás en condiciones de pedirme nada… Andrea fuiste tanto para mi… te quise tanto…

- ¿Me quisiste? ¿o sea que ya no me quieres? – pregunta Andrea

César guarda silencio

- Me faltarán días para arrepentirme del daño que he hecho

- Ya, no exageres, al fin y al cabo el único que ha salido dañado de esto he sido yo ¿o hay algo más de lo que yo no sé?

Andrea recuerda todo lo que hizo con conjunto con Marcos, la droga, su padre sufriendo si ella no lo hacía… pero prefiere estar muerta antes que César sepa eso

- ¡No! no hay nada más – señala Andrea

- Creo que ya estoy curado de espanto con tantas sorpresas este último tiempo

- Tu siempre supiste que yo viví desde niña en un hogar de menores… y que mi sueño siempre fue encontrar a mis papás… - dice Andrea

- ¿Y eso a qué viene ahora?

- A que yo encontré a mi papá César, lo encontré pero muy enfermo, estaba trastornado por culpa de una vida llena de sufrimiento, o eso fue lo que me contaron…

- ¿Y cuál es el motivo de que tú me cuentes eso? – pregunta César sin entender nada

- Tu hermano se agarró de eso, él me ayudó a encontrar a mi papá y luego me chantajeó diciendo que si no me quedaba con él, lo mataría… - dice Andrea en medio del llanto

- ¿Y por eso te casaste con él y tuvieron esos dos niños?

- Sí… por eso y por otra cosas más que después te contaré… y bueno, con respecto a los niños también hay algo que quiero que sepas…

- ¡No me digas que aún quedan cosas por saber! ¡por favor de qué se trata esto! – dice César casi gritando

- Se trata de Memo… mi hijo mayor…

- ¿Cómo que hijo mayor? ¿no se supone que es mellizo de Sofía? – pregunta César extrañado

- Se supone, frente a todo el mundo y para ellos mismos es así… pero Memo nació primero que Sofia, no son mellizos…

- ¿Y por qué los hiciste pasar como tal?

- Marcos lo quiso así… porque Memo… Memo no es hijo de Marcos…

- ¡¿No?! - pregunta César sorprendido

- No... Memo... Memo es hijo tuyo...



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Editado por Vixo, 27 septiembre 2010 - 15:39 hrs..



#2
A.M.

A.M.

    Posteando con fundamentos

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diosmio.gif
- César es un insensible. Cómo no reconoció a Ignacio si no fue hace tanto que lo vio por última vez y ni siquiera se alegró al verlo. Muerte a César casocerradokr9lg2.gif

Qué buen capítulo... tantas revelaciones!!! 368fe0.gif
- El marido de Antonia vivo... es el papá de Andrea!! Ahora todo me calza!!!

Perfecto!!!
Gran capítulo... me encantó!


#3
Vixo

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CITA(NeilC @ Sep 27 2010, 15:07) <{POST_SNAPBACK}>
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- César es un insensible. Cómo no reconoció a Ignacio si no fue hace tanto que lo vio por última vez y ni siquiera se alegró al verlo. Muerte a César casocerradokr9lg2.gif


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#4
SigfriD

SigfriD

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tantas cosas que contó Sonia diosmio.gif

Ignacio se encuetra con César!!!! Antonia sigue a Fernanda y por poco descubre a Ignacio ira.gif

el plan para matar a Emiliano y deshacerse de su hija diosmio.gif

Andrea es Julieta!!!!!!!!!!!!!!!!! kie.gif

Memo y Sofia no eran mellizos!!!!!!!!!!!!!!!! ahora entiendo opra.gif

Memo es hijo de César desmayo.gif


ya me puse al día grindance.gif





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