Javiera Díaz de Valdés: "Quedé agotada por la oscuridad de la historia"
“Fuerte, intenso, interesante”, comenta Javiera Díaz de Valdés, vía e-mail , sobre las grabaciones de “Maldita”, donde interpreta a Mariana Zúñiga, hija de la malvada Raquel Ibáñez.
“Mariana es una estudiante de enfermería. Es muy noble, con valores, sencilla, con mucho sentido social. Es opuesta a su madre, no tiene ese arribismo, no hace diferencias de clases sociales. De hecho, se enamora de un hombre más humilde. Trabaja como voluntaria en un centro de cáncer”.
Y agrega: “Es una niña de muy buen corazón, que le toca enfrentar una vida muy dura. Tiene una madre que la odia y que le hace la vida imposible. Y tiene una relación muy estrecha con su padre, que se verá afectada”.
Incluso, advierte que Raquel es capaz de colocar su vida en peligro: “Ella es pérfida, y a una de las personas a las que maltrata con más intensidad es a Mariana. Llega a niveles impensables. Reales torturas. Pone en riesgo su vida, la encierra durante días”.
También se refiere a la relación casi edípica entre su hermano Gonzalo (Pablo Díaz) y su madre: “El es bastante ingenuo con ella. Como siempre fue el más querido, prefiere hacerse el tonto, y no es capaz de creer quién es su madre realmente. Además, ella sabe manipularlo. Pero cuando él se enfrenta a situaciones incestuosas evidentes, empieza la decepción”.
—Actuar en una producción tan “cargada” te habrá agotado...
—Por supuesto. Quedé agotada por la intensidad de cada jornada, de cada escena, física y psicológicamente. Y por la oscuridad de la historia. Fue un desafío enfrentarse a escenas límites durante toda la teleserie, con mucha carga dramática. Era cansador, pero fue una gran experiencia.





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