"Fui testigo de cómo se transforma una familia cuando desaparece un hijo"

Francisco Melo vivió una situación similar a la de la próxima teleserie nocturna "¿Dónde está Elisa?".
Francisco Melo tuvo que revisitar un episodio doloroso de su vida. En septiembre de 2004, el Servicio Médico Legal identificó los restos de Gerónimo Infante Lorca, su sobrino de 24 años que desapareció durante más de un año y que fue encontrado en la morgue. En "¿Dónde está Elisa?", la teleserie nocturna de TVN que debuta a mediados de abril, el actor se transforma en Raimundo Domínguez, un padre que vive una situación dramáticamente similar cuando desaparece su hija Elisa, de 16 años.
"Recurrí a ciertas vivencias personales, como este episodio que por circunstancias de la vida se transformó en un evento mediático. Entonces tuve que apoyar a un primo hermano mío que tenía un hijo desaparecido". El actor confiesa que el hecho ha sido uno de los más dolorosos que le han tocado presenciar: "Fue terrible. Fui testigo de cómo se modifica, cómo se transforma una familia cuando desaparece un hijo. La estructura de la familia no desaparece, pero cambia como la ley de gravedad".
Domínguez, su personaje, es un empresario poderoso que sufre un cambio ante la ausencia de su hija adolescente: "Por primera vez se siente vulnerable. Él, un hombre todopoderoso, no puede hacer nada mientras su familia se desmorona".
Melo asegura que no tuvo una inspiración única, pero que Raimundo puede identificarse con cualquier empresario chileno. "La vida de Domínguez puede compararse, por ejemplo, con la de Piñera, porque tiene una imagen pública y podría desarrollar fácilmente una carrera política". Y sigue: "El poder es un arma de doble filo. Porque, incluso, jugando a ser poderoso he sentido el riesgo. Creo que el poder corrompe, y mi personaje tiene algunos lados oscuros que, de a poco, se van a revelar".
El antagonista de Melo en la historia es Camilo (Álvaro Rudolphy), el detective a cargo del caso, que el guionista Pablo Illanes escribió inspirado en historias como la de Madeleine McCain y el caso Matute. Con Camilo se enfrenta por la investigación y porque éste se acerca peligrosamente a Francisca (Sigrid Alegría), su mujer. Melo dice que el trabajo con Alegría y Rudolphy fue muy fluido, y que tras las cámaras no hay antagonismos. Pero luego ríe y lanza irónico que le hubiera gustado quedarse con el papel de Rudolphy: "Es que la guerra de las vanidades es un hecho en la televisión".





Volver arriba









