
Sinopsis
Mezclando drama, romance, fantasía y ciencia ficción, nos introducimos en la historia de Elizabeth Freeman. Una mujer exitosa, madre de familia, perfeccionista, obsesiva y de carácter imponente, Elizabeth pensaba que era una fórmula que le funcionaría a la perfección, equivocándose totalmente.
A los cuarenta y cinco años, ella y su esposo Nicholas Freeman, atravesaban desde hace varios años una crisis matrimonial que paulatinamente empeoró hasta llegar al divorcio, pocos meses antes de su aniversario número veinticinco. Ninguno sabía determinar las verdaderas razones que desencadenaron el divorcio, sólo sabían dos grandes cosas: se detestaban al punto de no poder verle el rostro al otro y se amaban lo suficiente para extrañarse cuando el espacio de la cama estaba vacío.
La historia parte pocas semanas después de la separación, llevando a Elizabeth al hospital frente al repentino accidente de su marido que le dejó en coma, quizás en forma permanente. Ahí, se ve envuelta en su propia confusión, en las muchas preguntas que aún le tenía a su esposo y de las pocas respuestas que seguramente obtendría, y en esa necesidad humana de contestarlas que la llevan a una gran e importante decisión: por medio de un experimento, introducirse en la mente de su marido.
Una vez allí, Elizabeth debe aventurarse en el mapa mental que crea su marido, pasando por tres lugares: la realidad, que corresponden a todos los recuerdos verdaderos de Nick, muchos de los cuales la incluyen a ella misma, teniendo que presenciar en tercera persona las cosas que hace tanto tiempo vivió. La imaginación, un mundo creado por él que muchas veces borda lo absurdo y lo irreal, por el cual Elizabeth logra descubrir los pensamientos y deseos más secretos de su marido, y finalmente el limbo, lugar en donde se encuentra la verdadera conciencia de Nicholas, el lugar en donde está desde que cayó en coma.
Elizabeth debe llegar hasta allí, pero en el camino, deberá afrontar todas esas verdades que tanto tiempo ignoró, y quizás, intentar salvar su matrimonio, a sabiendas que Nick puede jamás despertar del coma.
Su viaje será ayudado por el joven Nick, una versión joven de su marido perteneciente a uno de sus recuerdos, que fue mandado por el verdadero Nick para ayudar a su esposa a llegar. Y ella misma, en la mayoría del transcurso, rejuvenecerá veinte años haciendo más irreal el viaje que tan cercano es para todos. La vida misma, maquillada por la mente de un pequeño niño en el cuerpo de un hombre, en La curiosa mente de Nicholas Freeman.





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